11 de junio de 2014

CÓRDOBA-MEGACAUSA LA PERLA: FAMILIARES DE ROBERTO PUYOL RATIFICARON QUE FUE ASESINADO POR LA ESPALDA-TESTIMONIOS DÍA 152

11-6-2014
Lesa Humanidad
El juicio comenzó en diciembre de 2012
"Encuentren a mi papá porque lo amamos y queremos que vuelva"

Telam
Se lo dijo al tribunal que juzga los crímenes de La Perla Lucila Puyol, hija de Norberto Puyol, militante del PRT asesinado en diciembre de 1976. El cuerpo nunca fue entregado a la familia. La justicia cordobesa escuchará hoy nuevos testimonios.

El Tribunal Oral Federal N° 1 de Córdoba continuará tomando declaración a testigos en el marco de la megacausa La Perla por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar. En el debate, que comenzó en diciembre de 2012 y reúne 25 causas con 52 imputados entre los que está el titular del Tercer Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, ya declararon más de 300 testigos y se juzgan los hechos ocurridos entre 1975 y 1976 en los ex centros clandestinos de detención de La Perla, La Ribera y el Departamento de Informaciones.

Entre los hechos que se juzgan figuran privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos agravados, aplicación de tormentos seguido de muerte, homicidio calificado, tentativa de homicidio calificado, sustracción de menor de 10 años, abuso deshonesto y violación

En la audiencia de ayer declararon familiares del militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) Norberto Victoriano Puyol, asesinado en diciembre de 1976. En el marco del plan sistemático de represión implementado por las Fuerzas Armadas, el desenlace sobre el asesinato de Puyol comenzó el 3 de diciembre de 1976 cuando grupos de tareas militares y de seguridad irrumpieron el domicilio del salteño Reinaldo Avila Moreira, en el barrio Rosedal de la ciudad de Córdoba. Moreira fue secuestrado, torturado y asesinado en La Perla, en tanto su cuerpo se encuentra desaparecido.

Después del secuestro de Moreira, la casa quedó controlada por los integrantes del Grupo de Operaciones Especiales (OP3) y al día siguiente, el 4 de diciembre, Puyol es detenido al acercarse a la casa.

Al advertir la presencia de los militares, Puyol intentó huir y como respuesta recibió varios disparos de armas de fuego en la espalda. Su cuerpo nunca apareció. Tenía 34 años y tres hijos cuando fue asesinado. Se lo conocía con el alias de "Picky", había nacido en Santa Fe y se desempeñaba como técnico constructor.

Ayer declararon Lucila y Patricia, dos de las de las hijas de Puyol y su hermano, Ramiro. Manuela, otra de las hijas de Puyol, no pudo declarar porque se descompensó poco antes de tener que hacerlo. Lucila definió a su padre como "un militante comprometido que creía en una sociedad igualitaria y que nos enseñó a pensar un mundo mejor y más justo para todos. Creía en un pueblo revolucionario y organizado y por eso luchó y vivió. También por eso lo mataron".

Dirigiéndose a los miembros del tribunal de enjuiciamiento, Lucila dijo pedir "no a los genocidas, que no han tenido en todos estos años un dejo de humanidad, arrepentimiento ni voluntad de decir nada, sino a ustedes (los jueces) que como representantes de la Justicia, intensifiquen las investigaciones, que encuentren a todos los niños que han sido robados, y que encuentren a mi papá porque lo amamos y queremos que vuelva a casa".

Desde que comenzó el proceso de enjuiciamiento, el 4 de diciembre de 2012, ya declararon 305 testigos en este debate oral y público que reúne 25 causas con 52 imputados, entre ellos el ex titular de Tercer Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez.

Entre los múltiples hechos que se juzgan figuran privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos agravados, aplicación de tormentos seguido de muerte, homicidio calificado, tentativa de homicidio calificado, sustracción de menor de 10 años, abuso deshonesto y violación.
Fuente:Infojus





11.06.2014
Cuando llegaba al domicilio de un compañero, convertido en "ratonera"o
La Perla: Familiares de Norberto Puyol ratificaron que fue asesinado por la espalda

Abogada Puyol: Queremos que papá regrese a casa. 
Córdoba.- Familiares del militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) Norberto Victoriano Puyol, ratificaron que éste fue asesinado por la espalda cuando intenta huir de una "ratonera" tendida por un "grupo de tareas" al declarar ayer en la 152ª audiencia del juicio por la megacausa La Perla que se desarrolla en los Tribunales Federales de esta ciudad. Según su relato, el 3 de diciembre de 1976 militares y policías asaltaron el domicilio de Reinaldo Ávila Moreira, en el barrio Rosedal de la ciudad de Córdoba, secuestrándolo (fue torturado y asesinado en La Perla pero su cuerpo nunca apareció). Los secuestradores quedaron agazapados en la vivienda, y al día siguiente, 4 de diciembre, Puyol fue interceptado cuando llegaba.

Al advertir la presencia de los represores que integraban el "Grupo de Operaciones Especiales (OP3)" que tenía como base La Perla, Puyol intentó huir, pero recibió varios disparos de armas de fuego en la espalda. Como él de Ávila Moreira, su cuerpo nunca apareció.

Puyol tenía 34 años y tres hijos cuando fue asesinado, se lo conocía con el alias de "Picky", había nacido en Santa Fe y se desempeñaba como técnico constructor.

El primer testimonio fue el de su hija Lucila Puyol, quien lo definió como "Un militante comprometido que creía en una sociedad igualitaria y que nos enseñó a pensar un mundo mejor y más justo para todos".
La abogada Lucila Puyol dijo que su padre "creía en un pueblo revolucionario y organizado y por eso luchó y vivió. Y también por eso lo mataron".

Dirigiéndose a los miembros del tribunal, dijo pedir "no a los genocidas, que no han tenido en todos estos años un dejo de humanidad, arrepentimiento ni voluntad de decir nada, sino a ustedes (los jueces) que como representantes de la Justicia, intensifiquen las investigaciones, que encuentren a todos los niños que han sido robados, y que encuentren a mi papá porque lo amamos y queremos que vuelva a casa" (sic).

También declaró Patricia, otra de las hijas de Puyol, y su hermano, Ramiro Puyol.
Manuela, también hija de Norberto Puyol, no pudo prestar testimonio porque sufrió una descompensación cuando iba a iniciar el testimonio.

Luego de estas declaraciones, el TOF dispuso pasar a un cuarto intermedio hasta hoy a las 10 cuando continuará recibiendo testimoniales relacionadas con los hechos ocurridos entre 1975 y 1976 en los Centros Clandestinos de Detención (CCD) de La Perla, La Ribera y el Departamento de Informaciones Policiales (D2).

Desde que comenzó el proceso de enjuiciamiento, el 4 de diciembre de 2012, declararon 305 testigos en este debate oral y público que reúne 25 causas con 52 imputados, entre ellos el ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, el hoy ex general Luciano Benjamín Menéndez.

Entre los múltiples hechos que se juzgan figuran privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos agravados, aplicación de tormentos seguido de muerte, homicidio calificado, tentativa de homicidio calificado, sustracción de menor de 10 años, abuso deshonesto y violación.
Fuente:Telam




Día 152: 10/06
15:28 Cuarto intermedio hasta mañana a las 10:00


15:23 La mentira oficial
Se trataba de rollos de microfilms donde había huellas dactilares que pertenecían a un "cadaver" que había sido "abatido por fuerzas policiales". Era material enviado desde la Policía Federal de Córdoba a la de Buenos Aires, donde se pedía la identificación a requerimiento del Destacamento 141. Tenía la respuesta y la fecha de diciembre de 1976, donde figuraba: "NN identificado como Norberto Puyol".

"Quiero resaltar el profundo impacto que me produjo la aparición de esta información. En primer lugar, porque tuvimos la certeza de que Norberto había muerto allí, que no había estado detenido ni había sufrido torturas. Por otra parte, confirmar el ocultamiento de lo sucedido y la mentira durante tantos años. Los documentos indican la fecha de diciembre de 1976, cuando identificaron a ese "NN" como Norberto Puyol. Pero al hábeas corpus de enero de 1977 nos dijeron que no sabían nada. Ese es un dolor muy grande que tengo, y los traslado a mis viejos. Que fueron los protagonistas, que pusieron su cuerpo en este drama".
El Dr. Claudio Orosz solicita que se investigue a quienes respondieron a ese habeas córpus "porque se trata de crímenes que no han prescripto". Las firmas son la de el Puga por la Justicia Federal y la de Vicente Meli por el Batallón 141.

15:13 Testigo

15:04 Democracia

Ya en democracia los tres hermanos hicieron una denuncia ante la Conadep. "En marzo de 1984 viajamos con mi hermana y nuestros respectivos conyuges a Córdoba para entrevistarnos con el Dr. Rueda, que era el secretario. Queríamos saber qué suerte había corrido la primer denuncia que radicamos en Santa Fe. Esa causa no figuraba, no sabemos si se perdió en el camino o dónde. Por eso hicimos una nueva denuncia. Esta vez no firmaba mi padre, sino los tres hermanos de Norberto".


14:56 Reencuentro
"Un día llamaron al teléfono de mi padre, era Lucila que decía que estaban solas en una casa en Buenos Aires, en Avellaneda. Mi padre decidió ir sólo, encontró el lugar, agarró a las niñas y las trajo corriendo. Allí se zanjó uno de esos dolores. Con el tiempo las niñas pudieron contar lo que habían pasado durante esos seis meses desde la muerte de Norberto".


14:53 Documentos de historia


14;40 Habeas Corpus

"Allí se libraron los oficios qeeran de rigor, una dirigida a la policía de la Provincia, otro a la Policía Federal y otra dirigida al Comandante del III Cuerpo que era el ex General Menéndez. Nos quedamos tres días esperando la respuesta pero no tuvimos ninguna. El secretario del Juez nos adelantó que no tenían ninguna noticia de una persona detenida con el nombre de mi hermano. Después supimos que la firma del Juez que archivó la demanda era de Zamboni Ledesma".

14:40 Búsqueda
Ramiro cuenta que cada uno emprendió las averiguaciones para reunir a la familia. "Yo como juez, mi padre mediante los vínculos políticos que pudiera haber tenido, mi madre por medio de la Iglesia, ya que era muy devota. No obtuvimos ninguna noticia desde Santa Fe, por lo que decidimos venir con mi padre y mi hermano mayor a Córdoba a ver qué información podíamos conseguir".

14:36 Asesinado
"Nos enteramos que secuestraron a la madre de las niñas, y Norberto tenía una nueva pareja. En esa situación nos agarró el golpe de 1976. Durante ese tiempo no sabíamos dónde vivía. Llegamos así al 4 de diciembre de 1976, cuando mis padres recibieron un llamado telefónico de un compañero que avisaba que había sido asesinado en un operativo de militares y policiales en Barrio el Rosedal". Según este dato, se enteraron que Norberto fue herido por la espalda y logró refugiarse en una escuela de donde fue sacado en estado de inconciencia, herido o muerto. La testigo de ello fue una portera de la escuela que vió por casualidad el hecho.

14:29 Testigo 304: Ramiro Domingo Puyol

"Quisiera comentar este relato con una breve semblanzade la vida de mi hermano, con la mirada de un hermano. Eramos cuatro, Norberto el segundo. Norberto hizo su escuela primaria en Santa Fe, y la secundaria en un Instituto Superior de donde salió con el Título de Técnico Constructor Nacional. Así continuó sus estudios en la UNLa Plata para estudiar arquitectura. Comienza a hacer una vida de estudiante, poco tiempo después se casa con Estela Maris Garategui, la madre de sus tres hijas, y se mudan a la Plata. Allí atraviesa los sucesos de 1968, con el movimiento estudiantil que reaccionó frente a las medidas que había tomado el gobierno de Onganía. Norberto se compromete en esas luchas, interviene en la toma de la universidad de La Plata donde hubo enfrentamientos con la policía. Creo que es ahí donde comienza con su postura política comprometida. En Septiembre de ese año la facultad toma medidas y expulsa a cuatro estudiantes, entre ellos estaba Norberto. Lo detuvieron en 1971, él había vuelto a Santa Fe y estaba estudiando en la Universidad Católica. Le construyen una causa por supuestas actividades subversivas y es condenado po el Juzgado de Instancia Unica que funcionaba por entonces. Cumple condena en Devoto, luego a Resistencia y después a Rawson. Allí le alcanza la amnistía de Cámpora a los presos políticos"

14:24 Terminó el testimonio de Patricia Puyol

14:20 Nunca más vimos a papá 

Después de esos días en la soledad de una casa allanada, después dela amenaza de la patota que no tuvo reparos en amenazar a tres niñas, el abuelo paterno vino a buscarlas desde Santa Fe. Patricia recuerda que por el temor no les dejó tocar nada. "Dejamos los bolsos como los habíamos armado. Tuvimos que dejar las cosas, los jueguetes. Eramos criaturas".
"Con el tiempo volvimos a ver a nuestra madre, hacía un año que ella no sabía de nosotras. En la cárcel nos contó lo que había pasado con papá. Nunca más volvimos a verlo. Ella contó que lo venían persiguiendo, que cuando se dio cuenta intentó escapar, y le dispararon. LO ASESINARON!" La voz de Patricia resuena con la fuerza de tantas historias acalladas en el vacío de una sala llena, que guarda respetuoso silencio.

14:15  De lo que eran capaces
Los genocidas también les dijeron, a tres niñas de 10, 8 y 6 años, que las dejaban vivas para que supieran "de lo que eran capaces".


14:06 Cumpleaños

Patricia cuenta el mismo relato que contó más temprano su hermana. "Alejandra nos llevó a un departamento de unos compañeros. Durante muchos años creímos que papá había desaparecido el día del cumpleaños de Manuela. Cada cumpleaños era como un velorio."
Norberto fue secuestrado el 4 de diciembre, pero en las niñas el recuerdo de aquel cumpleaños, 6 de diciembre de 1976, se grabó a fuego.
Patricia continúa su testimonio. Retoma en el año 1977 cuando vivían en Avellaneda. "Después vivimos junto a ella y otro compañero, y un matrimonio grande a quienes llamábamos abuelos". Todos ellos están desaparecidos.


13:59 Testigo 303: Declara Patricia Puyol.

"Mi testimonio es una pequeña parte de todo lo que vivimos nosotros en esos años. Una pequeña parte de la historia de nuestras vidas. Mis padres eran militantes y él estuvo preso desde 1971 hasta el 73 cuando salió con la amnistía. Fue la alegría más grande el tener de nuevo a papá en casa después de dos años. Duró hasta que secuestraron a mi mamá junto a mi hermanita, en 1975. Con Lucila nosotras estábamos en Santa Fe, mi tía se desesperó por recuperar a mi hermana menor y la trajo con nosotros. Somos de Santa Fe y allí tenemos a nuestra familia que nos cuidó y nos contuvo durante todo este tiempo y es lo que permitió que podamos seguir juntas".


13:50 Testigo 303: Manuela Puyol

12:42 Final del testimonio


12:29 Luchadora


12:19 Sufrimiento extensivo


11:44  El amor de la familia


11:29 Infancia Clandestina

"Arreglamos la casa como pudimos entre las tres. Nos quedamos esperando, alguien iba a venir. Llegó una vecina, le pedimos que nos ayudara a programar el despertador para ir a la escuela. Ese jueves yo me quedé esperando en la casa y ellas fueron a la escuela. Al día siguiente se quedó mi hermana y yo fui a la escuela. Hasta que después dejamos de ir". Ese fin de semana los militares volvieron a la casa donde las niñas estaban solas.

"Nos sentaron en sillones y nos empezaron a interrogar. Nos preguntaron cómo nos llamábamos, y dimos nuestros nombres falsos con los que mi padre nos protegía. Ese hombre me dijo que no mintiera, que el conocía su verdadero nombre. Yo tenía 10 años, y le dije que si ya lo sabía, para qué lo preguntaba". Lucila cuenta que ese militar agarró la carita de su hermana y la amenazó: "No te hagas la viva que le puede pasar algo a tu hermana, me la puedo llevar".

El testimonio habla por sí sólo. Parece increíble lo que cuenta Lucila, es difícil aceptar que esas cosas hayan sucedido con los niños en nuestro país, pero el juicio traerá no sólo justicia, también la verdad y la memoria son lo que ayudará a sanar las heridas abiertas.

11:20 Militancia de hija

11:16 "Mi papá nunca llegó".

"Por esos días estábamos planeando la fiestita de cumpleaños de mi hermana. Cuando llegamos a la casa de Norma Síntora ella le preparó una tortita de cumpleaños". Alejandra, la pareja de Norberto; y Norma Síntora, que estaba embarazada, hoy también están desaparecidas. Como también lo están otros de los compañeros que alojaron y cuidaron a las tres hermanitas.


11;08Familia desarmada

En 1976 mientras su madre estaba presa, compartieron algunos meses junto a su padre. Vivían en una casa quinta en La Falda "El era militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores. Recuerdo que lloró contándonos cuando mataron a Mario Roberto Santucho, a quien nosotras conocíamos y queríamos mucho".


11:08 "Este fue mi padre"

Lucila cuenta que sus padres estuvieron 9 años de novios, que tuvieron tres hijas, que él era militante político social. Como tal, sufrió desde tempranos años la persecusión, estuvo preso desde 1971 hasta su liberación en 1973. La familia de Lucila integró las primeras fundaciones de los Familiares de Presos Políticos.


11:10 Testigo 302: Declara Lucila Puyol.

11:00 Comienza la audiencia

Terminó con aplausos el testimonio de Ramiro Puyol. La jornada de hoy ha sido fundamental no sólo en la vida de esta familia, sino para saber que a pesar de los terribles obstáculos que permitieron la impunidad de estos años, es posible encontrar en la justicia un poco de calma sanadora a tanto dolor.
Ramiro cuenta que después de la muerte de sus padres, "le pasaron la posta" de las averiguaciones e investigaciones a las hijas de Norberto. "Sobre todo a Lucila, que es abogada y ha estado en contacto con instituciones que le permitieron obtener más información. Respecto a esto, quiero agregar que en 2002 Lucila me informó que se había encontrado información oficial donde existen pruebas de la detención y asesinato de mi hermano".

En 1984 junto a sus hermanos, Ramiro Puyol visitó el barrio El Rosedal, recorrieron sus calles, encontraron la escuela. "Había un quiosco, donde le preguntamos a un señor mayor si recordaba algo sobre el operativo de la noche del 4 de diciembre. El hombre se acordaba, recordó el operativo con militares y policías, recordaba una persecusión, recordaba los tiros. Pero cuando le pregunté el nombre no quiso responderme, y no quiso hablar más con nosotros".

La hermana menor de Norberto se puso en contacto con otros familiares de desaparecidos y a través de ellos, con dos sobrevivientes que desde el exterior les aportaron algunos detalles del hecho-.

"Recuerdo la angustia de mi mamá. Que tenia los dos dolores, qué pasó con el hijo, donde estaba el muerto.

Y dónde estaban las nenas. Dónde están mis nietas". Sólo en este pasaje de su testimonio Ramiro deja traslucir el propio dolor. El resto de su testimonio es templado, calmado, organizado, con el claro objeto de llevar a la justicia una causa por la que pelea desde hace 38 años.

Ramiro Domingo Puyol cuenta las averiguaciones que toda la familia hizo a lo largo de ese año de incertidumbre, y trae para aportar como prueba documental las respuestas que su madre obtuvo de la Cruz Roja y del Vicario Castrense en Buenos Aires.

El primer día habil de la feria de enero de 1977 vinieron a Córdoba para presentar el Hábeas Corpus que habían confeccionado pidiendo por la aparición de Norberto Victorino Puyol. Era lunes 3 de enero a las 10:00.

El testigo cuenta el desconcierto que atacó a la familia, no sabían qué había pasado con Norberto, con su cuerpo; y también la preocupación de reunirse con las niñas, de las que no sabían el paradero. "Con motivo de la noticia de la muerte, nos enteramos que ellos estaban en Córdoba, pero no sabíamos ninguna dirección".

Cuenta su hermano que después de 1973 comenzaron a verlo poco. Que se comunicaba por teléfono con su madre y que estaba incorporado al Partido Revolucionario de los Trabajadores.

Es el hermano de Norberto Victorino Puyol.

"Si papá había hecho algo malo, por qué no lo llevaron a una cárcel. Que cumpliera una condena, y hoy lo tendríamos con nosotros. Por qué lo mataron? Por qué esa injusticia". Patricia dice que lleva años preguntándose eso. "Este dolor de acá no lo saca nadie", conluye con una mano en el centro de su pecho.
Patricia junta fuerzas para reconstruir los momentos más duros de sus vidas.

"Golpearon la puerta. Abrimos felices, pensamos que era el Tío Osvaldo, a quien conocíamos. Pero había cuatro tipos que nos hicieron entrar y nos sentaron en un sillón. Nos preguntaron los nombres, sabían nuestros nombres verdaderos. Antes de irse nos dijeron que llamemos a nuestros abuelos para que nos vinieron a buscar".

Las niñas visitaban a su mamá en Buenos Aires y en una de esas visitas Norberto las llevó a vivir con él a Córdoba. "En Córdoba vivíamos con mi papá y su pareja, que se llamaba Alejandra. Ibamos a la escuela, estábamos bien..." Patricia no puede contener las lágrimas. "Una noche nos acostamos y a la madrugada nos despertó Alejandra y nos dijo que papá no no había vuelto".

Es la hermana del medio, hija de Norbeto Victorino Puyol, víctima de esta causa.

La testigo fue dispensadade declarar por su estado de salud ya que tuvo una descompensación por la situación de estrés.

"Mi papá fue un forjador de sueños, un militante comprometido que creía en una sociedad igualitaria. Que nos eneseño a pensar un mundo mejor, más justo, para todos los niños, no para algunos. Creia en un pueblo revolucionario y organizado y por eso luchó y vivió; y por eso lo mataron. Le quiero pedir, no a los genocidas que no han tenido en todos estos años un dejo de humanidad, arrepentimiento ni voludad de decir nada; les quiero pedir a ustedes como representantes de la Justicia que intensifiquen las investigaciones, que encuentren a todos los niños que han sido robados, y que encuentren a mi papá porque lo amamos y queremos que vuelva a casa".

El abogado querellante de H.I.J.O.S. y Familiares, Dr. Orosz, pregunta a la testigo sobre la búsqueda del cuerpo de su padre y agrega: "usted ha hecho mucho por esta causa". El reconocimiento viene a cuenta de los aportes que Lucila Puyol brindó en su rol de abogada para la causa de "Enterramientos Clandestinos" junto al Equipo Argentino de Antropología Forense. De dichas investigaciones pudo recuperarse el cuerpo de la militante santafesina Hilda Flora Palacios, desaparecida en 1976, y cuyo caso junto al de otras tres víctimas constituyó la primer causa por Crímenes de Lesa Humanidad en Córdoba (Brandalisis, 2008).

"Si el tema era la persecusión y el exterminio, a mi padre ya lo habían matado. No tenían por qué negarle el cuerpo a mi familia. Creo que eso fue parte del plan siniestro y sistemático", reflexiona Lucila en torno al padecimiento extensivo a toda una familia que debió aprender a vivir con la incertidumbre de jamás recuperar los restos de sus desaparecidos.

El militar que interrogó y amenazó a las pequeñas, cuya madre estaba secuestrada y su padre había sido desaparecido, le ordenó que llamaran a la casa de sus abuelos de Santa Fe, después se fueron y las niñas volvieron a quedarse solas. "Le pedimos a la vecina que nos ayudara y por suerte yo recordé el número de teléfono. Armamos nuestros bolsos en los portafolios de la escuela y esperamos a que nuestro abuelo nos buscara".

"Como muchos hijos e hijas puedo decir que tengo una familia maravillosa, contenedora, que nos cuidó, nos amó, nos ayudó a crecer hasta que salió mi madre en 1980. Ella nos dijo que a mi papá lo habían matado", cuenta Lucila y describe cómo dedicó su vida a reconstruir los últimos momentos de la vida de su padre.
Hacia mayo de 1977 las hermanas de 10, 8 y 6 volvieron a quedarse solas. La casa de Emilio y Dolores, una pareja amiga, fue allanada en un operativo violento mientras ellas dormían. A ellos se los llevaron y las niñas se despertaron y encontraron la casa en un absoluto y violento desorden.

"Con el tiempo nos reunimos con otros H.I.J.O.S. nos juntamos para conformar la asociación política bajo la consigna: Si no hay justicia hay escrache. Comenzamos a investigar, reunir documentos, para cuando este momento de justicia llegara".

La madrugada del 4 de diciembre la nueva pareja de Norberto despertó a las hermanas. "Lucila, levantate y ayudame a vestir a tus hermanas. Tu papá no volvió". Lucila expresa su dolor de niña al recordar que debieron irse a la casa de otros compañeros que las escondieron en su casa. Aunque Alejandra sabía que él había sido asesinado en el operativo, guardaron su ropa también, guardando esperanzas "por si lo soltaban".

"Volvimos a ser una familia hasta que en Marzo de 1975 secuestraron a mi madre junto a mi hermana más chica, de cuatro años", cuenta Lucila, y agrega que separaron a la niña de su madre negándola a la familia.

"Mi hermana estuvo secuestrada en Casa Cuna durante algunos días hasta que un dato llegó a la familia. Entonces mi tía la pudo rescatar y traerla con nosotras, mi hermana y yo, que estabamos en la casa de nuestros abuelos de Santa Fe".

Lucila levanta la foto de Norberto y dice: "tuvimos una familia hasta que lo destruyeron todo, como han destruido todo en este país los genocidas golpistas".

La primera testigo llega con el pañuelo de H.I.J.O.S. en el cuello. Es una de las fundadoras de la organización "y una investigadora empedernida de lo que pasó no sólo con su padre sino con los 30.000", como señala el abogado querellante Dr. Claudio Orosz antes de comenzar con las preguntas.

Los testigos vienen a declarar por el secuestro de Norberto Victoriano Puyol, secuestrado el 4 de diciembre de 1976. Tenía 3 hijas y 34 años cuando lo secuestraron en Barrio el Rosedal, de Córdoba aunque él era oriundo de Santa Fe.
Fuente:DiariodelJuicio

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