26 de junio de 2018

EL PARO FUE TOTAL Y CONTUNDENTE.

EL PARO FUE TOTAL Y CONTUNDENTE 
O el gobierno cambia rotundamente de rumbo o la jornada del lunes 25 se convertirá en rutina Victorio Paulón
POR VICTORIO PAULÓN
Es la primera vez desde los tiempos de Saúl Ubaldini que todos los sectores del movimiento sindical construyen un paro de esta dimensión.
La adhesión a la convocatoria de las tres centrales sindicales demuestra que la convocatoria hecha en el masivo acto del 21 de febrero recorrió un arduo camino de resistencia y movilización que culminó en un paro general que marca un nuevo punto de partida. Desde muy temprano se fue comprobando un gran acatamiento en todo el país de todos los sectores de trabajadores. En muchos lugares, como Córdoba y Rosario, fuertes movilizaciones del movimiento obrero organizado y los sindicatos que forman parte de la CGT y las CTA marcaron presencia en las calles durante toda la mañana. Los discursos de los diversos dirigentes en esos actos señalaron la necesidad de un plan de lucha sostenido, haciendo eje en la unidad del movimiento obrero. En Córdoba fueron muy importantes las columnas de los maestros nucleados en UEPC y los trabajadores de Luz y Fuerza, que continúan de paro en contra de la privatización de la Empresa Provincial de la Energía (EPEC), frente a un gobierno provincial que no cede en su plan pergeñado junto a la Fundación Mediterránea.
En Rosario la convocatoria fue llevada adelante por el Movimiento Obrero Santafesino y el Movimiento Sindical Rosarino, ambos nucleamientos integrados por la CGT y la CTA, que marcan un camino hacia donde se debe orientar la unidad en todo el país. Es notoria la composición de trabajadores sindicalizados que se pudo observar en la calle. Las organizaciones sociales y los pequeños empresarios ligados al mercado interno acompañaron. Pese a los dichos del triunviro Acuña de que el paro sería sin movilización y que sólo movilizarían los movimientos sociales, la realidad mostró que en muchos lugares del interior los que movilizaron fueron los sindicatos que tienen representación nacional. Este aspecto es lo más novedoso de la jornada. Lo que nunca se había logrado desde la ruptura de la CGT en 1988 en el Teatro San Martín lo hizo posible el gobierno de Macri con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Una nueva etapa se abre para el movimiento obrero y el desafío viene tomando fuerza desde abajo hacia la cúpula y desde el interior hacia el centro. El debate sobre la unidad no refiere ya a acuerdos superestructurales sino que debe centrarse en la apertura de un cauce para este proceso que se viene construyendo desde el comienzo del actual gobierno.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, vidriera principal de la panorámica nacional, las calles lucieron más vacías que un día domingo cualquiera. Atrás quedaron los pronósticos de cada funcionario nacional descalificando la iniciativa. Es indudable que habrá un día después. Un gobierno que llama al diálogo pero solo acata lo que le dicen desde afuera, demuestra que se le agotó el discurso mediático. No convocará a todos los sectores de la producción con voluntad de modificar políticas esenciales y verá repetirse cada vez más asiduamente imágenes como la que construyeron en este día 25 el conjunto de trabajadores. Es probable que intente nuevamente acordar treguas con algunos dirigentes sindicales siempre dispuestos a hacerlo, pero el margen de eficacia que pueden pretender será cada vez más exiguo. Si no hay respuesta a cada demanda de las que desde hace meses se vienen sosteniendo en las diversas luchas no habrá resultado durable. Si no detienen la ola de despidos y suspensiones que amenaza a todos los trabajadores públicos y privados no habrá diálogo social.
El silencio de las calles vacías en las principales ciudades marca un compás de espera, pero el tiempo no es eterno. Esta jornada fue reclamada y esperada desde hace muchos meses: ahora urge una respuesta continuada y sostenida. O el gobierno cambia rotundamente de rumbo o la jornada de hoy se convertirá en una rutina desde aquí hasta las elecciones de 2019. El plan económico basado en el déficit para el endeudamiento y la fuga llevado adelante con la velocidad del vértigo está dejando a la Argentina al borde del abismo. El panorama que se presenta es de ajuste y más recesión. Este es el eje discursivo de sendas conferencias de prensa realizadas en la calle Piedras por parte de ambas CTA y en la calle Azopardo por parte del triunvirato cegetista.
El camino se inicia nuevamente y la contundencia de este paro nacional, al que deben sumarse las masivas movilizaciones que se realizaron en los últimos meses, promete un futuro cercano de virulentas convulsiones sociales. Atrás quedaron las ilusiones de que el Mundial de Rusia hiciera olvidar las penurias del presente. Si una imagen conecta el presente deportivo con la dura realidad es que las cosas que sucedan no dependen ni de la dirección técnica del seleccionado ni de las contradicciones de la máxima dirigencia sindical. No queda demasiado margen para acuerdos que no sirvan para dar respuestas a los problemas concretos de los millones de argentinos que dependen de su trabajo para sobrevivir.
Un gobierno que repite un plan que ha fracasado hace apenas dos décadas no puede esperar de la historia otra respuesta que la que está recibiendo en el presente. Ahora el protagonismo será de los trabajadores y de los diversos sectores populares.
Fuente:ElCohetealaLuna



ROSARIO
Repercusiones del paro y movilización 
“Este modelo se derrota en la calle”
25/06/2018 
En el marco de la medida de fuerza lanzada por la CGT, sindicatos locales nucleados en el Movimiento Obrero Santafesino (MOS) marcharon por el centro de la ciudad en reclamo a las políticas del gobierno nacional.
Los dirigentes que integran el MOS Movimiento Sindical Rosarino (regionales de la CGT y CTA de la provincia) expusieron sus reclamos durante las protestas que se llevaron a cabo este lunes por el centro, donde marcharon unas 10 mil personas. Una de las columnas arrancó desde la sede de la bancaria (San Lorenzo y Corrientes) y culminó con un acto frente a Ansés (Rioja y Sarmiento), mientras que el otro acto se realizó en Plaza Pringles.

Luego de la lectura del documento, a cargo de Oscar Daniele de Apel, elaborado por el movimiento que nuclea a gremios de la provincia, y las palabras de los diferentes oradores, el secretario general de Luz y Fuerza, Alberto Botto, sostuvo que “hoy más que nunca tiene que haber unidad de los trabajadores”, porque “este modelo nos está afectando a todos, y no es casualidad esta gran cantidad de personas manifestándose acá en Rosario.
“Vamos a estar en la calle hasta derrotar a este modelo, hasta decirle basta al ajuste de Mauricio Macri”, continuó Botto, y aclaró: “Este acto multitudinario no puede quedar aquí. Como militantes tenemos que llevar nuestra voz a quienes están distraídos, a quienes no entienden que este modelo afecta a todos”.
Por último, el sindicalista rosarino deseó que “en el 2019 se tienen que ir”, y les pidió a los legisladores nacionales por Santa Fe que “dejen de convalidar el saqueo que estamos sufriendo los argentinos”.
A su turno, la titular de Ctera y Amsafé Sonia Alesso, remarcó que “en esta hora es fundamental la lucha, la movilización, estar en la calle. Vemos nuevamente cómo nuestros pibes y pibas vuelven a los comedores escolares, porque sus padres cada día caen más en la pobreza o perdieron el trabajo”.
La dirigente de los docentes del sector público, aseguró que “este gobierno de cipayos, de ricos para ricos, no piensa en los laburantes, en los pibes, no les importan las mujeres, la escuela pública”.

Por su parte, el secretario general de Sadop Rosario Martín Lucero, subrayó que “este paro se construyó de abajo hacia arriba, lo convocó el interior profundo de la patria, lo convocó el pueblo que dice basta de ajuste, de represión, que quiere dignidad, y no quiere al FMI”.
“Estamos cansados de este gobierno de mentirosos, que dijo que iba a combatir la inflación, que es cada vez peor, que dijo que se iban a mantener los planes y cerraron hasta el Conectar Igualdad, que dijo que iba a combatir la corrupción, y tiene un gabinete nacional lleno de corruptos”, cerró el gremialista que representa a los docentes privados.

Documento completo del MOS

Foto: Manuel Costa
Frente a las políticas económicas que el gobierno nacional ha decidido profundizar y que expresan un claro plan de ajuste, endeudamiento y empobrecimiento de millones de trabajadoras y trabajadores argentinos y sus familias y la destrucción del mercado interno, la producción y el empleo, los sindicatos nucleados en el Movimiento Obrero Santafesino y el Movimiento Sindical Rosarino estamos convencidos de que es nuestra obligación hacer oír la voz del conjunto del movimiento obrero y exigir al gobierno de Mauricio Macri un cambio radical de las políticas y medidas económicas que está llevando a cabo y que hipotecan el presente y el futuro de las y los argentinos.
Vista la situación actual de nuestro país y atendiendo la demanda de las y los trabajadores que representamos, expresamos:
La carta de intención presentada por el gobierno nacional ante el Fondo Monetario Internacional establece como prioridad “reducir el déficit”, “alcanzar metas fiscales”, en definitiva, habla de que los números ‘cierren’. Y el precio que decide pagar el gobierno para que los números cierren es dejar cada día más familias fuera del circuito de la economía y el mercado de trabajo. Esto conlleva a la profundización de recesión y la crisis económica que atraviesa a la Argentina.
El gobierno ha anunciado que continuará con la reducción de subsidios a los servicios públicos, costo que pagarán los trabajadores, que ya se ven duramente afectados por esta política que el gobierno implementa desde que asumió. Según las proyecciones del gobierno, su plan es que los usuarios paguemos entre el 80 y 90 por ciento del costo de los servicios públicos. Actualmente esa cifra se encuentra en el 60 por ciento, por lo cual el aumento de las tarifas continuará. Resulta inadmisible que los trabajadores y sus familias paguen la especulación y falta de inversiones de las empresas que administran los servicios públicos mientras que las grandes empresas, funcionarios de este gobierno y sectores concentrados juegan a la especulación y trasladan los fondos al exterior.
El gobierno nacional habla también de “racionalizar el empleo público”, cuando todos sabemos que eso significa más despidos. Habla de “gasto” en personal. Eso son para el gobierno nacional las y los trabajadores: “un gasto”. Los trabajadores nos manifestamos de manera terminante a este concepto y a los proyectos presentados sobre Reforma Laboral y la Ley de Reforma Previsional que pretenden el vaciamiento de los derechos conquistados por el movimiento obrero a lo largo de su historia y que tienen como objetivo la inclusión y justicia social.
Pretende un dólar libre, un tipo de cambio “flexible y determinado por el mercado”. Esto solo puede provocar un escenario: achicamiento del mercado interno con la destrucción de Pymes y puestos de trabajo; aceleración del proceso inflacionario; pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
En razón de esto, los gremios del Movimiento Obrero Santafesino y el Movimiento Sindical Rosarino reafirmamos la necesidad de definir la continuidad de un plan de lucha que manifieste el rechazo a la política económica del gobierno nacional y exigir sin concesiones el cambio del rumbo adoptado por el gobierno que arrastra a nuestro país y cada uno de los argentinos al peor de los escenarios.
Las y los trabajadores somos los que hacemos la Patria día a día. Es nuestra obligación proteger los intereses de nuestro país y una mejor vida para los trabajadores, por eso nos manifestamos en las calles y ejerciendo nuestro derecho a huelga. Porque estamos dispuestos a discutir qué país queremos y ese país no es el de la pobreza y desempleo que está generando el gobierno de Mauricio Macri.
¡Basta de políticas neoliberales!
¡Basta de ajuste sobre los trabajadores!
¡En unidad y en las calles, defendiendo nuestros derechos y nuestro país!
Fuente:RedaccionRosario

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