EL PRESIDENTE DE DIPUTADOS RESPONDIO LOS DICHOS DEL TITULAR DEL EPISCOPADO SOBRE MALVINAS
“Es un reclamo genuino de la sociedad”
Aunque ayer la dirigencia católica elogió el rol del Gobierno, antes había señalado que “ni el oficialismo ni la oposición deberían aprovecharse” del reclamo por Malvinas. El titular de la Cámara baja, Julián Domínguez, dijo que se trata de “una política de Estado”.
El presidente de la Pastoral Social, Jorge Lozano, y el titular de Diputados, Julián Domínguez.
Malvinas es parte de una política de Estado donde el pueblo argentino encuentra su identidad cultural fundacional. Es imposible pensarlo de otro modo.” Con esa definición, el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez (FpV), respondió a los comentarios que había realizado la cúpula de la Iglesia Católica a través del titular del Episcopado, José María Arancedo, con respecto a que “ni el oficialismo ni la oposición deberían aprovecharse de esta situación tan delicada”. El diputado oficialista José María Díaz Bancalari también salió al cruce del religioso, mientras que el presidente de la Pastoral Social de la Iglesia, Jorge Lozano, matizó la postura eclesiástica y respaldó la actuación de la Casa Rosada: la calificó como “una palabra sensata, serena, que busca ubicar la cuestión en el ámbito que corresponde, el de la diplomacia y la búsqueda del diálogo”.
Julián Domínguez respondió a las declaraciones de Arancedo, que había censurado una supuesta utilización política del conflicto por parte del gobierno nacional o la oposición. “La presidenta Cristina Fernández de Kirchner inició acciones diplomáticas ante las Naciones Unidas para la desmilitarización del Atlántico sur con la presencia de todos los sectores políticos, económicos, sociales y partidos que componen el arco político argentino, marcando claramente que no se trata de una estrategia de utilización política de la causa Malvinas sino de un reclamo genuino de toda la sociedad”, aseguró el presidente de la Cámara baja.
“Nadie puede dudar de que Malvinas es una política que unifica los intereses permanentes del Estado argentino y de los partidos políticos que son los representantes naturales del universo plural de la soberanía política –agregó Domínguez a través de un comunicado–. Los gobiernos democráticos tienen todo el derecho político que les confiere el pueblo, a través del voto, a impulsar acciones que definan la postura de una Nación ante los organismos internacionales, como la Resolución 2065 de la ONU que debe ser acatada por Inglaterra.” Por último recordó que “las acciones llevadas adelante por nuestro país no sólo cuentan con el apoyo unánime de la sociedad argentina sino de toda América latina, en base a una política internacional que distingue nuestra lucha diplomática”.
Arancedo, titular de la Conferencia Episcopal que agrupa a todos los obispos del país, había dado un mensaje ambiguo que ayer fue reflejado de manera sesgada por algunos medios. “Esta es una cuestión de Estado y no sólo del gobierno (...). Nadie, ni el oficialismo ni la oposición, debería aprovecharse de esta situación tan delicada que hace al futuro de los argentinos”, había manifestado el religioso, quien también había agregado que consideraba “que es correcto tanto el reclamo de soberanía como el camino diplomático elegido”, algo que fue menoscabado en la cobertura mediática del tema.
Para aclarar estas interpretaciones, ayer el obispo de Gualeguaychú y titular de la Pastoral Social, Jorge Lozano, destacó “la búsqueda del diálogo” por parte del gobierno argentino, así como la denuncia ante la ONU por la “creciente militarización” del Atlántico sur por parte de las fuerzas armadas británicas. Lozano calificó la postura de la Casa Rosada como “una palabra sensata, serena, que busca ubicar la cuestión en el ámbito que corresponde, el de la diplomacia y la búsqueda del diálogo”, al tiempo que destacó la decisión de “acudir a organismos internacionales cuando no hay posibilidades de diálogo directo” con Londres.
“También es bueno lo que el gobierno nacional ha hecho en su queja por la creciente militarización de la zona”, destacó Lozano, ya que esa actitud “pone luz desde esta perspectiva, teniendo en cuenta también pareceres de las comunidades religiosas”. La cuestión Malvinas “es una cuestión de la sociedad en su conjunto”, agregó. “No queremos atravesar situaciones bélicas, sabemos que los conflictos hay que solucionarlos por las vías del diálogo”, destacó. Por último, el religioso cuestionó el rol de la dictadura al comenzar la guerra en 1982 en un intento de reconquistar el archipiélago. “La instrumentación que se hizo en aquel tiempo del conflicto poco tenía que ver con las verdaderas intenciones de la Nación”, concluyó.
A su vez, el diputado kirchnerista José María Díaz Bancalari salió a respaldar la política que está llevando adelante el Gobierno en este tema. “Nadie aprovecha en forma espuria una política de esta naturaleza, que es una política de Estado”, respondió el legislador ante las críticas. “En algún momento –concluyó–, la política tiene que volver a ser el instrumento pacífico de transformación social y del logro de objetivos de distintas naciones.”
La sesión simbólica
Los legisladores nacionales que integran las comisiones de Relaciones Exteriores del Senado y de Diputados –que se constituirá mañana– participarán el viernes de una sesión simbólica en Ushuaia para respaldar el reclamo argentino por la soberanía sobre las Malvinas y en rechazo a la militarización del Atlántico sur planteada por el Reino Unido. El diputado Agustín Rossi, del FpV, aseguró que la realización del debate en Tierra del Fuego “muestra las diferencias entre la Argentina y Gran Bretaña a la hora de abordar la problemática: ellos militarizan la zona y nosotros movemos a la fuerza de la democracia y el Poder Legislativo”.
Fuente:Pagina12
13.02.2012
La clave detrás de la obstinada negativa británica a dialogar con la Argentina
Malvinas: Londres espera obtener petróleo por U$S 176 mil millones
La Edison Investment Research entregará esta semana un informe al gobierno de David Cameron. Allí indica que los ingresos de las islas, en la actualidad de unos U$S 39 millones, podrían multiplicarse en forma exponencial.
Por: Federico Bernal
Con la caída de los precios internacionales de la lana a partir de 1974, el PBI de la colonia británica en las Islas Malvinas inició una indeclinable retracción del orden del 25% en apenas un puñado de años. Entonces, la pobreza se hizo cada vez más evidente. De profundizarse, especulaban en Londres, las islas terminarían por caer indefectiblemente en manos argentinas. Presionada por el lobby kelper, la magna metrópoli decidió entrar en acción. Luego de sendas misiones y estudios científicos entre 1975 y 1976, una urgente diversificación y modernización económica se puso en juego. De la lana se propuso pasar a la pesca. Y así fue. A partir de 1987, la pesca comenzó a reportar a fines de ese año cerca de 12 millones de libras (antes reportaba cero ingresos). Sólo en la primera temporada se entregaron más de 200 licencias individuales para la explotación pesquera.
Una década más tarde, la pesca participó con un 50% del ingreso de la colonia, cuyo total se ubicó en 40 millones de libras. En adelante, el ingreso anual se mantendría más o menos en estos valores. Pero el plan de modernización no culminaba con los moluscos y camarones. Los próximos recursos a ser explotados habrían de ser los hidrocarburos, los cuales se presumían en volúmenes más que interesantes. ¿De dónde fue que surgieron tales presunciones? Justamente de las misiones antes referidas, de las cuales destacó la de los diputados laboristas Phipps y Gilmour (noviembre de 1975). En suma, la pesca necesitaba ser complementada (y en un futuro cercano remplazada) por el petróleo y el gas natural.
Desde 1995 en adelante, y fundamentalmente desde 2007, todos los esfuerzos se concentraron en la búsqueda de crudo en cantidades comercialmente viables. Las perforaciones de la Shell a fines de los ’90, si bien no lograron el ansiado objetivo, resultaron claves para que casi diez años después, Rockhopper Exploration diera en el blanco en el prospecto Sea Lion (SL). Hoy por hoy, con un mínimo de 700 millones de barriles de petróleo técnicamente extraíbles sólo en un área al norte de las islas (910 millones de barriles si hemos de sumar sus zonas aledañas, esto es, un 36,4 y un 32,5% de las reservas comprobadas de la Argentina y el Reino Unido respectivamente), la gran fase de modernización económica de la colonia está por alcanzar el último y estratégico envión. ¿Valió la pena la aventura británica de resolver la disputa de la soberanía recurriendo al uso de la fuerza en 1982? ¿Vale la pena la nueva provocación belicista? ¿Se justifican las multimillonarias inversiones en materia de exploración (un millón de dólares diarios cuesta el alquiler de la nueva plataforma semi sumergible)? Todo indicaría que sí. Y acá la prueba.
Según informó días atrás una de las compañías europeas líderes en investigaciones de mercado e inversiones, la Edison Investment Research (EIR), de unos 39 millones de dólares de ingreso anual que registra el gobierno ilegítimo en Malvinas (23 millones corresponden a la pesca), en los subsiguientes años se podría rozar los 176 mil millones. Semejante incremento está sustentado en un análisis de la división petróleo y gas de la EIR, divulgado ayer por la edición dominical de The Telegraph. El cálculo obedece a los ingresos por exploración aunque sólo en caso de confirmarse las predicciones petroleras de la campaña para este 2012, campaña concentrada en las licencias al este y sureste de las islas. El informe de la EIR –que será entregado al gobierno colonialista del Reino Unido esta semana– señala que los 176 mil millones de dólares habrán de alcanzarse únicamente si los cuatro prospectos previstos para el corriente año terminan siendo perforados. De ellos, el denominado Loligo, contendría un potencial de 4700 millones de barriles recuperables (prácticamente el doble de las reservas probadas de la Argentina a fines de 2010). Asimismo, los expertos de la EIR comparan dicho volumen con el último gran hallazgo petrolero ocurrido en el Mar del Norte en los últimos once años: el prospecto Catcher, con apenas 300 millones de barriles. Ahora bien, ¿cuál es la compañía dueña de Loligo? La kelper Falkland Oil and Gas (FOGL), subsidiaria de The Falklands Islands Company (FIC), un consorcio empresarial isleño fundado en 1852, con un 14% del paquete accionario de la Falkland Gold and Minerals Limited (minera kelper) y un 18,3% de la FOGL. Esta última, que en su portal oficial nos explica que su objetivo supremo pasa por “un agresivo programa exploratorio que conduciría a la creación de una nueva provincia petrolera en el Atlántico Sur”, es entonces la dueña de Loligo. Y no sólo es dueña de este prometedor prospecto, sino de un total de diez licencias al sur y sureste de las Malvinas, equivalente a unos 300 bloques petroleros en el Mar del Norte.
En conclusión, el informe de la EIR y su vinculación con la FIC a través de su subsidiaria petrolera FOGL, no sólo desnuda la importancia hidrocarburífera de una de las porciones insulares de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, sino que además confirma indirectamente el papel que la FIC jugó en la escalada belicista británica en 1982 y su saboteo a una salida pacífica luego del 2 de abril, tal como Eric Hobsbawm oportunamente denunció en enero de 1983 en la revista Marxism Today bajo el título de “La Secuela de las Falklands”. Nunca más oportuno y más vivo el memorando de 1936 del Foreign Office, que incluyó un mea culpa relativo a la negativa británica de devolver las Islas Malvinas a su dueño legítimo. Va textual: “No es fácil explicar nuestra posición sin ponernos nosotros mismos en bandidos internacionales”. < La Argentina nunca propuso un bloqueo El canciller chileno, Alfredo Moreno, aseguró ayer que la Argentina “nunca ha propuesto un bloqueo económico” a las Islas Malvinas, ni ha cuestionado los vuelos de la aerolínea Lan entre Chile y el archipiélago cuya soberanía disputan Buenos Aires y Londres. “El gobierno argentino nunca ha propuesto –ni a nosotros ni a otros países– un bloqueo económico, algo que afecte a la comunidad de las Malvinas. Lo mismo con los vuelos”, dijo Moreno en una entrevista publicada ayer por el diario trasandino El Mercurio. Chile reiteró en diversas ocasiones su apoyo a la reivindicación por parte de la Argentina de la soberanía de las Islas Malvinas. En una última señal de ese respaldo, Chile suscribió en diciembre una declaración del Mercosur, bloque al que está asociado, para no permitir el ingreso a sus puertos de naves con bandera de las Malvinas, lo que generó la preocupación de Gran Bretaña. En las últimas semanas, varios medios de prensa afirmaron que en las agendas de los presidentes de Chile y la Argentina se encontraba el tema de la continuidad de los vuelos de Lan entre Punta Arenas y las Malvinas, con dos escalas mensuales en la localidad argentina de Río Gallegos. “Es una postura sensata” El obispo de Gualeguaychú respaldó ayer la postura del jefe de la Conferencia Episcopal Argentina, José María Arancedo, quien el viernes pasado había asegurado que era “correcto tanto el justo reclamo de soberanía como el camino diplomático elegido”. Al respecto, el obispo Lozano señaló que la postura de la Casa Rosada era de “una palabra sensata, serena que busca ubicar la cuestión en el ámbito que corresponde, el de la diplomacia y la búsqueda del diálogo”. De esta manera, Lozano echó por tierra la interpretación que realizara en su edición de ayer el diario Clarín acerca de las palabras de Arancedo. Asimismo, en una entrevista radial destacó la decisión de “acudir a organismos internacionales cuando no hay posibilidades de diálogo directo”, en alusión a la presentación que realizó la Argentina ante la ONU. En la misma línea se pronunció el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez quien señaló que “la presidenta inició acciones diplomáticas ante las Naciones Unidas para la desmilitarización del Atlántico Sur con la presencia de todos los sectores políticos, económicos, sociales y partidos que componen el arco político argentino, marcando claramente que no se trata de una estrategia de utilización política de la causa Malvinas, sino de un reclamo genuino de toda la sociedad”. El obispo Lozano remarcó que “también es bueno lo que el gobierno nacional ha hecho en su queja por la creciente militarización de la zona” y señaló que esa actitud “pone luz desde esta perspectiva teniendo en cuenta también pareceres de las comunidades religiosas”. La de Malvinas, dijo, “es una cuestión de la sociedad en su conjunto”. “No queremos atravesar situaciones bélicas, sabemos que los conflictos hay que solucionarlos por las vías del diálogo”, destacó el prelado. Lozano cuestionó además a la dictadura en el inicio de la guerra al condenar que “la instrumentación que se hizo en aquel tiempo del conflicto poco tenía que ver con las verdaderas intenciones de la Nación”
Fuente:TiempoArgentino
13.02.2012
solidaridad internacional con el reclamo argentino
Fidel: “A Gran Bretaña no le queda más remedio que negociar e irse de Malvinas”
Ante intelectuales de todo el mundo, el líder cubano analizó la disputa por la soberanía de las islas. Cargó contra los grandes medios.
El líder cubano Fidel Castro afirmó el viernes pasado que a Gran Bretaña “no le queda más remedio que negociar” con la Argentina “e irse” de las Islas Malvinas, durante un encuentro que mantuvo con intelectuales de diversas partes del mundo que participan en la Feria del Libro de la Habana.
“No les queda más remedio que negociar e irse. Es tan descarado lo que han hecho: hasta mandaron un barquito, un destructor, un helicóptero con un príncipe que es piloto”, dijo Fidel Castro ante los 117 intelectuales, escritores y científicos de 21 países con los cuales se reunió el viernes pasado durante “más de nueve horas”, según reseñó el diario Juventud Rebelde.
El líder comunista, de 85 años, recalcó que los británicos “no tienen nada que hacer ahí. Irse es lo único que les queda”, al señalar que “ya no está ahí (en el poder, el dictador chileno Augusto) Pinochet”, quien fue el que los “ayudó” en “su última guerra contra la Argentina”, la de las Malvinas, en 1982.
“La situación no es de guerra, pero hay que presionarlos”, añadió el líder cubano, retirado del poder desde julio de 2006 por razones de salud.
Fidel subrayó que los británicos “están desesperados, y así reaccionaron cuando Uruguay vetó” en septiembre “la entrada del barco británico con bandera de las Malvinas”, que pretendía abastecerse en el puerto de Montevideo en viaje hacia la islas en el Atlántico Sur, una actitud que agradeció el gobierno encabezado por Cristina Fernández. Castro se refería al decidido respaldo de los países que integran el Mercosur al reclamo argentino y su decisión de no dejar atracar en sus puertos barcos con bandera de Malvinas.
La Argentina y Gran Bretaña entraron en una escalada de acusaciones tras la decisión británica de enviar al Atlántico Sur un moderno destructor, y por la llegada de Guillermo, segundo en la línea de sucesión al trono, para una misión como piloto de búsqueda y rescate de la Fuerza Aérea Real, a pocas semanas de cumplirse el 30º aniversario de la guerra. Por su parte, la Argentina denunció el viernes a Gran Bretaña en la ONU por la “militarización” del Atlántico Sur.
Durante la charla con los intelectuales, Castro, quien está dedicado a escribir “reflexiones sobre problemas globales”, destacó que la humanidad vive un momento “difícil”, en el que “todos” se preguntan “qué hacer”, pero “hay respuestas”.
En ese sentido, elogió la “profesionalidad” con que trabaja el canal multiestatal Telesur, al que calificó como “uno de los más valiosos instrumentos para difundir la verdad”, pues “el problema no está en las mentiras que ellos (los grandes medios de prensa) digan, sino “cómo decimos nosotros la verdad”.
Entre los intelectuales que acudieron al encuentro estuvieron el Premio Nobel de la Paz de 1980 Adolfo Pérez Esquivel, el teólogo brasileño Frei Betto y el periodista franco-español Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique.
La clave MEDIACIÓN.
La Cancillería argentina oficializará hoy su aceptación de la propuesta realizada por el presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas, el qatarí Nassir Abdulaziz Al-Nasser, para que la ONU medie en el conflicto por las islas Malvinas.
Fuente:TiempoArgentino
FIDEL con la ARGENTINA y CRISTINA
“A los ingleses no les queda más que negociar e irse”, sentenció Fidel CastroEncuentro con intelectuales
“Inglaterra debe irse.” Con esas palabras, el líder cubano Fidel Castro dejó sentada la postura de Cuba frente al reclamo del Gobierno argentino por la soberanía de las islas Malvinas.
Fidel se sumó a las filas de los países latinoamericanos que repudian la permanencia de Gran Bretaña en el archipiélago desde 1833. “Es tan descarado lo que han hecho: hasta mandaron un submarino atómico , un destructor y un helicóptero con un príncipe que es piloto”, señaló el ex presidente cubano, en referencia a la militarización del Atlántico Sur por parte de Inglaterra y a la presencia del príncipe Guillermo, nieto de la reina Isabel II de Inglaterra, en las islas.
“(El primer ministro inglés) David Cameron le ha hecho un gran favor a toda América con sus actitudes imperialistas. A los ingleses no les queda más que negociar para luego irse”, continuó Castro frente a 117 intelectuales, escritores y científicos de veintidós países que participaron del Encuentro de Intelectuales por la Paz y la Preservación del Medio Ambiente.
Algunos de los que participaron del cónclave fueron el escritor brasileño y uno de los máximos exponentes de la Teología de la Liberación, Frei Betto; el politólogo Atilio Borón, los periodistas Ignacio Ramonet, Stella Calloni y el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.
“El ex dictador chileno Augusto Pinochet, quien ayudó a los británicos en su última guerra contra Argentina, ya no está ahí”, sostuvo Fidel Castro.
A su vez, el líder cubano manifestó que los británicos “están desesperados y así reaccionaron cuando Uruguay vetó recientemente la entrada del barco inglés con bandera de las Malvinas”.
A fines del año pasado Uruguay prohibió que buques con bandera de las islas Malvinas amarren en sus puertos. Poco después, el resto de los países del Mercosur, la Unasur y la ALBA se sumaron a la medida tomada por el país vecino en apoyo al reclamo argentino sobre las Malvinas.
Agencias Telam, Prensa Latina, Reuter, BBC de Londres, Telesur,…
La Corriente del “ PERONISMO REVOLUCIONARIO KIRCHNERISTA ARGENTINO” en Córdoba, APOYA TOTALMENTE la DEFENSA de ARGENTINA y del gobierno popular de la Compañera Presidenta CRISTINA FERNANDEZ de KIRCHNER , que hace el compañero revolucionario cubano, Dr. FIDEL CASTRO y el Estado cubano…
PRKA
Cordoba
13/2/2012.-
Envío:Cecilio M. Salguero.




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