25 de abril de 2012

MÉXICO.

martes 24 de abril de 2012 
Líderes limitan con violencia participación política femenina 
Por Anayeli García Martínez (CIMAC) 
En el nivel municipal los partidos políticos ejercen de manera más clara la violencia, la discriminación y el acoso para evitar que las mujeres ocupen cargos de toma de decisión, advierte la especialista en participación política femenina Dalia Barrrera Bassols.

De manera sistemática -explica- los dirigentes varones recurren a mecanismos de exclusión como el acoso político y la violencia de género, con el fin de que las militantes no sean diputadas locales, alcaldesas, síndicas o regidoras.

La profesora-investigadora de la Escuela Nacional de Antropología e Historia subraya que los líderes partidistas esparcen dudas sobre la capacidad de mando de las mujeres, las estigmatizan, desprestigian, e incluso hacen señalamientos negativos contra aquellas que logran espacios de poder.

En su más reciente investigación “Mujeres en el cabildo. Síndicas y regidoras veracruzanas” -publicada por el Grupo Interdisciplinario sobre Mujer, Trabajo y Pobreza (Gimtrap)-, y en un artículo posterior sobre el tema, Barrera Bassols recopila testimonios sobre los desafíos que afrontan las mujeres en los municipios para llegar y ejercer un cargo.

La investigadora omite los nombres de ellas para que no sufran represalias. En su testimonio una regidora expresó: “¿Qué si existe discriminación de las mujeres? ¡Sí, cómo de que no! Siempre existe discriminación, ahí estamos discriminadas en los puestos de elección, como lo estamos viendo ¡Imagínese! Nomás dos regidoras somos y son seis hombres, más el síndico y el presidente municipal.”

Una presidenta municipal habló sobre los obstáculos para formar parte de las listas de candidaturas: “Lo más difícil fue convencer a mi partido, la candidatura la peleé con uñas y dientes (…). Mi propio presidente de partido me decía que estaba loca, que en Alto Lucero jamás aceptarían que una mujer fuera la candidata, pero además tenía en contra a los ex alcaldes, quienes apostaron que no debía ser yo la candidata”.

Otra alcaldesa se dijo víctima de “calumnias, chismes y bloqueos”. “Durante mi campaña también hubo habladurías: me acostaban con uno y con otro, ya mero con todo mi municipio. Son las vivencias que una mujer pasa en la política. Ésa es mi experiencia amarga, que nos acuestan con quien se les viene en gana”, acusó.

Dalia Barrera acota que para llegar a un cargo municipal, las mujeres tienen que demostrar en mayor medida trabajo político y trayectoria dentro del partido, pero también pueden obtener puestos de mando por sus nexos familiares, o por simple “relleno” cuando la autoridad electoral obliga al partido a postular a mujeres.

Al respecto, otra mujer relató: “Prácticamente creo que si llegué al cargo de regidora fue porque no había mujeres en la planilla, y fue como requisito: ‘A ver, ¿quién está? A ver, fulanita’. Y ¡órale!”.

Como estos casos, advierte Barrera Bassols, hay muchos otros que dan cuenta de los mecanismos de exclusión que enfrentan las mujeres para tener un cargo en el cabildo. Por ello propone que estas formas de discriminación, ligadas a la dominación masculina, se deben combatir desde la sociedad y los propios partidos.

martes 24 de abril de 2012 
Instancias federales de salud se niegan a aplicar la interrupción legal del embarazo en el Distrito Federal 
Por Guadalupe Cruz Jaimes (CIMAC) 
A cinco años de la despenalización del aborto en esta ciudad, organizaciones civiles demandaron que las clínicas de los institutos Mexicano del Seguro Social (IMSS), de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), y de la Secretaría de Salud federal (Ss), ubicadas en la capital, brinden servicios de interrupción legal del embarazo (ILE) a derechohabientes y usuarias.

En rueda de prensa, Marta Lamas, fundadora del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), denunció que a pesar de que la ley local permite que personal del IMSS, ISSSTE y de la Ss practique abortos legales a las capitalinas, tales instituciones niegan el servicio en consonancia con la política federal “de derecha” que se opone a este derecho.

La antropóloga feminista señaló que el problema tiene un trasfondo político, ya que “el PAN no está de acuerdo con la despenalización y, por lo tanto, las instancias de salud que dependen del gobierno panista (federal) no están cumpliendo la ley del DF”. La experta en derechos sexuales y reproductivos destacó que las derechohabientes del IMSS e ISSSTE, y las usuarias de clínicas y hospitales de la Ss ubicadas en la Ciudad de México, pueden exigir jurídicamente este derecho establecido en la normatividad local.

Al respecto, Leticia Bonifaz, consejera Jurídica y de Servicios Legales del Gobierno del DF, afirmó que el personal de salud de esas instituciones no cometería ningún delito si practicara la ILE, porque el aborto voluntario está despenalizado en el Código Penal capitalino.

No obstante aclaró que las clínicas y los hospitales del IMSS, ISSSTE y la Ss sólo estarán obligados a brindar este servicio si se modifica la Ley General de Salud, para generar una política pública que regule la ILE en sus unidades.

La funcionaria indicó que sería un proceso semejante a la reforma a la Ley de Salud del DF, para crear la política pública de la ILE tras la modificación al Código Penal local.

Tales cambios normativos han salvado la vida de 77 mil 524 mujeres del 24 de abril de 2007 al 16 de abril de 2012.

Bonifaz detalló que en ese periodo 120 mil 541 usuarias recibieron información, de las cuales 99 mil solicitaron el procedimiento y las más de 77 mil lo llevaron a cabo. Estos datos, dijo, “reflejan que está la libertad de informarse y tomar la decisión”.

Del total de las que accedieron a un aborto legal y seguro, 50 por ciento tenía entre 18 y 30 años de edad, 44.3 por ciento entre 30 y más 40 años, y 5.7 por ciento era menor de edad. El 23 por ciento de quienes se realizaron el procedimiento eran del Estado de México (17 mil 872 usuarias), y 3.3 por ciento de otros estados (2 mil 567 mujeres).

En un lustro de practicar la ILE hay indicadores que muestran el éxito de esta política, algunos de éstos son que 85 por ciento de los procedimientos se han realizado con medicamentos, considerada la forma más segura y efectiva de interrumpir la gestación; sólo uno por ciento de usuarias reincidió, y 85 por ciento “salió utilizando algún método anticonceptivo”.

Con la ILE, además de salvaguardar la salud y la vida de miles de mexicanas, el aborto “se ha desdramatizado”, pues la legalidad ha hecho que las usuarias consideren el procedimiento como un derecho que pueden exigir, señaló en su turno Ana Amuchástegui, académica de la Universidad Autónoma Metropolitana.

Antes de la reforma, las mujeres que se realizaban un aborto “cargaban” con el peso del “pecado-delito”, por el que “se tenían que estar escondiendo”, ahora consideran que la provisión de los servicios por parte del Estado legitima este derecho, abundó la investigadora.

Con base en un estudio con mujeres usuarias del programa de ILE, Amuchástegui destacó que hay un cambio cultural importante, ya que las jóvenes y solteras expresaron que tomaron esa decisión “no agradable, pero necesaria” porque la maternidad aún no estaba en su proyecto de vida. 

Mientras que las mujeres con pareja coincidieron en que “en este momento no quiero ser madre otra vez para ser una mejor madre (de los hijos que ya tienen)”.

Sólo en el DF las mexicanas gozan de la libertad de decidir sobre su cuerpo. En el resto del país cada año se realizan 875 mil abortos en condiciones inseguras y de ilegalidad, según cálculos del Population Council. Esta circunstancia, además de poner en peligro la salud y la vida de las mujeres, las expone a ser criminalizadas.

Según datos de GIRE, hay por lo menos 20 casos de mujeres que enfrentan procesos judiciales por el delito de aborto o tentativa de aborto en el Estado de México, Puebla, San Luis Potosí, Hidalgo y Querétaro.

Cabe recordar que Puebla, San Luis Potosí y Querétaro forman parte de los 17 estados de la República que de 2008 a 2010 modificaron sus constituciones locales para penalizar el aborto, mediante la protección de la vida desde la “concepción-fecundación”.

martes 24 de abril de 2012 
Josefina Vázquez y Esther Gordillo, personas funestas de la educación, pero no las únicas 
Por Pedro Echeverría 
1. Esther Gordillo, muy corrupta líder sindical magisterial desde 1989, ha tenido diez veces más influencia en educación que la pobre Josefina Vázquez –hoy candidata presidencial- que fue colocada en el máximo cargo de la SEP por el presidente Felipe Calderón mientras surgía otra cosa para darle.

La lidereza Gordillo –siendo jefa sindical espuria- ha confrontado y ganado frente a los secretarios de Educación: Bartlett, Zedillo, Solana, Pescador, Alzati, Limón, Reyes Tamez, con la misma Josefina, Lujambio y con el actual Córdoba. ¿Por qué? Por que los pobres 10 ministros de educación fueron nombrados por el presidente de la República en turno “por mientras”, es decir, mientras se desocupaba un cargo donde sepan algo. De los 10 aquellos, conociéndolos yo a fondo, el único que sabía de educación y tenía antecedentes en ello era Pescador, que entró al cargo unos meses antes de concluir el sexenio de Salinas.
2. Alguien diría que porque los ministros de la SEP eran ignorantes la educación mexicana está muy mal; o, como decían hace 50 años: porque no son maestros los que dirigen la educación. Ni uno ni otro son argumento fuerte porque todo depende de la estructura, del modelo económico y político que sexenalmente se impone en el país. No es necesario que el director del IMSS o del ISSSTE tenga título de médico, que el secretario de Hacienda sea economista, que el de vivienda sea un ingeniero o que el secretario de la SEP sea un educador. Se requiere que cada secretario sea inteligente y abierto, pero lo importante es la línea ideológica del gobierno de donde arrancarán todos los programas. Con la línea ideológica del gobierno se alinean incluso los sindicatos, los dirigentes y los trabajadores. Los gobiernos del PRI, el PAN, incluso los gobernadores del PRD, solo han servido para profundizar la corrupción y no hacer nada contra ella.

3. ¿Qué es línea ideológica? El conjunto de ideas con las que un gobierno llega al poder. Si por ejemplo en México el gobierno es impuesto con el dinero de los empresarios, del poder, de los medios de información, del clero y los votos de los electores sólo son producto de la manipulación con regalos y promesas, ¿a que sector tendrá que servir el gobierno sino a quienes los pusieron en el poder? ¿En beneficio de quien se planeará la economía, la educación y la salud si el nefasto gobierno tiene compromiso con las clases dominantes? Nosotros decimos que los estudiantes y profesionistas deben pensar, reflexionar, analizar, ser críticos para hacer las cosas bien; la educación tradicional por el contrario quiere estudiantes y profesionistas que no piensen, que sean autómatas, que sólo obedezcan órdenes, que no se organicen, que no protesten por nada; que sólo trabajen y produzcan el “bienestar de la patria” y las patria son los empresarios y el gobierno.

4. Las líneas educativas cambian siguiendo las transformaciones de la economía y la política y los funcionarios sólo sirven para administrar. ¿Recuerdas que en los 40, 50 y 60 aún la educación tenía bases agrarias, se orientaba hacia lo rural y a las enseñanzas para el campo y que a partir de entonces cambiaron los programas para dar prioridad a lo urbano, a las ciudades, empujando a la población a pensar y trabajar en las ciudades? ¿Olvidaste que en los 70 y 80 la educación urbana era diferente a la de hoy (90s, 2000, 2010?) que impulsa la enseñanza de las computadoras, del inglés y de la llamada globalización? Las formas de vida anteriores y su educación sólo nos han servido de recuerdo porque el capitalismo va enterrando lo pasado para seguir acumulando capitales con los negocios del presente. Ahora la educación y los profesores tienen que modernizarse subordinándose a las órdenes del capitalismo… o hacen una revolución.

5. Esther Gordillo, con 23 años de liderazgo sobre más de un millón de trabajadores de educación, sigue imponiendo sus caprichos en la SEP porque los pobres ministros del ramo llegan sin saber que hacer y con la esperanza de pasar a otro cargo en corto tiempo. Pero también sucedió en décadas anteriores cuando en ese poderoso sindicato de maestros estuvo vivo el cacicazgo de Robles Martínez (1943-22) y de Jongitud Barrios (1922-89) Estos jefes sindicales condicionaban cualquier medida que pudiera tomar el ministro de la SEP. Incluso algunos distiguidos secretarios de educación como Vasconcelos, Bassols y Torres Bodet, destacaron personalmente porque eran fuertes y los dejaron actuar por los presidentes Obregón, Rodríguez y López Mateos. Pero es risible decir que los culpables de la mala educación nacional son los profesores y su dirigencia sindical. ¿Cómo tener buena educación con un pueblo miserable?

6. Es vergonzoso decir que la educación mexicana es como un embudo o un colador en el que pueden ingresar todos los niños, pero que sólo puedan terminar la primaria la mitad de ellos y sólo llegar a ser profesionistas en educación superior uno o dos jóvenes del 100 por ciento que inicia la escuela primaria. ¿Por qué? Por causas económicas fundamentalmente: por no poder mantenerse el niño uno o cinco años en la escuela. Los mil y un pretextos son válidos, pero siempre están subordinados a la pobreza, miseria y hambre de más de la mitad de la población. La educación, según datos estadísticos, en vez de servir para igualar sigue sirviendo -como decía Emiliano Zapata en 1911- para beneficio de quienes pueden pagarla, es decir, sirve para hacer más desigual a la gente. No hay que cerrar las escuelas sino ponerlas al servicio de quienes más lo necesitan. ¿Qué hace el gobierno y la dirigencia corrupta del SNTE? Apoyar la desigualdad.

7. Ahora tenemos que organizarnos y luchar para expulsar a Esther Gordillo y su banda, así como a los funcionarios o ministros de educación que sólo sirven para cobrar sus quincenas; pero mientras exista el capitalismo, es decir, mientras el dinero siga gobernando el mundo, debemos asegurarnos que los nuevos dirigentes no sean otros Jongitudes y Gordillos, otras Josefinas o Lujambios que hagan exactamente lo mismo, aunque con otro discurso. ¿Cómo nos aseguramos que no se repita? Luchando para que los maestros piensen, reflexiones, analicen, discutan, sean críticos y vayan a la raíz de los problemas. Lograr que ya no caigan en planes de “carrera magisterial”, en evaluaciones tipo “Enlace” y demás trampas que la clase dominante les ha impuesto con el objetivo de manipularlos con unos pesos más. Claro, los maestros no son todos unos “santitos” porque hay un porcentaje que está en educación por chambismo y dinero.


martes 24 de abril de 2012 
La balanza del poder 
Por Laura M. López Murillo 
En algún lugar de la convicción, en el territorio íntimo de la conciencia, perdura, incesante, el eco de la experiencia: esa gama de vivencias que afianza o destruye los ideales y que de cuando en cuando, se intensifica hasta convertirse en un imperativo personal, en una cuestión de principios irrenunciables...

Dicen los que saben, que el único antídoto contra la desconfianza es el escrutinio directo; que las sospechas se desvanecen cuando los eventos se perciben y se constatan por los sentidos; y que en este mundo, duele más la duda que el desencanto.

La desconfianza de la ciudadanía y la apatía del electorado no son conceptos intangibles, ni pretextos guajiros que se ponen de moda en los procesos electorales; desde el 9 de Marzo, cuando iniciaron las actividades de los capacitadores del Instituto Federal Electoral (IFE), se han recopilado mil y un motivos, pretextos y razones por las cuales los ciudadanos rehúsan participar como funcionarios de casilla en la próxima, y cada vez más cercana, jornada electoral.

Analizando el factor humano de las cifras, el común denominador de los rechazos se ubica en la sospecha, proviene de rumores, de generalizaciones infundadas y causalidades endebles, como la experiencia del amigo que conoce al vecino del primo que vive en un lejano y remoto distrito del que nunca se sabe nada. Pero en este pequeño universo, la excepción también confirma la regla: se ha detectado la firme intención de participar en todos aquellos ciudadanos con experiencia en los procesos electorales previos.

Hoy por hoy, en un clima de desconfianza y hartazgo, germinan las convicciones que alguna vez se sembraron en una casilla electoral. Es innegable que las experiencias, como fuente irrefutable, representan una minoría respecto a la aplastante mayoría de las sospechas, pero también es cierto que esa minoría será suficiente para impulsar al inmenso mecanismo ciudadanizado que legitimará la voluntad popular. El efecto esperado es la propagación de la experiencia como desencadenante de la confianza.

Todos los días, distrito por distrito, y a cualquier hora, calle por calle, los capacitadores y los supervisores electorales visitan, revisitan, notifican a los ciudadanos que fueron designados por el azar. Recorren su sección una y otra vez, buscan hasta encontrar a los ciudadanos, encaran el hartazgo y recopilan los rechazos para iniciar el recorrido y la búsqueda de nuevo. La causa de este encomiable esfuerzo, como de otros que se realizan en el ámbito ciudadano, es la convicción.

La convocatoria es: a todos los ciudadanos que resultaron designados como funcionarios de casilla. El motivo: erradicar la desconfianza por la constatación directa de los comicios, su participación y su presencia como testigo directo, dignificarán y legitimarán la elección. La oportunidad es invaluable: intervenir en la manifestación de la voluntad ciudadana, incidir en el único, y esporádico, contrapeso que existe en la balanza del poder.

En el transcurso de la historia se han registrado grandes avances pero también lamentables retrocesos y pérdidas irreparables. En la hipermodernidad, la ausencia de convicciones y la inexistencia del honor definen la actitud de las masas. Pero las tendencias suelen ser volátiles y volubles; en un contexto marcado por el individualismo galopante, el bien común es una valerosa contracorriente que crece con las afinidades auténticas y espontáneas: la empatía se expande en una gama de vivencias, afianza los ideales y de cuando en cuando, se intensifica hasta convertirse en un imperativo personal, en una cuestión de principios irrenunciables…

Laura M. López Murillo es Licenciada en Contaduría por la UNAM. Con Maestría en Estudios Humanísticos, Especializada en Literatura en el Itesm.
Fuente:Argenpress

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