Relato del horror en Santiago
En el primer juicio por violaciones a los derechos humanos que se realiza en Santiago del Estero, la ex detenida contó cómo fue secuestrada en 1975, luego violada y torturada. Señaló a Musa Azar y otros policías como responsables.
La última testigo del primer juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en Santiago del Estero denunció que el ex jefe de Inteligencia provincial durante el gobierno de Carlos Juárez, Antonio Musa Azar, junto a otros hombres que fueron efectivos de esa fuerza en aquella época, la detuvo en enero de 1975, la mantuvo cautiva en la Dirección de Informaciones Provinciales (DIP) y la torturó: “Perdí un embarazo de tres meses y fui violada tras sufrir un desvanecimiento durante una sesión de torturas en un sótano de la Dirección de Informaciones Provinciales (DIP), más conocida como SIDE”, contó ayer en una nueva audiencia del juicio, ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santiago del Estero.
Cristina Torres es una ex presa política y hoy preside, en la provincia, la Asociación por la Verdad, la Memoria y la Justicia. Su relato se centró en lo que vivió desde más de un año antes del comienzo de la última dictadura, en el marco de la causa que juzga a diez represores (nueve policías y un militar) por 44 casos que incluyen los delitos de homicidio calificado, torturas y privación ilegítima de la libertad.
Durante su declaración, Torres contó que tenía 22 años y estudiaba Sociología cuando, en enero de 1975, durante el gobierno constitucional de Carlos Juárez en la provincia, fue detenida por un grupo de policías integrado por Musa Azar, Tomás Garbi, Roberto Díaz –que se encuentra prófugo– y Leopoldo Sanchezal, todos imputados en el juicio, y trasladada a la DIP, conocida como “la SIDE santiagueña”.
“Apenas llegué a la DIP, comenzaron las torturas, me introducían la cabeza en una pileta con agua de un baño, además de tirarme de los cabellos, los pezones. A causa de ello, perdí mi embarazo, que era el primero y muy deseado por la pareja”, dijo. También mencionó que le aplicaron picana eléctrica en la boca, los oídos y los pechos y que la quemaron con cigarrillos en diversas partes del cuerpo.
Durante su cautiverio, Torres dijo que pudo reconocer a los estudiantes universitarios Cecilio Kamenetzky y Mario Giribaldi, ambos desaparecidos, quienes “se encontraban en un estado deplorable por las torturas”. “Una noche, Giribaldi, como anunciando su final, me pidió que, si salía viva, buscara a su pequeña hija y le dijera que la quería mucho y que le pedía perdón por lo que iba a pasar”, recordó Torres entre lágrimas.
Tras un breve paso por la Escuela de Policía y una incomunicación de veinte días, Torres recordó que en la cárcel de mujeres fue interrogada por el entonces juez Santiago Grand. “Ese juez me interrogó en presencia de mis torturadores, Musa Azar y Ramiro López, obligándome a firmar que estaba presente mi abogado defensor, cuando en realidad no lo dejaron ingresar.”
Ahora de 59 años, la mujer denunció que en esa cárcel fue “manoseada por el entonces ministro de Gobierno, Robín Zaiek, que con frecuencia hacía sacar a chicas adolescentes detenidas por contravenciones para participar de fiestas privadas”. También detalló los permanentes castigos y malos tratos a los que fueron sometidas en la cárcel de mujeres por guardiacárceles, entre las que mencionó a Marta Villalba, Marta Castillo y Marta Cejas, esta última ex mujer del represor Musa Azar.
Torres mencionó en su testimonio a la monja Ana María Betani como una persona que visitaba a las detenidas y “mantenía informados” a sus familiares a costa de vejaciones, como cuando “fue desnudada y tocada”. “Todo lo contrario fue el cura (Carlos) Marozzi, capellán del Ejército, que únicamente nos visitaba para decirnos que teníamos que decir qué actividades realizaban nuestros compañeros”, añadió.
Ayer también declaró Ana Giribaldi, hija del estudiante desaparecido, y pidió que los represores de la provincia “rompan el paco de silencio”.
Las amenazas a testigos
El juez federal de Santiago del Estero, Guillermo Molinari, identificó a través de fotos a tres personas que amenazaron a testigos del juicio por delitos de lesa humanidad. Mediante un oficio enviado a la presidenta del Tribunal, Graciela Fernández Vecino, el juez envió las fotos de los agresores, cuyas identidades no fueron reveladas. Las personas que profirieron amenazas aparecen en las tomas con acreditaciones que oportunamente fueron otorgadas por las autoridades judiciales. En la misma audiencia se dispuso que se arbitren medidas de seguridad para prohibir su ingreso a las audiencias.
Fuente:Pagina12
GIRIBALDI
Hija de desaparecido exigió a imputados que dijeran dónde están los restos de su padre
Resaltó la incansable lucha de su abuela Ema de Giribaldi para hallar a sus hijos y lograr justicia por sus crímenes.
IMAGEN. Ana Giribaldi recordó a su padre como un joven alegre y cariñoso con ella.
Publicado el 31/05/2012
Ana Giribaldi, hija del joven estudiante de abogacía, Mario Giribaldi, exigió a los 10 acusados de la Megacausa de Derechos Humanos, que “rompan el pacto de silencio” y digan dónde están los restos de su padre y de los santiagueños desaparecidos.
En un doloroso relato, contó los recuerdos que tiene de su progenitor, que fue secuestrado dos veces, en abril y mayo del 76, torturado y asesinado cuando tenía tan sólo 22 años por parte de los grupos de tareas que dirigió Musa Azar Curi desde el Departamento de Informaciones Policiales (DIP).
Comentó que a sus dos años, no imaginaba el horror que se cernía sobre su hogar gracias a la protección de sus abuelos, paternos y maternos.
Dijo que a través de los relatos de familiares y amigos, y de los testimonios en el juicio Kamenetzky, el primero de lesa humanidad que se realizó en Santiago, pudo reconstruir la historia de su padre.
Reveló, además, que su madre estuvo dos veces detenida y que quedó con un serio trauma.
Contó que una vez detenido y gracias a los oficios de la familia, Azar Curi le permitió a su abuelo materno llevarla al DIP o la “Side” como se denominaba a este centro clandestino de detención, para ver a su padre. Sin embargo, dijo que al escuchar a la pequeña, Mario Giribaldi le pidió a gritos que sacara a su hija de ese sitio. “Ahora sé que lo hizo para protegerme”, dijo entre lágrimas.
Casi al final, se dirigió a los represores y les demandó que “de una vez por todas, rompan con el pacto de silencio y digan qué hicieron con el cuerpo de mi papá y de todos los desaparecidos”
Rescató la figura de su padre: “Estudiaba abogacía y a pesar del buen pasar de sus padres, se dedicaba a alfabetizar en barrios pobres, estaba comprometido con los sectores más desprotegidos”. “Mi padre fue torturado salvajemente en la DIP por Musa Azar, Ramiro (López), (Tomás) Garbi, Juan Bustamante y también estuvo detenido en Arsenales de Tucumán”, contó la joven que también sufrió la desaparición de su tío Osvaldo que estuvo en Arsenales, en Tucumán.
Luego, en declaraciones a la prensa, también se refirió a las duras torturas aplicadas en el DIP y que su padre era mostrado por los represores a los demás presos políticos “como un trofeo” de cómo iban a quedar si no colaboraban. Giribaldi sufrió severos castigos en ese sitio, según reconstruyó su hija con los relatos de sobrevivientes.
“He hecho lo que tenía que hacer en honor a la sangre de mi papá, a los desaparecidos y padres y familiares de detenidos y desaparecidos”, manifestó reconfortada tras su testimonio y afirmó que los relatos de testigos son contundentes por lo que espera un castigo para los 10 acusados: “Aquí están los responsables de la muerte de mi padre, pero como a él lo llevaron a Tucumán, faltan los militares de alto rango”.
MINUCIOSO
Datos reveladores sobre las tareas de espionaje que realizaban las fuerzas de seguridad en la provincia
LEGAJOS. Hasta el mismo personal policial figuraba en los informes.
Publicado el 31/05/2012
Uno de los datos reveladores surgidos durante la última audiencia fue sobre las tareas de espionaje que realizaban las fuerzas de seguridad.
En su testimonio, Susana Habra relató que una vez que recuperó la libertad comenzó a trabajar en organismos de Derechos Humanos, a partir de los cuales tuvo accesos a los legajos que eran confeccionados por personal del DIP.
La testigo contó que en una oportunidad accedió a esos legajos y le llamó la atención lo minucioso de cada informe. “Me encontré con carpetas con todas las calles de la ciudad ordenadas alfabéticamente y en las que se detallaban cada una de las familias en cada cuadra; lo sorprendente fue cuando llegué a la dirección de mi domicilio y me encontré con que había informes de cada uno de los integrantes de mi familia y las actividades que realizábamos cada uno de nosotros”, narró.
En ese contexto, el fiscal Gustavo Gimena explicó que “esos archivos de espionaje, de vigilancia, solamente decidida por la policía y parte del Ejército sin intervención de ningún juez, fue una práctica habitual en Santiago de los 70”.
“Es una derivación de la formación burócrata y archivística de las fuerzas de seguridad en nuestro país y me atrevo a decir en todos los países latinoamericanos; si uno ingresa a un archivo militar o policial es totalmente minucioso y pormenorizado de lo que están investigando; el grave problema de esto es cuando se lo usaba para violentar los derechos humanos”, precisó.
Por su parte, el abogado querellante Héctor Carabajal, sostuvo que “estos legajos son una prueba tremenda a favor de la acusación porque constan los seguimientos a los que eran sometidas las víctimas, los operativos de allanamientos y quiénes trabajaban, cómo eran conjunto los operativos con el Ejército”.
Asimismo destacó que “hoy es gracioso escuchar a Bustamante, uno de los imputados, que se defiende argumentando que él trabajaba como custodio de la gobernación, cuando en los mismos legajos del DIP figura su participación directa”.
DD.HH.
Carabajal destacó el valor de los aportes en los testimonios de ayer
Héctor Carabajal.
Publicado el 31/05/2012
El abogado representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Héctor Carabajal, destacó que los testimonios de la jornada de ayer “sumaron aportes muy interesantes porque develan cuál fue el accionar de funcionarios que actualmente están sobreseídos en las causas que se iniciaron contra ellos porque se consideraron que esos delitos habían prescripto, pero no porque no hayan existido”.
El abogado querellante expresó que “el trato inhumano de los entonces jueces federales ha quedado plasmado; del mismo modo que los distintos roles, como el destacado aporte de la hermana Aldina, en contraste con la del capellán del Ejército, el padre Marozzi”.
En la audiencia, el fiscal Gimena informó al TOF que la “Cámara de Casación Penal fijó fecha de audiencia para el de junio del recurso de casación que presentó en contra del auto de sobreseimiento de estos funcionarios; que en caso de hacer lugar, ello desembocará en el revocamiento del sobreseimiento”.
MEGACAUSA
"Sacaban menores de la cárcel de mujeres para fiestas privadas"
Lo afirmó Cristina Torres al brindar su testimonio y dijo que los encargados de trasladarlas eran los grupos de tareas que comandaba Azar Curi. Sostuvo que sus torturadores fueron Musa, Garbi y López. Ratificó la versión de que se incineraban los cuerpos de los presos políticos ejecutados.
HORROR. Torres, militante de los organismos de DD,HH. locales, contó el calvario vivido durante su detención.
Publicado el 31/05/2012
En la décima jornada del juicio oral por la Megacausa de Derechos Humanos, la ex presa política Cristina Mercedes Torres relató que en 1975 perdió un embarazo de tres meses tras una dura sesión de tormentos aplicadas en el Departamento de Informaciones Policiales, que funcionó como centro de detención clandestino.
También reveló que ese año, “el entonces ministro de Gobierno” provincial hacía retirar menores de la cárcel de mujeres y que las llevaba a fiestas privadas donde eran abusadas. Recordó que los encargados de retirarlas eran los miembros de los grupos de tareas policiales que dirigía Musa Azar Curi y al regresar, las chicas estaban en malas condiciones.
Al dar testimonio también identificó a Musa Azar Curi, Tomás Garbi y Ramiro López Veloso, como sus verdugos, quienes la golpearon, ahogaron, quemaron con cigarrillos, entre otros castigos y que tras esa sesión de tormentos, perdió su primer embarazo.
Luego, dijo que en agosto del 76, tras ser retirada de la Cárcel de Mujeres, fue conducida nuevamente al DIP, donde se repitieron las torturas, pero esta vez con mayor saña, ya que fue atada a una cama de hierro y “picaneada” en distintas partes del cuerpo. Pero dijo que allí no terminó la pesadilla, ya que tras sufrir un desvanecimiento, dijo que se despertó y que uno de los verdugos la continuaba vejando.
En su conmovedor relato, Torres contó que al ser detenida era una estudiante de sociología de 22 años y que fue “secuestrada” antes del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, en enero de 1975, durante el gobierno constitucional. Torres señaló a los represores Musa Azar Curi, Tomás Garbi, Roberto Díaz (prófugo) todos policías- y Leopoldo Sánchez ex militar- como los que participaron del operativo de su detención. También dijo que estaba un policía de apellido Marino, que supervisaba a los demás, y que luego supo que era custodio de la gobernación.
Relató que en la primera noche ya sufrió los tormentos, anteriormente narrados y que tras un breve paso por la Escuela de Policía y una incomunicación de 20 días, fue llevada a la Cárcel de Mujeres. La víctima dijo que fue interrogada en presencia de sus torturadores por un ex juez federal. “Me interrogó en presencia de mis torturadores, Musa Azar y Ramiro López, obligándome a firmar que estaba presente mi abogado defensor, cuando en realidad no lo dejaron ingresar”.
Aberración
La mujer denunció que en esa cárcel fue “manoseada” por el entonces ministro de Gobierno, a quien acusó de que hacía sacar a chicas adolescentes detenidas por contravenciones, “para participar de fiestas privadas”.
Contó que una de las jóvenes le pidió ayuda y que ella pudo contactar a su abogado Luis Alejandro Lescano (desaparecido), y que él logró rescatar a la joven. Torres señaló a los grupos de tareas como los responsables de llevar a las mujeres para las fiestas privadas del funcionario, y que las mujeres regresaban en malas condiciones.
Como contrapartida, recordó con afecto a la monja Aldina Bettoni, que visitaba a las presas políticas y que “mantenía informados” a sus familiares a costa de vejaciones por parte de las guardiacárceles.
También detalló los permanentes castigos y malos tratos a los que fueron sometidas en la Cárcel de Mujeres por guardiacárceles, entre las que mencionó a Marta Villalba, Marta Castillo y Marta Cejas, ésta última pareja del represor Musa Azar Curi.
EL AMOR DE MARIO GIRIBALDI HACIA SU HIJA ANA
Un desaparecido le encargó un mensaje para su hija si él moría
VÍCTIMA. Mario Giribaldi fue desaparecido desde el DIP.
Publicado el 31/05/2012
Uno de los puntos más conmovedores del relato de Cristina Torres fue cuando mencionó su último encuentro con Mario Giribaldi en el DIP y éste le pidió que si ella sobrevivía que le dijera a su hija que la amaba.
Torres narró que tras haber sido sometida a un duro y humillante tormento en el DIP, fue conducida a un cuarto donde estaban Cecilio Kamenetzky y Mario Giribaldi, ambos asesinados el 13 de noviembre de 1976 en un simulado intento de fuga, aunque el cuerpo de Giribaldi nunca apareció.
Dijo que desde entonces compartieron pequeñas charlas, una de ellas interrumpida por una fuerte patada asestada a los tres jóvenes por parte de la custodia. Pero la que más recuerda, es en la que Mario le pidió que si ella sobrevivía y volvía al Penal de Mujeres, que le diera un mensaje a su pequeña hija, quizás como una premonición de que sabía el destino que a él le deparaba: “Decile a mi hija que la quiero mucho, que es la única luz que tengo en este infierno”.
Encuentro
En diálogo con EL LIBERAL, Ana dijo que Cristina Torres pudo cumplir con su compromiso casi 30 años después. “Ha sido muy emotivo ese momento, porque fue recién en el 2005, en un acto del 10 de diciembre, en esa plaza emblemática (del Maestro) que mi abuela (Ema de Giribaldi) tanto luchó para que sea monumento de la memoria por nuestros desaparecidos y por todos los que han sido víctimas de la dictadura.
Recuerdo que estaba embarazada, Cristina se acercó y me abrazó y me dijo: “Te tengo un mensaje para vos”. Yo me largué a llorar porque hasta ese momento no lo sabía”, confesó Ana Giribaldi.
FÁBRICA
Habrían quemado cuerpos para hacerlos desaparecer
Publicado el 31/05/2012
La testigo víctima, Cristina Torres, reveló que escuchó rumores “de personas que trabajaron en la Faca de que en el lugar se quemaron personas”.
Torres relató que su hermano había ganado un concurso como técnico químico que “no lo pudo asumir porque le dijeron que le iban a hacer nuevos estudios ya que padecía problemas de pulmón, que nunca los tuvo”.
Asimismo señaló que con el tiempo “nos enteramos que Musa Azar se presentó en la fábrica a decirles a sus directivos que él no podía trabajar”.
Finalmente, la víctima y actual militante de Derechos Humanos contó que “años después, a fines de los ochenta o comienzos de los noventa, conocimos versiones de gente que había trabajado en el lugar que decía que en la fábrica se habían quemado cuerpos para hacerlos desaparecer y no dejar huellas”.
TORMENTOS
Detenido a los 14 años y torturado en el DIP
Publicado el 31/05/2012
Otro de los testimonios escuchados durante la jornada de ayer fue el narrado por Gerardo More, quien fue detenido el 9 de agosto de 1976, junto a su madre, y torturado en la sede del DIP por Musa Azar Curi y Tomás Garbi, según sus expresiones.
El testigo contó: “Hubo un operativo y me llevaron a mí y a mi mamá hasta el DIP, en el lugar fui torturado por Musa Azar y Garbi, me pegaban en el estómago y me pedían que les diga todo lo que sabía de Julio Salomón, que era amigo de mi padre”.
More contó que durante el primer mes estuvo “esposado con las manos atrás y vendado en una piecita que compartía con Gayoso, Herrera y Bellido”.
Además contó que estuvo presente la noche en que asesinaron a Giribaldi y Kamenetzky en noviembre del 76, un mes antes de que fuera liberado.
QUERELLA
Acusan a Azar Curi de robarse valiosas pruebas
Publicado el 31/05/2012
El abogado Antenor Ferreyra le endilgó a Musa Azar Curi, haber hecho desaparecer documentos de actuaciones de la Justicia provincial, que se llevaron adelante en los años 80.
“Aquí en Santiago tuvimos muchos expedientes judiciales, con abundante e importante documentación donde se habían acreditado procedimientos y participación de mucha gente en delitos de lesa humanidad. Incluso había resoluciones judiciales, procesamientos, hubo detenidos en esas causas.
Todos esos expedientes judiciales, originarios, con documentación que es irreproducible, han desaparecido de los archivos de cada uno de los juzgados que hemos buscado minuciosamente a lo largo de los años”, comentó a EL LIBERAL.
Dijo que muchos de los acusados siguieron en función al retornar la democracia y que “ante la posibilidad del inicio de los juicios, han hecho desaparecer valiosas pruebas documentales”.
Fuente:ElLiberal
HOLA! QUIERO COMPARTIR ALGO CON USTEDES Y LA FOTO DE UNA BANDERA. TUVE LA OPORTUNIDAD DE PRESENCIAS JUNTO A MI FAMILIA UN JUICIO ORAL DE CARACTERISTICAS HISTÓRICAS EN SANTIAGO DEL ESTERO:
Se trata de la Megacausa por los Derechos Humanos que se lleva a cabo en la provincia, donde se juzga los SECUESTROS, TORTURAS Y CRIMENES DE LESA HUMANIDAD donde las víctimas como lo fué mi familia exponen delante de los imputados los hechos HORROROSOS QUE VIVIERON por aquellas años, tuve la gran necesidad de estar al lado de mi papa cuando declaraba y revivia lo que sufrio y asi tambien mi tio.
Pude ver y hablar con mi papá y siento que asi lo expresa, que es un Hecho de mucha Trascendencia para él, Denunciar en forma directa a los imputados de las Graves Violaciones de los Derechos Humanos, Y MI PAPA PABLO ARIAS ME DICE LO SIGUIENTE: Ver en la cara a mis propios verdugos te da una sensación muy especial, pero de esta experiencia rescato 3 cosas fundamentales,
1° Que recien luego de 29 años de Democracia pude ver que se hace JUSTICIA con la tragedia familiar que he vivido y la de muchos otros compañeros de Santiago y del País, y ésto es posible porque hay una decisión inquebrantable de Cristina de mantener en alto las banderas de la Defensa de los Derechos Humanos.
2° Siento como en mi voz y en mi denuncia está la voz de muchos Compañeros Desaparecidos que hoy no pueden hablar. 3° El silencio es el Peor Enemigo de los Derechos Humanos decia Luis Duhalde, callar hoy sería sembrar más Impunidad para el día de mañana...
Mi tio Julio otra de las Victimas del terrorismo de Estado comparte ése sentimiento de mi papá y arremetió con su exposición detallada del calvario que vivió toda nuestra familia. Yo como Hija y Sobrina pienso que lo de ellos es UN GRAN Y VALORABLE EJEMPLO DE MUCHO CORAJE SEGUIR LUCHANDO HOY Y A PESAR DE SUS AÑOS Y SUS ENFERMEDADES POR AQUELLA CAUSA LIBERTARIA DE LOS 70; PERO EN UNA EPOCA Y MARCO TOTALMENTE DISTINTO, YA QUE EL PROYECTO DEL PERONISMO; QUE SIGUE SIENDO POR LA JUSTICIA SOCIAL, LA SOBERANIA POLÍTICA Y LA INDEPENDENCIA ECONÓMICA. .
Hoy lo expresa con claridad Cristina Kirchner llevando a cabo el Proyecto Nacional Popular , democrático y Transformador que al fin, y al cabo era el Sueño y La Lucha de Mi Papá y Mi Tío.
MABEL ARIAS



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