27 de julio de 2012

CUBA.

JUEVES, 26 DE JULIO DE 2012
Las sanciones económicas contra Cuba bajo la administración Obama 
Por Salim Lamrani (OPERA MUNDI)
La llegada al poder del Presidente Obama en Estados Unidos en 2008 marcó una ruptura de estilo respecto a la anterior administración Bush hacia Cuba. No obstante, salvo el levantamiento de algunas restricciones relativas a los viajes, las sanciones económicas siguen aplicándose, incluso de modo extraterritorial. He aquí algunos ejemplos recientes. 

Durante su campaña electoral en 2007, el entonces candidato Barack Obama hizo una lúcida constatación sobre el carácter obsoleto de la política de Estados Unidos hacia Cuba. Una vez elegido, declaró su voluntad de buscar “un nuevo comienzo con Cuba”. “Creo que podemos llevar la relación entre Estados Unidos y Cuba en una nueva dirección y lanzar un nuevo capítulo de acercamiento que continuará durante mi mandato”, subrayó. (1)

Obama había denunciado la política de su predecesor hacia Cuba, el cual había limitado fuertemente los viajes de la comunidad cubana de Estados Unidos. “Se trata a la vez de una cuestión estratégica y humanitaria. Esta decisión […] ha tenido un impacto profundamente negativo sobre el bienestar del pueblo cubano. Otorgaré a los cubanoamericanos derechos ilimitados para visitar a sus familiares y mandar dinero a la Isla”, se comprometió. (2) 

Obama cumplió su palabra. En abril de 2009 anunció el levantamiento de algunas restricciones que afectan a los cubanos que viven en Estados Unidos y que tienen familiares en la isla, que entró en vigor el 3 de septiembre de 2009. Desde entonces pueden viajar a su país de origen sin ningún obstáculo (en vez de catorce días cada tres años) y mandar remesas ilimitadas a sus familias (en vez de cien dólares al mes). (3) 

Aplicación extraterritorial de las sanciones económicas contra Cuba 

No obstante, Washington no ha vacilado en aplicar las sanciones económicas, incluso de modo extraterritorial, violando así gravemente el derecho internacional. En efecto, éste estipula que las legislaciones nacionales no pueden ser extraterritoriales, es decir aplicarse fuera del territorio nacional. Así, la ley brasileña no puede aplicarse en Argentina. Del mismo modo, la legislación venezolana no puede aplicarse en Colombia. Ahora bien, la ley estadounidense de las sanciones económicas contra Cuba se aplica en todos los países del mundo.

En efecto, en junio de 2012, el banco neerlandés ING recibió la más importante sanción jamás dictada desde el inicio del estado de sitio económico contra Cuba en 1960. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro sancionó a la institución financiera con una multa de 619 millones de dólares por realizar, entre otras, transacciones en dólares con Cuba, a través del sistema financiero estadounidense, entre 2002 y 2007. (4) 

El Departamento del Tesoro también obligó al banco neerlandés a romper sus relaciones comerciales con Cuba y anunció que “ING aseguró a la Oficina de Control de Activos Extranjeros que había puesto fin a las prácticas que llevaron al acuerdo de hoy”. Así, Washington prohibió a un banco europeo toda transacción comercial con Cuba. (5) 

El gobierno cubano denunció esta nueva aplicación extraterritorial de las sanciones económicas, las cuales, además de impedir todo comercio con Estados Unidos (excepto las materias primas alimenticias), constituyen el principal obstáculo al desarrollo de las relaciones comerciales de Cuba con el resto del mundo. “El Gobierno de Estados Unidos sancionó unilateralmente al banco ING por tramitar, en conjunto con sus subsidiarias en Francia, Bélgica, Holanda y Curazao, transacciones financieras y comerciales de entidades cubanas, prohibidas por la criminal política de bloqueo contra Cuba”, subraya el comunicado oficial. (6) 

Adam Szunin, Director de la OFAC, aprovechó la ocasión para advertir a las empresas extranjeras que tienen relaciones comerciales con Cuba. Esta multa “debería servir como una clara advertencia a cualquiera que considere aprovecharse de evadir las sanciones de los Estados Unidos”, declaró, reafirmando así que Washington seguiría aplicando sus medidas extraterritoriales. (7) 

Otras empresas extranjeras también fueron sancionadas por sus relaciones comerciales con Cuba. Así, la multinacional sueca Ericsson, especializada en el campo de las telecomunicaciones, tuvo que pagar una multa de 1,75 millones de dólares por reparar, mediante su filial basada en Panamá, equipos cubanos de un valor de 320.000 dólares, en Estados Unidos. Tres empleados, implicados en el caso, también fueron despedidos. (8) 

El 10 de julio de 2012, el Departamento del Tesoro infligió una multa de 1,35 millones de dólares a la empresa estadounidense Great Western Malting Co. por vender cebada a Cuba, mediante una de sus filiales extranjeras entre agosto de 2006 y marzo de 2009. No obstante, el derecho internacional humanitario prohíbe todo tipo de embargo sobre las materias primas alimenticias y los medicamentos, incluso en tiempos de guerra. Ahora bien, oficialmente, Cuba y Estados Unidos jamás han estado en conflicto. (9)

En Francia, Mano Giardini y Valérie Adilly, dos directores de la agencia de viajes estadounidense Carlson Wagonlit Travel (CWT), fueron despedidos por vender paquetes turísticos con destino a Cuba. La empresa corre el riesgo de recibir una multa de 38.000 dólares por estancia vendida, lo que suscitó la ira de algunos asalariados que difícilmente comprenden la situación. “¿Por qué Carlson no retiró del sistema de reservas los productos Cuba ya que no teníamos derecho a vender?”, preguntó un empleado. (10) 

Del mismo modo, es posible que CWT no sea autorizada a responder a los concursos de los viajes de la administración estadounidense, los cuales representan una parte sustancial de su volumen de negocios. La dirección de CWT se expresó al respecto: “En estas condiciones, tenemos que aplicar la regla estadounidense que prohíbe mandar a viajeros a Cuba, incluso para las filiales”. Así, una filial estadounidense basada en Francia está obligada a aplicar la ley estadounidense sobre las sanciones económicas contra Cuba, mofándose de la legislación nacional en vigor. (11) 

Google censurado y un presupuesto de 20 millones de dólares para la “democracia digital” 

Más insólito, las sanciones económicas prohíben que los cubanos utilicen algunas funciones del motor de búsqueda Google, tales como Google Analytics (que permite calcular el número de visitas en un sitio web, así como su origen), Google Earth, Google Destktop Search, Google Toolbar, Google Code Search, Google AdSense o Google AdWords, privando así a Cuba de acceso a estas nuevas tecnologías y a numerosos productos descargables. La empresa estadounidense proporcionó una explicación mediante su representante Christine Chen: “Lo teníamos escrito en nuestros términos y condiciones. No se puede usar Google Analytics en los países sometidos a embargos”. (12) 

Al mismo tiempo, mientras que Washington impone a Google restringir el uso de sus servicios digitales en Cuba y prohíbe que La Habana se conecte a su cable de fibra óptica para Internet, el Departamento de Estado anunció que iba a dedicar, mediante la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), la suma de 20 millones de dólares a “activistas de los derechos humanos, periodistas independientes y bibliotecas independientes en la isla”, con el fin de difundir, entre otras, la “democracia digital”. (13)

La administración Obama, lejos de adoptar “un nuevo comienzo con Cuba”, sigue imponiendo sanciones económicas que afectan a todas las categorías de la población cubana empezando por las más vulnerables o sea las mujeres, los niños y los ancianos. No vacila en sancionar a empresas extranjeras violando el derecho internacional al aplicar medidas extraterritoriales. También se niega a oír el reclamo unánime de la comunidad internacional que condenó en 2011, por vigésimo año consecutivo, la imposición de un estado de sitio anacrónico, cruel e ineficaz, que constituye el principal obstáculo al desarrollo de la nación. 

Salim Lamrani es Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor encargado de cursos en la Universidad Paris-Sorbonne-Paris IV y en la Universidad Paris-Est Marne-la-Vallée y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Etat de siège. Les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, París, Ediciones Estrella, 2011, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade. 

Notas
1) The Associated Press, «Obama Seeks ‘New Beginning’ With Cuba», 17 de abril de 2009. 
2) Barack Obama, «Our Main Goal: Freedom in Cuba», The Miami Herald, 21 de agosto de 2007. 
3) Office of Foreign Assets Control, «Hoja informativa: Tesoro modifica reglamento para el control de bienes cubanos a fin de implementar el programa del Presidente sobre visitas familiares, remesas y telecomunicaciones», Treasury Department, 3 de septiembre de 2009. 
4) Office of Foreign Assets Control, «Settlement Agreement ING», Department of the Treasury, junio de 2012. http://www.treasury.gov/resource-center/sanctions/CivPen/Documents/06122012_ing_agreement.pdf (sitio consultado el 10 de julio de 2012). 
5) Ibid. 6) Ministry of Foreign Affairs of Cuba, «Statement by the Ministry of foreign Affairs», 20 de junio de 2012. 6)http://www.cubaminrex.cu/english/Statements/Articulos/StatementsMINREX/2012/Statement200612.html (sitio consultado el 10 de julio de 2012). 
7) Ibid. 
8) Steve Stecklow & Bail Katz, «U.S. to Fine Ericsson in Panama $1,75 Million Over Cuba Shipments», Reuters, 24 de mayo de 2012. 
9) Office of Foreign Assets Control, «Enforcement Information for July 10, 2012», Department of the Treasury, 10 de julio de 2012. http://www.treasury.gov/resource-center/sanctions/CivPen/Documents/07102012_great_western.pdf (sitio consultado el 12 de julio de 2012). 
10) Jean da Luz, «Carlson Wagonlit Travel : l’embargo cubain fait tomber des têtes en France», Tourmag, 2 de julio de 2012 ; Geneviève Bieganowsky. «Licienciements, Carlson redoute la perte des budgets voyages de l’administration US», Tourmag, 3 de julio de 2012. 
11) Ibid. 
12)Michael McGuire, « Google responde a denuncias de Cuba », The Miami Herald, 20 de julio de 2012. 
13) Juan O. Tamayo, « Estados Unidos busca romper censura tecnológica en Cuba », El Nuevo Herald, 23 de junio de 2012.

JUEVES, 26 DE JULIO DE 2012 
El Moncada, resurgir de la revolución 
Por Joel Michel Varona (PL) 
El Triunfo de la Revolución Cubana en 1959 fue uno de los hechos más importantes ocurridos en América Latina en el siglo XX, el cual tuvo como bujía histórica el asalto al Cuartel Moncada ocurrido el 26 de julio de 1953. 

Estudiosos coinciden en que la vía armada era la única forma de obtener la verdadera independencia de la isla, proceso iniciado en 1868 por valerosos hombres renuentes a las cadenas del colonialismo español entonces. 

La gran gesta -que aconteció en la oriental provincia de Santiago de Cuba- no fue un hecho aislado. Ese mismo día, otro grupo de hombres, con una misión de apoyo, atacaría el cuartel Carlos Manuel de Céspedes en la localidad de Bayamo, a 140 kilómetros al oeste de la Ciudad Héroe, con la intención de armar al pueblo y promover un clima insurreccional. 

De este modo comenzaba una nueva etapa de rebeldía en la nación antillana contra un régimen dictatorial sustentado por el gobierno de Estados Unidos. Muchos historiadores consideraron audaz la acción desde el punto de vista militar, porque en Santiago de Cuba estaba basado el regimiento militar más importante del país después del Campamento de Columbia, sede del Estado Mayor, ubicado en esta capital. 

Para 1953, el dictador Fulgencio Batista, que había tomado el poder un año antes mediante un golpe de Estado, contaba en los cuerpos del Ejercito y la Marina con dos mil 100 oficiales y 21 mil 100 sargentos y soldados, en total 23 mil 200 hombres, sin tener en cuenta unos 25 mil más de la policía. 

La correlación de fuerzas entre los asaltantes y las guarniciones del Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, era de uno contra 15 en hombres. Los protagonistas eran jóvenes revolucionarios, en su mayoría de extracción humilde, obreros y empleados, caracterizados por el altruismo y el desinterés personal, que utilizaron diferentes vías para recaudar fondos con los cuales adquirir las armas. 

Previo al ataque al Moncada, en el mes de febrero, comenzaron los entrenamientos de tiro las primeras células clandestinas organizadas en diferentes fincas de la provincia de La Habana y el club de Cazadores del Cerro, además de comenzar a gestionarse uniformes del Ejército. 

En junio fue arrendada la granjita Siboney, no muy lejos de Santiago de Cuba, un viejo hospedero en Bayazo y dos casas en la ciudad, lugares que servirían de refugio a los asaltantes que, para entonces, tenían en su poder escopetas calibres 12 y 16, fusiles 22, pistolas, una carabina, una subametralladora y 10 mil proyectiles. De los 153 combatientes elegidos, 107 fueron los protagonistas del asalto al Moncada y otros 15 participaron en la acción del Carlos Manuel de Céspedes. 

La noche anterior al ataque, Fidel Castro distribuyó a los hombres en tres grupos. Él iría al frente del primero; Raúl Castro del segundo, designado para tomar el Palacio de Justicia; y Abel Santamaría del tercero, con 21 hombres y dos mujeres, que ocuparía el Hospital Saturnino Lora. En la madrugada del 26 de julio -en pleno apogeo de los afamados carnavales santiagueros- los 153 asaltantes se dividieron en varios grupos, como estaba planeado. El mayor -de 107 integrantes vestidos con uniformes del Ejército- se dirigió al Moncada en varios autos. 

Contaban con el apoyo desde los edificios colindantes al cuartel, mientras los otros cumplían sus misiones en el Palacio de Justicia y el Hospital Saturnino Lora. Estas últimas agrupaciones tomaron sus objetivos desarmando a las escoltas y desde esas posiciones esperaron las acciones del grupo principal liderado por Fidel Castro, que entraría por la Posta Número 1 del cuartel y, ya dentro de su perímetro, ocuparía sus edificios principales por sorpresa.

Al cumplirse esa misión, se procedería a distribuir armas entre la población. Teniendo en cuenta la festividad, el perímetro del Moncada fue reforzado con patrullas y el factor sorpresa falló cuando una de ellas consideró sospechoso el movimiento de autos, por lo que les dio el alto y exigió los documentos. 

Los militares fueron neutralizados al momento, pero el ruido del choque armado alertó a los guardias de la Posta Número 1 y comenzó el combate. La guarnición se levantó en alarma de combate y enfrentó el ataque, pese a lo cual los asaltantes lograron entrar y tomar algunas instalaciones del cuartel.  

Pero las fuerzas eran demasiado desiguales, pues mientras los jóvenes portaban escopetas de reducido calibre, más de mil militares profesionales parapetados en las murallas de la fortaleza disparaban con armamento de combate (M1, Garands y Springfields, así como ametralladoras Browning Cal.50). Tras el duro enfrentamiento, los asaltantes observan que su plan falló, y se dio la orden de retirada. 

Según primeros partes castrenses, los militares notificaron en sus filas medio centenar de bajas entre muertos y heridos, y entre los asaltantes reportaron solo ocho muertos y varios heridos. Por tal razón, los mandos militares de la dictadura se sintieron humillados y ordenaron una verdadera cacería humana y múltiples asesinatos en Santiago de Cuba y en la ciudad de Bayamo, debido a los cual fueron capturados más de 50 asaltantes, quienes debieron soportar crueles torturas, muchos hasta la muerte.

Luego sus cadáveres fueron colocados con fusiles al lado para que los medios publicaran que habían perdido la vida en la acción. Detalles inesperados quebraron el plan táctico y abortaron la victoria de los revolucionarios y, aunque el asalto fue considerado un fracaso en el plano militar, constituyo un éxito moral, al tiempo que marcó el camino que llevaría al Triunfo de la Revolución Cubana, liderada por Fidel Castro, cerca de cinco años y medio después. 

JUEVES, 26 DE JULIO DE 2012 
Particularidades y aciertos del alegato de 1953 de Fidel Castro 
Por Emilio Marín (LA ARENA) 
Hoy Cuba festeja el Día de la Rebeldía Nacional, con acto central en Guantánamo. En discursos de sus líderes se verán los muchos puntos fuertes y los límites que aún tiene su socialismo. Conviene releer el Alegato de Fidel.

De todas las fechas nacionales de la isla de José Martí, la festejada con mayor convicción es la del 26 de julio, Día de la Rebeldía Nacional. Casi todos los lectores deben saber que se refiere a la fecha donde Fidel Castro y 165 revolucionarios, de madrugada, atacaron dos cuarteles de Fulgencio Batista. Uno, el más conocido, Cuartel Moncada, sito en Santiago de Cuba; el otro, "Carlos Manuel de Céspedes", en Bayamo. 

No es que esa juventud fuera militarista. Muchos de sus líderes venían de la lucha universitaria y conformaban el embrión de lo que se llamó "Movimiento 26 de Julio". Sucede que Batista había dado un golpe de Estado en marzo de 1952, complotado con otros 17 aventureros, e inaugurado una cruel dictadura. Para unos pocos meses después estaban convocadas elecciones, pero los golpistas estaban desbocados, como en 1976 en Argentina, donde también había elecciones en puerta. Y como en Paraguay en julio de 2012, cuando faltaba poquito para votar.

La paciencia se les había acabado hacía rato a los cubanos patriotas, toda vez que el golpe batistiano colmaba un vaso ya desbordado por intervencionismo estadounidense, oligarquías vendidas por treinta monedas, sistema político corrupto, economía neocolonial, miseria, atraso social y una parte de la isla (Guantánamo) directamente arrendada a perpetuidad a Estados Unidos. 

Promesa incumplida 
Hoy los cubanos festejarán en Guantánamo. Cada año las provincias compiten sanamente en cumplir los planes económicos y sociales trazados por el gobierno presidido por Raúl Castro. El año anterior el festejo fue en Ciego de Avila y el previo en Villa Clara, donde está el museo del Che Guevara. 

Esta vez será en el lugar donde los norteamericanos se apoderaron de una base militar y se la aseguraron por la Enmienda Platt (1902). Al hacer el homenaje al Moncada en ese sitio, Cuba estará recordando al mundo aquel despojo y la traición de Barack Obama a su promesa de cerrar la cárcel ilegal. Juró que la clausuraría en enero de 2012 y van un año y seis meses sin cumplir su palabra. 

El asalto mencionado resultó en lo inmediato en una derrota, pues los militares pudieron defender sus posiciones, en lo fundamental, e hicieron valer su superioridad numérica y de armamentos. Sin embargo, como para que lo reflexionen los triunfalistas en todas las actividades políticas y de la vida, aquél traspié no significó que las demandas de los atacantes no fueran justas y que su plan no estuviese bien trazado. 

La furia de la tiranía se ensañó con los prisioneros, a los que torturó bárbaramente y mató a 75. A Fidel y demás sobrevivientes los calumnió como que habían sido pagados por el ex presidente Prío Socarrás. 

Brillante alegato 
En septiembre de 1953 se realizaron los juicios a los combatientes y, por separado, se juzgó a su máximo dirigente, que llegó a la sala del Hospital Civil, donde se realizó la audiencia, luego de 76 días de incomunicación absoluta, sin abogado y sin algún código y leyes a mano para poder defenderse. De ver el expediente, ni hablar. El fiscal le había pedido 26 años de cárcel. Lo que son los números, cuando hay una revolución social en marcha. Cinco años, cinco meses y cinco días después del Moncada, triunfó la revolución bajada de Sierra Maestra, el 1º de enero de 1959. 

Al preso lo tuvieron dos años en la cárcel, a muchos de los condenados los mandaron a la isla de Pinos y el exilio los juntó en México, para volver en el "Granma" y tomar nuevamente las armas.

Lo notable del Alegato "La historia me absolverá" es que el acusado no se defendió a sí mismo sino a la causa colectiva. Fundamentalmente sus argumentos giraron en torno a la denuncia de los crímenes, explicando lo sucedido con las torturas y los asesinatos. Sobre todo lo suyo fue una denuncia fenomenal contra el régimen de Batista y el estado lamentable en que estaba sumido el país. 

La gran denuncia 
Fidel denunció que sólo habían dejado pasar a la salita a dos letrados y seis periodistas, "en cuyos periódicos la censura no permitirá publicar ni una palabra". Sin embargo, convencido en que se podía perforar ese muro de silencio, habló varias horas, casi todo de corrido, sin leer. 

Al denunciar los fusilamientos de prisioneros, dijo: "Por las madrugadas eran sacados del campamento grupos de hombres y trasladados en automóviles a Siboney, La Maya, Songo, donde se les bajaba atados y amordazados, para matarlos en parajes solitarios. Después los hacían constar como muertos en combate con el Ejército". Asombrosa similitud con el proceder de la dictadura videlista en Argentina.

Siguen las semejanzas. El Alegato denunció que "las manos criminales que rigen los destinos de Cuba habían escrito para los prisioneros, a la entrada de aquel antro de muerte, la inscripción del infierno: 'Dejad toda esperanza'". 

Los sobrevivientes argentinos del Campo de Exterminio "La Perla", dijeron que en la sala de torturas había un cartel que decía: "Sala de terapia intensiva-No se admiten enfermos". Y que en la de "El Vesubio" otro sentenciaba "si lo sabe cante, si no aguante". 

Buscando demostrar que en la Cuba batistiana no existía división de poderes y que estaba legitimado el uso de la fuerza insurreccional, el joven abogado citó de memoria a innumerables autores: Juan de Salisbury, Santo Tomás de Aquino, Martín Lutero, Juan Mariana, Francisco Hotman, Juan Altusio, Juan Poynet, Juan J. Rousseaux, etc. En medio de tantos, citó al argentino José Ingenieros. Educado por los jesuitas, Fidel hizo hincapié en Santo Tomás de Aquino, por aquello de que los tiranos debían ser depuestos por el pueblo. 

Previsiones geniales 
Lejos de limitarse a denunciar a la dictadura, el preso también explicó el sentido político del asalto al Moncada. Su idea era, en caso de triunfar el levantamiento y continuarse con una guerra triunfal, sancionar cinco leyes prioritarias. 

La primera ley revolucionaria devolvía vigencia a la Constitución de 1940, relegada de hecho por los Estatutos de Batista (otra singular coincidencia con lo actuado por Videla-Massera-Agosti en contra de la Constitución Argentina, postergada por los "Estatutos del Proceso de Reorganización Nacional"). 

La segunda ley daba la propiedad a los colonos, arrendatarios y aparceros que ocuparan hasta cinco caballerías o menos (67 hectáreas). 

La tercera ley otorgaba a los obreros y empleados el derecho a participar del 30 por ciento de las utilidades de las grandes empresas (doctor Héctor Recalde, a insistir con su justo proyecto en Argentina de que las empresas repartan el 10 por ciento de sus ganancias). 

La cuarta norma concedía a todos los colonos el derecho a participar del 55 por ciento del rendimiento de la caña de azúcar. Y la quinta ley revolucionaria ordenaba la confiscación de todos los bienes a todos los malversadores de los sucesivos gobiernos, que se habían robado todo. 

Cambiar la historia
A diferencia de revoluciones que no son tales sino "cambios de unos hombres por otros, en un nuevo reparto de empleos y beneficios" (Ingenieros), la obra emprendida por aquellos jóvenes en 1953 iba en serio a cambiar la historia. Significó la tercera etapa del movimiento liberador, considerando la primera a 1868 con Carlos M. de Céspedes y Antonio Maceo y la segunda a 1886 con José Martí. Moncada fue la tercera y fue la vencida. La victoria.

Es que una vez lograda la conquista del poder, se fueron sucediendo las medidas, en consonancia con lo planteado seis años antes. Así, 17 de mayo de 1959 se dictó la primera Ley de Reforma Agraria. Antes habían sido reincorporados todos los obreros cesantes, se acabaron los desalojos campesinos, se intervino la Compañía de Teléfonos y se rebajaron 50 por ciento los alquileres. 

Los que nunca entendieron la vigencia de la revolución cubana deberían haberlo aprendido, a casi 60 años del Moncada: cumplió lo que prometió a su gente y se planteó nuevas metas, para también alcanzarlas. 

Un ejemplo final para clarificar el concepto. El prisionero dijo en el Alegato: "el campamento de Columbia debe convertirse en una escuela e instalar allí, en vez de soldados, a 10.000 niños huérfanos". 

Centros escolares 
Ese principal cuartel militar fue convertido en la Ciudad Escolar Libertad, el 10 de marzo de 1959 y "actualmente hay allí 2 círculos infantiles, 1 concentrado de preescolar, 6 escuelas primarias, 3 secundarias básicas, 2 escuelas especiales (para atender a niños débiles visuales, ciegos y autistas), 1 escuela vocacional de arte, 1 instituto preuniversitario, 1 instituto politécnico (con un plantel para la formación de técnicos de nivel medio y un centro de elaboración), 5 facultades universitarias del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona y 1 biblioteca" (http://alternativacuba-cast.blogspot.com.ar/2011/10/el-antiguo-campamento-columbia-hoy.html). 

Con el Cuartel Moncada ocurrió otro tanto. El 28 de enero de 1960 el líder cubano presidió el acto donde se lo convirtió en "Centro Escolar 26 de julio". Ese día pudo decir que al fin había tomado el Moncada.
Fuente:Argenpress

No hay comentarios:

Publicar un comentario