13 de septiembre de 2012

CHILE.

MIÉRCOLES, 12 DE SEPTIEMBRE DE 2012 
Allende y la vía chilena al socialismo 
Por Homar Garcés 
Treinta y nueve años luego de acaecido el sangriento golpe de Estado perpetrado en Chile por las fuerzas armadas capitaneadas por el General Augusto Pinochet, aún se discute si el gobierno del Presidente Salvador Allende habría derivado o no hacia un gobierno eminentemente popular y radical que facilitara la construcción del socialismo revolucionario en dicho país. 

En tal sentido, mucho se ha afirmado -a veces sin una base argumental sólida- que todo ello fue causado por las pugnas y los fraccionalismos de los diversos factores políticos de izquierda que conformaran la Unidad Popular mediante la cual ganara Allende la presidencia de la república, aparte de las intrigas y el intervencionismo del imperialismo yanqui, como se comprobara después. 


Sin embrago, frente a esta opinión generalizada, se levanta otra que establece que una gran cuota de responsabilidad recae en el martirizado Allende y su gobierno al intentar una vía al socialismo utilizando las herramientas de la democracia representativa, buscando apoyarse en una alianza con sectores de la burguesía chilena, obviando lo que la historia siempre ha puesto al descubierto: la imposibilidad de contar con la burguesía para hacer una revolución socialista que termine afectando sus privilegios e intereses capitalistas, en una hibridación ilusoria que nada más ha favorecido a los sectores burgueses desde que éstos empezaran a dominar la escena política al producirse la Revolución Francesa en 1789 y, mucho antes, cuando Oliver Cromwell hiciera lo propio en Inglaterra. Desde entonces -y a la luz de lo que tiene lugar actualmente en naciones como Ecuador, Bolivia o Venezuela- se ha planteado y creído que la vía chilena al socialismo sería algo posible y permanente si se conquistan los mismos mecanismos legalizados utilizados por los sectores dominantes, esperando que algún día se concreten las condiciones subjetivas y objetivas que hagan del proletariado -en términos clásicos- el sujeto histórico de la revolución socialista. 


Esto ha supuesto diferentes modos de entender la realidad nacional en cada país, con el error común de quererlos aplicar como ley universal, sin atender a las peculiaridades de cada uno. 


Así, se recurre a formulaciones automáticas de aportes teóricos que pudieron servir coyunturalmente de guía de acción revolucionaria en algún tiempo y latitud, pero que hoy requieren redefinirse sin que se interprete como una negación -también automática- de su posible vigencia.


Por ello, la experiencia impulsada por Salvador Allende no puede simplificarse así nomás y terminar en el terreno común de señalar que la misma sólo hubiera sido consolidada mediante las armas, negando con esto las perspectivas que crearía un mejor nivel de organización, de movilización y de formación revolucionaria de los sectores populares, liderados por una vanguardia revolucionaria debidamente formada y consciente de la necesidad histórica de demoler radicalmente las estructuras políticas, sociales, culturales y económicas que han legitimado la explotación, las injusticias y la hegemonía capitalistas. 


Basta ver cómo la correlación de fuerzas favorece en la actualidad a los sectores populares de nuestra América, conformando un abanico de opciones que, aun siendo diferentes en su concepción e intereses, coinciden en la necesidad urgente de trascender al capitalismo y de remover desde sus cimientos las relaciones perniciosas que éste ha generado para reproducirse en contra de los valores esenciales de la humanidad; todo lo cual podría concretarse de tomarse en cuenta los pormenores de la experiencia transformadora de Allende en Chile, de manera que esto sirva para cuidarse de los errores entonces cometidos. 


MIÉRCOLES, 12 DE SEPTIEMBRE DE 2012 

El legado de Allende revide con más fuerza, afirma diriginte juvenil
(PL)
El movimiento social en Chile retomó las bases del proyecto iniciado hace casi 40 años por el presidente Salvador Allende, que fue estancado, pero que hoy revive con más fuerza, manifestó la dirigente juvenil Karol Cariola. La secretaria general de las Juventudes Comunistas (Jota) de Chile valoró el 11 de septiembre como una fecha muy significativa, de mucha reflexión hacia el futuro, con el objetivo de hacer realidad los sueños de Allende. 

"Para nosotros los comunistas, para nosotros los de izquierda, para nosotros el pueblo chileno, que en algún momento se determinó a levantar un proyecto de unidad,y sin embargo fue interrumpido, es muy importante este día", comentó la dirigente. 


Cariola recordó que el proyecto de Allende quedó estancado producto de la desvinculación de las autoridades vinculadas a la fuerza militar, incumpliendo su labor, que no era precisamente atacar al pueblo chileno, sino resguardarlo, cuidarlo, y sobre todo proteger aquel proceso que se venía construyendo de manera colectiva. 


En su opinión, es muy estimulante el accionar de los movimientos sociales chilenos en la actualidad, y destacó la victoria de la izquierda al frente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). 


"Es muy importante para el futuro del movimiento social, porque el rol que los trabajadores deben tener en resguardo de sus derechos se está trabajando a nivel colectivo, y es muy importante para el futuro desarrollo de la conducción de un movimiento social, popular", subrayó la secretaria general de la Jota. 


De acuerdo con la dirigente, los trabajadores son fundamentales para construir un proyecto mucho mayor, "un proyecto país, un proyecto nacional, que trascienda los límites de la educación, que trascienda los límites de la salud, y que de alguna manera busque garantizar el bienestar social desde todos los puntos de vista". 


En ese sentido, consideró que el impulso que tendrá la CUT desde su nueva conducción va a ser fundamental y sumamente revitalizadora para un movimiento social que debe enfrentar años muchos más complejos, como el 2013, cuando se realizarán elecciones presidenciales y parlamentarias. 


"Y sin duda alguna, hay un interés mayoritario del pueblo chileno de querer cambiar el estado de las cosas", aseveró Cariola. La líder comunista acudió el martes, en compañía de la vicepresidenta de la Confederación de Estudiantes de Chile, Camila Vallejo, y otros dirigentes juveniles, a la base del monumento a Allende, frente al palacio de La Moneda, para rendir homenaje al estadista y a las miles de víctimas del golpe militar de hace 39 años. 


MIÉRCOLES, 12 DE SEPTIEMBRE DE 2012 

Censura de prensa en municipalidad de Olmué 
Por Ernesto Carmona
El Concejo Comunal de Olmué, a 90 km de Santiago, censuró su propia sesión pública del 11 de septiembre, en el 39° aniversario del golpe contra Salvador Allende, e impidió que las redes sociales y multimedia realizaran su acostumbrada cobertura de las deliberaciones públicas del ayuntamiento. 

El periodista Carlos Barrales denunció que la actual concejala Macarena Santelices Cañas y candidata a alcaldesa de la extremo-derechista Unión Demócrata Independiente (UDI, impidió grabar en video digital la sesión del 11 de septiembre del municipio local, invocando un supuesto dictamen de la Contraloría General de la República que impediría registrar estas deliberaciones públicas. 


Este episodio sin precedentes en el periodismo chileno post dictadura (19173-2000) constituye un aberrante atentado a la libertad de prensa y opinión que homologa en el país los abusos de poderes locales de otras latitudes de América Latina y el Caribe que en el curso de 2012 han ocasionado 38 asesinatos de periodistas en la región y 202 en los últimos 5 años, según el registro de la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (Ciap) de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap). 


La insólita situación acaecida en la sesión ordinaria del Concejo Comunal ocurrió en la mañana del martes 11, cuando se invocó este desconocido dictamen de la Contraloría para interrumpir la grabación de la sesión que realizaba el reportero, en un flagrante atentado a la libertad de la prensa local. El reportero Barrarles, asociado al Colegio de Periodistas de Chile desde el año 2000, se ha desempeñado como comunicador social en medos radiales y escritos de la zona Olmué, ostenta un diplomado en “Soportes Multimediales” de la Universidad Central y también es asesor comunicacional de instituciones y políticos de distintas expresiones partidarias del espectro nacional. 


Aunque se adujo un dictamen de la Contraloría que prohibiría grabar las sesiones de los concejos comunales, hasta ahora nadie lo había invocado por estimarse consuetudinario que las sesiones son públicas y que la ciudadanía tiene derecho a estar informada del trabajo y opiniones de sus representantes en los ayuntamientos. 


La concejala Santelices –ahora candidata a alcaldesa por la UDI– aunque asegura ser periodista activó una acción de censura que impidió a Barrales reportear libremente la sesión pública del municipio, invocando un dictamen de secretismo que el secretario municipal, Jorge Llados Serey, se encargó de ratificar, pero sin exhibir ni citar ningún documento del organismo contralor, cuyas funciones constitucionales no consisten en interferir la libertad de expresión e información, sino en regular la probiad y el funcionamiento apegado a derecho de los organismos públicos. 


Antes de lanzarse a la política, Santelices fue notera de farándula en el programa "Hola Andrea" de Megavisión, cuando ese medio aún pertenecía a Ricardo Claro. El insólito incidente dividió a los miembros del concejo entre quienes estuvieron a favor del trabajo reporteril en video y quienes optaron por someterse sin reparos al invocado dictamen de la Contraloría que no fue dado a conocer en la sesión. 

Foto: Carlos Barrales 

Habla el periodista afectado 


Consultado el reportero Barrales declaró que pidió dirigirse a los miembros del municipio, diciendoles: “Señores miembros del Concejo Comunal, lo primero es recordarles que quien habla es uno de los más antiguos reporteros dedicado a las noticias de Olmué. Desde el año 1994 estoy cubriendo las distintas noticias de la comuna y la zona interior. 


“Lo hice desde la corresponsalía de “El Observador”, paralelamente también desde los micrófonos de la radio Latina, junto al periodista Hugo Arellano, hasta el año 1996. Seguí luego con mi semanario “Primera Página” hasta el año 2002, y las radios “Camila”, “Somos”, “Nexo” “Libra”, y “Valentín Letelier”, de la Universidad de Valparaíso, y una breve temporada en televisión cable. 


“Desde 2011 dedique mis esfuerzos a mantener un foro semanal en la radio “Camila” FM, para ventilar noticias locales, con invitados de las ciudades vecinas y también de Olmué. Más de alguna vez invité a concejales olmueínos. 


“Hoy se me impide desarrollar mi trabajo profesional y se me tilda de “aparecido”. Lejos de agraviarme, esta situación me causa gran desazón, pues en momentos en que las instituciones del país están en tela de juicio por su incapacidad de responder a las demandas sociales de manera democrática, eficaz y transparente, este Concejo ha cometido un grave error al convertirse en el primero del país en impedir la labor informativa, de quienes hacen uso de las plataformas multimediales, o redes sociales, más democráticas y de acceso gratuito, citando un supuesto y poco explicable dictamen de la Contraloría, que el secretario municipal recordó con prestaza pero sin exhibir ningún documento.. 


“No responsabilizo a la Municipalidad de Olmué, pues esto viene de una instancia superior, ni me sorprende al actitud de la concejala y periodista Macarena Santelices, quien tuvo la iniciativa de censurar el trabajo de parte de la prensa, que al parecer no le es afín (ver nota aparte, sobre la tardanza de esta edil en sumarse a las sesiones del concejo comunal) y que complica la misión de la prensa libre de fiscalizar a las autoridades en el ejercicio de sus cargos. 


“Sólo me interesa cumplir con el deber de informar y poner en evidencia esta situación inaceptable en un país democrático, donde se supone existe respeto a la libertad de expresión y al derecho a la información de todos los ciudadanos”.


Inexplicables tardanzas en inicio de sesiones 


El trabajo reporteril de Carlos Barrales tuvo dificultades con concejales sorprendidos llegando excesivamente tarde a las sesiones del ayuntamiento. La sesión debía iniciarse a las 11 de la mañana del martes, según lo fijado por los propios miembros del concejo municipal. Quien llega habitualmente más tarde es la concejala Santelices y, también frecuentemente Ricardo Ghiorzi Gutiérrez, de Renovación Nacional (RN), cuyas llegadas tardías fueron grabadas por Barrales. 

Foto: Macarena Santelices 
La situación llegó a un límite el 11 de septiembre, cuando la cámara de fotos y videos de Carlos Barrales captó a Santelices ingresando a la sala una hora y media más tarde, o sea, a las 12,30, mientras un equipo de especialistas de salud informaba sobre los riegos para la salud de niños de la comuna que ingieren agua no potable. Al verse sorprendida porque estaba registrándose su atraso de 1,5 horas, la molestia de la concejala activó los acontecimientos que terminaron por apagar la cámara de video. 

Inesperadamente, Carlos Barrales ha debido enfrentar una solitaria lucha contra la libertad de expresión que amerita la intervención del Consejo Regional V Región del Colegio de Periodistas de Chile. Ernesto Carmona, Presidente de la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (CIAP) de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP). 


MIÉRCOLES, 12 DE SEPTIEMBRE DE 2012 

A 39 años del golpe en Chile: La crítica de un revolucionario insobornable 
Por Andrés Figueroa Cornejo 
Guillermo Rodríguez, ex militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=64759); rebelde inoxidable, protagonista en la construcción de los esbozos de poder popular durante 1973 y luego de la resistencia contra la dictadura pinochetista; exiliado y retornado clandestinamente a 6 años de impuesta la tiranía; torturado hasta perder las cuerdas vocales, salvado a última hora del fusilamiento, no olvida. Es más, no olvida y la memoria es para "El Ronco" materia de aprendizaje, acumulación histórica y política de los trabajadores y el pueblo, y crítica lúcida para las luchas actuales. No se fue para la casa, ni engordó los servicios de inteligencia de la Concertación. No es autoflagelante ni se escuda tras la ironía de los que ya no quieren ofrecer combate al capitalismo. 

Esta entrevista es una mirada posible, un testimonio crítico de la tragedia chilena a casi cuatro décadas de la destrucción del proyecto de la Unidad Popular y Salvador Allende por el imperialismo, las clases dominantes titiriteadas por el capital transnacional y los errores de la propia izquierda de la época. 


-¿Qué hiciste el 11 de septiembre de 1973? ¿En qué andabas? ¿Dónde te encontró la mañana? ¿Cuándo supiste que el golpe era cierto? ¿Qué edad tenías?

"Tenía 21 años. Ese día me iba a casar. Durante varios días habíamos estado acuartelados esperando el Golpe y un par de días antes mi jefe político me informó que Allende estaba en vías de llamar a un plebiscito, lo que nosotros llamábamos “golpe blando” y que ya todas las fuerzas políticas estaban informadas de esto. 
Por eso se levantó el acuartelamiento que sosteníamos, se guardaron las armas y cada uno se fue a sus casas a retomar la vida normal. En mi caso, nos levantamos muy temprano porque me casaba por el Civil. 
Yo estaba parando en la población la Victoria pero nos casábamos en Ñuñoa, por lo que, dado las dificultades de transporte de la época, salimos muy temprano para alcanzar a llegar. No escuchamos radio ni nada. 
Sólo al llegar a Alameda como a las 7.15 vimos camiones de milicos, pero no nos llamó la atención porque en esa época se veía mucho milico por la calle por la Zona de Emergencia que decretaba el Gobierno. 
Recién al llegar a Ñuñoa nos dimos cuentas que era golpe. Mi suegro era militante revolucionario, mi pareja también, así que ahí mismo nos separamos y cada uno se fue por sus medios a su respectivo frente. Ethel se fue hacia La José María Caro, mi suegro a su población y yo me fui al Cordón Cerrilllos." 

-¿Habías subestimado las fuerzas de la burguesía? 

"Nosotros habíamos discutido muchas veces el tema y estábamos convencidos a nivel de Dirección Local Cordón Cerrillos en el MIR, que el golpe venía sí o sí, particularmente porque las salidas intermedias como el golpe blando no iban a detener el desarrollo del sector de masas que venia intentando construir Poder Popular. 
Sin embargo la Comisión Política pensaba que la convocatoria a plebiscito de Allende abriría un nuevo período y realineamientos de fuerzas, por lo que el golpe militar fue una sorpresa real. 
El MIR había denunciado a los golpistas, incluido a Frei, y sabía de los planes de la Marina (por el caso de los marineros detenidos por organizarse para frenar el golpe, pero se equivocaron al pensar que la maniobra de Allende del plebiscito detendría la ofensiva reaccionaria)." 

La resistencia 

-¿Hubo resistencia desde tu experiencia? ¿De qué tipo? 
"Nosotros como GPM 4 (Grupo Político Militar, nombre de la estructura orgánica local) nos reunimos alrededor de las 10.00 en la Industria Perlack. Llegó la mayoría de los responsables del trabajo de masas y resolvimos primero buscar información de lo que ocurría en el país, contacto con nuestra dirección, acopiar medios para poner en práctica en Plan de Defensa que habíamos construido.
La exploración del terreno y la información que recogimos nos indicaba: no sabemos lo que pasa en el resto del país ni de la ciudad, no hay responsables políticos ni dirigentes del cordón cerrillos en sus industrias con quienes coordinar algo. 
Plantada así las cosas, decidimos levantar barricadas y preparar un pequeño y reducido grupo con las escasas armas que teníamos, mientras en Perlack un grupo de obreros armaba granadas caseras.
No mucho después entró a la zona un jeep de la aviación, el que se replegó y más tarde comenzó un helicóptero a ametrallar la barricada en pases sucesivos. Se retiraron quienes estaban en la barricada (la mayoría mujeres) y luego de una pasada se logro neutralizar al helicóptero con fuego de dos armas largas que teníamos. 
El helicóptero se fue y ya no volvió. Durante la tarde los pocos trabajadores que permanecían junto a nosotros se fueron y levantamos la barricada. Nos trasladamos a una casa de acuartelamiento y se decidió constituir una pequeña fuerza operativa que al menos saliera a hostigar a los golpistas durante la noche. 
Ya estaba claro que Allende había muerto en la Moneda, pero seguíamos sin saber que pasaba en otros lados, sin comunicación alguna. 
Salimos al anochecer en un grupo de veinte compañeros bien armados porque logramos recuperar armamento que otros partidos habían botado.
Íbamos a asaltar la comisaria de Maipú preparados para un combate de encuentro, cuando lamentablemente un grupo de compañeros que venía a sumársenos entró en la zona de emboscada a bordo de un vehículo similar a los de las FFAA. 
Lamentablemente abrimos fuego y un compañero resultó muerto por nuestra propia acción. 
Desmoralizados respecto de la misión principal, nos devolvimos al camino principal tendiendo nuevas emboscadas, pero ya nadie más circuló por esa vía durante la noche. 
Al otro día nos replegamos porque la fuerza que llegó a la zona era enormemente superior y ya sabíamos que no había mayor resistencia en Santiago." 

-¿Cuál era tu situación en el partido? ¿Qué hizo el MIR el 11? 

"En el MIR yo era Encargado Militar de Masas del GPM 4 y tenia similar puesto en el Cordón Cerrillos, el frente social. El Mir no pudo articular ninguna respuesta a escala nacional ni regional, salvo la intentona de la CP con parte de Fuerza Central en la zona de San Joaquín en conjunto con una fracción del PS que es conocida como los enfrentamientos de la Legua." 

-¿Y el pueblo y los obreros? 

"El pueblo y las masas venían retrocediendo desde junio del 73 a partir de la aprobación de la Ley de Control de Armas que entregó a las FFAA la facultad de allanar industrias y frentes sociales, particularmente después del allanamiento de Lanera Austral donde fueron asesinados dirigentes sindicales. Por otro lado, la detención de marinos antigolpista, las torturas infringidas por haber intentado detener a los oficiales golpistas había jugado en dos sentidos: de una parte hacia los pocos soldados, marinos y aviadores que estaban de parte del pueblo, que entendían claramente que Allende por su respeto a la legalidad burguesa no los respaldaba, y por otro lado, una clara señal hacia las masas mas radicalizadas, que no había determinación de enfrentar a los golpistas. Ello significó que ya cuando las FFAA comenzaron a allanar industrias, comenzó el reflujo de masas. 
La mayoría de los trabajadores se fue para sus casas, salvo en algunas industrias, sin intentar ningún tipo de resistencia." 

-¿Cómo evalúas la resistencia desde los primeros momentos del golpe? ¿Cuáles fueron trabajadores? ¿Cómo reaccionaron? 

"Salvo en La Moneda, el intento de La Legua y algunos conatos como el nuestro, no hubo resistencia mayor al golpe que se consolidó a partir de la sorpresa, la rapidez y brutalidad de las acciones (bombardeo a La Moneda) y la unidad de las FFAA." 

-¿Qué pasó contigo? 

"Yo regrese a la zona dos días después a rescatar las armas. Las escondimos y no logramos salir de allí, siendo detenido junto a seis compañeros. Pasé dos o tres meses detenido sin que supieran quiénes éramos (pasábamos por detenidos por toque de queda), pero finalmente fue detenido en Maipú uno de los heridos del incidente mencionados quien me delató. 
Fui condenado por Consejo de Guerra a 23 años por mis actividades y expulsado del país en 1977 regresando de manera clandestina a la lucha en 1979." "La lucha de clases es una guerra más o menos encubierta" 

-¿Cuáles fueron las principales debilidades del MIR y del resto de la UP ante un golpe que cambió el orden de las cosas de un país hasta nuestros días? 

"Debilidad política: creer que era o es posible un cambio revolucionario sin violencia y dentro de la legalidad. En el caso del reformismo, no tener ninguna alternativa o variable para resistir el golpe o trabajo militar de masas (lo que años después ellos llamarían “el vacío histórico). 
En el caso del MIR, haber galopado en dos caballos estratégicos pero sin asumir ninguno en profundidad: ni guerra del pueblo, ni insurrección. 
Digo esto porque el partido se abrió a las masas, perdió clandestinidad, se expuso totalmente en la variable trabajo de masas- respuesta insurreccional, y fue absolutamente inconsecuente con su propia estrategia de guerra popular. 

-¿Cuáles son tus principales aprendizajes como revolucionario respecto del golpe? 

"Lo que ya sabíamos de antemano: que la lucha de clases es una guerra más o menos encubierta, y que levantar una política revolucionaria significa asumir consecuentemente que se enfrenta a un poder militar superior y por tanto que la lucha armada debe asumirse con y desde las masas en una estrategia de acumulación de fuerzas y de desgaste del enemigo a largo plazo".
Fuente:Argnpress


Documento histórico:
La grabación del GOLPE
• Por primera vez, versión periodística sin censura ni maquillaje de
grabación original del 11 de septiembre de 1973.
• Bombardeo de La Moneda y la muerte de Allende, según las órdenes
y conversaciones textuales de Pinochet, Carvajal, Leigh y otros. Los Altos
Mandos estaban en permanente contacto a través de comunicaciones
radiales que fueron registradas.
MARIA OLIVIA MONCKEBERG - FERNANDO PAULSEN
Esa mañana del martes 11 de septiembre de 1973, el general Augusto
Pinochet, Comandante en Jefe del Ejército, se encontraba en su Puesto de
Mando ubicado en la Central de Telecomunicaciones de Peñalolén, en el sector
oriente de Santiago. El almirante Patricio Carvajal, jefe del Estado Mayor
Conjunto de las Fuerzas Armadas, tenía su puesto de Mando en el Ministerio de Defensa, a unos metros de La Moneda. Allí se encontraban también los
generales de Ejército Sergio Nuño y Ernesto Baeza y el general de Aviación,
Nicanor Díaz Estrada. El Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo
Leigh, tenía su Puesto de Mando en la Academia de Guerra de la FACH en Las
Condes. Muchas de las más importantes decisiones militares y políticas del Golpe Militar fueron tomadas y ejecutadas por estos tres diferentes Puesto de Mando.
Por ello, durante la batalla estuvieron permanentemente en contacto
radiotelefónico. Mientras Pinochet y Carvajal podían establecer comunicación
directa, las conversaciones entre Leigh y Pinochet debían pasar por el Puesto de Enlace, ubicado en la Escuela Militar, conocido como Puesto 3. Igualmente, las posiciones de Pinochet, Carvajal y Leigh también tenían asignado un número para identificar cada Puesto de Mando en la comunicación. Pinochet era el
Puesto 1; Carvajal estaba en el Puesto 5 y Leigh en el Puesto 2.
Este reportaje-histórico reproduce algunas de las comunicaciones entre los
distintos Puesto de Mando mientras se está desarrollando el Golpe Militar,
comunicaciones que quedaron registradas y que permiten conocer las
características más íntimas de los principales generales golpistas durante ese día 11 de septiembre.
Algunos trozos de estos diálogos, especialmente escogidos, han sido
anteriormente publicados. Sin embargo, para ello, los diálogos fueron adaptados y maquillados con un tono menos agresivo que el real, cuando no fueron censurados del todo.
La historia grabada que obra en nuestro poder se inicia aproximadamente a las 10 de la mañana del martes 11. Así se deduce al comparar la grabación con el
relato que hace el propio general Pinochet en su libro “El día decisivo”. “Después
de mantener un enlace radiotelefónico permanente entre el Puesto de Mando del almirante Carvajal y el Puesto de Mando del Comandante en Jefe del Ejército sobre el desplazamiento y la acción de las tropas, llegó por citófono la información de que Allende se había suicidado. Era poco más de las 10,30
horas”, indica Pinochet en su libro. Y a renglón seguido cuenta que “al preguntarle a Carvajal por esta noticia, me respondió: Augusto, lo del suicidio era falso; ahora acabo de hablar con el Edecán Naval, comandante Grez, y me dice que él y los otros dos edecanes se van a retirar de La Moneda y se vienen hacia el Ministerio de Defensa”.
La grabación coincide con ese testimonio. A pesar de tener bastante
interferencia, las cintas comienzan con el siguiente diálogo:

-Atención Puesto 1, Puesto 1 de Puesto 5, adelante, cambio.


-Puesto 1, Puesto 1 a Puesto 5, adelante, cambio.


-Patricio necesita hablar con Augusto.


Pinochet: -Augusto escuchando, Augusto escuchando.


Carvajal: -Lo del suicidio era falso. Ahora acabo de hablar con el edecán navalcomandante Grez, quien me dice que ellos, los tres edecanes se van a retirar de La Moneda y que vienen hacia el Ministerio de Defensa. Le encargué que instara al jefe de Carabineros que rindiera sus tropas porque iban a ser bombardeados.

Así que los carabineros deben salir de La Moneda en estos momentos. El general Brady está informado para que no se les dispare a los militares que evacuen La Moneda.

Pinochet: -Conforme.


Carvajal: -En este momento me llamó Domínguez, el secretario de la Marina y me decía que fueran los tres Comandantes en Jefe a pedirle la rendición al

Presidente.

Pinochet: -Tú sabes que este gallo es chueco. Es al revés la cosa. Si él

quiere, va al Ministerio de Defensa a entregarse a los tres Comandantes en Jefe.

Carvajal: -Yo hablé personalmente con él. Le intimé a rendición a nombre de

los Comandantes en Jefes y contestó con una serie de garabatos, no más.
Pinochet: -Quiere decir que a las 11 se van para arriba y van a ver qué va a
pasar.

(Pinochet estaba aludiendo al bombardeo de La Moneda que se llevaría a cabo

si no había rendición en el Ministerio de Defensa).

¿Y MENDOZA?

El diálogo radiotelefónico continúa:

Carvajal: -Evacuando La Moneda es más fácil asaltarla.


Pinochet: -Una vez bombardeada la asaltamos con el Buin y con la Escuela

de Infantería. Hay que decirle a Brady.

Carvajal: -Vamos a esperar que evacuen los edecanes y los Carabineros.


Pinochet: -Conforme.


En el siguiente llamado Pinochet se muestra preocupado por lo que estaba

ocurriendo en Carabineros.

Pinochet: -Patricio, te pregunto, ¿Mendoza asumió el mando de Carabineros o

todavía no?

Carvajal: -Mendoza asumió, pero no sé si está en la Dirección General de

Carabineros.

Pinochet: -¿Está trabajando o no? Dime otra cosa Patricio, ¿el señor Yovane

está también trabajando?

Carvajal: -Sí, está trabajando. él está mandando a los carabineros que rodean La Moneda. Estamos en contacto con él.


Pinochet: -O sea, Carabineros se está portando en forma leal.


Carvajal: -Los carabineros que rodean son leales.


Pinochet: -¿A nosotros?


Carvajal: -Algunos se retiraron, pero todavía no sabemos adónde y si acaso

se han entregado a Mendoza o si acaso huyeron no más.

Pinochet: -O sea, ¿está sola La Moneda? ¿No hay carabineros que todavía

quedan adentro?

Carvajal: -Voy a verificar qué fuerzas hay tanto de Carabineros como de las

Fuerzas Armadas alrededor de La Moneda y te informo.

Pinochet: -Correcto. Cuando se efectúe el bombardeo no puede haber nadie.


Carvajal: -Correcto. Yo voy a dar el visto bueno entonces antes que se efectúe

el bombardeo.

(“Repentinamente se me ocurrió que Allende podía haber huido en alguna

tanqueta de Carabineros. Pregunté si ello habría sido posible”... cuenta Pinochet en el “Día Decisivo”. Precisamente es su próxima inquietud transmitida a Carvajal).

Pinochet: -Yo tengo la impresión de que el señor de civil se arrancó en las

tanquetas. Y Mendoza, ¿no tienen contacto con él?

Carvajal: -No, pero en las tanquetas no huyó. Las tanquetas se habían ido

antes y yo posteriormente en persona hablé por teléfono con él.

Pinochet: -Conforme, conforme. Entonces hay que impedir la salida; si sale,

hay que tomarlo preso.

Carvajal: -Y también hablé posteriormente con el Edecán Naval, quien me

confirmó que Allende está en La Moneda.

Pinochet: -Entonces hay que estar listos para actuar sobre él. Más vale matar

la perra y se acaba la leva.

Carvajal: -Exacto. Lo único que estamos esperando es que salgan los

edecanes y los carabineros.

Por un rato se suspende el diálogo entre Pinochet y Carvajal. El general Leigh

trata de comunicarse con el Comandante en Jefe. No lo logra. Se produce una
curiosa búsqueda por los diferentes puestos. Una versión resumida de ella:

-Favor indicar, dónde se encuentra Augusto. Gustavo quiere hablar con él.


-Vamos a ver. 1, aquí 3... vamos al 5.


-Aquí, Puesto 5 a Puesto 3.


-¿Está mi general ahí?


-No aquí está el almirante Patricio Carvajal.


-¿Y ha visto a mi general Pinochet?


-En el Puesto 2, cambio.


-¿Mi general Pinochet está en el Puesto 2?


-Negativo, aquí se encuentra Gustavo, cambio.


-Puesto 3, el general Pinochet está en Puesto 1, cambio.


PROCLAMA DE LEIGH

Finalmente los enlaces dan con el general Pinochet y comunican que se
encuentra en línea. Pero como no logran hacer contacto directo, el Puesto 3 pasa el mensaje de Leigh a Pinochet.

-Puesto 3 de puesto 2. Dos mensajes para el general Pinochet del general

Leigh. Habla general Martin. Primero: estudiar posibilidad allanar estudios Radio Magallanes. Continúa transmitiendo.

Tras los correspondientes comprendidos y “relays”, viene el segundo mensaje

de Leigh: “Existe necesita urgente de emitir proclama Junta Comandantes en
Jefe”. Transmite los puntos que debe tener esa proclama: “Reiterar unidad
absoluta FF.AA. y Carabineros. Estas lucharán hasta las últimas consecuencias
con el fin de derrocar al gobierno marxista (...) Esto no es contra el pueblo, es
para defender al pueblo democrático. La mayoría de los obreros y la población
civil da su respaldo total a este movimiento militar (...) Debe instarse a la
población civil a mantenerse en sus casas y lugares de trabajo, que no salgan a la calle”.

Interviene Pinochet: “Otra cosa, hay que recalcar que las FF.AA. no están

contra el pueblo, sino que están contra la hambruna que estaba causando el
gobierno marxista del señor Allende, contra las colas, contra el hambre, contra la pobreza, contra la miseria, contra el sectarismo...”.

-¿Esto es una sugerencia de mi general Pinochet o hay que agregarlo

definitivamente?, pregunta el Puesto 3 de parte del general Leigh.

-La idea de él es que se agregue a esta proclama que está en elaboración,

responde el Puesto 1.

Unos minutos después, el Puesto 3 informa al 5, donde está el Estado Mayor:


-Hay una broadcaster al lado de la Radio Agricultura, pirata, un poco más

arriba, dando proclamas a la gente de la Unidad Popular.

Tras comunicar que aprueba su idea para la proclama, Leigh señala

nuevamente a través de sus enlaces que quiere hablar con Pinochet. Entretanto,
se reanuda el diálogo entre Pinochet y Carvajal. Pinochet pregunta a Carvajal si Allende “no ha reaccionado”.

Carvajal: -No, no ha reaccionado hasta el momento. Acabo de hablar con el

Edecán Naval que viene llegando de allá. Me dice que han defendido La Moneda 40 a 50 carabineros que se están retirando y 50 hombres del GAP (...) Me dice el general Mendoza que él está esperando que se retiren antes de seguir bombardeando. El Edecán Naval me dice que el Presidente anda con un fusil ametralladora que tenía 30 tiros y que el último tiro se lo va a disparar en la cabeza. Ese es el ánimo en que estaba hace unos minutos atrás.

Pinochet: -Esas son... (ruidos) no más. Este huevón no se dispara ni en las...

(parece decir “bastillas del morroí).

Carvajal: -El general Mendoza está en contacto con nosotros y está en

contacto con el general Brady, así que toda la cosa está bien coordinada.

Pinochet: -Yo, 10 para la 11 voy a dar la orden de bombardeo. En

consecuencia, a esa hora más o menos la actividad tiene que replegarse a dos
cuadras de La Moneda... A las 11 en punto tiene que empezar el bombardeo. 
O sea, hay que meterse prácticamente en zanjones a donde sea porque se puede pasar la Aviación y tocarle a las tropas nuestras.

Carvajal: -Exacto, yo creo conveniente decirle a Leigh que en ningún caso

inicie el bombardeo sin esperar saber cómo está la situación acá.
Pinochet: -...Las tropas nuestras pueden ponerse un pañuelo blanco arriba
para mostrar que es la línea más adelantada, (...) para que los aviadores lo vean.

Carvajal: -Le voy a comunicar eso al general Brady.


Desde el Puesto 5 se informa que siguen “las radios clandestinas haciendo

proclamas a los partidarios marxistas”. El Puesto 1 indica: “Mi general Pinochet ordena que esta radio debe ser apagada”. La preocupación por los medios de comunicación continúa.

Pinochet: -“Las radios tienen que transmitir nuestro programa, y tienen que

transmitir en cadena lo que estamos lanzando al aire, que no estamos atacando al pueblo, estamos atacando a los marxistas que tenían dominado al pueblo y lo tenían hambreado...”.

Carvajal: -Correcto, se está enviado esta información que tú mandas. Ya se

entregó a las radios.

Lejos del centro y del escenario de operaciones, el Comandante en Jefe

requiere información sobre lo que está ocurriendo en torno a La Moneda. “¿Están llegando los tanques? ¿Llegó la Escuela de Infantería?”, pregunta a través de la radio a Patricio Carvajal. Este, desde el Ministerio de Defensa responde con voz pausada:

Carvajal: -La Escuela de Suboficiales con el comandante Canessa y la

artillería del Tacna y los blindados. Los carabineros se retiraron de La Moneda,
los vimos salir de La Moneda.

Pinochet: -¿Mendoza controla a los Carabineros?


Carvajal: -Correcto, Mendoza controla a los Carabineros. Me dijo que la

Dirección General de carabineros, el edificio, lo tienen neutralizado. Lo van a
dejar para el último. No ha habido ninguna reacción, no han disparado, nada
desde el edificio.

Pinochet: -Conforme, otra cosa, Patricio. A las 11 en punto de la mañana hay

que atacar La Moneda, porque ese gallo no se va a entregar.

Carvajal: -Se está atacando ya. Se está rodeando y atacando con bastante

ímpetu. Así que yo creo que pronto van a poder tomarla.

A esa altura Carvajal insiste ante Pinochet en la posibilidad de que los

Comandantes en Jefe concurran a La Moneda como había planteado Allende.

Pinochet: -No, que él concurra al Ministerio de Defensa.


Carvajal: -Que concurra al Ministerio de Defensa.


Pinochet: -¿El va a concurrir?


Carvajal: -No, se negó (...).


Pinochet: -La idea de él, es llevarnos para allá y meternos en un sótano... Así que no, por ningún motivo (ruidos). Que vaya al Ministerio de Defensa. Allá llegamos todos. Por ahora, ataque La Moneda. Fuerte.


Carvajal: -Sí, se está haciendo.


“RENDICION INCONDICIONAL”

Unos instantes después, Pinochet le dice a Carvajal que transmita “por última
vez” a Allende la posibilidad de rendición: “Por última vez, entregue su renuncia 10 para las 11, y asegure su integridad física y nos ahorramos derramamientos de sangre. Si no, hasta las últimas consecuencias”. Luego, como confiesa en su libro, “me acordé del señor Altamirano”.

Pinochet: -Patricio, aquí te habla Augusto. Dime, el señor Altamirano y el

señor este otro, Enríquez, el otro señor Palestro y todos estos gallos, ¿dónde
están metidos? ¿Los han encontrado o están fondeados?

Carvajal: -No tengo informaciones de dónde se encuentran.


Pinochet: -Es conveniente darle la misión al servicio de inteligencia de las tres instituciones para que los ubiquen y tomen presos. Estos gallos deben estar fondeados, son verdaderas culebras.


Carvajal: -Conforme, conforme... El comandante Badiola está en contacto con

La Moneda. Le va a transmitir este último ofrecimiento de rendición. Me acaban de informar que habría intención de parlamentar.

Pinochet: -(...ruidos en la grabación...) Tiene que ir al Ministerio él con una

pequeña cantidad de gente...

Carvajal: -Ellos están ofreciendo parlamentar.


Pinochet: -Rendición incondicional, nada de parlamentar. Rendición

incondicional.

Carvajal: -Muy bien, conforme. Rendición incondicional en que lo toma preso,

ofreciéndole nada más que respetar la vida, digamos.
Pinochet: -La vida y su integridad física y en seguida se le va a despachar
para otra parte.

Carvajal: -Conforme, o sea que se mantiene el ofrecimiento de sacarlo del

país.

Pinochet: -Se mantiene el ofrecimiento de sacarlo del país... Y el avión se cae, viejo, cuando vaya volando.

(Risas)

Carvajal: -Conforme, conforme. Vamos a proponer que prospere el

parlamento este.

GOLF Y EL ESTADO DE SITIO

Pinochet cuenta en su libro que instantes después de su último ofrecimiento de rendición se preocupó de dictar el texto del Estado de Sitio a su Jefe de
Operaciones. Curiosamente en la grabación, la iniciativa de imponer ese estado represivo parece ser del Comandante en Jefe de la FACH, Gustavo Leigh, aunque la Ley Marcial sí corresponde a Pinochet.

Desde el Puesto 2, donde funcionaba Leigh, se escucha lo siguiente:

-Estado de Sitio, solicito Estado de Sitio y toque de queda a las 18.00 horas
local. Firmado Golf al Comjef”.

Más adelante los enlaces identifican a “Golfí como el Comandante en Jefe de

la Fuerza Aérea y envían el mensaje a Pinochet y a Carvajal.

Pinochet: -Patricio (ruidos) muy conforme con toque de queda, conforme con

el Estado de Sitio, pero hay que agregar algo. Se va a aplicar la Ley Marcial a
toda persona que se le sorprenda con armas o explosivos, va a ser fusilado de
inmediato, sin esperar juicios...

Carvajal: -Conforme. Ley Marcial, Estado de Sitio. Toque de queda. Y a todo

el que se le sorprenda con arma o explosivos será ejecutado de inmediato.
Más adelante, Pinochet y Carvajal discuten el eventual bombardeo de Tomás
Moro, la residencia de Allende.

Carvajal: -Los carabineros están desocupando Tomás Moro y entonces se va

a atacar. Se está pidiendo a la Fuerza Aérea que bombardee.

Pinochet: -Me explico a ver si entendí bien: Carabineros va a evacuar Tomás

Moro y la Fuerza Aérea lo va a bombardear.

Carvajal: -Correcto.


Pinochet: -¿A qué hora?


Carvajal: -En cuanto sea posible. Se están dando las órdenes.


Pinochet: -El primer objetivo es La Moneda, pues.


Carvajal: -Sí, pero no es conveniente actuar en La Moneda con la Fuerza

Aérea, pero sí en Tomás Moro. En La Moneda estamos esperando la venida del
general de Carabineros que va a venir a parlamentar acá.

Pinochet: -Conforme.


Carvajal: -Lo estoy esperando con el comandante Badiola y su hombre de

enlace que está al teléfono.

Pinochet: -Ten cuidado con el señor Presidente que es muy reíchueco, no

dice nunca la verdad, así es que hay que tener mucho cuidado con él.
Minutos más tarde, el general Gustavo Leigh intenta nuevamente en vano
comunicarse con Pinochet en el Puesto 1. En cambio Leigh se contacta con el
general Díaz Estrada en el Puesto 5 (Ministerio de Defensa) quien tiene una
petición para él.

Díaz: -Mi general, se trata de aguantar un poco el ataque a La Moneda, porque se habló con el señor Tohá y van a mandar un parlamentario, por lo que hay que esperarse un poquito y yo lo llamo por este mismo medio una vez que tengamos clara la situación.


Leigh: -Esta es una maniobra dilatoria. (Ruidos en la grabación).


Leigh: -Deben salir las mujeres y algunos hombres que quieran abandonar La

Moneda. Y si no, el entendido es el general Sepúlveda de Carabineros. SI no hay entendimiento con él. procederíamos al ataque de inmediato. No más de 10 minutos.

“TODOS LOS JETONES ARRIBA DEL AVION”

Después de esta conversación, el Puesto 5 se comunica con el general
Pinochet, y le transmite lo mismo que Díaz le dijo a Leigh.

Pinochet: -Están ganando tiempo. No acepten ningún parlamento. Parlamento es diálogo. Rendición incondicional. Si quieren vienen acompañados de

Sepúlveda y se entregan. Si no, vamos a bombardear cuanto antes.

Carvajal: -Conforme. Le estamos dando 10 minutos de tiempo para que

salgan de La Moneda. Yo estoy en conversaciones con José Tohá. Nos dice que están además allá Almeyda y Briones. Ya se le comunicó que en 10 minutos más se va a bombardear La Moneda. Así que tienen que rendirse incondicionalmente y si no sufrir las consecuencias.

Pinochet: -Todos los que me acaba de nombrar, todos arriba del avión y se

van de inmediato. A las 12 están volando para otra parte.

Carvajal: -Conforme, así lo voy a transmitir.


Más adelante Pinochet insiste.


Pinochet: -No podemos aparecer con debilidad de carácter aceptando un

plazo de parlamento a esta gente, porque no podemos nosotros aceptar plazos ni parlamentos que significan diálogo, significan debilidad. Todo ese montón de jetones que hay ahí, al señor Tohá, al otro señor Almeyda, todos estos mugrientos que estaban por arruinar el país deben pescarlos presos y el avión que tienes dispuesto tú, ¡arriba!, y sin ropa, con lo que tienen, para afuera.

Carvajal: -Me han dicho que espere un momento para convencer al

Presidente.

Pinochet: -Negativo.


Posteriormente, Pinochet reitera su intención de sacar del país a Tohá,

Almeyda, y “a todos estos campeones que están dando vueltas”, en un mensaje dirigido a Leigh.

Cuando sólo restaban 3 minutos para la hora inicial del bombardeo -las 11 AM- , se le comunica al general Leigh desde el Ministerio de Defensa: “Mi general, en estos momentos sale del Ministerio un jeep a La Moneda a retirar seis mujeres (...) tres minutos para comenzar el ataque”. Responde categóricamente 


Leigh: -“Déjense, déjense de labores dilatorias y de mujeres y de jeep. Yo voy a atacar de inmediato. Cambio y terminado”.


“Sí mi general”, contesta el Puesto 5.


Segundos más tarde, a través del Puesto 3, Leigh comunica a Pinochet que

atacará de inmediato La Moneda y Tomás Moro “con cuatro aviones de combate”.

Después de una pausa, se escucha la voz de Pinochet (seguramente informado por el Puesto 5): “Que esperen un momento los aviones de La Moneda, porque van a salir las mujeres”.


FUEGO SOBRE LA MONEDA

Un rato después, el general Díaz desde el Ministerio de Defensa le comunica a
Pinochet que las mujeres salieron y que “La Moneda está libre para atacar”.

Sin embargo, otro tipo de problemas haría demorar todavía el bombardeo.

Usando el Puesto 3, Leigh le comunica a Pinochet: “Ataque a La Moneda y
Tomás Moro tiene un pequeño retraso, y en 15 minutos más se hace efectivo”.

Pinochet indaga en los motivos del retraso. Responde el Puesto de Mando de


Leigh: “Comuníquele a mi general Pinochet que los aviones vienen de

Concepción y tuvieron problemas de carga de combustible”.

Continúan las complicaciones con los aviones Hawker Hunter. Leigh le pide al

general Díaz Estrada que le informe si despegaron de Concepción. Pinochet,
molesto, le señala a Díaz: “Se han retrasado 10 minutos ustedes”. Entretanto, la artillería pesada -tanques, cañones sin retroceso- abre fuego sobre el Palacio Presidencial.

Llama Leigh al Puesto 5 y anuncia: “Los Hawker Hunter deben estar sobre La

Moneda un cuarto para las 12, o sea aproximadamente en siete minutos más”.
Pero sobreviene otro contratiempo y el ataque se pospone una vez más. Ahora
Pinochet le comunica a Leigh que se está haciendo fuego contra las unidades
que rodean La Moneda desde el Ministerio de Obras Públicas y el Banco del
Estado.

El Puesto 3 se comunica con Leigh: “Mi General Pinochet va a enviar fuerzas

de paracaidistas y fuerzas especiales, pero sería indispensable que usted pudiera mandar aviones para que hagan fuego de ametralladoras sobre los edificios”.

Leigh contesta que lo hará “en cuanto sea posible”.


No hay registro de comunicación durante el bombardeo a La Moneda. Sin

embargo, otro documento, el recién publicado libro “Un cuarto de siglo con
Allende”, escrito por Osvaldo Puccio -secretario privado del ex Presidente-,
revela, desde el punto de vista de las víctimas, lo que fue la consumación de las decisiones tomadas en los Puestos de Mando.

“El bombardeo fue intenso. La primera bomba cayó encima del techo del patio

cerrado de la Presidencia, que era de vidrio y se derrumbó violentamente,
produciendo un ruido increíble. El segundo y tercer rocket cayeron, al parecer, en la Secretaría General de Gobierno y en la Presidencia de la República. En el lugar en que estábamos nosotros no dio ningún rocket directamente, el más cercano cayó a unos 25 metros, destrozando el Salón Rojo y el Salón Toesca”.

Terminado el bombardeo, el Puesto 5, desde el Ministerio de Defensa informa

a Pinochet: “Mi general, La Moneda está totalmente rodeada, no hay posibilidad de que salga nadie”.

Pinochet: -¿El Presidente Allende está metido ahí? ¿Seguro que está el señor

Allende ahí?

Puesto 5: -Creo que el Presidente está en La Moneda o lo que queda de él.


Pinochet: -Conforme.


Inmediatamente después, el Puesto 2, donde está la Comandancia en Jefe de

la FACH se comunica con el general Nicanor Díaz en el Ministerio de Defensa y le informa: “misión en Tomás Moro terminada, misión en La Moneda está
terminada”.

“FUERA DEL PAIS”

Pinochet entra en contacto nuevamente con Carvajal.

Pinochet: -Mira Patricio, lo siguiente: hay que lanzar un Bando diciendo que no existe el Gobierno. El Gobierno es Gobierno Militar. En consecuencia, la gente tiene que atenerse a lo que diga el Gobierno Militar (...) Segunda cosa: van a mandar un bando que te voy a hacer llegar allá para que se lo tires a los extranjeros que están en situación ilegal, o bien legal pero que tienen que

presentarse en las comisarías... A la prensa, no. Oye, aló, aló, ninguna circulación de prensa por el momento, viejo. Terminado.

Llama de vuelta Carvajal a Pinochet con nuevas informaciones.


Carvajal: -De La Moneda me han llamado por teléfono el ex ministro Flores

(Fernando Flores, ministro de Hacienda) y el secretario de Allende (Osvaldo
Puccio). Manifestaron su intención de salir por la puerta de Morandé 80 para
reunirse y se les ha indicado que deben venir enarbolando un trapo blanco para cortar el fuego. Esto se le ha comunicado al general Brady y al general Arellano.

La idea no es parlamentar, sino tomarlos presos inmediatamente.


Pinochet: -Conforme, Patricio, hay que tener el avión listo en Cerrillos. La

gente llega y ninguna cosa, lo toman, arriba del avión y parte. Con gran cantidad de escoltas.

Carvajal: -... La idea sería dejarlos presos no más por el momento, después

se verá... Pero por el momento la idea es tomarlos presos.

Pinochet: -Bueno, pero si los tenemos les damos tiempo. Creo que hay que

consultarlo con Leigh. La opinión mía es que estos caballeros se toman y se
mandan por avión a cualquier parte, e incluso, por el camino los van tirando
abajo.

Carvajal: -(risas)... Bien, lo vamos a consultar con Leigh.


Pinochet: -Lo que conviene es que se vayan, porque si no vamos a tener

problemas después.

Carvajal: -Gustavo, aquí Patricio.


Leigh: -Aquí Gustavo para Patricio.


Carvajal: -Augusto me dijo que a la gente que estaba procurando rendirse,

Flores y el secretario Puccio, secretario de Allende, hay que prepararle un avión para que salgan del país. Me pidió que te consultará a ti. La opinión aquí es no sacarlos del país, sino tomarlos presos y después se decidirá.

Leigh: -Patricio, yo soy de opinión de sacarlo del país. Yo prefiero sacarlo del

país cuanto antes a objeto de evitar problemas que puedan derivarse
posteriormente. Yo tengo un DC-6 en Cerrillos, grupo 10, a las órdenes de él,
siempre que no me salga del continente americano, o a lo sumo podría llegar
hasta México. Yo creo que lo mejor es mandarlo cambiar fuera del país, salvo
que ustedes estimen lo contrario. Yo me someto a la opinión de la mayoría.

Carvajal: -Augusto es de la misma opinión, de sacarlos del país. Entiendo que esto sería extensivo a la gente que está con él, vale decir a Flores, a Puccio, y a algunos otros que lo puedan acompañar.


Leigh: -Yo soy de opinión de que Puccio, muy bien, y otros ministros, muy

bien. Pero, el señor Fernando Flores, Vuskovic, Altamirano, todos esos carajos
como (Jaime) Faivovich, esos no suben al avión.

Carvajal: -Conforme. Entonces, los tomaríamos presos y ahí determinaríamos

qué hacer.

Leigh: -Eso es correcto.


Pinochet: -Aló, Patricio, ¿qué es lo que dice Leigh?


Carvajal: -Leigh dijo que él concuerda con tu opinión de sacar a Allende, a su

secretario y a algunos otros, pero en ningún caso que salgan ni Flores, ni
Vuskovic, ni Altamirano.

Pinochet: -Yo creo que Flores... dejémoslo aquí adentro para juzgarlo.

Altamirano, para juzgarlo. Vuskovic, también, porque ése es un carajo que cagó al país. El señor (...) y el señor Puccio, ¿vienen con algún mensaje? ¿Se rindió Allende? ¡Cómo es la cosa? Aló, Patricio, ¿se rindió ya?

Carvajal: -El secretario Puccio dice que él va a salir con Flores y otra persona

con una carta de Allende; entonces, general, no hay otra, que se rindan
incondicionalmente. Se les va a tomar presos entonces.

Pinochet: -Conforme, pero ten cuidado con las famosas cartas del señor

Allende, porque este gallo está jugando; juega y sigue muñequeando.

Carvajal: -Se le deja preso.


Pinochet: -Está ganando tiempo. Guárdate la carta, y tíralo al tiro al avión.


Carvajal: -Conforme.


Pinochet: -Cuando vaya volando, leemos la carta.


Carvajal: -(risas) Conforme.


Pinochet: -El señor Allende está ganando tiempo, porque están armando

algunas pobladas y los ha visto el helicóptero. Por esa razón está ganando
tiempo.

Carvajal: -Conforme. Mientras tanto que sigan disparando. Hasta que no

salgan con bandera blanca se les va a seguir disparando.

Pinochet: -Denle... (puede ser “barracaí o “guaracaí) hasta el final.

Carvajal: -Conforme. Ya las tropas están por tomarse La Moneda. Así que en
todo caso van a ser tomados presos dentro de poco.

“DE LA MONEDA AL AVION”

La Comandancia en Jefe de la Fuerza Aérea llama a Pinochet para sugerir
“establecer un centro para detenidos durante el toque de queda en el Estadio
Chile y en el Estadio Nataniel”. Mientras tanto, los enviados de Allende llegan a entrevistarse con Carvajal al Ministerio de Defensa.

Carvajal: - Augusto, aquí están actualmente Flores con Puccio y con Barnabás Vergara (Daniel Vergara, subsecretario del Interior). El secretario del Presidente trae tres condiciones de Allende, que yo le dije que eran inaceptables ya. Pero lo que aquí todos los auditores y todos los asesores han recomendado mucho, es que sería conveniente pensar más antes de darle la oportunidad a Allende para que salga del país. Porque se dice, se teme, de que este hombre se va a pasear por todos los países socialistas desprestigiándonos a nosotros. Así que sería más

conveniente dejarlo aquí.

Pinochet: -Ya nos ha desprestigiado una brutalidad este campeón, qué nos va a seguir desprestigiando. Sigue no más. Son socialistas, en otras partes no lo van a recibir.


Carvajal: -Son las peticiones...


Pinochet: -Patricio, ¿me oyes? No se les puede aceptar ninguna cosa. Hay

que tirarlo para afuera no más. Es más problemático tenerlo acá adentro.

Carvajal: -Entonces vamos a proceder a detenerlo, con la condición de que se

le respetaría la vida y se les dejaría salir en el avión a él y a su familia.

Pinochet: - Conforme, conforme, eso es lo que quiero.


Carvajal: -¿Lo puede acompañar el señor Puccio?


Pinochet: - Conforme. Oye, ¿y los otros dos señores que están ahí? ¿Cuáles

son? ¿Barnabás, Flores y otro más?

Carvajal: -Barnabás y Flores están aquí.


Pinochet: -A esos dos, déjalos presos.


Más adelante, Pinochet insiste en sacar a Allende fuera del país.


Pinochet: -Patricio, mira, mientras más luego mejor, que se vaya el Presidente con todos los gallos que quieran acompañarlo a él.


Carvajal: -En estos momentos me avisaron por teléfono de La Moneda que

cesaron el fuego, porque se rinden sin condiciones.

Pinochet: -Conforme. De La Moneda al avión.


Carvajal: -Ha ido una patrulla militar a detener a la gente que se rinde.


Pinochet: - de La Moneda al avión.


Carvajal: -Conforme, pero el avión sería para él y familia exclusivamente y

nadie más.

Pinochet: - Conforme, nadie más. Ningún GAP, no vayan a meter un GAP ahí.

Hay que agarrarlos a todos.

Carvajal: -Conforme.


Pinochet: - Que lo lleven escoltadito, porque lo pueden quitar.


Minutos más tarde, el almirante Carvajal se comunica con Leigh, también para

discutir la eventual salida de Allende.

Carvajal: -Gustavo, es Patricio. Aquí el Comando de Guarnición estima que

sería conveniente antes de que se vaya Allende exigirle que firme su renuncia. Yo estoy de acuerdo con esa idea. Entretanto están saliendo en este momento por Morandé 80 algunas personas. Suponemos que está Allende entre ellos. Así que por el momento los vamos a detener a todos. Y se redactaría la renuncia correspondiente. Solicito conformidad.

Leigh: -Conforme. Si voluntariamente lo hace, se allana. Para mí, ése es un

detalle. Los peruanos cuando salió Belaúnde no lo consideraron para nada. Si él lo firma, conforme. Pero si se niega a firmarla, ¿ustedes qué van a hacer? Lo importante es que salga del país, a mi juicio.

Carvajal: -Conforme. Vamos a procurar que firme la renuncia. Si no,

posteriormente se enviaría a Cerrillos para que salga en el avión.

Leigh: -Conforme, Patricio.


Carvajal: -Yo creo que la salida del avión no va a poder ser tan

inmediatamente, si se le está dando la oportunidad que viaje con su familia.
Porque en llegar Allende, y juntarse con su familia, me parece que va a pasar por lo menos una hora.

Leigh: -Conforme. Yo encuentro que hay que poner horas tope, horas plazo,

no nos vaya a llegar la noche y tengamos dificultades. Yo le puedo poner un
helicóptero de inmediato en la Escuela Militar para que embarque toda su gente y la lleve al aeropuerto. Pero no nos fijemos mucho, si por último nos llega la hora de la oscuridad, Allende sube solo y se queda la familia en Chile.

Carvajal: -Yo creo que sería conveniente disponerlo de todos modos, porque

si no, se va a demorar mucho. ¿Qué hora límite le podríamos fijar?

Leigh: -Yo estimo, Patricio , que hora tope para despegar con él son las 4 de

la tarde y ni un minuto más.

Carvajal: -Perfectamente. Así lo vamos a hacer.

El almirante Carvajal informa posteriormente al general Pinochet que las
personas que estaban en La Moneda la empiezan a abandonar en calidad de
detenidos.

Pinochet: -Yo creo que tenemos que juntarnos los tres Comandantes en Jefe

y el Director General de Carabineros y hacer una declaración conjunta. Pero en
este caso, con Allende afuera.

Carvajal: -El se va. Estamos preparando la información para darla, tanto por

telecomunicaciones militares, como por una información radial, expresando que se ha rendido Allende...

Pinochet: -Y solicitando salir del país.

Pinochet y Carvajal acuerdan citar a una reunión de los Comandantes en Jefe
para “tipo 5 ó 6” de la tarde en Peñalolén. Pinochet invita a Carvajal a asistir, y le encomienda avisar a los demás participantes. Antes de empezar a avisar de la reunión a los demás Puestos de Mando, Carvajal recibe una llamada de Leigh.

Leigh: -Deseo saber cómo va la gestión para embarcarlo en la Escuela Militar.

Carvajal: -Ha salido de La Moneda una cantidad de gente, pero todavía no me
han confirmado si entre ellos está Allende. Parece que no. Actualmente se está disparando intensamente, porque se está reduciendo a francotiradores que hay sobre todo en el Ministerio de Obras Públicas. Así es que están actuando los helicópteros y la Infantería... En este momento se acaba de producir un cese del fuego. Espero que ahora se pueda producir la salida de Allende.

Leigh: -Van dos helicópteros más a batir estos edificios. Yo voy a mandar de

todas maneras el helicóptero presidencial de inmediato a la Escuela Militar. Me interesa que tú le avises a la Escuela Militar que va a llegar el helicóptero y va a esperar allí hasta las 4, hora en que el Presidente debe tomarlo. Si no llega a las 4, yo ese helicóptero lo retiro y el Presidente queda preso esta noche.

“ALLENDE IS DEAD NOW”

Se produce una larga pausa en la transmisión. Por primera vez, Carvajal se
comunica simultáneamente con Leigh y Pinochet.
Carvajal: -Gustavo y Augusto, de Patricio. Hay una información del personal
de la Escuela de Infantería que está dentro de La Moneda. Por la posibilidad de interferencias, la voy a transmitir en inglés: THEY SAY THAT ALLENDE
COMMITTED SUICIDE AND IS DEAD NOW. Díganme si entienden.

Pinochet: -Entendido.


Leight: -Entendido perfectamente.


Carvajal: -Augusto, respecto al avión para la familia, no tendría urgencia

entonces esa medida. Entiendo que no tendría urgencia sacar a la familia
inmediatamente.

Pinochet: -Que lo metan en un cajón y lo embarquen en un avión, viejo, junto con la familia. Que el entierro lo hagan en otra parte, en Cuba. Si no, va a haber más pelota p`al entierro. Si ¡éste hasta para morir tuvo problemas!


Carvajal: -Conforme. La información está, se va a mantener reservada.


Pinochet: -Patricio, el avión con el cajón y se manda a enterrar a Cuba (...). Es conveniente que consideremos que puede tener dos caminos: que lo enterremos aquí en forma  discreta o lo llevemos a enterrar a Cuba o a otra parte. Quiero respuesta inmediata.


La respuesta no es perceptible en la grabación. Momentos después desde

Peñalolén, donde está Pinochet y su Estado Mayor, un alto oficial se comunica
con el Ministerio de Defensa para ordenar una serie de diligencias.

Voz Puesto 1: -Por cada miembro de las Fuerzas Armadas que sea víctima de

atentados a cualquier hora en cualquier lugar, se fusilará a cinco de los
prisioneros marxistas que se encuentran prisioneros... que se prepare un boletín, conteniendo estas ideas.

Carvajal: -Perfectamente claro.


Voz Puesto 1: -Dice el Comandante en Jefe lo siguiente: es indispensable que a la brevedad posible los médicos jefes del Servicio de Sanidad del Ejército, de la Armada y de la FACH y el Jefe del Servicio Médico de Carabineros, más el médico legista de Santiago, certifiquen la causa de la muerte del señor Allende, con el objeto de evitar que más adelante se nos pueda imputar por los políticos a las Fuerzas Armadas el haber sido los que provocaron su fallecimiento. Esto interesa que sea a la brevedad y que usted se lo comunique a las respectivas instituciones.


Más adelante, se solicitan dos acciones concretas que tienen relación con la

prensa. La primera tiene apariencia de Bando.

Voz Puesto 1: -No se acepta publicación de prensa de ninguna especie y la

que llegara a salir, además de ser requisada, motivará la destrucción de las
instalaciones en las que fue editada (...) El Comandante en Jefe necesita tomar presos a directiva que trabaja en “Punto Final”... el personal que trabaja en “Punto Final”. Todo el mundo ahí debe ser detenido.

“TERMINADO”

La forma en que se comunicará la muerte del Presidente Allende a la población suscita atención especial por parte de los Altos Mandos. Un ejemplo ilustrativo lo da un oficial que acompaña al general Pinochet en el Puesto 1, quien comunica al almirante Carvajal los elementos que deben estar presentes en una declaración pública.

Voz Puesto 1: -Estimamos que es necesario ser muy cuidadosos en

puntualizar bien los hechos, porque hay dos aspectos sucesivos, que si no se
explican bien podrían aparecer contradictorios. Uno es que depuso su actitud y
aceptó entregarse, rendirse. Y posteriormente, el hecho de que se le encuentra suicidado. También en esto tendría injerencia el informe de los médicos.
Estimamos que toda esta materia tiene que ser muy cuidadosamente expuesta, de manera de que no llegue en forma muy vaga u oscura, y refleje exactamente la realidad, para evitar que después nos hagan cargos y se pueda pretender que nosotros hemos intervenido en esta decisión final.

Carvajal: -Conforme, comprendido. Vamos a preparar un borrador de la

declaración correspondiente.

Voz Puesto 1: -Perfectamente, también esta declaración tendría que llevar

una declaración general de los hechos. Por ejemplo, la acción de los extremistas que dilató con el fuego de los edificios vecinos el desenlace final, y que incluso impidió la rendición o la dilató; la gran presencia de extranjeros que se ha detectado; enseguida, algunos antecedentes sobre los hechos de extremistas que aún quedan y el estado general de tranquilidad del país que es total.
Entonces, creemos que estas ideas debieran dar una noción general de la
situación en el comunicado.

Carvajal: -Vamos a redactar un borrador.


El último diálogo perceptible entre Pinochet y Carvajal registrado en la

grabación, tiene que ver con los detenidos en La Moneda.

Pinochet: -¿Tú tienes algunas informaciones que darme?


Carvajal: -Sí, te voy a dar una información. Voy a traer la lista de los

detenidos. Un momento. Principales en La Moneda son los siguientes: José y
Jaime Tohá, Aníbal Palma, Flores, Daniel Vergara, Puccio e hijo, un tal Hurtado
que era del Ministerio del Interior, 50 miembros, aproximadamente 50 miembros del GAP. Se encontró en La Moneda un gran arsenal de toda clase de armas y explosivos y máscaras antigases, etcétera. Al entrar a La Moneda, un teniente del Ejército fue herido por uno de los GAP. Se les contestó el fuego y dos GAP resultaron heridos graves y fueron conducidos al hospital.

Pinochet: -Te sigo escuchando.


Carvajal: -Además de esos detenidos, hay dos muertos. El que te informé

anteriormente y el periodista Augusto Olivares. Esa sería toda la información que tengo.

Pinochet: -Gracias, gracias. Nos encontramos en el lugar que acordamos.


Carvajal: -Conforme. Terminado entonces


Documento adunto transcripción de las grabaciones del golpe 

Eduardo Galeano
La trampa 
Por valija diplomática llegan los verdes billetes que financian huelgas y sabotajes y cataratas de mentiras. Los empresarios paralizan a Chile y le niegan alimentos. No hay más mercado que el mercado negro. Largas colas hace la gente en busca de un paquete de cigarrillos o un kilo de azúcar; conseguir carne o aceite requiere un milagro de la Virgen María Santísima. 

La Democracia Cristiana y el diario «El Mercurio» dicen pestes del gobierno y exigen a gritos el cuartelazo redentor, que ya es hora de acabar con esta tiranía roja; les hacen eco otros diarios y revistas y radios y canales de televisión. Al gobierno le cuesta moverse; jueces y parlamentarios le ponen palos en las ruedas, mientras conspiran en los cuarteles los jefes militares que Allende cree leales. 


En estos tiempos difíciles, los trabajadores están descubriendo los secretos de la economía. Están aprendiendo que no es imposible producir sin patrones, ni abastecerse sin mercaderes. Pero la multitud obrera marcha sin armas, vacías las manos, por este camino de su libertad. 

Desde el horizonte vienen unos cuantos buques de guerra de los Estados Unidos, y se exhiben ante las costas chilenas. Y el golpe militar, tan anunciado, ocurre. 

Allende 

Le gusta la buena vida. Varias veces ha dicho que no tiene pasta de apóstol ni condiciones para mártir. 
Pero también ha dicho que vale la pena morir por todo aquello sin lo cual no vale la pena vivir. 

Los generales alzados le exigen la renuncia. Le ofrecen un avión para que se vaya de Chile. Le advierten que el palacio presidencial será bombardeado por tierra y aire. Junto a un puñado de hombres, Salvador Allende escucha las noticias.

Los militares se han apoderado de todo el país. Allende se pone un casco y prepara su fusil. Resuena el estruendo de las primeras bombas. El presidente habla por radio, por última vez:

—Yo no voy a renunciar... 


La reconquista de Chile 


Una gran nube negra se eleva desde el palacio en llamas. El presidente Allende muere en su sitio. Los militares matan de a miles por todo Chile. 

El Registro Civil no anota las defunciones, porque no caben en los libros, pero el general Tomás Opazo Santander afirma que las víctimas no suman más que el 0,01 por 100 de la población, lo que no es un alto costo social, y el director de la CIA, William Colby, explica en Washington que gracias a los fusilamientos Chile está evitando una guerra civil. La señora Pinochet declara que el llanto de las madres redimirá al país. Ocupa el poder, todo el poder, una Junta Militar de cuatro miembros, formados en la Escuela de las Américas en Panamá.
Los encabeza el general Augusto Pinochet, profesor de Geopolítica. Suena música marcial sobre un fondo de explosiones y metralla: las radios emiten bandos y proclamas que prometen más sangre, mientras el precio del cobre se multiplica por tres, súbitamente, en el mercado mundial. 

El poeta Pablo Neruda, moribundo, pide noticias del terror. De a ratos consigue dormir y dormido delira. La vigilia y el sueño son una única pesadilla. Desde que escuchó por radio las palabras de Salvador Allende, su digno adiós, el poeta ha entrado en agonía 

11 de septiembre de 1973, Salvador Allende armado y con casco militar, al momento del ataque fascista a La Moneda.
Envío:AexPPCdba. 

La Complicidad de El Mercurio y La Tercera en los 78 Días más Trágicos y Crueles de Nuestra Historia 
Colaboradores 
Escrito por Pablo Moreno Aliste 
(08/09/2012) 
El profesor Pablo Moreno Aliste fue uno de los 600 detenidos el 12 de septiembre de 1973, en la Universidad Técnica del Estado, quienes fueron hacinados en el Estadio Chile, habilitado como campo de concentración. Aparte de las patadas y culatazos recibidos, cuenta que nunca ha podido olvidar los rostros de Víctor Jara, Littré Quiroga y Danilo Bartulin, entre otros, a quienes vio con vida en ese infierno, para enterarse, una vez fuera de allí, de que habían sido asesinados. Obsesionado por esos recuerdos, emprendió una tarea hercúlea, cuyo resultado es el documento que usted puede descargar a continuación. Durante incontables días se instaló en la Biblioteca nacional, y copió a mano los titulares y un resumen de las informaciones de los diarios El Mercurio y La Tercera durante los primeros 78 días de dictadura. Todo lo que a las nuevas generaciones le hayan contado sobre la complicidad del duopolio de la prensa escrita chilena con los horrores de la dictadura, es verdad. Aquí está la prueba. Un documento histórico. 

Hay muchas razones que me hacen fuerza para entregar esta indagación frustrada; son las imágenes y representaciones siempre vividas, que el subconsciente ha guardado por más de treinta años y fiel a mi consciente, y que me las representa dolorosamente cada tanto tiempo, para que no este tranquilo, no ceda ni trance mi memoria consecuente. 

Hay imágenes que se me repiten del Estadio Chile, a donde nos llevaron a los 600 profesores y funcionarios, desde el frontis de la Universidad Técnica del Estado después del ametrallamiento y cañoneo de su Casa Central, el día 12 de Septiembre de 1973, que mantenía un gran telón que decía “No al fascismo, no a la guerra civil” La noche del 11 al 12, durante toda la jornada fuimos ametrallados desde los techos de la antigua Escuela Normal de Hombres, por tropas de carabineros. En medio de esas ráfagas cayo herido y murió posteriormente un muchacho fotógrafo, que yo y muchos, conocíamos como “El Salvaje” desde los años de la escuela de Bellas Artes de la U. de Chile. ¡Allí la primera muerte! Tres imágenes cuando ingresamos al Estadio, en medio de patadas y culatazos; siempre al trote y con las manos en la nuca vi con temor, al ingreso al recinto, lo que a mi pareció un túmulo con llaveros, gargantillas, anillos, encendedores y todo tipo de objetos que pudieran identificarnos. ¡La segunda presencia de la muerte que nos esperaba! 

La segunda imagen, un prisionero en el suelo, sobre su vientre, de gruesa contextura, con terno y zapatos, con las manos sobre la nuca. ¡Reconocí en él a Litré Quiroga, el compañero designado por el Gobierno Popular como Director de Prisiones! No supe más de él hasta mi libertad, en que me enteré que lo habían asesinado, a pesar de haberse entregado voluntariamente a los llamado de la Junta. ¡La tercera muerte se hacía presente!. 

La tercera imagen, que se me repite en sueños y pesadillas es la de Víctor Jara, a quien conocía desde la década del 60, por razones familiares, y porque había estado en mi casa en Arica en 1972 en giras artísticas durante el Gobierno Popular. Tal vez la noche del 12 al 13 o la madrugada del 14, habíamos perdido la noción del tiempo, como las 4 o 5 de la mañana soy sacado violentamente de las aposentadurías en las que nos tenían confinados. Me llevan al pasillo oriente del estadio donde me colocan, para golpearme, contra la pared, inclinado, con las piernas y brazos abiertos y logro captar por debajo de mi brazo izquierdo al Dr. Bartulin sentado en suelo, y al mirar por el lado derecho, bajo mi otro brazo, diviso a unos tres metros a Víctor, sentado en el suelo, rodeado de militares con boinas color amaranto (Ingenieros y entre ellos el coronel Souper, me parece) que lo provocaban lanzándole patadas y señalando que era un maricón, entre otros insultos. Lo miro y el me responde con esa mirada de “no te conozco” para no comprometerme. No pasaron muchas horas, en que yo perdí la conciencia, y en el tiempo en que al parecer, se llevaron a Víctor hacia su muerte. ¡Se presenta la muerte en toda su dimensión! Así, da cuenta la “selección indagativa” de prensa que presentamos, a continuación, de 78 días de horror y muerte, que se cernieron sobre nuestra patria, que precedieron a los 17 años de cruel Dictadura ejecutada por las FF.AA.; nada de gloriosas e institucionalmente culpables de genocidio, por los miles de sus víctimas, muertos y desaparecidos. 

Un resumen 
Este trabajo no tiene el rigor científico de una verdadera investigación, pero en su tiempo significó visitas continuas a la Biblioteca Nacional, en donde revisaba, día por día, la prensa, especialmente “La Tercera de la Hora” y “El Mercurio”, anotando en un cuaderno universitario todas aquellas noticias que contuvieran nombres de personas, detenidas, asesinadas, fusiladas o desaparecidas. Ello con el fin de contrastar con los listados oficiales que poseíamos de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a que habíamos tenido acceso. Además que la noticia iba entregando los nombres de los uniformados responsables de los abusos, los crímenes de los Tribunales Militares, los Fiscales adjuntos, los montajes como el Plan “Z”, que implicó los fusilamientos de cientos de compañeros acusado de todo tipo de falsedades, el ajusticiamiento de dirigentes sindicales, la aplicación del Bando 24 que permitía la “ejecución” inmediata de la persona que opusiera resistencia.

O los montajes de ejecuciones o “bajas” por supuestos intentos de “fuga” de los detenidos o los muertos por desobedecer ordenes de detenerse en “hora de toque de queda” y los ametrallamientos a prisioneros por supuestos ataques a regimientos o a las patrullas que los conducían. Los muertos N.N. ametrallados en el cuerpo y en las extremidades, lanzados en puntos estratégicos de las calles de Santiago, para causar el pavor, provocando el terror inmovilizante que impidiera que la población reaccionara. Los cadáveres flotando en el Mapocho con la población atenta y vigilante. En estas noticias nos encontraremos con madres, esposas, novias, extranjeros, preguntando por sus hijos desaparecidos desde el 11 de septiembre o fechas posteriores, que no habían llegado a la casa, haciendo inserciones por la prensa ofreciendo dinero por alguna noticia. 

Otros montajes eran de tal vileza que retrata de cuerpo entero el “honor de soldados” de estas FF.AA. “que son de todos los chilenos” al decir oficial. Señalaban las noticias oficiosas del Ministerio del Interior, de entonces, que no se podía llevar una cuenta oficial de muertos por que “los extremistas retiraban los suyos” después de las “batallas con la tropa. 

También sostenían que muchos de los muertos que aparecían en las calles era producto de “vendettas” entre facciones de los “extremistas. Es importante leer con atención y acuciosidad cada noticia y compararlas con otras posteriores o anteriores, pues nos encontraremos con nombres de las mismas personas, “extremistas” fusilados en dos lugares distintos y en períodos distintos. Lo interesante y revelador es que una segunda muerte de estos compañeros devela un lugar desconocido hasta ahora como lugar de prisión. 

Primero los matan en Temuco el 27 de Septiembre y luego a 30 Kmts. de Valdivia, en la Hacienda “Lautaro”, en los primeros días de Octubre. También aparecen en estas noticias varios listados de los muertos, con sus nombres y apellidos y los N. Ns., publicados por el Instituto Médico Legal, conminando a sus deudos a que cumplida una fecha determinada, si no se les retiraban, se les incineraría. Además se da cuenta, en esta breve indagación, de los “operativos” y allanamientos a poblaciones, fábricas, hospitales; con las consecuencias de detenidos, con sus nombres y apellidos y las acusaciones mas delirantes inventadas para justificar la represión y el genocidio. 
Sin más leamos lo que hay. 
Pablo Moreno Aliste 
Profesor
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FuentedeOrigen:www.diarioreddigital.cl
Fuente:Agnddhh

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