14 de septiembre de 2012

JUJUY: TESTIMONIO DE HILDA FIGUEROA.

Víctima y testigo del "Apagón de Ledesma", conmovió al tribunal
El testimonio de Hilda Figueroa, torturada y violada en el CCD "Guerrero", dominó la audiencia Sala de audiencias del TOF jujeño. 
La causa Aredez conduce a todas las causas. 
En al foto Hilda marchando el historico dia de la señalización del Ingenio Ledesma como centro clandestino de detención ( foto de la agencia de noticias) 
 Jujuy.- El Tribunal Oral Federal de Jujuy escuchó esta tarde a Hilda Figueroa, testigo víctima en el juicio de lesa humanidad por crímenes, torturas y secuestros durante la dictadura militar, quien declaró haber sido reiteradamente violada cuando estuvo detenida en el centro clandestino de Guerrero, a pocos kilómetros de San Salvador de Jujuy.

Figueroa es una de las primeras víctimas de la “Noche del Apagón”, cuando del 20 al 27 de julio de 1976, 400 personas fueron detenidas (treinta permanecen desaparecidas) y trasladadas en camionetas de Ledesma, hecho por el que se imputa a su presidente, Carlos Pedro Blaquier.


La mujer ahora se desplaza con una pierna ortopédica y bastón, y tiene confeccionada una lista de 62 personas víctimas de la represión, de las cuales 40 de ellas nunca declararon. 


"Ahí me violaron”, expresó Hilda en medio del llanto mientras continuaba relatando que “me abrieron la camisa, me retorcieron los pezones” mientras estaba sentada en una tabla como una camilla y le preguntaban “donde estaban los guerrilleros”.


“Esa fue mi primera noche en Guerrero”, dijo más adelante y además “me hicieron otras cosas: “también me metieron un objeto, me sentía como si me hubieran profanado”, dijo ante el Tribunal en medio de un silencio absoluto. La testigo, al igual que una hermana, fueron víctimas de poliomielitis, y su madre tuvo que sacrificarse porque las traía cargadas hasta Jujuy para su rehabilitación en ALPI cuando tenía cuatro años y tenía que devolverle al Hospital del Ingenio Ledesma, donde era empleada, las horas fuera del establecimiento.


Hilda estudió derecho en Tucumán, y allí se ganaba la vida cantando en peñas, relatando que desde la peña “Alto La Lechuza” en esa ciudad, levantaron y trajeron a Guerrero a Juancito Jarma, Rubén Molina, Hugo Narváez, José “Gallo” Cabrera y Rubén Canseco, todos desaparecidos. Hilda mantuvo un romance de estudiantes con Canseco, quien se declaró montonero. 


Sin embargo sintió la voz de Canseco en Guerrero “cuando lo estaban torturando y en sus alaridos pedía por favor que paren, Dios ayúdame”, gritaba con dolor. 


Luego de un silencio escuchó una voz que dijo “se nos fue” y otra “tenía los testículos como palta”. “Deben haber sido terribles esos momentos, el no creía en Dios y gritaba por Dios”, dijo. Hilda estuvo detenida en Guerrero desde el 21 de julio al 4 de agosto, donde junto a otras cinco mujeres “nos trataban de putas, guerrilleras” y escuchaban también lo que le hacían a los otros detenidos. 


En medio de relatos entrecortados y yendo y viniendo en el tiempo dijo que “no sentía dolor” porque cuando la violaron “no era yo”, y recién en el año 2011 pudo hablar “de estas cosas”, con apoyo de tratamientos. 


Por dichos de otro detenido en el lugar, pudo saber que uno de los violadores de otra compañera fue un tal Fernando Salinas, policía de Libertador San Martín. Antes de relatar las crueldades que padeció realizó un alegato sobre el “abuso de garantías constitucionales” que realizan algunos represores argumentando su “estado de salud”, y que su madre no la estaba acompañando en su declaración porque “no cree en la justicia”. 


"Fue la última vez que lo vi", dijo la esposa de Galean 


El Tribunal Oral Federal de Jujuy escuchó también, al comenzar la jornada, el testimonio de Lidia Gallardo, viuda del maestro mayor de obras y empleado provincial Paulino Gaetan. "Nunca más lo volví a ver", expresó Gallardo, recordando el momento en que su marido se despidió yéndose a trabajar.


A Galean lo secuestraron en su trabajo, frente a sus compañeros, y la esposa se enteró porque un campañero le llevó a su casa el portafolio. Afiliado al PC, Galean ya había sido detenido por la policía con anterioridad a su secuestro y en esa ocasión le dijeron "ándate del país". 


Gallardo relató que su esposo estaba detenido en la central de policía de Jujuy y en cierta oportunidad esperó al comisario Ernesto Jaig, enlace con el Ejército, y en una farmacia le preguntó por su esposo. 


"A ese tipo no lo va a ver más, porque es el líder, él llevó a los demás a donde están", le respondió el policía, haciendo referencia al denominado grupo "Tumbaya" en el que hay siete víctimas y está imputado el represor José Eduardo Bulgheroni. Dijo que junto a familiares de otros desaparecidos del PC, como Vicente Cosentini y Carlos Villada, se cansaron de "tocar puertas" en Jujuy y en Buenos Aires preguntando por ellos. 


Puso de relieve que familiares de detenidos desaparecidos le dijeron que vieron a Paulino en la cárcel jujeña, y que un día salieron del penal dos grupos de detenidos fuertemente custodiados hacia el aeropuerto local, en el que estaba Paulino "pasaron derecho", los otros volvieron y "algunos están vivos". 


Otra de las testigos de hoy fue Antonia Flores, cuñada de Rosa Santos Mamaní, detenido desaparecido en Tumbaya en octubre de 1976. Antonia lo visitó en la cárcel de Jujuy con permiso del Área 323, a cargo del coronel Néstor Bulacios hasta que le dicen que en julio del `77 iba a salir en libertad. 


Para una fecha que no precisó, un hermano de Rosa Santos lo fue a esperar al penal, pero no salió. 


La cuñada acudió posteriormente a la cárcel donde los guardias le dijeron que había quedado en libertad "pero no llegó a casa" y agregó que le mostraron una constancia de libertad "firmada por él". 


Tiempo después una familia de apellido Medina le contó que Rosa Santos "se quedó en el Regimiento" a donde iban los liberados a retirar el documento de identidad. A él nunca más lo volvieron a ver.

FuentedeOrigen:Telam
Fuente:Agnddhh

REITERÓ EL ABOGADO DEFENSOR DE BLAQUIER, JORGE VALERGA ARÁOZ 
"Ledesma no aportó logística" a represores 
13.09.12 
Señaló que ninguna de las víctimas refiere al apagón en el expediente, destacando ayuda de la empresa en el proceso. 
"Ledesma no aportó logística" a represores HerramientasGuarda notaCompartirEnviar por mail ImprimirAgrandar textoAchicar texto El abogado defensor del doctor Carlos Pedro Blaquier, presidente de la empresa Ledesma, en una ronda de prensa, reiteró de manera terminante que la empresa azucarera no participó del operativo conocido como "La noche del apagón" en Calilegua, y valoró el aporte de pruebas que en este sentido se realizó ante la Justicia Federal. 

El Dr. Jorge Valerga Aráoz destacó: "El juez de la causa, Dr. Fernando Poviña, continúa recibiendo las declaraciones testimoniales ofrecidas por las defensas y los acusadores, y rechazó los pedidos de detención de ambos efectuados por el fiscal. 

Asimismo, las pruebas que obran en la causa son contundentes para demostrar la total inocencia de Ledesma SAAI y sus directivos, y quiero destacar que gran parte del avance en la investigación se debe a la total colaboración de la empresa con el Juzgado, que aportó documentación y testimonios relevantes, como por ejemplo el detalle de los vehículos que tenía en la época y los legajos de la totalidad de los empleados y ex empleados que sufrieron algún tipo de daño por parte de la dictadura. 

Incluso hemos presentado prueba que demuestra que no existía enemistad alguna con el Dr. Luis Aredez". En otro momento señaló: "un dato muy interesante que surge del expediente es que ninguna de las víctimas refiere la existencia del apagón tan mencionado. 

Es curioso, pero aunque la causa se identifica fuera del Juzgado como "la causa del apagón", ninguna víctima recuerda esa circunstancia como un hecho verídico". 

-P: La Fiscalía dijo que el día del golpe militar se vieron dos camionetas de Ledesma en la Gendarmería de Orán. ¿Es cierto eso? 
-JVA: La Fiscalía aportó copia de constancias asentadas en ese destacamento que indican que dos camionetas habían pasado por allí la noche del 24 de marzo de 1976. 
Las defensas hemos demostrado con prueba documental contundente que esos vehículos pertenecían al Hospital “Oscar Orías” de Ledesma y que quienes los conducían eran empleados de dicho hospital. 
Por otro lado, nada permite sospechar que esa presencia se haya dado en el marco de un delito de acción pública. 
Esto confirma lo que dijimos desde un principio: la empresa Ledesma nunca prestó camionetas ni ningún otro vehículo a las fuerzas de seguridad para la detención de personas. 

-P: ¿De quién dependía el Hospital Orías en el año 1976? 
-JVA: Del Estado Nacional. Había sido transferido en donación, junto con los hospitales de El Talar y Calilegua, por Ledesma S.A.A.I. al Estado nacional en el año 1975 y la donación fue aceptada por el Decreto 1624/75 del Poder Ejecutivo Nacional, firmado por la entonces Presidenta María Estela Martínez de Perón. 
Por lo tanto, en 1976 el hospital de Ledesma era público, del Estado nacional, como acabo de señalar. 
Esa transferencia abarcó inmuebles, muebles, instrumental, vehículos y todo lo que hacía al funcionamiento de los mencionados hospitales. 
También el personal de la empresa que se desempeñaba en ellos fue transferido, incluyendo a los choferes de los dos vehículos que pasaron por Orán el 24 de marzo de 1976. 

-P: ¿Qué relación tenía Ledesma con Gendarmería en el año 1976? 
-JVA: En abril de 1966 el presidente Arturo Illia dictó el Decreto 2379/66 que dispuso la creación de la "Sección Ledesma" de la Gendarmería Nacional, dependiente de la 7ma. Agrupación Salta (de la que también depende el mencionado destacamento de Orán). 
Dicho Decreto está expresamente fundamentado en la ubicación estratégica de la ciudad de Libertador General San Martín, donde se encuentra el ingenio Ledesma, a la vera de la ruta nacional 34, para el control del caudal migratorio que año tras año ingresaba desde Bolivia para trabajar en todos los ingenios azucareros de Salta y Jujuy. 
Eran aproximadamente 40.000 trabajadores zafreros por año, número que se iba a más del doble si se tiene en cuenta que se movilizaban con sus familias. Ese Decreto dispuso que la empresa Ledesma debía facilitarle medios a la Gendarmería, y en cumplimiento de esa norma es que la empresa, desde 1966 hasta el día de hoy mismo, sin importar el signo político del gobierno, le facilita a esa fuerza aproximadamente 1.000 litros mensuales de combustible. En ese mismo marco, la empresa le ha transferido a la Gendarmería el uso de algunos vehículos exclusivamente para los fines señalados en aquel Decreto del presidente Arturo Illia, dictado 10 años antes del golpe de Estado de 1976. El mencionado Decreto sigue vigente. 

-P:¿Cuántas personas dicen en la causa haber sido trasladadas en camionetas de Ledesma? 
-JVA: Tres personas, y sus declaraciones al respecto son muy confusas. Es más, son contradichas por otras víctimas que sostienen haber sido secuestradas y trasladadas ilegalmente en la misma oportunidad, pero en vehículos con identificaciones de la Policía provincial.
Fuente:ElTribunoJujuy

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