11 de octubre de 2012

PARANÁ: Se desarrolló una nueva audiencia en la Causa Harguindeguy.

11/10/2012Se desarrolló una nueva audiencia en la Causa HarguindeguyUn ex odontólogo del Regimiento de Gualeguaychú admitió que custodiaban “detenidos de alta peligrosidad por el terrorismo”
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El Tribunal Oral Federal de Paraná continuará tomando testimoniales hasta finales de octubre.
“Personal del Ejército prestaba servicio fuera de jurisdicción porque había detenidos fuera del Regimiento de Gualeguaychú, en el penal. Eran de alta peligrosidad, por el tema del terrorismo”, admitió Alberto Alfredo Parra, odontólogo del Regimiento entre 1975 y 1987, integrado a la estructura del Ejército. Ante el Tribunal Oral Federal de Paraná que encabezó una nueva audiencia en el marco de la Causa Harguindeguy, ratificó la estructura de mando del Área al que pertenecía: “Las órdenes salían de Rosario, pasaban por Paraná y llegaban a Gualeguaychú”. Aseguró que bajo las órdenes de Juan Miguel Valentino, los soldados recibían cada mañana “arengas” de parte de sus superiores para estar “alertas por posibles ataques”. Además, prestó declaración el ex chofer de Valentino, Mario Enrique Pozzi, quien consintió que hubo allanamientos y requisas en domicilios particulares a cargo del Ejército, y deslizó que protagonizó el traslado de una persona que fue detenida en el centro de la ciudad, y de quien nunca supo más nada. Este jueves también fue el turno de Hugo Agustín Espino, quien hizo el servicio militar entre el ‘76 y el ’77, pero no recordaba demasiado.Fuente:AnalisisDigital

Un testigo dijo que el represor Valentino lo amenazó mientras estuvo detenido 
Se retomaron las testimoniales en la Causa Harguindeguy, en Paraná. 
Alejandro Richardet dijo que el entonces Jefe del Área Gualeguaychú accedió a entrevistarse con él y le dijo: “Nosotros sabemos todo lo que hacen ustedes y sus familiares”.
Valentino fue señalado por Richardet como responsable del secuestro y desaparición de Noni González. 
Por Luciana Actis
Hoy se retomaron las testimoniales por el tercer tramo de la Causa Harguindeguy, en el que se investigan delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar en Gualeguaychú. 

Los imputados son el ministro del Interior de facto, Albano Harguindeguy, quien no presenció la audiencia vía videoconferencia ya que está internado por un cuadro de neumonía; también son juzgados Juan Miguel Valentino, jefe del Ejército en Gualeguaychú; Santiago Kelly del Moral, exteniente coronel del Ejército; y los ex policías de la provincia, Marcelo Pérez y Juan Carlos Mondragón. 

En esta jornada declararon dos expolicías, un exconscripto y un exdetenido político. Éste último, Alejandro Richardet, relató detalles sobre su militancia y las torturas que sufrió a manos de los represores. El testigo era uno de los máximos exponentes y dirigentes de la JP en Entre Ríos, y tenía vínculos con la agrupación Montoneros. 

Fue detenido en Pueblo Nuevo, al sur de Rosario, el 20 de abril de 1975, por agentes de civil, que lo golpearon y torturaron. Gracias a un excompañero del Liceo Militar, donde había estudiado, el hijo del gobernador Begnis se enteró de su situación y gestionó su “blanqueamiento” y pase a la Policía de Entre Ríos. En noviembre de 1975 fue puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional y lo trasladaron a la cárcel de Paraná. 

Meses más tarde, lo llevaron a la UP Nº2 de Gualeguaychú, donde permaneció -con idas y venidas a Paraná- hasta 1977. “Estaba en situación de aislamiento, calificado como altamente peligroso. Según me enteré después a través del padre Melchiori, estaba en la lista de los posibles rehenes a quienes podrían fusilar si algo les sucedía a las autoridades militares de la provincia”, declaró. 

Asimismo, señaló que estando preso en Gualeguaychú entabló diálogo con otros detenidos políticos, entre ellos Raúl Rodera -novio de la desaparecida Norma Noni González-, Jorge Taleb y Raúl Quijano. Por otra parte, señaló que como dirigente, mientras estuvo preso tuvo una especie de rol como delegado de los presos políticos ante las autoridades, ante quienes gestionaba elementos de uso personal, mejores condiciones de higiene, entre otras cosas. 

Según su testimonio, en una oportunidad le envió una nota al entonces Jefe del Regimiento de Gualeguaychú, ya que era él quien controlaba lo que ocurría en el penal, para solicitarle una entrevista. “Valentino decidió recibirme. Cuando me encontré con él, tenía dos notas en las manos, y me decía 'qué tipo malo que es usted, Richardet. 

Cómo será que los familiares de los demás presos me piden que lo traslade a un penal de máxima seguridad'. Cuando yo le quise exponer lo que le iba a solicitar, me dijo 'nosotros sabemos todo lo que hacen ustedes y sus familiares'. 

Esto lo quiero decir, porque se que esto desembocó en el secuestro y desaparición de Noni González, ya que ella estaba en la Comisión de Familiares de Detenidos Políticos”, dijo ante el Tribunal. Por otra parte, relató que fue sometido a un Consejo de Guerra, en el que se le imputaban hechos falsos, y fue injustamente condenado a 23 años de prisión. 

En 1977 comenzó su derrotero por diferentes cárceles del país, donde fue sometido a golpizas, hasta que lo liberaron en marzo de 1982, en Paraná. Por otra parte, señaló al imputado Kelly Del Moral como el encargado de los traslados de los presos desde el Penal de Gualeguaychú, y también como uno de los encargados de realizar allanamientos ilegales, lo cual le fue confirmado por el cura Víctor Melchiori. 

Los otros testigos 
Otro testigo fue el exoficial de Guardia de la Jefatura de Policía de Gualeguaychú, Mario César Riolfo, quien desempeñó funciones en esa repartición durante 1976. 

En su declaración dijo que la policía realizaba allanamientos conjuntos con el Ejército, bajo las órdenes del segundo Jefe del Regimiento, el teniente Martínez Zuviría. Señaló que en una oportunidad, le tocó participar de un allanamiento a un domicilio: el de la familia Martínez Garbino. 

“No recuerdo si se detuvo a alguien, yo estaba en la calle, me habían ordenado vigilar el perímetro y los que ingresaban a la casa era el Ejército y los jefes”. Además, señaló que el imputado Mondragón era jefe de operaciones. Asimismo, recordó que también la Policía allanó junto con el Ejército el domicilio de los hermanos Ingold. 

Por su parte, el exconscripto Mario Raúl Herlax, quien prestó el servicio militar obligatorio en el Regimiento de Gualeguaychú entre 1976 y 1977, también recordó que se realizaban allanamientos, y que Martínez Zuviría los coordinaba: “él estaba en todo”. 

Recordó que en una oportunidad, a la madrugada -aunque no recuerda la fecha-, “nos hicieron levantar a todos y nos llevaron a un operativo en el barrio Franco. Requisaron toda la zona, decían que se secuestraron armas. Ese fue el único operativo del que participé”. 

Además, dijo que Mondragón era “Jefe de la Policía e iba mucho al Ejército”. Consultado por la Fiscalía sobre si había allí presos políticos, Herlax respondió que eso era lo que se comentaba, y luego recordó que en una ocasión vio a Hugo Angerosa en un playón del Regimiento. 

Además, relacionó al médico Marcelo Rossi -quien declaró en calidad de testigo hace dos semanas- con el teniente Martínez Zuviría. “Prácticamente vivía en el Ejército, iba mucho”, declaró. 

También brindó testimonio un expolicía, Máximo Luis Dayub, afectado a la Sección Comunicaciones de la Jefatura de Gualeguaychú, donde se desempeñó como radiooperador.
Fuente:DiarioUnoER

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