26 de octubre de 2012

Rindieron homenaje a dos ciudadanos cubanos secuestrados durante la dictadura.

25 de Octubre 
Despiden los restos de un diplomático cubano desaparecido en la dictadura 
Los restos del diplomático cubano Crescencio Galañena Hernández, detenido y desaparecido en agosto de 1976 por la dictadura argentina, fueron homenajeados en la embajada de Cuba y este viernes serán repatriados a su país, donde será recibido como "mártir de la Revolución", anticipó el embajador Jorge Lamadrid Mascaró durante el emotivo acto. 

De la ceremonia en la embajada de Cuba participaron en representación del gobierno argentino el secretario Legal y Técnico, Carlos Zanini; el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, el secretario de Relaciones Exteriores de la Cancillería, Eduardo Zuain, y el subsecretario de Política Latinoamericana, Diego Tettamanti. 

También estaba presente el presidente de la Comisión Provincial por la Memoria, Hugo Cañón; el titular Partido Comunista Argentino, Patricio Echegaray; los fiscales Guillermo Friele y Mercedes Soiza Reilly, que estuvieron a cargo del juicio por Automotores Orletti, y Carlos Somigliana, miembro del Equipo Argentino de Antropología Forense, entre otros. Crescencio Galañena Hernández nació el 14 de septiembre de 1949 en Yaguajay, actual provincia de Sancti Spíritus, en una familia humilde de campesinos militantes del Partido Comunista, y no pudo iniciar su educación primaria hasta los 10 años, cuando triunfó la Revolución Cubana. 

Galañena Hernández ingresó muy jóven al Servicio Exterior de su país, que en abril de 1975 lo destinó a la embajada de Cuba en Argentina, adonde llegó el 19 de agosto de 1975. Menos de un año más tarde, el 9 de agosto de 1976, cuando se retiraba a su casa luego de la jornada laboral, fue secuestrado por un grupo de tareas de la dictadura argentina junto a otro funcionario cubano, Jesús Cejas Arias. 

Los llevaron al campo clandestino de detención Automotores Orletti, donde fueron torturados y obligados a firmar una nota donde decían que desertaban de Cuba para vivir en el mundo capitalista, y luego fueron asesinados. Los restos de Galañena Hernández y los de Rosa María Clementi, una maestra de 31 años que daba clases a los hijos de los funcionarios de la embajada cubana en Buenos aires, fueron hallados el último 11 de junio por un grupo de chicos frente al aeródromo de San Fernando, dentro de un barril de metal oxidado, de 200 litros. 

La Policía encontró en la zona otros dos toneles similares que también contenían restos óseos. El fiscal de San Isidro Luis Angelini, a cargo del área ejecutiva de investigaciones criminales de San Fernando dio intervención al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que indentificó los restos del funcionario cubano y de la maestra. 

Restan encontrar los restos de Cejas Arias y los de otros 11 ciudadanos argentinos que, como Rosa María Clementi, trabajaban o estaban vinculados con la embajada de Cuba. "En Cuba, en 1976, no podíamos comprender ni creer que desaparecieran nuestros diplomáticos", señaló el embajador Lamadrid Mascaró. 

"Luego supimos que Crescencio, que fue el primer funcionario diplomático desaparecido, fue víctima del Plan Condor pergeniado por las dictaduras que gobernaban en muchos países de nuestra América Latina", agregó. Lamadrid Mascaró destacó que en Cuba en la década del `50, durante la dictadura de Fulgencio Batista, "sufrimos miles de muertes" y que las muertes siguieron tras el triunfo de la Revolución.

"Hubo 3578 muertos y 2099 incapacitados permanentes por acciones terroristas de organizaciones afincadas en territorio de los Estados Unidos. Ese es el precio de la libertad, como decía José Martí", agregó citando al prócer cubano.

El embajador destacó que los restos de Galañena Hernández serán recibidos en Cuba por los tres hermanos, octogenarios, que quedan con vida, y que será homenajeado "como un martir", a la vez que abogó por la unidad latinoamericana como "la única vía para que nunca más tengamos que pasar por esto". 

A su turno, el secretario de Derechos Humanos argentino, Martín Fresneda, llevó "el saludo y el compromiso inclaudicable de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner" para cotinuar con la política de reparación de lo hecho por la dictadura que gobernó en Argentina entre 1976 y 1983. 

Tras destacar que fue el fallecido ex presidente Néstor Kirchner quien "supo interpretar el justo reclamo de las víctimas y convertirlo en una política de Estado que ahora lleva adelante la presidenta", el funcionario destacó que "ahora el Estado argentino viene a reparar pero esperamos en el corto plazo también devolver justicia".

El primero en hablar, luego de que todos los funcionarios de la delegación cubana, los representantes del gobierno argentino e invitados especiales se alternaran en una guardia de honor en rededor de la urna donde estaban los restos óseos de Galañena Hernández, fue Carlos Somigliana, del EAAF. 

"Esta es una ocasión agridulce, contadictoria, porque es un sepelio que siempre es triste, pero a la vez sacamos un nombre de la lista de desaparecidos", señaló. 

"Este trabajo hermoso nos permite desarmar, cortar esa metira que se llama desaparición. A Crescencio y a Jesús les hicieron firmar una nota diciendo que habían desertado para disfrutar de los beneficios del capitalismo, este trabajo nos permite derrumbar esa mentira", dijo.

Rindieron homenaje a dos ciudadanos cubanos secuestrados durante la dictadura

Estuvieron presentes en el acto el Secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini; el embajador de Cuba en Argentina, Jorge Lamadrid; Carlos Somigliana, integrante del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF); Madres de Plaza de Mayo; representantes de organizaciones sociales;  políticas; de derechos humanos; el Secretario del Partido Comunista de la Argentina, Patricio Echegaray; el representante de la Secretaría de Derechos Humanos ante el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA) Carlos Pisoni; el presidente del Archivo Nacional de la Memoria, Ramón Torres Molina; el presidente de la Comisión Provincial por la Memoria, Hugo Cañón y  el juez federal Daniel Rafecas, entre otros.

En la ceremonia Fresneda afirmóque “son días de recuperación de derechos y cristalización de la memoria de una argentina que definitivamente se ha comprometido con aquellos años de tanto dolor”.

Por otra parte, el Secretario dijo que “el Estado ha asumido un compromiso inclaudicable y hoy cumple con una deuda histórica, gracias a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a los organismos y a Nestor Kircher, quien con su compromiso y coraje supo convertir a la memoria en política de Estado e investigar estos episodios criminales”.
Por su parte Somigliana afirmó: “Estar acá nos permite entender el daño irreparable de la desaparición. Esto sirve para romper con el círculo vicioso de la mentira, la gente no desaparece”.

En tanto el embajador Lamadrid sostuvo que “la revolución cubana se hizo con los humildes, para los humildes y por los humildes” y remarcó que “este es también un reconocimiento a su trayectoria intensa y lamentablemente breve” y celebró la reparación democrática de la Argentina a partir del 2003.

El 31 de marzo de 2011, el Tribunal Oral Federal N°1 de Buenos Aires, aplicó severas penas a un grupo de represores que actuaban en el Centro Clandestino de Detención Automotores Orletti, donde Galañena Hernández y Cejas Arias fueron detenidos, torturados y 
desaparecidos.

En junio de 2012 fueron hallados en una tosquera de la localidad bonaerense de San Fernando los restos de Galañena Hernández y reconocidos gracias al trabajo del EAAF.
Fuente:JuventudInformada


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