7 de noviembre de 2012

NEUQUÉN: JUICIO ESCUELITA II-CONDENAS y ABSOLUCIONES-DECEPCIÓN ENTRE LOS QUERELLANTES y ORGANISMOS DE DD.HH.

TERMINO EN NEUQUEN EL SEGUNDO JUICIO A REPRESORES
Condenas y absoluciones
Trece acusados recibieron penas de entre 23 y cuatro años. Ocho fueron absueltos. Sólo cinco represores cumplirán la sentencia en la Unidad 9 de Neuquén. Hubo decepción entre los querellantes.
El fallo no cubrió las expectativas de los organismos de derechos humanos.
Imagen: Télam
Con trece condenas y ocho absoluciones terminó ayer el segundo juicio por delitos de lesa humanidad en Neuquén. El Tribunal Oral Federal de la provincia no modificó los lugares de detención: sólo cinco represores cumplirán la sentencia en la Unidad 9 de Neuquén. La pena máxima, 23 años de prisión, fue para el teniente coronel Osvaldo Antonio Laurella Crippa, ex oficial de inteligencia del Ejército comisionado como jefe de la policía de Neuquén, quien seguirá gozando de arresto domiciliario en su departamento céntrico de Bahía Blanca. El fallo del tribunal que preside Orlando Coscia generó decepción entre sobrevivientes, familiares, fiscales y querellantes. “El tribunal y los imputados en este momento están obrando igual”, lamentó Inés Ragni, de Madres de Plaza de Mayo de Alto Valle, quien advirtió que “vamos a seguir luchando hasta que estén en la cárcel”.

La lectura del fallo, sin imputados en la sala, comenzó a las 7.30. El tribunal, que también integran Eugenio Krom y Mariano Lozano, escuchó durante siete meses a más de doscientos testigos que declararon sobre 39 desapariciones forzadas. A diferencia del tribunal que dictó 14 condenas a prisión perpetua en Bahía Blanca, el neuquino no se pronunció sobre el delito de homicidio, por lo que sólo condenó por secuestros y tormentos. Las penas mayores fueron para los ex militares de mayor rango durante el terrorismo de Estado. El general Enrique Braulio Olea recibió una pena de 22 años de cárcel, que cumple en su casa del barrio La Rinconada, en Pilar. El teniente coronel Oscar Lorenzo Reinhold fue condenado a 21 años de prisión en Blanco Encalada 1441, 9º F. A 19 años fueron condenados los ex oficiales de inteligencia Sergio Adolfo San Martín (domiciliaria en Luis María Campos 1160, 5º F) y Jorge Eduardo Molina Ezcurra. Los cuatro habían sido condenados en 2008, pero sólo Molina Ezcurra, de 68 años, está en la cárcel de Neuquén.


Los otros ex militares condenados son Jorge Ricardo Luera (16 años de prisión, en su casa de San Miguel), Antonio Alberto Camarelli (10 años, preso en la U9), Enrique Charles Casagrande (8 años, domiciliaria en San Luis), Gustavo Vitón (8 años, en la U9), Máximo Ubaldo Maldonado (7 años, domiciliaria en Ituzaingó) y Francisco Julio Oviedo (4 años, domiciliaria en Cipolletti). El ex agente de inteligencia Raúl Antonio Guglielminetti, que antes fue condenado por sus crímenes en el Primer Cuerpo de Ejército y en Automotores Orletti, recibió una condena de 12 años de prisión. El ex “Mayor Guastavino” tiene 70 años y durante el juicio estuvo en la U9 neuquina. Seis años y medio de prisión fue la pena para Miguel Angel Quiñones, ex agente de la policía de Río Negro, preso en la U9. Fueron absueltos los militares Jorge Osvaldo Gaetani y Sergio del Carmen Barros, el ex gendarme Emilio Jorge Sacchitella y los ex policías de la provincia de Río Negro Oscar Ignacio del Magro, Gerónimo Enerio Huircaín, Saturnino Martínez, Desiderio Pinchulef y Julio Héctor Villalobo.


El fallo “no cubrió las expectativas, pretendíamos otras penas y otras condenas”, admitió el fiscal federal Marcelo Grosso. El abogado de la APDH neuquina, Juan Cruz Goñi, opinó que “las penas han sido muy por debajo de los máximos que habíamos solicitado”. “Nos parece lamentable que no se haya condenado en el caso de la policía de Cipolletti”, agregó. Para Ivana Dal Bianco, del Ceprodh, la sentencia “es una burla a los trabajadores y al pueblo”. “Se siguen manteniendo las prisiones domiciliarias y tomamos este veredicto con mucha indignación”, admitió. Beatriz Gentile, de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, dijo estar “decepcionada” y sorprendida por las absoluciones de los policías porque “vimos a los testigos y lo que significó la comisaría de Cipolletti”. “Es realmente un acto criminal que ha cometido este tribunal”, sostuvo Eugenio París, sobreviviente de la dictadura. “Ellos saben que secuestraron, torturaron, mataron, robaron y desaparecieron, pero a los compañeros no les ganaron”, recordó Oscar Ragni. “Los compañeros, donde estén, están libres, y ellos están aquí y tendrán que cumplir, no importa que sea un año, cinco, diez o cincuenta, pero tendrán que avenirse a lo que diga la Justicia. Los compañeros y las compañeras desaparecidos les han ganado”, remarcó.

Fuente:Pagina12

06 de Noviembre 

Condenaron a 13 represores y absolvieron a ocho en el juicio "Escuelita II" en Neuquén 


El Tribunal Oral Federal 1 de Neuquén condenó a 13 represores a penas que van de entre 23 a 6 años y medio de cárcel por delitos de lesa humanidad, en el juicio conocido como "Escuelita II", mientras que absolvió a otros 8. La decisión de absolver a 8 personas fue cuestionada por la querella que manifestaron su decepción.

El veredicto se conoció este martes en una audiencia presidida por el titular del Tribunal Oral Federal, Orlando Coscia, junto a los vocales Eugenio Krom y Mariano Lozano. Las máximas condenas fueron para los ex jefes militares Osvaldo Antonio Laurella Crippa, con 23 años, Enrique Braulio Olea, 22, Oscar Reinhold, 21, Jorge Molina Ezcurra y Sergio San Martín, 19, y José Ricardo Luera, 16 años.


El ex agente de Inteligencia, Raúl Guglielminetti, fue condenado a 12 años, Charles Casagrande, perteneciente al departamento de Inteligencia militar, 8, y Máximo Maldonado, 7, también ex miembro de Inteligencia.


El ex comisario de la Policía de Río Negro, Antonio Camarelli recibió una pena de 10 años, el ex jefe militar Gustavo Viton, 8, el ex policía de Inteligencia Miguel Quiñones, 6 años y 6 meses, y el ex agente de Inteligencia militar Francisco Oviedo, 4 años.


El Tribunal absolvió a los ex policías de Río Negro Serapio Barros, Gerónimo Huircain, Oscar Del Magro, Julio Villalobo, Saturnino Martínez y Desiderio Penchulef. También absolvió al ex comandante de Gendarmería, Emilio Sacchitella y al ex miembro del destacamento de Inteligencia del Ejército, Jorge Gaetani.


El fiscal federal Marcelo Grosso, que había solicitado condenas mucho más severas, dijo que "no necesariamente el fallo tiene que ser justo porque recoge lo que he planteado pero hay algunas cuestiones que me voy a tomar el trabajo de revisar bien porque hay absoluciones que no comparto". 


Manifestó que no está "decepcionado por las condenas" y aseguró que "esto sirve para que no se hablen pavadas por ahí, de que están todos condenados (por expresiones de defensores particulares de varios imputados) que para qué se hace el juicio". "Esto ha demostrado que no estaban todos condenados, que no hay una fórmula, ni un formulario para imponer 25 años de prisión a todo el mundo y que el Tribunal ha mensurado las penas dentro de la escala que corresponden", afirmó.


El abogado de la Asamblea por los Derechos Humanos de Neuquén (APDH), Juan Cruz Goñi, opinó que "las penas han sido muy por debajo de los máximos que habíamos solicitado". Dijo que "nos parece lamentable que no se haya condenado en el caso de la policía de Cipolletti (Río Negro).


Estudiaremos todo lo necesario para efectuar las apelaciones que correspondan en todo lo que nosotros consideramos que es importante". La representante de la querella del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CEPRODH), Ivana Dal Bianco, expresó que "es una burla a los trabajadores y el pueblo. Se siguen manteniendo las prisiones domiciliarias y tomamos este veredicto con mucha indignación".


La delegada de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Beatriz Gentile, dijo que estaba "decepcionada porque esperábamos condenas más importantes. Creemos que después de tantos meses de debate se probó lo que fue el plan sistemático en la región".


Señaló que la sorprendió "la decisión del Tribunal de absolver a los policías de Cipolletti porque nosotros vimos a los testigos y lo que significó la comisaría de Cipolletti".


La lectura de la sentencia se realizó sin inconvenientes y sólo cuando culminó el trámite hubo manifestaciones de protesta de parte de un grupo de asistentes a la audiencia.


Frente a las instalaciones del salón donde se conoció el veredicto se realizó un acto con fuertes críticas hacia el Tribunal.

Fuente:Telam

07-11-2012
LA ESCUELITA II - JUICIO HISTóRICO 
Un fallo que provocó indignación y decepción 
El Tribunal Oral Federal de Neuquén condenó con penas severas a ex jefes militares y de Inteligencia y altos mandos policiales pero absolvió a 8 imputados, entre ellos policías de la provincia de Río Negro.
Las máximas condenas recayeron en Osvaldo Laurella Crippa, Enrique Olea, Oscar Reinhold, Jorge Molina Ezcurra, Sergio San Martín y José Ricardo Luera. 
Neuquén- La sala colmada de víctimas, familiares, integrantes de organizaciones sociales y de derechos humanos se llenó de indignación y decepción cuando Orlando Coscia, presidente del Tribunal Oral Federal de Neuquén, inició la lectura del veredicto con la primera absolución para Serapio del Carmen Barros, quien fuera personal civil de Inteligencia del Destacamento 182. El malestar y el rechazo continuó con penas más bajas que las solicitadas por las querellas.

La lectura del fallo, que se extendió por un poco más de 20 minutos condenó a 13 imputados y absolvió a 8, en su mayoría policías de la provincia de Río Negro. Sólo dos defensores de los imputados se encontraban en la sala. Las condenas más severas recayeron sobre los máximos jefes y dos policías, quienes cumplirán sus penas en sus domicilios.


Fueron considerados penalmente responsables de delitos calificados como de asociación ilícita, privación ilegítima de la libertad, tormentos psíquicos y físicos, y de otras graves imputaciones.


La resolución marcó en el primer punto el rechazo a todos los planteos propuestos por la defensa para declarar la inconstitucionalidad de la causa y otras nulidades. La mayoría de los suboficiales de la policía de Cipoletti y Cinco Saltos acusados también de graves delitos, fueron absueltos en forma unánime, por el tribunal compuesto por Orlando Coscia, Eugenio Krom y Mariano Lozano.


El fallo, que fue leído por Coscia y que solamente se limitó a la parte resolutiva, fue cuestionado severamente por víctimas, familiares e integrantes de organizaciones de derechos humanos, quienes insultaron a los jueces. Las críticas giraron fundamentalmente en “la pobreza” de la pena impuesta a los jefes militares que condujeron el Batallón de Ingenieros 181, el Comando del Ejército y para los integrantes del Departamento Inteligencia.


Las condenas fueron impugnadas por los querellantes, quienes adelantaron que analizarán los fundamentos y no descartan que sean recurridas ante la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca. Las máximas condenas fueron para Osvaldo Antonio Laurella Crippa, teniente coronel y ex jefe de la Policía de la provincia de Neuquén, con 23 años; Enrique Braulio Olea, quien se desempeñó a partir de marzo de 1976 como Jefe del Batallón de Ingenieros 181; Oscar Lorenzo Reinhold, jefe de Inteligencia del Comando de la VI Brigada, con 21 años; Jorge Molina Ezcurra y Sergio San Martín, oficiales del Destacamento de Inteligencia 182 con 19 años, y José Ricardo Luera, comandante de la VI Brigada de Infantería de Montaña y Jefe del Departamento de Contrataciones del Estado Mayor, con 16 años de prisión.


En los casos de Reinhold y Olea fueron acusados por la aplicación de tormentos psíquicos y físicos doblemente agravada por ser la víctima perseguido político y el resultado de la muerte en el caso de Albanesi. Para ellos el fiscal Marcelo Grosso había pedido 24 años de prisión.


Los magistrados le impusieron una pena de 12 años de prisión de cumplimiento efectivo a Raúl Antonio Guglielminetti, quien en el momento de los hechos juzgados se desempeñaba como personal civil de Inteligencia y revistió en el Destamento de Inteligencia 182 de Neuquén.


El ex suboficial del Destacamento de Inteligencia del Ejército 182 de Neuquén, Enrique Charles Casagrande, quien actualmente se encuentra beneficiado con prisión domiciliaria, fue sentenciado a 8 años de prisión.


En tanto, Máximo Maldonado, ex miembro de Inteligencia, fue sentenciado a 7 años. El Tribunal consideró que la conducta penal de Antonio Alberto Camarelli está sobradamente demostrada y fue condenado a la pena de 10 años de prisión e inhabilitación absoluta y perpetua.


Se le reprocha al jefe de la entonces Comisaría 24ª de Cipolletti ser autor penalmente responsable del delito de asociación ilícita y partícipe necesario de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por el empleo de violencia. Los jueces entendieron que Camarelli debe ser absuelto de la aplicación de tormentos psíquicos y físicos agravado.


A Gustavo Vitón, quien en 1976 era teniente primero en el Batallón de Ingenieros de Montaña 181, y el 24 de marzo fue designado como interventor militar en la comisaría de Cipolletti, los jueces lo sentenciaron a 8 años de prisión por los delitos de asociación ilícita y partícipe necesario de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por el empleo de violencia.


El oficial subayudante de Inteligencia de la Policía de Río Negro, Miguel Ángel Quiñones, se lo sentenció a 6 años y 6 meses de prisión.


Absoluciones cuestionadas 

Las absoluciones de cuatro policías de la provincia de Río Negro (Gerónimo Huircain, Oscar Del Magro, Julio Villalobo y Saturnino Martínez) fueron cuestionadas, ya que sobre ellos pesaban acusaciones de cometer y permitir torturas en la Comisaría 24ª de Cipolletti.

También fue absuelto el comisario de Cinco Saltos, Desiderio Penchulef. Los magistrados consideraron que la prueba colectada en la investigación o resulta concluyente para probar las conductas penales de los policías rionegrinos.


También el Tribunal absolvió al ex comandante de Gendarmería Nacional, Emilio Sacchitella, por el caso de Ernesto Joubert, detenido en Junín de los Andes, y al ex miembro del Destacamento de Inteligencia del Ejército, Jorge Gaetani. El Tribunal decidió también mantener las condiciones de detención con la que se benefician la mayoría de los acusados, que gozan de prisión domiciliaria por ser mayores de 70 años.


07-11-2012

LA ESCUELITA II - JUICIO HISTóRICO 
"Las querellas no probaron las acusaciones" 
Lo afirmó Rodolfo Ponce de León, defensor del policía de Río Negro Oscar del Magro.
Comentó que como afirmara desde el inicio del juicio, la Comisaría 24 de Cipolletti no era un centro clandestino de detención. 
Neuquén - Paola Rubianes y Rodolfo Ponce de León fueron los únicos defensores presentes en el Salón Verde de AMUC, quienes se mostraron conformes con el fallo del Tribunal.

Durante la lectura de la sentencia cruzaron varias veces sus miradas en señal de satisfacción por las condenas y absoluciones para sus defendidos.


Cuando el presidente del Tribunal mencionó la absolución a Oscar del Magro, Ponce de León apretó fuerte el puño de su mano derecha en señal de festejo. “Cuando comencé esta defensa me dije a mí mismo que no iba a defender a un torturador, que lo iba a defender con la íntima convicción de que Del Magro era inocente, que lo defendia porque era un amigo y un compañero.


Bueno, sigue siendo amigo, sigue siendo compañero y pudimos probar que era inocente”, contó. El abogado tomó la absolución de los policías de Río Negro como una “revancha” porque “desde la primera audiencia de este juicio afirmé que la Comisaría 24 de Cipolletti no había sido un centro clandestino de detención”. “No había ningún dato que indicara eso”, señaló.


Si bien Antonio Camarelli fue condenado a 10 años de prisión, “lo fue por los casos que lo relacionan con los torturados de La Escuelita”, aclaró. Volvió a identifcar a Contreras y Sotto como “falsas víctimas y los pasaron a la justicia común por falso testimonio”.


Criticó a las querellas que “trabajaron mal en términos de práctica penal y en algunos casos sólo agregaron consignas políticas”. “Lo principal es probar las acusaciones”, agregó.


Rubianes no podía ocultar su satisfacción por las absoluciones y el sostenimiento de las condiciones de detención que tienen cada uno de los imputados aunque sus defendidos Jorge Molina Ezcurra y Sergio San Martín fueron condenados a 19 años. Confesó que esperaba penas "más altas" teniendo en cuenta que algunos de ellos fueron condenados en el primer juicio de 2008.


07-11-2012

LA ESCUELITA II - JUICIO HISTóRICO 
Un mensaje de impunidad 
Neuquén -Terminada la lectura de la sentencia, mientras el público lanzaba su bronca contra el Tribunal, las miradas de los querellantes se cruzaron en silencio buscando explicaciones a las condenas leves y absoluciones resueltas por los magistrados.

El fiscal federal Marcelo Grosso, quien había solicitado condenas más severas, expresó: "Hay algunas cuestiones que me voy a tomar el trabajo de revisar bien porque hay absoluciones que no comparto".


No se mostró decepcionado por las condenas y afirmó: "Esto sirve para que no se hablen pavadas por ahí, de que están todos condenados (por expresiones de defensores particulares de varios imputados)".


"Esto ha demostrado que no estaban todos condenados, que no hay una fórmula para imponer 25 años de prisión a todo el mundo y que el Tribunal ha mensurado las penas dentro de la escala que corresponden", comentó.


"Las penas han sido muy por debajo de los máximos que habíamos solicitado", dijo el abogado de la APDH, Juan Cruz Goñi. Y agregó: "Nos parece lamentable que no se haya condenado en el caso de la policía de Cipolletti. Estudiaremos todo lo necesario para efectuar las apelaciones que correspondan en todo lo que nosotros consideramos que es importante".


“Estoy en estado de shock”, dijo Marcelo Medrano, querellante de la Secretaría de Derechos Humanos de Nación, sin embargo reivindicó “las cosas buenas que pasaron como el terstimonio de las víctimas por haber reconstituido la trama de lo que pasó en la región”.


En cuanto a las absoluciones, comentó que “la responsabilidad de Camarelli y Vitón acredita lo que decíamos sobre la comisaría de Cipolletti". Ivana Dal Bianco, del Ceprodh, cuestionó los 12 años para Guglielminetti “que fue parte activa del genocidio, fue uno de los torturadores”, y los 8 años para Gustavo Viton. “Es un mensaje de impunidad desde el Poder Judicial", afirmó.


07-11-2012

LA ESCUELITA II - JUICIO HISTóRICO
Protestas en el tribunal
Neuquén - Tras la lectura de la polémica sentencia y luego de permanecer unos minutos frente a las puertas del Salón de AMUC, integrantes de organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos marcharon hasta la sede del Tribunal Oral Federal, ubicado sobre la calle Carlos H. Rodríguez, para expresar su disconformidad. Las puertas de la sede judicial fueron el blanco de huevazos arrojados por los manifestantes y pintadas con consignas. Una de las manifestantes dijo que este juicio "nos deja a todos muy indignados por las absoluciones y las penas menores que les dieron a los genocidas, además porque el tribunal mandó a investigar por falso testimonio a algunas de las víctimas que testimoniaron".

07-11-2012

LA ESCUELITA II - JUICIO HISTóRICO 
Las condenas de La Escuelita I, en 2008 
Neuquén- En el anterior juicio por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura en Neuquén, llevado a cabo en 2008 y que fue conocido como La Escuelita I, ocho militares fueron condenados por el Tribunal Oral Federal de Neuquén.

La mayor pena que impusieron los jueces Orlando Coscia y Eugenio Krom y Oscar Albrieu fue de 25 años de prisión y recayó sobre el ex general de Brigada Enrique Braulio Olea, responsable de la jefatura del Batallón de Ingenieros de Montaña 181.


Se lo responsabilizó de ser participe necesario de privación ilegítima de la libertad agravada, en 17 hechos, además de tormentos y asociación ilícita. Misma condena recibieron también los coroneles Oscar Lorenzo Reinhold, jefe del Comando de Brigada de la Subzona 52, y Mario Alberto Gómez Arenas, jefe del Destacamento Inteligencia.


Los jueces entendieron que fueron responsables de los delitos privación ilegítima de la libertad doblemente agravada, tormentos físicos y psíquicos por ser las víctimas perseguidas políticas, violación de domicilio y robo y asociación ilícita.


Las penas continuaron con 22 años de prisión para el mayor Luis Alberto Farías Barrera, jefe de la División Personal del mismo Comando, a quienes los jueces señalaron como autor de privación ilegítima de la libertad, tormentos, violación de domicilio y robo.


Los oficiales de Inteligencia Jorge Eduardo Molina Ezcurra y Sergio Adolfo San Martín, acusados como partícipes necesarios de los delitos de privación ilegítima de la libertad doblemente agravada por el uso de violencia, violación de domicilio, robo (17 hechos) y asociación ilícita fueron condenados a 21 años de prisión.


Para el médico Hilarión de la Paz Sosa, quien trabajaba como jefe de Sanidad del Comando, la pena fue de 20 años, acusado como partícipe necesario de la privación ilegítima de la libertad agravada, tormentos y asociación ilícita.


Por último, el suboficial de Inteligencia, Julio Francisco Oviedo, recibió una pena de 7 años de prisión por los delitos de privación ilegítima de la libertad (un hecho) y asociación ilícita.


07-11-2012

LA ESCUELITA II - JUICIO HISTóRICO 
"Esta es una Justicia de clase" 
Neuquén- La frase salió del enojo de Lolín Rigoni al retirarse del salón de AMUC. 

Con una mezcla de bronca e indignación por el fallo, la referente de Madres de Plaza de Mayo Filial Neuquén y Alto Valle dijo “sabemos que esta lucha no tiene fin, porque no tiene fin el pedido de libertad y de vida que todos queremos”. 


Rigoni señaló que “hubo desaparecidos, hubo personas que perdieron su libertad en años de cárceles, hubo exiliados, hay niños que todavía están con sus ladrones”.


Oscar Ragni, de la Corriente de Militantes por los Derechos Humanos, sostuvo que "no me interesaba si eran diez o veinte años los que les iban a dar a los represores sino que se conociera la verdad, pero lo que sucedió hoy (por ayer) colmó toda mi expectativa porque esto ha sido una barbaridad jurídica porque merecían una condena mucho más fuerte". 


Expresó su expectativa para conocer los argumentos del veredicto, "saber si en definitiva se va a condenar por desaparición forzada de personas y también que no maten a los desaparecidos, que no condenen por homicidio a todos. La figura del desaparecido es un símbolo, lamentablemente es así, pero no queremos que lo maten y mucho menos por decreto". 


También siguieron el fallo algunos sobrevivientes de la represión que declararon durante las audiencias. Pedro Maidana, víctima del Operativo Cutral Co, confesó que tenía esperanzas que las condenas “fueran más fuertes" y lamentó que no se haya podido sortear el pacto de silencio de los represores.  


Orlando Balbo, acompañado de su hija desgarrada por el llanto, resaltó que “las condenas, sabemos, para los jueces lo que no está en el expediente no existe. Entonces la realidad que no apareció en el expediente, con testigo, fundado, con prueba fundada, ante la duda son inocentes. 


Para mí lo importante era el proceso, los alegatos, donde el Estado a través de la justicia se hace cargo que en este país hubo un plan sistemático de hacer desaparecer una generación, de hacer desaparecer ideas, de quemar libros, de evitar pensar, eso fue lo más importante del juicio”.


Edgardo Kristensen, hermano de Carlos, sobreviviente de la represión, opinó que "estaba la idea de una sanción mayor". 


"Escuchar las barbaridades que se cometieron y escuchar a los responsables que dicen que no sabían nada, realmente creo que hubieran merecido un castigo mucho más severo". 


Luis Almarza, víctima en este juicio, expresó su decepción aunque destacó que "es un paso adelante, después de tantos años que algo está saliendo a luz. Este juicio tiene otras etapas que tal vez sean más importantes".

Fuente:LaMañanaNeuquen

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