27/12/2012 El juicio puso a los jefes militares de Concordia y
Gualeguaychú en el banquillo Causa
Harguindeguy: se conocerá hoy la sentencia de los siete imputados por delitos de
lesa humanidad
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| La megacausa abarca crímenes cometidos en
tres localidades entrerrianas. |
El Tribunal Oral Federal de Paraná dará a conocer, a las 18, el
fallo en el juicio que sigue crímenes de lesa humanidad cometidos en la Costa
del Uruguay durante la última dictadura. Se trata de los delitos de allanamiento
ilícito de domicilio, tormentos, privación ilegal de la libertad, homicidios
agravados y asociación ilícita. Éstos incluyen la desaparición forzada por
razones políticas de Sixto Zalasar, Julio Solaga, Norma Beatriz González y
Alfredo Dezorzi. En la megacausa están imputados los jefes militares de
Concordia y Gualeguaychú, Naldo Miguel Dasso y Juan Miguel Valentino,
respectivamente. Además, se determinarán las responsabilidades de Francisco
Crescenzo y Julio César Rodríguez, quienes integraban la Policía Federal de
Concepción del Uruguay; de los ex policías de la provincia Juan Carlos Mondragón
y Marcelo Pérez; y del teniente coronel Santiago Kelly del Moral. Luego de la
sentencia está previsto un Festival Popular, que contará con la participación de
Acólitos Anónimos e Ignacio Copani. La megacausa abarca delitos cometidos en tres localidades
entrerrianas. Por el expediente referido a Concepción del Uruguay se investigan
las detenciones de César Román, Juan Carlos Romero, Juan Carlos Rodríguez y
Roque Minatta, integrantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES); y de
Carlos Martínez Paiva, militante de la juventud Peronista (JP). Por su parte,
Jorge Orlando Felguer y Hugo Emilio Angerosa fueron secuestrados por el Ejército
en Gualeguaychú. Todos estuvieron privados de la libertad en la Policía Federal
uruguayense.
Picanas, submarinos, simulacros de fusilamiento,
empalamientos, fueron torturas que se aplicaron sistemáticamente en la
delegación. “A la mañana funcionaba una oficina y a la noche un centro
clandestino”, coincidieron las víctimas del Terrorismo de Estado.
De lo
narrado por los testigos, se desprende la participación en los secuestros del
sargento Rodríguez y del agente de Inteligencia Darío Mazzaferri (prófugo de la
Justicia), quienes a su vez aplicaban las diversas técnicas de tortura. En
tanto, el comisario Crescenzo se encargaba de un trabajo “fino”, que apuntaba
más a lo psicológico.
Otros represores que fueron mencionados en las
declaraciones son dos policías conocidos como Manchado y el
Cordobés, aunque no están imputados en la causa. Sí está acusado
Valentino, coronel que se desempeñaba como jefe del Escuadrón de Caballería
Blindada 2 de Gualeguaychú, debido a su injerencia en la zona.
La
represión en Concordia
En cuanto al Área Concordia, las víctimas de
los hechos fueron los desaparecidos Sixto Francisco Zalasar y Julio Alberto
Solaga; además del ex preso político Juan José Durantini, privado de su libertad
entre marzo y diciembre de 1976. Permaneció detenido en el Regimiento de
Caballería y luego fue trasladado a las cárceles de Concepción del Uruguay,
Gualeguaychú y Coronda (Santa Fe).
Zalasar vivía con su esposa e hijos.
El 26 de mayo de 1976 salió de su casa para dirigirse a su trabajo en el
Ferrocarril General Urquiza, pero fue interceptado por cuatro personas armadas y
vestidas de civil. Vecinos y familiares presenciaron el secuestro, que fue
denunciado ante las Comisarías Segunda y Cuarta de la Policía, Gendarmería
Nacional y el jefe del Área 225. Fue Dasso quien informó a la madre de Sixto y a
su esposa que éste pertenecía a Montoneros, aunque aseguró que desconocía
quiénes se lo habían llevado.
Varias fuentes indicaron que el joven había
estado en la Policía de la provincia. Hubo comentarios que señalaban que también
habría estado en Gualeguaychú y Paraná.
Por su parte, el 22 de noviembre
de 1976 Solaga fue privado de su libertad por tres personas vestidas de civil,
quienes exhibieron sus credenciales de la Policía Federal. La familia de Julio
efectuó diversas diligencias tendientes a averiguar su paradero; incluso, se
entrevistaron con Dasso, quien afirmó que había tomado conocimiento del hecho y
que en su Área no tenía pedido de captura.
Los reclamos continuaron en la
capital entrerriana y en otras provincias. Asimismo, acudieron al Ministerio del
Interior y a la Comisión Permanente de Derechos Humanos. Una pista la ofreció un
compañero de trabajo de Estela Solaga, quien le indicó que su hermano había
estado detenido primero en el Regimiento de Concordia, siendo luego trasladado a
Paraná, Santa Fe, Rosario y que la última noticia que tuvo fue que estaba en La
Plata.
Con el fallecimiento del ministro de facto Albano Harguindeguy y
la separación del proceso por razones de salud del general Ramón Genero Díaz
Bessone, solamente Dasso está imputado por estos hechos.
Delitos del
Área Gualeguaychú
En esta parte del proceso se investiga las
detenciones de los hermanos Martínez Garbino, ocurridas en octubre de 1976.
Ambos fueron llevados a la Jefatura Departamental de Gualeguaychú,
posteriormente al Escuadrón de Exploración y de allí a la Unidad Penal Nº 2 de
Resistencia. Emilio fue dejado en libertad el 24 de diciembre de 1977 y Jaime el
26 mayo de 1978.
Raúl Horacio Ingold fue secuestrado el 25 de octubre de
1976 por personal uniformado del Ejército y trasladado al Escuadrón de
Exploración. Compartió el período de cautiverio en esa unidad militar con los
hermanos Martínez Garbino y junto a ellos fue llevado hasta un lugar cercano al
aeroclub, al que identificó como La Casita. Allí funcionaba un centro
clandestino.
Dos semanas más tarde, fue llevado a la cárcel local y luego
a la unidad penal de Resistencia. El traslado de los presos políticos en avión
fue reconstruido por varios testigos, que plasmaron la brutalidad de los
uniformados y las condiciones físicas en las que arribaron a la ciudad chaqueña.
Su libertad vigilada se produjo en agosto de 1978.
La causa también
incluye las detenciones de Héctor Rodríguez, Félix Donato Román y Enrique
Roberto Zapata, las cuales tuvieron lugar el 24 de marzo de 1976. De la misma
manera, sigue las desapariciones forzadas de Norma Beatriz González y Oscar
Alfredo Dezorzi.
Noni fue secuestrada el 12 de agosto de 1976 por
tres personas armadas y vestidas de civil, que se presentaron en el supermercado
El Picaflor como pertenecientes a la Policía Federal. Gracias a un encuentro
circunstancial con Valentino, su hermano supo que la detención fue por orden
suya pero que se la “habían robado en Rosario”.
Mientras que el
Ruso fue detenido el 10 de agosto de 1976 en el hogar de sus padres. En
dicha oportunidad se presentaron tres personas vestidas de civil, presuntamente
de la Policía Federal. Su familia encaró diversas gestiones para dar con su
paradero, pero sólo les llegó el dato de que había estado en centros
clandestinos de Paraná. Siguen en la búsqueda.
Por estos crímenes están
imputados Valentino, Dasso, Kelly del Moral, Pérez y
Mondragón. FuentedeOrigen:AnalisisDigital Envío:Agnddhh |
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