13 de marzo de 2013

CRISTINA KIRCHNER SE REFIRIO AL REFERENDUM EN MALVINAS Y DESTACO LA POSICION DE ESTADOS UNIDOS.


CRISTINA KIRCHNER SE REFIRIO AL REFERENDUM EN MALVINAS Y DESTACO LA POSICION DE ESTADOS UNIDOS
“Una votación de un consorcio de okupas”
La Presidenta presentó junto al ministro Lino Barañao el Plan Argentina Innovadora 2020. En el acto en la Casa Rosada aprovechó para criticar la consulta de los isleños y agradeció la postura de los dirigentes de la oposición.
La presidenta Cristina Kirchner encabezó el acto en el Salón de las Mujeres del Bicentenario.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner calificó como “una suerte de parodia” la consulta realizada por Londres entre los habitantes de las Islas Malvinas, a la que comparó con “un grupo de okupas” decidiendo sobre “si sigue ocupando un edificio”. Además, destacó que el Departamento de Estado de Washington (al que llamó “el principal aliado de Gran Bretaña”) reiteró su posición, en la que reconoce la existencia de un conflicto alrededor de la soberanía del Atlántico Sur, y agradeció a la oposición partidaria la postura monolítica de apoyo en este asunto, al tiempo que criticaba la posición de algunos medios que defendían el punto de vista inglés. “Las Malvinas no son cristinistas ni kirchneristas, son argentinas”, remató.

Fue en el Salón de las Mujeres del Bicentenario, donde realizó un acto junto al ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, para presentar el Plan Argentina Innovadora 2020, que apunta a desarrollar “34 núcleos socioproductivos estratégicos” antes del cambio de década. Se trató de su primera aparición pública tras el extenso discurso de apertura del año legislativo, el primero de marzo pasado, y el viaje a Venezuela por la muerte de Hugo Chávez. Luego del discurso, se asomó al balcón que da sobre la Galería de los Patriotas del Bicentenario, donde la esperaban cientos de militantes de juventud, a los que agradeció el apoyo brindado durante los “días difíciles” que siguieron a la muerte del líder bolivariano.

"Reafirmamos una vez más nuestra vocación al diálogo que es el único camino para lograr una solución”, sostuvo la mandataria al descalificar el referendo que se llevó a cabo el domingo y el lunes en las Islas Malvinas, donde casi la totalidad de los habitantes civiles del archipiélago (que también cobija a cerca de dos mil militares) se manifestó a favor de permanecer bajo la cobija británica. El plebiscito, recordó, es contrario a lo que mandató la Organización de las Naciones Unidas que en más de 40 resoluciones se manifestó a favor de la negociación bilateral entre Londres y Buenos Aires, sin atender el deseo de los isleños.

No sólo la ONU sostiene esta posición, advirtió CFK, los Estados Unidos, el “principal socio” de Gran Bretaña, reiteró que aunque reconoce “la administración de facto” de las islas, también acepta que “hay un conflicto de soberanía” pendiente de resolución entre Argentina e Inglaterra. “Uno también puede ver la justicia de los reclamos a través de la posición de los que ‘no son’”, sostuvo la jefa de Estado, en referencia al amplio consenso internacional que tiene el pedido de reabrir negociaciones.

“Una vez más nuestra vocación al diálogo y nuestro cumplimiento a las resoluciones de Naciones Unidas, que son el único camino para lograr una solución que contemple el interés de quienes viven en las Malvinas”, reiteró. Respecto del referéndum en sí, Fernández de Kirchner mencionó un título del diario Ambito Financiero que señalaba que “finalizó la reunión de consorcio kelper” y remató: “Es como si se hubiera votado en un consorcio de ‘okupas’: el resultado estaba cantado”.

Por el contrario, habló de otros medios que, por oponerse al Gobierno defendieron la posición británica en este asunto, y destacó en contraste el rol en este caso de todos los partidos políticos que sostuvieron el reclamo argentino. “Quiero agradecer a toda la oposición la postura monolítica frente a la cuestión Malvinas”, manifestó, destacando en particular lo hecho por el senador santafesino Rubén Giustiniani (Frente Amplio Progresista), quien propició la sesión especial de hoy en la Cámara alta para condenar el referéndum y que juzgó como “una provocación” la convocatoria británica.

Una vez finalizado el acto, como acostumbra en algunas ocasiones, la mandataria se asomó al balcón que da sobre la Galería de los Próceres del Bicentenario, desde donde observaron el discurso algunos cientos de militantes de distintas agrupaciones de la juventud kirchnerista, para saludarlos. Allí, micrófono en mano, CFK destacó el “acompañamiento” de la militancia argentina tras la muerte de Chávez, y les aseguró que lo que vio en Venezuela “reafirma la convicción de que los procesos de transformación y cambio movilizan a las masas de jóvenes como ningún otro proceso histórico” y les agradeció a los jóvenes por la “convicción, el corazón y profunda alegría por la transformación y el cambio” que manifiestan en su militancia.


EE.UU. sin cambios
El gobierno de Estados Unidos aseguró que mantendrá su posición neutral respecto de Malvinas, que no se verá modificada por el referéndum. “Nuestra posición no ha cambiado, reconocemos la administración de facto del Reino Unido de las islas, pero no tomamos posición en reclamos de soberanía”, sostuvo la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en su conferencia de prensa diaria. La portavoz señaló que desde el gobierno de Barack Obama “tomamos nota de los resultados” del reciente referendo, donde los residentes “han expresado claramente sus preferencias”. “Dicho eso, reconocemos obviamente que hay reclamos en conflicto”, aclaró Nuland, reiterando que Estados Unidos mantiene la misma posición previa al referendo, según la cual “reconocemos la administración de facto del Reino Unido de las islas, pero no tomamos posición en reclamos de soberanía”, agregó Nuland. “Es importante que las partes sean constructivas”, añadió.

DAVID CAMERON Y LAS AUTORIDADES KELPERS RECLAMARON QUE ARGENTINA RESPETE EL RESULTADO
Un referéndum que no modificó nada
“Son británicos hasta la médula”, se entusiasmó Cameron. La dirigencia argentina insistió en que el resultado de la votación no tiene ninguna trascendencia. Hoy lo rechazará el Congreso argentino.
Los integrantes de la Asamblea Legislativa de Malvinas dieron ayer una rueda de prensa.Imagen: EFE
El primer ministro británico, David Cameron, se dijo “encantado” con el resultado del referéndum en Malvinas. Los isleños “son británicos hasta la médula”, declaró ayer, mientras desde Puerto Stanley uno de los ocho integrantes de la Asamblea Legislativa en las islas, Gavin Short, le advertía al gobierno argentino que los habitantes de las islas no tienen “absolutamente ningún deseo de ser dirigidos por el gobierno de Buenos Aires”. El día después de la consulta en Malvinas, las declaraciones británicas mantuvieron ese tono provocador. En Buenos Aires, además de una respuesta de la presidenta Cristina Kirchner, funcionarios del Gobierno y figuras de la oposición reiteraron que el referéndum fue una maniobra mediática.

Para la embajadora argentina en Londres, Alicia Castro, el referéndum expresó además “la debilidad de la posición del Reino Unido”. La diplomática dijo en este sentido que el resultado no le sorprendió a nadie porque se hizo entre británicos, y se preguntó: “¿Qué iban a decir?”. “Para nosotros es totalmente irrelevante”, concluyó. “La situación hoy es igual a la de ayer. Fuimos testigos de una maniobra dilatoria más” para no abrir el diálogo con la Argentina sobre la soberanía de las islas.

Más allá de las declaraciones efectistas, algunos funcionarios británicos debieron admitir que el plebiscito no tendrá efectos jurídicos. El responsable de la Cancillería británica para Asuntos de América latina, Hugo Swire, reconoció que el referendo que se realizó entre el domingo y el lunes en Malvinas “no cambia nada desde el punto de vista legal”. Si bien el funcionario británico no hizo mención a que en verdad tampoco incidirá en la política internacional, horas más tarde se conocería la definición del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que encabeza John Kerry, en el sentido de que no modificará su posición respecto del tema Malvinas .

Esta tarde, en el Congreso argentino, senadores y diputados debatirán el tema en sesiones especiales en las que rechazarán el plebiscito. Si algún efecto se puede atribuir a las declaraciones de ayer de Cameron será el de recalentar los discursos.

“Las Islas Falkland pueden estar a miles de millas de distancia, pero (sus habitantes) son británicos hasta la médula y eso es lo que quieren seguir siendo. La gente tiene que saber que siempre estaremos ahí para defenderlos”, dijo el primer ministro. Luego añadió que los isleños “quieren seguir siendo británicos y todo el mundo, incluida Argentina, debería respetar este punto de vista”.

El proyecto que se tratará en el Senado fue presentado por Daniel Filmus (FpV) y Rubén Giustiniani (FAP), mientras que el de Diputados también fue avalado por todos los bloques. El jefe del bloque radical, Ricardo Gil Lavedra, anticipó la postura que planteará en el recinto al señalar que “la consulta no altera en lo absoluto el reclamo de soberanía de la Argentina. El referéndum no fue más que la confirmación de lo que ya sabemos: los isleños son británicos. Esa es la única conclusión que se puede sacar de lo que fue un simulacro”. A su vez, el titular del bloque del PRO en Diputados, Federico Pinedo, sostuvo que “hacer un referéndum de ingleses para ver si quieren ser ingleses es como hacerlo en Salta para preguntar si quieren ser argentinos”. Y el diputado del peronismo opositor Alfredo Atanasof pidió que “la ONU haga un llamado de atención a Gran Bretaña por desobedecer la legislación internacional”.

Otro de los que habló sobre el tema fue el ex jefe del Ejército Martín Balza, hoy embajador argentino en Costa Rica. “Fue algo totalmente ilegal que no cambia nada, que no cambia la esencia de la disputa, que es la soberanía entre las dos partes. Los ingleses que viven en las islas continúan siendo ingleses, de modo que no pueden ser parte de la disputa.” Además de considerar que el resultado del referendo “no cambia en nada la esencia de la disputa”, Balza señaló que, por el contrario, lo que demostró es “la seriedad de la posición argentina”.

Hacer para que nada cambie
Por Edgardo Esteban *
El Reino Unido, al mejor estilo gatopardista, realizó un referéndum para unos 1650 ciudadanos británicos, que el Reino Unido implantó en nuestras Islas Malvinas hace 180 años, para preguntarles a esos mismos ciudadanos británicos si quieren seguir siendo británicos. ¿Qué van a decir?

Una vez más, buscando tergiversar su larga historia de quimeras y de manipulaciones, el Reino Unido incita a estos ciudadanos que decidan un destino que no es real, ser ciudadanos ingleses en un territorio argentino, y sabemos de antemano que es parte de la propaganda británica para esconder la verdad. Y, de esta manera, evitar asumir una verdadera acción democrática como sentarse de una buena vez a dialogar los términos de soberanía con Argentina.

Los pobladores de Malvinas fueron traídos a nuestro territorio tras la usurpación de 1833 por el colonialismo inglés y ahora pretenden que sus propios descendientes decidan si quieren continuar siendo ingleses en un irreal territorio británico de ultramar, negando la verdadera condición jurídica en que se encuentran habitando nuestras islas. Saben que Malvinas y los espacios marítimos circundantes son objeto de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido, reconocida por la comunidad internacional en su conjunto, por lo que este referéndum carece de todo derecho a alterar la actual situación jurídica de nuestros territorios, y menos con la insustentable excusa de llamar a esta consulta.

Esta monoencuesta dio un resultado anticipado, que no aporta nada a la verdadera causa, pero desnuda la política implementada por el Foreing Office de mantenerse en la ilegalidad, no cumpliendo con las resoluciones de Naciones Unidas (ONU) que instan a la Argentina y a Gran Bretaña a sentase a dialogar sobre la disputa de soberanía. Los británicos siguen distorsionando y cambiando la discusión de fondo, que el derecho internacional refleja en reiterados pronunciamientos de la gran mayoría de las naciones del mundo. El Reino Unido no ha tenido en cuenta que, en lugar de hacer este referéndum, debería acatar las cuarenta resoluciones de las Naciones Unidas sobre la cuestión de las Islas Malvinas, que es considerada como un caso especial y particular de descolonización en el que se reconoce la existencia de una disputa de soberanía con Argentina y que debe ser resuelta por negociaciones entre las dos naciones.

La corona británica puede realizar todos los referéndum que quiera en nuestras islas, pero la cuestión Malvinas sólo se resolverá por la vía del derecho internacional, pacíficamente y mediante la reanudación de negociaciones entre ambos países.

El Reino Unido intenta con sus relatos contrarrestar la importancia que tienen hoy las Islas Malvinas por sus recursos y ubicación estratégica, a la vez que evita enmarcarlas como uno de los trece casos de colonialismo en el siglo XXI, figura por la cual nuestro país recibe un constante apoyo que se extiende más allá del bloque regional latinoamericano.

Con este referéndum, los habitantes de las islas pretenden esconder su condición ciudadana sesgada de derechos políticos al punto de resignarse a vivir como en un virreinato. Por ejemplo, el gobernador es designado por el Foreing Office y no por el voto popular. Los medios de comunicación son manejados desde la base militar por cuanto los habitantes de las islas no tienen ningún tipo de opinión ni voz en las decisiones políticas de fondo de las islas. El Reino Unido no ha tenido en cuenta que la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas les indica a la Argentina y al Reino Unido que, al resolver la controversia de soberanía, se tengan en cuenta los intereses de esa población ni que la Asamblea General de las Naciones Unidas rechazó en dos oportunidades, en 1985, propuestas británicas para incorporar el principio de libre determinación en el proyecto de resolución sobre la cuestión de las Islas Malvinas. Con este referéndum, tampoco contemplan que organizaciones como la Celac, Unasur, Mercosur y múltiples foros internacionales han llamado al Reino Unido y a la Argentina a reanudar esas negociaciones para resolver precisamente el diferendo.

El Reino Unido pretende, con este referéndum, esconder la discusión sobre la militarización de nuestras islas Malvinas. En la base de Mount Pleasant hay más de 1500 efectivos de las fuerzas armadas británicas, una estructura militar de la OTAN y hasta armamento nuclear. Cuando uno viaja a las islas aterriza en esa base militar, rodeada por una monstruosa infraestructura con armamento y radares de última generación tecnológica, con la cual los británicos, con sus aliados de siempre, pretenden controlar nuestra costa austral, el Atlántico Sur, la Antártida y por qué no la región. Esta votación ha sido objeto de un contundente rechazo de todos los países de la región que integran la Unasur y del Mercosur y no alterará en esencia la cuestión Malvinas ni pondrá fin a la disputa de soberanía. Pero el Reino Unido sí permite sin ningún tipo de control la depredación ictícola y la búsqueda indiscriminada de petróleo, sin medir las consecuencias ecológicas. 

Mirando hacia el futuro prestan particular atención a la Antártida y los recursos naturales en un territorio de tres millones de kilómetros cuadrados. Esta votación no influye en lo más mínimo en el camino de la paz y el diálogo que propone el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El pueblo argentino es indiferente a este referéndum orientado a esconder la verdadera realidad jurídica y política del territorio que habitan, con un estatus de pueblo que sólo tienen los pueblos nativos. Por historia, proximidad y por derecho las islas son argentinas. La Constitución de nuestro país respeta a los habitantes de las islas y respeta el modo de vida de esta población que está en las Malvinas. Nosotros sigamos transitando nuestra lucha por la única alternativa posible, que es la de la paz. Por la vida.
* Periodista y ex combatiente.
Fuente:Pagina12

ELECCION EN MALVINAS: TEORIA DE LA TERCERA PATA
PARA EL 99,8% SON INGLESAS, PARA EL 0,2% SON ARGENTINAS
PARA NINGUNO SON UN PAÍS INDEPENDIENTE DISTINTO DE INGLATERRA O ARGENTINA 
                                                       
                                                          Por Eduardo Di Cola*

A fines del mes pasado Kerry debuta en viajes al exterior como Secretario de Estado de los Estados Unidos.  Como puede verse en la crónica de los propios diarios norteamericanos, en la misma Londres lugar de su primera escala, refiriéndose a la disputa por Malvinas se negó a opinar sobre los posibles resultados de la votación en la elección que en unos días después realizarían los malvinenses, a la vez que insistió que Estados Unidos mantenía su posición: “depende de Gran Bretaña y Argentina encontrar la resolución“, señaló.
Es decir que pese al pedido del Primer Ministro Inglés Estados Unidos se negó a brindar el apoyo al plebiscito de los malvinenses, a la vez que rechazó su pretensión de considerar a los isleños como una tercera parte distinta y separada de la propia Gran Bretaña. En este sentido Estados Unidos reiteró  que el tema Malvinas es un conflicto entre dos partes y no de tres.
Recordemos que para ese entonces ante un pedido de audiencia del Canciller Argentino a su par Británico la respuesta fue que de la única forma que se concedería es con presencia de los isleños. Todo lo cual era de conocimiento del gobierno norteamericano.
Es decir que hasta antes de realizado la elección en Malvinas, la posición argentina era avalada por las reiteradas resoluciones de la ONU, además de toda América del Sur, Central, países del Caribe, incluidos los anglo parlantes ex colonias inglesas , la totalidad de los países del continente africano y Estados Unidos, entre otros, (China y Rusia por ej.).  
Lo novedoso es que realizada la consulta en Malvinas los resultados confirman esta posición:
Para el 99,8% son inglesas
Para el 0,2 son argentinas
PARA NINGUNO SON UN PAÍS INDEPENDIENTE DISTINTO DE INGLATERRA O ARGENTINA
Es decir que inesperadamente sumamos un nuevo aliado. Los propios ingleses que viven en Malvinas.
De cara a la opinión pública internacional en el marco de lo razonable y del sentido común, Inglaterra ya no podrá plantear la teoría de la tercera pata. 
Obvio, lo seguirá haciendo, pero su posición lo llevará a profundizar su aislamiento. Con ello Argentina obtiene un nuevo triunfo diplomático.
                                                      
                                                     *Diputado Nacional (MC)                                 

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