13 de mayo de 2013

ESPAÑA.

EL MOVIMIENTO 15-M CELEBRO SU SEGUNDO ANIVERSARIO CON MANIFESTACIONES EN TODA ESPAñA
Los indignados vuelven a las calles
En más de veinte ciudades españolas se llevaron a cabo marchas que reivindicaron y actualizaron el grito indignado y antisistema que resuena en la sociedad desde mayo de 2011. Balance de lo que representa el 15-M.
Por Flor Ragucci
Desde Barcelona
“De la indignación a la rebelión: escrache al sistema”, fue el lema que se usó en las marchas de ayer.Imagen: EFE
La indignación es igual o mayor. Los motivos son los mismos, e incluso más. Pasaron dos años del estallido que sacó a la calle a miles de ciudadanos hartos del sistema y ayer, domingo, muchos volvieron a salir para celebrar el segundo aniversario de una lucha que no se detiene. En más de veinte ciudades se llevaron a cabo marchas que reivindicaron y actualizaron el grito indignado que, desde el 15 de mayo de 2011, resuena en España. El punto de encuentro fue, como entonces, el de las plazas, donde durante todo el fin de semana muchos de los colectivos que nacieron en aquel momento, organizaron charlas y debates sobre la actualidad del país y el estado del movimiento social.

“De la indignación a la rebelión: escrache al sistema”, fue el lema que se usó en estas jornadas reivindicativas para resumir el proceso de estos dos años de trabajo. El término tomado de la denuncia argentina hacia los implicados en la dictadura ilustra el plan de acción que, sobre todo desde los sectores de educación, salud y vivienda, se está desarrollando: tolerancia cero a los recortes presupuestarios en los servicios públicos y “escrache” hacia los políticos y entidades financieras que avalan los desahucios.

La afluencia a las plazas y las marchas este año no fue tan multitudinaria como durante el primer aniversario, pero para gran parte de los asistentes eso demuestra el cambio que sufrió el movimiento desde 2011 hasta ahora. “Los mismos que no entendieron por qué hubo mucha gente en la plaza entonces, no entienden por qué hay poca ahora. Porque están batallando. ¡Hay mucho que hacer por todas partes!”, dice uno de los participantes en un debate en Plaza Cataluña, Barcelona. A partir de la explosión social de hace dos años se crearon grupos de trabajo en todos los barrios de las grandes ciudades españolas, para llevar a la práctica en una escala más cercana los objetivos marcados por las asambleas centrales. José María, miembro del colectivo del Carmel, un barrio barcelonés, cuenta que, si bien son menos personas que hace dos años, los que se quedaron mantienen intacta la fuerza. “Entre otras cosas creamos una red de trueque que funciona muy bien, y nos organizamos para la defensa de la educación y la sanidad pública, junto con los demás barrios”, explica José María en una mesa informativa que colocaron con motivo del aniversario en Plaza Cataluña.

A lo largo de estos dos años, reconocidos intelectuales reflexionaron acerca de la naturaleza del movimiento indignado y aportaron sus ideas para la construcción del cambio. Uno de ellos, Manuel Delgado, antropólogo de la Universidad de Barcelona y especialista en apropiaciones sociales del espacio público y la construcción de las identidades colectivas, también estuvo presente en las jornadas reivindicativas de este fin de semana, y habló con Página/12. “El movimiento de los indignados como tal ha desaparecido. ¿Dónde está la oficina del 15-M (nombre que se usa en referencia al 15 de mayo, fecha de la eclosión social de 2011)? –dice, con ironía, Delgado–. No existe más y si existe, mal, porque algo que representa un movimiento no puede ser permanente. Lo de los indignados fue un despertar colectivo que implicó la incorporación a la discusión y a la acción política de miles de personas de todas las edades que descubrían por primera vez un lugar donde juntarse para luchar. Después del 15-M nada será igual.”

El antropólogo afirma que, a diferencia de otros estallidos sociales de la historia de España (las manifestaciones masivas contra la guerra de Irak en 2003, por ejemplo), el 15-M tiene una característica particular y es que se trata de “una especie de dramaturgia espacial que se basa en la apropiación prolongada de determinados espacios públicos. El pueblo reclamó su titularidad de las plazas, lugares que, justamente por eso, son públicos. Y el resultado fue que, en vez de encontrarnos delante de un movimiento que utilizaba una plaza para dialogar, parecía que era la plaza la que usaba el movimiento para expresarse”.

Ante la inevitable pregunta sobre el futuro de esta forma de combate social, Delgado advierte que, en su opinión, tendría que organizarse un frente común que aglutine a individuos y grupos políticos afines a las ideas promovidas por el 15-M. “Hay que pasar de una lucha de movimientos a una lucha de posiciones y tomar el poder. ¡Ya basta de resistir, llevamos toda la vida resistiendo!” Delgado insiste en que hoy por hoy los movimientos sociales son partidos políticos, que se piensan a sí mismos y se ofrecen como tales. No ve mal, por tanto, la posibilidad de que el movimiento indignado adquiera una estructura y un nombre propios. “Tiene que haber algo o alguien que lo organice”, sostiene Delgado y, frente a las posturas que rechazan la incorporación del 15-M en la vida política y la adopción de una cara visible que lo represente, aclara: “Un líder no significa un mesías”.

El antropólogo está convencido de que el movimiento se encuentra vivo, en pleno proceso de búsqueda y acción. “La izquierda revolucionaria nunca ha sido utópica porque, si lo fuera, creería que existe un final y, en cambio, cualquier proceso de lucha es, por definición, infinito –asegura Delgado–. Nunca se tiene bastante justicia ni libertad, así que esto no se acabará nunca.”
Fuente:Pagina12

12.05.2013
Los indignados españoles cumplieron dos años de lucha
Miles de personas se manifestaron a lo largo de toda España en celebración de un nuevo aniversario del nacimiento de ese movimiento de protesta. Además, reclamaron contra el modelo político-económico que sigue imponiendo las políticas que llevaron al país a la crisis.

El movimiento político denominado como "Indignados" volvió este domngo a las calles y plazas de toda España  para celebrar lo que fue el segundo aniversario del movimiento 15-M, nacido luego de las multitudinarias manifestaciones del 15 de mayo de 2011, en contra del modelo político y financiero que dejó al país en una crisis de la todavía no puede recuperarse.
“De la indignación a la rebelión: escrache al sistema” es el lema bajo el cual el movimiento 15-M convocó marchas en más de veinte ciudades españolas, con el fin de conmemorar el segundo año de creación de este espontáneo grupo social.

Las organizaciones que apoyan al movimiento tomaron los espacios públicos, donde hace dos años se llevaron a cabo los primeros campamentos, que se hicieron para la protestar por las políticas de austeridad, los recortes económicos y exigir una mayor participación democrática.

En las movilizaciones se denunció que los problemas de hace dos años se vieron profundizados por las políticas que lleva adelante Mariano Rajoy.

Al igual que en 2011, la plaza madrileña Puerta del Sol, se convertió en el epicentro para las celebraciones que realizaron agrupaciones como Juventud Sin Futuro, y Democracia Real Ya, y otras que gestaron el 15-M a través de las redes sociales.

En Madrid fueron varias las marchas desde diferentes puntos de la ciudad hasta llegar a la plaza central, convertida en un símbolo de protesta de los indignados en 2011.

Una vez allí los indignados realizarán en la noche el caracteristico “grito mudo”, que consiste en permanecer en silencio con las palmas de las manos en alto, acción habitual en este tipo de protestas.

Otras comunicades de España como Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao, San Sebastián, Zaragoza, Valladolid o Gijón, también tuvieron manifestaciones para defender una de sus principales consignas, que los ciudadanos "no son mercancía en manos de políticos y banqueros".

En su página web el colectivo Acampada Sol afirmó que “este mayo demostraremos que no nos vamos, que no nos rendimos, que seguimos construyendo”, este colectivo es uno de los ejes principales del movimiento 15-M.
Fuente:InfoNews


12.05.2013
crisis
Indignados españoles marchan en el segundo aniversario del movimiento
Salieron a las calles en vísperas de su segundo aniversario para rechazar las recetas del ajuste neoliberal impuesto en España y reivindicar una salida alternativa de la crisis económica.
En un ambiente festivo y a punto de celebrar su segundo cumpleaños, el movimiento surgido del hartazgo a los recorte sociales y políticas para salvar a los bancos de la crisis financiara volvió a la simbólica Plaza del Sol, donde empezó todo, aunque con mucha menos fuerza.

También hubo protestas en Barcelona, Sevilla, Valencia, Palma, entre otras. “Dimisión, dimisión”, se escuchó corear a los manifestantes en los distintos puntos de España, exigiendo la renuncia del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy.

“De la indignación a la rebelión: escrache al sistema”, fue el lema con el que marcharon los indignados madrileños por el centro de la capital hasta confluir en Sol.

Por su parte, los indignados de Barcelona se encolumnaron detrás de una pancarta con el mensaje "Paremos el genocidio financiero, juntos podemos".

“Si se puede, si se puede”, coreaban miles de personas reunidas esta tarde en la madrileña plaza del Sol tras las convocatoria 12M-15M.

“El pueblo, unido, jamás será vencido” o “que no, que no, que no nos representan” fueron otros de los ya famosos gritos de los manifestantes.

La protesta se adelantó por ser el 15 un día laborable, y están previstas actividades y asambleas desde hoy hasta el miércoles.

“Lo llaman democracia y no lo es, es una dictadura eso es”, coreaban los manifestantes desde Madrid hasta Barcelona.

Dos años después hay más motivos que antes para la indignación, aseguran los propios protagonistas que, sin embargo, son mucho menos que cuando emergió el movimiento.

“No somos mercancías en manos de políticos y banqueros” fue el eslogan de la manifestación que, en vísperas de las elecciones municipales y regionales de España, el 15 de mayo de 2011 (de ahí toma el nombre 15-M), dio inicio a una acampada en la Puerta del Sol de Madrid, y luego se convirtió en un movimiento heterogéneo que se expandió como pólvora en España y el mundo.

Tras las elecciones de noviembre de aquel mismo año, Mariano Rajoy, líder del derechista Partido Popular (PP), llegó al poder en España, y no sólo profundizó el ajuste sino que implementó una reforma laboral y políticas recesivas que dejaron el desempleo en el 27% de la población activa, unos 6,2 millones de desocupados.

Desde entonces, los indignados perdieron cierto impacto a nivel de movilización aunque ganaron terreno en los barrios y comenzaron a trabajar con iniciativas más concretas como las de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) que exige una solución para el drama de las personas desalojadas por impago hipotecario.

De hecho la PAH, uno de los movimientos más activos de los últimos años, han liderado las marchas, que fueron muy heterogéneas, con la participación de jóvenes, familias, veteranos (los famoso yayoflautas) y muchas personas afectadas directamente por los recortes del gobierno como empleados del sector educativo y sanitario.

“Celebrar este aniversario es importante porque el 15-M despertó a mucha gente”, afirmaba Marta, una madrileña de unos 40 años, en declaraciones a la prensa en la plaza del Sol.

La manifestantes reconoció que puede parecer que hay “desánimo o menos gente que antes, pero lo que pasó es que se está luchando en otros ámbitos, como en los barrios”.


“Hay motivos para seguir aquí, porque hay que defender nuestros derechos básicos, como salud y educación, y sobretodo tiene que haber un cambio en la dirección política, que incluya más presión a los que más tiene”, decía por su parte, Jose, de 38 años, en la manifestación de Barcelona.

“Hay un lema que me gusta, ‘Vamos lento porque queremos llegar lejos’”, añadió este joven trabajador quien cree que es muy importante que existan grupos que sigan trabajando para mantener activo al movimiento de los indignados.

“Los que se movilizan en cada grupo son los que están en una situación más precaria, y el resto de la ciudadanía lamentablemente, aunque apoya, no lo hace”, reflexionó este indignado.  
Fuente:Telam

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