Espacio de la Memoria
x Esma: los jóvenes resignifican la vida donde antes imperó la muerte
La ex Escuela de Mecánica de la Armada donde funcionó el centro clandestino de detención en el que fueron desaparecidas alrededor de 5.000 personas durante la última dictadura militar, es desde su recuperación en marzo del año 2004, un Espacio de Memoria y Derechos Humanos en el que más de 400 jóvenes trabajan diariamente.
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"En estos años hubo muchos cambios que tuvieron que ver con entender que este lugar no sólo tiene que dar cuenta de lo que sucedió durante el terrorismo de Estado, sino que también es un ente público, un espacio de Memoria, y de promoción de Derechos Humanos en la actualidad", explicó Carlos Pisony, joven de 35 años que es representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación en el Ente y milita en H.I.J.O.S desde hace 18 años.
Camilo Juárez, también integrante de H.I.J.O.S, trabaja en el área de programación de actividades del Espacio y describe su tarea como "un intento de generar que el pueblo se apropie de este lugar y sea masivo, lleno de vida, resignificando el lugar y transformándolo en un espacio de debate y de militancia desde el arte y la cultura".
"En 2010, en un acto que se hizo acá pude darle las gracias a Néstor (Kirchner), y le acerqué la película que había hecho mi viejo y él me abrazó y me dijo `¿vos sos el hijo de Quique?`, esas cosas no te las olvidas, te llenan de orgullo y te das cuenta que este lugar ya cambió, se conquistó para la vida y para la lucha y eso no tiene vuelta atrás", expresó Camilo desde la Casa de la Militancia de H.I.J.O.S.
El predio fue recuperado el 24 de marzo de 2004, al cumplirse 28 años del golpe, cuando el entonces presidente Néstor Kirchner anunció la creación del Espacio; y luego de efectivizada la desocupación por parte de las Fuerzas Armadas, en 2007 la Nación y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires firmaron el convenio de creación del Ente Público Interjurisdiccional Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos que tiene a su cargo la administración del predio.
En diálogo con Télam, desde la oficina de Diseño del área de Prensa y Comunicación, Sonia Cancinos de 30 años, expresó que "al principio no había logo, y era difícil trabajar en un directorio con gente más grande, con cuestiones simbólicas propias muy fuertes, y resultaba muy difícil entender que tenía que haber color, por ejemplo".
"Este espacio está en constante crecimiento y desde lo humano me interpela todo el tiempo pero para pensarlo desde lo colectivo, trabajo con muchas voces y poder decodificarlas es un valor agregado, es el doble desafío", destacó Sonia, sobreviviente de la tragedia de Cromañon, que trabaja en el Ente desde el 2010.
"En un principio se lo pensaba más como un lugar museológico y solemne, hoy creció mucho, se incorporó mucha gente, Canal Encuentro, el Centro Haroldo Conti, y con todo lo que se fue haciendo, la gente se empieza a acercar desde otro lado, se pueden hacer festivales, un encuentro de arte urbano y memoria, donde se pintaron murales, por ejemplo", aseguró la joven.
En ese sentido, destacó que "no es más lo estático de lo que pasó sino que es un espacio que se resignificó y ahora es de vida y alegría sin que por eso lo que pasó, pierda sustancia", y agregó que "este lugar lo vivo como parte mía sino no podría venir a trabajar todos los días con las ganas que lo hago, es un desafío diario, y lo que hago es en función del otro".
Entre los jóvenes que trabajan en el Ente, está David Gelves, arquitecto egresado de la FADU (Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires) que coordina los talleres de cooperativistas del programa Argentina Trabaja, entre cuyos primeros logros en el Espacio está la construcción de las aulas en las que se cursa la Tecnicatura de Periodismo Deportivo.
"Entre 150 y 180 personas trabajaron en este proyecto específico, desde cooperativistas hasta compañeros de la facultad, en el marco de un convenio muy grande entre la FADU, el ministerio de Desarrollo, a través de las cooperativas, y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación", especificó David.
Por otro lado, subrayó "la importancia de que la universidad pública forme parte de este proyecto porque lo público no es solamente el acceso garantizado sino también que a los problemas públicos se les pueda dar respuesta porque tenemos que entender que hay que dar respuesta a las mayorías que son las que pagan nuestra educación".
Al hacer referencia al pasado y al presente del predio, Pisony destacó que "hace poco vino (Alejandro) Dolina y nos dejo una gran frase `no hay que enojarse con los edificios sino con las personas que estuvieron adentro` y ahí está sintetizado lo que nosotros queremos hacer acá, y ya estamos haciendo, las 700 personas que lo resignificamos a diario".
"No hay una sola forma de hacer memoria, nosotros recordamos con alegría y fervor por los logros de cada día", puntualizó Juárez.
Camilo Juárez, también integrante de H.I.J.O.S, trabaja en el área de programación de actividades del Espacio y describe su tarea como "un intento de generar que el pueblo se apropie de este lugar y sea masivo, lleno de vida, resignificando el lugar y transformándolo en un espacio de debate y de militancia desde el arte y la cultura".
"En 2010, en un acto que se hizo acá pude darle las gracias a Néstor (Kirchner), y le acerqué la película que había hecho mi viejo y él me abrazó y me dijo `¿vos sos el hijo de Quique?`, esas cosas no te las olvidas, te llenan de orgullo y te das cuenta que este lugar ya cambió, se conquistó para la vida y para la lucha y eso no tiene vuelta atrás", expresó Camilo desde la Casa de la Militancia de H.I.J.O.S.
El predio fue recuperado el 24 de marzo de 2004, al cumplirse 28 años del golpe, cuando el entonces presidente Néstor Kirchner anunció la creación del Espacio; y luego de efectivizada la desocupación por parte de las Fuerzas Armadas, en 2007 la Nación y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires firmaron el convenio de creación del Ente Público Interjurisdiccional Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos que tiene a su cargo la administración del predio.
En diálogo con Télam, desde la oficina de Diseño del área de Prensa y Comunicación, Sonia Cancinos de 30 años, expresó que "al principio no había logo, y era difícil trabajar en un directorio con gente más grande, con cuestiones simbólicas propias muy fuertes, y resultaba muy difícil entender que tenía que haber color, por ejemplo".
"Este espacio está en constante crecimiento y desde lo humano me interpela todo el tiempo pero para pensarlo desde lo colectivo, trabajo con muchas voces y poder decodificarlas es un valor agregado, es el doble desafío", destacó Sonia, sobreviviente de la tragedia de Cromañon, que trabaja en el Ente desde el 2010.
"En un principio se lo pensaba más como un lugar museológico y solemne, hoy creció mucho, se incorporó mucha gente, Canal Encuentro, el Centro Haroldo Conti, y con todo lo que se fue haciendo, la gente se empieza a acercar desde otro lado, se pueden hacer festivales, un encuentro de arte urbano y memoria, donde se pintaron murales, por ejemplo", aseguró la joven.
En ese sentido, destacó que "no es más lo estático de lo que pasó sino que es un espacio que se resignificó y ahora es de vida y alegría sin que por eso lo que pasó, pierda sustancia", y agregó que "este lugar lo vivo como parte mía sino no podría venir a trabajar todos los días con las ganas que lo hago, es un desafío diario, y lo que hago es en función del otro".
Entre los jóvenes que trabajan en el Ente, está David Gelves, arquitecto egresado de la FADU (Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires) que coordina los talleres de cooperativistas del programa Argentina Trabaja, entre cuyos primeros logros en el Espacio está la construcción de las aulas en las que se cursa la Tecnicatura de Periodismo Deportivo.
"Entre 150 y 180 personas trabajaron en este proyecto específico, desde cooperativistas hasta compañeros de la facultad, en el marco de un convenio muy grande entre la FADU, el ministerio de Desarrollo, a través de las cooperativas, y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación", especificó David.
Por otro lado, subrayó "la importancia de que la universidad pública forme parte de este proyecto porque lo público no es solamente el acceso garantizado sino también que a los problemas públicos se les pueda dar respuesta porque tenemos que entender que hay que dar respuesta a las mayorías que son las que pagan nuestra educación".
Al hacer referencia al pasado y al presente del predio, Pisony destacó que "hace poco vino (Alejandro) Dolina y nos dejo una gran frase `no hay que enojarse con los edificios sino con las personas que estuvieron adentro` y ahí está sintetizado lo que nosotros queremos hacer acá, y ya estamos haciendo, las 700 personas que lo resignificamos a diario".
"No hay una sola forma de hacer memoria, nosotros recordamos con alegría y fervor por los logros de cada día", puntualizó Juárez.
Fuente:Telam
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