Memoria histórica: Matanza de prisioneros, Alan García y la izquierda peruana
Por Luis Arce Borja
Los hechos sangrientos ocurrieron entre el 18 y 19 de junio de 1986. En tres prisiones del Perú (Lurigancho, El Frontón y El callao), fueron asesinados más de 300 prisioneros del Partido Comunista del Perú (PCP) más conocido como Sendero Luminoso. Alan García Pérez era presidente y fue el principal responsable de este abominable crimen. Pero si bien es cierto que García fue el actor principal, no actúo solo. Para ejecutar su plan criminal contó con la complicidad de Izquierda Unida (IU) conformada por el partido comunista ex pro soviético, Patria Roja, PUM, Unir, y otros. En esta matanza también participaron como cómplices la alta jerarquía de la iglesia católica y una serie de organizaciones no gubernamentales (ONG) ligadas al dinero de la socialdemocracia europea y fundaciones de los estados unidos.
¿Por qué Alan García Pérez ordenó a las fuerzas armadas y policiales exterminar a los prisioneros maoístas?
Esta sanguinaria acción no fue un error de cálculo ni un exceso del gobierno y de los militares, como posteriormente se dijo. Esta matanza se había preparado minuciosamente y con mucha anticipación. En 1986 el Estado y sus fuerzas represivas perdían la guerra frente a la subversión maoísta. Desde julio de 1985 cuando García Pérez asumió el gobierno, con el apoyo de la izquierda legal (Izquierda Unida) se comprometió a terminar con la subversión en 100 días. Como señaló el mismo PCP, el gobierno de García y las clases políticas del Perú, habían soñado con “sangrientos y negros planes de un golpe devastador, decisivo que llevara al aplastamiento de la guerra popular”.
La matanza de junio 1986 fue calculada como parte de la guerra contrainsurgente. Las fuerzas maoístas desde 1980 crecían y se desarrollaban vigorosamente en todo el territorio peruano. Así los militares que no ganaban una sola batalla contra los guerrilleros, en solo dos días eliminaban a más de 300 prisioneros desarmados y encerrado en espacios reducidos. El problema para García Pérez y sus aliados políticos de izquierda y derecha, era que Sendero Luminoso amenazaba con traerse abajo el frágil andamiaje del Estado y todo su sistema parlamentario y judicial corrompido. Ni las tropas policiales ni las fuerzas armadas eran capaces de contener el avance de la subversión senderista. En 1988 el general del ejercito Adrián Huamán Centeno, jefe del Comando Político Militare de Ayacucho en 1984, admitía que no se precisaba ser un estratega para darse cuenta de lo que estaba pasando, y que la ausencia de democracia y de autoridad estaba siendo llenada por Sendero luminoso. La revista SI en abril de 1987 decía “silenciosamente Sendero luminoso está ganando la guerra”. “Perdemos la guerra” decía la misma revista en abril de 1988
¿Por qué referirse a estos hechos que constituyen parte de la historia de la lucha del pueblo peruano?
Han transcurrido 27 años de estos hechos sangrientos y desde la derecha y la “izquierda” se pretender tergiversar los hechos y borrar de la memoria histórica de esta matanza. Por una parte Sendero Luminoso (SL) principal victima de esta masacre ahora convertido en Movadef (Movimiento por amnistía y derechos fundamentales) ha cambiado de rumbo y sus consignas de 1986, “genocidio que el pueblo no olvidará y que sólo él sancionará!” y la “sangre derramada jamás será olvidada” han sido reemplazadas por su slogan “solución política, amnistía general y reconciliación nacional”, lo que significa el perdón de los criminales de la prisiones en 1986, incluido Alan García Pérez, que sin ninguna sanción penal, se prepara para ser nuevamente presidente del Perú en el 2016. Por su parte los personajes de lo que fue Izquierda Unida (IU) sin remordimientos de por medio se presentan como si alguna vez habrían estado contra el crimen de los penales. Ellos fueron cómplices de Alan García y encargados de santificar a García cuando ya se había consumado el crimen masivo de prisioneros.
Como lo denunció el PCP mediante un documento del 1986, la dirección de Izquierda Unida y principalmente Alfonso Barrantes, su líder, fueron “corresponsales y cómplices de esta matanza”. En efecto, días antes de los hechos de los penales el presidente García consultó su plan criminal con los representantes de las organizaciones políticas. Alfonso Barrantes Lindan, jefe de IU y en nombre de todas las organizaciones de este grupo dio su aprobación y se comprometió a defender al presidente. Hay que recordar que para la época IU y el gobierno estaban unidos en un “frente antiterrorista”. El objetivo era la derrota de sendero Luminoso. Posteriormente a la matanza IU publicó un comunicado (26 de junio 1986) y pedía al parlamento controlado por el APRA la formación de una “comisión de investigación”. La “Comisión Investigadora” se formo y la presidencia recayó en un funcionario de IU. En su conclusión final alegó que el presidente García no tenía responsabilidad cabal en estos hechos, y que en todo caso fue un error entregar los “penales a los militares”.
Izquierda Unida apoyo la candidatura electoral de Alan García en 1985. Pero no hay que creer que los hechos abominables de los penales disuadieron a los jefes de la izquierda legal de alejarse de García. Nada de eso.
Esa santa alianza prosiguió cuando ya el gobierno aprista había cometido cientos de crímenes, no solo en penales, sino también en los pueblos alejados de la capital. Así por ejemplo, un año después de la matanza de las prisiones, Jorge del Prado, un “encallecido revisionista” como era conocido en los predios de la izquierda, decía en 1987 que “la aplastante derrota” de los dos partidos de la derecha (Acción Popular y el Partido Popular Cristiano) fue una acción concluyente “en apreciable medida, aunque con distintas alternativas, Izquierda Unida y el Partido Aprista”. Del Prado hacia referencia a las elecciones de 1985 que ganó el APRA y García Pérez y haciendo abstracción de la realidad y en exceso de oportunismo seguía repitiendo que el jefe del APRA no era de la derecha peruana, sino más bien de izquierda. (Jorge del Prado, informe del 28 de mayo de 1987).
Fuente:Argenpress
10.07.2013
conflicto bilateral
Retrasan hasta septiembre el fallo sobre la frontera chilena-peruana
conflicto bilateral
Retrasan hasta septiembre el fallo sobre la frontera chilena-peruana
La Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) emitirá su fallo sobre la frontera marítima entre Chile y Perú a partir de septiembre, cuando ese tribunal retoma su trabajo tras un receso de vacaciones, indicaron fuentes diplomáticas en Santiago.
La decisión ya fue comunicada a los gobiernos y en Chile ello motivó una reunión entre el presidente Sebastián Piñera y el canciller Alfredo Moreno en el palacio de La Moneda.
Si bien ambos países esperaban que el fallo fuera entregado en julio, la CIJ tiene copada su agenda a causa de un litigio entre Australia y Japón por la caza de ballenas, según publica hoy la agencia de noticias DPA.
El veredicto, que es inapelable, será entregado en la antesala de las elecciones presidenciales de noviembre en Chile, donde la líder opositora Michelle Bachelet es favorita.
En diciembre pasado se realizaron los alegatos orales, momento en que se difundieron los argumentos de ambos países para sostener sus posturas, poniendo fin a un proceso que inició el 16 de enero de 2008, cuando Perú demandó a Chile ante la Corte, según consigna hoy La Tercera.
Chile y Perú, cuyas relaciones son tensas desde la Guerra del Pacífico de 1879, mantienen el litigio por su frontera marítima que abarca unos 35.000 kilómetros cuadrados.
La diplomacia chilena alega ante la CIJ que su soberanía está refrendada en los tratados de 1952 y 1954, que también suscribió Ecuador.
Perú señala que esos acuerdos son meros instrumentos pesqueros, aunque les reconoce valor como convenios limítrofes para su frontera.
Si bien ambos países esperaban que el fallo fuera entregado en julio, la CIJ tiene copada su agenda a causa de un litigio entre Australia y Japón por la caza de ballenas, según publica hoy la agencia de noticias DPA.
El veredicto, que es inapelable, será entregado en la antesala de las elecciones presidenciales de noviembre en Chile, donde la líder opositora Michelle Bachelet es favorita.
En diciembre pasado se realizaron los alegatos orales, momento en que se difundieron los argumentos de ambos países para sostener sus posturas, poniendo fin a un proceso que inició el 16 de enero de 2008, cuando Perú demandó a Chile ante la Corte, según consigna hoy La Tercera.
Chile y Perú, cuyas relaciones son tensas desde la Guerra del Pacífico de 1879, mantienen el litigio por su frontera marítima que abarca unos 35.000 kilómetros cuadrados.
La diplomacia chilena alega ante la CIJ que su soberanía está refrendada en los tratados de 1952 y 1954, que también suscribió Ecuador.
Perú señala que esos acuerdos son meros instrumentos pesqueros, aunque les reconoce valor como convenios limítrofes para su frontera.
Fuente:Telam
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