6 de agosto de 2013

ROSARIO: DIPUTADO PROVINCIAL EDUARDO TONIOLLI: "Somos testigos de la Obediencia Debida y el Punto Final, del Indulto, de las luchas de las Madres".

05.08.2013
En el juicio Guerrieri II hay 6 Hijos que además de querellantes, serán testigos
"Somos testigos de la Obediencia Debida y el Punto Final, del Indulto, de las luchas de las Madres"

Eduardo Leandro Toniolli, militante de HIJOS y diputado provincial en Santa Fe.
Rosario.- Eduardo Leandro Toniolli, hijo del militante montonero desaparecido durante la última dictadura Eduardo José Toniolli, dijo que "pensarse como testigo es pensar que efectivamente somos testigos de una ausencia, de un delito que se sigue sosteniendo en el tiempo, como es la desaparición forzada". Junto a Fernando Dusex, Pablo Del Rosso, Ignacio Laluf, Sabrina Gullino y su hermano Sebastián Álvarez, Toniolli forma parte del grupo de seis hijos de desaparecidos que en el juicio oral por la segunda parte de la causa "Guerrieri" será testigo en el debate, además de querellante.

"La primera reflexión que nos vino a la cabeza es que un testigo es alguien que estuvo presente en el momento de los hechos o que puede dar cuenta en términos materiales de los hechos", dijo el actual diputado provincial santafesino del Movimiento Evita. En ese sentido, agregó que de todos modos "es muy fácil entender que esto no es así" a pesar de que "en mi caso yo nunca conocí a mi viejo, que fue detenido un mes antes de que nazca".
  
Para Toniolli, cuyo padre pasó por el centro clandestino "Quinta de Funes" y por "La Perla" de la provincia de Córdoba, los hijos de desaparecidos son "testigos de un proceso histórico-político en la Argentina que se inició en ese momento, quizá un poco antes, pero que encuentra carnadura histórica en lo que sucede en la última dictadura". "Somos testigos de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final del gobierno de Raíl Alfonsín, somos testigos también de los decretos de indulto del gobierno de Carlos Menem, somos testigos de las luchas de las Madres Plaza de Mayo, de todos los organismos, y nacimos muchos de nosotros a la militancia política en esa lucha", abundó.

Recordó que "cuando se abrió esta posibilidad después de 2003 (de reiniciar los juicios) hubo algunos sectores del poder que empezaron a señalar que para qué, que por qué íbamos a avanzar en ese camino y que íbamos a abrir heridas de la sociedad".
  
"Fuimos testigos también de ese discurso, que no era para salvar a los acusados, que son represores jubilados, sino para salvar el pellejo de esos factores de poder que saben muy bien que cuando se empieza a tirar del ovillo, se hace evidente por qué algunas relaciones de poder se construyeron a partir de crímenes del Estado", dijo Toniolli.

En esa línea mencionó como "el caso más evidente" el de Papel Prensa y el actual debate sobre "la construcción del Poder Judicial". "Sin discutir el rol de los represores, de los responsables materiales, mal podríamos haber empezado a discutir el rol de los que se beneficiaron económica, cultural y políticamente de esos crímenes del Estado. Somos testigos de todo eso, por eso cuando nos propusieron no ser solamente querellantes sino utilizar la palabra en esos juicios, no dudamos", concluyó.


La megacausa "Guerrieri", segunda fase
Doce represores de la dictadura comenzarán a ser juzgados el próximo viernes por delitos de lesa humanidad cuando se inicie en el Tribunal Oral Federal 1 de Rosario la segunda parte de la denominada causa "Guerrieri", en la que se ventila una parte del accionar de "la patota" que operó en el circuito represivo organizado en el sur de Santa Fe por el Batallón de Inteligencia 121 del Ejército.

Se trata de un debate oral en el que se acumularon tres causas que reúnen a los mismos imputados, por delitos cometidos contra 27 víctimas en cinco centros clandestinos de detención del circuito represivo del II Cuerpo del Ejército, informaron fuentes judiciales.

La causa "Guerrieri II", el decimocuarto juicio oral por delitos de lesa humanidad que se realiza en la provincia de Santa Fe, será la que "más imputados lleve al banquillo de los acusados", explicó a Télam Álvaro Baella, abogado representante de la querella por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y la agrupación HIJOS Rosario.

"El número de imputados que hubo en la primera parte de "Guerrieri" no podía dar la dimensión de lo que significó la patota de (el teniente coronel retirado Pascual) Guerrieri, esos cinco tipos no podían haber cometido la cantidad de secuestros, torturas y desapariciones y haber comandado todos estos centros clandestinos que implantaron", dijo Baella.
  
En el anterior juicio, que terminó en abril de 2010, fueron condenados a prisión perpetua Guerrieri, el mayor retirado Jorge Fariña, el teniente retirado Daniel Amelong y los ex PCI Walter Pagano y Eduardo Costanzo.
  
"Ahora vamos a tener una dimensión más acertada de lo que significó este grupo operativo y la novedad es que vamos a estar juzgando a miembros muy importantes, tanto del Ejército como de Personal Civil de Inteligencia, que no habían sido traídos a juicio en el debate oral anterior", abundó el abogado.
  
En esa línea, detalló que "estos siete nuevos acusados no tienen ninguna condena y están siendo sometidos a proceso desde hace varios años".

Además de los mencionados y juzgados en el juicio anterior, los imputados en el próximo debate oral son el capitán retirado Marino González; el capitán Joaquín Guerrera; y los ex PCI Ariel Porra; Alberto Pelliza; Ariel López; Juan Andrés Cabrera y Carlos Sfulcini, todos integrantes del Batallón 121 de Inteligencia de Rosario durante la última dictadura.
  
En el proceso se analizarán 27 casos de privación ilegítima de la libertad y tormentos y 17 homicidios, según la requisitoria de elevación a juicio de la fiscalía a la que accedió Télam.
  
Esos delitos fueron cometidos entre 1977 y 1978 en cinco centros clandestinos de detención que estaban bajo la órbita operativa del Batallón 121 de Inteligencia: la Quinta de Funes; La Calamita; La Intermedia, la Escuela Magnasco y las caballerizas de la Fábrica Militar de Armas "Domingo Matheu".
  
El Tribunal de Rosario estará integrado en esta ocasión por los jueces del TOF de Paraná Roberto López Arango, Lilia Carnero y Noemí Berros, atento a que los miembros del tribunal rosarino fueron recusados por las defensas de los cinco imputados que ya fueron condenados por esos jueces en la primera parte de la causa Guerrieri.

La acusación oficial estará a cargo del fiscal federal para causas de derechos humanos, Gonzalo Stara, y por tres querellas particulares de abogados de organismos locales, detallaron fuentes del caso.

Según explicó Baella, las partes ofrecieron unas 150 testimoniales que "podrían reducirse a la mitad", debido a una acordada de la Cámara de Casación Penal de 2012 que permite reproducir los audios y videos de los testimonios de las víctimas y sobrevivientes en "las segundas partes de los juicios", para evitar su revictimización.
  
El Tribunal determinó en una acordada del 4 de julio pasado que las audiencias se celebren los jueves y viernes de cada semana desde las 10.00 y estimó la duración del juicio en tres meses, aunque los querellantes particulares prevén que se pueda extender "a cuatro o cinco meses".
  
Baella explicó que este juicio tendrá como novedad que seis hijos de desaparecidos se presentarán, además de cómo querellantes, como testigos. "Hemos hablado con los seis y van a declarar como testigos. Ellos no fueron testigos presenciales de los hechos y si lo fueron no se acuerdan porque tenían uno o dos años, o meses", explicó.
  
Y añadió que "el testigo en este tipo de crímenes es mucho más que el testigo presencial o el testigo directo, ellos tienen muchas cosas para traernos, vivenciales y lo que fue su experiencia de lucha durante todos estos años".
Fuente:Telam

Domingo, 04 de agosto de 2013  
"Algunas relaciones de poder se construyeron a partir de crímenes del Estado"
El diputado Eduardo Toniolli, hijo de un militante montonero desaparecido, lo dijo hoy antes de participar con otros cinco hijos de desaparecidos en el juicio oral por la segunda parte de la causa Guerrieri.

Seis hijos de desaparecidos participarán en el juicio oral por la segunda parte de la causa “Guerrieri” como testigos, además de querellantes. (Foto: H.Rio)
Rosario.- Eduardo Leandro Toniolli, hijo  del militante montonero desaparecido durante la última dictadura  Eduardo José Toniolli, dijo que "pensarse como testigo es pensar  que efectivamente somos testigos de una ausencia, de un delito que  se sigue sosteniendo en el tiempo, como es la desaparición  forzada".

Junto a Fernando Dusex, Pablo Del Rosso, Ignacio Laluf,  Sabrina Gullino y su hermano Sebastián Alvarez, Toniolli forma  parte del grupo de seis hijos de desaparecidos que en el juicio  oral por la segunda parte de la causa Guerrieri será testigo en  el debate, además de querellante.

"La primera reflexión que nos vino a la cabeza es que un  testigo es alguien que estuvo presente en el momento de los hechos  o que puede dar cuenta en términos materiales de los hechos", dijo  el actual diputado provincial santafesino del Movimiento Evita.

En ese sentido, agregó que "de todos modos es muy fácil  entender que esto no es así a pesar de que en mi caso yo nunca  conocí a mi viejo, que fue detenido un mes antes de que nazca".

Para Toniolli, cuyo padre pasó por el centro clandestino  Quinta de Funes y por La Perla de la provincia de Córdoba, los  hijos de desaparecidos son "testigos de un proceso  histórico-político en la Argentina que se inició en ese momento,  quizá un poco antes, pero que encuentra carnadura histórica en lo  que sucede en la última dictadura".

"Somos testigos de las leyes de Obediencia Debida y Punto  Final del gobierno de Raíl Alfonsín, somos testigos también de los  decretos de indulto del gobierno de Carlos Menem, somos testigos de  las luchas de las Madres Plaza de Mayo, de todos los organismos, y  nacimos muchos de nosotros a la militancia política en esa lucha",  abundó.

Recordó que "cuando se abrió esta posibilidad después de 2003  (de reiniciar los juicios) hubo algunos sectores del poder que  empezaron a señalar que para qué, que por qué íbamos a avanzar en  ese camino y que íbamos a abrir heridas de la sociedad".

"Fuimos testigos también de ese discurso, que no era para  salvar a los acusados, que son represores jubilados, sino para  salvar el pellejo de esos factores de poder que saben muy bien que  cuando se empieza a tirar del ovillo, se hace evidente por qué  algunas relaciones de poder se construyeron a partir de crímenes  del Estado", dijo Toniolli.

En esa línea mencionó como el caso más evidente el de Papel  Prensa y el actual debate sobre la construcción del Poder  Judicial.

"Sin discutir el rol de los represores, de los responsables  materiales, mal podríamos haber empezado a discutir el rol de los  que se beneficiaron económica, cultural y políticamente de esos  crímenes del Estado. Somos testigos de todo eso, por eso cuando nos  propusieron no ser solamente querellantes sino utilizar la palabra  en esos juicios, no dudamos", concluyó.
Fuente:LaCapital

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