14/11/2013
Quintana quedó alojado en la cárcel de ParanáDetuvieron a un represor que hacía firmar declaraciones autoincriminatorias a secuestrados
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| El represor está alojado en la cárcel de Paraná desde el 30 de octubre. |
El 30 de octubre, por orden del juez Federal Leandro Ríos, quedó detenido en la Unidad Penal 1 de Paraná el represor Guillermo Jorge Francisco Quintana, investigado por delitos de lesa humanidad en el marco de la causa Área Paraná II. Quintana es señalado como autor de privaciones ilegales de la libertad, torturas y apremios desde su rol de instructor del Ejército. En esa función se encargaba de hacer firmar declaraciones autoincriminatorias a víctimas del terrorismo de Estado, según la sospecha de la Fiscalía.Uno de los casos por los cuales está acusado es el de María Eugenia Saint Girons, quien fuera detenida el 11 de febrero de 1977 en una de las salas de parto del hospital San Roque de Paraná, donde fue sometida a la tortura consistente en amenazarla con dar muerte a su hijo recién nacido. Luego fue sometida a tormentos en la Unidad Penal N°1. Saint Giron era pareja de Emilio Feresin, quien había sido secuestrado en Santa Fe el día anterior a ella y permanece desaparecido. Hacerle escuchar en cautiverio grabaciones de la voz debilitada de Feresín era otro de los métodos de tortura.
Quintana, un coronel de 62 años, se presentó espontáneamente ante el juez el 30 de octubre, prestó declaración indagatoria asistido por la defensora oficial Silvana Davite y quedó detenido en la Unidad Penal Número 1.
Si bien el militar es oriundo de Paraná –donde vive su familia– y estaba retirado del servicio activo, prestaba servicios en la Dirección General de Personal de la Jefatura de Estado Mayor del Ejército, en Capital Federal, gracias a una designación promovida por la ex ministra de Defensa Nilda Garré, se indicó a Página Judicial. Específicamente trabajaba en la junta de calificaciones, que es la encargada de aprobar los ascensos de los oficiales.
El militar no estaba involucrado en ninguna investigación por delitos de lesa humanidad, hasta que en julio pasado fue imputado por la detención ilegal cinco ex presos políticos.
Una ex detenida que dio testimonio en la causa, contó que “cuando ingresaron a María Eugenia Saint Girons a la Unidad Penal Número 6, en el año 1977, la llevan a torturar enfrente, a la unidad familiar de la Unidad Penal Número 1” y agregó que “las celadoras de la UP 6 venían a buscar a su bebé, que estaba a nuestro cuidado, para llevárselo y que lo amamante entre las sesiones de tortura”.
La causa que lo tiene como procesado y con prisión preventiva está caratulada como “Comisión delitos de lesa humanidad años 1976/1977” y se inició el año pasado como un desprendimiento de la denominada megacausa Área Paraná. Por este hecho, a Quintana se le imputan los delitos de de privación ilegítima de la libertad; vejaciones, severidades, apremios y la imposición de tormentos.
Quintana fue designado por Juan Carlos Trimarco, el jefe de la represión en Entre Ríos, como oficial instructor para los consejos de guerra a partir del 4 de marzo de 1977 e intervino en interrogatorios en los que los detenidos eran obligados a firmar declaraciones incriminatorias bajo tortura. En el caso de Saint Girons, el 9 de agosto de 1977 fue condenada a 12 años de prisión en una de esas parodias de juicios militares que se realizaron durante la dictadura, y como prueba de cargo se utilizaron dos declaraciones que fue obligada a firmar ante Quintana.
Si bien, como se dijo, Quintana no tiene otras causas judiciales abiertas, su actuación ya había generado sospechas en la investigación por crímenes cometidos en Concepción del Uruguay, Concordia y Gualeguaychú durante la última dictadura, y el Tribunal Oral Federal ya lo había advertido en la sentencia del juicio celebrado el año pasado.
“Como militar (Quintana) realizó actuaciones referidas al caso de Papetti y tomó declaraciones a detenidos en Comunicaciones del Ejército, aclaró que éstos normalmente llegaban a su oficina esposados, los acompañaba un guardia, aseados, con ropa de civil y cuando declaraban lo hacían solos, hablaban de modo desenvuelto y a veces incriminaban a otras personas, las indagaciones estaban dirigidas a dilucidar si estaban incursos en algún delito vinculado a la subversión, motivos de su detención y que actividades desarrollaban”, dejó dicho el tribunal, citando su propia declaración testimonial durante la instrucción de aquella causa.
Inclusive, el tribunal consignó también que fue Quintana quien trasladó desde la cárcel de Coronda hacia Paraná al periodista Juan José Durantini, el 23 de diciembre de 1976, después de permanecer nueve meses detenido ilegalmente.
Domiciliaria Para este jueves a la mañana está prevista la realización de una audiencia ante la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná sobre la prisión domiciliaria otorgada en abril al médico represor Hugo Mario Moyano, en la causa Área Paraná I. Ante la oposición del Ministerio Público Fiscal, el tribunal recepcionará los memoriales de las partes –el expediente tramita por escrito– para luego resolver al respecto.
Moyano consiguió el beneficio luego de argumentar problemas de salud y, desde entonces, cumple prisión domiciliaria en calle Córdoba 439, torre I, departamento 6 “C” de la capital entrerriana.
El otorrinolaringólogo Moyano, exagente civil médico del Servicio Penitenciario de la Provincia, está acusado de actuar como partícipe necesario en los delitos de Tormentos y Vejaciones y apremios ilegales. Es señalado por las víctimas de violaciones a los derechos humanos por haber asistido a sesiones de tortura durante la última dictadura cívico-militar. Fuente:AnalisisDigital Envío:Agnddhh |
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