por los empresarios secuestrados durante la última dictadura militar
Saiegh y Iaccarino: UIF pide intervenir
Actuará como querellante por la apropiación de los bienes. Su titular, José Sbattella cree que los delincuentes deberían devolverlos.
El 4 de noviembre de 1976, como de costumbre, el calor azotaba a la ciudad de Santiago del Estero. De repente, policías de la Brigada de Investigaciones irrumpieron en el departamento en el que se encontraban Rodolfo y dos de sus hijos, José y Carlos Alberto.
Los esposaron, los metieron a punta de pistola en un camión y les taparon la boca con un trapo. Torturas mediante, la familia Iaccarino perdió todos sus bienes a manos de los militares.
La historia, muy bien relatada en la revista Anfibia por el periodista Juan Manuel Mannarino, remite a los peores años de la Argentina.
Detrás de esta época macabra hubo muertos, heridos, miles de personas desaparecidas y también hubo todo un proceso de robo de propiedades y daños económicos que recién ahora empieza a conocerse a partir de las denuncias de apropiación de Papel Prensa por parte del Grupo Clarín y La Nación. Entre esta semana y la próxima, el titular de la Unidad de Investigación Financiera (UIF), José Sbattella, se presentará como querellante en la justicia.
Sbattella cree que como se trata de un delito de lesa humanidad, si el juez lo encuentra culpable, el Estado debe resarcir a los damnificados pero también reclama que los apropiadores sean imputados por lavado de dinero y reintegren los bienes que usufructuaron. "Si se comprueba que hubo un delito de lesa humanidad, todo ilícito que genera una masa de dinero daña el bien protegido y todos los bienes apropiados deben ser devueltos con costo adicional anual de acuerdo con el cálculo actuarial", explicó Sbattella a Tiempo Argentino.
Según la denuncia de los Iaccarino, en el momento del secuestro la familia tenía un avión privado, siete empresas y casi 400 empleados. El 4 de junio de este año, dos ex jefes de la Policía Bonaerense fueron condenados a la pena de tres y cuatro años de prisión por los delitos de "vejaciones y severidades" que sufrieron los hermanos Alejandro, Carlos y Rodolfo Iaccarino mientras estuvieron secuestrados y detenidos ilegalmente.
Pero si la condena que impuso el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata a Bruno Trevisán y a Jorge Rómulo Ferranti fue insignificante, peor resultó no haber obtenido hasta ahora ningún resarcimiento por los bienes de los que fueron despojados.
Sbattella también intervendrá como querellante en el caso Eduardo Saiegh. Este banquero también denunció a la justicia que fue despojado, tormentos y torturas mediante, del Banco Latinoamericano. Saiegh fue desapoderado del BLA tras haber sido detenido por la División de Bancos de la Policía Federal, que investigaba por indicación del BCRA en base a una denuncia anónima, supuestos crímenes financieros y fue torturado durante una semana para que confesara delitos inexistentes, tanto en las oficinas de esa repartición policial dentro del propio Banco Nación como en el Departamento Central de Política, el 31 de octubre de 1980.
Saiegh acusa al ex vicepresidente del propio BCRA en esa época de ser el responsable de la apropiación. Desde el MBA Lazard, Reynald en su condición de accionista mayoritario intermedió en distintos negocios financieros, como cuando ofició de socio local del ex secretario del Tesoro estadounidense Nicholas Brady, quien implementó el plan de reestructuración de deuda acordado con el entonces presidente Carlos Menem y su ministro de Economía, Domingo Cavallo. Reynal también participó de las transferencias de entidades nacionales a capitales extranjeros como los Bancos Río y Francés.
Fuente:TiempoArgentino

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