13 de diciembre de 2013

COLOMBIA.

Ante el rotundo fracaso imperial y de la derecha fascista en las municipales en Venezuela ahora aprietan el cerco con el "golpe blando" en Bogotá
(VIDEO) El golpe de Estado en Colombia por el procurador del Opus Dei y Uribe
Publicado el 12/11/13 en Contrainjerencia
Londoño, Ordóñez y Uribe, el trio conspirador.
ANNCOL – El procurador de Colombia, Alejandro Ordóñez, destituyó a Gustavo Petro, alcalde de Bogota elegido por voto popular y lo inhabilitó por 15 años a cargos públicos. Lo que hizo el procurador es un golpe de Estado “suave” al estilo los de Honduras y Paraguay.

Es una decisión que venía elaborando junto con su verdadero patrón, el ex mandatario Álvaro Uribe y el fascista Fernando Londoño, ex ministro de justicia del Interior y de justicia de Uribe, conocido en Colombia por sus estafas económicas con la empresa estatal colombiana Ecopetrol.

Es el mismo procurador que inhabilitó a la senadora Piedad Córdoba también por 18 años, y así sacó del camino dos parlamentarios (tanto Piedad como Petro eran senadores) que hicieron duros debates en el congreso colombiano sobre los nexos de Uribe con el paramilitarismo y los carteles de la droga en Colombia.

Pero es más. Petro, elegido como alcalde, municipalizó la recolección de basura y así se enfrentó con una mafia de empresas recolectoras de la basura. Entre ellos una con nexos con la familia de Uribe a través de su esposa. Era un negocio sumamente lucrativo en donde las empresas dividían el “mercado” y las ganancias en una ciudad con ocho millones de habitantes.

La decisión de la municipalización de la recolección de la basura fue recibida con rabia por la oligarquía y el Poder Fáctico en Colombia. Y ayer, a través del Procurador, se cometió un golpe a la frágil democracia y a los derechos políticos consagrados del pueblo en la constitución.

Ahora sigue el Procurador su carrera inquisitiva contra el Proceso de Paz en La Habana. Dice que no tiene una salida negociada si los comandantes de todos los niveles de la estructura insurgente de las FARC, sean sentenciados a cárcel.

Los colegas del portal Las 2 Orillas presentan abajo cómo el Procurador, Uribe y Londoño prepararon su plan para derrocar el segundo cargo más importante de Colombia y así golpear a la democracia representativa.

El Procurador es una herramienta barata y poderosa, controlada por las fuerzas más oscuras, violentas y militaristas. El pueblo debe movilizarse, como hace en estos momentos, en todo el país con la meta a tumbar Alejandro Ordóñez como procurador de la nación. Es un verdadero riesgo para el futuro de una Colombia en Paz con justicia social.

Pero no sólo eso. El ex presidente de Uribe y Londoño, que son los autores intelectuales de la conspiración contra Petro, deberían ser enjuiciados por la justicia.

Así lo dio a conocer en la noche pasada el ex constituyente Otty Patiño. Todo empezó cuando Pacho Santos citó al consultor Rodrigo Rojas a su oficina en la ‘Zona G’ de Bogotá para solicitarle un favor. Por petición de Rodrigo Rojas quien no quería ir solo, Otty Patiño lo acompañó al secreto encuentro. En la reunión Santos les contó que tenía información privilegiada de la inminente destitución de Gustavo Petro y que por tal ya estaba preparando un plan de gobierno para lanzarse a la alcaldía, pero necesitaba de una pequeña ayuda: que Rodrigo Rojas consiguiera el aval del partido de la ASI (Alianza Social Indepoendiente), porque después de su derrota en la convención uribista había salido muy ofendido con ellos y no se lanzaría por ese movimiento.

Patiño, de quien se sabe fue compañero de Petro en el M19 y quien además es director del observatorio de la Secretaria de Cultura de Bogotá, de inmediato pidió una cita con el alcalde para alertarlo de lo revelado, aunque Pacho Santos le hubiera pedido guardar el secreto.

En la alcaldía, sin embargo, ya tenían información de lo que iba a pasar. Patiño no se pudo reunir directamente con Petro porque el mandatario estaba en Nueva York, pero lo atendió otro Rojas; es decir Jorge Rojas el Secretario de Integración Social de Bogotá. El funcionario le contaría a Patiño que el alcalde tenía información sobre ciertas reuniones privadas que habían llevado a cabo el ex presidente Uribe y el ex ministro Fernando Londoño con el procurador Alejandro Ordóñez donde se estaba cocinando la muerte política de Gustavo Petro.
Sí se quiere, las fichas encajan perfecto.

Uribe y Londoño sacarían del camino político a uno de sus mayores detractores; a su vez, calmarían la furia de Pacho Santos apoyándolo para su inminente llegada a la alcaldía, mientras que Ordóñez haría sentir su autoridad en todos los rincones del país para una posible candidatura presidencial con el apoyo del uribismo en el año 2018, sin tener al frente a un contendor de izquierda como Gustavo Petro.

Pero Uribe, Londoño y Ordóñez no contaban con que Pacho Santos ya no estaba de acuerdo con esta triquiñuela política y ahora se encuentra buscando la otra orilla.

[Denuncia] - Otty Patiño reveló que se fraguó plan para destituir a Gustavo Petro
Crece respaldo en Colombia al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro
Miércoles, 11 de Diciembre de 2013


http://youtu.be/L8Nq74Bljg0
por Hernán Durango
Sectores políticos, artistas, intelectuales, campesinos, indígenas, trabajadores sindicalizados e informales, organizaciones juveniles, han creado un solo frente para respaldar al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, víctima de la arbitrariedad y el abuso del procurador Alejandro Ordóñez.

La Unión Patriótica (UP) llamó a defender en la plaza de Bolívar los derechos políticos y las ejecuciones de la Bogotá Humana. “En la plaza estamos los que defendemos la democracia, la paz y la alegría. Los que queremos un cambio que es urgente por la dignidad”, señala la UP en su sitio en las redes sociales de Facebook.

Por su lado el Partido Comunista (PCC) asegura que la destitución del alcalde Gustavo Petro y su inhabilitación para ejercer cargos por 15 años es pieza clave de la contraofensiva de la extrema derecha frente a los avances de la lucha social y el proceso de paz. La Alcaldía de Bogotá Humana ha dado inicio a elementos de reforma orientados a la desprivatización de los servicios de aseo e intervención frente a excesos en el control monopólico del uso del suelo de renovación y de expansión de la ciudad, principalmente. El ejercicio político administrativo ha reflejado en parte la complejidad de la ciudad, en parte la improvisación y las remociones súbitas de funcionarios.

Según el PCC, los pulpos capitalistas atrincherados en la acumulación privilegiada de capital por las empresas de aseo, los consorcios de la construcción y sus entronques incrustados en la burocracia apegados al soborno y la corrupción han reaccionado contra aquello que los afecta. Iniciaron con la recolecta de firmas por la revocatoria en simultánea con las ‘investigaciones’ de la Procuraduría.

“El Procurador ha obrado como el genuino representante de los intereses del gobierno permanente y algo más. Por los mismos días en que se da a conocer la información oficial del preacuerdo del Gobierno y la guerrilla de las FARC-EP sobre apertura democrática y garantías; justo cuando se anuncia desde La Habana un cese de fuego unilateral por las FARC-EP, sin espera de una medida recíproca del Gobierno Nacional, Ordóñez, quien se ha convertido en el principal enemigo del diálogo y de la solución política desde el seno del propio Estado, suelta su carga de profundidad contra alguien proveniente de la oposición y de una antigua insurgencia reincorporada a la democracia gobernable”, señala el partido de izquierda.

Durante el segundo día de protestas en el centro de la capital, miles de personas demostraron su indignación y acatan el llamado a nuevas jornadas convocadas para exigir al Procurador que reverse la sanción de destitución e inhabilitación contra Petro.

FARC: destitución del alcalde de Bogotá es un “golpe” al proceso de paz
Publicado el 12/11/13 en Contrainjerencia
La guerrilla colombiana de las FARC ha calificado este martes como un “grave golpe” para el proceso de paz la destitución del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, una de las figuras más destacadas de la izquierda en el país, quien fue inhabilitado para ejercer cargos públicos durante 15 años.

El pronunciamiento de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se produce un día después de que el Procurador General, Alejandro Ordoñez, hiciera pública la sanción contra Petro, un ex guerrillero del M-19, considerado como un probable candidato a la presidencia en el 2018.

“La decisión del ultramontano procurador es otro grave golpe contra el proceso de paz de La Habana, que afecta la confianza y la credibilidad”, aseguraron las FARC en un comunicado divulgado a través de su página de Internet.

“Desde hace varios años el establecimiento ha insistido hipócritamente en que el éxito de la figura de Petro era la demostración que en Colombia es posible realizar actividad política de izquierda, sin armas”, agregó el grupo rebelde al criticar el fallo del procurador.

Para Ordoñez, el alcalde estableció un modelo de aseo fuera de la ley, violando los principios de libre empresa y competencia, con lo que cometió una severa falta al dejar de recolectar basuras en diciembre del 2012.

Petro, de 53 años, cambió el modelo de recolección de basuras en Bogotá, que estaba a cargo de operadores privados, y entregó esa función a la Empresa de Acueducto, lo que provocó que la ciudad terminara inundada de desperdicios. La alcaldía volvió a contratar el servicio de algunos operadores privados después de la crisis.

“Ayer, de un solo plumazo, Ordoñez nos dio a los alzados en armas una lección sobre lo que para la oligarquía significa la democracia en Colombia, y sobre las nulas garantías para ejercer un ejercicio político independiente”, sostuvo el grupo guerrillero, considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.

Petro asumió la Alcaldía de Bogotá, el segundo cargo político más importante de Colombia después de la presidencia, en enero del 2012. El grupo guerrillero al que perteneció entregó las armas y se desmovilizó en 1990.

Su victoria electoral fue considerada como un ejemplo de que la guerrilla puede abandonar las armas y hacer política, uno de los puntos que negocia el Gobierno con las FARC en un diálogo de paz con el que se busca poner fin a un conflicto interno de casi medio siglo que ha cobrado más de 200.000 vidas.

El mes pasado las dos partes cerraron en Cuba el ciclo sobre garantías para el ejercicio de la oposición política, que establece las bases para que la guerrilla abandone las armas y se convierta en un partido si el proceso de paz culmina con la firma de un acuerdo.
EP / REUTERS



Manifestantes gritan consignas en contra del procurador general de Colombia, Alejandro Ordóñez, por destituir al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, en la Plaza de Bolívar, en Bogotá (Colombia). / Foto: Mauricio Dueñas Castañeda, Efe
Poderoso Ordóñez
La defensa del alcalde de Bogotá apelará la decisión del procurador de la República de destituirlo.
Miles de personas se reunieron el lunes de noche durante horas en la Plaza de Bolívar en la capital de Colombia, frente a la alcaldía, para manifestar su respaldo a Gustavo Petro, que fue destituido e inhabilitado por el procurador de la República, Alejandro Ordóñez. Este último es, para algunos, un líder contra la corrupción, y para otros, alguien que emprende persecuciones por motivos políticos.

Las banderas de formaciones de izquierda -Unión Patriótica, Marcha Patriótica, Partido Comunista, entre otras- y hasta de la guerrilla M-19, en la que Petro militó en los años 80, inundaron la plaza hasta que el alcalde destituido salió al balcón de la Alcaldía de Bogotá, llamó a la “resistencia”, calificó a Ordóñez de “fachista” y prometió acudir ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos para apelar el fallo.

Ésta no es la primera destitución e inhabilitación que dicta Ordóñez. En su primer período en el cargo -que terminó en enero- sancionó a 828 alcaldes, 622 concejales y 49 gobernadores, muchos de ellos con destituciones e inhabilitaciones, en casos no exentos de controversia. Uno de ésos fue el del anterior alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, quien según la procuraduría lideró una serie de contrataciones indebidas, aunque no había pruebas: se concluyó que era culpable por omisión en el control de los contratos, porque, según el organismo, no podía no saber al respecto. Pero el más polémico de los casos fue el de la senadora Piedad Córdoba, que ha llegado a ser calificado como persecución política. Ordóñez aseguró que Córdoba colaboraba con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y para probarlo presentó evidencias supuestamente obtenidas de la computadora de Raúl Reyes, un líder de ese grupo armado que fue abatido en territorio ecuatoriano. La entonces senadora aseguró que hubo un montaje en su contra y que Ordóñez lideraba un intento de sacarla de la política.

Ordóñez ocupa el cargo desde 2008 y en enero fue ratificado para un segundo período después de duros cuestionamientos de algunos sectores, no sólo del Congreso y los gobiernos regionales y municipales, sino también judiciales y del Poder Ejecutivo. Los medios colombianos aseguran que ni el presidente, Juan Manuel Santos, estaba convencido de darle su aval para que continuara (requiere el apoyo de los tres poderes del Estado). Finalmente Santos y prácticamente todo el Congreso -incluidos los críticos- lo avalaron, según algunos, empujados por el temor de quedar bajo la lupa.

Ordóñez, cuya función constitucional es facilitar el reconocimiento y respeto de los derechos humanos y cuya oficina está dominada por un crucifijo (es un ferviente católico), ha impulsado varias acciones legales contra la legislación sobre la unión civil homosexual o la que permite el aborto en casos extremos. “La familia está concebida por una pareja heterosexual estable”, ha llegado a decir, y ha asegurado que los tribunales que avalan la legislación más progresista lo hacen presionados por “una minoría emergente”.

Ahora el alcalde

La destitución de Petro, como la de Córdoba, despertó gran polémica. El alcalde de Bogotá es uno de los principales nombres de la izquierda y sonaba como posible candidato presidencial o legislativo -ya lo fue por el Polo Democrático Alternativo en 2010-. Esta posibilidad queda enterrada con el dictamen.

Ayer se pudieron oír las voces de políticos que anunciaron su disposición a presentarse a las elecciones para alcalde -que se convocarían en los próximos meses-, una declaración del gobierno de que respeta la decisión, y una versión de que ésta fue tomada a instancias del uribismo. El director del observatorio de la Secretaría de Cultura de Bogotá, Oti Patiño, aseguró que Francisco Santos -que fue precandidato presidencial del uribismo- ya sabía de la resolución y que ésta fue para que hubiera elecciones, a las que se presentaría ese dirigente. Ayer mismo el uribismo anunció que postulará a Santos al cargo.

Los editoriales de varios diarios coincidían en una pregunta: ¿puede un procurador destituir a un funcionario designado por el voto popular? La Constitución lo permite, pero los organismos internacionales parecen rechazarlo. La carta magna establece que el procurador tendrá, entre otras funciones, que “ejercer vigilancia superior de la conducta oficial de quienes desempeñen funciones públicas, incluso las de elección popular; ejercer preferentemente el poder disciplinario; adelantar las investigaciones correspondientes, e imponer las respectivas sanciones conforme a la ley”. Sin embargo, se recuerda que la Corte Interamericana de Derechos Humanos sancionó a Venezuela porque su Procuraduría inhabilitó al opositor Leopoldo López porque no hubo un juicio en su contra y sí una sanción “de facto”, como en el caso de Petro.

Consultado sobre el dictamen de la Procuraduría minutos después de que éste fuera emitido, el ministro de Justicia, Alfonso Gómez Méndez, planteó la necesidad de “revisar” la norma que le da al procurador la facultad de destituir a funcionarios electos.

Una modificación buscaría reducir el poder que tiene el procurador, ya que no sólo dictamina los fallos, sino también las apelaciones. Un recurso de este tipo presentará la defensa de Petro el 30 de diciembre, para que sea restituido. Pero hasta ahora Ordóñez no rectificó ninguna de sus decisiones de destitución e inhabilitación. Si la sanción queda firme el gobierno debe elegir a un alcalde provisorio de una terna enviada por el movimiento Progresistas por el cual fue electo Petro, tras renunciar al Polo Democrático Alternativo y después llamar a nuevas elecciones.
Andrea Martínez- La Diarian (Uruguay)


Colombia: Petro y la supremacía oligárquicaMartes, 10 de Diciembre de 2013
por Fernando Dorado
En ese sentido la actuación del Procurador Ordoñez no es aislada. No es exclusivamente una jugada contra el proceso de Paz. No es sólo un complot para poner la alcaldía capitalina a disposición del uribismo. No es solamente una forma de sacar de la carrera presidencial al mejor prospecto popular.
PETRO Y LA SUPREMACÍA OLIGÁRQUICA
Popayán, 10 de diciembre de 2013
La alcaldía de Bogotá encabezada por Gustavo Petro representa el primer intento serio de revertir el modelo neoliberal en los servicios públicos en una ciudad de Colombia. He allí el principal peligro para la oligarquía y el imperio. Además, Petro es el mejor prospecto que tiene el pueblo colombiano para acceder a la primera magistratura en un futuro cercano. El procurador, las contralorías, el “defensor del pueblo”, el fiscal, el personero, todos estaban al acecho para caerle ante el menor descuido. ¡Y le cayeron!

Muchas personas – si no la mayoría – pensaban que el Procurador Ordoñez no iba a destituir a Petro. Menos, que lo fuera a inhabilitar por 15 años. Incluso el mismo Petro, quien interpreta esa decisión del Ministerio Público como un saboteo al proceso de Paz y se hacía ilusiones que el presidente Santos fuera a intervenir para evitar esa sanción disciplinaria, se equivocó completamente. No calculó la trascendencia de su accionar.

Petro creía en la buena fe de los llamados "sectores democráticos" de la oligarquía, con los que el M-19 pactó el acuerdo que le dio vida a la Constitución de 1991. Los herederos de ese proyecto político siguen creyendo en esa "buena fe" y siguen amarrados a su institucionalidad. Lo demuestra la actitud leguleya de Antonio Navarro quien calificó el fallo del Procurador sólo como “exagerado”. 22 años después la oligarquía muestra que no perdona y que no iba a dejar avanzar a Petro hacia la Presidencia de la República.

Olvidan que la oligarquía colombiana ha mostrado a lo largo de la historia su talante reaccionario y retrógrado. Esas clases dominantes no iban a permitir que Petro pudiera salir bien librado de una administración como la de Bogotá, mostrando la ruta de la defensa de lo público y la posibilidad de desmontar los monopolios privados de los servicios públicos. Sabían que iba a quedar bien posicionado en la recta hacia la presidencia de 2018.

Esa es la gran lección: esta oligarquía es vengativa, retrechera, traicionera, previsiva, no da puntada sin dedal, es difícil de derrotar, usa “todas las formas de lucha”, se divide para aparentar que a su interior existen “sectores democráticos” para finalmente dar la puñalada “trapera” (por la espalda). Desechar ilusiones democrateras y diseñar una estrategia integral, es la lección aprendida para poder superar esa supremacía anti-popular.

En ese sentido la actuación del Procurador Ordoñez no es aislada. No es exclusivamente una jugada contra el proceso de Paz. No es sólo un complot para poner la alcaldía capitalina a disposición del uribismo. No es solamente una forma de sacar de la carrera presidencial al mejor prospecto que tiene la Izquierda. Es todo eso y mucho más. Es un mensaje de que la oligarquía no está dispuesta a compartir el gobierno con fuerzas “progresistas” como ya lo hace la burguesía en varios países de Sudamérica. Aquí no comparten nada.  

Sin embargo este hecho es a la vez – paradójicamente –, una demostración de que la acción política que impulsaba Petro, está bien encaminada. El hecho de que traten de “asesinar políticamente” a este líder de la Izquierda significa – como ocurrió con el magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán –, que la orientación general es correcta pero que hay que afinar los detalles con mucho mayor tino y cuidado.

Es decir, como lo ha planteado el alcalde Petro en su discurso, hay que persistir con el proceso de Paz. Hay que insertarse en la institucionalidad para desde allí desmontar el intrincado aparato neoliberal que la burguesía ha montado en la administración pública. Hay que luchar por mantener el control del gobierno de la capital de la república por parte de fuerzas progresistas, defensoras de lo público y anti-neoliberales.

Pero, paralelamente se debe construir desde las bases un gran movimiento popular que vaya consolidando formas de poder alternas y paralelas al poder institucional. En Bogotá ese proceso recién se está asumiendo. Tantos años de represión, guerra, desplazamiento, crecimiento caótico, planificación neoliberal, han destruido importantes lazos sociales que el pueblo bogotano tenía y que deben ser reconstruidos.

Por ello, el movimiento social por apropiarse de la basura como una fuente de capital social y empleo;  la defensa de las galerías y mercados populares; los movimientos ambientales en defensa del agua, los humedales y un desarrollo sostenible de la ciudad; la lucha por transformar los servicios de educación y la salud; los espacios y desarrollos culturales; la organización a nuevos niveles de los trabajadores precariados; los proyectos económicos comunitarios; todo ello y muchas más iniciativas, debe ser fortalecidas – luchando contra las tendencias burocráticas –, para crear un potente movimiento popular que sea el sustento “desde abajo” de los procesos institucionales de transformación de la vida social. Sabemos que mientras no se derrote el sistema capitalista, lo que esté soportado en la institucionalidad burguesa, va a ser fácilmente desmontado sino está sostenido por fuerzas sociales organizadas y conscientes.

Es indudable que hay que dar la lucha en lo inmediato para mantener la administración de Bogotá, tanto por la vía de la movilización como en el terreno jurídico y político. Sin embargo, la Izquierda tiene que replantear su estrategia. No se puede confiar en ninguna de las fracciones de la oligarquía (burguesía “nacional”, burocrática, comercial, etc.), así asuman formas “progresistas”, socialdemócratas y hasta “patrióticas”. Las muestras espontáneas de solidaridad con el gobierno de Petro por parte de amplios sectores sociales revelan las grandes potencialidades que existen en el seno de nuestro pueblo y que todo está por conquistar. 
¡Que sí se puede!

Si en lo inmediato no se puede garantizar la permanencia de Petro en la alcaldía, hay que cerrar filas para darle continuidad a su programa de gobierno y derrotar el bloque oligárquico que se va a formar para acabar con la “Bogotá Humana”. Pero además, Petro puede contribuir mucho con la construcción y fundamentación de un amplio movimiento popular (social y político), con la formación de cuadros revolucionarios que recojan y sistematicen su experiencia.

Necesitamos centros de pensamiento estratégico que ayuden a las expresiones organizativas del pueblo a derrotar a la oligarquía. Sabemos que si no nos matan físicamente lo tratarán de hacer política o moralmente. Por ello, al llegar a una alcaldía o gobernación, para abordar la tarea de desprivatizar un servicio público o afectar un monopolio oligárquico, debemos preocuparnos por construir un fuerte y poderoso movimiento social que sea el sustento y soporte de ese cambio. De lo contrario, nos lo cobran con sanciones y destituciones.

Igualmente, debemos entender que no se trata de llegar sólo a “gestionar” el aparato administrativo de la burguesía. Hay que penetrar en esa institucionalidad sólo con el fin de socavarla, de dinamitarla por dentro. 

Sólo así podremos ir construyendo una nueva institucionalidad anti-capitalista, de-colonial, basada en el auto-gobierno y dirigida a desarrollar una cuajada y poderosa democracia directa y participativa.

De lo contrario no podremos derrotar plenamente a esta oligarquía criminal que nos oprime y domina. 

Debemos combinar la lucha institucional y electoral, la movilización social y la construcción de poder popular de nuevo tipo (auto-gobierno). Son tres elementos indispensables para avanzar no sólo por caminos de Paz, democracia y justicia social sino para construir las bases materiales, sociales, políticas y culturales de una nueva sociedad.

Petro puede ayudar en esa dirección. Si se concreta su inhabilidad político-administrativa de 15 años, ello no le impide desarrollar nuevas capacidades intelectuales y organizativas para servir al pueblo desde el terreno de la estrategia, la verdadera dirección política y la formación de dirigentes. Nuevas tareas surgen de la dinámica social y política.  

Nota: Existen importantes antecedentes en la normatividad internacional para prever que se puede derrotar jurídicamente éste atentado político del Procurador. Si Petro logra salir bien librado de ésta batalla, estaría ad portas de la Presidencia para 2018. Entonces, la principal tarea sería preservar y cuidar de su existencia. 



Geopolítica del caos

Antonio Albiñana
Golpe a la izquierda colombiana
12 dic 2013
La destitución en la que se considera la segunda magistratura en importancia de Colombia, después de la Presidencia de la República, y la inhabilitación política durante 15 años, dictados ayer contra el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, por el procurador general, Alejandro Ordóñez, han ocasionado una tormenta política en el país que incluso amenaza con afectar negativamente a las conversaciones de paz que se desarrollan en La Habana entre representantes del Gobierno y de la guerrilla de las FARC.

Ordóñez, de declarada ideología ultraderechista, se ha basado para su “decisión desproporcionada”, según afirma el editorial del diario El Espectador, en fallos iniciales en el sistema de recogida de basuras de la capital, cuya gestión Petro trató de quitar a empresas ligadas al paramilitarismo. Muchos de esos problemas eran además debidos en parte al boicoteo por parte de sus antiguos responsables.

En realidad, se trata sobre todo de una persecución política para alejar de un puesto decisivo a un antiguo guerrillero del M-19, elegido con el apoyo del movimiento Progresistas y que durante sus tres legislaturas como congresista sacó a la luz los lazos entre el paramilitarismo y la política en muchas zonas de Colombia –lo que pasó a denominarse la “parapolítica”– y que puso su gestión, desde que fuera elegido alcalde en 2011, bajo las banderas de la igualdad, el cuidado del medio ambiente y la lucha contra la corrupción.

El procurador Alejandro Ordóñez, que ya ha expulsado de la política a la senadora liberal de izquierda Piedad Córdoba, no oculta su militancia en la secta católica ultra-lefebrista y perteneció a grupos ligados a la ideología neonazi, con los que participó en quemas públicas de libros “peligrosos” entre los que figuraban hasta los de García Márquez. Este mismo Ordóñez viajó a La Haya –sólo una semana antes de echar a Petro­– para tratar de que la Corte Internacional de Justicia anule los acuerdos sobre justicia transicional que se preparan para sellar los acuerdos de paz con la guerrilla, alegando que se trata de conceder impunidad en Colombia para los delitos cometidos por las FARC.

Según ha manifestado a Público el juez Baltasar Garzón, presente estos días en Bogotá, es insólito el poder que acumula en Colombia la figura del Procurador General. Por ejemplo, es el único cargo cuyo titular puede ser reelegido indefinidamente.

Mientras se suceden las manifestaciones de protesta en la Plaza de Bolívar, donde está la sede del Ayuntamiento de la ciudad, y en diversas localidades de la periferia de Bogotá, se abre un tiempo de incertidumbre sobre lo que va a ocurrir en la superpoblada capital de Colombia, que cuenta entre 7 y 8 millones de habitantes. El Consejo de Estado tendrá que decidir en los próximos días si se han de llevar a cabo nuevas elecciones, que la extrema derecha seguidora del Álvaro Uribe aspira a ganar, o el presidente Santos puede designar a un nuevo alcalde para que termine los dos años que le quedaban a Petro entre una terna de candidatos del movimiento Progresistas.


Colombia: Que se vaya el Procurador fascista 
Miércoles, 11 de Diciembre de 2013 

por Horacio Duque Giraldo
Que se vaya el Procurador Alejandro Ordoñez y su fascismo uribista es el reclamo generalizado de la multitud que condena la arbitraria e inconstitucional destitución del Alcalde de Bogota Gustavo Petro y del plan de desarrollo por una Bogota Humana.
Finalmente el alcalde de Bogotá, Doctor Gustavo Petro, jefe de la capital de Colombia, donde viven cerca de 9 millones de colombianos, fue destituido por el señor Alejandro Ordoñez, el Procurador del Estado, que asume las investigaciones de las conductas irregulares de los funcionarios públicos. 
Ordoñez es un alto burócrata que no tiene origen en una votación popular sino en la componenda de magistrados de las Cortes y el Senado de la República.
Ordoñez es un personaje de origen ultraconservador, aliado de Uribe Velez y de todo lo que este siniestro parapolítico representa en la sociedad colombiana. Su trayectoria política se caracteriza por las inclinaciones fascistoides y autoritarias. El más reciente protagonismo mediático lo vincula con el sabotaje a los diálogos de paz que adelante el gobierno del Presidente Juan Manuel Santos con las Farc en La Habana, para hacerlos fracasar.
La resolución emitida por su despacho que destruye el alcalde Petro tiene un alto sentido político y de persecución a todo lo que representa el burgomaestre capitalino y su programa progresista de reformas sociales, urbanas, ambientales, éticas y democráticas. 
Lejos de ser una acto objetivo, imparcial, sometido a la legalidad que emana de la Constitución de 1991, la destitución de Petro es parte de una estrategia orquestada por un bloque retardatario, asociado con poderosos núcleos oligopólicos y con bandas paramilitares al control de amplios sectores urbanos, para bloquear cualquier avance mínimo o reforma social que elimine la segregación y la pobreza de millones de bogotanos.
El pretexto utilizado para la apertura de una investigación disciplinaria  fue la formalización de un programa para establecer un nuevo modelo de aseo que recuperara este servicio como función de las entidades públicos, el cual era explotado y manipulado descaradamente en perjuicio de la mayoría de la población, por cuatro conglomerados financieros vinculados a bandas paramilitares y parapolíticas uribistas. Cuatro grandes mafias que despojaban millones de dolares en la recolección y disposición final de las basuras de la ciudad.
El otro "pecado" implícito en el juzgamiento disciplinario adelantado por Ordoñez contra Petro fue su valiente campaña en el espacio público para desenmascarar los responsables de uno de los mayores robos a la ciudad, protagonizado por el Alcalde Samuel Moreno y su hermano Ivan Moreno, integrantes del Polo Democrático, que derivo en una crisis institucional de amplias proporciones con centenares de responsables pendientes de ser juzgados y condenados por una justicia paquidérmica y corrupta que se inventa infinidad de formas para dejar en la impunidad concejales, funcionarios y contratistas inescrupulosos que saquearon millones de dolares de los presupuestos capitalinos.
Toda esta oscura trama se concertó para destruir al Petro e impedir que su gestión avanzara en desarrollo de su Plan de Desarrollo por una Bogota Humana, durante los últimos 24 meses.
La destitución del Alcalde es un acto político e ideológico impuesto por el bloque de la oligarquía fascista que conduce el señor Uribe Velez.
Bloque que no contaba con la enorme reacción popular  desatada gracias a la resistencia planteada por Petro y las masas populares que se han concentrado en la Plaza de Bolivar para expresar su apoyo resuelto al funcionario sometido al asedio y persecución violenta de las élites tradicionales.
Las movilizaciones que ocurren en estos momentos en la Plaza principal de Bogota hacen parte de una potente presencia de las masas populares que se han levantado a lo largo del año 2013, en paros agrarios y mineros, contra el modelo neoliberal y el sistema de poder oligárquico que tiene en la pobreza mas de 30 millones de colombianos.
La fuerza del levantamiento popular crece y en la coyuntura su principal exigencia es la renuncia del siniestro y criminal Procurador Ordoñez.
Vienen nuevas acciones en los próximos días tanto en Bogota como en el resto del país. Es la primavera colombiana en la que el pueblo y sus organizaciones políticas recurren a métodos de lucha que trascienden el viciado mecanismo electoral y clientelar, para imponer transformaciones democráticas y revolucionarias del Estado y sus instituciones capturadas por las camarillas de podridas oligarquías regionales y centrales asociadas al imperialismo y los poderes globales del mundo financiero y bancario.
Que se vaya el Procurador fascista es la voz generalizada entre los bogotanos y  colombianos.
Cucuta, 11 de diciembre de 2013.


Colombia: Viernes 13, movilizaciones por la paz y la democracia 
por Horacio Duque    
La Haine  - 2/12/2013
Para este viernes 13 de diciembre se han previsto grandes movilizaciones populares con la participación de campesinxs, indígenas, mujeres, obrerxs y estudiantes 
La principal concentración se dará en la Plaza de Bolívar de Bogotá, a partir de manifestaciones en las 20 localidades en que se divide la Capital de la República.
El motivo de la presencia ciudadana en el espacio público es la defensa de la paz y la democracia, sometidas al ataque siniestro y retardatario del Procurador Alejandro Ordoñez, una prominente figura estatal asociada con los núcleos fascistas del uribismo y la parapolítica.

Las expresiones populares y cívicas de mañana viernes están encadenadas a una sostenida acción de los movimientos sociales a lo largo de los últimos meses, en la que estudiantes universitarios, campesinos, indígenas, camioneros, victimas de la violencia, defensores de la paz y usuarios de la salud, han realizado potentes protestas contra el modelo neoliberal, los Tratados de Libre Comercio, la megamineria, la corrupción y el agronegocio que promueve el Estado con su Plan de Desarrollo.

Nunca en la historia de Colombia había ocurrido un levantamiento generalizado de las clases subalternas como el que hemos presenciado en los tiempos recientes. Todo lo cual se da en momentos en que se adelanta un promisorio proceso de paz mediante diálogos de paz en La Habana entre el gobierno y las Farc.

El campo de conflicto configurado ha propiciado la conformación de nuevos sujetos políticos y sociales que pugnan por reformas radicales en las estructuras políticas atrapadas por el clientelismo y la violencia de poderosas élites retardatarias que quieren mantener la sociedad en formas de dominación autoritaria y de exclusión.

Mañana viernes bien puede ocurrir una síntesis de toda la ola social que ha crecido en el pasado reciente. Los ejes centrales de la convocatoria se refieren a la paz y la democracia. También el rechazo a los abusos del Procurador Alejandro Ordoñez.

Este funcionario ha canalizado su gestión y poderes, que son extraordinarios, para socavar los diálogos de paz y para impedir nuevas formas democráticas en la vida política.

Ordoñez se ha convertido en un emblema de los grupos más conservadores que lidera el señor Uribe Velez. Sus más recientes actos están asociados con el ataque arbitrario al Alcalde de Bogota y su Plan de Desarrollo contra la segregación social y la corrupción. De igual manera, ha postulado un esquema jurídico respecto de la paz que implica la rendición absoluta de los combatientes agrarios.

Lo de mañana [por hoy] viernes será el hito histórico que traza un nuevo ciclo político para Colombia, dejando atrás las formas de dominación oligárquica y neoliberal. Me recuerda lo ocurrido en Bolivia desde las “guerras del agua” en el Alto/La Paz, la “guerra del gas” que tumbó a Sánchez de Lozada y el triunfo presidencial de Evo Morales, al frente de un potentísimo movimiento popular en el 2005.

Este viernes, tomemos las calles y avenidas de Bogotá, junto a la Guardia Indígena Caucana que ya está en la ciudad, para decirle a la élite dominante que Colombia quiere marchar por senderos de paz y democracia con justicia social.

¡Qué caiga el señor Alejandro Ordoñez, el Procurador de la violencia y la tiranía!.
La Haine
Envío:Amarelle

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