Doce reconocidos actores y actrices personificarán a las víctimas de la represión entregadas por Astiz
Homenaje a las Madres de la Iglesia de la Santa Cruz
Ana María Careaga, hija de Esther Ballestrino, evoca los hechos que rodearon al secuestro de su madre, de Azucena Villaflor y las monjas francesas Domon y Duquet.
Por: Gustavo Montiel
En el mes en el se cumplen treinta años de recuperación de la democracia, esta tarde, a partir de las 19, se concretará en el Solar de la Memoria de la Iglesia de la Santa Cruz, Estados Unidos 3150 de la Ciudad de Buenos Aires, un acto homenaje a las doce detenidas-desaparecidas entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977 –fundadoras de Madres de Plaza de Mayo y las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet–, quienes fueron secuestradas por un grupo de tareas de la dictadura cívico-militar en ese templo del barrio de San Cristóbal, así como de dos lugares del Gran Buenos Aires, ubicados en Sarandí y en Ramos Mejía. En el acto también se rendirá homenaje a los 30 años de democracia y a los 30 mil detenidos-desaparecidos.
Ante Tiempo Argentino, Ana María Careaga, licenciada en Psicología (UBA) y periodista, ex detenida-desaparecida y cuya madre Esther Ballestrino de Careaga fuera secuestrada y asesinada luego de incorporarse a las Madres de Plaza de Mayo, repasó algunos de sus recuerdos en ese terrible 1977.
Ana María y su hermana ya se encontraban refugiadas en Suecia cuando se enteraron de que su madre había sido secuestrada en el operativo de la Iglesia de la Santa Cruz, cuando fueron secuestrados familiares y amigos de los desaparecidos como consecuencia de la infiltración que realizó el teniente de la Armada Alfredo Astiz. "Yo tenía 16 años y estaba embarazada, menos de tres meses. Me llevaron a lo que después supe era el Club Atlético, un centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó durante 1977, ubicado en Paseo Colón entre Cochabamba y San Juan", rememora. Era junio de 1977. Ana María estuvo casi cuatro meses secuestrada, y su mamá se unió a las Madres para buscarla. En octubre de 1977, Ana María fue liberada y, con 17 años, tuvo que exiliarse en Suecia y luego México. Su madre Esther decidió continuar la búsqueda, esta vez, de todos los que faltaban. "Mi hija nació el 11 de diciembre.
Primero, los médicos en Suecia pensaban que por la tortura y las condiciones de vida en el campo de concentración era más chica de lo normal y que no estaba bien. Pero finalmente nació, y su corazón latía más despacio de lo normal. Estuvo en la incubadora, pero nació bien", recuerda Ana María. "Nosotros llamamos para dar la buena nueva acá en la Argentina, y ahí nos enteramos de que el 8 de diciembre de 1977, es decir tres días antes de que naciera mi hija, habían secuestrado a mi mamá, Esther Ballestrino de Careaga, en un operativo que tuvo lugar entre el 8 y 10 de diciembre de 1977, en el cual se llevaron a doce personas", señaló Ana María. La búsqueda recién culminaría en 2005, cuando el Equipo de Antropología Forense anunció la identificación de Esther, de Azucena Villaflor y de María Eugenia Ponce, quienes habían sido enterradas por los dictadores como NN en el cementerio de General Lavalle. Hoy, 12 reconocidas actrices y actores, entre los que se cuenta a Hugo Arana, Alejandro Awada, Carlos Belloso, Graciela Borges, Alejandra Darín, Pablo Echarri, Mónica Galán, Mario Galvano, Constanza Maral, Juan Palomino y Andrea Pietra personificarán a los "12 del grupo de la Santa Cruz" en la iglesia del barrio de San Cristóbal. "Hoy, los restos de María Eugenia Ponce, Esther Ballestrino de Careaga y de (la monja francesa) Leónie Duquet, Ángela Aguad y parte de las cenizas de Azucena Villaflor de De Vicenti descansan, como dicen los fieles de esa iglesia, que fue tan solidaria con la lucha de las Madres y de los organismos de Derechos Humanos, en la última tierra libre que sus pies pisaron", cuenta Ana María, que es el jardín de esta iglesia del barrio de San Cristóbal.
Fuente:TiempoArgentino


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