El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata comenzó a juzgar ayer las detenciones ilegítimas durante la dictadura de unas 128 personas en La Cacha, entre ellas Laura Carlotto, hija de Estela de Carlotto, y la privación ilegítima de la libertad de Antonio Bautista Bettini, padre de Carlos Bettini, embajador argentino en España. Además del represor Miguel Etchecolatz y del ex ministro bonaerense Jaime Lamont Smart, entre los acusados están Carlos Hidalgo Garzón, Jorge Di Pasquale, Gustavo Cacivio, Ricardo Fernández, Luis Perea, Roberto Balmaceda, Emilio Herrero Anzorena, Carlos Romero Pavón, Anselmo Palavezzati, Juan Carlos Herzberg, Raúl Espinoza, Claudio Grande, Héctor Acuña, Rufino Batalla, Isaac Crespín Miranda, Edgardo Gargano, Horacio Luján, Julio César Garachico y Miguel Angel Amigo.
Fuente:Pagina12
19.12.2013
En el TOCF Nº 1 de La Plata
Comenzó el debate por La Cacha
Un represor provocó a HIJOS y familiares.
Tensión, cruces y lectura de las acusaciones. Esas características tuvo la primera audiencia del juicio a 21 imputados que lleva adelante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 1 de La Plata, por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención La Cacha, que funcionó durante la dictadura en galpones de Radio Provincia, detrás de la Cárcel de Olmos, donde fueron secuestrados 147 personas.
El debate también incorpora los asesinatos de los militantes de la JUP Marcelo Bettini, hermano del embajador argentino en España, Carlos Bettini, y Luis Bearzi, por el que está acusado el condenado Miguel Etchecolatz y cinco policías.
El tribunal, presidido por Carlos Rozanski e integrado por Pablo Jantus y Pablo Vega, comenzó con la lectura de la elevación a juicio, en la que describieron el funcionamiento de La Cacha, la calificación legal, los hechos, víctimas e imputados.
La tensión estuvo al principio del debate, cuando el penitenciario Raúl "Oso" Acuña ingresó al corralito de los acusados y levantó un dedo hacia el público, entre quienes estaban los HIJOS, Madres de Plaza de Mayo, familiares, víctimas de la dictadura y familiares de los desaparecidos. La reacción fue inmediata.
"Asesinos", gritaron; "Como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar", cantaron. En otro sector, los familiares de los reos aplaudían.
Poco después, el presidente del tribunal reprendió duramente a un defensor por utilizar "tono agraviante", por amenazar a una empleada, utilizar lenguaje "soez" antes de la audiencia y por interrumpir el proceso.
El juicio retomará audiencias el 5 de febrero con la indagatoria de los acusados y el inicio del debate en el que se revelará lo ocurrido a las víctimas de ese centro.
Fuente:TiempoArgentino
18.12.2013
También se debaten los casos Reggiardo-Tolosa y Natalia Suárez Nelson
La Cacha: Comenzó el juicio a 18 militares y policías y a tres PCI, por delitos de lesa humanidad
Miguel Angel Etchecolatz, mano derecha del máximo jefe de la represión ilegal en la provincia: el general Ramón Camps La Plata.- Dieciocho militares y policías, entre ellos el represor Miguel Etchecolatz, y tres civiles, comenzaron hoy a ser juzgados desde hoy por el secuestro y tortura de detenidos alojados en el centro clandestino La Cacha, ubicado en las afueras del partido de La Plata. El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata comenzó a juzgar pasadas las 12.30 las detenciones ilegítimas de unas 128 personas alojadas en La Cacha, entre ellas Laura Carlotto, hija de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo Estela de Carlotto; y la privación ilegítima de la libertad de Antonio Bautista Bettini, padre de Carlos Bettini, actual embajador argentino en España.
Además si bien en principio el Tribunal debía juzgar la sustracción de Matías y Gonzalo Reggiardo Tolosa y de Natalia Suárez Nelson, nacidos mientras sus madres estaban cautivas en La Cacha, el fallecimiento del represor Alejandro Arias Duval, imputado por la sustracción hizo que no se pudiera juzgar estas sustracciones.
El abogado de Abuelas de plaza de Mayo, Emanuel Lovelli, explicó que "si bien está acreditado que los mellizos Reggiardo Tolosa nacieron en el hospital de la cárcel de Olmos, lindantes con La Cacha y lo mismo pasó con Natalia Suárez Nelson, no entraron estos casos en el juicio porque falleció Arias Duval y si bien Abuelas presentó el pedido de ampliación de la indagatoria a otros imputados, no se hizo lugar".
Hoy comenzaron a ser juzgados Carlos Hidalgo Garzón; Jorge Di Pasquale; Gustavo Cacivio, Ricardo Fernández; Luis Perea; Roberto Balmaceda; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Romero Pavón y Anselmo Palavezzati, todos militares. También se juzgará a Juan Carlos Herzberg; Raúl Espinoza; Claudio Grande; Héctor Acuña; Rufino Batalla, Isaac Crespín Miranda, todos ex militares o ex integrantes del Servicio Penitenciario bonaerense.
Se juzga además al comisario de la Bonaerense Miguel Etchecolatz, y a Edgardo Gargano, Horacio Luján, Julio César Garachico y Miguel Angel Amigo. Además, se juzgará a Jaime Lamont Smart, quien fue ex ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires durante la última dictadura cívico militar y junto con Espinoza y Grande, los únicos civiles.
Estas 21 personas comenzaron a ser juzgadas hoy por el TOF 1 de La Plata, presidido por Carlos Rozanski e integrado por Pablo Jantus y Pablo Vega. Pasadas las 12.30, ingresaron los imputados y sus familiares, presentes en la sala, se pusieron de pie y comenzaron a aplaudirlos, lo que generó el repudio de las víctimas y familiares de víctimas que pasaron por La Cacha. "Asesinos violadores" y "olé, olé, olé olá, como los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar", gritaron para acallar los aplausos de los familiares de los represores.
Antes del inicio formal de la audiencia, se resolvieron algunos planteos de la defensa de los imputados, como una que pedía que no se fotografíe a Claudio Grande, por estar previsto un reconocimiento fotográfico durante el juicio, pedido que fue desestimado.
El juicio comenzó con la lectura de la elevación a juicio, donde se describió cómo funcionó el centro clandestino de La Cacha, la calificación legal, la descripción de los hechos, víctimas e imputados.
El centro clandestino de "La Cacha" estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en las antiguas instalaciones de Radio Provincia. La Cacha funcionó como centro clandestino desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas- desaparecidas que se encontraban embarazadas.
Fuente:Telam

La provocación de Raúl "El Oso" Acuña, al ingresar a la sala de audiencias (Foto: Matías Adhemar)
Por Martín Soler noticiasplatenses@gmail.com
@martinenlared
Con la lectura de las pruebas de cargo contra los acusados comenzó uno de los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar más esperados en la ciudad de La Plata, donde se juzgará a un civil y a ex integrantes de Inteligencia del Ejército, de la Armada y del Servicio Penitenciario y Policías bonaerenses, entre los que está el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz, quien ya fue dos veces condenado a perpetua en distintos procesos. El Tribunal rechazó todos los planteos de la defensa y al final decidió un cuarto intermedio hasta febrero próximo. Se registraron fuertes cruces entre acusados y parte del público.
"Asesinos violadores" y "olé, olé, olé olá, como los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar", gritaron desde una parte del público para acallar los aplausos de los familiares de los acusados, ubicados en la planta alta del teatro donde se desarrollarán las audiencias.
Junto con Acuña están sentados en el banquillo de los acusados Carlos Hidalgo Garzón; Jorge Di Pasquale; Gustavo Cacivio, Ricardo Fernández; Luis Perea; Roberto Balmaceda; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Romero Pavón y Anselmo Palavezzati, todos militares.
También se juzgará a Juan Carlos Herzberg; Raúl Espinoza; Claudio Grande; Rufino Batalla, Isaac Crespín Miranda, todos ex militares o ex integrantes del Servicio Penitenciario bonaerense.
Se juzga además al represor Miguel Etchecolatz, Edgardo Gargano, Horacio Luján, Julio César Garachico y Miguel Ángel Amigo.
Además se juzgará a Jaime Lamont Smart, quien fue ex ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires durante la última dictadura cívico militar.
Cabe recordar que la semana pasada la defensa de Grande, a través de su abogado Juan Losinno, llevó una serie de planteos al Tribunal: que se prohíba la exhibición de fotos de los acusados y que se suspenda el juicio. Ambos planteos fueron rechazados, como la recusación hecha al presidente del jurado, Carlos Rozanski, antes de comenzar el juicio. El magistrado mencionado junto a sus pares Pablo Jantus y Pablo Vega, conforman el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1 de La Plata a cargo del proceso oral y público.
El defensor y el presidente del Tribunal, protagonizaron un fuerte cruce de palabras en el arranque de la audiencia, que finalizó con un llamado de atención del juez hacia el profesional particular. El magistrado consideró que en los planteos de la parte hubo “tono agraviante” y la recusación fue “notoriamente extemporánea”.
Luego de los entredichos, el juicio comenzó con la lectura de la elevación a juicio, donde se describió cómo funcionó el centro clandestino de “La Cacha”, la calificación legal, la delineación de los hechos, víctimas e imputados. En medio de la audiencia se cortó la luz, pero un generador de energía hizo posible la continuidad.
El centro clandestino de "La Cacha" estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en las antiguas instalaciones de Radio Provincia. Funcionó como centro clandestino desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas- desaparecidas que se encontraban embarazadas.
El debate ingresó en un cuarto intermedio hasta el día 5 de febrero de 2014, a las 10 horas, fecha en que se retomarán las audiencias con la declaración indagatoria de los acusados. El primero de los expedientes en ventilarse será la muerte de Marcelo Bettini y Luis Sixto Beraiz, ocurrida el 9 de noviembre de 1976 en calle 4 bis entre 528 y 529 de Tolosa.
Fuente:Diagonales
-Este Tribunal no se rascó todo el año las pelotas, como dijo el doctor Losino violando las normas elementales de educación- expresó el presidente del tribunal en el punto de mayor tensión.
La jornada había comenzado un rato antes, a las 12.17, cuando 19 de los 21 acusados ocuparon el "corralito" reservado para ellos en la sala de la ex AMIA. Raúl “Oso” Acuña, un penitenciario que supo ser feroz -ya condenado en otros juicios- entró con el índice en alto. Señalaba al público de organismos y organizaciones. Apenas se acomodaron en ese espacio delimitado, donde permanecen custodiados y alejados del público, una veintena de sus familiares se puso de pie y empezaron los cantos y aplausos. La sala reaccionó con insultos y con el coro que persigue en cada juicio a los terroristas de Estado: “Como a los nazis, les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar”.
Cinco minutos después entraron al recinto los cuatro magistrados del Tribunal Oral Federal 1: Rozanski, Pablo Jantus, Pablo Vega y César Álvarez -designado como cuarto juez del debate por la Cámara de Casación Penal-. La discusión se disparó cuando el Tribunal anunció la lectura de las resoluciones que habían adoptado respecto de algunos recursos presentados por los abogados defensores.

A poco de comenzar, Losino rompió el silencio del plantel de defensores particulares y oficiales, y pidió la palabra. Repitió lo que ya había pedido por escrito: que no se le tomaran fotos a su defendido, ya que su estrategia de defensa consiste en afirmar que ese imputado no es Pablo, el guardia de La Cacha que charlaba con los torturados, que el verdadero represor está suelto y es muy parecido físicamente. Agregó también que había pedido una rueda de reconocimiento fotográfico y una de reconocimiento en directo.
El juez respondió que eso ya había sido resuelto y que iba a ser leído. Losino insistió. “Entonces queda denegada por presidencia”, dijo Rozanski. Losino retrucó: “Entonces interpongo un recurso de reposición del auto”. El juez lo consultó con los vocales brevemente: “Queda denegado”, dijo y le pidió que no lo interrumpiera porque iba a desalojarlo. Losino arremetió con que no había tenido tiempo de fundarlo. Rozanski le dio un segundo más.
-Yo no sé a quién le van a mostrar esas fotos de mi defendido. Se pierde toda parcialidad en el reconocimiento que hemos pedido.
Finalmente, los jueces alegaron que no tenía sentido un reconocimiento en rueda de personas 37 años después de los hechos. "Las personas envejecen", argumentaron. Respecto del reconocimiento fotográfico, lo dejaron en suspenso. “De todas maneras, si llegara a hacerse, las fotos actuales no van a interferir con las que sean contemporáneas a los hechos, así que queda denegado”, cerró Rozanski.
Losino es un abogado penalista con vasto rodaje en la ciudad de La Plata. Fue candidato a presidente del Colegio de Abogados local en 2008, y defensor de Justo López, uno de los policías acusados de matar a Miguel Bru, el estudiante de Periodismo que desapareció de la comisaría novena de La Plata en 1993. Además defendió a Ricardo Barreda, el odontólogo homicida múltiple de la ciudad, y a Agustín Arrien, condenado por el homicidio de María Rossi, su pareja médica del hospital San Martín de La Plata que fue hallada agonizando en un zanjón de Villa Elisa. Murió después de estar seis meses en coma. Losino también representó a funcionarios de IOMA detenidos por estafa.
Su recusación al juez Rozanski -por presunta parcialidad, originada en su participación en el juicio oral sobre los delitos cometidos en la Unidad 9- también fue rechazada. Pidió actas parciales de cada audiencia e interrumpió cuando pudo. Su defendido, Grande, era hoy el más joven de los acusados. De chomba sport gris y azul, y anteojos de marco grueso, atravesó el incidente entre su defensor y el presidente del Jurado impávido, de espaldas al público.

La cara de los asesinos
“Le vi la cara a quienes supongo que son los asesinos de mis padres”, dijo Julián Axat, hijo de Rodolfo Jorge Axat y Ana Inés Della Croce. Axat, que es defensor penal juvenil de La Plata, se enfrentó a una situación extraña: el abogado Losino había fundado su pedido de que la imagen de su defendido no se difundiera citando los argumentos que Axat suele dar cuando acusa a la policía Bonaerense de armar causas a los pibes de los barrios pobres a partir de incluir sus caras en los famosos cuadernos de sospechosos.
“La Bonaerense muchas veces extrae fotos de menores o adultos a espaldas de ellos y soin exhibidas a toda víctima de delito en determinado contexto territorial, que termina favoreciendo el armado de causas sobre personas inocentes. Yo no lo he visto a Losino discutir estas cuestiones en el fuero común, donde él por lo general litiga. Distinto es el caso de Grande, donde los mecanismos de exhibición fotográfica se hacen en función de una descripción de identificación de las personas a las víctimas y no con esos modus operandis, sino con otras fotos de otras personas y en el marco de las garantías constitucionales que no tuvieron nuestros padres”, expresó.
La segunda parte de la jornada, luego de un cuarto intermedio, terminó en calma, con la lectura de las requisitorias de elevación a juicio. El orden se ajustó a un criterio pragmático: a la mañana había sido el caso del asesinato de Marcelo Bettini y toda su familia, muchos de ellos vistos en La Cacha. El hermano del actual embajador Carlos Bettini fue emboscado en Tolosa en 1976, junto a Luis Sixto Bearzi.
Luego fue el turno de las acusaciones contra Gargano –un ex policía bonaerense que esperaba al otro lado de un televisor plasma, en una teleconferencia desde la cárcel federal de Ezeiza. A las cuatro de la tarde, el Tribunal liberó al ex militar Héctor Di Pasquale, que estaba en Neuquén por la misma vía, donde está preso y siendo juzgado por su rol en el Destacamento 182 de esa ciudad.
El juicio, en el que se juzgan las aberraciones contra 147 víctimas en 1977, continuará el 5 de febrero con el caso Bettini. El anexo reciente de esa causa para este debate implicó que en el banquillo de los acusados haya cuatro policías bonaerenses, incluido el multicondenado Miguel Etchecolatz.
Fuente:InfoJus
El abogado de Abuelas de plaza de Mayo, Emanuel Lovelli, explicó que "si bien está acreditado que los mellizos Reggiardo Tolosa nacieron en el hospital de la cárcel de Olmos, lindantes con La Cacha y lo mismo pasó con Natalia Suárez Nelson, no entraron estos casos en el juicio porque falleció Arias Duval y si bien Abuelas presentó el pedido de ampliación de la indagatoria a otros imputados, no se hizo lugar".
Hoy comenzaron a ser juzgados Carlos Hidalgo Garzón; Jorge Di Pasquale; Gustavo Cacivio, Ricardo Fernández; Luis Perea; Roberto Balmaceda; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Romero Pavón y Anselmo Palavezzati, todos militares. También se juzgará a Juan Carlos Herzberg; Raúl Espinoza; Claudio Grande; Héctor Acuña; Rufino Batalla, Isaac Crespín Miranda, todos ex militares o ex integrantes del Servicio Penitenciario bonaerense.
Se juzga además al comisario de la Bonaerense Miguel Etchecolatz, y a Edgardo Gargano, Horacio Luján, Julio César Garachico y Miguel Angel Amigo. Además, se juzgará a Jaime Lamont Smart, quien fue ex ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires durante la última dictadura cívico militar y junto con Espinoza y Grande, los únicos civiles.
Estas 21 personas comenzaron a ser juzgadas hoy por el TOF 1 de La Plata, presidido por Carlos Rozanski e integrado por Pablo Jantus y Pablo Vega. Pasadas las 12.30, ingresaron los imputados y sus familiares, presentes en la sala, se pusieron de pie y comenzaron a aplaudirlos, lo que generó el repudio de las víctimas y familiares de víctimas que pasaron por La Cacha. "Asesinos violadores" y "olé, olé, olé olá, como los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar", gritaron para acallar los aplausos de los familiares de los represores.
Antes del inicio formal de la audiencia, se resolvieron algunos planteos de la defensa de los imputados, como una que pedía que no se fotografíe a Claudio Grande, por estar previsto un reconocimiento fotográfico durante el juicio, pedido que fue desestimado.
El juicio comenzó con la lectura de la elevación a juicio, donde se describió cómo funcionó el centro clandestino de La Cacha, la calificación legal, la descripción de los hechos, víctimas e imputados.
El centro clandestino de "La Cacha" estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en las antiguas instalaciones de Radio Provincia. La Cacha funcionó como centro clandestino desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas- desaparecidas que se encontraban embarazadas.
Fuente:Telam
La Cacha: provocaciones y cruces en el arranque del juicio
El juez se cruzó fuerte con uno un defensor al que le rechazaron una serie de planteos. Uno de los acusados tuvo gestos provocativos y recibió insultos. Se leyó la elevación a juicio y hay cuarto intermedio hasta febrero.
La provocación de Raúl "El Oso" Acuña, al ingresar a la sala de audiencias (Foto: Matías Adhemar)
@martinenlared
Con la lectura de las pruebas de cargo contra los acusados comenzó uno de los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar más esperados en la ciudad de La Plata, donde se juzgará a un civil y a ex integrantes de Inteligencia del Ejército, de la Armada y del Servicio Penitenciario y Policías bonaerenses, entre los que está el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz, quien ya fue dos veces condenado a perpetua en distintos procesos. El Tribunal rechazó todos los planteos de la defensa y al final decidió un cuarto intermedio hasta febrero próximo. Se registraron fuertes cruces entre acusados y parte del público.
"Asesinos violadores" y "olé, olé, olé olá, como los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar", gritaron desde una parte del público para acallar los aplausos de los familiares de los acusados, ubicados en la planta alta del teatro donde se desarrollarán las audiencias.
Junto con Acuña están sentados en el banquillo de los acusados Carlos Hidalgo Garzón; Jorge Di Pasquale; Gustavo Cacivio, Ricardo Fernández; Luis Perea; Roberto Balmaceda; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Romero Pavón y Anselmo Palavezzati, todos militares.
También se juzgará a Juan Carlos Herzberg; Raúl Espinoza; Claudio Grande; Rufino Batalla, Isaac Crespín Miranda, todos ex militares o ex integrantes del Servicio Penitenciario bonaerense.
Se juzga además al represor Miguel Etchecolatz, Edgardo Gargano, Horacio Luján, Julio César Garachico y Miguel Ángel Amigo.
Además se juzgará a Jaime Lamont Smart, quien fue ex ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires durante la última dictadura cívico militar.
Cabe recordar que la semana pasada la defensa de Grande, a través de su abogado Juan Losinno, llevó una serie de planteos al Tribunal: que se prohíba la exhibición de fotos de los acusados y que se suspenda el juicio. Ambos planteos fueron rechazados, como la recusación hecha al presidente del jurado, Carlos Rozanski, antes de comenzar el juicio. El magistrado mencionado junto a sus pares Pablo Jantus y Pablo Vega, conforman el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1 de La Plata a cargo del proceso oral y público.
El defensor y el presidente del Tribunal, protagonizaron un fuerte cruce de palabras en el arranque de la audiencia, que finalizó con un llamado de atención del juez hacia el profesional particular. El magistrado consideró que en los planteos de la parte hubo “tono agraviante” y la recusación fue “notoriamente extemporánea”.
Luego de los entredichos, el juicio comenzó con la lectura de la elevación a juicio, donde se describió cómo funcionó el centro clandestino de “La Cacha”, la calificación legal, la delineación de los hechos, víctimas e imputados. En medio de la audiencia se cortó la luz, pero un generador de energía hizo posible la continuidad.
El centro clandestino de "La Cacha" estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en las antiguas instalaciones de Radio Provincia. Funcionó como centro clandestino desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas- desaparecidas que se encontraban embarazadas.
El debate ingresó en un cuarto intermedio hasta el día 5 de febrero de 2014, a las 10 horas, fecha en que se retomarán las audiencias con la declaración indagatoria de los acusados. El primero de los expedientes en ventilarse será la muerte de Marcelo Bettini y Luis Sixto Beraiz, ocurrida el 9 de noviembre de 1976 en calle 4 bis entre 528 y 529 de Tolosa.
Fuente:Diagonales
Se juzgan delitos contra 147 víctimas en 1977
La Cacha: "Este Tribunal no se rascó todo el año"
La Cacha: "Este Tribunal no se rascó todo el año"
El primer día del juicio arrancó con momentos de tensión entre el presidente del Tribunal Oral Federal N° 1 y el abogado defensor de uno de los agentes civiles de inteligencia. También hubo cruces entre represores, sus familiares y el público.
Fotos: Leo Vaca
Por Laureano Barreda
El primer día del juicio oral y público por los delitos cometidos en el centro clandestino La Cacha arrancó con un duro cruce. Fue entre el presidente del Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata, Carlos Alberto Rosanzki, y el abogado Juan José Losino, que representa a Claudio Raúl Grande, que trabajó como personal civil de inteligencia del Destacamento 101 y es uno de los 21 imputados del juicio.
-Este Tribunal no se rascó todo el año las pelotas, como dijo el doctor Losino violando las normas elementales de educación- expresó el presidente del tribunal en el punto de mayor tensión.
La jornada había comenzado un rato antes, a las 12.17, cuando 19 de los 21 acusados ocuparon el "corralito" reservado para ellos en la sala de la ex AMIA. Raúl “Oso” Acuña, un penitenciario que supo ser feroz -ya condenado en otros juicios- entró con el índice en alto. Señalaba al público de organismos y organizaciones. Apenas se acomodaron en ese espacio delimitado, donde permanecen custodiados y alejados del público, una veintena de sus familiares se puso de pie y empezaron los cantos y aplausos. La sala reaccionó con insultos y con el coro que persigue en cada juicio a los terroristas de Estado: “Como a los nazis, les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar”.
Cinco minutos después entraron al recinto los cuatro magistrados del Tribunal Oral Federal 1: Rozanski, Pablo Jantus, Pablo Vega y César Álvarez -designado como cuarto juez del debate por la Cámara de Casación Penal-. La discusión se disparó cuando el Tribunal anunció la lectura de las resoluciones que habían adoptado respecto de algunos recursos presentados por los abogados defensores.
A poco de comenzar, Losino rompió el silencio del plantel de defensores particulares y oficiales, y pidió la palabra. Repitió lo que ya había pedido por escrito: que no se le tomaran fotos a su defendido, ya que su estrategia de defensa consiste en afirmar que ese imputado no es Pablo, el guardia de La Cacha que charlaba con los torturados, que el verdadero represor está suelto y es muy parecido físicamente. Agregó también que había pedido una rueda de reconocimiento fotográfico y una de reconocimiento en directo.
El juez respondió que eso ya había sido resuelto y que iba a ser leído. Losino insistió. “Entonces queda denegada por presidencia”, dijo Rozanski. Losino retrucó: “Entonces interpongo un recurso de reposición del auto”. El juez lo consultó con los vocales brevemente: “Queda denegado”, dijo y le pidió que no lo interrumpiera porque iba a desalojarlo. Losino arremetió con que no había tenido tiempo de fundarlo. Rozanski le dio un segundo más.
-Yo no sé a quién le van a mostrar esas fotos de mi defendido. Se pierde toda parcialidad en el reconocimiento que hemos pedido.
Finalmente, los jueces alegaron que no tenía sentido un reconocimiento en rueda de personas 37 años después de los hechos. "Las personas envejecen", argumentaron. Respecto del reconocimiento fotográfico, lo dejaron en suspenso. “De todas maneras, si llegara a hacerse, las fotos actuales no van a interferir con las que sean contemporáneas a los hechos, así que queda denegado”, cerró Rozanski.
Losino es un abogado penalista con vasto rodaje en la ciudad de La Plata. Fue candidato a presidente del Colegio de Abogados local en 2008, y defensor de Justo López, uno de los policías acusados de matar a Miguel Bru, el estudiante de Periodismo que desapareció de la comisaría novena de La Plata en 1993. Además defendió a Ricardo Barreda, el odontólogo homicida múltiple de la ciudad, y a Agustín Arrien, condenado por el homicidio de María Rossi, su pareja médica del hospital San Martín de La Plata que fue hallada agonizando en un zanjón de Villa Elisa. Murió después de estar seis meses en coma. Losino también representó a funcionarios de IOMA detenidos por estafa.
Su recusación al juez Rozanski -por presunta parcialidad, originada en su participación en el juicio oral sobre los delitos cometidos en la Unidad 9- también fue rechazada. Pidió actas parciales de cada audiencia e interrumpió cuando pudo. Su defendido, Grande, era hoy el más joven de los acusados. De chomba sport gris y azul, y anteojos de marco grueso, atravesó el incidente entre su defensor y el presidente del Jurado impávido, de espaldas al público.
La cara de los asesinos
“Le vi la cara a quienes supongo que son los asesinos de mis padres”, dijo Julián Axat, hijo de Rodolfo Jorge Axat y Ana Inés Della Croce. Axat, que es defensor penal juvenil de La Plata, se enfrentó a una situación extraña: el abogado Losino había fundado su pedido de que la imagen de su defendido no se difundiera citando los argumentos que Axat suele dar cuando acusa a la policía Bonaerense de armar causas a los pibes de los barrios pobres a partir de incluir sus caras en los famosos cuadernos de sospechosos.
“La Bonaerense muchas veces extrae fotos de menores o adultos a espaldas de ellos y soin exhibidas a toda víctima de delito en determinado contexto territorial, que termina favoreciendo el armado de causas sobre personas inocentes. Yo no lo he visto a Losino discutir estas cuestiones en el fuero común, donde él por lo general litiga. Distinto es el caso de Grande, donde los mecanismos de exhibición fotográfica se hacen en función de una descripción de identificación de las personas a las víctimas y no con esos modus operandis, sino con otras fotos de otras personas y en el marco de las garantías constitucionales que no tuvieron nuestros padres”, expresó.
La segunda parte de la jornada, luego de un cuarto intermedio, terminó en calma, con la lectura de las requisitorias de elevación a juicio. El orden se ajustó a un criterio pragmático: a la mañana había sido el caso del asesinato de Marcelo Bettini y toda su familia, muchos de ellos vistos en La Cacha. El hermano del actual embajador Carlos Bettini fue emboscado en Tolosa en 1976, junto a Luis Sixto Bearzi.
Luego fue el turno de las acusaciones contra Gargano –un ex policía bonaerense que esperaba al otro lado de un televisor plasma, en una teleconferencia desde la cárcel federal de Ezeiza. A las cuatro de la tarde, el Tribunal liberó al ex militar Héctor Di Pasquale, que estaba en Neuquén por la misma vía, donde está preso y siendo juzgado por su rol en el Destacamento 182 de esa ciudad.
El juicio, en el que se juzgan las aberraciones contra 147 víctimas en 1977, continuará el 5 de febrero con el caso Bettini. El anexo reciente de esa causa para este debate implicó que en el banquillo de los acusados haya cuatro policías bonaerenses, incluido el multicondenado Miguel Etchecolatz.
Fuente:InfoJus




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