22 de enero de 2014

URUGUAY: Gregorio Alvarez, el ultimo dictador será juzgado por un tribunal militar. Cumple actualmente una condena por 25 años‏.

22.01.2014
Gregorio Álvarez cumple una condena de 25 años por violaciones a los Derechos Humanos y ahora podría ser degradado 
El último dictador uruguayo será juzgado por un tribunal militar 
El general aún goza de beneficios por seguir formando parte del Ejército oriental, que ahora le podría sacar el grado y quitar la jubilación y la posibilidad de atenderse en el Hospital Militar, un centro de excelencia en el país.
El general uruguayo Gregorio Álvarez, condenado por sus crímenes durante la dictadura cívico-militar (1973-1985), será juzgado ahora por un Tribunal de Honor de las fuerzas armadas que podría degradarlo y quitarle los beneficios de los que aún goza por integrar la institución y pese a estar cumpliendo 25 años de prisión efectiva. Así lo decidieron el presidente José Mujica y el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, a través de una resolución firmada ayer, dijo el director de
Asuntos Jurídicos y de Derechos Humanos, Roberto Caballero.

El Tribunal juzgará "la conducta moral y su comportamiento ético" y si concluye en que "no representó a las fuerzas armadas con honestidad y ética profesional", las sanciones pueden llegar a la pérdida de la voluminosa jubilación y del derecho al uso de los uniformes de fajina y de gala o de ser atendido en el hospital militar", uno de los centros médicos de excelencia del país, explicó Caballero. Claro que la defensa de Álvarez podrá valerse de múltiples ardides, pues la tortura y los asesinatos a los que se calificaría como violatorios de la honestidad y la ética profesional eran la norma en aquellos años.

Caballero negó que la resolución sea una forma de "revancha" hacia Álvarez, sino que se trata de "una sanción moral", y aclaró que el Poder Ejecutivo resolvió ya la composición del Tribunal de Honor que lo juzgará. Estará integrado por los tres últimos comandantes en jefe del ejército: Jorge Rosales, Carlos Díaz y Ángel Bertolotti. Los miembros del tribunal tienen que ser del mismo grado del oficial al que vayan a juzgar y no pueden negarse a intervenir en el caso pese a estar jubilados. Una vez que pasan a retiro  los oficiales de las tres armas siguen estando sujetos a disciplina durante un período de varios años.

En octubre del año pasado, en un fallo que desató un escándalo y la sumió en el descrédito, la Suprema Corte de Justicia absolvió a Álvarez por el asesinato del tupamaro Roberto Luzardo, muerto en el Hospital Militar en 1973 por omisión de asistencia (ver aparte). Pese a los testimonios acusatorios, la Corte adujo que no se pudo probar que fuera Álvarez quien había dado la orden de dejarlo morir. Luzardo, compañero de filas de Mujica y Fernández Huidobro, fue herido en agosto de 1972 y alojado en un cuartel. Falleció en el Hospital Militar diez meses después, en junio de 1973, dos semanas antes del golpe de Estado que clausuró la democracia uruguaya durante casi 13 años.

Pese a que la totalidad de los militantes tupamaros sufrió las peores torturas durante largos períodos de prisión, Mujica y Fernández Huidobro se han cuidado de no aparecer como revanchistas, lo que les cuesta las permanentes críticas de las organizaciones humanitarias y de los familiares de las víctimas de la dictadura.
Esa relación de extraña convivencia entre torturados y torturadores vivió momentos de tensión el año pasado a raíz de la condena a 28 años de cárcel del primer militar en actividad, el general Miguel Dalmao. En mayo del año pasado, el oficial fue hallado principal responsable del asesinato de la profesora Nibia Sabalsagaray. La joven, de apenas 24 años, murió en una sesión de tortura ejecutada en forma directa por Dalmao.


un símbolo de los años oscuros
El ex general Gregorio Álvarez, de 88 años y excelente salud, fue comandante en jefe del Ejército uruguayo entre 1978 y 1979, los años de mayor intensidad represiva, y fue dictador entre 1981 y 1985, los años de inicio del neoliberalismo salvaje. Está detenido desde 2007, condenado en 2009 a 25 años de prisión por el asesinato de al menos 37 opositores políticos. El año pasado fue favorecido por un polémico fallo de la Corte Suprema de Justicia, que dijo que no había podido probar lo que decenas de testimonios habían relatado con todos sus detalles: el asesinato de Roberto Luzardo.

Como militante del Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros, Luzardo había participado en una acción armada que derivó en la muerte del coronel Artigas Álvarez, hermano del dictador. La decisión de Mujica y Fernández Huidobro, quienes estuvieron detenidos durante 13 años en condiciones inhumanas –bajo tierra, en aljibes y sin ver el sol durante ese largo período– llega ahora para poner una dosis de justicia en un país en el que los partidos políticos se las han ingeniado para no castigar delitos de lesa humanidad.
Fuente:TiempoArgentino
Envío:Agnddhh

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