7 de febrero de 2014

NEUQUEN: SE REANUDO EL JUICIO: Inés Rigo de Ragni: "Que no se juzgue por homicidio, que no maten a los desaparecidos".

06.02.2014
Con tres testimonios, se reanudaron las audiencias en el juicio de Neuquén
Inés Rigo de Ragni: "Que no se juzgue por homicidio, que no maten a los desaparecidos"

Inés Rigo de Ragni: Señaló a un primo hermano de su hijo como quien lo entregó a los verdugos.
Neuquén.- Tres testigos declararon hoy en una nueva audiencia del juicio oral y público que se lleva a cabo en Neuquén contra cinco represores de la dictadura acusados de cometer delitos de lesa humanidad. Inés Rigo de Ragni, madre de Plaza de Mayo filial Neuquén y Alto Valle, y Oscar Ragni, de la Corriente de Militantes por los Derechos Humanos, declararon por el caso de su hijo, Oscar Alfredo, quien permanece desaparecido desde el 23 de diciembre de 1976. Rigo declaró que, luego de sospechar el secuestro de su hijo, que estaba pasando el verano en Neuquén, fue con su marido a la Policía Federal para averiguar sobre la desaparición. Al atenderlos les dijeron que seguramente estaba "en el río comiendo un asadito con los amigos".

Posteriormente, reclamó justicia al Tribunal, y preguntó "¿Dónde están? ¿Quiénes los mataron? ¿Por qué no dicen qué hicieron con ellos?". Rigo pidió "que se traiga a Roberto De Caso, primo hermano de mi hijo, él marcó la casa y lo entregó a Oscar". De Caso era personal del Servicio de Inteligencia. Su marido relató que "Oscar empezó su militancia en la universidad, su gran pecado fue pertenecer a una agrupación estudiantil". "Está confirmado que estuvo en La Escuelita, David Lugones reconoció su voz", afirmó.

Al finalizar su declaración pidió "que no se juzgue por homicidio, que no maten a los desaparecidos, que en cada juicio 30.000 memorias tengan 30.000 verdades".
   
También declaró David Lugones, sobreviviente del centro clandestino de detención "La Escuelita", quien relató que estuvo detenido desde el 29 de marzo de 1976, durante nueve meses en la Unidad 9 de La Plata, ciudad donde estudiaba medicina. Lo trasladaron a Neuquén el 27 de diciembre de 1976, para permanecer detenido hasta su liberación, el 30 de diciembre del mismo año.
   
"Sentía escuchar mi propio grito", expresó al referirse a las descargas eléctricas que recibía mientras lo interrogaban. Agregó que en una oportunidad escuchó una conversación donde reconoció la voz de Oscar Alfredo Ragni, que dijo "yo soy de Neuquén, pero estudiaba arquitectura en La Plata". Además, aseguró haber visto ropa interior de Oscar en el baño.

Mañana se realizará una nueva audiencia en la que se espera la presencia de otros cuatro testigos.
Fuente:Telam


07-02-2014
“Espero tener fuerzas hasta que me digan quién secuestró a mi hijo"
Lo afirmó ayer Inés Ragni, Madre de Plaza de Mayo Filial Neuquén y Alto Valle, durante una nueva audiencia en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en la región.
“Pido una vez más justicia y espero tener fuerzas hasta que un día el Tribunal me cite delante de todos los imputados y me diga quién secuestró a mi hijo, quién lo mató y donde está”, aseveró ayer Inés Rigo de Ragni, representante de Madres de Plaza de Mayo Filial Neuquén y Alto Valle, durante una nueva audiencia del juicio de La Escuelita III, que trata sobre los delitos de lesa humanidad cometidos en la región.

Terminada la feria judicial, el Tribunal Oral Federal de Neuquén retomó ayer por la mañana las audiencias en este proceso judicial con los testimonios de Inés y su marido Oscar Ragni, quienes estuvieron acompañados por gran cantidad de militantes políticos y de derechos humanos.

Con sus 86 años la madre de Plaza de Mayo aseveró que no se cansará de reclamar justicia y exigió la presencia en la sala de los imputados. Actualmente sólo asiste a las audiencias Jorge Di Pasquale, quien durante la última dictadura cívico-militar se desempeñaba como teniente coronel de Inteligencia.

Al comenzar su declaración sobre el secuestro de su hijo Oscar Ragni, quien permanece desaparecido, Inés aseguró que su sobrino Roberto Decaso fue el que “marcó su casa”.

“Él pasó y me preguntó si estaban los chicos, un rato después lo vinieron a buscar”, aseguró la mujer. Decaso era personal del servicio de Inteligencia y la testigo reclamó que lo llamen a declarar.

Cara a cara
Inés pidió a los jueces que le dejen hacer una pregunta a Di Pascuale, a quien le habló directamente para consultarle si su cara le era familiar y si estando al mando del servicio de Inteligencia del Ejército sabía si “Decaso era un alcahuete”. El presidente del Tribunal Leónidas Moldes no tardó en aclarar que el imputado no podía responder, ya que no estaba en momentos de su declaración indagatoria.

A respuesta de la abogada querellante por el Ceprodh, Natalia Hormazabal, Inés explicó que su militancia comenzó con la desaparición de su hijo y aclaró que nunca pensó que serían 38 los años caminando por las calles de Neuquén buscando a sus hijos.

“Sí él hubiera matado a alguien tenía todo el derecho de estar acá sentado como sí lo tienen los imputados. ¿Ellos los mataron? ¿Dónde están? Nosotras las madres vamos a seguir pidiendo aparición con vida”, afirmó la mujer, quien había ingresado a la sala ajustándose el pañuelo blanco sobre su cabeza.

Luego prestó testimonio Oscar Ragni, que detalló la búsqueda de su hijo en la Policía Federal y el Comando. Dijo que en todos lados las respuestas eran negativas.

Ragni relató, además, que trabajó en la cantina del Batallón por lo que conocía a varios militares a quienes también les preguntaron por el paradero de su hijo.

Dijo que se reunió con los militares Rolando Boero, con José Luis Sexton y finalmente con Farías Barrera, quien era el encargado de “dar respuestas”.

Ragni afirmó que está confirmado que su hijo estuvo secuestrado en el centro de detención La Escuelita, ya que su amigo David Lugones (quien declaró por la tarde) lo escuchó y que también otra persona que trabajaba en la cocina de apellido Torino le había dicho que el 24 de diciembre llevaron a un joven del Barrio El Progreso, que había venido hacía pocos días de La Plata, descripción que coincidía con la de Oscar.

El militante de los derechos humanos exigió a los jueces que no juzguen por homicidio. “Los desaparecidos no están muertos, están acá, están en todos lados, no hay ley que los pueda matar. No hay justicia sin verdad y la verdad está oculta”, reclamó Ragni, quien además le pidió al Tribunal que abra los expedientes para poder saber qué pasó con los 30 mil desaparecidos.
Fuente:LaMañanaNeuquen                       

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