19 de febrero de 2014

OPINIÓN.

19.02.2014 
el anteproyecto de reforma del código penal 
Se vienen tiempos menos liberticidas
Nuevas herramientas para corregir una de las mayores deudas de la democracia: el sistema carcelario. 





Por: Rodolfo Yanzón
Hoy el tema central es el control de precios. ¿A cuántos se les ocurriría controlar los estragos que las leyes penales causan a los más desprotegidos?

El anteproyecto de reforma del Código Penal fue presentado por la comisión encargada de su redacción. Más allá de describir ciertas conductas como delitos e imponer sanciones a quienes las llevan a cabo, el Código Penal consagra los bienes que tiende a proteger y por eso, aunque no se lo conozca en detalle, influye en nuestras vidas. Es una ley que guarda relación con el patrimonio de las personas, pero mucho más con la libertad –la prisión es la pena más grave–. Esta ley remite a la cárcel y, al menos en principio, el proyecto permite avizorar tiempos menos liberticidas. Elimina la prisión perpetua y se reducen las penas (la mayor es de 25 años, con excepción del genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad, que ascienden a 30), dejando atrás las fatales consecuencias que impusieron las llamadas leyes Blumberg. Se prevén sanciones alternativas a la prisión, como la multa y la inhabilitación, y hasta la restricción de la libertad durante los fines de semana o el arresto domiciliario; todas medidas que repercutirán sobre una de las mayores deudas que tiene la democracia con los Derechos Humanos, que es el sistema carcelario. Pero para mejorar las cárceles se necesitan también decisiones políticas, administrativas y judiciales, aunque ese es otro tema.

La eliminación de la pena única para los homicidios agravados; mayor racionalidad para los casos en que se usan armas; nuevos criterios sobre el aborto; no criminalizar la tenencia de droga para consumo personal; facultar a los fiscales a impulsar o no las investigaciones según su importancia; indemnización para las personas absueltas que hayan padecido cárcel; asistencia para víctimas y familiares de condenados; mayor protagonismo de la víctima que puede, incluso, concluir el proceso en caso de arribar a un acuerdo; mejor política de registro de antecedentes para no estigmatizar a la gente; considerar la situación económica, social y cultural del acusado; son algunas de las novedades sobresalientes.

Otro punto que merece mayor relieve es el de las sanciones a personas jurídicas –sociedades, empresas– que se hayan beneficiado con el crimen, como la cancelación de la personería jurídica, la suspensión de actividades y la intervención judicial para salvaguardar los derechos de los trabajadores, además de preverse crímenes como el desabastecimiento.

Como se trata de un intento de unificar en un mismo texto todos los delitos enunciados en distintas leyes, debe entenderse que quedarán derogadas normas que significaron un retroceso tanto en materia penal como en Derechos Humanos, como son las leyes denominadas "antiterroristas".

En estos días en que España sancionó una ley para restringir el acceso a su sistema judicial, echando por la borda el trabajo realizado en los casos de las dictaduras latinoamericanas –entre otros–, merece párrafo aparte la inclusión de la jurisdicción universal que permite a los jueces intervenir en crímenes como el genocidio y la tortura, cualquiera sea el lugar en que se cometan.

Aunque el proyecto establece que los crímenes contra la humanidad no pueden ser amnistiados, debería incluir a los crímenes de guerra e imponer las mismas excepciones respecto del indulto. Un avance es que el plazo de prescripción no corre mientras el acusado mantenga su condición de funcionario público, lo que comprende casos como las torturas en las cárceles o el gatillo fácil policial.

En relación con el delito de genocidio, sería conveniente aprender de nuestra propia experiencia y del debate surgido en torno a los juicios de lesa humanidad, dado que el proyecto sigue a la Convención Internacional, pero nada obsta a que la ley nacional tenga un alcance mayor, incorporando de algún modo a los grupos políticos –excluidos de la Convención–, ya sea expresamente o mediante una fórmula que los incluya, como contienen –con diferencias– los códigos francés, boliviano o colombiano. De hecho, el mismo proyecto tiene la noción de grupos políticos cuando trata la persecución de otros grupos como delito de lesa humanidad.

Respecto de la caza y la pesca de especies amenazadas o en vía de extinción así como la alteración de su hábitat, debería discriminarse si se trata de animales o lugares declarados monumentos naturales (como el yaguareté o el huemul) y si el crimen se cometió en lugares protegidos, como los parques nacionales. Algo similar debería pensarse sobre la destrucción o el incendio de masas forestales.

Se puede revertir el desquicio promovido por años de irresponsabilidad de dirigentes políticos y de medios de comunicación. Es de esperar que el proyecto tenga debate parlamentario y que, más allá de las inevitables voces de quienes creen que la política se dirime en el terreno de la represión, vea la luz próximamente. Por primera vez, la ley penal es noticia de modo distinto que el semen de Maradona.


19.02.2014
"Las condiciones nos favorecen" 
Parece que el juicio con los fondos buitre se encamina hacia una resolución a favor de la Argentina, con el tratamiento del caso por el máximo tribunal estadounidense. 
Por: Walter Formento 
Influyen las acciones que llevó adelante el Grupo Gramercy y que hicieron a la fractura de los fondos inversores; y la preocupación que le genera a la administración de Barack Obama la posibilidad de que una crisis en uno de los países emergentes repercuta en el resto de los que comparten su condición económica.

Así, es central que la corrida financiera global relacionada con los fondos de la FED (Banco Central de EE UU) se haya solucionado a favor de la posición de la Casa Blanca. Eso confirma que el presidente Obama tendrá más condiciones y aire para atender la cuestión e intervenir para que el caso no se vuelque hacia la intención de los especuladores. El mundo emergente va a seguir significando más del 60 o 65% del PBI global e incluso puede aumentar su peso, con lo que no es deseable que se desate una nueva corrida contra estos actores. Además, en un costado, también puede influir la compra de Telecom por parte de David Martínez, que es próximo a las acciones de Gramercy.



19.02.2014 
Un momento para ser prudentes
Concretamente, y por lo que se vio, se habla de un bólido a falta de una explicación más exacta. Es preciso atender dos detalles: el hecho de que era de día y estaba nublado.




Por: Mariano Ribas
Por estas dos cosas, justamente no existen registros de que haya sido un bólido, como tampoco existen testigos calificados porque era imposible verlo en esas condiciones. Es decir que deberíamos ser prudentes. Lo que se sabe es que en torno a las 9:30 hubo un estampido, un sonido similar a un trueno que se oyó en el sur de Santa Fe y en el Norte de la provincia de Buenos Aires. Si fue un bólido, se trata de un meteoro, no de un meteorito, como muchos dijeron, porque los meteoritos son las partículas de un meteoro que se encuentran en tierra firme. Si fue un meteoro, en todo caso hay que decir que se puede tratar de uno de tamaño superior a los que caen todos los días, que se desintegró a decenas de kilómetros del suelo, porque su velocidad osciló entre los 100 mil y 200 mil kilómetros por hora. Pero para asegurar eso es preciso hallar las partículas del meteoro, es decir los meteoritos, lo cual nunca es fácil. En cuanto a la información que escuché que se unía este fenómeno al anuncio de la NASA, se trata de otra imprecisión. Ya que lo que informó la NASA es que un asteroide, el 2000-EM26 pasó a 3 millones de kilómetros de la Tierra, que son varias veces la distancia que hay entre la Tierra y la Luna. Esto no tiene nada que ver con lo del ruido que oyeron los vecinos de Santa Fe.
*Del Planetario Galileo Galilei de la Ciudad de Buenos Aires
Fuente:TiempoArgentino


Panorama 
El pueblo, un lobo lejos de Wall Street
18/02/2014
Por Gabriel Fernández*
Imagen de la última película de Martin Scorsese. Foto: La Vanguardia.
Imagen de la última película de Martin Scorsese. Foto: La Vanguardia.
Sin ignorar los problemas suscitados al bolsillo popular por la injustificada creciente de precios dispuesta por productores primarios y fabricantes concentrados de alimentos (fíjese más abajo), es posible analizar los datos observados esta semana para entender el cauce por el que transita la economía nacional. Y por tanto, en fino vínculo, la política.

Por un lado, parece ordenarse la liquidación de divisas. Desde el comienzo de febrero, cuando el Estado retomó la presión pública sobre los exportadores, ingresaron al Banco Central casi mil millones de dólares.

Para las próximas semanas se aguarda un volumen de dos mil millones más. En este punto coinciden fuentes oficiales y cerealeras.

El dólar volvió a bajar y parece ser una tendencia. Tanto en el normal como en el delictivo, las cifras se empiezan a ubicar en un tono adecuado. Es probable que en dos meses alcance el lugar real que necesita la industria argentina. Sin embargo, todavía hay secuelas sobre pymes, cooperativas y ciudadanos que perdieron un segmento por ahorrar en pesos. Es pertinente lograr un impulso más para recobrar credibilidad en la moneda propia.

En cuanto a las arcas del Estado, enero mostró una ostensible recuperación de la capacidad recaudatoria : se registró superávit fiscal en las cuentas. Esto también contribuye, en el marco antedicho, para que la relación peso – dólar se equilibre. Es importante celebrar esta noticia, pero sin ceder a la presión liberal para “ahorrar” en inversión social. En esa dirección, el titular del BCRA tendría que dejar de formular declaraciones “tranquilizadoras”.

Al ver el horizonte desde el interés popular, vale advertir que las demandas hacia las paritarias oscilan entre el 25 y el 30 por ciento. Este último caso, liderado por la siempre referencial Unión Obrera Metalúrgica, podría configurar el tope. Es probable que algunos sindicatos políticamente opositores hagan cáscara con cifras siderales para poner el gobierno en dificultades. Pero entre esos porcentajes oscilará el reclamo.

Y para cerrar este análisis breve, volvemos al inicio: los precios. Tras dos semanas de batalla, es posible indicar que se alcanzó una victoria parcial al frenar el alza de los productos. La campaña Precios Cuidados se desplaza con éxito; en apariencia, una parte de las capas medias opositoras comprendieron que era una estupidez solidarizarse con los formadores de precios y dejar de lado al gobierno en su intento por morigerar la creciente.

El pueblo argentino se plantó frente a las grandes compañías en hilván con la prédica oficial. Es un buen dato para una futura toma de conciencia de los zonzos, y para ratificar la inteligencia de quienes apuestan al desarrollo y profundización del Proyecto Nacional y Popular. Es factible hacer buenas cosas en conjunto; es posible, además, controlar variables que por mucho tiempo estuvieron manejadas por grandes monstruos empresariales en detrimento de la comunidad.

Otros desafíos siguen pendientes. La elaboración de los eslabones faltantes de la cadena productiva es uno de ellos; el mejoramiento de la integración al mundo económico nacional de pymes y cooperativas, otro (con una perspectiva francamente desconcentradora). Y –si las paritarias se orientan en el sentido comentado- el apuntalamiento de los planes destinados a contener situaciones complejas. No es inviable. Los altibajos no llegaron a forjar una crisis.
* Director La Señal Medios – Area Periodística Radio Gráfica
Fuente:RedaccionRosario

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