Hoy vas a ser la mujer que tengas de ser
En una fecha que, como tantas otras, pretende ser cooptada por el mercado y su regla elemental de reproducción masiva del consumo, una gran cantidad de mujeres se movilizó por las calles de Rosario reapropiándose del espacio público para reivindicar los derechos obtenidos a lo largo de la historia, así como denunciar y exigir el reconocimiento y cumplimiento de las demandas vigentes.
Por Eugenia Rodriguez
Bajo la consigna de “salir a las calles para luchar por nuestros derechos”, mujeres de las más diversas edades, colores, formas y estilos se congregaron en la Plaza Pringles de la ciudad, portando la bandera de: “encontramos en las calles una vez más, recordando la lucha de las mujeres, que seguimos sufriendo desigualdades impuestas por el patriarcado capitalista”.
La tarde latía en todo su esplendor cuando poco a poco las y los movilizados fueron llegando al lugar fijado para conmemorar el día de la Mujer Trabajadora y el día de la Visibilidad Lésbica. Los carteles con algunas de las consignas hacían su entrada, portados por las distintas agrupaciones sociales, gremiales, estudiantiles y políticas que se sumaron a la jornada, dejando entrever los ejes de la convocatoria.
Los minutos pasaban y la Plaza de Córdoba y Pte. Roca se iba ocupando cada vez más, al mismo tiempo que comenzaba a tomar color con los cánticos, los pañuelos verdes, las charlas y encuentros, los dibujos en el rostro y las luces de las cámaras de fotos, deseosas por captar cada momento y expresión.
Recién cuando el reloj marcó las 18, la columna empezó a dar los primeros pasos que la llevarían hasta calle San Luis para luego continuar por Buenos Aires, hasta adentrarse en el histórico Monumento a la Bandera. En el camino, los cantos fueron una constante, voces diversas acompañadas por los clásicos bombos y las palmas se replicaban en una extensa marea. El paisaje se complementaba a su vez, con la repartida de volantes a los transeúntes que en medio de la rutina diaria paraban para preguntar, agregar alguna valoración, o simplemente mirar.
Luego de dejar sus huellas por las calles, la movilización llegó a la Plaza 25 de Mayo -en la que cada jueves rondan las Madres de Plaza de Mayo de la ciudad-, para comenzar a atravesar las escalinatas del Monumento y llegar bajo los árboles de Córdoba y el Río, en donde ya todo estaba preparado para la lectura del documento central.
El documento
“Es necesario hacer un rescate de nuestra historia y de esta fecha que fue y es muy debatida por sus orígenes. El hecho histórico que le dio nacimiento viene desde Rusia. El 23 de Febrero del antiguo calendario ruso -8 de marzo en el calendario occidental- era el día que desde hacía años las rusas habían elegido para luchar por sus derechos. En esa fecha, pero de 1917, las obreras textiles de San Petesburgo irrumpieron con una paralización de actividades que terminó por desencadenar una huelga general”, detalla el texto en sus inicios para remarcar que “la verdadera historia del 8 de marzo fue borrada y en su lugar se reforzó una versión norteamericana”, en referencia al incendio en una fábrica textil en el que murieron obreras de Estados Unidos, pero que “no tiene fecha precisa, más allá de que su verdadera dimensión también posee fuerza e importancia dentro de la historia del feminismo”.
La lectura continuó en las voces de distintas mujeres que tomaron la palabra para hacerse oír ya que, como se planteó ,“en muchísimas ocasiones somos mujeres las que tomamos en nuestras manos los problemas de nuestro pueblo y salimos a pelear por lo que nos corresponde”.
Se destacó que “aún hoy las mujeres somos las más golpeadas dentro de las clases oprimidas y explotadas, en Argentina el 74 por ciento de las trabajadoras tenemos sueldos por debajo de la canasta básica, y a nivel mundial el 80 por ciento de lxs pobres somos mujeres. Somos nosotras quienes seguimos viviendo de manera más violenta la precarización, los despidos, las consecuencias de una política impositiva que perjudica a los y las de abajo, el no reconocimiento del trabajo doméstico, la inferioridad de nuestros sueldos frente a los de los varones, la desocupación”.
Tal análisis del contexto actual que afecta a cientos de mujeres y reafirma que mucho se logró pero mucho queda aún por hacer, abarcó también la situación de las mujeres trabajadoras “quienes seguimos siendo las más castigadas por las condiciones de trabajo, fundamentalmente las trabajadoras obreras, que en la mayoría de las fábricas se ven privadas de derechos muy básicos como el día libre por enfermedad de sus hijos e hijas, se encuentran en magras condiciones de seguridad e higiene y viviendo de manera más violenta el acoso de los jefes”.
Acorde a las pancartas que exigían “Aborto legal, seguro y gratuito”, se hizo referencia a que en el país, “siguen realizándose 700.000 abortos clandestinos al año, y el 29 por ciento de las muertes de mujeres en edad gestacional son por causa del aborto ilegal, siendo las más pobres quienes corren esta suerte”, sumándose el rechazo a la reforma del Código Civil y Comercial que “avasalla aún más el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos”.
Cuando la noche daba las primeras señales de su llegada, volvió a remarcarse que el 7 de marzo se recuerda también a Natalia Pepa Gaitán, asesinada en Córdoba hace cuatro años por ser lesbiana. Desde entonces, este día es central en la lucha contra la lesbofobia y por la visibilidad lésbica.
Feminicidios: 295 en el 2013
“Exigimos que se aplique en todo el país la ley de Educación Sexual Integral para terminar de una vez con los mandatos y la violencia de la heterosexualidad impuesta en nuestra sociedad”, se reclamó al respecto, para alzar nuevamente la voz y denunciar la vulneración permanente de derechos de las mujeres sometidas a diversas situaciones de violencia, desde la mediática que “objetiviza nuestros cuerpos y nos vende como productos prefabricados para el disfrute ajeno, hasta la forma más extrema de violencia: los femicidios”.
La ONG Casa del Encuentro difundió estos días un informe en el que se da cuenta de que durante 2013 se produjeron 295 femicidios, la mayoría de ellos cometidos por parejas o ex parejas de las mujeres en las casas de las víctimas, un crimen que dejó huérfanos a 405 niñas y niños. A partir de relevar casos publicados en 102 medios de comunicación -ya que no existen estadísticas oficiales- el informe presentado ante la sede de Naciones Unidas en Buenos Aires, identificó también que 39 hombres y niños murieron al quedar en la “línea de fuego” del femicida o fueron asesinados para “castigar” a las mujeres, lo que se denomina femicidio vinculado.
Frente a estas cifras -que lejos de ser meras estadísticas representan vidas perdidas a causa de la violencia de género en su máxima expresión- desde la ONG, sus directoras Fabiana Tuñez y Ada Rico, sostienen como reclamos esenciales: que el Congreso Nacional sancione un proyecto de “Privación de Patria Potestad del padre condenado por homicidio agravado conforme al artículo 80 inciso 11 del Código Penal de la Nación Argentina de las hijas e hijos en común con la víctima”, considerando que 186 homicidios de género fueron perpetrados por parejas o ex parejas de las mujeres. A ello se suma la necesidad de que no se quite el agravante por violencias de género en la reforma del Código Penal, un plan nacional para erradicar esta violación a los derechos humanos, oficinas de atención a víctimas en todas las provincias, la garantía del acceso a la justicia y capacitaciones a todas las personas involucradas en la temática.
En el mismo sentido, se expresa en el documento elaborado por organizaciones de la ciudad que “la desidia estatal se evidencia con la Ley de Protección Integral para prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las mujeres que si bien fue sancionada y reglamentada, no cuenta con un presupuesto que permita viabilizarla”. En Rosario si bien “gracias a la movilización impulsada por la Multisectorial de Mujeres y lxs familiares de víctimas de femicidios logramos declarar la emergencia social en materia de violencia de género, hoy el teléfono verde continúa sin dar respuestas satisfactorias a las mujeres que lo necesitamos, el presupuesto municipal 2014 sigue dando la espalda a la participación de las organizaciones de mujeres que vivimos y contenemos las situaciones de violencia en los distintos territorios”.
Para concluir, el permanente reclamo de justicia se replicó de forma masiva a la vera del Paraná y los nombres de Sandra Cabrera, Silvia Suppo, Jere, Mono y Patóm, Mercedes Delgado y los tantos pibes que mueren cada día en las barriadas populares sonaron con fuerza, junto con la denuncia de un “sistema judicial reproductor del patriarcado, que violenta nuevamente a las mujeres víctimas de violencia de género cuando recurren en busca de justicia, como socio de los negociados del narcotráfico y la trata de mujeres” y el reclamo por “igual representación de las mujeres en nuestros órganos gremiales, políticos y sociales”.
Cuando las luces de la ciudad ya alumbraban los rostros de quienes desde diferentes espacios y a través de diversas maneras aportaron a la organización y concreción de la jornada, y mientras los pies se predisponían a seguir bailando al ritmo de Tío Gasheta y las Chiquita Machado, una frase cerraba la idea central de la jornada: “somos conscientes de que nuestros derechos sólo pueden ser garantizados por el fruto de la lucha de las organizaciones y movimientos de mujeres”.
Fuente:enREDando.org.ar
Domingo, 09 de marzo de 2014
“Juana en el arco”, envío radial hecho por mujeres femeninas y feministas
Las Juanas son Florencia Coll, Sonia Tessa, Virginia Giacosa y Fernanda Blasco, son cuatro amigas periodistas y Anna Gandolla, la operadora. Va los viernes de 20 a 21 por Radio Universidad.
Para Recordar. Giacosa, Coll, Blasco, Gandolla y Tessa, posan con fotos de grandes mujeres de la historia. (Foto: V. Benedetto)
Por Laura Vilche
“Juana en el arco. Prensa, noticias, publicaciones. Los viernes de 20 a 21 en Radio Universidad Rosario (103.3)”. Así se presentan en Facebook y se quedan cortas. “Juana en el arco”, el primer programa en la ciudad pensado, producido y conducido sólo por mujeres es mucho más que eso. Las Juanas, Florencia Coll, Sonia Tessa, Virginia Giacosa y Fernanda Blasco, son cuatro amigas periodistas y Anna Gandolla, la operadora.
A pesar del nombre este programa no es de historia ni deportivo. Pero las cinco mujeres que lo hacen son tan vigorosas como la doncella de Orleans (aunque la pobre, en 1432, terminó en la hoguera y ellas no sueñan para nada con ese final). Y si bien no les interesa el fútbol, atajan todos los penales cuando se trata de ir a fondo con cualquier tema, prejuicio o injusticia contra la mujer. O sea, no van al banco: no son segundas voces ni están para decir sólo la temperatura, el horóscopo o recetas de cocina.
“Debatimos sobre el aborto, pero también sobre la plataforma o el pelo frisado por la humedad”, aclaró Virginia Giacosa.
Las Juanas son distintas entre sí pero a ninguna les es ajena la actualidad, son domésticas y profesionales, contestadoras y contestatarias, femeninas y feministas.
Creen que tenía razón Simone de Beavoir cuando decía que “mujer no se nace, se hace”, y ponen en práctica ese pensar también en este programa, que lejos de lo imaginado es visitado y escuchado por muchos varones que repudian el patriarcado, el machismo o el triste empecinamiento de querer moldear a las mujeres.
El año pasado (también con Ivanna Romero) las Juanas hicieron 30 programas. Sólo por eso (y nada menos) el municipio les acaba de otorgar el premio Juana Manso que incentiva el trabajo periodístico en la promoción de la igualdad de oportunidades entre varones y mujeres.
Y van por más. Este viernes, horas antes del Día de la Mujer, lanzaron el primer programa de 2014, no sin antes hacer decenas de otras cosas en su casa, en sus trabajos y con sus afectos. Como toda mujer.
Se juntan siempre a media cuadra de la radio en un bar-librería para terminar de armar el programa. Un momento que definen como “caóticamente productivo”.
“¿Vos tenés el guión?”, preguntó una esta vez. “No, se los mandé a todas por mail”, se escuchó. “¡Uh! Me olvidé de preguntarle a la entrevistada qué le gusta tomar, ya la llamo”, dijo una más.
El diálogo se dio ante la mirada resignada de Anna Gandolla, la operadora, que confesó: “Traen tanto material y hablan tanto que una hora de programa no les alcanza. Pero ojo, saben lo que hacen”.
Cabe aclarar. “Juana en el arco” es dinámico y ruidoso como un recreo. Beben al aire con sus invitados, rifan libros, sacan fotos, discuten, entrevistan, dialogan por Facebook, se interrumpen y se ríen mucho. También de ellas. Al punto que eligieron como cortina musical el tema “Loca” (Chico Trujillo).
Es que hablar con humor y a la vez con seriedad es parte de su lógica. A quienes las critican por atravesar todo tema con la perspectiva de género les pueden contestar que “las Juanas saben hablar de la viyela, seda y encajes”, pero también les estampan los argumentos de las condiciones no igualitarias entre el varón y la mujer.
“Desde antes de nacer si sos mujer piensan pintarte la pieza de rosa y de celeste si sos varón. El género atraviesa nuestra vida, pero esas condiciones no son igualitarias sino jerárquicas. Generalmente todo lo masculino viene investido de connotaciones valoradas socialmente y lo femenino, no; salvo el cuidado de otros”, explicó Sonia Tessa.
En el programa del viernes pasado uno de los temas fue “el amor líquido” en los tiempos que corren. Léase: “¿No hay hombres?” Ellas creen que sí. Y frente a los prejuicios de quienes creen que las feministas son todas mujeres bigotudas, feas, enojadas, lesbianas, abstinentes de sexo, aburridas o que están contra los varones, Fernanda Blasco dejó en claro. “A las Juanas nos gustan los varones, esos son estereotipos como el de la rubia tarada. Sólo somos distintos, pero si el varón viene de salir con los amigos te habla sólo del partido que jugó con ellos y los goles. Las mujeres cuentan que hablaron de ellas, sus hijos, sus amigas, su vida”.
Florencia Coll dijo que “para nada” se trata de competir o de estar contra los varones. “El tema es si son buenos compañeros, amorosos, tanto en el trabajo como en la pareja, si comparten la mirada feminista”.
Tomaron posición sobre más temas. La maternidad hoy, los lugares comunes para la mujer en el periodismo. Debatieron el planteo de la periodista inglesa Caitlin Moran (autora de Cómo ser mujer) sobre si una feminista debe exigir que sus pares no cuenten con una señora de la limpieza. Opinaron sobre una “mujer fuerte, pero no feminista” como Cristina de Kirchner. Pero para seguir, mejor escucharlas a ellas el próximo viernes. Vale la pena sintonizarlas.
Fuente:LaCapital
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