9 de abril de 2014

CONDENARON A DIEZ IMPUTADOS POR EL SECUESTRO DE MARITA VERON A PENAS DE ENTRE 22 Y 10 AñOS.

“ALGO DE PAZ PARA MARITA”
Por Soledad Vallejos
A doce años del secuestro de Marita Verón, diez de los acusados fueron condenados a penas de 10 a 22 años de prisión. Su madre, Susana Trimarco, se mostró conforme con el fallo y aseguró que seguirá “peleando hasta que se sepa qué hicieron” con su hija



CONDENARON A DIEZ IMPUTADOS POR EL SECUESTRO DE MARITA VERON A PENAS DE ENTRE 22 Y 10 AñOS
Doce años después, llegó el día de la justicia
Los hermanos Chenga y Chenguita Gómez recibieron 22 años. Daniela Milhein y Alejandro González, 18. El resto, entre 17 y 10. Las penas fueron levemente menores que las pedidas por la fiscalía y la querella. Trimarco se mostró conforme. Recibió un llamado de la Presidenta.
Por Soledad Vallejos

Susana Trimarco recibió con conformidad el fallo, pero dijo que ahora se abre la etapa de “seguir buscando a mi hija”.Imagen: Télam
A doce años y cinco días de que sus padres, su marido y su hija vieran por última vez a Marita Verón, la Justicia tucumana dictó condenas de entre 22 y 10 años para diez responsables de su secuestro y explotación sexual. Desde la tarde de ayer, dos personas deben cumplir 22 años de prisión como coautores y otras ocho entre 22 y 10 años por haber sido encontradas partícipes necesarios con diferentes grados de responsabilidad. El tribunal leyó las sentencias poco después de las 14.30 ante una sala colmada, en la que escuchaban Susana Trimarco y su hijo Horacio, hermano de Marita. Para los mellizos José “Chenga” y Gonzalo “Chenguita” Gómez, la Justicia dictó 22 años de prisión por considerarlos coautores de “retención y ocultamiento agravado (...) para el ejercicio de la prostitución”; para Daniela Milhein y su ex pareja, Alejandro González, también considerados coautores, 18 años. Para los demás seis condenados, considerados todos partícipes necesarios, las penas difirieron: a Carlos Luna y el ex policía Pascual Andrada, les correspondieron 17 años; a María Azucena “doña Claudia” Márquez, 15; a Humberto Derobertis, 12; a Mariana Natalia Bustos y Paola “doña Patricia” Gaitán, 10. Al fin de la audiencia, Trimarco dijo estar “conforme” porque “encontramos un poco de paz para mi hija, además de justicia para esas otras chicas a las que estos delincuentes les hicieron tanto daño”. Hasta último momento, agregó Trimarco, hasta el fin mismo de la audiencia en la que finalmente la Justicia provincial dictó condenas por el caso que volvió visible la trata de personas de Argentina, ella abrigó una expectativa. “Esperaba un grito que diga dónde está, esperaba que digan ‘búsquela en tal lado’”, contó. Por eso la madre de Marita advirtió que el fallo cierra una etapa, pero no termina la búsqueda: “Seguiremos peleando hasta que sepamos qué hicieron con mi hija”.

“Estas condenas dan un final a algo que costó sangre, sudor y lágrimas. No hay nadie contento y alegre, pero esto da la tranquilidad espiritual de que Susana demostró judicialmente que lo que ella denunciaba era verdad, que no era una novela ni nada de lo que decían. Y para nosotros es una reivindicación profesional. Una cosa es que te ganen un partido, otra que te lo roben, y nosotros en 2012 tuvimos la sensación de que nos robaron el juicio”, reflexionó en diálogo con Página/12 José D’Antona, abogado de la querella junto con Carlos Garmendia.

Entre el fin de la audiencia y la primera hora de la noche, nueve de los condenados fueron trasladados para cumplir prisión preventiva, mientras que la décima condenada fue conducida a una casa en la que cumplirá prisión domiciliaria al menos durante los siguientes quince días. Al terminar la lectura de las condenas, el secretario del tribunal, Carlos Lix Klett, informó que los fundamentos de los jueces Emilio Páez de la Torre, Dante José Ibáñez y Juana Juárez serán dados a conocer el jueves 24 de abril.

Con el dictado de penas en la audiencia, el tribunal completó lo iniciado por la Corte Suprema de Justicia de Tucumán en 2013, cuando revisó el fallo absolutorio dictado en 2012 por los camaristas Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina (ambos, hoy en camino a la jubilación) y Eduardo Romero Lascano. En diciembre del año pasado, el máximo tribunal se sirvió de las mismas pruebas, las mismas declaraciones y los mismos testimonios evaluados el año anterior, y entendieron que esos materiales eran lo suficientemente “contundentes” como para condenar a 10 de los 13 imputados que llegaron a aquel debate oral. Las tres excepciones tuvieron diferentes motivos: Lidia Irma “Mamá Lili” Medina, madre de los mellizos Gómez y presunta cabecilla de la red de prostíbulos riojanos, falleció en febrero de 2013, en prisión, donde se encontraba por otra causa; en cuanto a los hermanos María Jesús y Víctor Rivero, en cambio, acusados por la autoría intelectual y efectiva del secuestro de Marita, respectivamente, la Corte entendió que no había más que “sospecha desprovista de la certeza necesaria” para considerarlos responsables.

La audiencia de ayer transcurrió en dos partes. Por la mañana, luego del breve alegato en el que la condenada Mariana Natalia Bustos se declaró inocente, el tribunal pasó a un cuarto intermedio para deliberar. Pasadas las 14, acusados, fiscalía y querella volvieron a ingresar en la sala para escuchar la decisión de los jueces. Los fiscales Manuel López Rougés y Carlos Sale habían pedido 25 años de prisión para los mellizos Gómez, Natalia Milhein y Alejandro González, algo en lo que habían coincidido los abogados de Trimarco. Para los restantes seis condenados, la querella había solicitado 24 años, por considerar que sus responsabilidades eran similares, al tener roles intercambiables en la estructura dedicada a la trata y la explotación de la que fue víctima Marita. En cambio, la fiscalía había pedido 20 años para Luna, Márquez, Bustos y Andrada, y 15 para Gaitán y Derobertis.

El tribunal optó por condenas levemente menores en todos los casos.

Antes de la audiencia, los defensores de los condenados habían advertido que recurrirían las condenas. En ese caso, contarán con dos instancias: un recurso de casación ante la Corte Suprema provincial y, luego, un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de la Nación.



UNO A UNO, LOS RESPONSABLES DEL CASO
Las penas y los penados
Por Soledad Vallejos


Los hermanos José “Chenga” Gómez, a la izquierda, y Gonzalo “Chenguita” Gómez recibieron la condena más alta, de 22 años
Los fundamentos para las condenas establecidas por la Justicia tucumana recién se conocerán el 24 de abril. Sí se sabe, hasta ahora, que la resolución de la Corte Suprema provincial firmada en diciembre de 2013 por Antonio Gandur, Antonio Daniel Estofán y Claudia Beatriz Sbdar fue unánime al considerar que, tras el debate oral de 2012, había pruebas suficientes para condenar a 10 de los 13 imputados. En su revisión, los magistrados señalaron que el tribunal de la Sala 2 de la Cámara Penal había valorado las pruebas “de un modo arbitrario, irrazonable y descontextualizado, exhibiendo una fundamentación meramente aparente”. Por ello, la Corte ordenó conformar una sala que dictara las condenas indicadas a quienes desde ayer cumplen prisión preventiva, al menos hasta que recurran las condenas.

- José Fernando, “Chenga”, y Gonzalo José “Chenguita” Gómez: mellizos, hijos de la fallecida Irma “Mamá Lili” Medina, responsables de regentear en La Rioja una red de prostíbulos donde fue esclavizada sexualmente Marita. Los testimonios coinciden en señalar que Chenga había elegido a Marita como su “doña” y la había obligado a parir un hijo suyo. Fiscalía y querella pidieron 25 años de prisión para ambos; el tribunal dictó 22 por considerarlos coautores “del delito de retención y ocultamiento agravado” de Marita Verón “para el ejercicio de la prostitución”.

- Daniela Natalia Milhein y su ex marido Andrés Alejandro González: fueron sindicados como “reclutadores” de mujeres con las que alimentar la red y los prostíbulos. Milhein les prometía trabajo como niñeras o domésticas, terminaba por mantenerlas secuestradas en su casa, con el auxilio de González, quien también ayudaba a vejarlas y hacer lo preciso para someterlas. Fiscalía y querella pidieron 25 años de prisión para ambos; el tribunal dictó 18 años para cada uno de ellos, en calidad de coautores.

- Carlos Alberto Luna y Domingo Pascual Andrada: Luna, marido de la también condenada Paola Gaitán, administraba el prostíbulo riojano El Desafío, de la fallecida Medina y los mellizos Gómez, en el que diversos testimonios ubicaron a Marita Verón en algún momento tras su secuestro. Formalmente responsable del lugar, Luna aseguró que las mujeres explotadas allí permanecían en el lugar por su voluntad, algo que desmintieron los testimonios recolectados. El ex policía Andrada fue sindicado por testimonios y documentos como responsable de trasladar mujeres entre Tucumán y La Rioja para abastecer los prostíbulos. La fiscalía había pedido 20 años para ambos; la querella, 24. El tribunal los condenó a 17 años de prisión, como partícipes necesarios.

- María Azucena Márquez: hermana de crianza de los mellizos Gómez, conocida como Doña Claudia y sindicada como madama de un prostíbulo de los Gómez y su madre. Los testimonios indicaron que colaboró en el ocultamiento y la explotación sexual de Marita: la obligó a teñirse el pelo, usar lentes de contacto de color, prostituirse. Para ella, la fiscalía pidió 20 años de prisión; la querella, 24. El tribunal le dictó condena por 15 años, como partícipe necesario.

- Humberto Juan Derobertis: encargado del prostíbulo riojano El Desafío, según testimonió Luna y reconoció el propio Chenguita Gómez. La fiscalía pidió para él 15 años; la querella, 24. El tribunal le dictó condena de 12 años de prisión por considerarlo partícipe necesario.

- Mariana Natalia Bustos: esposa de Chenga Gómez, con quien tuvo un hijo, y en cuya casa Marita era mantenida cautiva cuando sobrevenían allanamientos en los prostíbulos riojanos. La fiscalía pidió para ella 20 años de prisión; la querella, 24. El tribunal le dictó condena por 10 años, al encontrarla partícipe necesaria.

- Cynthia Paola Gaitán: mujer de Luna, administradora de los prostíbulos de Medina y Gómez. La fiscalía pidió para ella 15 años de prisión; la querella, 24. El tribunal le dictó condena por 10 años de prisión. Es la única que cumple arresto domiciliario, al menos durante los próximos 15 días.


ZAIDA GATTI, TITULAR DEL PROGRAMA CONTRA LA TRATA
La reivindicación de las víctimas
Zaida Gatti es titular del Programa de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata. No sólo presenció el juicio en su nueva fase, sino que fue testigo ante el primer tribunal, el que dispuso la absolución de los imputados. “Recién hoy sentimos que algo de justicia se hizo. Hoy pensaba en cada una de las víctimas que vinieron a declarar y en la necesidad de contarles sobre este revés de la causa, en que pueden salir a la calle sin miedo, en que no tienen que ocultarse y en que lo que hicieron no fue en vano”, dijo a Página/12 en comunicación telefónica.

“El Poder Judicial ha sido el obstáculo más grande que tuvimos en la lucha contra la trata –señaló Gatti–. Fue el más difícil de capacitar porque no aceptaban participar en cursos de capacitación en los que las/los capacitadores fueran psicólogas/os o especialistas de áreas por fuera del Poder Judicial.”

Zaida Gatti sostuvo que durante el juicio que finalizó en diciembre de 2012, el fallo absolutorio, que alcanzó a todos los imputados, “surgió del desconocimiento que tenía el tribunal de lo que les pasa a las víctimas de la trata y se basó en que cuando se produjo el delito no había ley que la sancionara. El fallo de hoy es un ejemplo de lo que se puede. El tribunal se apoyó en tratados internacionales firmados por el país, previos a la sanción de la ley de trata”. La especialista agregó que “cuando no hay intenciones de sancionar la trata es porque se está viendo a una mujer pobre y prostituta. Ese es el Poder Judicial que no queremos. Como dijo la Presidenta, queremos una Justicia que no le dé la espalda a la sociedad”.

Respecto del fallo del tribunal que ayer impartió las condenas, dijo que su “importancia es muy grande, no sólo por las sentencias, que fueron muy cercanas a lo que se pidió, sino que esta sentencia evaluó el testimonio de las víctimas de otro modo. En diciembre de 2012 no sólo sentimos un dolor tremendo por la injusticia de las absoluciones, sino porque ellas nos decían que ‘ellos están libres y nosotras tenemos miedo’. Hubo casos en que no las pudimos volver a conectar. no quisieron volver a hablar ni aparecer. Fue muy difícil. Los días que tuvimos que ir a declarar no es que sólo habían pasado diez años... Las víctimas tampoco habían recibido asistencia psicológica en aquel momento. Muchas de ellas tuvimos la suerte de que se ubicaran con los profesionales de la Fundación Marita Verón, pero muchas otras volvieron a sus casas y trataron de borrar lo que les había pasado. Es uno de los efectos que produce el trauma. Esas chicas sufrieron violaciones, violencia, física y psíquica, torturas, no hay psiquis que pueda soportar, por eso se escinden cuerpo y psiquis, y borran la experiencia”.


Cristina habló con Trimarco
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner contó ayer que se comunicó con Susana Trimarco, y le dijo que era un “ejemplo”, capaz de convertir “lo feo, lo malo y hasta lo irreparable en algo bello”. La Presidenta, a través de la cadena nacional, informó que llamó a Trimarco después de que se conocieran las condenas a los diez acusados del secuestro y la de-saparición de Marita el 3 de abril de 2002. “Está feliz”, dijo Cristina sobre Trimarco. “Estaba feliz, si puede estar feliz alguien que busca a su hija y no la encuentra”, completó la Presidenta. Cristina relató que Trimarco le contó que ahora que se conoció la sentencia que condenó a la cárcel a los diez acusados “terminó una etapa y ahora empieza otra, la de seguir buscando a mi hija, la de seguir ayudando”. Desde Tecnópolis, donde hasta el 20 de abril se desarrolla el Encuentro Federal de la Palabra, Cristina señaló que le dijo: “Vos sos un ejemplo, porque lo malo, lo feo y hasta lo irreparable lo convertís en algo bello”. Apenas conocido el fallo del tribunal tucumano, Trimarco, que es titular de la Fundación María de los Angeles, agradeció el apoyo recibido de la Presidenta “desde su condición de gobernante del país, pero fundamentalmente desde su rol de madre”.
Fuente:Pagina12



8-4-2014
Marita Verón
Tucumán

La segunda sentencia
Marita Verón: todos los condenados a prisión con penas de 10 a 22 años

"Algo de justicia hemos conseguido por Marita y por todas las chicas", dijo Susana Trimarco después de que el tribunal de Tucumán leyera la sentencia para los 10 condenados por el secuestro y explotación sexual de Marita Verón. Las penas van de 10 a 22 años de prisión.
Por: Milva Benitez

Foto Leo Vaca
En 10 minutos, el tribunal de Tucumán leyó los montos de las penas para cada uno de los 10 condenados por el secuestro y explotación sexual de María de los Ángeles "Marita" Verón, desaparecida hace 12 años. "Hoy se cierra una primera etapa y empieza una nueva en mi vida, porque faltan muchos más que tienen que pagar por lo que le hicieron a Marita", dijo Susana Trimarco a Infojus Noticias antes de conocer la sentencia que dejo a todos los acusados tras las rejas. Las penas fueron desde los 10 hasta los 22 años.
Minutos después recorrió con su hijo, Horacio Verón, y parte del equipo que la acompaña, las más de 20 cuadras que los separaban de tribunales. En otro auto la siguieron José D'Antona y Carlos Garmendia, los abogados que la representaron en este proceso y Zaida Gatti, la titular de la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Víctimas de trata del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. La oficina asistió a las testigos que, habiendo sido vejadas y explotadas por los acusados, dieron su testimonio durante los 10 meses del juicio que se desarrolló en 2012, y que terminó con la absolución de los 13 acusados.

En el primer piso de tribunales, los 10 condenados ya estaban en la sala. Los jueces Emilio Páez de la Torre, Dante Ibáñez y Juana Juárez, ingresaron cuando el público terminó de acomodarse en los bancos de madera, con lugar para unas 50 personas que esperaron el veredicto. Dieron cinco minutos para que los reporteros gráficos hicieran su trabajo. Después, Ibáñez, a cargo de la presidencia, advirtió: "No voy a permitir ningún tipo de manifestación o ataque, de lo contrario tendré que dar por concluida la lectura y ordenaré desalojar la sala". No fue necesario: con rigurosa celeridad leyó el veredicto.

Por mayoría, con la disidencia de Páez de la Torre, definieron las siguientes condenas: Daniela Natalia Milhein: 18 años; Andrés Alejandro González: 18 años; José Fernando "Chenga" Gómez: 22 años; Gonzalo José Gómez: 22 años; Cynthia Paola Gaitán: 10 años; Carlos Luna: 17 años; Domingo Pascual Andrada: 17 años; Mariana Natalia Bustos: 10 años; María Azucena Márquez: 15 años y Humberto Derobertis: 12 años. Todos se fueron con prisión preventiva, menos Paola Gaitán, que contó con el beneficio de la domicialiaria por tener hijos chicos.

Por una puerta lateral, con custodia policial, los condenados fueron los primeros en salir. Lo hicieron en silencio. Algunos fueron esposados antes de que los sacaran hacia la Alcaidía de Tribunales. "No alcanzaban las esposas para todos", deslizó una fuente de tribunales. No hubo escándalo ni gritos cuando finalmente los sacaron del primer piso de tribunales por uno de los pasillos que da a un patio central.

A la cárcel
"Algo de Justicia hemos podido conseguir por Marita y por todas las chicas", dijo Trimarco a la prensa a salir de la sala. En ese momento, siempre escoltada por D'Antona y Garmendia, habló largamente con los medios. Reconoció que esperaba penas más altas, se mostró y dijo conforme.
En la otra ala de tribunales, los detenidos aguardaban en la alcaidía para ser trasladados. Los hombres fueron llevados a la cárcel de Villa Urquiza, en la capital tucumana. Las mujeres, probablemente a la Brigada Femenina, también en la capital, o a la cárcel de mujeres, en las afueras. En la puerta de este centro de detención emplazado en el edificio judicial, Jorge Cáceres, el abogado de José Fernando "Chenga" Gómez, adelantó a Infojus Noticias que va a pedir que su defendido sea excarcelado porque la sentencia no está firme, y la van a apelar.

Ayer, la hija de Daniela Milhein y Rubén Ale -fuera de esta causa pero señalado por Trimarco como responsable por la desaparició de su hija -, dijo a Infojus Noticias que apelarán la sentencia hasta llegar a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La semana pasada la Corte tucumana rechazó la presentación de una de las defensas, que pretendió frenar el debate que hoy terminó con la definición de los montos de las penas. Cuestionaron el voto de la Corte provincial del pasado 13 de diciembre, cuando estos 10 acusados fueron condenados.

"Ese recurso extraordinario se rechazó porque todavía el procedimiento no estaba completo, faltaba conocer las penas", dijo a Infojus Noticias Claudia Sbdar, una de las vocales que fundamentó el voto que revirtió la absolución que en diciembre de 2012 escandalizó por la impunidad en la que dejaba a la red de explotadores sexuales que operaban en La Rioja y Tucumán. Ahora, la tarea de revisar esta nueva sentencia integrada (con el voto de la sala que integra Sbdar en el máximo tribunal provincial y la decisión del nuevo tribunal inferior que definió las penas), de ser presentada por los defensores, caerá en otra sala o con otra integración en la Corte provincial, y recién después de esa resolución el caso puede llegar a la Corte nacional.

“Otra justicia es posible”
Zaida Gatti se abrazó con Susana Trimarco al conocer la decisión de los jueces. Antes, había hablado con Infojus Noticias. "La revisión de ese fallo demuestra que otra justicia es posible", afirmó Gatti y recordó que la sentencia de 2012 -que fue revisada por la Corte provincial en diciembre del año pasado- fue "una muestra de la carencia de información, de capacitación e insensibilidad de un Poder Judicial que no está preparado para trabajar con una perspectiva de género y derechos humanos".

Afuera de tribunales la ciudad seguía con su ritmo habitual. Cuando los acusados salieron del Palacio de Tribunales en camiones de traslado del Servicio Penitenciario, la tucumana Daniela Milhein, amenazó: "¡Esta no es la última palabra!". Para Susana Trimarco tampoco, antes de conocer la sentencia, cuando habló con Infojus Noticias en la sede de la Fundación que lleva el nombre de su hija, recordó que hay otra causa -aún en trámite y a la que hace poco la Corte nacional dio la venia para que avance -donde otras 12 personas pertenecientes a esta misma banda están siendo investigadas.

"Mi lucha es para encontrarla a ella, saber dónde está y cómo está. Yo no quiero morirme sin saber qué hicieron con mi hija, jamas voy a abandonar la búsqueda de ella. Si yo dejo de buscarla nadie va a hacer nada por ella", arremetió Trimarco.

Y se mostró tranquila de que los condenados no puedan seguir amenazando a su nieta Micaela. El abogado de la Fundación María de los Ángeles Verón contó a Infojus Noticias que tanto el equipo jurídico como Susana Trimarco y su nieta Sol Micaela Catalán Verón tienen una fuerte custodia. "En diciembre de 2012, después de la sentencia de la absolución, todos los acusados se fueron con sus abogados (salvo dos de ellos) a festejar a un prostíbulo", recordó el abogado. "Por buena fuente sabemos que esa noche el Chenga dijo que iba a secuestrar y matar a Micaela, que esa iba a ser su venganza contra Susana", agregó. Por este dato, y nuevas amenazas en enero de este año, Micaela no se encuentra en Tucumán en este momento.
Fuente:Infojus

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