Maiorana: “Es una torpeza no reconocer las leyes progresistas del gobierno”
11 abr, 2014
Por David Narciso
El rector de la UNR propone una autocrítica sobre el perfil opositor de la UCR y fortalecer el Frente Progresista en Santa Fe. Prácticamente descartó ir por la reelección en la UNR y planea incursionar en la arena electoral en 2015.

11 abr, 2014
El rector de la UNR propone una autocrítica sobre el perfil opositor de la UCR y fortalecer el Frente Progresista en Santa Fe. Prácticamente descartó ir por la reelección en la UNR y planea incursionar en la arena electoral en 2015.
Darío Maiorana dice que lo está pensando, pero tiene prácticamente decidido no disputar otra reelección como rector de la Universidad Nacional de Rosario. Cree que después de dos mandatos están dadas las condiciones para “intentar una candidatura pública” por la UCR en 2015. No es para menos: la UNR es una plataforma de gestión pública respaldada por el tercer presupuesto más grande la provincia, detrás del de la provincia y el de la Municipalidad de Rosario. En 2014 los recursos previstos alcanzan 1.550 millones, un poco más que el de la capital provincial. Con esas cartas sobre la mesa, Maiorana respondió preguntas sobre la marcha de la alianza con sectores kirchneristas en el gobierno de la universidad, sobre el funcionamiento del Frente Progresista en Santa Fe y dejó frases muy críticas del perfil opositor de la UCR en el Congreso. El corolario para su última etapa como rector es la reciente elección al frente del Consejo Interuniversitario Nacional, el órgano que integran los rectores de todo el país.
—¿Contribuyó en su designación en el CIN el hecho de que lidere una alianza con sectores kirchneristas?
—En el CIN se eligen los rectores por cuestiones de oportunidad. Y en mi caso por unanimidad. El anterior rector es afiliado al justicialismo; y el anterior, radical. Ocurre que la Universidad de Rosario hace 8 o 9 años que recuperó injerencia por programas, premios, docentes, referencias internacionales, entre otras variables que pesan.
—¿Cómo es la convivencia con esos sectores kirchneristas?
—Funciona en tanto que todos tenemos puesta la camiseta de la UNR. En ningún momento planteamos una utilización partidista de la universidad. Ningún docente puede decir que se le negaron fondos o una firma por no ser del grupo que tiene la responsabilidad de gobernar. Uno de los primeros edificios que hicimos en mi gestión fue el de Ingeniería, cuyo decano es del Partido Socialista.
—¿Qué cambia con la salida del vicerrector Eduardo Seminara?
—Nada. Ahora el Consejo Superior verá los caminos que fija el estatuto para reemplazar al vicerrector en licencia. No afecta en nada, hay una relación madura.
—¿Hay una década ganada en la Universidad?, como dice la presidenta.
—En esta última década el país estaba maduro para tomar ciertas resoluciones, pero obviamente que hubo una decisión política. A partir del segundo año de Néstor Kirchner se presentaron al Parlamento proyectos de mayores presupuestos para educación y ciencia. A la vez estuvo la creación del Ministerio de Ciencia, Investigación y Tecnología. Antes de eso el Estado tenía montones de ventanillas: Conicet, Inta, Inti, Fundación Exportar, programas de fomento, entre muchos otros. Es decir que a la par que se aumentaron presupuestos se democratizó el acceso, porque antes tenías cincuenta ventanillas y no te enterabas de nada, y ahora tenés dos y todo está en internet al acceso de todos.
—¿Ya descartó ir por otra reelección como rector?
—Lo estoy pensando.
—Se dice que estudia candidatearse a diputado nacional. ¿Es así?
—Le decía que lo estoy pensando en función de mi experiencia administrando una de las instituciones más grandes de la provincia. Creo que están dadas las condiciones para plantear una candidatura pública. Si no se diera, no tengo ningún problema en volver a mi cátedra, que nunca dejé.
—¿Participa de la vida partidaria de la UCR?
—Participo activamente. Tengo diálogo con todos los dirigentes de mi partido y de otros partidos, diputados, concejales, excelente relación con todos los bloques del Concejo Municipal. Diálogo con el vicegobernador como con el diputado Luis Rubeo, que es presidente de la Cámara de Diputados, con los diputados nacionales de Santa Fe, con prácticamente todos los intendentes del área de influencia de la universidad.
—¿Cuál es su valoración sobre el Frente Progresista?
—Si lo que me pregunta es cómo funciona el Frente, creo que un frente tiene que ver con alternancia, con los mejores hombres para los mejores puestos, mesas de diálogo, agenda común parlamentaria, posturas sobre problemas nacionales. El Frente tiene que ser fortalecido porque de todos esos fundamentos cumple con pocos.
—¿Y a nivel nacional?
—Creo que la UCR es el gran partido de la oposición y que necesita de un timonel que le devuelva vocación de disputar la Presidencia. Necesita un debate interno, encontrar consensos y volver a la tradición republicana de buscar los mejores hombres y las mejores ideas, no oponerse porque sí, porque eso hace que la gente dispare y no los vote. Encontrar fuerza en los dirigentes que obtuvieron el apoyo popular, no porque implique que sean los mejores, sino porque representan al electorado. Sé que eso solo no alcanza, que hay que debatir ideas, proponer. Yo creo que el gobierno nacional en estos años ha propuesto leyes muy importantes y que fueron muy progresistas. Es una torpeza no reconocerlo. Si no, estamos en una postura infantil en la que nada sirve sino lo que yo hago, la historia empieza cuando yo llego, y en realidad no es así.
—¿Está proponiendo una autocrítica del actual papel de la UCR como oposición?
—Por supuesto. No hay posibilidad de crecimiento si no hay crítica. Mucha gente votaría un proyecto nacional y popular que viniera del radicalismo, pero con propuestas acordes a lo que necesita la sociedad y que tome en cuenta cosas que ya se hicieron. Por ejemplo: negar la Asignación Universal por Hijo es una barbaridad. Si no estoy de acuerdo en todo caso veré cómo lo modifico si llego al gobierno. Hay problemas acuciantes, la seguridad es uno de ellos, la educación es otro. Hay que producir una revolución educativa que deconstruya toda la rémora que tenemos todavía de los 90. Sin embargo todos hablan de la brecha tecnológica. Y la educación no se va a solucionar con mejores edificios y tablets, porque nuestros chicos saben más de tecnología que los maestros y profesores.
—¿En qué contexto hay que leer su encuentro con el diputado Cobos?
—Me convocó a Buenos Aires para comentarme de un proyecto educativo que él tiene, hará unos dos meses. Me entrevisté con él como me junto con el resto de los diputados.
—¿No hay que agregarle ningún condimento electoral?
—No, nada más que eso.
Paritarias y obra social
—¿Hay problemas financieros en la obra social de la UNR?
—No, este jueves se sesionó y se aprobó por unanimidad un rebalanceo de las cuotas sociales para cumplir con la ley, que acá se había aplicado parcialmente. El año pasado iniciamos una revisión sobre cómo calcular los aportes de los afiliados. La ley dice que se descuente un 3% sobre la base de una jornada completa. En el caso del gremio universitario podés tener un cargo de 10, 20, 30 o 40 horas. La ley dice que tenés que hacer el aporte sobre la base máxima y no mínima. Entonces se está recalculando.
—Ese cálculo imagino generaba problemas con lo que menos cobran, porque el aporte es proporcionalmente muy alto.
—Sí, pero de otra manera se genera una situación donde tenías prestaciones de alta complejidad con un aporte de 30 pesos al mes, que era irrisoria.
—¿Por qué no hay paritarias en la UNR?
—No es que no hay paritarias, lo que ocurrió es que la comisión directiva del sindicato que cesó en octubre estuvo impugnada judicialmente, por lo cual no había paritarios reconocidos. Y la actual que asumió en octubre nombró sus paritarios recién la semana pasada. Por lo tanto no puede haber paritarias si no hay paritarios.
—¿Entonces hay paritaria nacional y local?
—Así es.
Fuente:ElCiudadanoylaGente
—¿Contribuyó en su designación en el CIN el hecho de que lidere una alianza con sectores kirchneristas?
—En el CIN se eligen los rectores por cuestiones de oportunidad. Y en mi caso por unanimidad. El anterior rector es afiliado al justicialismo; y el anterior, radical. Ocurre que la Universidad de Rosario hace 8 o 9 años que recuperó injerencia por programas, premios, docentes, referencias internacionales, entre otras variables que pesan.
—¿Cómo es la convivencia con esos sectores kirchneristas?
—Funciona en tanto que todos tenemos puesta la camiseta de la UNR. En ningún momento planteamos una utilización partidista de la universidad. Ningún docente puede decir que se le negaron fondos o una firma por no ser del grupo que tiene la responsabilidad de gobernar. Uno de los primeros edificios que hicimos en mi gestión fue el de Ingeniería, cuyo decano es del Partido Socialista.
—¿Qué cambia con la salida del vicerrector Eduardo Seminara?
—Nada. Ahora el Consejo Superior verá los caminos que fija el estatuto para reemplazar al vicerrector en licencia. No afecta en nada, hay una relación madura.
—¿Hay una década ganada en la Universidad?, como dice la presidenta.
—En esta última década el país estaba maduro para tomar ciertas resoluciones, pero obviamente que hubo una decisión política. A partir del segundo año de Néstor Kirchner se presentaron al Parlamento proyectos de mayores presupuestos para educación y ciencia. A la vez estuvo la creación del Ministerio de Ciencia, Investigación y Tecnología. Antes de eso el Estado tenía montones de ventanillas: Conicet, Inta, Inti, Fundación Exportar, programas de fomento, entre muchos otros. Es decir que a la par que se aumentaron presupuestos se democratizó el acceso, porque antes tenías cincuenta ventanillas y no te enterabas de nada, y ahora tenés dos y todo está en internet al acceso de todos.
—¿Ya descartó ir por otra reelección como rector?
—Lo estoy pensando.
—Se dice que estudia candidatearse a diputado nacional. ¿Es así?
—Le decía que lo estoy pensando en función de mi experiencia administrando una de las instituciones más grandes de la provincia. Creo que están dadas las condiciones para plantear una candidatura pública. Si no se diera, no tengo ningún problema en volver a mi cátedra, que nunca dejé.
—¿Participa de la vida partidaria de la UCR?
—Participo activamente. Tengo diálogo con todos los dirigentes de mi partido y de otros partidos, diputados, concejales, excelente relación con todos los bloques del Concejo Municipal. Diálogo con el vicegobernador como con el diputado Luis Rubeo, que es presidente de la Cámara de Diputados, con los diputados nacionales de Santa Fe, con prácticamente todos los intendentes del área de influencia de la universidad.
—¿Cuál es su valoración sobre el Frente Progresista?
—Si lo que me pregunta es cómo funciona el Frente, creo que un frente tiene que ver con alternancia, con los mejores hombres para los mejores puestos, mesas de diálogo, agenda común parlamentaria, posturas sobre problemas nacionales. El Frente tiene que ser fortalecido porque de todos esos fundamentos cumple con pocos.
—¿Y a nivel nacional?
—Creo que la UCR es el gran partido de la oposición y que necesita de un timonel que le devuelva vocación de disputar la Presidencia. Necesita un debate interno, encontrar consensos y volver a la tradición republicana de buscar los mejores hombres y las mejores ideas, no oponerse porque sí, porque eso hace que la gente dispare y no los vote. Encontrar fuerza en los dirigentes que obtuvieron el apoyo popular, no porque implique que sean los mejores, sino porque representan al electorado. Sé que eso solo no alcanza, que hay que debatir ideas, proponer. Yo creo que el gobierno nacional en estos años ha propuesto leyes muy importantes y que fueron muy progresistas. Es una torpeza no reconocerlo. Si no, estamos en una postura infantil en la que nada sirve sino lo que yo hago, la historia empieza cuando yo llego, y en realidad no es así.
—¿Está proponiendo una autocrítica del actual papel de la UCR como oposición?
—Por supuesto. No hay posibilidad de crecimiento si no hay crítica. Mucha gente votaría un proyecto nacional y popular que viniera del radicalismo, pero con propuestas acordes a lo que necesita la sociedad y que tome en cuenta cosas que ya se hicieron. Por ejemplo: negar la Asignación Universal por Hijo es una barbaridad. Si no estoy de acuerdo en todo caso veré cómo lo modifico si llego al gobierno. Hay problemas acuciantes, la seguridad es uno de ellos, la educación es otro. Hay que producir una revolución educativa que deconstruya toda la rémora que tenemos todavía de los 90. Sin embargo todos hablan de la brecha tecnológica. Y la educación no se va a solucionar con mejores edificios y tablets, porque nuestros chicos saben más de tecnología que los maestros y profesores.
—¿En qué contexto hay que leer su encuentro con el diputado Cobos?
—Me convocó a Buenos Aires para comentarme de un proyecto educativo que él tiene, hará unos dos meses. Me entrevisté con él como me junto con el resto de los diputados.
—¿No hay que agregarle ningún condimento electoral?
—No, nada más que eso.
Paritarias y obra social
—¿Hay problemas financieros en la obra social de la UNR?
—No, este jueves se sesionó y se aprobó por unanimidad un rebalanceo de las cuotas sociales para cumplir con la ley, que acá se había aplicado parcialmente. El año pasado iniciamos una revisión sobre cómo calcular los aportes de los afiliados. La ley dice que se descuente un 3% sobre la base de una jornada completa. En el caso del gremio universitario podés tener un cargo de 10, 20, 30 o 40 horas. La ley dice que tenés que hacer el aporte sobre la base máxima y no mínima. Entonces se está recalculando.
—Ese cálculo imagino generaba problemas con lo que menos cobran, porque el aporte es proporcionalmente muy alto.
—Sí, pero de otra manera se genera una situación donde tenías prestaciones de alta complejidad con un aporte de 30 pesos al mes, que era irrisoria.
—¿Por qué no hay paritarias en la UNR?
—No es que no hay paritarias, lo que ocurrió es que la comisión directiva del sindicato que cesó en octubre estuvo impugnada judicialmente, por lo cual no había paritarios reconocidos. Y la actual que asumió en octubre nombró sus paritarios recién la semana pasada. Por lo tanto no puede haber paritarias si no hay paritarios.
—¿Entonces hay paritaria nacional y local?
—Así es.
Fuente:ElCiudadanoylaGente
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