“Conmigo tampoco cuenten”
Mientras se continúen produciendo hechos de violencia entre vecinos. Mientras se fomente la barbarie desde las redes sociales o medios masivos de comunicación. Mientras se busque saciar la sed de venganza con actos aberrantes a los que se denomina "justicia por mano propia”. Mientras se distinga entre delitos "buenos" y delitos "malos". Mientas se argumente que una cartera vale una vida. Yo digo que no cuenten conmigo. No pienso así.
El ejemplo que siempre me ha guiado es el de los familiares de las víctimas del terrorismo de Estado y miembros de organismos de Derechos Humanos. Ellos sufrieron crímenes indecibles, casi inimaginables, para los que incluso se inventaron conceptos. Les desarmaron sus familias, mataron a sus hijos, robaron a sus nietos y desaparecieron a sus seres queridos. Quienes lo hicieron, curiosamente, también hablaban de hacer justicia, de reprimir y castigar los crímenes para lograr la pacificación nacional. Pero en estos 38 años los familiares esperaron y reclamaron que se hiciera justicia y no se cometió un solo acto de venganza contra los verdugos. Hoy, gracias a la lucha por Verdad, Justicia y Castigo que ellos han llevado adelante por décadas, existe una mayor conciencia sobre los delitos perpetrados por la dictadura que despierta el repudio de la sociedad. Por eso creo que es preciso continuar luchando en ese sentido, porque los recientes casos de violencia tienen un germen similar. Ese que permite a algunos pensar que tienen la potestad de violar los derechos de otra persona, de quebrarla, de terminar con su vida o su conciencia. Los violentados, a quienes se los llama despectivamente delincuentes, también tienen familias que los aman, los lloran y los sufren y que ahora deberán reclamar por justicia. Nada justifica la muerte, ni los golpes, ni la tortura de los que fueron objeto. Puedo entender a quienes se sienten inseguros y con bronca, pero nunca voy excusar esas acciones. Me afectan todos los delitos, los que cometen quienes roban una cartera, como los otros, los que nunca salen a luz pública pero lesionan gravemente al Estado. La corrupción, la evasión tributaria, los robos de “guante blanco” también son execrables, aún cuando jamás generen la turba violenta que patea cabezas de chicos indefensos con sus espaldas pegadas al piso. En Santa Fe se vive un momento de clara transición. Pasamos de una justicia escritural, oculta y lenta a una oral, rápida, de cara a la sociedad. De una policía organizada sobre bases militarizadas a una fuerza con espíritu democrático. Esos cambios no son fáciles de hacer, sobre todo cuando a muchos no les convienen y pretenden frenarlos. Sin embargo, desde los distintos poderes estamos trabajando fuertemente para paliar esta crisis que nos afecta a todos. Por esto, me niego a consentir el camino del delito aunque se disfrace de justo. Seguiré transitando el de la institucionalidad y la democracia, trabajando a favor de que el Estado cumpla con su deber de proteger al ciudadano y por una sociedad más igualitaria e inclusiva.
Dra. Alicia Gutiérrez
Diputada provincial Partido SI Frente Progresista Cívico y Social (0341) 155 896126 |
Porque tenemos memoria y sabemos la verdad luchamos por la justicia
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