27-8-2014
Nieto restituido
Entrevista a radio Vorterix
Ignacio Guido Montoya Carlotto: "Mis padres actuaron de buena fe"
Nieto restituido
Entrevista a radio Vorterix
Ignacio Guido Montoya Carlotto: "Mis padres actuaron de buena fe"
El nieto recuperado 114 habló de sus padres de crianza y la relación de ellos con su entregador. “Actuaron en una situación laboral particular, en un ámbito rural, hay que ponerlo en contexto”, dijo.
Leo Vaca
La situación particular a la que se refirió Ignacio tiene que ver con la relación que sus padres de crianza –Clemente y Juana– tenían con Francisco “Pancho” Aguilar, quien hoy ya no hay dudas fue la persona que lo entregó a poco de haber sido arrancado de los brazos de Laura Carlotto, detenida desaparecida en el centro clandestino de detención La Cacha, en La Plata.
En relación a si conocía a Aguilar, Ignacio Guido dijo que sí, que no le tiene bronca, pero que le “gustaría que se sepa cómo fue la cosa, para que quede en claro. Y es una situación re dolorosa, porque le pasó a mis viejos. Lo conocía, no tenía contacto fluido pero lo conocía”, dijo y recalcó que la relación que unía a su entregador con sus padres de crianza era una “una situación patronal”.
“Yo me siento un agradecido de una manera que no puedo explicar. Tuve una infancia súper feliz, logreé lo que yo quería que era vivir de la música, desarrollarme de esa manera. Y ahora recibo esa noticia que es tener dos familias, y ahora tengo tres familias. Y eso viene a sumar. No vienen a revolver nada, viene a resolver”, aclaró.
“Siento que en nuestra relación de alguna manera solamente hubo una interrupción, como amigos que no ves y cuando te reencontrás todo está en el punto en que lo dejaste… aca pasa lo mismo con las dos familias”, contó en relación al vínculo con los Carlotto y los Montoya. “La genética siempre aparece y no solo en los rasgos físicos… en muchísimas cosas. Esa una situación que se repite siempre, lo que pasa es que la crianza de otros nietos restituidos era opuesta, como en este caso no ocurrió, eso es más fácil el encuentro”, dijo.
En otro pasaje de la entrevista, el nieto de Carlotto explicó que evaluó la situación a la que se enfrentarían sus padres de crianza cuando él se presentara ante Abuelas para hacerse el ADN. “Todo el mundo lo evalúa, y este un mensaje para dejar, es una contradicción a la que uno se enfrenta, está la sensación de ponerlos en riesgo, no siempre se reacciona de la misma manera… pero hay que dejar en claro: firmemente lo más importante es la búsqueda de la verdad por sobre todo”, dijo y reafirmó su compromiso: “Estaré comprometido con la lucha de las abuelas. Este caso tomo mucha resonancia y mucha gente consulta para sacarse dudas y es un lugar que yo ocupo con mucho gusto”.
Olavarría, mucho por hacer
“Este es mi lugar en el mundo, acá hay mucho por hacer”, dijo Ignacio Guido en relación a Olavarría. También, dijo en relación a la posibilidad de que en la ciudad cementera haya más hijos de desaparecidos que es “una hipótesis de la investigación… de que puede haber otro como yo acá nomás… yo no lo sé, hay mucha gente que está dando a conocer diferentes historias, empiezan a salir por la notoriedad de este caso… acá hay otro nieto, Juan, que está tratando de hacer conocer todo lo que pasó en la ciudad hace tiempo”.
En relación a la historia de sus padres y particularmente a la de Laura Carlotto, Ignacio Guido contó que ya tienen en sus manos el libro de la periodista Maru Ludueña que reconstruye la historia de su madre. “Una de las cosas que me contaron mis familiares fue de ese libro, que era una recopilación histórica con un muy buen contexto, es un gran libro, lo empecé… pero encontrarse con todo eso escrito es algo que tengo que tomármelo con tiempo”, explicó el nieto de Estela.
La verdad nos hace libres
En todo momento, Ignacio Guido dijo que desde que recuperó su identidad la está pasando “muy bien”, aunque tiene que acostumbrarse a la idea de “perder el anonimato”. “Es una sensación bastante fuerte, si bien no cultivaba el más bajo de los perfiles, soy músico, tampoco estoy acostumbrado a estar en la tapa de todos los diarios”. En este sentido, Ignacio Guido contó que está retomando poco a poco sus actividades laborales y que está, incluso volviendo a los ensayos para tocar con su banda. “Ahora se abren algunas puertas que antes no las tenía ni pensadas”, explicó y también dijo que se quedará en Olavarría. “Mi actividad musical también es una actividad política, hoy tengo la convicción que mi camino está por acá”, reforzó y aclaró “soy solamente un músico que se está reencontrando con su familia y es lo que quiero ser”.
El apoyo de su mujer Celeste fue central para que Ignacio Guido tomara la decisión de ir hacia la verdad. “Si no hubiera estado con ella no sé si hubiera sido fácil, no sé si hubiera sido”, explicó y definió a Celeste como “una leona”. “El amor es lo que va a triunfar. El ejemplo de mi abuela, de incansable búsqueda a través del amor, es un ejemplo del que yo quisiera aprender. Bronca no tengo. Estoy muy agradecido”, concluyó.
26-8-2014
Entrevista
Nieto 114
"Soy solo un músico que se está reencontrando con su familia”
Entrevista
Nieto 114
"Soy solo un músico que se está reencontrando con su familia”
Víctor Hugo Morales entrevistó esta mañana, por radio Continental, a Ignacio Guido Carlotto Montoya. El nieto 114 contó como fueron sus primeros años en Olavarría y cómo lo criaron. Habló de su pasión por la música y sobre cómo vive su restitución. Pidió a todos los que tengan dudas por su identidad que "se hagan el ADN".
Ignacio Guido habló esta mañana con Víctor Hugo Morales, en Radio Continental. Contó cómo fueron sus primeros años en Olavarría: “Viví en el campo hasta los 14 años. Después me mudé a la casa de una tía, en Loma Negra, porque iba a la escuela técnica en turno noche”. Ahí vivó hasta que egresó y se fue a estudiar música en el conservatorio Roma de Avellaneda. Y dijo que ya empezó el trámite para cambiar su nombre en el DNI.
La pasión por la música
El primer acercamiento con la música, Ignacio Guido lo tuvo a los 12 años en una tertulia con músicos del pueblo. “Me pasó algo que me movilizó. Sentí que era algo que tenía que ver conmigo y empezó una historia que me tiene prendido hasta hoy”.
Sobre sus gustos, destacó que hay una camada “muy interesante de músicos jóvenes que no son tan populares como a uno le gustaría, pero que están haciendo una música increíble”. Y enumeró al Chango Spasiuk, Carlos Aguirre y Guillermo Klein.
También dijo que lo están llamando mucho como músico. “Es una alegría para mí porque me permite hacer la música que hice siempre, en más lugares y quizás en mejores condiciones. Eso me tiene muy feliz”.
“En mi música hay varias búsquedas, que creo que tiene que ver con mi propia búsqueda de identidad. Se me han juntado varias cosas: el tango, el folklore, el jazz y la improvisación, que es algo que no quiero abandonar nunca”.
- ¿Las letras son tuyas?- le preguntó Víctor Hugo.
- Sí, salvo alguna colaboración con algún poeta. Hay escritos míos que están en prosa que formaron parte de un suplemento cultural. Mi poesía siempre fue para hermanarla con música.
- ¿Quiénes formaron tu ideología y tu sensibilidad por la música?
- Mis padres adoptivos me criaron con una serie de valores que si bien no estaban orientados a ninguna ideología política, representan una opción de ver al mundo con la mayor honestidad posible, con amor y respeto hacia los demás. También es cierto que cuando empecé a estudiar en el conservatorio, descubrí otra historia y empecé a construir una identidad y personalidad que sostengo hasta hoy. Y después hay una cuestión mágica, de similitudes entre mi familia y yo que claramente no la adquirimos por el contacto. Ahora puedo entender un montón de cosas, como por ejemplo de dónde viene mi pasión por la música. Ahora sí puedo decir que viene de mi familia biológica, de mi papá, de mi abuelo, de la familia Carlotto. Eso no lo sabía.
Las repercusiones en Olavarría
En otra parte de la entrevista, Víctor Hugo le preguntó sobre las repercusiones de su identidad en Olavarría. “En mi pueblo recibí numerosas muestras de cariño. Voy caminando por la calle y todos me cuentan lo que les pasó cuando se enteraron de la noticia. Lo estoy viviendo con mucha alegría, es una linda sensación”.
“La mitad de la ciudad estaba conmovida y a la otra mitad no le interesaba. Es una característica de la ciudad, pero siento que lentamente va cambiando. Y si todos trabajamos para que eso cambie, vamos a tener una ciudad con más conciencia social. La ciudad está conmovida por Estela, la abuela insignia que recuperó a su nieto. Que uno de los casos más representativos haya aparecido frente a sus narices, también los hace pensar un poco”, agregó.
Sobre el médico Julio Luis Alberto Sacher, cuyo nombre aparece en la partida de nacimiento, Ignacio Guido contó que nunca lo conoció y que no sabía de él hasta que leyó su nombre en la partida de nacimiento.
Sobre las complicidades de las personas que supieron sobre su identidad, el entrevistado dijo: “Toda la investigación empieza hacia atrás, las conexiones, las familias y apellidos. Muchos fallecieron, pero sirve como testimonio para ver cómo funcionaron las cosas”.
En el mismo sentido agregó: “No me puse a pensar cuánta gente sabía. Lo hago también como un ejercicio de supervivencia. Quien lo haya callado, lo calló por alguna razón que yo no voy a cuestionar. Es cierto que en estos casos pesan secretos, complicidades y pactos de silencio muy fuertes. El silencio es un enemigo muy grande”.
- ¿Qué crees que pasaría si tropezaras en la cadena de complicidades con alguien de tus afectos?- preguntó Víctor Hugo.
- Eso lo resolverá la Justicia y ahí veremos cómo reacciono. No me voy a anticipar. Sé que mis padres actuaron con la mejor de la buena fe. Hay una serie de cuestiones que hay que dilucidar, ver cómo llegué hasta acá. Hay muchas cosas que están inconclusas. Es una situación contradictoria. Pero el mensaje que me gustaría dar es que a pesar de todo, los lasos afectivos no se rompen, el amor con el que te criaron no se rompe. Cada quien tendrá que responder ante las decisiones que tomaron y se verá el camino de la Justicia.
Pero los afectos como materia prima de uno, no se pueden modificar pase lo que pase.
El nieto recuperado habló sobre cómo maneja su vida cotidiana con la noticia: “Fácil no es, pero tampoco es difícil porque son todas muestras de afecto. Está la instancia privada que tiene que ver con conocer a las dos familias, los Montoya y los Carlotto que son un montón. Es una experiencia hermosa retomar un proceso que estuvo interrumpido por 35 años y ahora vuelve con una naturalidad asombrosa. Y también está la etapa pública, como una suerte de personalidad pública que yo no pedí ser, pero por la relevancia del caso termino siendo. Tengo que llevarlo con mucho cuidado y respeto. A pesar de todo, soy solo un músico que se está reencontrando con su familia”.
Ignacio Guido también habló del encuentro con la presidenta Cristina Fernández días después de su restitución: “Fue muy lindo, muy íntimo. Descubrí en la Presidenta todo lo que uno ve en la televisión: un gran compromiso con las Abuelas, con mi abuela y con la búsqueda de los nietos. También fue un agradecimiento a los últimos gobiernos que han ayudado a sanar esta enorme herida. Así vamos a una construcción mucho mejor”, dijo.
Insistió con su mensaje para todos aquellos que dudan de su identidad: “La peor de las verdades es siempre mejor que la más dulce de las mentiras. Mi historia ha sumado, ahora tengo tres familias. Yo también tuve miedo pero hay que afrontar la situación”, dijo.
Sobre el último recordatorio de Laura que escribió Estela de Carlotto en el diario Página 12, Ignacio Guido dijo: “Me parece muy sabio, a veces las cosas deben concluir y me alegra que sea en este momento. Ahora se abre un abanico y tenemos un montón de caminos por recorrer. Me encanta ver a mis abuelas muy felices, y a mis primos y a mis tíos”.
En los últimos minutos de la entrevista, Ignacio Guido agradeció la búsqueda de Abuelas: “El crédito se lo tienen que llevar las Abuelas. Los Carlotto han hecho una vida a partir de la búsqueda. Siento que yo no merezco ningún reconocimiento. Solamente me queda el compromiso de pedirles a aquellos que tienen alguna duda que vayan a hacerse el ADN”.
Fuente:Infojus
La pasión por la música
El primer acercamiento con la música, Ignacio Guido lo tuvo a los 12 años en una tertulia con músicos del pueblo. “Me pasó algo que me movilizó. Sentí que era algo que tenía que ver conmigo y empezó una historia que me tiene prendido hasta hoy”.
Sobre sus gustos, destacó que hay una camada “muy interesante de músicos jóvenes que no son tan populares como a uno le gustaría, pero que están haciendo una música increíble”. Y enumeró al Chango Spasiuk, Carlos Aguirre y Guillermo Klein.
También dijo que lo están llamando mucho como músico. “Es una alegría para mí porque me permite hacer la música que hice siempre, en más lugares y quizás en mejores condiciones. Eso me tiene muy feliz”.
“En mi música hay varias búsquedas, que creo que tiene que ver con mi propia búsqueda de identidad. Se me han juntado varias cosas: el tango, el folklore, el jazz y la improvisación, que es algo que no quiero abandonar nunca”.
- ¿Las letras son tuyas?- le preguntó Víctor Hugo.
- Sí, salvo alguna colaboración con algún poeta. Hay escritos míos que están en prosa que formaron parte de un suplemento cultural. Mi poesía siempre fue para hermanarla con música.
- ¿Quiénes formaron tu ideología y tu sensibilidad por la música?
- Mis padres adoptivos me criaron con una serie de valores que si bien no estaban orientados a ninguna ideología política, representan una opción de ver al mundo con la mayor honestidad posible, con amor y respeto hacia los demás. También es cierto que cuando empecé a estudiar en el conservatorio, descubrí otra historia y empecé a construir una identidad y personalidad que sostengo hasta hoy. Y después hay una cuestión mágica, de similitudes entre mi familia y yo que claramente no la adquirimos por el contacto. Ahora puedo entender un montón de cosas, como por ejemplo de dónde viene mi pasión por la música. Ahora sí puedo decir que viene de mi familia biológica, de mi papá, de mi abuelo, de la familia Carlotto. Eso no lo sabía.
Las repercusiones en Olavarría
En otra parte de la entrevista, Víctor Hugo le preguntó sobre las repercusiones de su identidad en Olavarría. “En mi pueblo recibí numerosas muestras de cariño. Voy caminando por la calle y todos me cuentan lo que les pasó cuando se enteraron de la noticia. Lo estoy viviendo con mucha alegría, es una linda sensación”.
“La mitad de la ciudad estaba conmovida y a la otra mitad no le interesaba. Es una característica de la ciudad, pero siento que lentamente va cambiando. Y si todos trabajamos para que eso cambie, vamos a tener una ciudad con más conciencia social. La ciudad está conmovida por Estela, la abuela insignia que recuperó a su nieto. Que uno de los casos más representativos haya aparecido frente a sus narices, también los hace pensar un poco”, agregó.
Sobre el médico Julio Luis Alberto Sacher, cuyo nombre aparece en la partida de nacimiento, Ignacio Guido contó que nunca lo conoció y que no sabía de él hasta que leyó su nombre en la partida de nacimiento.
Sobre las complicidades de las personas que supieron sobre su identidad, el entrevistado dijo: “Toda la investigación empieza hacia atrás, las conexiones, las familias y apellidos. Muchos fallecieron, pero sirve como testimonio para ver cómo funcionaron las cosas”.
En el mismo sentido agregó: “No me puse a pensar cuánta gente sabía. Lo hago también como un ejercicio de supervivencia. Quien lo haya callado, lo calló por alguna razón que yo no voy a cuestionar. Es cierto que en estos casos pesan secretos, complicidades y pactos de silencio muy fuertes. El silencio es un enemigo muy grande”.
- ¿Qué crees que pasaría si tropezaras en la cadena de complicidades con alguien de tus afectos?- preguntó Víctor Hugo.
- Eso lo resolverá la Justicia y ahí veremos cómo reacciono. No me voy a anticipar. Sé que mis padres actuaron con la mejor de la buena fe. Hay una serie de cuestiones que hay que dilucidar, ver cómo llegué hasta acá. Hay muchas cosas que están inconclusas. Es una situación contradictoria. Pero el mensaje que me gustaría dar es que a pesar de todo, los lasos afectivos no se rompen, el amor con el que te criaron no se rompe. Cada quien tendrá que responder ante las decisiones que tomaron y se verá el camino de la Justicia.
Pero los afectos como materia prima de uno, no se pueden modificar pase lo que pase.
El nieto recuperado habló sobre cómo maneja su vida cotidiana con la noticia: “Fácil no es, pero tampoco es difícil porque son todas muestras de afecto. Está la instancia privada que tiene que ver con conocer a las dos familias, los Montoya y los Carlotto que son un montón. Es una experiencia hermosa retomar un proceso que estuvo interrumpido por 35 años y ahora vuelve con una naturalidad asombrosa. Y también está la etapa pública, como una suerte de personalidad pública que yo no pedí ser, pero por la relevancia del caso termino siendo. Tengo que llevarlo con mucho cuidado y respeto. A pesar de todo, soy solo un músico que se está reencontrando con su familia”.
Ignacio Guido también habló del encuentro con la presidenta Cristina Fernández días después de su restitución: “Fue muy lindo, muy íntimo. Descubrí en la Presidenta todo lo que uno ve en la televisión: un gran compromiso con las Abuelas, con mi abuela y con la búsqueda de los nietos. También fue un agradecimiento a los últimos gobiernos que han ayudado a sanar esta enorme herida. Así vamos a una construcción mucho mejor”, dijo.
Insistió con su mensaje para todos aquellos que dudan de su identidad: “La peor de las verdades es siempre mejor que la más dulce de las mentiras. Mi historia ha sumado, ahora tengo tres familias. Yo también tuve miedo pero hay que afrontar la situación”, dijo.
Sobre el último recordatorio de Laura que escribió Estela de Carlotto en el diario Página 12, Ignacio Guido dijo: “Me parece muy sabio, a veces las cosas deben concluir y me alegra que sea en este momento. Ahora se abre un abanico y tenemos un montón de caminos por recorrer. Me encanta ver a mis abuelas muy felices, y a mis primos y a mis tíos”.
En los últimos minutos de la entrevista, Ignacio Guido agradeció la búsqueda de Abuelas: “El crédito se lo tienen que llevar las Abuelas. Los Carlotto han hecho una vida a partir de la búsqueda. Siento que yo no merezco ningún reconocimiento. Solamente me queda el compromiso de pedirles a aquellos que tienen alguna duda que vayan a hacerse el ADN”.
Fuente:Infojus
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario