Las audiencias por el juicio del centro clandestino “La Cacha” continuarán el miércoles próximo
Las audiencias de alegatos en el juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención conocido como “La Cacha”, en el que la Fiscalía pidió que los imputados sean condenados por los delitos de genocidio, lesa humanidad y violación del derecho de gentes, continuarán el miércoles.

Así lo resolvió el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, y según revelaron fuentes juidiciales a se espera que el próximo miércoles los fiscales soliciten las condenas para cada uno de los imputados.
En el juicio, se juzga a 21 acusados, entre los que se encuentra el ex comisario Miguel Etchecolatz, por crímenes cometidos en perjuicio de 147 víctimas y se investigan los delitos de homicidio, privación ilegítima de la libertad y retención y ocultamiento de un menor de 10 años, entre ellos el asesinato de Laura Carlotto.
El centro clandestino de detención La Cacha estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de la ciudad de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en las antiguas instalaciones de Radio Provincia; funcionó desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas que se encontraban embarazadas.
Ayer, los fiscales Hernán Schapiro y Gerardo Fernández pidieron que los imputados sean condenados por los delitos de genocidio, lesa humanidad y violación del derecho de gentes y fundamentaron su solicitud en que el genocidio “es un delito que comprende cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”.
Remarcaron que esos actos “comprenden la matanza y lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo, sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial, además de medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo o traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo”.
Fuente:RadioNacional
El juicio oral y público por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención “La Cacha” continuó ayer con la etapa de alegatos. La fiscalía pidió que los imputados sean condenados por los delitos de genocidio, lesa humanidad y violación del derecho de gentes. El próximo miércoles, cuando se reanuden las audiencias, los fiscales concluirán el alegato con el pedido de penas para cada uno de los imputados.
Ayer el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata continuó escuchando los alegatos del fiscal Hernán Schapiro, que adelantó el pedido de condena por genocidio a los imputados. Schapiro argumentó: “es un delito que comprende cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”. El fiscal explicó que esos actos “comprenden la matanza y lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo, sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial, además de medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo o traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo”.
El representante del Ministerio Público fiscal recordó que el concepto de genocidio “surgió en 1945 cuando se estableció el Estatuto del Tribunal de Núremberg y definió como el crimen contra la humanidad como el asesinato, exterminio, esclavitud, deportación y cualquier otro acto inhumano contra la población civil, o persecución por motivos religiosos, raciales o políticos, cuando dichos actos o persecuciones se hacen en conexión con cualquier crimen contra la paz o en cualquier crimen de guerra". En el caso de Argentina, Schapiro explicó que el genocidio se emprendió "contra un grupo que fue bien diferenciado por los agresores".
Entre los 21 acusados por los delitos en La Cacha hay policías, integrantes de las fuerzas armadas y civiles. Se juzgan los casos de 147 víctimas, y los asesinatos de Laura Carlotto y de Olga Noemí Casado. El CCD La Cacha estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de la ciudad de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en las antiguas instalaciones de Radio Provincia. Funcionó desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas que se encontraban embarazadas. El centro se denominó "La Cacha" ya que los represores se jactaban en decir: "Estás en La cacha, de Cachavacha, la bruja que desaparece gente", en referencia al personaje del dibujo animado Hijitus de Manuel García Ferré.
Fuente:Infojus
Shapiro y Fernández opinaron que esa figura les cabe a los acusados por cuatro homicidios y varios casos de secuestros y torturas.

En su tercera audiencia de alegato, la fiscalía pidió que los imputados sean condenados por genocidio. Así lo plantearon ante el Tribunal Oral Criminal Federal N° 1 de La Plata en el juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención conocido como "La Cacha". De los 21 imputados que tiene el expediente a cinco los consideraron responsables de los homicidios de Marcelo Bettini –hermano del embajador argentino en España, Carlos Bettini– y Luis Bearzi. Los otros 16 están acusados de los secuestros y torturas cometidos en La Cacha, y de ellos 15 también por los homicidios de Laura Carlotto y Olga Noemí Casado. El miércoles próximo pedirán las penas.
La jornada del miércoles fue extensa. Durante ocho horas los fiscales federales Hernán Schapiro y Gerardo Fernández describieron pormenorizadamente las responsabilidades de la mitad de los acusados en los crímenes cometidos en ese centro durante la dictadura cívico militar. Al comienzo de la jornada Schapiro adelantó que pedirá la condena por delitos de lesa humanidad y violación del derecho de gentes, y por genocidio "ya que es un delito que comprende cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso".
En principio, los funcionarios del Ministerio Público consideran a todos los imputados coautores de los delitos de privación ilegitima de la libertad y tormentos cometidos contra las 147 víctimas, y partícipes necesarios de los delitos de homicidio de cuatro personas, todos crímenes cometidos en La Cacha durante el año 1977 (el centro funcionó entre 1976 y finales de 1978). El expediente investiga los delitos de homicidio, privación ilegítima de la libertad y retención y ocultamiento de un menor de diez años.
"Los imputados no sólo conocían y consentían las privaciones ilegales de las víctimas sino que velaban y contribuían a su concreción", explicó Fernández al argumentar sobre los secuestros. Y abundó: "eran acompañadas por torturas y en muchos casos culminaban con la eliminación final de las personas".
Asimismo, aclaró que el cautiverio de los desaparecidos era también tortura:
"Entendemos que las condiciones devastadoras que la situación de cautiverio tuvo sobre las víctimas, constituye el delito de tormentos."
Por su parte, Schapiro retomó las declaraciones de Estela de Carlotto en el Juicio para argumentar el pedido de ampliación de la imputación para 16 acusados por el homicidio de Laura Carlotto, cometido el 24 de agosto de 1978, quien había llegado al debate sólo como víctima de secuestro. "Se trató de una verdadera ejecución, y no de un enfrentamiento como se pretendió fraguar. Recordemos que los enfrentamientos fraguados para esconder lo que fueron asesinatos, quedaron evidenciados en este juicio por la declaración de la testigo (la Madre de Plaza de Mayo) Adelina Dematti de Alaye y por el Equipo Argentino de Antropología Forense", detalló.
La descripción sirvió también de explicación al pedido de ampliación por el homicidio de Olga Noemí Casado, secuestrada embarazada y asesinada luego de dar a luz a su hijo que fue apropiado y restituido por Abuelas de Plaza de Mayo en 2006, Sebastián Casado Tasca.
Entre los acusados se encuentran los militares integrantes del Destacamento 101 de Inteligencia del Ejército, delegación local del Batallón de Inteligencia 601. Son 13 hombres, diez de ellos militares y los otros ex espías civiles que conformaban el Personal Civil de Inteligencia (PCI) que surtió de infiltrados a la represión estatal.
Fuente:TiempoArgentino
En el juicio se juzga a 21 acusados, entre los que se encuentra el comisario Miguel Etchecolatz, por crímenes cometidos en perjuicio de 147 víctimas y se investigan los delitos de homicidio, privación ilegítima de la libertad y retención y ocultamiento de un menor de 10 años. Entre esos delitos se cuenta el asesinato de Laura Carlotto.
El centro clandestino de detención La Cacha estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de la ciudad de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en antiguas instalaciones de la planta transmisora de Radio Provincia. Funcionó desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas que se encontraban embarazadas.
Ayer, los fiscales Hernán Schapiro y Gerardo Fernández pidieron que los imputados sean condenados por los delitos de genocidio, lesa humanidad y violación del derecho de gentes, y fundamentaron su solicitud en que el genocidio "es un delito que comprende cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”. Remarcaron que esos actos “comprenden la matanza y lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo, sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial, además de medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo o traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo”.
Precisaron que el concepto de genocidio “surgió en 1945 cuando se estableció el Estatuto del Tribunal de Nüremberg" y definieron como "crimen contra la humanidad como el asesinato, exterminio, esclavitud, deportación y cualquier otro acto inhumano contra la población civil, o persecución por motivos religiosos, raciales o políticos, cuando dichos actos o persecuciones se hacen en conexión con cualquier crimen contra la paz o en cualquier crimen de guerra". Indicó que en el caso de la Argentina, el genocidio se emprendió "contra un grupo que fue bien diferenciado por los agresores" y en ese marco, también aludieron a las matanzas y persecuciones realizadas en Ruanda y la ex Yugoslavia.
Fuente:Telam
Así lo resolvió el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, y según revelaron fuentes juidiciales a se espera que el próximo miércoles los fiscales soliciten las condenas para cada uno de los imputados.
En el juicio, se juzga a 21 acusados, entre los que se encuentra el ex comisario Miguel Etchecolatz, por crímenes cometidos en perjuicio de 147 víctimas y se investigan los delitos de homicidio, privación ilegítima de la libertad y retención y ocultamiento de un menor de 10 años, entre ellos el asesinato de Laura Carlotto.
El centro clandestino de detención La Cacha estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de la ciudad de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en las antiguas instalaciones de Radio Provincia; funcionó desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas que se encontraban embarazadas.
Ayer, los fiscales Hernán Schapiro y Gerardo Fernández pidieron que los imputados sean condenados por los delitos de genocidio, lesa humanidad y violación del derecho de gentes y fundamentaron su solicitud en que el genocidio “es un delito que comprende cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”.
Remarcaron que esos actos “comprenden la matanza y lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo, sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial, además de medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo o traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo”.
Fuente:RadioNacional
11-9-2014
La Cacha
Las audiencias se reanudan el próximo miércoles
Juicio La Cacha: piden condenar a los represores por "genocidio"
La Cacha
Las audiencias se reanudan el próximo miércoles
Juicio La Cacha: piden condenar a los represores por "genocidio"
El fiscal Schapiro dijo que “es un delito que comprende cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”. En la causa hay 21 imputados por crímenes contra 147 víctimas.
Telam
Ayer el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata continuó escuchando los alegatos del fiscal Hernán Schapiro, que adelantó el pedido de condena por genocidio a los imputados. Schapiro argumentó: “es un delito que comprende cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”. El fiscal explicó que esos actos “comprenden la matanza y lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo, sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial, además de medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo o traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo”.
El representante del Ministerio Público fiscal recordó que el concepto de genocidio “surgió en 1945 cuando se estableció el Estatuto del Tribunal de Núremberg y definió como el crimen contra la humanidad como el asesinato, exterminio, esclavitud, deportación y cualquier otro acto inhumano contra la población civil, o persecución por motivos religiosos, raciales o políticos, cuando dichos actos o persecuciones se hacen en conexión con cualquier crimen contra la paz o en cualquier crimen de guerra". En el caso de Argentina, Schapiro explicó que el genocidio se emprendió "contra un grupo que fue bien diferenciado por los agresores".
Entre los 21 acusados por los delitos en La Cacha hay policías, integrantes de las fuerzas armadas y civiles. Se juzgan los casos de 147 víctimas, y los asesinatos de Laura Carlotto y de Olga Noemí Casado. El CCD La Cacha estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de la ciudad de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en las antiguas instalaciones de Radio Provincia. Funcionó desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas que se encontraban embarazadas. El centro se denominó "La Cacha" ya que los represores se jactaban en decir: "Estás en La cacha, de Cachavacha, la bruja que desaparece gente", en referencia al personaje del dibujo animado Hijitus de Manuel García Ferré.
Fuente:Infojus
12 de Septiembre de 2014
El miércoles culminarán su alegato y pedirán las penas
La Cacha: los fiscales pedirán condenas por el delito de genocidioShapiro y Fernández opinaron que esa figura les cabe a los acusados por cuatro homicidios y varios casos de secuestros y torturas.
Laura Carlotto - Estuvo en La Cacha.
La jornada del miércoles fue extensa. Durante ocho horas los fiscales federales Hernán Schapiro y Gerardo Fernández describieron pormenorizadamente las responsabilidades de la mitad de los acusados en los crímenes cometidos en ese centro durante la dictadura cívico militar. Al comienzo de la jornada Schapiro adelantó que pedirá la condena por delitos de lesa humanidad y violación del derecho de gentes, y por genocidio "ya que es un delito que comprende cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso".
En principio, los funcionarios del Ministerio Público consideran a todos los imputados coautores de los delitos de privación ilegitima de la libertad y tormentos cometidos contra las 147 víctimas, y partícipes necesarios de los delitos de homicidio de cuatro personas, todos crímenes cometidos en La Cacha durante el año 1977 (el centro funcionó entre 1976 y finales de 1978). El expediente investiga los delitos de homicidio, privación ilegítima de la libertad y retención y ocultamiento de un menor de diez años.
"Los imputados no sólo conocían y consentían las privaciones ilegales de las víctimas sino que velaban y contribuían a su concreción", explicó Fernández al argumentar sobre los secuestros. Y abundó: "eran acompañadas por torturas y en muchos casos culminaban con la eliminación final de las personas".
Asimismo, aclaró que el cautiverio de los desaparecidos era también tortura:
"Entendemos que las condiciones devastadoras que la situación de cautiverio tuvo sobre las víctimas, constituye el delito de tormentos."
Por su parte, Schapiro retomó las declaraciones de Estela de Carlotto en el Juicio para argumentar el pedido de ampliación de la imputación para 16 acusados por el homicidio de Laura Carlotto, cometido el 24 de agosto de 1978, quien había llegado al debate sólo como víctima de secuestro. "Se trató de una verdadera ejecución, y no de un enfrentamiento como se pretendió fraguar. Recordemos que los enfrentamientos fraguados para esconder lo que fueron asesinatos, quedaron evidenciados en este juicio por la declaración de la testigo (la Madre de Plaza de Mayo) Adelina Dematti de Alaye y por el Equipo Argentino de Antropología Forense", detalló.
La descripción sirvió también de explicación al pedido de ampliación por el homicidio de Olga Noemí Casado, secuestrada embarazada y asesinada luego de dar a luz a su hijo que fue apropiado y restituido por Abuelas de Plaza de Mayo en 2006, Sebastián Casado Tasca.
Entre los acusados se encuentran los militares integrantes del Destacamento 101 de Inteligencia del Ejército, delegación local del Batallón de Inteligencia 601. Son 13 hombres, diez de ellos militares y los otros ex espías civiles que conformaban el Personal Civil de Inteligencia (PCI) que surtió de infiltrados a la represión estatal.
Fuente:TiempoArgentino
11.09.2014
En su alegato, recordó matanzas consumadas en Ruanda y la ex Yugoslavia
La Cacha: Fiscal pide que imputados sean condenados por genocidio y violación del derecho de gentes
Parte de las instalaciones de "La Cacha", fotografiadas en la época
Las audiencias de alegatos en el juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención conocido como “La Cacha”, en el que la Fiscalía pidió que los imputados sean condenados por delitos de genocidio, lesa humanidad y violación del derecho de gentes, continuarán el miércoles Así lo resolvió el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, y según revelaron fuentes juidiciales a Télam, se espera que el próximo miércoles los fiscales soliciten las condenas para cada uno de los imputados.
En su alegato, recordó matanzas consumadas en Ruanda y la ex Yugoslavia
La Cacha: Fiscal pide que imputados sean condenados por genocidio y violación del derecho de gentes
Parte de las instalaciones de "La Cacha", fotografiadas en la época
Las audiencias de alegatos en el juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención conocido como “La Cacha”, en el que la Fiscalía pidió que los imputados sean condenados por delitos de genocidio, lesa humanidad y violación del derecho de gentes, continuarán el miércoles Así lo resolvió el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, y según revelaron fuentes juidiciales a Télam, se espera que el próximo miércoles los fiscales soliciten las condenas para cada uno de los imputados.
En el juicio se juzga a 21 acusados, entre los que se encuentra el comisario Miguel Etchecolatz, por crímenes cometidos en perjuicio de 147 víctimas y se investigan los delitos de homicidio, privación ilegítima de la libertad y retención y ocultamiento de un menor de 10 años. Entre esos delitos se cuenta el asesinato de Laura Carlotto.
El centro clandestino de detención La Cacha estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de la ciudad de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en antiguas instalaciones de la planta transmisora de Radio Provincia. Funcionó desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas que se encontraban embarazadas.
Ayer, los fiscales Hernán Schapiro y Gerardo Fernández pidieron que los imputados sean condenados por los delitos de genocidio, lesa humanidad y violación del derecho de gentes, y fundamentaron su solicitud en que el genocidio "es un delito que comprende cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”. Remarcaron que esos actos “comprenden la matanza y lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo, sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial, además de medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo o traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo”.
Precisaron que el concepto de genocidio “surgió en 1945 cuando se estableció el Estatuto del Tribunal de Nüremberg" y definieron como "crimen contra la humanidad como el asesinato, exterminio, esclavitud, deportación y cualquier otro acto inhumano contra la población civil, o persecución por motivos religiosos, raciales o políticos, cuando dichos actos o persecuciones se hacen en conexión con cualquier crimen contra la paz o en cualquier crimen de guerra". Indicó que en el caso de la Argentina, el genocidio se emprendió "contra un grupo que fue bien diferenciado por los agresores" y en ese marco, también aludieron a las matanzas y persecuciones realizadas en Ruanda y la ex Yugoslavia.
Fuente:Telam


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