Comunicado de la fiscal Viviana Fein, titular de la Fiscalía Criminal de Instrucción N°45
19.01.2015
La fiscal Viviana Fein informa a todos los medios de comunicación y a la sociedad en general que alrededor de las 15:00 de hoy recibió el anticipo del resultado de la autopsia realizada sobre el cuerpo del fiscal Alberto Nisman. El decano de la morgue judicial le comunicó a la representante del Ministerio Público que en la muerte de Nisman no hubo intervención de terceras personas.
No obstante, la fiscal se encuentra a la espera de los resultados de un cúmulo de medidas probatorias destinadas a poder descartar cualquier otra hipótesis.
Además, entre hoy y mañana, llegarán los resultados del estudio microscópico de barrido electrónico practicado sobre las muestras tomadas de las manos del fiscal Nisman. Con este resultado, se determinará la existencia o no de restos residuales de pólvora.
En las próximas horas, la Fiscalía continuará tomando declaraciones testimoniales y quedará a la espera de los resultados de distintas medidas técnicas encomendadas a la Prefectura y a la división Apoyo Tecnológico de la Policía Federal sobre el material secuestrado en el departamento de Nisman.
Alberto Gentili reemplazará a Nisman hasta el 31 de enero
19.01.2015
La procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, designó al fiscal general ante los Tribunales Orales en lo Criminal de San Martín, Alberto Adrián Gentili, como subrogante de la UFI-AMIA hasta el 31 de enero. Oportunamente, el fiscal general Alberto Nisman había propuesto a su colega como su reemplazo durante la feria de enero de 2015 para garantizar el normal funcionamiento de la dependencia, tal como habitualmente lo hacía.
“Dadas las circunstancias que son de público conocimiento, resulta necesario tener por designado un magistrado para ejercer funciones a cargo de la Unidad Fiscal”, detalló la titular del Ministerio Público Fiscal.
Gentili se desempeñó en sucesivas oportunidades al frente de la UFI-AMIA, mientras Nisman se encontraba en uso de licencia.
Fuente:Fiscales.gob.ar
AAC su PORTAFOLIO/Gobierno/PRESIDENTA/2015.I.19 CARTA COMPLETA de CFK s/Muerte De Nisman
Muerte de Nisman 19 de enero 2015 - 20:39 A través de una carta, Cristina Kirchner
Casi al cierre de una jornada de consternación y conmoción, la Presidenta se refirió a la sorpresiva muerte del fiscal Alberto Nisman, quien la semana pasada la había imputado por su presunto encubrimiento en el atentado a la AMIA y por lo mismo, este lunes debía presentar detalles de su investigación ante la Cámara de Diputados.
A continuación la carta completa de la Jefa de Estado:
"La muerte de una persona siempre causa dolor y pérdida entre sus seres queridos, y consternación en el resto. El suicidio provoca, además, en todos los casos, primero: estupor y después: interrogantes. ¿Qué fue lo que llevó a una persona a tomar la terrible decisión de quitarse la vida?
En el caso del ¿suicidio? del Fiscal a cargo de la causa AMIA, Alberto Nisman, no sólo hay estupor e interrogantes, sino además, una historia demasiado larga, demasiado pesada, demasiado dura y por sobre todas las cosas, muy sórdida: la tragedia del atentado terrorista más grande que se produjo en la Argentina.
En lo personal me retrotrae a épocas pasadas y también duras: el 18 de julio de 1994 era Diputada Provincial en Santa Cruz y Convencional Nacional Constituyente en Santa Fe por mi provincia. Florencia, mi hija, recién había cumplido 4 años y Máximo estaba finalizando la secundaria. Viajaba todas las semanas a Santa Fe y aquel lunes 18, el horror modificó todas nuestras rutinas.
Tampoco puedo olvidar que dos días después del atentado, me entero en Santa Fe que el 20 de julio y con motivo del atentado, se había creado la Secretaría de Seguridad y nombrado al frente de la misma al Brigadier Andrés Antonietti.
Confieso que al enterarme de esa designación, un frío me corrió por la espalda. Aún recordaba nítidamente a esa persona. En 1980, durante el mes de noviembre, en Río Gallegos, colocaron en nuestro estudio jurídico un artefacto explosivo de relojería y además, rompieron todos los caños de gas de los calefactores dejando fluir el mismo y convirtiendo nuestro estudio en una gigantesca bomba, que de haber detonado hubiera causado un verdadero desastre. Sólo un milagro permitió que eso no sucediera.
El Sr. Antonietti, en esos momentos, creo que era Vicecomodoro y Segundo Jefe de la Fuerza Aérea, que gobernaba la Provincia de Santa Cruz. Habíamos mantenido un breve intercambio telefónico que terminó cuando le corté el teléfono. En ese momento nuestro estudio llevaba juicios contra contratistas de obra pública de dicha fuerza y concesionarios de servicios de la Agrupación Aérea. Me veo todavía, después de tanto tiempo, prestando declaración ante el Oficial Instructor de la Policía y recolectando firmas de repudio para una solicitada por el atentado.
Y recuerdo también una memorable entrevista con el entonces Jefe de Policía, un Teniente Coronel de apellido Claro, ya que era el Ejército el que manejaba la seguridad y la inteligencia. Con él mantuve una conversación tensa, por mis declaraciones, que involucraban a un oficial de otra fuerza y nuestra decisión de publicar una solicitada. Sí, aunque parezca mentira, no se aceptaba ni siquiera la publicación de solicitadas denunciando atentados.
Lejos estaba de pensar en esa oportunidad (año 1980) que la explosión en la AMIA me devolvería al Brigadier Antonietti, 14 años después, con el cargo de Secretario de Seguridad de los argentinos. Y más aún, lejos estaba de imaginar que en 1996 iba a formar parte, como Senadora Nacional y luego como Diputada, de la Comisión Bicameral de Seguimiento de los atentados de la Embajada y la AMIA.
Mi participación, que se extendió hasta la finalización de la Comisión en el 2001, estuvo signada siempre por honrar la memoria, encontrar la verdad y que se haga justicia. Los primeros tiempos nos fuimos interiorizando de los hechos, de las circunstancias, de la tragedia, el testimonio de los familiares, de testigos, etc... Luego comenzaron a desfilar por la comisión todo tipo de personajes, hipótesis, teorías, al mismo tiempo que cada vez más crecían las contradicciones, las falencias, los "errores". Más tarde y en plena campaña política presidencial, el plantar pruebas, la desaparición de otras. En fin, la confusión, la tergiversación, el ocultamiento o la "aparición" de "pruebas" como método permanente.
Cada vez más en lugar de aclarar, todo se oscurecía. Se complicaba y crecía la sensación, al menos en mí, de estar en un teatro de operaciones de la política nacional e internacional en el que a pocos le importaban las víctimas y mucho menos la verdad. Tal como declaré más tarde como testigo en el juicio oral.
La tensión crecía y las discusiones también y mi percepción de estar frente a la "fabricación de un juicio" fue creciendo hasta transformarse en convicción. Ocurre entonces un hecho determinante, como fue la memorable reunión donde declaró el Dr. Claudio Lifschitz, quien fuera Secretario del Juez Juan José Galeano y diera cuenta de las graves irregularidades cometidas por el Juez y varios de sus funcionarios.
En esa declaración, que duró horas, fue como si de repente todas las piezas de un rompecabezas que no podía armar se unieran para llegar a una sola conclusión: estábamos ante el fraude material y procesal más importante del que se tenga memoria. Tan importante fue esa declaración, que a raíz de la misma se inicia una segunda causa por encubrimiento contra los funcionarios que se desempeñaban en la época del atentado.
Podría contar numerosos hechos y discusiones, pero todo se condensa en el tercer informe de la comisión, que firmé en soledad y con disidencia total, afirmando que ya no tenía dudas, que nada de lo hecho y actuado por el Juez Galeano pasaría por la prueba del juicio oral y público. Ya se sabe, los papeles aguantan cualquier cosa. Las pruebas son otra cosa.
Desgraciadamente no me equivoqué. En el año 2004 el Tribunal Oral Federal Nº 3 demolió, literalmente, el expediente de Galeano y todo volvió a fojas cero en la causa principal.
Sin embargo, en el año 2000, se inicia formalmente la causa de encubrimiento a raíz de las declaraciones públicas del Dr. Lifschitz. La causa estuvo paralizada durante años y el Juez a cargo Claudio Bonadío fue apartado, recayendo la misma en el juzgado del Dr. Lijo. Hoy, después de casi ¡15 años! de iniciada la causa de encubrimiento y 12 excusaciones de magistrados, se presume que "posiblemente" (el encomillado no es casual) se inicie el juicio oral y público este año.
Los imputados son:
Juan José Galeano (ex juez): por los delitos de peculado por malversación de caudales públicos, coacción, falsedad ideológica de documento público, privación abusiva de la libertad, encubrimiento, violación de medios de prueba y prevaricato.
Hugo Alfredo Anzorreguy (ex Secretario de Inteligencia): por los delitos de peculado, encubrimiento, abuso de autoridad y falsedad ideológica de documento público.
Ramón Gabriel Müllen y José Carlos Barbaccia (ex fiscales): por los delitos de privación abusiva de la libertad agravada, peculado y coacción.
Carlos Alberto Telleldín (reducidor de autos), Víctor Stinfale (abogado), Ana María Boragni (pareja de Telleldín), Rubén Ezra Beraja (ex Presidente de la DAIA), Patricio Finnen (ex agente de la SIDE): Por el delito de peculado.
Carlos Saúl Menem: por los delitos de encubrimiento, falsedad ideológica, violación de medios de prueba y abuso de autoridad.
José Alberto "el fino" Palacios (ex PFA): por los delitos de encubrimiento, abuso de autoridad y violación de medios de prueba.
Juan Carlos Anchézar (ex Subsecretario de Inteligencia): por los delitos de encubrimiento, abuso de autoridad y falsedad ideológica.
Carlos Antonio Castañeda (ex PFA): por los delitos de encubrimiento, abuso de autoridad, violación de medios de prueba y falsedad ideológica.
Resta indagar a un grupo de Secretarios de Galeano y al Dr. Carlos Corach quien fuera sobreseído por el Juez Lijo, pero revocada dicha sentencia por la Cámara de alzada.
Curiosa y sugestivamente, cuando está a punto de iniciarse el juicio oral y público por encubrimiento, largamente demandado por la sociedad en general y los familiares en especial, surge el intento de convertir al Gobierno que más ha hecho por el esclarecimiento del atentado, no sólo en apertura de archivos, relevo del impedimento para declarar por parte de agentes de inteligencia, asignación de recursos humanos y económicos como nunca antes había contado la investigación, reclamos, presentaciones y actuaciones en el orden internacional y ante la ONU sin precedentes, que ningún otro Presidente había hecho. Repito, curiosa y sugestivamente se intenta convertir, 21 años más tarde, en encubridores por tratar de que se le pueda tomar declaración a los imputados iraníes mediante un Tratado Internacional aprobado por ley del Congreso.
Me parece que es demasiado. No se puede violar la ley con la aprobación del Congreso. No se puede violar la ley cuando lo que se quiere es que declaren los imputados, sobre todo porque es la única manera de que la causa salga del estancamiento y retroceso de casi 21 años. O acaso no se recuerda, cuando en cumplimiento de las alertas rojas logradas durante nuestro Gobierno contra los iraníes acusados, fue detenido por Interpol, en Londres, el ex Embajador iraní ante Argentina Heidi Solimanpur y la justicia inglesa lo liberó por falta de pruebas debiendo pagar la Argentina U$D 25.000 de indemnización.
Podría mencionar las recientes declaraciones del ex Director General de la Interpol que intervino en toda la etapa de las alertas rojas u órdenes de detención o del Departamento Legal que opinó sobre el Memorándum, diciendo que era conveniente para el esclarecimiento del atentado.
Pero creo que lo más importante es advertir que se intenta hacer con el juicio de encubrimiento lo que se hizo con el juicio principal 21 años atrás: desviar, mentir, tapar, confundir. Si en aquel juicio "desaparecían" los cassettes que probarían que la SIDE estaba al tanto de que se estaba preparando un atentado, ahora "aparecen" cassettes de personajes públicamente simpatizantes de Irán a los que ni siquiera es necesario intervenir un teléfono para saber lo que hacen o lo que piensan. Basta con encender la radio y escucharlos, o mirar televisión y leer los diarios.
Y aquí es donde comienzan los interrogantes:
- ¿Quién fue el que ordenó volver al país al Fiscal Nisman el día 12 de enero, dejando inclusive a su pequeña hija sola en el aeropuerto de Barajas, interrumpiendo vacaciones familiares y licencia en el trabajo que habían comenzado el 1º de enero y debían finalizar más allá del 20?
- ¿Quién puede creer que alguien que tenía tan grave denuncia institucional contra la Presidenta, su Canciller, que profesa la fe judía, o contra el Secretario General de una organización juvenil que cuando ocurrió el atentado estaba en 5º año del secundario, se fue de vacaciones y de repente las interrumpe y en plena feria judicial, sin avisarle al Juez de la causa, presenta una denuncia de 350 fojas que evidentemente debía tener preparadas con anterioridad?
- ¿O será que alguien se las dio cuando volvió? Que por una de esas raras casualidades es al día siguiente de la marcha en Francia por los actos terroristas en París.
- ¿Es casualidad también que ese mismo día 12, que el Fiscal regresa imprevistamente al país, el diario Clarín titula: "Más de 4 millones, de pie contra el terror en Francia".
- ¿Es casualidad que al día siguiente, martes 13 y casi secuencialmente, el mismo diario titule en su tapa: "Timerman recibió orden de no asistir a la gran marcha en París", desmentida por la presencia del Canciller y nuestra Embajadora en la marcha.
- ¿Es casualidad que el miércoles 14 el Fiscal presenta ¿su? escrito de 350 páginas sin avisarle a Canicoba Corral, Juez de la causa principal y directamente las remita al Juez Lijo? Sí, el mismo que sobreseyó a Corach por encubrimiento.
- ¿Es casualidad que la tercera tapa secuencial de Clarín sea precisamente este hecho?
- ¿Cómo pueden decir que el Fiscal volvió porque temía que la Procuradora lo removiera de su cargo si el propio Nisman admitió, nada más ni nada menos que en TN (el cable del monopolio y feroz detractor de la Procuración), que la Dra. Gils Carbó lo llamó para ofrecerle más protección y si necesitaba más custodia?
Como decía al principio: interrogantes que el Poder Judicial DEBE investigar, como también el hecho de que sea un empleado de la Fiscalía el que le suministra el día sábado el arma calibre 22 que le provoca la muerte. ¿Para defensa? ¿Un arma calibre 22? Cuando el fiscal vivía en la Torre Le Parc de Puerto Madero, con sistemas de vigilancia inteligentes, con códigos de ingreso, monitoreo de cámaras y custodia constante de Prefectura y contaba además con custodia propia de 10 agentes de la Policía Federal.
Hoy más que nunca, no se debe permitir que una vez más se intente hacer con el juicio de encubrimiento lo que ya se hizo con la causa principal. Porque se descubrirá a los autores del atentado cuando se sepa quiénes los encubrieron. En Argentina todavía debemos remarcar lo más obvio y simple.
Creo que los argentinos nos merecemos no ser tan subestimados en nuestra inteligencia y mucho menos cuando 85 víctimas y sus familiares todavía esperan justicia después de 21 años.
Cristina Fernández de Kirchner
Presidenta de la Nación Argentina
#MuerteDeNisman
El Gobierno retomó el control de la agenda
Luego de una jornada mediática muy tensa y cambiante, el Gobierno nacional logra inscribir en lo alto de la agenda, la decisión de desclasificar la información que el fiscal muerto, Alberto Nisman había solicitado.
“La Presidenta ordenó a Inteligencia desclasificar información solicitada por Nisman” tituló la agencia oficial Télam, mientras que Minutouno mostró en lo alto de su portal facsímiles junto al titular “El Gobierno pidió desclasificar archivos sobre escuchas telefónicas.
Luis Bruschtein Un fiscal en la embajada
Sábado, 17 de enero de 2015 Un fiscal en la embajada - Página 12hace 6 minutos
PANORAMA POLITICO
Un fiscal en la embajada
Por Luis Bruschtein
La denuncia del fiscal de la causa AMIA constituye un traspié para el Gobierno, pero no por la historia inverosímil sobre la que se basa, sino porque Alberto Nisman fue designado por Néstor Kirchner para el esclarecimiento del atentado a la mutual judía, una meta a la que le asignaba una importancia similar a la realización de los juicios a los represores de la dictadura. El fiasco del Gobierno en el esclarecimiento del atentado está también signado por la permanencia de Antonio “Jaime” Stiuso, como director de Operaciones en la SIDE, que era el responsable del contacto con la CIA y el Mossad, los servicios secretos de Estados Unidos e Israel, que proporcionaron la mayor parte de la información sobre la pista iraní que presentó Nisman. Los wikileaks de la embajada norteamericana en Argentina, confirmados en el ámbito de los servicios de inteligencia, muestran que Stiuso trabajaba más para el Mossad y la CIA que para la Casa Rosada y que Nisman trabajaba más para esas embajadas y para Stiuso que para la Justicia. La culminación del proceso terminó de confirmarlo.
Entre el lunes y el miércoles, la colectividad judía argentina quedó en el medio de dos operaciones contra el Gobierno, una montada por el Grupo Clarín y la otra por los servicios de inteligencia. Antonio Stiuso, que operó en la SIDE desde 1972 hasta diciembre pasado y que en los últimos diez años se desempeñó en el cargo más alto de los espías de carrera, gatilló a través del fiscal Alberto Nisman un dispositivo sobre la causa AMIA que venía preparando desde tiempo atrás. El Grupo Clarín, a través de alguna garganta profunda mal informada, lanzó su desgraciada y famosa portada: “Por orden de Cristina, el canciller Timerman no asistió a la marcha”. No hubo orden y sí asistió. Y hubo más presencia argentina que norteamericana en la marcha en Francia contra el terrorismo.
Por obra y gracia de estas operaciones de alto impacto el Gobierno apareció como cómplice del terrorismo antisemita de París y del atentado en la AMIA. Si fuera cierto, resultaría paradójico porque se trata del único gobierno que convirtió en parte central de su política exterior, junto con Malvinas, la denuncia de los acusados iraníes por el atentado en la AMIA. No hubo otro que expresara mayor interés por el esclarecimiento del atentado.
El historial del kirchnerismo sobre la AMIA empieza mucho antes de su llegada a la Casa Rosada. En 1996, dos años después de la bomba en la mutual judía, Cristina Kirchner integró la comisión investigadora que se creó en el Congreso y fue la principal impulsora de la investigación de las maniobras de encubrimiento que había realizado la administración menemista.
Todavía desde el llano, Néstor y Cristina Kirchner pensaban que después de veinte años sin gobiernos militares no podía progresar una fase de maduración democrática sin llevar ante la Justicia a los represores de la dictadura y sin esclarecer y procurar el castigo a los responsables del atentado a la AMIA. Más allá de los aspectos éticos, humanísticos, e incluso afectivos, consideraban que se trataba de dos hechos que representaban un pasado violento cuya falta de resolución desgastaba e impedía la consolidación de las instituciones democráticas. Asumieron los dos temas como no negociables – por izquierda ni por derecha – desde el principio de la gestión y fueron intransigentes.
Fue una de las primeras medidas. De la misma manera que impulsó desde el principio la anulación de las leyes de impunidad y el comienzo de los juicios, pocos meses después de haber asumido el gobierno, a mediados de 2004, Néstor Kirchner le pidió al procurador general de ese momento, Esteban Righi, que formara la Unidad Fiscal AMIA, encabezada por Nisman, con el objetivo excluyente de investigar el atentado. La forma como se creó esta Unidad, que en ese entonces no despertó ninguna crítica, fue la misma que usó la actual procuradora, Alejandra Gils Carbó, para crear otras procuradurías que ahora son presentadas como un avasallamiento del Poder Judicial.
Es difícil saber el motivo que definió el rol protagónico de Nisman y Stiuso en la investigación. Con relación a los derechos humanos, el kirchnerismo buscó que los principales lugares de gestión de la política de derechos humanos fueran ocupados por viejos luchadores como Eduardo Duhalde, o por miembros de las organizaciones de derechos humanos, como el actual secretario, Martín Fresneda, que proviene de HIJOS. Como eran temas no negociables designó a los más interesados en resolverlos.
Seguramente los nombres de Stiuso y Nisman surgieron de sectores supuestamente interesados en el esclarecimiento del primer atentado importante que se realizaba fuera del teatro de operaciones del conflicto de Medio Oriente. La dimensión del tema es planetaria y excedía las capacidades de los organismos argentinos. De hecho, la relación de la CIA y el Mossad con Stiuso nunca fue ocultada. Y la relación de Nisman con la embajada norteamericana está comprobada por los wikileaks.
En ese momento, Estados Unidos estaba preparándose para una guerra con Irán igual que Israel, que amenazaba con bombardear a Teherán por temor al desarrollo de una bomba atómica en ese país. El Mossad y la CIA descartaron la pista siria y sus posibles ligazones con alguna conexión interna y se abocaron a aportarle información a Stiuso y a Nisman sobre la pista iraní, que además era funcional a la política exterior de sus gobiernos. Nisman construyó su acusación con esta información y la presentó. El Gobierno no puso reparos y respetó las decisiones judiciales. No le importó si era funcional a amigos o enemigos y desarrolló una estrategia internacional para lograr la captura de los ocho acusados iraníes y uno libanés. Se hizo la denuncia en Interpol y a partir de allí todos los discursos internacionales de Cristina y Néstor Kirchner, como ningún otro presidente lo había hecho antes, incluyeron duras críticas a los gobiernos iraníes por no colaborar con la investigación.
Desde ese momento – hace ya varios años – hasta ahora, el fiscal no aportó nada más. Armó un relato hipotético de la manera en que se habría realizado el atentado, pero casi no generó prueba para sostenerlo en un tribunal, como lo indicó el juez Rodolfo Canicoba Corral, a cargo de la causa. Si los acusados hubieran comparecido ante un juez, hubiera sido muy difícil declararlos culpables. Resulta evidente que la CIA y el Mossad habían aportado la información pero no la prueba, como si les interesara más la denuncia política contra el régimen iraní que el juicio a los responsables del atentado a la AMIA. Y todo hace pensar que Nisman y Stiuso se limitaron a los objetivos que se planteaban esos servicios de inteligencia extranjeros.
Argentina ha insistido en los foros internacionales para que Gran Bretaña acepte iniciar negociaciones sin precondiciones sobre Malvinas. Si mañana la reina accediera, sería una estupidez acusar al Gobierno de entreguista por sentarse con los delegados británicos. De la misma manera, Argentina venía reclamando que el gobierno iraní aceptara algún tipo de vía consensuada para destrabar la investigación. Tras hacer oídos sordos, el gobierno iraní sondeó una posibilidad y de allí surgió el memorándum de acuerdo con Irán para que el juez argentino tomara declaración indagatoria en Irán a los acusados. Nunca se habló de impunidad ni de levantar los alertas rojos que el juez había pedido a Interpol. Pero Nisman y Stiuso se opusieron y por lo tanto es posible inferir que también se oponían la CIA y el Mossad porque podía llegar a debilitar, si no ofrecía prueba contundente, la denuncia contra el régimen chiíta. Los periodistas obtienen parte de su información de los servicios de inteligencia en general. Y fueron periodistas argentinos, ligados a estos servicios, los que lanzaron las denuncias de que se había pactado impunidad a cambio de comercio. Una patraña considerable porque Argentina no necesita más mercados para sus granos y si los necesitara, puede encontrarlos sin recurrir a Irán con el consiguiente costo político que eso tendría.
De todos modos, el acuerdo resultaba tan incómodo para los iraníes que nunca lo ratificaron y los alertas rojos internacionales para detener a los acusados nunca se bajaron, lo cual desmintió la campaña de denuncias contra el Gobierno por el Memorándum. El desplazamiento de Stiuso, junto a otros altos directivos de la SIDE, implicará seguramente una forma de relacionamiento menos subordinada con la CIA y el Mossad. Y con esa movida Nisman quedó huérfano, lo cual habría determinado que presentara esta denuncia de 300 páginas con un cuento que mezcla piqueteros con funcionarios y legisladores, pero que no se sostiene con pruebas ni testigos ni nada tangible.
Para los argentinos, el esclarecimiento del atentado a la AMIA y el juicio a los responsables es una deuda de la democracia. Es un tema muy sensible que se presta a manipulaciones y demagogias. La actitud de Nisman constituye un golpe para el Gobierno porque echa otra vez una sombra de dudas sobre lo que el fiscal ha hecho en todos estos años con el respaldo oficial. Pero sería un gran error de la colectividad judía y los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA dejarse arrastrar por una campaña que los enfrente al único gobierno que asumió y militó la causa AMIA sin hacer especulaciones políticas.
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Corresponsalía Región Comahue (Patagonia Norte)
Antonio Angel Coria
"Todavía no podemos confirmar el suicidio"
Hallaron muerto al fiscal Nisman
El fiscal especial de la causa AMIA fue encontrado sin vida el domingo por la noche en el baño de su departamento de Puerto Madero junto a un arma de fuego y un casquillo de bala calibre 22, luego de que su madre ingresara a la vivienda alertada por la custodia del magistrado ante la "falta de respuestas" a los llamados.
Por la tarde se conocerían resultados de las pericias.
El funcionario debía presentarse esta tarde en el Congreso para explicar la denuncia contra la presidenta Cristina de Kirchner por la firma del Memorando de Entendimiento con Irán.
El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, se mostró "apenado" por la noticia y advirtió que "todo lo trabajado por el fiscal debe ser investigado".
En diálogo con la prensa en la puerta de la Torre Le Parc, donde se desarrolló el operativo policial iniciado a primera hora de la madrugada en torno al edificio situado en Azucena Villaflor 450, la fiscal Federal Viviana Fein detalló además que el cuerpo del fiscal "fue encontrado dentro de la unidad por su madre", quien acudió al domicilio de Puerto Madero al no tener novedades de su hijo en toda la jornada.
Poco después, el Ministerio de Seguridad confirmó a través de un comunicado que "los efectivos de la custodia de Nisman, pertenecientes a la Policía Federal Argentina, habían alertado a su Secretaría en horas de la tarde de su falta de respuesta a los insistentes llamados telefónicos.
Al constatar que el hombre tampoco respondía al timbre de la casa y que el periódico del domingo aún se encontraba en el palier, decidieron notificar a los familiares".
"El fiscal disponía de 10 efectivos de la Policía Federal Argentina para su custodia personal.
La custodia entonces recogió a la madre de Nisman en su domicilio y la llevó a la torre Le Parc. Al intentar ingresar, la mujer constató que la puerta se encontraba cerrada con la llave colocada en la cerradura por dentro", se resaltó.
El ministerio de Seguridad agregó que "los familiares solicitaron entonces al personal de mantenimiento del edificio que convocaran a un cerrajero para ingresar al departamento"
"A primera hora de la noche, la madre ingresó a la vivienda acompañada por uno de los custodios, hallando el cuerpo de Nisman en el interior del baño de su habitación, bloqueando la puerta ingreso al mismo", subraya el comunicado. Inmediatamente, "se notificó a la justicia de turno" y "ante la presencia del juez Manuel De Campos y de la fiscal Fein, el personal policial logró ingresar al baño".
El comunicado concluye que "junto al cuerpo de Nisman, que se hallaba en el suelo, se encontró un arma de fuego calibre 22, además de un casquillo de bala".
Cerca de la 1 de la madrugada se montó el gigantesco operativo en torno al domicilio, cuando Gendarmería estableció un cerco perimetral y en el lugar trabajó personal de la Unidad Criminalística Móvil, de la Unidad Médica Forense, Prefectura y Same.
Minutos después de las 3.30, fuentes policiales confirmaron el deceso de Nisman, y dos horas después su cuerpo fue retirado por la Unidad de Traslado Forense de Bomberos rumbo a la morgue de Tribunales, en la calle Viamonte.
La fiscal trabajó en el lugar junto al juez de la causa, Manuel de Campos, y el secretario de Seguridad de Nación, Sergio Berni, quien se constituyó en el edificio para supervisar la aplicación de los protocolos de preservación de la escena del crimen por parte de los servicios de policía científica de la Prefectura Naval Argentina y de la Policía federal Argentina convocados por los funcionarios judiciales a cargo de la investigación.
"Confío en la Policía Federal y Prefectura, trabajaremos con prudencia y cerca del mediodía tendremos precisiones, porque todavía no podemos confirmar el suicidio", puntualizó la fiscal antes de retirarse. Nisman debía presentarse esta tarde en el Congreso para explicar la denuncia que presentó contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por la firma del Memorando de Entendimiento con Irán.
La reunión había sido convocada para las 15 por la oposición, y el oficialismo había confirmado su presencia para el encuentro de comisión.
fuente Pagina 12
ASI RECOGE LA NOTICIA EL DIARIO DIGITAL ULTRADERECHISTA INFOBAE LAS ULTIMAS HORAS DE NISMAN: “CON ESTO ME JUEGO LA VIDA”
Por LAUREANO PÉREZ IZQUIERDO
Crédito: Martín Rosenzveig
El fiscal especial para el esclarecimiento de la causa AMIA, Alberto Nisman, fue encontrado muerto el domingo a la noche por su madre, en su domicilio de Puerto Madero.
Su cuerpo fue hallado sin vida en el baño de su vivienda. En su escritorio estaban los papeles de la investigación que encaró el fiscal en la que hacía referencia a un plan para encubrir a los acusados del peor acto terrorista de la historia de la Argentina. Sobre esos papeles Nisman había trabajado todo el sábado.
Conocía al detalle la denuncia que preparó durante dos años, pero no quería que el azar fuera a desperdiciar la oportunidad que tenía de contar ante el Congreso lo que él había oído en cientos de escuchas telefónicas.
"Estoy tapado de trabajo, ordenando papeles. No sabés lo que es esto. Todavía no sé si son preguntas o tengo que exponer primero", repetía cada vez que lo interrumpían el sábado.
"No quiero que se arme un show de esto. No quiero que el martes la tapa de los diarios sea que la exposición fue un escándalo, sino que sea lo que tengo para contar, que es muchísimo".
El fiscal temía que su exposición se viera "embarrada" por alguna jugada extraña. Transmitía nervios e impaciencia. Quería que fuera lunes.
Conocí a Nisman hace varios años. No recuerdo el contexto. Estuvimos meses hablando sólo por teléfono hasta que hubo un café de por medio. Era más delgado de lo que transmitían las fotos y la televisión.
Daba la impresión de un hombre hiperactivo. Que intentaba contener los nervios que indisimulablemente le salían por cada poro.
Charlamos muchísimo. Intercambiábamos pareceres sobre la causa: yo muy escéptico con la captura de los iraníes; él muy confiado en hallar la verdad. Me comentó sobre todos los nexos que encontró en su investigación entre Irán y el grupo terrorista Hezbollah. Tenía todos los nombres en su cabeza.
No sólo el de los implicados y con pedido de captura internacional y "circulares rojas". Todos. Su cerebro era un archivo repleto de información: identidades, locaciones, nombres de empresas fantasma, cruces de llamadas.
Almacenó durante años esos datos, uno tras otro dándole forma. Para estar seguro de no dejar ningún punto fuera de sus dictámenes. La trama del ataque terrorista estaba estructurada en su cabeza perfectamente.
Se le podía preguntar cualquier cosa referida al caso que la rapidez con la que replicaba los nexos entre uno y otro protagonista aturdía. Del derecho y del revés. Hubo decenas de nuevos contactos a lo largo de estos años.
Celebró las famosas "circulares rojas" de Interpol. Sintió el apoyo a la investigación cuando se hizo explícita la firmeza argentina ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Y se indignó con el memorándum firmado entre el Gobierno e Irán.
"Es inconstitucional", me confió en otro café que compartimos antes de presentar su escrito ante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral. Y desde hacía dos años que trabajaba en este nuevo caso. "Tengo algo que es un escándalo. Están hasta la manija".
Me lo adelantó hace más de un año, en noviembre de 2013, con otro café de por medio. Pero no podía decir nada más. Ni dar nombres. Sólo ese título.
En ese momento creí que se trataba de una nueva prueba relacionada con la investigación del atentado. No sospechaba lo que vendría. Pasaba el tiempo y la curiosidad crecía y con ella, los constantes llamados: ¿Y? ¿Algo para contar? Ya había pasado un año. "Todavía nada. Estoy más cerca. Muy cerca". Nisman era hermético.
En diciembre, se fue de vacaciones con su familia a Europa. Hablamos. Estaba feliz. Era un viaje que tenía prometido a una de sus hijas desde hacía tiempo. Siempre hablaba de ellas: eran su debilidad.
"A la vuelta nos juntamos y vamos a almorzar". Sin embargo algo cambió el 7 de enero y decidió emprender -horas después- su retorno urgente a Buenos Aires. "Me están presionando.
Me avisan que está escrito el dictamen de (Alejandra) Gils Carbó para apartarme", le comentó a un colaborador.
Por eso concretó su vuelta y presentó ante la Justicia federal el escrito con la acusación por encubrimiento a los responsables del ataque terrorista a la AMIA que alcanza a la presidente Cristina Kirchner, al canciller Héctor Timerman y otros varios sospechados.
El miércoles a las 7 de la mañana hablamos por primera vez. Fui a verlo pocas horas después. Estaba con todo su equipo que iba y venía con carpetas. "Con esto me juego la vida", repetía a sus colaboradores. Me contó parte de la presentación que ya había hecho ante el juzgado de María Servini de Cubria, aunque me explicó que la causa recaería sobre el juez federal Ariel Lijo.
Reconstruí los diálogos que habíamos tenido más de un año antes. Les encontré sentido. Sobre su escritorio tenía hojas y más hojas con apuntes. Frases marcadas con resaltado con los puntos más importantes de la investigación. "Necesito el dictamen.
Las escuchas, algo", le rogué. "No puedo. Si hiciera eso estaría incurriendo en un delito. Hay nombres que por ley no puedo hacer públicos. Comprendeme. Es este, pero no podés leerlo. Ni tocarlo". Me mostró una carpeta con muchas páginas. "Son más de 300". Me enseñó la firma que probaba que ya había sido presentado y recibido en lo de Servini. Y nada más del expediente. "Es delito", insistía.
Abandoné ante su firmeza. Nisman estaba nervioso. Pero vivía nervioso. Era consciente del impacto que tendría su presentación. "Tengo todo probado. El pacto con Irán es la consecuencia del plan para asegurarle impunidad de los acusados". Sabía también lo que le esperaba. "Van a venir por mí", repetía a quien lo escuchara.
"Van a decir cualquier cosa". También comentaba al pasar que estaba amenazado. "Hacé la denuncia", se le recomendó. No quiso. Decía que primero debía hablarlo con su ex mujer -en Europa con sus hijas- y que no quería que vivieran una pesadilla con custodia permanente hasta para ir al colegio.
Entre el miércoles y el viernes fueron constantes los llamados que mantuvimos de ida y vuelta. Impresiones sobre el avance de la causa. Su cita en el Congreso. Incertidumbre sobre qué lo esperaría. ¿Será televisada? Temía que un espectáculo mediático le impidiera dar un marco de seriedad al contenido que pretendía transmitir.
El sábado hablé tres veces con Nisman. La primera vez fue al mediodía. La segunda, a la tarde. Por último, a las 20.37. Ironizamos sobre intrascendencias y rió con ganas de un comentario. Nos saludamos.
El domingo a las 7.54 le hice un típico reproche profesional por información que apareció en otro medio: el mensaje nunca fue leído.
La muerte de Nisman
Berni: "Hay que ser prudente y responsable"
El secretario de Seguridad de la Nación remarcó que "como dijo la fiscal, las pericias son fundamentales", pero expresó que todos los indicios coinciden con la hipótesis del suicidio:
"En criminalística, cuando usted tiene un cuerpo, una vaina y un arma, evidentemente las cosas se encaminan hacia un lado, dijo el funcionario en declaraciones a radio América. Asimismo, indicó que “la familia pidió reserva de diferente información. Hemos sido muy cuidadosos y respetuosos, y hemos dado simplemente escrito lo que ya era de público conocimiento”.
En cuanto a su presencia anoche en el edificio del barrio porteño de Puerto Madero donde fue hallado sin vida el fiscal Alberto Nisman, Berni respondió: “Mi presencia ahí tiene que ver con la supervisión de todos los protocolos para conservar la escena del crimen”. “A pedido del juez y la fiscal no podemos dar mayores datos.
Hemos hecho un comunicado para no generar incertidumbre en la población debido a la importancia pública que tiene la muerte del doctor Nisman”, añadió el secretario de Seguridad.
“Todas las cosas que han hecho la policía y la Gendarmería (en la escena del hecho) han sido con presencia de los testigos, de la fiscal, del juez, porque queremos todos aportar una investigación rápida, totalmente transparente y que no quede ninguna duda por lo que esto significa”, añadió.
También confirmó que “el cuerpo (de Nisman) ya está en la morgue y están trabajando los peritos para satisfacer todos los interrogantes que tenga el juez y la fiscal”, y reveló: “Le he dado la novedad a la Presidenta ni bien he tenido la confirmación del hecho”.
Por otra parte, consultado sobre la custodia del fiscal fallecido, Berni relató que Nisman “no solamente tenía 10 custodios de la Policía Federal, sino que además él era el jefe de su propia custodia”.
“Él determinaba dónde los quería, cómo los quería y cuándo los quería”, y también “cómo se hacía la custodia”, añadió, y subrayó: “Nosotros hemos acudido al refuerzo de sus custodios. Los custodios que estaban hoy están con él desde 2007, así que mire la confianza que le tenía a su custodia el doctor Nisman”.
Finalmente, el funcionario dijo que sobre este tema los medios “tienen que ser muy prudentes, no es bueno especular con diferentes hipótesis hasta no tener un panorama mucho más claro. Hay que ser más que prudente y responsable”.
FUENTE PAGINA 12
La muerte de Nisman
Voces desde la oposición
Referentes de los distintos partidos opositores se refirieron a la aparición sin vida del fiscal Alberto Nisman.
El titular del radicalismo, Ernesto Sanz, afirmó que es "responsabilidad de la oposición" esclarecer las causas de la muerte, mientras el senador Luis Juez dijo no creer en la hipótesis del suicidio.
La diputada Elisa Carrió habló de "una señal mafiosa" y Patricia Bullrich aseguró que Nisman le había contado que "estaba amenazado".
"Desde que se recuperó la democracia hasta hoy, este hecho debe ser uno de los más graves", expresó Sanz, senador nacional de la UCR y precandidato presidencial, en diálogo con radio Continental.
El legislador dijo que se deberá trabajar por "la dilucidación urgente de la causa de la muerte de Nisman, para traer luz sobre este hecho, y para que sus denuncias no queden en el olvido, y de esto es responsable la oposición".
Sanz manifestó que recibió la noticia con "congoja" y un estado de "shock", y adelantó que "el radicalismo va a tratar de ser muy prudente pero muy firme y vamos a tratar de tener acuerdos con los otros líderes de la oposición" en este sentido.
"El contexto donde se produce esta muerte es muy complicado desde el punto de vista institucional, donde se mezcla el terrorismo internacional y los servicios de inteligencia de Argentina, una denuncia contra el gobierno y una presentación frustrada ante el Congreso que generó mucha expectativa", dijo.
Por su parte, el senador nacional del Frente Amplio Progresista Luis Juez afirmó esta mañana que no cree que el fiscal Alberto Nisman se haya suicidado, y aseguró que el Estado "va a tener que hacer un esfuerzo descomunal" para "llevar tranquilidad a los argentinos".
"Ahora resulta que este tipo, que parecía que se llevaba el mundo por delante, con una convicción increíble, a ese tipo después le faltó agallas para continuar con su vida. Yo no me lo creo, permítame que dude", señaló el legislador.
En declaraciones a radio La Red, Juez insistió con que "hay muchas dudas", y afirmó que "siempre que estas cosas tienen que ver con el poder, las dudas persisten".
Más lejos fue la diputada nacional Elisa Carrió, quien dijo que la muerte del fiscal Alberto Nisman "era previsible" y aseguró que se trata de "una señal mafiosa".
"Cuando uno conoce lo que no sale a la luz del poder, cómo se maneja el poder, cómo se manejan los Servicios (de Inteligencia), cómo se maneja la Policía y cómo se maneja el Gobierno desde Kichner a la fecha sabe que esto podía ocurrir", sentenció la líder de la Coalición Cívica.
DOS NOTAS DE ANALISIS EN TORNO A NISMAN, POCAS HORAS ANTES DE SU MUERTE
ARTICULO DE HORACIO VERBITSKY, COLUMNISTA DE PAGINA 12 (DOMINGO 18 DE ENERO)
Del acuerdo Menem-Rabin a la denuncia contra Cristina ¿Hasta dónde Irán Nisman y Cía.? Cuestionado por los jueces Canicoba y Servini y por Interpol, el fiscal Nisman llevará mañana al Congreso su gravísima denuncia contra CFK. Si un poder contramayoritario que intenta confinar la política a un expediente judicial intentara castigar a la presidente por la búsqueda de la verdad, la movilización popular podría marcarle sus límites. No basta con la purga en la SI mientras sean deudas pendientes las leyes de Inteligencia, de prevención de emergencias y de Acceso a la Información.
Por Horacio Verbitsky
El fiscal Alberto Nisman hizo una estridente acusación, descalificada por el juez de la causa y por Interpol. La gravísima denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la presidente CFK intenta apuntalar la versión sobre el atentado a la sede de la DAIA que acordaron hace más de veinte años los gobiernos de Israel y la Argentina, con el respaldo de Estados Unidos, cuando aún no había terminado la remoción de los escombros: acusar a Irán y no investigar la participación de Siria, pese a que las condiciones internacionales han cambiado.
El problema es que en la causa no abundan elementos que lo sostengan, por lo cual ese relato descansa en recursos políticos y publicitarios. Mientras, nada se ha avanzado en el caudaloso expediente judicial, que se derrama al azar en episodios laterales, como la falsa conexión local y el desvío de la investigación por parte del ex presidente Carlos Menem y su ex juez Juan José Galeano.
La estridente acusación de Nisman, descalificada por el juez de la causa y por Interpol, es otro capítulo de la misma estéril saga. Luego de recibir a Nisman, la complaciente dirigencia comunitaria de la DAIA y la AMIA convocó a todos los organismos y delegaciones que las integran pero la mayoría negó el apoyo que había solicitado el fiscal.
Un preciso ejercicio de desinformación intenta hacerle pagar al gobierno nacional la osadía de haberse apartado del libreto buscando que la justicia argentina pudiera indagar a los acusados por Nisman, en un tercer país o incluso en Irán, con el riesgo de que la presunta solidez del expediente se disipara en el aire, como ya ocurrió con el ex embajador persa en Buenos Aires, Hadi Soleimanpour: detenido en Londres a pedido de la justicia argentina, fue absuelto por falta de pruebas, puesto en libertad e incluso indemnizado.
Que algún dirigente político o un falso influyente haya querido aprovechar para fines particulares el giro dado por el Poder Ejecutivo es una alternativa posible y recién se sabrá si algo hay de ello cuando se revelen las pruebas que dice tener el fiscal, quien mañana enfrentará en el Congreso al FpV.
El oficialismo decidió no permitir que la oposición monte allí un nuevo escándalo. De progresar la agresión contra la presidente en la ciénaga judicial, no puede descartarse una convocatoria a la movilización en las calles.
Esto pondría en evidencia los desbarres de un poder contramayoritario que intenta confinar la política dentro de los límites de un expediente tribunalicio, alimentado como en un chiquero judicial con basura de los servicios de informaciones.
Alerta roja
En la conferencia de prensa del jueves, el canciller Héctor Timerman mostró la nota que envió el 15 de febrero de 2013 a Interpol: le informaba a su secretario general (el abogado, economista y ex jefe del Servicio Secreto de Estados Unidos, Ronald Kenneth Noble), que los pedidos de captura internacional sólo podrían ser modificados a solicitud del juez Rodolfo Canicoba Corral.
Esta semana Canicoba dijo que al firmar las órdenes de captura contra los iraníes que le solicitó Nisman, ordenó al fiscal que profundizara esa investigación y no se basara apenas en informes de inteligencia, y que también siguiera la pista siria y la conexión local. “Nada de eso hizo”, sentenció.
Tampoco su colega María Servini encontró en la presentación de Nisman “las pruebas que le otorgan sustento a sus solicitudes”, por lo que se negó a habilitar la feria juicial.
En el Forum Shopping de Nisman, la denuncia será considerada por el juez federal Ariel Lijo. Cuando la camarista Luisa Riva Aramayo comenzó la negociación con Carlos Alberto Telleldín para pagarle un falso testimonio, Lijo era uno de sus más próximos colaboradores.
Su hermano, Alfredo Lijo, trabajó con el auditor Javier Fernández, a pedido de Riva Aramayo, según el propio Fernández en un reportaje de Hugo Aleonada Mon. Riva Aramayo no fue procesada junto con el juez Galeano porque murió en 2002.
El Memorando de Entendimiento con Irán fue firmado el 27 de enero de 2013, en Etiopía, cuando Estados Unidos y sus principales aliados comenzaban una negociación de desarme con el gobierno de Teherán y las aperturas hacia Siria ya habían fracasado.
En una entrevista para esta nota, Timerman explicó que de regreso a Buenos Aires se reunió con las distintas asociaciones de familiares de las víctimas, con el presidente de la DAIA Julio Schlosser y con el de la AMIA, Guillermo Borger.
En la única conferencia de prensa conjunta, todos declararon su apoyo al memorando. Pero sin explicación por el cambio, la DAIA y la AMIA pidieron al Congreso que no lo ratificara y reclamaron su inconstitucionalidad a la Justicia, concedida el año pasado por la sala I de la Cámara Federal porteña.
Al mismo tiempo, dijo Timerman, el canciller iraní Ali Akbar Salehi le propuso enviar una nota conjunta a Interpol informando que con la firma del memorando debían cesar las alertas rojas.
Esto no formaba parte de las instrucciones que había recibido de la presidente, dijo el canciller. Timerman llamó a Interpol para explicarle a Noble lo que estaba sucediendo. Noble le respondió en inglés que se quedara tranquilo, que las alertas rojas no se modificarían.
Timerman le expuso su situación personal, como firmante del memorando, ministro del gobierno argentino y judío. Noble le dijo entonces, ahora en francés, que entendía la situación y que no tenía motivo para preocuparse.
Timerman le contó de los insultos, las graves acusaciones y las amenazas que estaba recibiendo. Noble cambió del francés al castellano.
“Se lo dije en inglés, en francés y ahora en su idioma: el memorando es muy conveniente y no hay riesgo de que sobre esa base se modifiquen las alertas rojas.” Timerman le pidió que Interpol lo dijera en una nota formal.
Ese mismo día la firmó el Consejero Jurídico de Interpol, Joel Sellier, y el entonces subsecretario de Justicia y actual subsecretario de Inteligencia, Juan Martín Mena, trajo el original desde Lyon a Buenos Aires.
Decía que el acuerdo era positivo para esclarecer la causa y que “no implica ningún tipo de cambio en el estatus de las notificaciones rojas”.
Este jueves, Nisman respondió en tiempo real a la conferencia de prensa: dijo que Timerman había pedido levantar las alertas rojas y que Interpol se lo negó. A raíz de ello, Timerman se comunicó el viernes con Noble, quien sepultó cualquier polémica, con el mail que el canciller difundió esa misma tarde:
“Usted dijo en forma explícita que la presidente Cristina Fernández de Kirchner, usted como ministro de Relaciones Exteriores y todo el gobierno argentino estaba cien por ciento comprometido con el mantenimiento de las alertas rojas de Interpol”.
Agrega que durante la asamblea general de Interpol, hace apenas dos meses, “usted reafirmó su compromiso personal y el del gobierno argentino con el mantenimiento de las alertas rojas, al mismo tiempo que trataba de hacer todo lo que estaba a su alcance para que hubiera verdaderos progresos en la investigación.
Recuerdo la forma apasionada en que habló de las víctimas y de sus seres queridos, que tanto sufrieron y que merecen ver el avance de la investigación y la presentación a la Justicia de los responsables por este mortífero ataque”.
Se entiende mejor así por qué en las grabaciones de Nisman el presunto agente iraní Jorge Alejandro Khalil dice que “por las cagadas que se mandó este ruso de mierda las circulares no se bajaron”.
Si algún vendedor de humo había prometido lo contrario, es problema suyo. Hasta ahora nadie ha incurrido en el ridículo de sugerir que las comunicaciones con Interpol fueron personales del ciudadano Timerman, sin conocimiento de la presidente.
La propia exégesis de Nisman ante la prensa refuta sus conclusiones. Goza de todos modos de una apreciable protección, que le permite hablar horas en las pantallas de televisión sin que ningún juez o fiscal lo acuse de violar secretos, como le ocurrió a su colega Carlos Gonella por retwitear una página oficial del Ministerio Público en la que se informaba sobre un pedido de procesamiento contra varias personas por lavado de dinero obtenido con la venta de cocaína.
La InfAMIA
Parte de esta historia ya fue narrada aquí el 18 de julio de 2004, en una nota que se tituló “La InfAMIA. El acuerdo Menem-Rabin para no investigar”.
A pocas horas de producido el atentado, a las 9.53 del 18 de julio de 1994, el gobierno israelí del general Yitzhak Rabin propuso al argentino de Carlos Menem coordinar una interpretación unificada, que conviniera a los intereses políticos de ambas administraciones. Así lo informó el embajador argentino en Israel José María Valentín Otegui, en un cable emitido a las 2.50 horas del 19 de julio de 1994, apenas 17 horas después del estallido que costó la vida a 85 personas y heridas a 300.
De este modo, ambos gobiernos condicionaron la investigación a las respectivas ventajas que cada uno pudiera obtener y sin mayor interés por el descubrimiento de la verdad y el castigo de los responsables.
Lo mismo ocurrió con los dirigentes de la DAIA y la AMIA. Timerman recuerda que durante una de las reuniones en las que se discutió el memorando, Schlosser le preguntó por qué insistía tanto en la investigación.
“Por respeto a los muertos en el atentado”, le respondió. “Olvidate de los muertos. Hay que pensar en los vivos”, dijo Schlosser. Algo similar le transmitió a Timerman su colega israelí, Avigdor Lieberman, durante un encuentro en las Naciones Unidas. “¿Para qué quieren un juicio, si los diarios de todo el mundo ya publicaron que fue Irán?”, le dijo con sorna.
El año pasado, para desacreditar el Memorando de Entendimiento, el ex embajador de Israel en Buenos Aires, Itzhak Aviran, declaró que “la gran mayoría de los culpables ya está en el otro mundo, y eso lo hicimos nosotros”.
El cable sobre el acuerdo Menem-Rabin fue hallado entre las informaciones secretas que el gobierno de Néstor Kirchner resolvió liberar al conocimiento de los familiares de las víctimas y de la Justicia.
En 2004 el entonces encargado de la Unidad Especial de Investigación del atentado, Alejandro Rúa, puso en conocimiento de Canicoba Corral el cable EISRA 010365/1994. Allí Otegui informa que Rabin enviaba a Buenos Aires en un avión de la Fuerza Aérea israelí a un diplomático de su relación personal y directa, el subsecretario de Asuntos Latinoamericanos de la Cancillería de Israel, Dov Schmorak, quien había sido embajador en la Argentina entre 1980 y 1985. Antes de embarcarse hacia Buenos Aires, Schmorak se comunicó en medio de la noche con el embajador Otegui y le pidió que lo ayudara a entrevistarse con el presidente Menem y con el canciller Di Tella en cuanto llegara a Buenos Aires.
Para el gobierno israelí “es importante coordinar con el nuestro una versión coincidente del atentado”, en especial por el impacto que la manera de presentar lo sucedido tendrá ante la opinión pública israelí, “dado que partidos de oposición y algunos medios de prensa están utilizando el hecho para atacar duramente política de paz gobierno Rabin”.
En ese momento, estaba muy avanzada una negociación de paz en Oslo que incluía a la OLP conducida por Yasser Arafat y por primera vez comprometía al gobierno sirio del presidente Hafez Al Assad.
Contaba para esas tratativas con el apoyo del gobierno estadounidense de Bill Clinton, en cuya presencia se firmaron los acuerdos en la Casa Blanca, en septiembre de 1993. En enero de 1994 el presidente sirio anunció que la negociación con Rabin incluiría “una paz real y relaciones normales” a cambio de la devolución de las alturas del Golan, ocupadas por Israel en la guerra de 1967.
Hasta entonces El Assad había sido el más duro opositor a la mera existencia de Israel en el mapa del Medio Oriente. Pero a partir de allí, tanto Washington como Jerusalén se enfocaron en Irán y llegaron a contemplar un nuevo bombardeo a sus instalaciones nucleares como el que Israel realizó en 1981 en Osirak.
Tres meses después del atentado contra la DAIA Rabin recibió el Premio Nobel de la Paz y al año siguiente fue asesinado por un estudiante derechista que se oponía a la devolución de territorios ocupados a cambio del cese de hostilidades. Desde entonces sólo hubo retrocesos en el intento de paz.
El cable del embajador Otegui agrega que “objetivo de entrevista de alto nivel solicitada es coordinar interpretación del atentado” con el propósito de “presentar a la prensa –inmediatamente después del encuentro– una versión unificada de lo ocurrido”. Schmorak llegó por la noche del martes 19.
Tal como se había solicitado fue recibido por Menem y en un reportaje concedido al diario Clarín al salir, dijo que “el número uno en la lista de sospechados es Irán. Hay organizaciones fundamentalistas islámicas inspiradas por Irán, financiadas por Irán, entrenadas por Irán, pero que no son iraníes, como Hezbollah, en el Líbano”.
También dijo que Menem aceptaba la hipótesis de la participación de algunos elementos locales. La ausencia más notoria en todas las declaraciones, del enviado israelí y de las autoridades argentinas, fue la pista siria, pese a las evidencias que saltaban a la vista.
En la misma semana un vocero del ministerio de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos afirmó que Siria no tenía nada que ver con el atentado. Esa línea se siguió en forma minuciosa en todas las investigaciones posteriores.
Luego de revelar la existencia y el contenido de este cable, el ex presidente de la DAIA Rubén Beraja, uno de los acusados por desviar la investigación me preguntó si había más información, para conocer si “fuimos títeres de un juego macabro por parte de ambos gobiernos”.
También me contó que el 22 de julio de 1994, durante una reunión en la quinta de Olivos, “Menem insistía que de confirmarse las presunciones debían cortarse las relaciones con Irán en forma inmediata”.
Es decir tres días después de la reunión con el enviado de Rabin. Si las motivaciones de Rabin y Clinton se explicaban por razones políticas de sus respectivos gobiernos, el interés del gobierno argentino de entonces por desviar la atención lejos de Siria es comprensible, por los lazos familiares de Menem, el financiamiento que El Assad le suministró para su campaña presidencial en 1989 y la denuncia de traición en 1990, cuando Menem se sumó a la primera expedición estadounidense contra Irak (gobernado por el mismo partido Baas que Siria), incumplió los acuerdos de cooperación espacial con países árabes y entregó a Estados Unidos todos los de-sarrollos del misil Cóndor.
Jacobo Timerman, padre del actual canciller, recordó en una entrevista que publiqué en esta página el 31 de mayo de 1992, dos meses después del atentado a la embajada de Israel, que Menem viajó a Siria en cuanto ganó la candidatura presidencial peronista. “Dijo que iba a saludar a una tía, cosa que se me hizo totalmente no creíble, y en realidad tuvo una reunión con el Presidente Hafez El assad, que es el más grande narcotraficante del mundo.”
Entre las líneas que la investigación judicial no profundizó hay una que concierne en forma cercana a los ex presidentes de Siria y de la Argentina. Un primo de El Assad y otras dos personas fueron detenidas después del atentado en el mismo edificio de la calle Cochabamba en el que Menem tenía el departamento que utilizaba en sus frecuentes visitas a Buenos Aires cuando era gobernador de La Rioja.
El primo de El Assad y sus acompañantes fueron liberados luego de una reunión de Menem con el juez Galeano. Sucesivas notas de Raúl Kollmann y de Juan José Salinas han abundado sobre la seriedad de la pista siria y la inconsistencia de la investigación de Nisman, cuya subordinación explícita a las líneas de acción que le comunicaban en la embajada de Estados Unidos consta en abundantes cables dirigidos por esa sede a su gobierno.
El viernes asumió sus funciones el nuevo embajador Noah Mamet. Habrá que aguardar una futura tanda de Wikileaks para saber si es real la información que circula entre funcionarios judiciales que conocen a Nisman, sobre un encuentro con el consejero político Ken Roy antes de presentar su incandescente dictamen. Roy es el enlace de la embajada con la Asociación de Magistrados, que conduce la resistencia judicial al gobierno.
Esta relación promiscua con una potencia extranjera no ha producido el menor escándalo en quienes, de derecha a izquierda, sólo lo ven como un proyectil capaz de hacer daño al gobierno nacional. Cualesquiera sean los respaldos de Nisman, no se entiende cómo podría el gobierno “fabricar la inocencia de Irán”.
Como el fiscal es quien debe probar la culpabilidad, esta es una inversión de la carga de la prueba o una implícita admisión de que al cabo de diez años carece de elementos probatorios.
Acciones y omisiones
Lo burdo del intento por incriminar a la presidente, que tanto Canicoba Corral como el gobierno atribuyeron al removido jefe de la Secretaría de Inteligencia Antonio Horacio Stiuso, no implica que todos los pasos oficiales hayan sido apropiados. Tanto Nisman como Stiuso contaron con el respaldo de Kirchner, quien en 2005 llevó a las Naciones Unidas la denuncia contra Teherán, cuando George W. Bush buscaba un pretexto para repetir sobre Irán la devastación de Bagdad, tal como se señaló entonces aquí.
Cristina siguió ese esquema durante su primer mandato. Sus frecuentes encuentros dentro y fuera del país con la DAIA y la AMIA no impidieron que esas organizaciones se alinearan con la oposición en el cuestionamiento a sus tentativas de esclarecimiento.
En cambio nunca recibió a la organización de familiares de las víctimas Memoria Activa, que apoyó en el Congreso el Memorando de Entendimiento y que denunció ahora una operación contra la presidente.
También llevó el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y aceptó un proceso de negociación amistosa con el patrocinio del CELS y CEJIL. El 4 de marzo de 2005, el Estado reconoció ante la CIDH su responsabilidad internacional por la violación de los derechos humanos al no haber cumplido la función de prevención, por la denegatoria de justicia debido al encubrimiento de los hechos y al grave y deliberado incumplimiento de la función de investigarlos.
Como reparación integral se comprometió a una agenda de trabajo tendiente a informar a la población, investigar los hechos, prevenir su repetición futura, compensar los daños y reformar algunas leyes, entre ellas la de Inteligencia. Además de informar sobre el acuerdo, debía fortalecer los organismos investigativos tanto del Ministerio Público como del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, garantizar la investigación del atentado y de su encubrimiento, profundizar el relevamiento de archivos en poder de la Secretaría de Inteligencia, extenderlo a la Dirección de Migraciones e informatizar sus registros.
También se comprometió a crear una unidad especializada en catástrofes, tanto para la atención de las emergencias médicas como para la recolección y protección de pruebas en casos criminales, incluyendo un plan de contingencia para casos de atentados.
Además debía impulsar una ley de reparación para todas las víctimas del atentado, transparentar el sistema de utilización de fondos reservados de la Secretaría de Inteligencia y facilitar el acceso a la información de inteligencia por parte de los jueces involucrados en investigaciones vinculadas con hechos de terrorismo.
A veinte años del atentado y diez del reconocimiento de responsabilidad, los compromisos no se han cumplido. En este tema, como en tantos otros, Cristina ha mostrado capacidad de rectificación. Pero no basta con la remoción de los agentes de la Secretaría de Inteligencia que resolvieron su conflicto de obediencias en contra de sus deberes funcionales y de su lealtad nacional.
Quienes los impugnaron cuando estaban en la cumbre de su poder no necesitan sobreactuar ahora sus críticas. Basta con señalar que este es un momento oportuno para cumplir con la reforma de la ley de Inteligencia comprometida ante la CIDH y con la complementaria y también adeudada ley de acceso a la información pública. Tal vez así, además de las apasionantes anécdotas del día, se avance en reformas estructurales que ayuden a impedir la repetición de tanto bochorno.
En tanto, la diputada del PRO Patricia Bullrich informó que Nisman le había dicho que "estaba amenazado" luego de haber denunciado a la presidenta Cristina Kirchner por "encubrimiento" en la causa AMIA y afirmó que no cree en la hipótesis de un suicidio.
"El fiscal me dijo que estaba amenazado, me lo dijo el viernes y me lo dijo el sábado", afirmó Bullrich en declaraciones a la prensa en la puerta de la casa donde encontraron muerto a Nisman. La diputada agregó más tarde que Nisman le había comentado que sabía "que lo iban a denostar, que lo iban a acusar de cualquier cosa, que la causa era muy pesada, muy fuerte", pero que estaba "dispuesto a ir hasta las últimas consecuencias".
"Hablé con él el sábado para coordinar detalles de su presencia en el Congreso, me dijo que se iba a quedar todo el fin de semana en su casa estudiando la causa", señaló. En declaraciones a radio Continental, Bullrich explicó que el fiscal quería que la reunión que se iba a desarrollar hoy en el Congreso fuera reservada "para dar pruebas más contundentes", y que el kirchnerismo quería hacerla pública "para poder recusarlo".
"No creo en la hipótesis de un suicidio alrededor de tanto poder y tantas situaciones. Siento que acá hay mucho que ver y muchos intereses", dijo la diputada al ser consultada sobre la causa de la muerte del fiscal.
Sobre las ruinas de la AMIA. De burdo montaje a virtuosa operación política
18/01/2015
Por Facundo Escobar
PIA.- La corporación judicial argentina, en un nuevo hito en la manipulación de la causa que investiga el ataque a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994, revela la lógica de la disputa política local y las operaciones internas e injerencia de Estados Unidos e Israel en el sistema político argentino.
Un fiscal local que reporta a Washington y al gobierno de Israel denunció a la propia presidenta del país y a varios dirigentes políticos de “fabricar la inocencia de Irán a cambio de un acuerdo comercial beneficioso”.
Atentado AMIA
Alberto Nisman, fiscal especial a cargo de la causa que investiga el atentado a la AMIA, el que se cobró la vida de 85 personas en julio de 1994, estancada desde hace 20 años, presentó una insólita denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el canciller Héctor Timerman, el diputado Andrés Larroque (La Cámpora), dos reconocidos dirigentes populares antiimperialisas, defensores de los derechos del pueblo palestino, Luis D’Elía (MILES) y Fernando Esteche (MPR Quebracho), un dirigente de la comunidad islámica argentina, Yusf Jhalil, un ex fiscal y un número desconocido de integrantes de los servicios de inteligencia.
Esta nueva operación de alta visibilidad, de potente cobertura mediática -y en concreto, la ausencia de avances en el esclarecimiento de la autoría del ataque- parece exponer que los intereses de aquellos que tienen a cargo la investigación no es resolver el caso, sino mantenerlo sin solución a la vez que garantizar la impunidad de los verdaderos responsables.
La nueva coyuntura abierta con la denuncia expone el juego de poder local, la penetración política del poder judicial y la injerencia imperial en el sistema judicial y político local. En la denuncia, según documentos girados a periodistas por la propia fiscalía, se acusa a la jefa de Estado y al canciller de ordenar y dirigir “un plan de impunidad y encubrir a los prófugos iraníes de la voladura a la mutual judía” y al resto de los actores, de orquestarlo y llevarlo a cabo en una especie de diplomacia para-estatal “para cerrar el caso con falsos culpables y permitir que la Argentina intercambie con Irán petróleo por granos”.
El Memorándum de Entendimiento firmado en 2012 entre Argentina e Irán para establecer la verdad acerca del atentado a la AMIA sería un método para fabricar la supuesta autoría del ataque. Cabe recordar que aunque haya sido criticado y combatido por Israel, la AMIA, DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas), la oposición política local, y el propio Nisman, el Memorandum fue aprobado por el Congreso de la Nación Argentina y apoyado por gran cantidad de familiares de víctimas, la propia Interpol y distintos organismos internacionales.
Durante el juicio de 1994 se llevó adelante un proceso judicial repleto de irregularidades, donde el propio juez Juan José Galeano fue acusado de pagar 400 mil dólares a un traficante de autos acusara a un funcionario iraní de haberle comprado una camioneta, para luego ser destituido por pagar sobornos, fabricar y destruir pruebas, llevar a cabo escuchas ilegales, tal como demostró la justicia, entre otras (probadas) acusaciones.
En este marco, el ex presidente Néstor Kirchner ordenó el cierre del escandaloso juicio, destituyendo al juez Galeano y su equipo, los cuales contaban con el apoyo del entonces presidente de la DAIA, Rubén Berajas. Luego Kirchner designó a Nisman como fiscal de la causa con poderes especiales quien todavía sigue la línea de trabajo de Galeano, la hipótesis de trabajo de Washington y Tel Aviv: “la pista iraní”.
El año pasado Nisman presentó una supuesta conclusión de su investigación, sin prueba alguna, en la que supone que varios altos funcionarios iraníes serían responsables de la masacre. La presentación judicial resultó una burda copia de lo que plantean Estados Unidos e Israel sobre la supuesta presencia de grupos del país persa que habrían estado operando amparados por gobiernos de la región.
Esa vinculación y dependencia política de Nisman se sostiene no sólo observando el devenir del propio su trabajo, sino atendiendo a la información revelada por Wikileaks y el libro Argenleaks del periodista Santiago O’Donnell (nunca negada por el propio fiscal) donde quedó expuesto que durante los años de su trabajo en la causa, Nisman reportó con frecuencia a la Embajada de Estados Unidos. Según los cables del propio ex embajador Earl A. Wayne el fiscal “pedía muchas disculpas” ante la sede diplomática “y agradecía el apoyo y la ayuda del gobierno de los Estados Unidos” al tiempo que expresaba que “de ninguna manera quería socavar eso”.
A su vez, es de público conocimiento que Nisman ha viajado asiduamente a Israel donde elevó informes de la causa. Familiares de víctimas, jueces, periodistas, políticos y organizaciones de la sociedad civil denuncian a Galeano, Nisman y a otra de las piezas claves, el ex jefe de los aparatos de inteligencia de Argentina, el ex director general de Operaciones Antonio “Jaime” Stiusso, desplazado por Cristina Kirchner, por no investigar y obstaculizar la causa.
La manipulación de la causa AMIA encontró un nuevo hito en esta reciente denuncia presentada en los Tribunales del nivel de Justicia Federal durante la feria, ante el juzgado de Ariel Lijo, quien tiene a su cargo el actual procesamiento del vicepresidente de Argentina, Amado Boudou, acusado de cohecho y negociaciones incompatibles con su función.
Lijo resolverá en las próximas semanas. La jueza de turno, que recibió la denuncia, resolvió no levantar la feria aduciendo que las pruebas presentadas no lo ameritan.
Luego de 10 años trabajando en una investigación que lleva 20 años estancada, Nisman sostiene que dedicó dos años y medio redactando su denuncia, construida en base a la manipulación de información de inteligencia de procedencia ilegal, escuchas que no fueron ordenadas delineadas por suposiciones políticas.
Según sostuvo el juez a cargo de la causa, Rodolfo Canicoba Corral, Nisman se arrogó facultades para extraer elementos de la causa pero sin informarle. Canicoba Corral dejo saber que evalúa remover a Nisman de su cargo caracterizando su conducta como “casi delictual”, indicando que la excesiva información que otorgó a la prensa (sobre las escuchas), además de no haber contado con su visto bueno como juez a cargo, es una forma de arruinar las pruebas.
Se expone así un sistema de espionaje del cual el fiscal Nisman emerge como pieza visible. ¿Por qué se elige esta coyuntura precisa para sacar a la luz la denuncia de Nisman? Más allá que la denuncia avance, llegue o no a procesamiento judicial, llegue o no a juicio, existen otros objetivos que se han hecho explícitos inmediatamente después de que la maniobra haya sido lanzada por Nisman.
A nivel local, los recientes cambios en el aparato de inteligencia de Argentina integrados en la contienda electoral ya iniciada, que delineará todo el 2015 culminando en una nueva elección presidencial a fin de año, configuran un contexto propicio para operaciones conspirativas de estas características. Hay mucho poder en juego.
El debate que se fue configurando a escala nacional, en todos los medios de comunicación, dejó en claro que uno de los objetivos parece haber sido, trabajando sobre el sentido común, a nivel de sociedad, instalar desde lo simbólico, a escala colectiva, la asociación Irán-terrorismo, gobierno-corrupción, operaciones internas-gobierno; alimentando a su vez la estigmatización de dirigentes políticos como Fernando Esteche y Luis Delía. Algunas figuras políticas locales, en su intervención sobre el tema, aportan a su vez elementos que pueden servir para entender la disputa de fondo y las formas de confrontación.
Sergio Massa, candidato a la presidencia, ex Jefe de Gabinete de Cristina Ferández, también indicado como asiduo visitante a la Embajada de Estados Unidos en los cables de Wikileaks, declaró que “el gobierno eligió abrazar a los violentos del mundo” en referencia a la República Islámica de Irán.
Mientras tanto Massa, en su campaña presidencial, dejó en claro que un objetivo central luego de una posible victoria sería que Argentina reestablezca relaciones prioritaras, estratégicas, con Estados Unidos, Inglaterra e Israel, hoy quizás, los mayores estados terroristas a escala planetaria.
El contexto internacional, teñido por el ataque al semanario satírico Charlie Hebdo en Francia no puede ser un dato menor. La denuncia viene a alimentar por un lado la escalada de islamofobia y la persecución sobre aquellos sectores políticos que cuestionan las líneas de las matrices de la política internacional e insinúan una apertura o construcción de relaciones político-económicas y culturales con países fuera de la órbita imperialista.
El marco internacional es la caída del precio del petróleo y el inicio, quizás, de una nueva profundización de la injerencia en Medio Oriente.
La denuncia de Nisman, que parece pretender desviar la atención en el caso AMIA respecto a los autores del ataque, puso de relieve muchos elementos del sistema político en Argentina.
Marca quizás el tono de lo que será un año electoral, con el propio cargo de presidente en juego, donde Cristina Fernández de Kirchner no puede postularse al cargo y el partido de gobierno no tiene por el momento candidato sucesor definido.
Por su parte, la oposición política sigue fragmentada, con la puja en la construcción del candidato propio, teñida fuertemente por la injerencia imperial y las influencias neoliberales, aunque con la certeza de que deberán sostener importantes políticas de estado y orientaciones políticas generales a riesgo de desatar mayores niveles de conflictividad social.
Mientras tanto, otras fracciones de la dirigencia política local, incluso de extracciones progresistas, con sus declaraciones avalando la denuncia de Nisman, hasta el momento, han demostrado en la actual coyuntura un fuerte temor o incapacidad por enfrentar las operaciones de inteligencia y los intereses imperiales injerencistas en nuestro país.
Este operación de alto impacto no puede ser entendida aislada de los procesos de desestabilización que se dieron en nuestra región al estilo Honduras y Paraguay, donde el Poder Judicial sirvió de vector clave en la destitución de Zelaya y Lugo, inaugurando una nueva forma de golpismo.
¿Puede concretarse un golpe de esas características así en nuestro país?
Creemos que no.
Sin embargo, estas operaciones pueden golpear, e incluso provocar graves heridas. Heridas por el desgaste del gobierno, heridas por el descrédito que puede implicar la falta de respuesta de la dirigencia política que ya se ha notado (quizá porque el eje de sus decisiones consiste en enfrentar al oficialismo), heridas porque puede significar un nuevo proceso de persecución política contra dirigentes como Delía que ya han afrontado algo así, o Fernando Esteche, quien ha estado en prisión como preso político durante todo el año 2014, condenado por un hecho del que hasta los propios jueves saben que no participó.
Más allá de que prime la idea de que esto se trata de un burdo montaje (tal como parece indicarlo la forma en que es entendido por la mayoría de la población argentina), la denuncia se ha trastocado en virtuosa operación política catalizada por los medios de comuniación, y dada la realidad del sistema judicial en Argentina (su corrupción, su precio, su racismo y su lugar preferencial y blindado en el sistema de poder en general) puede avanzar y cobrarse víctimas políticas.
Los contrapesos posibles serán el rol y la dignidad de la dirigencia política en general, y la dirigencia de vocación popular -por el momento acallada, tímida, temerosa o incluso funcional-; el entendimiento que se logre desde el pueblo, vale decir, la efectividad de la maniobra de instalación; y finalmente, la movilización política de los sectores populares. @facundoesco
*Facundo Escobar es Antropólogo, docente en la cátedra Relaciones Internacionales y Comunicación (II) de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social
– UNLP, parte del equipo PIA e integrante de la Dirección Nacional del MPR Quebracho de Argentina.
Envío:ResumenLatinoamericano
20-1-2015
Nisman
Tras su denuncia tuvo varios cruces con el juez Canicoba Corral
La última semana de Nisman día por día
Nisman
Tras su denuncia tuvo varios cruces con el juez Canicoba Corral
La última semana de Nisman día por día
Volvió de Europa donde estaba de vacaciones y pidió, durante la feria, la indagatoria de la Presidenta, el canciller y otros tres dirigentes políticos por supuesto encubrimiento en la causa AMIA. Recorrió los medios hablando de la acusación y lo convocaron en Diputados. El sábado, un colaborador le prestó el arma que encontraron debajo de su cuerpo.
Telam
Ese día el fiscal había estado leyendo el expediente y ultimando los preparativos para la audiencia de la que iba a participar hoy en el Congreso. En esa reunión iba a defender la acusación que había presentado hacía tres días. Por eso, esa tarde habló dos veces por teléfono con Patricia Bullrich, presidenta de la comisión de Legislación Penal, quien convocó al encuentro. “Hablamos sobre cómo iba a ser la reunión. Fue una charla absolutamente normal. Estaba preocupado por que se garantice lo que habíamos acordado cuando habíamos de esta audiencia a raíz de los rumores del pedido de que fuera pública”, dijo la diputada nacional de Unión Pro a Infojus Noticias.
El ritmo vertiginoso que irrumpió en la última semana de vida de Nisman comenzó el último miércoles. Según contó en una entrevista él mismo, recién la semana pasada terminó de recolectar las pruebas para presentar el pedido de llamado a indagatoria a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, entre otros, por eventuales encubrimientos del atentado de la AMIA. Por eso, adelantó su regreso desde Europa, donde se encontraba de vacaciones con su hija de 15 años y planeaba regresar el 28 de enero. El lunes de la semana pasada llegó al país y dos días después, en el medio de la feria judicial, hizo el pedido para la imputación. Nisman dedicó los últimos 14 años a investigar el ataque a la mutual judía, sin embargo no esperó que vuelva el juez natural de la causa, Ariel Lijo. La secuencia de hechos demuestra que estaba apurado. Aunque en su entorno de trabajo más íntimo no contó los motivos de tal premura. Tras el anuncio de la presentación, en seguida empezaron los cuestionamientos a una solicitud que se basaba en escuchas de inteligencia.
Esa misma noche el fiscal comenzó su raid mediático que, en menos de una semana, incluiría visitas a los estudios de televisión, salidas radiales y llamados a los medios gráficos. Nisman eligió habar primero en el programa “A dos voces” que se emite por TN.
Ahí dio algunos detalles de la acusación.
Cuando habían pasado 24 horas de su presentación, la noticia ya había provocado conferencia de prensas, encuentros y repercusiones judiciales. La comisión de Legislación Penal lo citó para informar sobre el pedido de imputación. Las diputadas nacionales de Unión PRO Laura Alonso y Bullrich precisaron que el encuentro en el Congreso se realizaría hoy a las 15.
Durante esa jornada hubo varios cruces a través de los medios con el juez Rodolfo Canicoba Corral, que está a cargo de la investigación del atentado. El magistrado contó que se enteró por los medios de la denuncia y dijo que él no había autorizado las escuchas “sobre las personas que aparecen mencionadas en los medios". Canicoba Corral cuestionó al fiscal por no haberlo puesto al tanto de la investigación que estaba realizando, pero también por no mandar la denuncia a sorteo.
Ese mismo día la jueza federal María Servini de Cubría rechazó habilitar la feria judicial de enero porque "no se han acompañado los elementos probatorios que sustenten sus solicitudes". Nisman contestó –siempre a través de los medios- que le parecía lógico que eso ocurriera porque había presentado la extensa denuncia pero no las pruebas porque, dijo, no había llegado a copiar toda la información en los CD que debía presentar.
Por la tarde, el canciller Héctor Timerman encaró la que sería la primera conferencia de prensa en la que desestimó la denuncia. “Nisman investigó clandestinamente a la Presidenta”, dijo.
El viernes 16 Timerman encabezó una nueva conferencia de prensa en la que leyó un correo electrónico que le mandó el ex titular de Interpol, donde quedó sentado, por escrito, que Argentina insistió una y otra vez para que el memorandum de entendimiento con Irán no afectara la vigencia de las notificaciones rojas de Interpol sobre ciudadanos iraníes sospechados de participar en el atentado a la mutual israelita de 1994.
Durante el fin de semana las tapas de los diarios nacionales se ocuparon de la denuncia de Nisman. En el palier del piso 13 del departamento de Nisman en Le Parc esos mismos diarios descansaban en el suelo. Ese dato, sumado a que no contestaba los llamados a la hora que habían pactado alertó a los custodios de la Policía Federal. Se comunicaron con su secretaria que llamó a la madre del fiscal y con la ayuda de un cerrajero entraron al departamento. En el baño encontraron su cuerpo.
Nisman tuvo dos hijas con la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, de quien estaba separado. La mujer con las dos chicas de 7 y 15 recibieron la noticia en España.
19-1-2015
AMIA
Parrilli envió una nota a la jueza Servini de Cubría
Cristina desclasificó los archivos de inteligencia que pidió Nisman
AMIA
Parrilli envió una nota a la jueza Servini de Cubría
Cristina desclasificó los archivos de inteligencia que pidió Nisman
El secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli, envió dos notas a la jueza Servini de Cubría. En la primera dispuso la desclasificación de las escuchas telefónicas y archivos vinculados a la causa AMIA; y en otra nota le pidió los nombres de los agentes de inteligencia a los que hizo referencia Nisman en su denuncia.
Telam
La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner ordenó hoy al titular de la Secretaría de Inteligencia, Oscar Parrilli, que brinde colaboración a la jueza María Servini de Cubría desclasificando información de inteligencia relacionada a la investigación del atentado a la AMIA, dando así cumplimiento al pedido del Fiscal Especial de la Causa, Alberto Nisman, antes de su muerte.
A través de una nota oficial de la Secretaría de Inteligencia (SI), Parrilli notificó hoy a la titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Número 4 de la Capital Federal que, por “expresa instrucción de la Presidenta de la Nación” autorizó desclasificar la información de inteligencia solicitada por Nisman en la investigación por el atentado ocurrido el 18 de julio de 1994.
En la nota, el secretario de Inteligencia dispone la desclasificación de las escuchas de las comunicaciones de cuatro celulares vinculados a la causa y de “todo otro material, archivo e información de inteligencia vinculada a la investigación.
En una segunda nota, Parrilli le pidió a la magistrada que le informe los “nombres del personal de este organismo que se encontrarían referidos en la mentada denuncia a efecto de proceder al levantamiento del secreto de los mismos”.
En ambos escritos Parrilli recordó que el fiscal federal había librado oficios a la Secretaría Presidencial requiriendo “la desclasificación de la identidad, las acciones, los hechos y circunstancias correspondientes al personal de inteligencia que surge del producido de las intervenciones telefónicas de los abonados” a cuatro número telefónicos detallados en la circular.
Políticos de la oposición, que se reunieron hoy en la Sala II del anexo de la Cámara de Diputados para sacar un comunicado de cinco puntos, celebraron la medida.
"Es una muy buena noticia que se ponga la información al servicio de la justicia y que esto no quede impune", dijo Francisco De Narváez a Infojus Noticias.
"Es una suerte que Parrilli haya hecho esto con la desclasificación de la información, porque así todo va a ser más fácil", dijo la titular de la comisión de Legislación Penal en la Cámara de Diputados, Patricia Bullrich, quien había convocado a esta reunión.
El diputado del PRO, Federico Pinedo, le dio la bienvenida a la noticia de la desclasificación y consideró que, si bien puede haber algún elemento que convenga proteger para no dañar las relaciones bilaterales "la mayoría se debe poner a disposición de la justicia. Y que "es la Presidenta quien debe decidir qué se desclasifica y qué no".



A través de una nota oficial de la Secretaría de Inteligencia (SI), Parrilli notificó hoy a la titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Número 4 de la Capital Federal que, por “expresa instrucción de la Presidenta de la Nación” autorizó desclasificar la información de inteligencia solicitada por Nisman en la investigación por el atentado ocurrido el 18 de julio de 1994.
En la nota, el secretario de Inteligencia dispone la desclasificación de las escuchas de las comunicaciones de cuatro celulares vinculados a la causa y de “todo otro material, archivo e información de inteligencia vinculada a la investigación.
En una segunda nota, Parrilli le pidió a la magistrada que le informe los “nombres del personal de este organismo que se encontrarían referidos en la mentada denuncia a efecto de proceder al levantamiento del secreto de los mismos”.
En ambos escritos Parrilli recordó que el fiscal federal había librado oficios a la Secretaría Presidencial requiriendo “la desclasificación de la identidad, las acciones, los hechos y circunstancias correspondientes al personal de inteligencia que surge del producido de las intervenciones telefónicas de los abonados” a cuatro número telefónicos detallados en la circular.
Políticos de la oposición, que se reunieron hoy en la Sala II del anexo de la Cámara de Diputados para sacar un comunicado de cinco puntos, celebraron la medida.
"Es una muy buena noticia que se ponga la información al servicio de la justicia y que esto no quede impune", dijo Francisco De Narváez a Infojus Noticias.
"Es una suerte que Parrilli haya hecho esto con la desclasificación de la información, porque así todo va a ser más fácil", dijo la titular de la comisión de Legislación Penal en la Cámara de Diputados, Patricia Bullrich, quien había convocado a esta reunión.
El diputado del PRO, Federico Pinedo, le dio la bienvenida a la noticia de la desclasificación y consideró que, si bien puede haber algún elemento que convenga proteger para no dañar las relaciones bilaterales "la mayoría se debe poner a disposición de la justicia. Y que "es la Presidenta quien debe decidir qué se desclasifica y qué no".
19-1-2015
Nisman
Para Domínguez sectores del aparato de inteligenica generan "climas de inestabilidad"
Di Tullio: “Queremos saber con quién habló Nisman en los últimos días”
Nisman
Para Domínguez sectores del aparato de inteligenica generan "climas de inestabilidad"
Di Tullio: “Queremos saber con quién habló Nisman en los últimos días”
Lo dijo la diputada durante una conferencia de prensa del bloque FpV, donde expuso una serie de interrogantes entre los que planteó que "todavía hay reductos mafiosos que pueden llevar a una persona a tomar una decisión tan dramática".
Telam
El Bloque del Frente para la Victoria (FpV) expresó hoy su "dolor y sus condolencias" a los familiares del fiscal fallecido Alberto Nisman y reclamó el esclarecimiento de la muerte del funcionario judicial, que "conmovió al conjunto del país".
“Como diputados y diputadas del bloque del FpV primero estamos consternados y sentimos empatía con la consternación por una decisión dramática por parte de un fiscal de la Nación que ha tenido por parte de nuestro gobierno todo el apoyo para la investigación de la causa que investigaba, una causa que por supuesto sigue su curso”, dijo la presidenta del bloque oficialista, Juliana Di Tullio.
La presidenta de la bancada del FpV expuso una catarata de interrogantes: “Queremos saber con quién habló el fiscal Nisman en los últimos días, queremos saber quién llamó a Nisman los últimos días y por qué tomó una decisión tan dramática. Queremos saber qué papel jugó Stiusso en estos últimos días y si tuvo contacto con el fiscal. Nosotros también queremos pedirle a la justicia que está investigando esta decisión del fiscal Nisman que haga la investigación y que se sepa con quién tuvo contacto, si tuvo reuniones y con quién”.
“Nos preguntamos como todos los ciudadanos qué llevó al fiscal Nisman a interrumpir sus vacaciones, tenía licencia y sabíamos que estaba fuera del país junto a su hija. Qué hizo que volviera apara hacer la denuncia que hizo contra la presidenta”, dijo Di Tullio.
“Repudiamos el uso político de la situación dramática”
“Nos parece que todavía hay reductos mafiosos en la Argentina que pueden llevar a una persona a tomar una decisión tan dramática como la que tomó” el fiscal, dijo Di Tullio y aseguró que “en la Argentina las Instituciones funcionan, nosotros repudiamos todo uso político de esta decisión dramática”.
“Nos hacemos las preguntas y las hacemos en voz alta porque nosotros también somos parte de la sociedad y tenemos las mismas preguntas que gran parte de la sociedad argentina. Le pedimos a la justicia celeridad, que investigue a fondo, que investigue con quién estuvo en contacto el fiscal y por qué tomó una decisión tan dramática”, dijo la diputada.
“Queremos la verdad”
El titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, se sumó al pedido de esclarecimiento: "Nosotros queremos la verdad; reclamamos que se esclarezca este hecho que ha conmovido al conjunto del país; queremos saber qué hecho o sector mafioso que todavía existe llevó a tomar la determinación que tomó el fiscal Nisman".
Domínguez, afirmó que existen “sectores del aparato de la inteligencia nacional que generan climas de inestabilidad” y que desde su bancada está la certeza “de que hay sectores del aparato de la inteligencia nacional que se resisten a los cambios y que crearon en los últimos 30 años varios climas de inestabilidad”. Domínguez agregó: “Los servicios de inteligencia son el único sector que no se adaptado a la vida institucional de los argentinos”.
Domínguez pidió además que se investigue qué "condicionamientos y factores de presión" hicieron que Nisman interrumpiera sus vacaciones y presentara una denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el canciller Héctor Timerman y otros dirigentes oficialistas por supuesto encubrimiento a ciudadanos iraníes acusados por el atentado a la AMIA en 1994.
Por: Laureano Barrera
El fiscal Alberto Nisman fue encontrado sin vida el domingo por la noche en el baño de su departamento de junto a un arma de fuego y un casquillo de bala calibre 22. Tenía 51 años, vivía en el piso 13 del edifico Le Parc, de Puerto Madero y tenía 10 custodios.
Íntimo amigo de Mario Kohan –juez del Tribunal de Casación de la provincia, muy cercano a Sergio Massa-, Nisman dio sus primeros pasos en los tribunales del distrito de Morón. En ese distrito, recuerda el abogado –y otra fuente memoriosa-, tuvo un paso con el juez Juan María Ramos Padilla y también coincidió con Guillermo Montenegro, cuando el actual ministro de seguridad porteño fue secretario de un juzgado. Finalmente recaló como secretario del juez Gerardo Larrambebere, que tenía a su cargo el expediente por el ataque del Movimiento Todos por la Patria al cuartel de La Tablada, en la década del ‘80. Los periodistas Felipe Celesia y Pablo Waisberg, en el libro La Tablada. A vencer o morir, contaron que el magistrado le asignó a Nisman la investigación de los casos de Iván Ruiz y José Díaz, brutalmente torturados y vistos por última vez en un Falcon donde se los llevaron unos tipos de civil. Y que el joven secretario y el juez apoyaron la versión oficial del Ejército de que habían muerto en combate.
Muchos años después de aquellos primeros pasos, tras una década al frente de la causa más importante de la historia judicial argentina, Nisman era un hombre que sufría de una antigua soriasis, no fumaba, flaco y atlético, y le gustaba jugar al tenis. Eso, los ratos escasos que tenía libres, porque quienes compartieron mucho tiempo de trabajo con él confían que podía enfrascarse en los expedientes largas jornadas, y rara vez asistía a una audiencia sin haber preparado cuidadosamente las preguntas.
“Nisman era una persona muy obsesiva, muy meticulosa, muy preparada. Estuvo sentado al lado mío durante los tres años del juicio por el encubrimiento, estaba muy consustanciado con la resolución del caso”, dice Pablo Jacoby, letrado de la asociación civil Memoria Activa en la causa que investiga el atentado a la AMIA. El abogado se mostró impactado por la noticia de la muerte del fiscal. “No era un tipo depresivo, eso es lo raro de todo esto”, sugirió el abogado.
Su llegada a la causa Amia
De Morón se mudó a San Martín, donde fue nombrado fiscal frente a los tribunales orales de ese distrito. En el viejo edificio de Comodoro Py, cuando ya estaba en la justicia federal porteña, conoció a una defensora oficial que se convertiría en la madre de sus dos hijas, la influyente jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado.
Ahí estaba, en julio de 1997, cuando el Procurador General Nicolás Becerra lo convocó para sumarse a la dupla de fiscales que por entonces investigaban el atentado a la AMIA, José Barbaccia y Eamon Mullen. Fue un pedido expreso de los dos –ahora procesados por actuaciones irregulares en la causa- al jefe de los fiscales, a quien le trasmitieron la necesidad imperiosa de contar con alguien que analizara la prueba que iba a elevarse a juicio.
En el pedido formal no había nombres, pero ante la consulta de Becerra, dieron el de Nisman. “Él se abocó a todo lo que tenía que ver de la causa “Brigadas”, de la detención de los policías, Barbaccia a la prueba respecto de Telleldin, y Mullen de la mecánica del atentado”, cuenta una fuente que vivió muy de cerca aquella investigación.
El juicio oral
Aquél equipo de Nisman, Barbaccia y Mullen trabajó hasta el juicio oral, pero no terminó bien. Durante el juicio oral por la llamada “conexión local”, muchos testigos dijeron que ellos y el juez Juan José Galeano habían cometido una serie de irregularidades. Lo más grave, era la orden de Galeano de pagarle 400 mil dólares a Carlos Telleldín para que implicara en el atentado a policías bonaerenses. Al final del debate, el Tribunal Oral absolvió al desarmador Carlos Telleldín y a los policías. Y en los fundamentos del fallo, acusó a Galeano –que terminó destituido y procesado- y a los fiscales Mullen y Barbaccia, que también fueron procesados. “En el juicio oral quedó demostrado que no se investigó absolutamente nada”, afirmó a Infojus Noticias el abogado Juan Carlos García Dietze, defensor de Ariel Nizcaner, un hombre que fue absuelto de haber participado en la adulteración de la Traffic.
En 2004, Nisman quedó a cargo de una unidad especial creada para concentrar todas las investigaciones vinculadas al atentado. “Siempre hubo un tema paradojal: Barbaccia y Mullen quedaron imputados, y él siguió a cargo. Es extraño”, reflexionó García Dietze. Pero no dio detalles.
Una fuente que pide reserva contó que Nisman estrechó entonces sus vínculos con el espía Jaime Stiuso, que había sido desplazado de la causa Amia pero recuperó terreno trabajando codo a codo con el fiscal. Stiuso había salido airoso de una puja interna con otra facción de la Side conocida como Sala Patria, que conducía el ex agente Patricio Pfinnen.
En la Unidad Especial de Investigación de la causa Amia, quedó al frente de una estructura que no escatimaba gastos: una oficina con grandes medidas de seguridad, cinco secretarios y más de cincuenta personas a su cargo. Jacoby opina que “su participación en el pedido de difusiones rojas de los ocho imputados iraníes fue decisiva”, y cuenta que una de las decisiones importantes fue “ordenar todos los legajos que tenía Galeano reservados, y los puso a disposición de las partes”.
Nisman y la embajada
Durante una década, los expedientes que investigaba Nisman navegaron en las turbulencias de la coyuntura política. En 2006 acusó al gobierno iraní de planificar el atentado, y al Hezbollah de ejecutarlo. Cuando WikiLeaks sacó a la luz los cables secretos del Departamento de Estado norteamericano, quedó desnuda la relación estrecha del fiscal con la embajada de Estados Unidos, que lo llevó muchas veces a anticipar sus pasos en el expediente con los diplomáticos. Aquello dio nuevos elementos para entender la pista iraní que Nisman siguió con tanto ahínco y favorecía los intereses geopolíticos de Estados Unidos.
Parte de su actuación en la causa, fue reconstruida en el libro “PolitiLeaks, todo lo que la política argentina quiso esconder”, del periodista Santiago O’Donnell, a través de centenares de cables secretos que la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires enviaba al Departamento de Estado norteamericano. O’Donnell contó que el Sobre todo, la pista iraní que
La situación quedó patente el 22 de mayo del año 2008. El despacho de Buenos Aires a Washington decía: “Los Oficiales (norteamericanos) de nuestra Oficina Legal le han recomendado al Fiscal Alberto Nisman que se concentre en los que perpetraron el atentado y no en quienes desviaron la investigación”. Ese mismo día, Nisman había pedido al juez federal Ariel Lijo la detención e indagatoria del ex presidente Carlos Menem, de su hermano Munir –ya fallecido–, del entonces titular de la SIDE Hugo Anzorreguy, y su segundo Juan Carlos Anchezar, del magistrado Juan José Galeano y del ex comisario Jorge Palacios, por encubrir el atentado.
Al contrario de lo que solía hacer, Nisman no informó de aquella movida a la embajada. En los cables que envió la embajada ese mes de mayo de 2008, los diplomáticos reportaron que Nisman había pedido disculpas por no haber anticipado los pedidos de detención. Tuvieron que enviar tres cables para ampliar el reporte, por la cantidad de veces que el fiscal insistió con sus disculpas.
Soltar la mano
Aunque con idas y vueltas, Memoria Activa y Familiares y Amigos de las Víctimas de a poco fueron restándole su apoyo. Al cumplirse los 20 años del atentado a la AMIA, el 19 de julio del 2014, no sólo reclamaron una vez más por el esclarecimiento del atentado. También pidieron su apartamiento del expediente.
“Nisman ha mostrado su total incapacidad para investigar en esta causa”, denunció Diana Malamud desde la organización independiente Memoria Activa. Unos meses antes, la organización Familiares y Amigos de las Víctimas, ya habían dejado de confiar en él. En noviembre de 2013, en una carta abierta al fiscal, respaldaron el acuerdo entre Argentina e Irán y cuestionaron “su falta de compromiso e inacción en la causa”, por considerarlo “funcional a los intereses de los que siempre nos quieren alejar de la verdad”.
El miércoles de la semana pasada, Nisman pateó el tablero judicial en pleno verano y denunció a la presidenta Cristina Fernández, su canciller Héctor Timmerman, y otros dirigentes políticos y funcionarios judiciales, por la presunta desviación de la pista iraní en la investigación del atentado. No aportó pruebas novedosas sobre la explosión que se llevó la vida de 85 personas, pero prometía dar a conocer escuchas telefónicas para justificar su acusación. Esta tarde iba a exponer su denuncia ante la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados
La fiscal Viviana Fein, a cargo de la investigación por la muerte de su par federal Alberto Nisman, explicó que la autopsia determinó que “no hubo intervención en el disparo de terceras personas”. Además dijo que es “imposible” que una persona pudiera haber ingresado al departamento del piso 13 del complejo Le Parc Puerto Madero sin ser advertido, aunque aclaró que no se descarta que haya sido inducido al suicidio. “Se están analizando todas las pruebas”, aclaró.
"La causa está caratulada como muerte dudosa, hasta no tener todas las pruebas la causa se sigue investigando. En la autopsia falta el examen toxicológico y psicopatológico que son los que más demoran. También va a llevar mucho tiempo revisar todas las cámaras", explicó la fiscal a radio América.
Según contó Fein, el arma de donde salió la bala pertenece a un empleado de la fiscalía especial de investigación del atentado a la Amia que conducía Nisman. Es una pistola Bersa calibre 22. El colaborador del fiscal, cuyo nombre no trascendió, declaró esta tarde ante Fein. "Hizo una declaración totalmente creíble, precisa y contundente", contó la fiscal.
Nisman le habría pedido prestada el arma a su colaborador por “seguridad”. El sábado fue hasta su casa y se la entregó. La escena quedó registrada en las cámaras del edificio.
"Tenemos que investigar si le pidió el arma por una amenaza, o por sus hijas o por cualquier situación de alerta que haya recibido", dijo Fein al canal de noticias A24.
"Puedo asegurar que pasar a ese departamento desapercibido, y entrar a esa unidad y no haberlo advertido nadie y no haber quedado registro, es imposible", dijo Fein. "Es de máxima seguridad", agregó.
La autopsia
"La autopsia dice que no hubo intervención de una tercera persona, se podría hablar de un suicidio. El cuerpo no presentaba ningún traumatismo ni maltrato", dijo la fiscal. Y agregó:
"Se va buscar a través de todos los instrumentos recolectados para ver si hubo algún tipo de inducción. Todo esto lo estamos llevando a cabo en este momento. Tenemos todo el apoyo tecnológico que está buscando todo tipo de información, de llamadas, etcétera.
Los investigadores seguirán tomando declaraciones testimoniales. También esperan los resultados de distintas medidas técnicas pedidas a Prefectura y a la división Apoyo Tecnológico de la Policía Federal sobre el material secuestrado en el departamento de Nisman y el barrido electrónico sobre las muestras tomadas de las manos del fiscal Nisman. Este estudio determinará si había restos de pólvora en las manos de Nisman.
19-1-2015
AMIA
El arma que apareció junto al cuerpo sin vida del fiscal especial que intervenía en la causa Amia, Alberto Nisman, pertenecía a un colaborador que se la había prestado ayer por la mañana. La información surgió de la declaración brindada por el propio colaborador del fiscal esta mañana, que contó que él se la había pedido prestada por cuestiones de seguridad, informaron fuentes allegadas al titular del Juzgado Nacional Criminal de Instrucción Nº5, Manuel Arturo De Campos.
El colaborador de Nisman contó que le llevó el arma al fiscal hasta su departamento ubicado en el piso 13 de una de las torres del complejo Le Parc, situado en Puerto Madero, información que además quedó plasmada en libro de ingresos y egresos del edificio.
Qué establecieron las pericias balísticas
La bala que provocó la muerte del fiscal Alberto Nisman fue disparada "en un 99 por ciento" por la pistola calibre .22 largo marca Bersa hallada junto al cadáver, según lo determinaron los peritajes balísticos. Desde el Registro Nacional de Armas (RENAR) explicaron a Infojus Noticias que la justicia todavía no realizó ningún pedido para corroborar si el arma estaba registrada a nombre de Nisman.
"El plomo que extrajeron los forenses de la cabeza de Nisman durante la autopsia se corresponde en un noventa y nueve por ciento al arma secuestrada en la escena del hecho", confirmó a la agencia Télam una fuente de la investigación. La fiscal del caso, Viviana Fein, ya recibió un informe preliminar sobre el peritaje y aguarda para las próximas horas el informe final, detalló la misma fuente.
Los peritos balísticos de la policía ya establecieron como primer paso que la pistola calibre .22 largo marca Bersa encontrada debajo de la cabeza del fiscal Nisman "fue disparada recientemente". Y también comprobaron que la vaina que fue encontrada dentro del baño y que estaba junto al cuerpo de Nisman fue disparada por esa misma pistola calibre .22. Para llegar a esa conclusión, los peritos hicieron un procedimiento minucioso.
Por su parte, los forenses extrajeron durante la autopsia al cadáver del fiscal el plomo que había quedado alojado en la cabeza y lo remitieron el cuerpo de expertos en balística. Tras analizar la pieza, los peritos determinaron que "en un noventa y nueve por ciento" se corresponde con el arma secuestrada.
Si bien trascendió que la Justicia esperaba un informe del Registro Nacional de Armas (RENAR) sobre la titularidad de la pistola calibre .22 largo marca Bersa, desde ese organismo confirmaron a Infojus Noticias que nadie solicitó aún el informe correspondiente.
Por otra parte, expertos en comunicaciones de la Policía Federal están analizando el teléfono celular de Nisman, para intentar establecer las últimas comunicaciones realizadas y recibidas antes de morir.
Los peritos también trabajaron durante las últimas horas en el levantamiento de huellas del Audi que pertenecía a Nisman y que estaba estacionado en el primer subsuelo del edificio Le Park de Puerto Madero.
“Como diputados y diputadas del bloque del FpV primero estamos consternados y sentimos empatía con la consternación por una decisión dramática por parte de un fiscal de la Nación que ha tenido por parte de nuestro gobierno todo el apoyo para la investigación de la causa que investigaba, una causa que por supuesto sigue su curso”, dijo la presidenta del bloque oficialista, Juliana Di Tullio.
La presidenta de la bancada del FpV expuso una catarata de interrogantes: “Queremos saber con quién habló el fiscal Nisman en los últimos días, queremos saber quién llamó a Nisman los últimos días y por qué tomó una decisión tan dramática. Queremos saber qué papel jugó Stiusso en estos últimos días y si tuvo contacto con el fiscal. Nosotros también queremos pedirle a la justicia que está investigando esta decisión del fiscal Nisman que haga la investigación y que se sepa con quién tuvo contacto, si tuvo reuniones y con quién”.
“Nos preguntamos como todos los ciudadanos qué llevó al fiscal Nisman a interrumpir sus vacaciones, tenía licencia y sabíamos que estaba fuera del país junto a su hija. Qué hizo que volviera apara hacer la denuncia que hizo contra la presidenta”, dijo Di Tullio.
“Repudiamos el uso político de la situación dramática”
“Nos parece que todavía hay reductos mafiosos en la Argentina que pueden llevar a una persona a tomar una decisión tan dramática como la que tomó” el fiscal, dijo Di Tullio y aseguró que “en la Argentina las Instituciones funcionan, nosotros repudiamos todo uso político de esta decisión dramática”.
“Nos hacemos las preguntas y las hacemos en voz alta porque nosotros también somos parte de la sociedad y tenemos las mismas preguntas que gran parte de la sociedad argentina. Le pedimos a la justicia celeridad, que investigue a fondo, que investigue con quién estuvo en contacto el fiscal y por qué tomó una decisión tan dramática”, dijo la diputada.
“Queremos la verdad”
El titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, se sumó al pedido de esclarecimiento: "Nosotros queremos la verdad; reclamamos que se esclarezca este hecho que ha conmovido al conjunto del país; queremos saber qué hecho o sector mafioso que todavía existe llevó a tomar la determinación que tomó el fiscal Nisman".
Domínguez, afirmó que existen “sectores del aparato de la inteligencia nacional que generan climas de inestabilidad” y que desde su bancada está la certeza “de que hay sectores del aparato de la inteligencia nacional que se resisten a los cambios y que crearon en los últimos 30 años varios climas de inestabilidad”. Domínguez agregó: “Los servicios de inteligencia son el único sector que no se adaptado a la vida institucional de los argentinos”.
Domínguez pidió además que se investigue qué "condicionamientos y factores de presión" hicieron que Nisman interrumpiera sus vacaciones y presentara una denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el canciller Héctor Timerman y otros dirigentes oficialistas por supuesto encubrimiento a ciudadanos iraníes acusados por el atentado a la AMIA en 1994.
19-1-2015
AMIA
Esta tarde iba a exponer su denuncia ante el Congreso
Alberto Nisman: perfil de un fiscal de causas sensibles
AMIA
Esta tarde iba a exponer su denuncia ante el Congreso
Alberto Nisman: perfil de un fiscal de causas sensibles
Dio sus primeros pasos en los tribunales de Morón y en 1997 se sumó a los fiscales que investigaban el atentado a la AMIA. A partir de la filtración de cables, se sabía que el fiscal anticipaba las medidas de prueba a la sede diplomática norteamericana. La semana pasada había denunciado a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a otros dirigentes políticos por la presunta desviación de la pista iraní en la causa AMIA.
Telam
Íntimo amigo de Mario Kohan –juez del Tribunal de Casación de la provincia, muy cercano a Sergio Massa-, Nisman dio sus primeros pasos en los tribunales del distrito de Morón. En ese distrito, recuerda el abogado –y otra fuente memoriosa-, tuvo un paso con el juez Juan María Ramos Padilla y también coincidió con Guillermo Montenegro, cuando el actual ministro de seguridad porteño fue secretario de un juzgado. Finalmente recaló como secretario del juez Gerardo Larrambebere, que tenía a su cargo el expediente por el ataque del Movimiento Todos por la Patria al cuartel de La Tablada, en la década del ‘80. Los periodistas Felipe Celesia y Pablo Waisberg, en el libro La Tablada. A vencer o morir, contaron que el magistrado le asignó a Nisman la investigación de los casos de Iván Ruiz y José Díaz, brutalmente torturados y vistos por última vez en un Falcon donde se los llevaron unos tipos de civil. Y que el joven secretario y el juez apoyaron la versión oficial del Ejército de que habían muerto en combate.
Muchos años después de aquellos primeros pasos, tras una década al frente de la causa más importante de la historia judicial argentina, Nisman era un hombre que sufría de una antigua soriasis, no fumaba, flaco y atlético, y le gustaba jugar al tenis. Eso, los ratos escasos que tenía libres, porque quienes compartieron mucho tiempo de trabajo con él confían que podía enfrascarse en los expedientes largas jornadas, y rara vez asistía a una audiencia sin haber preparado cuidadosamente las preguntas.
“Nisman era una persona muy obsesiva, muy meticulosa, muy preparada. Estuvo sentado al lado mío durante los tres años del juicio por el encubrimiento, estaba muy consustanciado con la resolución del caso”, dice Pablo Jacoby, letrado de la asociación civil Memoria Activa en la causa que investiga el atentado a la AMIA. El abogado se mostró impactado por la noticia de la muerte del fiscal. “No era un tipo depresivo, eso es lo raro de todo esto”, sugirió el abogado.
Su llegada a la causa Amia
De Morón se mudó a San Martín, donde fue nombrado fiscal frente a los tribunales orales de ese distrito. En el viejo edificio de Comodoro Py, cuando ya estaba en la justicia federal porteña, conoció a una defensora oficial que se convertiría en la madre de sus dos hijas, la influyente jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado.
Ahí estaba, en julio de 1997, cuando el Procurador General Nicolás Becerra lo convocó para sumarse a la dupla de fiscales que por entonces investigaban el atentado a la AMIA, José Barbaccia y Eamon Mullen. Fue un pedido expreso de los dos –ahora procesados por actuaciones irregulares en la causa- al jefe de los fiscales, a quien le trasmitieron la necesidad imperiosa de contar con alguien que analizara la prueba que iba a elevarse a juicio.
En el pedido formal no había nombres, pero ante la consulta de Becerra, dieron el de Nisman. “Él se abocó a todo lo que tenía que ver de la causa “Brigadas”, de la detención de los policías, Barbaccia a la prueba respecto de Telleldin, y Mullen de la mecánica del atentado”, cuenta una fuente que vivió muy de cerca aquella investigación.
El juicio oral
Aquél equipo de Nisman, Barbaccia y Mullen trabajó hasta el juicio oral, pero no terminó bien. Durante el juicio oral por la llamada “conexión local”, muchos testigos dijeron que ellos y el juez Juan José Galeano habían cometido una serie de irregularidades. Lo más grave, era la orden de Galeano de pagarle 400 mil dólares a Carlos Telleldín para que implicara en el atentado a policías bonaerenses. Al final del debate, el Tribunal Oral absolvió al desarmador Carlos Telleldín y a los policías. Y en los fundamentos del fallo, acusó a Galeano –que terminó destituido y procesado- y a los fiscales Mullen y Barbaccia, que también fueron procesados. “En el juicio oral quedó demostrado que no se investigó absolutamente nada”, afirmó a Infojus Noticias el abogado Juan Carlos García Dietze, defensor de Ariel Nizcaner, un hombre que fue absuelto de haber participado en la adulteración de la Traffic.
En 2004, Nisman quedó a cargo de una unidad especial creada para concentrar todas las investigaciones vinculadas al atentado. “Siempre hubo un tema paradojal: Barbaccia y Mullen quedaron imputados, y él siguió a cargo. Es extraño”, reflexionó García Dietze. Pero no dio detalles.
Una fuente que pide reserva contó que Nisman estrechó entonces sus vínculos con el espía Jaime Stiuso, que había sido desplazado de la causa Amia pero recuperó terreno trabajando codo a codo con el fiscal. Stiuso había salido airoso de una puja interna con otra facción de la Side conocida como Sala Patria, que conducía el ex agente Patricio Pfinnen.
En la Unidad Especial de Investigación de la causa Amia, quedó al frente de una estructura que no escatimaba gastos: una oficina con grandes medidas de seguridad, cinco secretarios y más de cincuenta personas a su cargo. Jacoby opina que “su participación en el pedido de difusiones rojas de los ocho imputados iraníes fue decisiva”, y cuenta que una de las decisiones importantes fue “ordenar todos los legajos que tenía Galeano reservados, y los puso a disposición de las partes”.
Nisman y la embajada
Durante una década, los expedientes que investigaba Nisman navegaron en las turbulencias de la coyuntura política. En 2006 acusó al gobierno iraní de planificar el atentado, y al Hezbollah de ejecutarlo. Cuando WikiLeaks sacó a la luz los cables secretos del Departamento de Estado norteamericano, quedó desnuda la relación estrecha del fiscal con la embajada de Estados Unidos, que lo llevó muchas veces a anticipar sus pasos en el expediente con los diplomáticos. Aquello dio nuevos elementos para entender la pista iraní que Nisman siguió con tanto ahínco y favorecía los intereses geopolíticos de Estados Unidos.
Parte de su actuación en la causa, fue reconstruida en el libro “PolitiLeaks, todo lo que la política argentina quiso esconder”, del periodista Santiago O’Donnell, a través de centenares de cables secretos que la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires enviaba al Departamento de Estado norteamericano. O’Donnell contó que el Sobre todo, la pista iraní que
La situación quedó patente el 22 de mayo del año 2008. El despacho de Buenos Aires a Washington decía: “Los Oficiales (norteamericanos) de nuestra Oficina Legal le han recomendado al Fiscal Alberto Nisman que se concentre en los que perpetraron el atentado y no en quienes desviaron la investigación”. Ese mismo día, Nisman había pedido al juez federal Ariel Lijo la detención e indagatoria del ex presidente Carlos Menem, de su hermano Munir –ya fallecido–, del entonces titular de la SIDE Hugo Anzorreguy, y su segundo Juan Carlos Anchezar, del magistrado Juan José Galeano y del ex comisario Jorge Palacios, por encubrir el atentado.
Al contrario de lo que solía hacer, Nisman no informó de aquella movida a la embajada. En los cables que envió la embajada ese mes de mayo de 2008, los diplomáticos reportaron que Nisman había pedido disculpas por no haber anticipado los pedidos de detención. Tuvieron que enviar tres cables para ampliar el reporte, por la cantidad de veces que el fiscal insistió con sus disculpas.
Soltar la mano
Aunque con idas y vueltas, Memoria Activa y Familiares y Amigos de las Víctimas de a poco fueron restándole su apoyo. Al cumplirse los 20 años del atentado a la AMIA, el 19 de julio del 2014, no sólo reclamaron una vez más por el esclarecimiento del atentado. También pidieron su apartamiento del expediente.
“Nisman ha mostrado su total incapacidad para investigar en esta causa”, denunció Diana Malamud desde la organización independiente Memoria Activa. Unos meses antes, la organización Familiares y Amigos de las Víctimas, ya habían dejado de confiar en él. En noviembre de 2013, en una carta abierta al fiscal, respaldaron el acuerdo entre Argentina e Irán y cuestionaron “su falta de compromiso e inacción en la causa”, por considerarlo “funcional a los intereses de los que siempre nos quieren alejar de la verdad”.
El miércoles de la semana pasada, Nisman pateó el tablero judicial en pleno verano y denunció a la presidenta Cristina Fernández, su canciller Héctor Timmerman, y otros dirigentes políticos y funcionarios judiciales, por la presunta desviación de la pista iraní en la investigación del atentado. No aportó pruebas novedosas sobre la explosión que se llevó la vida de 85 personas, pero prometía dar a conocer escuchas telefónicas para justificar su acusación. Esta tarde iba a exponer su denuncia ante la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados
19-1-2015
Nisman
El arma era de un colaborador del fiscal
Fein: es "imposible" que alguien haya entrado al departamento de Nisman
Nisman
El arma era de un colaborador del fiscal
Fein: es "imposible" que alguien haya entrado al departamento de Nisman
La fiscal a cargo de la investigación por la muerte del fiscal federal Alberto Nisman, dijo que el edificio Le Parc de Puerto Madero es "de máxima seguridad". Confirmó que “no hubo intervención en el disparo de terceras personas”, aunque no descartó que se haya tratado de un suicidio inducido.
Leo Vaca
"La causa está caratulada como muerte dudosa, hasta no tener todas las pruebas la causa se sigue investigando. En la autopsia falta el examen toxicológico y psicopatológico que son los que más demoran. También va a llevar mucho tiempo revisar todas las cámaras", explicó la fiscal a radio América.
Según contó Fein, el arma de donde salió la bala pertenece a un empleado de la fiscalía especial de investigación del atentado a la Amia que conducía Nisman. Es una pistola Bersa calibre 22. El colaborador del fiscal, cuyo nombre no trascendió, declaró esta tarde ante Fein. "Hizo una declaración totalmente creíble, precisa y contundente", contó la fiscal.
Nisman le habría pedido prestada el arma a su colaborador por “seguridad”. El sábado fue hasta su casa y se la entregó. La escena quedó registrada en las cámaras del edificio.
"Tenemos que investigar si le pidió el arma por una amenaza, o por sus hijas o por cualquier situación de alerta que haya recibido", dijo Fein al canal de noticias A24.
"Puedo asegurar que pasar a ese departamento desapercibido, y entrar a esa unidad y no haberlo advertido nadie y no haber quedado registro, es imposible", dijo Fein. "Es de máxima seguridad", agregó.
La autopsia
"La autopsia dice que no hubo intervención de una tercera persona, se podría hablar de un suicidio. El cuerpo no presentaba ningún traumatismo ni maltrato", dijo la fiscal. Y agregó:
"Se va buscar a través de todos los instrumentos recolectados para ver si hubo algún tipo de inducción. Todo esto lo estamos llevando a cabo en este momento. Tenemos todo el apoyo tecnológico que está buscando todo tipo de información, de llamadas, etcétera.
Los investigadores seguirán tomando declaraciones testimoniales. También esperan los resultados de distintas medidas técnicas pedidas a Prefectura y a la división Apoyo Tecnológico de la Policía Federal sobre el material secuestrado en el departamento de Nisman y el barrido electrónico sobre las muestras tomadas de las manos del fiscal Nisman. Este estudio determinará si había restos de pólvora en las manos de Nisman.
19-1-2015
AMIA
Analizan llamadas del celular del fiscal y su auto
Nisman le había pedido el arma a un colaborador
Nisman le había pedido el arma a un colaborador
Así lo declaró ante sede judicial un colaborador del fiscal y precisó que le llevó el arma hasta su departamento en las Torres Le Parc. Según las pericias la bala que mató al fiscal en "un 99 por ciento" salió de esa arma, una pistola marca Bersa .22.
Leo Vaca
El colaborador de Nisman contó que le llevó el arma al fiscal hasta su departamento ubicado en el piso 13 de una de las torres del complejo Le Parc, situado en Puerto Madero, información que además quedó plasmada en libro de ingresos y egresos del edificio.
Qué establecieron las pericias balísticas
La bala que provocó la muerte del fiscal Alberto Nisman fue disparada "en un 99 por ciento" por la pistola calibre .22 largo marca Bersa hallada junto al cadáver, según lo determinaron los peritajes balísticos. Desde el Registro Nacional de Armas (RENAR) explicaron a Infojus Noticias que la justicia todavía no realizó ningún pedido para corroborar si el arma estaba registrada a nombre de Nisman.
"El plomo que extrajeron los forenses de la cabeza de Nisman durante la autopsia se corresponde en un noventa y nueve por ciento al arma secuestrada en la escena del hecho", confirmó a la agencia Télam una fuente de la investigación. La fiscal del caso, Viviana Fein, ya recibió un informe preliminar sobre el peritaje y aguarda para las próximas horas el informe final, detalló la misma fuente.
Los peritos balísticos de la policía ya establecieron como primer paso que la pistola calibre .22 largo marca Bersa encontrada debajo de la cabeza del fiscal Nisman "fue disparada recientemente". Y también comprobaron que la vaina que fue encontrada dentro del baño y que estaba junto al cuerpo de Nisman fue disparada por esa misma pistola calibre .22. Para llegar a esa conclusión, los peritos hicieron un procedimiento minucioso.
Por su parte, los forenses extrajeron durante la autopsia al cadáver del fiscal el plomo que había quedado alojado en la cabeza y lo remitieron el cuerpo de expertos en balística. Tras analizar la pieza, los peritos determinaron que "en un noventa y nueve por ciento" se corresponde con el arma secuestrada.
Si bien trascendió que la Justicia esperaba un informe del Registro Nacional de Armas (RENAR) sobre la titularidad de la pistola calibre .22 largo marca Bersa, desde ese organismo confirmaron a Infojus Noticias que nadie solicitó aún el informe correspondiente.
Por otra parte, expertos en comunicaciones de la Policía Federal están analizando el teléfono celular de Nisman, para intentar establecer las últimas comunicaciones realizadas y recibidas antes de morir.
Los peritos también trabajaron durante las últimas horas en el levantamiento de huellas del Audi que pertenecía a Nisman y que estaba estacionado en el primer subsuelo del edificio Le Park de Puerto Madero.
19-1-2015
Nisman
En Casa de Gobierno
Alak, Capitanich y Fernández se reunieron con la DAIA y la AMIA
Nisman
En Casa de Gobierno
Alak, Capitanich y Fernández se reunieron con la DAIA y la AMIA
El encuentro se convocó tras la muerte del fiscal Alberto Nisman, quien estaba a cargo de la investigación por el atentado a la mutual judía en 1994. Ambas organizaciones coincidieron este mediodía en mantener"prudencia".
Sol Vazquez
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; el ministro de Justicia, Julio Alak; y el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, recibieron esta tarde al presidente de la DAIA, Julio Schlosser, y al titular de la AMIA, Leonardo Jmlenitsky, en Casa de Gobierno, con quienes dialogaron acerca de la muerte del fiscal Alberto Nisman.
"Vinimos a plantear las situaciones que se están viviendo en nuestro país en el día de hoy acerca de la muerte del fiscal, debe profundizarse todo lo que es la investigación de las causas de esta muerte, que debe tener un total esclarecimiento y no quede en el olvido ni quede en una causa que nunca avance", dijo Schlosser, al término del encuentro, en la jefatura de Gabinete.
El titular de la entidad judía agregó que también plantearon "la necesidad de que todas las causas que llevaba adelante el fiscal continúen sin interrupción en un hecho tan doloroso y shockeante como fue su muerte".
"También planteamos la necesidad de brindarle a la comunidad judía la tranquilidad para que continúe su vida normal sin sentir ningún tipo de temor", dijo Schlosser y sostuvo que "a las víctimas del atentado a la AMIA debo agregar que ya son más de 100 y la muerte del fiscal ya es la 103".
Su colega de la AMIA, analizó que la reunión "es importante porque significa poner en conocimiento de las máximas autoridades nacionales nuestra preocupación por lo que ha sucedido".
Jmlenitsky expresó que solicitaron que "solicitaron que la investigación sea exhaustiva hasta saber realmente qué es lo que realmente ha ocurrido; tomar las previsiones para que el atentado a la AMIA se esclarezca definitivamente. Hemos podido plantear todas nuestras inquietudes".
Preguntado por si habían hablado en torno a la muerte del fiscal Nisman, Jmlenitsky respondió: "No nos dijeron nada, no analizaron hipótesis en particular y se hicieron responsables en investigar hasta las últimas consecuencias lo que ha ocurrido".
En tanto, Schlosser respondió: "Aníbal Fernández dijo que él no hablaba de suicidio hasta no tener todos los elementos y que habían tratado de preservar la escena de los hechos en la mejor pureza y que falta un barrido electrónico que va permitir saber si la mano del fiscal Nisman fue la que disparó el arma que le causó la muerte".
En cuanto al nuevo fiscal que ocupará el lugar de Nisman hasta el 31 de enero, Alberto Gentili, Schlosser expresó que "era la persona que el fiscal Nisman tenía de confianza cuando él no estaba en el país".
AMIA y DAIA pidieron “prudencia”
Ex presidentes de la AMIA y la DAIA se reunieron este mediodía en el quinto piso de la sede de la mutual judía y, si bien no emitieron ningún comunicado, coincidieron en “mantener prudencia” y no emitir más declaraciones ante la muerte de Nisman. Voceros de la AMIA afirmaron a Télam que “la reunión estaba programada para mañana, para evaluar la reunión que Nisman sostendría esta tarde en el Congreso de la Nación”, pero que ante su deceso, decidieron “anticiparla para este mediodía”.
Cada organización convocó a sus ex presidentes, y por la AMIA concurrieron Alberto Crupnicoff, presidente al momento en que se produjera el atentado; Luis Perelmuter, Abraham Kaul, Oscar Hansman y Luis Grynwald, mientras que como ex presidentes de la DAIA participaron Jorge Kirszenbaum y Rubén Beraja.
También estuvieron presentes los actuales titulares de AMIA, Leonardo Jmelnitzky, y de la DAIA, Julio Schlosser, el vicepresidente de esta organización, Waldo Wolff; el secretario de la AMIA, Mario Sobol, y la abogada Marta Nercellas, quien fuera abogada por la querella unificada en el primer juicio por el atentado a la mutual judía, conocido como ‘Brigadas’.
Los actuales dirigentes presentaron el comunicado conjunto que recientemente habían emitido y pidieron escuchar opiniones de los ex dirigentes.
Los ex presidentes de la AMIA Abraham Kaul, Oscar Hansman y Luis Grynwald conicidieron en afirmar que “hay que mantener prudencia”. Schlosser ratificó “que se informó sobre lo actuado, se ratificó el accionar y el comunicado y se escucharon opiniones”. Jmelnitzky, por su parte, afirmó que no van a quedarse “de brazos cruzados pero hay que ser prudentes”.
El ex titular de la DAIA Rubén Beraja (imputado en la causa por las obstrucciones a la investigación principal por participar en el pago de cuatrocientos mil dólares a Carlos Alberto Telleldín, reducidor de autos, para que involucrara en el hecho a policías bonaerenses), dijo a Télam “estoy como ex presidente de la DAIA. Mi involucramiento es una fantochada porque se me acusa de complicidad psíquica en segundo grado en delito de peculado”. Beraja se retiró del quinto piso de la AMIA junto a su ex abogada defensora,
Marta Nercellas, y otro ex titular de la DAIA, Jorge Kirszenbaum.
Consultados los dirigentes de la AMIA, se preocuparon en aclarar que “cada organización se responsabilizó por convocar a sus ex presidentes. Nosotros no los invitamos”, concluyeron.
Una hora antes de este encuentro, y a través de un comunicado conjunto, AMIA y DAIA manifestaron hoy su "estupor" por la aparición sin vida del fiscal especial de la causa AMIA, Alberto Nisman”… y bregaron por el "total esclarecimiento de las causas de su deceso".
"Vinimos a plantear las situaciones que se están viviendo en nuestro país en el día de hoy acerca de la muerte del fiscal, debe profundizarse todo lo que es la investigación de las causas de esta muerte, que debe tener un total esclarecimiento y no quede en el olvido ni quede en una causa que nunca avance", dijo Schlosser, al término del encuentro, en la jefatura de Gabinete.
El titular de la entidad judía agregó que también plantearon "la necesidad de que todas las causas que llevaba adelante el fiscal continúen sin interrupción en un hecho tan doloroso y shockeante como fue su muerte".
"También planteamos la necesidad de brindarle a la comunidad judía la tranquilidad para que continúe su vida normal sin sentir ningún tipo de temor", dijo Schlosser y sostuvo que "a las víctimas del atentado a la AMIA debo agregar que ya son más de 100 y la muerte del fiscal ya es la 103".
Su colega de la AMIA, analizó que la reunión "es importante porque significa poner en conocimiento de las máximas autoridades nacionales nuestra preocupación por lo que ha sucedido".
Jmlenitsky expresó que solicitaron que "solicitaron que la investigación sea exhaustiva hasta saber realmente qué es lo que realmente ha ocurrido; tomar las previsiones para que el atentado a la AMIA se esclarezca definitivamente. Hemos podido plantear todas nuestras inquietudes".
Preguntado por si habían hablado en torno a la muerte del fiscal Nisman, Jmlenitsky respondió: "No nos dijeron nada, no analizaron hipótesis en particular y se hicieron responsables en investigar hasta las últimas consecuencias lo que ha ocurrido".
En tanto, Schlosser respondió: "Aníbal Fernández dijo que él no hablaba de suicidio hasta no tener todos los elementos y que habían tratado de preservar la escena de los hechos en la mejor pureza y que falta un barrido electrónico que va permitir saber si la mano del fiscal Nisman fue la que disparó el arma que le causó la muerte".
En cuanto al nuevo fiscal que ocupará el lugar de Nisman hasta el 31 de enero, Alberto Gentili, Schlosser expresó que "era la persona que el fiscal Nisman tenía de confianza cuando él no estaba en el país".
AMIA y DAIA pidieron “prudencia”
Ex presidentes de la AMIA y la DAIA se reunieron este mediodía en el quinto piso de la sede de la mutual judía y, si bien no emitieron ningún comunicado, coincidieron en “mantener prudencia” y no emitir más declaraciones ante la muerte de Nisman. Voceros de la AMIA afirmaron a Télam que “la reunión estaba programada para mañana, para evaluar la reunión que Nisman sostendría esta tarde en el Congreso de la Nación”, pero que ante su deceso, decidieron “anticiparla para este mediodía”.
Cada organización convocó a sus ex presidentes, y por la AMIA concurrieron Alberto Crupnicoff, presidente al momento en que se produjera el atentado; Luis Perelmuter, Abraham Kaul, Oscar Hansman y Luis Grynwald, mientras que como ex presidentes de la DAIA participaron Jorge Kirszenbaum y Rubén Beraja.
También estuvieron presentes los actuales titulares de AMIA, Leonardo Jmelnitzky, y de la DAIA, Julio Schlosser, el vicepresidente de esta organización, Waldo Wolff; el secretario de la AMIA, Mario Sobol, y la abogada Marta Nercellas, quien fuera abogada por la querella unificada en el primer juicio por el atentado a la mutual judía, conocido como ‘Brigadas’.
Los actuales dirigentes presentaron el comunicado conjunto que recientemente habían emitido y pidieron escuchar opiniones de los ex dirigentes.
Los ex presidentes de la AMIA Abraham Kaul, Oscar Hansman y Luis Grynwald conicidieron en afirmar que “hay que mantener prudencia”. Schlosser ratificó “que se informó sobre lo actuado, se ratificó el accionar y el comunicado y se escucharon opiniones”. Jmelnitzky, por su parte, afirmó que no van a quedarse “de brazos cruzados pero hay que ser prudentes”.
El ex titular de la DAIA Rubén Beraja (imputado en la causa por las obstrucciones a la investigación principal por participar en el pago de cuatrocientos mil dólares a Carlos Alberto Telleldín, reducidor de autos, para que involucrara en el hecho a policías bonaerenses), dijo a Télam “estoy como ex presidente de la DAIA. Mi involucramiento es una fantochada porque se me acusa de complicidad psíquica en segundo grado en delito de peculado”. Beraja se retiró del quinto piso de la AMIA junto a su ex abogada defensora,
Marta Nercellas, y otro ex titular de la DAIA, Jorge Kirszenbaum.
Consultados los dirigentes de la AMIA, se preocuparon en aclarar que “cada organización se responsabilizó por convocar a sus ex presidentes. Nosotros no los invitamos”, concluyeron.
Una hora antes de este encuentro, y a través de un comunicado conjunto, AMIA y DAIA manifestaron hoy su "estupor" por la aparición sin vida del fiscal especial de la causa AMIA, Alberto Nisman”… y bregaron por el "total esclarecimiento de las causas de su deceso".
19-1-2015
Nisman
En el edificio Anexo
AMIA: la oposición destacó la desclasificación de los archivos
Nisman
En el edificio Anexo
AMIA: la oposición destacó la desclasificación de los archivos
"Así todo va a ser más fácil" dijo la diputada Patricia Bullrich durante una conferencia que dieron esta tarde los diputados de la oposición. "No quisimos suspender la reunión -en referenicia a la citación al fiscal Nisman-pero no estamos en condiciones de avanazar por más que haya un nuevo fiscal", sostuvo.
Sol Vazquez
Diputados de la oposición expresaron sus condolencias con la familia del fiscal Especial de la Causa AMIA, Alberto Nisman y además pidieron que se tomen todas las medidas de seguridad pertinentes para los miembros del equipo que llevaban adelante la investigación como así también se resguarden todos los datos obtenidos por Nisman hasta su muerte.
También, los legisladores pidieron que la Procuración tome todos los reparos éticos y de idoneidad a la hora de nombrar a un nuevo fiscal para la causa y solicitaron que la investigación por la muerte del fiscal Nisman llegue a fondo.
Tardaron más en acomodarse que en leer el documento firmado por el pleno de los diputados de la oposición con esos cinco puntos. Mientras, afuera del edificio anexo del Poder Legislativo, un grupo de personas con banderas argentinas pedían por el esclarecimiento de la muerte del fiscal. “Todos somos Nisman”, decían algunas pancartas de quienes, según dijeron a Infojus Noticias, no pertenecían a ninguna agrupación en particular sino que se habían “autoconvocado” para “defender la patria”.

La sesión arrancó con un minuto de silencio. La sala del segundo piso del Anexo C del Congreso estaba repleta de periodistas nacionales e internacionales. Entre los empujones se escuchaban disculpas en distintos idiomas. Todos esperaban entrar en la sala para escuchar lo que la oposición tenía para decir de manera oficial sobre el caso Nisman.
Fue la diputada Patricia Bullrich (Unión por Todos), presidenta de la Comisión de Legislación del a Cámara Baja, tomó la palabra y anunció que todo sería breve, que solo se iba a leer un documento conjunto de los legisladores presentes y que después se harían entrevistas particulares para expresar las opiniones personales. “No quisimos suspender la reunión, pero tampoco estamos en condiciones de avanzar por más que haya un nuevo fiscal, tenemos que tomarnos tiempo”, explicó Bullrich en referencia a la cita que tenía hoy el fiscal Nisman en el Congreso para ampliar su denuncia presentada días atrás contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en relación a la investigación por el atentado a la AMIA. En la cabecera de la mesa, junto a Bullrich se destacaba la presencia de los diputados Federico Pinedo y Francisco De Navaez, el rabino Sergio Bergman, la diputada Gabriela Michetti.

Una vez que Bullrich terminó de leer el documento, el diputado del Partido Obrero, Néstor Pitrola pidió la palabra para sugerir que a los cinco puntos del documento se agregue un pedido para que el ministro del Interior, Florencio Randazo y el jefe de Gabinere, Jorge Capitanich, sean convocados a una sesión plenaria del Congreso para que “den explicaciones” sobre lo denunciado por Nisman. El dirigente de izquierda manifestó, además, que con la muerte del fiscal “cada vez se está más lejos de esclarecer la causa AMIA”.
Además, Pitrola pidió que si era necesario se trabajara en una ley para desclasificar toda la información que tenga el Estado sobre la causa AMIA. Respecto a esto, aún no había corrido la noticia del pedido de la presidenta Cristina Fernández al titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado, Jorge Parrilli, para que pusiera a disposición de la jueza Servini de Cubría la información pedida por Nisman antes de su muerte. Una vez conocido el dato, en las sucesivas ruedas de prensa de los diputados fue el tema saliente.
En este sentido, Francisco De Narvaez (Unión Celeste y Blanco) expresó que "es una muy buena noticia que se ponga la información al servicio de la justicia y que esto no quede impune". Mientras que Federico Pinedo, diputado por el PRO, le dio la bienvenida a la desclasificación y consideró que, si bien puede haber algún elemento que convenga proteger para no dañar las relaciones bilaterales, la mayoría se debe poner a disposición de la justicia. Y que es la Presidenta quien debe decidir qué se desclasifica y qué no. Por su parte, Patricia Bullrich dijo: "Es una suerte que Parrilli haya hecho esto con la desclasificación de la información, porque así todo va a ser más fácil".
La fiscalía que investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman recibió los resultados preliminares de la autopsia en la que, el decano de la morgue judicial, comunicó que en el deceso del funcionario “no hubo intervención de terceras personas”. Una fuente del Cuerpo Médico Forense explicó a Infojus Noticias que la autopsia determinó que “la única lesión que se halló en el cuerpo de Nisman es la que produjo la muerte: un proyectil de arma de fuego que ingresó por la región parieto-temporal derecha, lo que se conoce vulgarmente como la sien. No tenía lesiones previas”
El cuerpo del fiscal Alberto Nisman llegó a la morgue judicial de la Nación a las 5 y media de la madrugada. Dos horas después empezó la autopsia que se extendió hasta las 10. “La autopsia también determinó que el proyectil tenía orificio de entrada, pero no de salida. El plomo de la bala se encontró durante la autopsia y fue remitido a la justicia para que balística establezca su origen”, describió la fuente. Y agregó que “entre las próximas 72 a 96 horas estarán los resultados de los análisis realizados con el humor vítreo, que es lo único que puede indicar fehacientemente la data de muerte, decir una ahora no sería serio”, concluyó.
El sitio Fiscales.gob explicó que la fiscal, Viviana Fein, espera ahora los resultados de un cúmulo de medidas probatorias destinadas a poder descartar cualquier otra hipótesis. Además, entre hoy y mañana, llegarán los resultados del estudio microscópico de barrido electrónico practicado sobre las muestras tomadas de las manos del fiscal Nisman. Con este resultado, se determinará la existencia o no, de restos residuales de pólvora.
“El barrido se hizo antes de que el cuerpo fuera enviado a la morgue”, explicó la fuente y agregó que las muestras fueron remitidas a un laboratorio en la ciudad de La Plata.
En las próximas horas, Fein seguirá tomando declaraciones testimoniales y quedará a la espera de los resultados de distintas medidas técnicas pedidas a Prefectura y a la división Apoyo Tecnológico de la Policía Federal sobre el material secuestrado en el departamento de Nisman.
También, los legisladores pidieron que la Procuración tome todos los reparos éticos y de idoneidad a la hora de nombrar a un nuevo fiscal para la causa y solicitaron que la investigación por la muerte del fiscal Nisman llegue a fondo.
Tardaron más en acomodarse que en leer el documento firmado por el pleno de los diputados de la oposición con esos cinco puntos. Mientras, afuera del edificio anexo del Poder Legislativo, un grupo de personas con banderas argentinas pedían por el esclarecimiento de la muerte del fiscal. “Todos somos Nisman”, decían algunas pancartas de quienes, según dijeron a Infojus Noticias, no pertenecían a ninguna agrupación en particular sino que se habían “autoconvocado” para “defender la patria”.
La sesión arrancó con un minuto de silencio. La sala del segundo piso del Anexo C del Congreso estaba repleta de periodistas nacionales e internacionales. Entre los empujones se escuchaban disculpas en distintos idiomas. Todos esperaban entrar en la sala para escuchar lo que la oposición tenía para decir de manera oficial sobre el caso Nisman.
Fue la diputada Patricia Bullrich (Unión por Todos), presidenta de la Comisión de Legislación del a Cámara Baja, tomó la palabra y anunció que todo sería breve, que solo se iba a leer un documento conjunto de los legisladores presentes y que después se harían entrevistas particulares para expresar las opiniones personales. “No quisimos suspender la reunión, pero tampoco estamos en condiciones de avanzar por más que haya un nuevo fiscal, tenemos que tomarnos tiempo”, explicó Bullrich en referencia a la cita que tenía hoy el fiscal Nisman en el Congreso para ampliar su denuncia presentada días atrás contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en relación a la investigación por el atentado a la AMIA. En la cabecera de la mesa, junto a Bullrich se destacaba la presencia de los diputados Federico Pinedo y Francisco De Navaez, el rabino Sergio Bergman, la diputada Gabriela Michetti.
Una vez que Bullrich terminó de leer el documento, el diputado del Partido Obrero, Néstor Pitrola pidió la palabra para sugerir que a los cinco puntos del documento se agregue un pedido para que el ministro del Interior, Florencio Randazo y el jefe de Gabinere, Jorge Capitanich, sean convocados a una sesión plenaria del Congreso para que “den explicaciones” sobre lo denunciado por Nisman. El dirigente de izquierda manifestó, además, que con la muerte del fiscal “cada vez se está más lejos de esclarecer la causa AMIA”.
Además, Pitrola pidió que si era necesario se trabajara en una ley para desclasificar toda la información que tenga el Estado sobre la causa AMIA. Respecto a esto, aún no había corrido la noticia del pedido de la presidenta Cristina Fernández al titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado, Jorge Parrilli, para que pusiera a disposición de la jueza Servini de Cubría la información pedida por Nisman antes de su muerte. Una vez conocido el dato, en las sucesivas ruedas de prensa de los diputados fue el tema saliente.
En este sentido, Francisco De Narvaez (Unión Celeste y Blanco) expresó que "es una muy buena noticia que se ponga la información al servicio de la justicia y que esto no quede impune". Mientras que Federico Pinedo, diputado por el PRO, le dio la bienvenida a la desclasificación y consideró que, si bien puede haber algún elemento que convenga proteger para no dañar las relaciones bilaterales, la mayoría se debe poner a disposición de la justicia. Y que es la Presidenta quien debe decidir qué se desclasifica y qué no. Por su parte, Patricia Bullrich dijo: "Es una suerte que Parrilli haya hecho esto con la desclasificación de la información, porque así todo va a ser más fácil".
19-1-2015
Nisman
La Policía Científica bonaerense intervendrá en el caso
Autopsia: "No hubo intervención de terceras personas"
Nisman
La Policía Científica bonaerense intervendrá en el caso
Autopsia: "No hubo intervención de terceras personas"
Lo confirmó la fiscal Viviana Fein, que investiga la muerte de Alberto Nisman. La autopsia determinó que la única lesión en el cuerpo del fiscal fue el disparo mortal en la sien derecha, según fuentes de la morgue.
Leo Vaca
El cuerpo del fiscal Alberto Nisman llegó a la morgue judicial de la Nación a las 5 y media de la madrugada. Dos horas después empezó la autopsia que se extendió hasta las 10. “La autopsia también determinó que el proyectil tenía orificio de entrada, pero no de salida. El plomo de la bala se encontró durante la autopsia y fue remitido a la justicia para que balística establezca su origen”, describió la fuente. Y agregó que “entre las próximas 72 a 96 horas estarán los resultados de los análisis realizados con el humor vítreo, que es lo único que puede indicar fehacientemente la data de muerte, decir una ahora no sería serio”, concluyó.
El sitio Fiscales.gob explicó que la fiscal, Viviana Fein, espera ahora los resultados de un cúmulo de medidas probatorias destinadas a poder descartar cualquier otra hipótesis. Además, entre hoy y mañana, llegarán los resultados del estudio microscópico de barrido electrónico practicado sobre las muestras tomadas de las manos del fiscal Nisman. Con este resultado, se determinará la existencia o no, de restos residuales de pólvora.
“El barrido se hizo antes de que el cuerpo fuera enviado a la morgue”, explicó la fuente y agregó que las muestras fueron remitidas a un laboratorio en la ciudad de La Plata.
En las próximas horas, Fein seguirá tomando declaraciones testimoniales y quedará a la espera de los resultados de distintas medidas técnicas pedidas a Prefectura y a la división Apoyo Tecnológico de la Policía Federal sobre el material secuestrado en el departamento de Nisman.
19-1-2015
AMIA
Subrogará la causa
Quién es el fiscal que tendrá la causa AMIA los próximos once días
AMIA
Subrogará la causa
Quién es el fiscal que tendrá la causa AMIA los próximos once días
Adrián Gentili era su colega de confianza al frente de la investigación y ya lo había reemplazado en otras ocasiones. Durante tres años fue el fiscal antidrogas de la Ufidro pero fue denunciado por nepotismo y por hacer tareas ilegales de inteligencia.
Kitsch
La vacante que deja el fiscal Alberto Nisman en la Unidad Fiscal de Investigaciones de la causa Amia será subrogada hasta el 31 de enero por el fiscal ante el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Martín, Alberto Adrián Gentili. En varias oportunidades el funcionario judicial estuvo a cargo de la fiscalía especial cuando Nisman estaba de licencia o en tiempos de feria judicial. Era su colega de confianza al frente de la investigación.
El ahora fiscal subrogante de la causa AMIA pasó 21 de sus 48 años en la Justicia Federal. A poco de haberse graduado, a los 27, entró como oficial en un Juzgado de Morón, donde al año siguiente fue nombrado secretario. Abandonó el cargo en 2001 cuando asumió al frente de la Fiscalía Federal 2 de Lomas de Zamora. En paralelo fue designado en agosto de 2003 como fiscal coordinador de la Unidad Especial Móvil para la Investigación de Secuestros Extorsivos. Tres años después lo trasladaron a la Unidad de Apoyo Fiscal para la Investigación de Delitos Complejos en Materia de Drogas y Crimen Organizado (Ufidro). Mientras era fiscal Lomas, uno de sus secretarios, Ariel Berse -que en la práctica había quedado a cargo de la Fiscalía-, fue denunciado por el presunto pedido de coimas a una empresa para “limpiarle” una causa por contaminación.
En noviembre de 2006 fue trasladado de Lomas de Zamora a la Fiscalía Federal 2 de San Isidro. Allí estuvo hasta noviembre del 2012, cuando asumió su actual cargo en la Fiscalía General ante el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Martín.
El zar antidrogas
Durante tres años Gentili se desempeñó al frente de la Unidad de Apoyo Fiscal para la Investigación de Delitos Complejos en Materia de Drogas y Crimen Organizado (Ufidro). Lo hizo sin dejar su cargo al frente de la Fiscalía Federal 2 de Lomas de Zamora.
A poco de asumir al frente de la fiscalía antidrogas comenzaron los problemas. Su antecesora, Mónica Cuñarro, lo denunció por nepotismo –por designar familiares en su dependencia- pero la causa fue archivada. La Liga Argentina por los Derechos del Hombre lo acusó penalmente por realizar tareas de inteligencia ilegal sobre organizaciones políticas y sociales. Entre los investigados se destacaban el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini y el dirigente del Partido Comunista Patricio Echegaray, a quienes el fiscal acusó de ser parte de la estructura de financiamiento en Argentina de las FARC.
En su época de “zar antidrogas”, Gentili sumó otro escándalo. Según denunció el periodista Horacio Verbirtsky en 2008, el fiscal participó de una fiesta del Día de la Primavera con karaoke en el departamento del abogado Julio Virgolini. El letrado era defensor de dos famosos narcotraficantes: el peruano Marco Antonio Estrada González, condenado por ser el jefe de una banda que operaba en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores y Enrique Piana, acusado por lavado y tráfico de drogas en la causa Viñas Blancas.
Gentili había ido a la fiesta del Día de la Primavera con cuatro secretarios de la Ufidro. Uno de ellos era Horacio “Toto” García, hoy subsecretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de Buenos Aires y mano derecha del ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro.
“La Ufidro, en vez de utilizarse para apoyar a fiscales en causas de narcotráfico, fue usada para meterse en otras causas. Lo que hacían era proteger actividad de inteligencia”, explicó a Infojus Noticias un fiscal que pidió mantener su nombre en reserva.
En medio del escándalo, Gentili presentó su renuncia y el entonces procurador General de la Nación, Esteban Righi disolvió la Ufidro.
Por: Gustavo Ahumada
El ahora fiscal subrogante de la causa AMIA pasó 21 de sus 48 años en la Justicia Federal. A poco de haberse graduado, a los 27, entró como oficial en un Juzgado de Morón, donde al año siguiente fue nombrado secretario. Abandonó el cargo en 2001 cuando asumió al frente de la Fiscalía Federal 2 de Lomas de Zamora. En paralelo fue designado en agosto de 2003 como fiscal coordinador de la Unidad Especial Móvil para la Investigación de Secuestros Extorsivos. Tres años después lo trasladaron a la Unidad de Apoyo Fiscal para la Investigación de Delitos Complejos en Materia de Drogas y Crimen Organizado (Ufidro). Mientras era fiscal Lomas, uno de sus secretarios, Ariel Berse -que en la práctica había quedado a cargo de la Fiscalía-, fue denunciado por el presunto pedido de coimas a una empresa para “limpiarle” una causa por contaminación.
En noviembre de 2006 fue trasladado de Lomas de Zamora a la Fiscalía Federal 2 de San Isidro. Allí estuvo hasta noviembre del 2012, cuando asumió su actual cargo en la Fiscalía General ante el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Martín.
El zar antidrogas
Durante tres años Gentili se desempeñó al frente de la Unidad de Apoyo Fiscal para la Investigación de Delitos Complejos en Materia de Drogas y Crimen Organizado (Ufidro). Lo hizo sin dejar su cargo al frente de la Fiscalía Federal 2 de Lomas de Zamora.
A poco de asumir al frente de la fiscalía antidrogas comenzaron los problemas. Su antecesora, Mónica Cuñarro, lo denunció por nepotismo –por designar familiares en su dependencia- pero la causa fue archivada. La Liga Argentina por los Derechos del Hombre lo acusó penalmente por realizar tareas de inteligencia ilegal sobre organizaciones políticas y sociales. Entre los investigados se destacaban el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini y el dirigente del Partido Comunista Patricio Echegaray, a quienes el fiscal acusó de ser parte de la estructura de financiamiento en Argentina de las FARC.
En su época de “zar antidrogas”, Gentili sumó otro escándalo. Según denunció el periodista Horacio Verbirtsky en 2008, el fiscal participó de una fiesta del Día de la Primavera con karaoke en el departamento del abogado Julio Virgolini. El letrado era defensor de dos famosos narcotraficantes: el peruano Marco Antonio Estrada González, condenado por ser el jefe de una banda que operaba en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores y Enrique Piana, acusado por lavado y tráfico de drogas en la causa Viñas Blancas.
Gentili había ido a la fiesta del Día de la Primavera con cuatro secretarios de la Ufidro. Uno de ellos era Horacio “Toto” García, hoy subsecretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de Buenos Aires y mano derecha del ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro.
“La Ufidro, en vez de utilizarse para apoyar a fiscales en causas de narcotráfico, fue usada para meterse en otras causas. Lo que hacían era proteger actividad de inteligencia”, explicó a Infojus Noticias un fiscal que pidió mantener su nombre en reserva.
En medio del escándalo, Gentili presentó su renuncia y el entonces procurador General de la Nación, Esteban Righi disolvió la Ufidro.
19-1-2015
AMIA
Es titular del Juzgado N° 4
El juez Lijo vuelve de sus vacaciones para tratar la denuncia de Nisman
AMIA
Es titular del Juzgado N° 4
El juez Lijo vuelve de sus vacaciones para tratar la denuncia de Nisman
Durante la feria, su juzgado estaba subrogado por la jueza Servini de Cubría, que había rechazado habilitar la feria para tratar la presentación de Nisman porque el escrito del fiscal no estaba acompañado por "los elementos probatorios que sustenten sus solicitudes". La subrogancia de su juzgado debía pasar a manos del juez Ercolini.
Telam
El juez federal Ariel Lijo volvió de sus vacaciones para reintegrarse y hacerse cargo del juzgado Federal N° 4, del que es titular, y ordenó “medidas urgentes para el aseguramiento de la prueba” de las denuncias realizadas por el fiscal Alberto Nisman.
Hasta la semana pasada, al frente del juzgado se encontraba como jueza subrogante -durante la feria judicial- María Servini de Cubría. El juez Lijo ordenó incautar y asegurar todos los discos compactos de la Unidad Fiscal de Investigaciones del atentado a la AMIA donde están grabadas las intervenciones telefónicas y toda la documentación detallada en la denuncia.
Además, el magistrado le pidió a su par Rodolfo Canicoba Corral -titular del Juzgado Federal 6, donde tramita la investigación del atentado a la sede de la AMIA- todos los antecedentes y documentación vinculados a las intervenciones de esas líneas telefónica, según publicó el Centro de Información Judicial de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Lijo tomó la determinación al conocer la noticia del fallecimiento del fiscal Nisman y, según trascendió, analizará la denuncia por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios.
Hoy la subrogancia de ese juzgado debía pasar a manos del juez federal Julián Ercolini, algo que no se concretará debido a la vuelta del juez de su licencia. La semana pasada, mientras subrogaba el juzgado de Lijo, Servini de Cubría rechazó habilitar la feria judicial de enero para tratar la presentación argumentando que "no encuadra en ninguno de los supuestos que deben ser tratados durante la feria judicial".
Aun cuando la denuncia pueda tener "gravedad institucional" en este caso "no se han acompañado los elementos probatorios que sustenten sus solicitudes", explicó la jueza en la resolución del jueves pasado.
En su presentación, el fallecido fiscal especial de la causa AMIA acusó a la Presidenta, al canciller y a otros políticos por el delito de encubrimiento del atentado. En su denuncia deslizó que se selló un pacto con Irán para asegurarles impunidad a los funcionarios sospechados por el atentado a la mutual judía en 1994.
El juez federal Ariel Lijo volvió de sus vacaciones para reintegrarse y hacerse cargo del juzgado Federal N° 4, del que es titular, y ordenó “medidas urgentes para el aseguramiento de la prueba” de las denuncias realizadas por el fiscal Alberto Nisman.
Hasta la semana pasada, al frente del juzgado se encontraba como jueza subrogante -durante la feria judicial- María Servini de Cubría. El juez Lijo ordenó incautar y asegurar todos los discos compactos de la Unidad Fiscal de Investigaciones del atentado a la AMIA donde están grabadas las intervenciones telefónicas y toda la documentación detallada en la denuncia.
Además, el magistrado le pidió a su par Rodolfo Canicoba Corral -titular del Juzgado Federal 6, donde tramita la investigación del atentado a la sede de la AMIA- todos los antecedentes y documentación vinculados a las intervenciones de esas líneas telefónica, según publicó el Centro de Información Judicial de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Lijo tomó la determinación al conocer la noticia del fallecimiento del fiscal Nisman y, según trascendió, analizará la denuncia por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros funcionarios.
Hoy la subrogancia de ese juzgado debía pasar a manos del juez federal Julián Ercolini, algo que no se concretará debido a la vuelta del juez de su licencia. La semana pasada, mientras subrogaba el juzgado de Lijo, Servini de Cubría rechazó habilitar la feria judicial de enero para tratar la presentación argumentando que "no encuadra en ninguno de los supuestos que deben ser tratados durante la feria judicial".
Aun cuando la denuncia pueda tener "gravedad institucional" en este caso "no se han acompañado los elementos probatorios que sustenten sus solicitudes", explicó la jueza en la resolución del jueves pasado.
En su presentación, el fallecido fiscal especial de la causa AMIA acusó a la Presidenta, al canciller y a otros políticos por el delito de encubrimiento del atentado. En su denuncia deslizó que se selló un pacto con Irán para asegurarles impunidad a los funcionarios sospechados por el atentado a la mutual judía en 1994.
19-1-2015
NISMAN
La reunión es en la sala II del Anexo de Diputados
“El Frente para la Victoria no se va a prestar a ningún show mediático”
NISMAN
La reunión es en la sala II del Anexo de Diputados
“El Frente para la Victoria no se va a prestar a ningún show mediático”
Fuentes de la Cámara de Diputados confirmaron a Infojus Noticia que el bloque del FpV no se presentará a la reunión convocada por la titular de la comisión de Legislación Penal en la Cámara de Diputados, Patricia Bullrich, quien adelantó que sacarán un comunicado con cuatro puntos.
Telam
La titular de la comisión de Legislación Penal en la Cámara de Diputados, Patricia Bullrich, mantuvo la convocatoria a la reunión donde el fallecido fiscal especial de la causa Amia, Alberto Nisman, iba a presentarse hoy para dar detalles sobre la denuncia que había presentado por la firma del Memorando de Entendimiento con Irán. “El Frente para la Victoria no se va a prestar a ningún show mediático”, adelantaron aInfojus Noticias fuentes legislativas e indicaron que no participarían de la reunión.
La sala II del Anexo del Congreso era el lugar previsto para que el fiscal Alberto Nisman concurriera a informar sobre su denuncia contra la presidenta Cristina Fernández y el canciller Héctor Timerman por el caso AMIA. Los diputados tenían previsto escuchar e interpelar a Nisman acerca de su denuncia por el supuesto plan para “fabricar la inocencia” de Irán en la investigación del atentado a la mutual judía de 1994.
En la reunión el fiscal debía responder, por ejemplo, por qué sostuvo que se pactó la impunidad de los sospechosos iraníes a través de la creación de pistas falsas, cuando el Gobierno pidió que sigan vigentes los alertas rojos si el objetivo del supuesto plan de encubrimiento era que se levantaran, entre otros puntos. Ahora, desde el despacho de Bullrich adelantaron que la reunión se mantendrá para “elaborar un comunicado de tres o cuatro puntos, donde principalmente se pedirá la protección de las pruebas en la causa y del equipo de Nisman”.
Los principales puntos sobre los que iba a ser consultado el fiscal fueron adelantados por el periodista Raúl Kollmann en Página/12. Uno se refiere al supuesto pedido de que se levantaran los alertas rojos de Interpol para la captura de los sospechosos iraníes, hecho desmentido “en forma tajante” por el secretario general de Interpol. Principalmente, cuestionó que un memorándum votado por el Congreso sea la pieza clave de un delito.
“Se podía estar políticamente a favor o en contra, pero lo cierto es que lo votó el Congreso y buena parte de los familiares dijeron que había que hacer el intento”, afirmó el periodista que contrapuso a los dichos del fiscal, el aval que ese acuerdo cosechó del ex secretario de Interpol Ronald Noble y Amnesty International. “En todo caso, como siempre sostuvo el Ejecutivo, la Justicia intervendría en su momento resolviendo si lo firmado era compatible con el sistema judicial argentino. Sin dudas la pregunta que tendrá que responder mañana Nisman es: una ley puede ser inconstitucional, pero ¿puede ser delito?”, se pregunta el autor.
Sobre la hipótesis de que el plan para la “impunidad de los iraníes” tenía el objetivo de cambiar petróleo por granos Kollmann informa que “Argentina nunca le compró una gota de petróleo a Irán y tampoco hubo ningún convenio”. Cuestiona además que el fiscal en su escrito afirmó que el canciller iraní Alí Salehi y Timerman se reunieron en 2011, cuando se trató de un encuentro público.
“La Argentina desde hacía rato trataba de lograr un acuerdo con Irán para encontrar un tercer país donde hacer el juicio AMIA o buscar una forma de que los sospechosos se presentaran a la Justicia”, afirmó. Otro de los puntos sobre los que iba a ser consultado el fiscal es sobre un agente que supuestamente trabajó para Irán bajo la órbita del poderoso ex jefe de Operaciones de la SI, Jaime Stiuso, involucrado en la investigación.
El fiscal Alberto Gentili reemplazará a Alberto Nisman al frente de la unidad fiscal AMIA, creada en 2004 para actuar en la causa por el atentado a la sede de la mutual judía. Será una subrogancia interina hasta el 31 de enero –cuando finalice la feria–. Gentili está a cargo de la fiscalía general ante el Tribunal Oral Federal Nº2 de San Martín, pero a pedido de Nisman, ocupó la UFI-AMIA cada vez que él tomó una licencia. Antes de que terminara el año, Nisman volvió a pedir ese reemplazo para enero, pero luego lanzó nuevas acusaciones. Gentili lo reemplazará hasta que finalice la feria, y luego la Procuración General tendrá que designar un reemplazo definitivo.
El equipo de la UFI está integrado por más de 40 personas. Entre ellos hay varios secretarios letrados, especialmente encargados de las distintas ramas de la investigación por el atentado. La unidad está especializada en los hechos, pero no está a cargo de los expedientes: como oficina “ad-hoc”, acompaña y asiste a los fiscales naturales de las dos causas. Ramiro González está a cargo de la investigación por encubrimiento, que tramita en el juzgado de Ariel Lijo. Guillermo Marijuan lleva el expediente del atentado, que instruye el juez Rodolfo Canicoba Corral.
La UFI continuará con su apoyo técnico, y seguirá aportando la información recabada a los dos fiscales. Su funcionamiento es similar al de otras unidades fiscales específicas y al de las procuradurías creadas durante la gestión de Alejandra Gils Carbó. Otras unidades especiales son la de Ejecución Penal, la de Medio Ambiente, la de Seguridad Social y la que investiga delitos de autor desconocido. Los fiscales a cargo de las causas penales pueden pedir asistencia a estas unidades y a las procuradurías para contar con asistencia técnica específica que produzca prueba, la analice, o colabore con el encuadramiento legal de los hechos que se investigan.
En el caso de la AMIA, no hay razones para que la investigación se detenga. Los secretarios del equipo de Nisman continúan su labor junto al resto del equipo. Marijuan y González cuentan con sus propios equipos y seguirán disponiendo de la asistencia de la UFI-AMIA, a pesar de la muerte del fiscal titular. La documentación y las pruebas que recabó Nisman siguen en manos de los secretarios de la UFI, y los dos fiscales de las causas podrán utilizar esa información para enriquecer o no sus propias investigaciones.
Son ellos los que firman los requerimientos ante Lijo y Canicoba Corral, y los encargados de realizar la instrucción de las causas.
La sala II del Anexo del Congreso era el lugar previsto para que el fiscal Alberto Nisman concurriera a informar sobre su denuncia contra la presidenta Cristina Fernández y el canciller Héctor Timerman por el caso AMIA. Los diputados tenían previsto escuchar e interpelar a Nisman acerca de su denuncia por el supuesto plan para “fabricar la inocencia” de Irán en la investigación del atentado a la mutual judía de 1994.
En la reunión el fiscal debía responder, por ejemplo, por qué sostuvo que se pactó la impunidad de los sospechosos iraníes a través de la creación de pistas falsas, cuando el Gobierno pidió que sigan vigentes los alertas rojos si el objetivo del supuesto plan de encubrimiento era que se levantaran, entre otros puntos. Ahora, desde el despacho de Bullrich adelantaron que la reunión se mantendrá para “elaborar un comunicado de tres o cuatro puntos, donde principalmente se pedirá la protección de las pruebas en la causa y del equipo de Nisman”.
Los principales puntos sobre los que iba a ser consultado el fiscal fueron adelantados por el periodista Raúl Kollmann en Página/12. Uno se refiere al supuesto pedido de que se levantaran los alertas rojos de Interpol para la captura de los sospechosos iraníes, hecho desmentido “en forma tajante” por el secretario general de Interpol. Principalmente, cuestionó que un memorándum votado por el Congreso sea la pieza clave de un delito.
“Se podía estar políticamente a favor o en contra, pero lo cierto es que lo votó el Congreso y buena parte de los familiares dijeron que había que hacer el intento”, afirmó el periodista que contrapuso a los dichos del fiscal, el aval que ese acuerdo cosechó del ex secretario de Interpol Ronald Noble y Amnesty International. “En todo caso, como siempre sostuvo el Ejecutivo, la Justicia intervendría en su momento resolviendo si lo firmado era compatible con el sistema judicial argentino. Sin dudas la pregunta que tendrá que responder mañana Nisman es: una ley puede ser inconstitucional, pero ¿puede ser delito?”, se pregunta el autor.
Sobre la hipótesis de que el plan para la “impunidad de los iraníes” tenía el objetivo de cambiar petróleo por granos Kollmann informa que “Argentina nunca le compró una gota de petróleo a Irán y tampoco hubo ningún convenio”. Cuestiona además que el fiscal en su escrito afirmó que el canciller iraní Alí Salehi y Timerman se reunieron en 2011, cuando se trató de un encuentro público.
“La Argentina desde hacía rato trataba de lograr un acuerdo con Irán para encontrar un tercer país donde hacer el juicio AMIA o buscar una forma de que los sospechosos se presentaran a la Justicia”, afirmó. Otro de los puntos sobre los que iba a ser consultado el fiscal es sobre un agente que supuestamente trabajó para Irán bajo la órbita del poderoso ex jefe de Operaciones de la SI, Jaime Stiuso, involucrado en la investigación.
19-1-2015
Nisman
La UFI-AMIA está integrada por 40 personas
¿Qué pasará con la fiscalía de Nisman?
Nisman
La UFI-AMIA está integrada por 40 personas
¿Qué pasará con la fiscalía de Nisman?
El fiscal Alberto Gentili estará a cargo de la UFI-AMIA hasta que termine la feria judicial. Así lo había pedido Nisman antes de fin de año. Después la Procuración deberá designar un nuevo titular. Cómo seguirá la investigación por las dos causas del atentado .
Telam
El equipo de la UFI está integrado por más de 40 personas. Entre ellos hay varios secretarios letrados, especialmente encargados de las distintas ramas de la investigación por el atentado. La unidad está especializada en los hechos, pero no está a cargo de los expedientes: como oficina “ad-hoc”, acompaña y asiste a los fiscales naturales de las dos causas. Ramiro González está a cargo de la investigación por encubrimiento, que tramita en el juzgado de Ariel Lijo. Guillermo Marijuan lleva el expediente del atentado, que instruye el juez Rodolfo Canicoba Corral.
La UFI continuará con su apoyo técnico, y seguirá aportando la información recabada a los dos fiscales. Su funcionamiento es similar al de otras unidades fiscales específicas y al de las procuradurías creadas durante la gestión de Alejandra Gils Carbó. Otras unidades especiales son la de Ejecución Penal, la de Medio Ambiente, la de Seguridad Social y la que investiga delitos de autor desconocido. Los fiscales a cargo de las causas penales pueden pedir asistencia a estas unidades y a las procuradurías para contar con asistencia técnica específica que produzca prueba, la analice, o colabore con el encuadramiento legal de los hechos que se investigan.
En el caso de la AMIA, no hay razones para que la investigación se detenga. Los secretarios del equipo de Nisman continúan su labor junto al resto del equipo. Marijuan y González cuentan con sus propios equipos y seguirán disponiendo de la asistencia de la UFI-AMIA, a pesar de la muerte del fiscal titular. La documentación y las pruebas que recabó Nisman siguen en manos de los secretarios de la UFI, y los dos fiscales de las causas podrán utilizar esa información para enriquecer o no sus propias investigaciones.
Son ellos los que firman los requerimientos ante Lijo y Canicoba Corral, y los encargados de realizar la instrucción de las causas.
19-1-2015
AMIA
Hoy podrían conocerse los primeros datos de la necropsia
"Se están peritando las cámaras y se secuestró el teléfono de Nisman"
AMIA
Hoy podrían conocerse los primeros datos de la necropsia
"Se están peritando las cámaras y se secuestró el teléfono de Nisman"
“En criminalística, cuando usted tiene un cuerpo, una vaina y un arma, evidentemente las cosas se encaminan hacia un lado. Hay que esperar que las pericias lo corroboren”, dijo el secretario de Seguridad Sergio Berni al ser consultado si la muerte del fiscal Nisman fue producto de un suicidio.
Telam
El cuerpo sin vida del fiscal Alberto Nisman fue encontrado en el baño del departamento en el que vivía en el barrio de Puerto Madero. Un arma calibre 22 fue encontrada a su lado y también el casquillo de una bala. “En criminalística, cuando usted tiene un cuerpo, una vaina y un arma, evidentemente las cosas se encaminan hacia un lado. Hay que esperar que las pericias lo corroboren”, dijo el secretario de Seguridad Sergio Berni al ser consultado si la muerte del fiscal se enmarca dentro de un suicidio.
“Se están peritando las cámaras y se secuestró el teléfono de Nisman, para saber con quienes habló en los últimas horas”, dijo a Infojus Noticias una fuente de la investigación.
Nisman había citado a su custodia para que estuviera en el edificio Le Parc de Puerto Madero a las 11:30 de ayer. A esa hora los custodios llegaron y lo llamaron, pero Nisman no respondió. Insistieron sin suerte y subieron hasta el piso 13, donde vivía el fiscal. Vieron los diarios en el pallier y tocaron el timbre. “Como Nisman no respondió, los custodios llamaron a su secretaria y le comentaron que no podían ubicarlo. Ella intentó hacerlo y tampoco pudo. Se comunicaron con la madre del fiscal y la custodia la fue a buscar para llevarla hasta el edificio”, agregó la fuente.
“La llave del departamento estaba cruzada desde el lado de adentro. Llamaron a un cerrajero para que abra la puerta”, describió la misma fuente. Cuando pudieron abrir, la madre de Nisman pidió que la custodia la acompañe. Los hombres y la mujer vieron al departamento en perfecto orden. “Estaba todo muy ordenado. Comenzaron a recorrer el departamento y no lo encontraban. Después vieron luz en el baño e intentaron abrir la puerta, pero no pudieron hacerlo porque estaba trabada por el cuerpo. Alcanzaron a ver mucha sangre y decidieron dar parte a la justicia”, continuó.
Al lugar llegaron el titular del juzgado de Instrucción N° 25, Manuel De Campos, y la fiscal Viviana Fein. “Se siguió todo el protocolo de preservación de la escena del delito, para preservar las pruebas y evitar impugnaciones después”, continuó la fuente que agregó que junto al cuerpo del fiscal había un arma Bersa calibre 22, y un casquillo. “Ahora hay que comprobar si corresponde el arma con la bala y si se comprueba que hay restos de pólvora o polvo percutor en su mano. El balazo fue en la sien”, agregó.
“Los forenses de la Policía Federal Argentina (PFA) y de Prefectura Naval, trabajaron en el lugar e hicieron pruebas y recogieron evidencias. El resto de los estudios se hará en la morgue”, completó.
Un fiscal con custodia
“Como dijo la fiscal, las pericias son fundamentales. Obviamente, y esto no es aventurarse a una hipótesis, pero en criminalística, cuando usted tiene un cuerpo, una vaina y un arma, evidentemente las cosas se encaminan hacia un lado. Hay que esperar que las pericias lo corroboren”, dijo Berni en declaraciones a radio América, al referirse a la posibilidad de que la muerte de Nisman haya sido producto de un suicidio.
Por otra parte, consultado sobre la custodia del fiscal fallecido, Berni relató que Nisman “no solamente tenía 10 custodios de la Policía Federal, sino que además él era el jefe de su propia custodia”.
“Él determinaba dónde los quería, cómo los quería y cuándo los quería” a los custodios, y también “cómo se hacía la custodia”, añadió, y subrayó: “Nosotros hemos acudido al refuerzo de sus custodios. Los custodios que estaban hoy están con él desde 2007, así que mire la confianza que le tenía a su custodia el doctor Nisman”.
Por: Juan Carrá
“Se están peritando las cámaras y se secuestró el teléfono de Nisman, para saber con quienes habló en los últimas horas”, dijo a Infojus Noticias una fuente de la investigación.
Nisman había citado a su custodia para que estuviera en el edificio Le Parc de Puerto Madero a las 11:30 de ayer. A esa hora los custodios llegaron y lo llamaron, pero Nisman no respondió. Insistieron sin suerte y subieron hasta el piso 13, donde vivía el fiscal. Vieron los diarios en el pallier y tocaron el timbre. “Como Nisman no respondió, los custodios llamaron a su secretaria y le comentaron que no podían ubicarlo. Ella intentó hacerlo y tampoco pudo. Se comunicaron con la madre del fiscal y la custodia la fue a buscar para llevarla hasta el edificio”, agregó la fuente.
“La llave del departamento estaba cruzada desde el lado de adentro. Llamaron a un cerrajero para que abra la puerta”, describió la misma fuente. Cuando pudieron abrir, la madre de Nisman pidió que la custodia la acompañe. Los hombres y la mujer vieron al departamento en perfecto orden. “Estaba todo muy ordenado. Comenzaron a recorrer el departamento y no lo encontraban. Después vieron luz en el baño e intentaron abrir la puerta, pero no pudieron hacerlo porque estaba trabada por el cuerpo. Alcanzaron a ver mucha sangre y decidieron dar parte a la justicia”, continuó.
Al lugar llegaron el titular del juzgado de Instrucción N° 25, Manuel De Campos, y la fiscal Viviana Fein. “Se siguió todo el protocolo de preservación de la escena del delito, para preservar las pruebas y evitar impugnaciones después”, continuó la fuente que agregó que junto al cuerpo del fiscal había un arma Bersa calibre 22, y un casquillo. “Ahora hay que comprobar si corresponde el arma con la bala y si se comprueba que hay restos de pólvora o polvo percutor en su mano. El balazo fue en la sien”, agregó.
“Los forenses de la Policía Federal Argentina (PFA) y de Prefectura Naval, trabajaron en el lugar e hicieron pruebas y recogieron evidencias. El resto de los estudios se hará en la morgue”, completó.
Un fiscal con custodia
“Como dijo la fiscal, las pericias son fundamentales. Obviamente, y esto no es aventurarse a una hipótesis, pero en criminalística, cuando usted tiene un cuerpo, una vaina y un arma, evidentemente las cosas se encaminan hacia un lado. Hay que esperar que las pericias lo corroboren”, dijo Berni en declaraciones a radio América, al referirse a la posibilidad de que la muerte de Nisman haya sido producto de un suicidio.
Por otra parte, consultado sobre la custodia del fiscal fallecido, Berni relató que Nisman “no solamente tenía 10 custodios de la Policía Federal, sino que además él era el jefe de su propia custodia”.
“Él determinaba dónde los quería, cómo los quería y cuándo los quería” a los custodios, y también “cómo se hacía la custodia”, añadió, y subrayó: “Nosotros hemos acudido al refuerzo de sus custodios. Los custodios que estaban hoy están con él desde 2007, así que mire la confianza que le tenía a su custodia el doctor Nisman”.
19-1-2015
AMIA
“No hay testigos, ni testimonios de vecinos, ni cartas”
AMIA
“No hay testigos, ni testimonios de vecinos, ni cartas”
Lo dijo la fiscal Viviana Fein, quién tiene a cargo la investigación por la muerte de su colega Alberto Nisman: “Hay un solo disparo, un arma calibre 22, el fiscal estaba solo en su departamento y fue encontrado por su progenitora, no encontramos más elementos”, dijo la funcionaria. Por la tarde podrían estar los primeros resultados de la necropsia.
Leo Vaca
Más de nueve horas después de haber llegado a la escena del crimen, la fiscal Viviana Fein a cargo de la investigación por la muerte del fiscal federal a cargo de la casia AMIA Alberto Nisman, se retiró del edificio de Puerto Madero donde fue hallado el cuerpo. “Es la muerte de un colega, lo sentimos mucho todos los ciudadanos”, dijo la fiscal que confirmó que ya está en marcha la autopsia y que hasta tanto no haya un resultado de la pericia no se puede afirmar nada. “No hay testigos, ni testimonios de vecinos, ni cartas”, dijo bajo la lluvia, rodeada de una guardia periodística que desde la madrugada se instaló en las puertas del edificio Le Parc Puerto Madero.
En la cara de Fein se notaba la consternación y las horas de trabajo. Desde la calle, por la ventana del baño del piso 13 de una de las torres del Le Parc, se veían los flashes de los peritos que relevaban en lugar donde fue hallado el cuerpo de Nisman. Al salir, la fiscal pidió que se le diera tiempo para poder seguir trabajando y recibir los resultados de las “innumerables” pericias que pidió a lo largo de la noche. La principal: la autopsia que en estos momentos se está realizando en la Morgue Judicial. “Hasta no tener un resultado certero de los médicos de la morgue no puedo tener pronósticos ni adelantar nada”, dijo la fiscal. Uno de los elementos determinantes de la autopsia será confirmar la hora de muerte y si la herida de bala se condice con la hipótesis del suicidio.

“El cuerpo ya está en la morgue para la necropsia y por la tarde noche tendré el informe de anticipo”, explicó Fein que aclaró que en los próximos días recibirá también los resultado de la pericias pedidas “a distintas divisiones científicas técnicas de Prefectura y de Policía Federal, son pericias de telecomunicaciones, rastros, cámaras, todo lo hecho durante estas horas de trabajo”.
En relación al hecho y la escena del crimen, Fein repitió lo ya dicho durante la madrugada:
“Hay un solo disparo, un arma calibre 22, el fiscal estaba solo en su departamento y fue encontrado por su progenitora, no encontramos más elementos”.
Además, confirmó que mientras se trabajaba en el departamento llegaron los familiares de Nisman y que por el momento no se indagó a los vecinos por que no se lo creyó necesario.
En relación a la custodia la fiscal prefirió guardar silencio hasta tanto sean indagados.
El cuerpo sin vida del fiscal Alberto Nisman fue encontrado en el baño del departamento en el que vivía. Un arma calibre 22 fue encontrada a su lado y también el casquillo de una bala. “En criminalística, cuando usted tiene un cuerpo, una vaina y un arma, evidentemente las cosas se encaminan hacia un lado. Hay que esperar que las pericias lo corroboren”, dijo el secretario de Seguridad Sergio Berni al ser consultado si la muerte del fiscal se enmarca dentro de un suicidio.
Nisman debía presentarse esta tarde en el Congreso para explicar la denuncia que presentó contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por la firma del Memorando de Entendimiento con Irán. La reunión había sido convocada para las 15 por la oposición, y el oficialismo había confirmado su presencia para el encuentro de comisión.
Fuente:Infojus
Tras el hallazgo del cuerpo de Alberto Nisman con un balazo en la cabeza en el baño de su casa, las primeras pericias concluyeron que “no intervinieron terceras personas”, como explicó la fiscal a cargo. Se investiga si existió alguna instigación, lo que llevó a la pregunta compartida por la Presidenta
Hay muy distintas versiones sobre el estado de ánimo de Nisman el fin de semana a raíz de que la denuncia fue arrasada en puntos esenciales por el ex secretario general de Interpol Ronald Noble y el juez de la causa AMIA, Rodolfo Canicoba Corral. Están quienes sostienen que estaba como siempre y los que aseguran que se encontraba agobiado porque debía afrontar una audiencia seguramente tumultuosa en el Congreso. Con las voces de Noble y Canicoba Corral, esa audiencia se le había puesto muy cuesta arriba.
Un cuerpo en el baño
La jueza Fabiana Palmaghini, de buen prestigio en Tribunales, retomaba la conducción de su juzgado anoche, después de regresar de Florianópolis. Es la que supervisará el expediente por la muerte de Nisman, aunque por ahora la voz cantante es de la fiscal Fein, ya que en casos como éste se apunta a la hipótesis de instigación al suicidio, con un autor no identificado.
Las bases para determinar que la muerte de Nisman fue un suicidio son las siguientes:
El viaje
El interrogante es por qué el fiscal se quitó la vida. Parece haber una ilación entre este hecho y la decisión de Nisman de volver de sus vacaciones en forma sorpresiva para presentar la denuncia contra la Presidenta, el canciller, el diputado Andrés Larroque, el dirigente de Miles Luis D’Elía, el de Quebracho Fernando Esteche y un ciudadano argentino pro iraní, Alejandro Yussuf Khalil.
Nisman salió hacia España el 1º de enero y tenía pasaje para regresar al país el 23. Era un viaje con su hija, parte de un regalo para su cumpleaños de 15. Sin embargo, decidió regresar en forma anticipada, llegó el 12 de enero y presentó la denuncia el 13. El hecho resultó asombroso porque entregó su denuncia en plena feria judicial cuando era evidente –lo señaló él mismo– que le iban a decir que no se habilitaba la feria para un texto en el que no se pedían detenciones ni prohibiciones de salir del país. Más teniendo en cuenta que Nisman afirmaba que había trabajado durante cuatro años en la investigación, por lo que 15 días más no cambiarían las cosas.
A la propia DAIA el dato le llamó la atención y en un encuentro con el fiscal, el miércoles pasado, le preguntaron por qué había vuelto de España, por qué presentó la denuncia durante la feria judicial y, sobre todo, por qué entregó la denuncia sin aportar las pruebas documentales: las transcripciones de las escuchas, los elementos para sostener lo que decía en el texto. Esto mismo le contestó la jueza María Romilda Servini de Cubría: que no habilitaba la feria porque la denuncia no implicaba medidas inmediatas y porque el fiscal no había entregado las pruebas que sostenían su denuncia. Nisman les contestó a los dirigentes de DAIA con un argumento poco creíble: que entregó la denuncia cuando terminó de hacerla. No resiste el menor análisis que un trabajo de cuatro años se entregara justito en la feria “porque en ese momento se terminó” y menos todavía que se alegara que se terminó y la realidad es que no se acompañaron las pruebas.
Razones para volver
Quienes conocían a Nisman de cerca remarcan su relación estrechísima con “Jaime” Stiuso, ex jefe de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia (SI), desplazado de su cargo a mediados de diciembre tras el descabezamiento de la cúpula de la SI. Parece cantado que la denuncia, en sus formas y en su contenido, tiene la inspiración de Stiuso, por cuanto Nisman afirmó que es un trabajo de años y también contó que se reunía con Stiuso casi todos los días. La base de la denuncia son escuchas telefónicas, algo que también vincula el texto con Stiuso. Habrá que ver entrecruzamientos de llamadas para establecer por qué el fiscal volvió de forma tan urgente, incluso dejando a su hija en España.
Una versión que circuló es que Nisman se enteró en esos días de que iba a ser desplazado de la causa AMIA y entonces reaccionó con la denuncia. La Procuración niega tajantemente esa versión: “En diciembre hicimos numerosos cambios y no hubo ningún cambio ni propuesta de cambio para la fiscalía especial AMIA”, afirmaron cerca de la procuradora Alejandra Gils Carbó. Es más, desde la conducción del Ministerio Público se hizo saber que Nisman hizo un pedido de personal en diciembre y le fue concedido. Se le firmó la licencia de enero y se designó para ese período a quien él pidió, Alberto Gentili.
Es público que algunas de las partes querellantes en la causa sobre las pistas falsas y el desvío de la investigación AMIA pidieron que Nisman sea apartado de ese aspecto del caso. Está previsto un juicio por encubrimiento para el segundo semestre de este año y consideraban –por ejemplo, Memoria Activa– que resultaba incoherente que Nisman fuera el fiscal en un juicio en el que los acusados eran –entre otros– Eamon Mullen y José Barbaccia, que habían sido sus compañeros de trabajo. En la Procuración también niegan que estuviera en sus planes desplazar a Nisman de esta parte de la investigación, que de todas maneras no significaba sacarlo de la causa del atentado mismo.
De todas maneras, es cierto que la causa sobre el encubrimiento del atentado podía volverse contra el propio Nisman, que ya no contaba con el respaldo de Stiuso en la SIDE.
En buena parte de los hechos que se investigan, Nisman –y también Stiuso– fueron protagonistas y tal vez eso desencadenó el viaje de urgencia Barajas-Ezeiza.
En la carta hecha pública por la Presidenta, la mandataria también hace foco en ese regreso apresurado. CFK sostiene como hipótesis que lo que parece haber detonado la presentación de apuro de la denuncia fue el ataque contra Charlie Hebdo en París. El texto de Nisman consistía en asociar a la Presidenta y su gobierno con un encubrimiento de supuestos terroristas días después de la conmoción por un atentado terrorista. O sea que se sugiere que el objetivo fue político.
Golpe
Lo que más debe haber golpeado el ánimo del fiscal en los últimos días fueron las declaraciones de dos protagonistas centrales del caso AMIA, el ex secretario general de Interpol, Roland Noble, y el juez de la causa Rodolfo Canicoba Corral.
El norteamericano que estuvo a cargo de Interpol desde 2000 a 2014 fue categórico respecto de la denuncia de Nisman: “Lo que dice el señor Nisman es falso”, afirmó. Es que el texto del fiscal sostenía que el gobierno argentino había pactado la impunidad de los sospechosos iraníes y que el punto clave fue que el canciller Timerman hizo gestiones para que se levantaran las órdenes de captura con alertas rojas contra esos sospechosos. iraníes. “Jamás hubo una sugerencia o gestión para que se levantaran las capturas con alertas rojas –dijo Noble–. Todo lo contrario. Todas las veces que me reuní o hablé con Timerman o con cualquier funcionario del gobierno argentino me reiteraron ciento por ciento su compromiso con las alertas rojas. Lo hicieron por escrito y pidieron que Interpol lo ratificara por escrito, lo que se hizo en marzo de 2013.” Con esas frases, Noble derrumbó uno de los principales sostenes de la denuncia de Nisman.
En la misma semana, el juez del caso AMIA, Canicoba Corral, sostuvo que “la denuncia de Nisman tiene escaso o nulo valor probatorio. Es información de inteligencia. Yo le manifesté por escrito al fiscal que debía profundizar la pista iraní, porque sus pruebas estaban demasiado basadas en informes de inteligencia; le dije que investigara la pista siria y que investigara la conexión local. Y ahora me encuentro que no hizo nada de lo que yo le marqué, que estuvo trabajando para esta denuncia durante cuatro años, sin informar a ningún juez. Dijo que se estaba fraguando una pista para echarles la culpa a fachos locales y no me informó nada. Es muy grave. Voy a estudiar si no incurrió en una grave desviación de la causa”.
Con este cuadro de situación, Nisman afrontaba su visita al Congreso, un desafío de envergadura. Algunos integrantes de su fiscalía dicen que estaba de ánimo normal, pero otros cuentan que el sábado llamó a una especie de asesor para pedir un calibre 22 por razones de seguridad, aunque no se trata de un arma para enfrentar ningún peligro serio.
Quienes conocieron al fiscal durante muchos años afirman que, si hubiera recibido un llamado de amenaza, un mail o un mensaje de texto, hubiera hecho la denuncia judicial. Es más, la Procuración le ofreció el miércoles pasado un refuerzo de la custodia –se lo contó a la DAIA– y la rechazó.
Como en buena parte de los casos en los que una persona se quita la vida, nadie puede saber qué pasó por la cabeza de la persona que tomó esa decisión. Tal vez se encuentren respuestas en la computadora, en el celular y en el entrecruzamiento de llamadas. Pero eso todavía no lo conocemos.
Por Horacio Verbitsky
Una lastimosa tradición nacional induce a sospechar de las apariencias. Pero el brigadier Rodolfo Echegoyen, quien investigaba en la Aduana un caso de narcotráfico mientras la Aeronáutica era conducida por su camarada José Antonio Juliá (el padre de los dos condenados en España por ese mismo delito), no tenía rastros de pólvora en las manos cuando lo suicidaron en 1990, ni marcas de la patada que en todos los peritajes posteriores produjo el 38 especial empleado. El capitán de navío Horacio Pedro Estrada, quien en 1997 estaba imputado en la causa por la venta ilegal de armas, era zurdo y el disparo ingresó por la zona derecha de la nuca. Pruebe a cruzar el brazo por detrás de la cabeza y apuntarse a la nuca del lado opuesto y después opine. Marcelo Cattáneo, acusado de pagar sobornos por las contrataciones del Banco Nación con IBM, apareció colgado al año siguiente, con un recorte de diario en la boca sobre el caso que lo involucraba. Lourdes Di Natale cayó por el balcón en 2003 con un tenor alcohólico en la sangre que no le hubiera permitido ni llegar a la ventana, y en toda la casa no había una sola bebida alcohólica.
Nada que ver con la muerte de Nisman.
Este misterio se parece más al del cuento “Los crímenes de la calle Morgue” que Edgar Allan Poe publicó en 1841: puertas cerradas por dentro, sin balcón, en el piso 13 de una torre inaccesible de otro modo, el cuerpo caído en el piso del baño bloqueando la puerta, tal como ocurrió con Favaloro, un solo disparo en la sien y sin intervención de terceras personas, según el informe del Cuerpo Médico Forense encargado por la fiscal Viviana Fein y controlado por Ricardo Lorenzetti. Borges decía que ese cuento de Poe fundó el género policial, “el asesinato cometido en un cuarto cerrado, tema que sugiere lo mágico, aunque luego se resuelva lógicamente. El doble asesinato ha sido cometido por un mono que trepa por la cadena de un pararrayos”. Descartada la lógica del mono, que a Borges le encantaba por su amor a la literatura fantástica, conviene prescindir también de otras interpretaciones demasiado imaginativas y atenerse sólo a lo demostrable.
Por ejemplo, Nisman había decidido tomarse vacaciones hasta fin de enero y se fue de viaje a Europa con una de sus hijas. A cargo de la fiscalía especial que investigaba el atentado a la DAIA de 1994 quedó su colega Alberto Adrián María Gentili.
Ayer Elisa Carrió dijo que la Procuradora General de la Nación Alejandra Gils Carbó designó “en reemplazo de Alberto Nisman a fiscales vinculados con el narcotráfico, según denunció Horacio Verbitsky”. Le agradezco la cita y el link que colocó a una nota sobre una fiesta ofrecida por un defensor de narcotraficantes a la que asistió Gentili, por entonces a cargo de una fiscalía creada para investigar delitos de drogas. Muy impresionante, salvo que Gentili no fue designado por Gils Carbó sino por el propio Nisman. Eran amigos y ya lo había propuesto para reemplazarlo en licencias anteriores. Pero esta vez Nisman regresó en forma intempestiva y sin comunicar a nadie que reasumía sus funciones, el 13 de enero presentó su bodoque acusatorio contra la presidente CFK por encubrimiento del atentado a la DAIA de julio de 1994. Su inconsistencia impresiona e induce a preguntarse cómo hubiera podido defenderlo ante los diputados en la cita a la que no acudió ayer. Fue muy apropiada la decisión presidencial de levantar todos los secretos que le pidió Nisman, para que nada obstruya la comprensión de lo que el ex fiscal sostuvo y con qué respaldo lo hizo.
El juez de la causa Rodolfo Canicoba Corral se quejó: si se refería al atentado, Nisman debió presentárselo a él; si era un hecho nuevo, remitírselo a la Cámara Federal para que sorteara un juzgado, pero nunca enviárselo al juez Ariel Lijo, que sólo debe investigar el encubrimiento ya establecido en el juicio del Tribunal Oral que incriminó a Menem&Compañía. Como Lijo estaba de vacaciones, la jueza María Servini leyó la denuncia y rechazó investigarla aduciendo que no aportaba pruebas. Después de la muerte de Nisman, Lijo volvió a casa y asumió la causa, que no le corresponde. La clave de la denuncia de Nisman es que la impunidad se lograría cuando se levantaran las órdenes de captura contra los sospechosos iraníes y las alertas rojas de Interpol. Pero el propio Secretario General de Interpol, Roland Kennet Noble, lo desmintió: CFK y Timerman insistieron en que se mantuvieran las alertas rojas. ¿Qué quedaba para sustentar el escándalo al que se ha reducido el horizonte de la descorazonada oposición política y mediática?
El sábado, Nisman llamó a un empleado técnico que trabajaba en su fiscalía desde 2007, le dijo que lo amenazaban y le pidió que le consiguiera un arma para defensa personal. El colaborador le llevó a su casa la pistola Bersa .22 que se encontró junto al cuerpo. Nisman tenía diez custodios de la Policía Federal, que sólo obedecían sus órdenes. El sábado por la tarde le pidieron instrucciones para el día siguiente. Los citó a las 11 del domingo. Para entrar junto con la madre de Nisman debieron recurrir a un cerrajero porque ambas puertas estaban cerradas por dentro.
Pese a todo eso, no me animo a aseverar que fue un suicidio. Quienes por el contrario dan por sentado que lo asesinaron y que la responsabilidad es del gobierno, deben forzar los hechos a su gusto, con el mismo desprecio por la realidad que les permitió decir que el gobierno argentino coincide con los asesinos en que había razones para matar a los dibujantes de Charlie Hebdo, o que la presidente le prohibió al canciller asistir a la marcha, cuando Héctor Timerman fue el único ministro de las tres Américas que estuvo allí y que firmó el libro oficial de condolencias.
Al día siguiente Nisman debía presentarse en el Congreso para defender su acusación, cuya inconsistencia es similar a la que recorre desde el primer día todo el expediente por el atentado y que en 2005 llevó al gobierno nacional a reconocer su responsabilidad ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y comprometerse a adoptar una serie de reformas institucionales, entre ellas una ley de Inteligencia que sometiera a los servicios al mismo régimen de control de legalidad que los jueces aplican cuando la prevención está a cargo de las fuerzas de seguridad. A veinte años del atentado y a diez de la firma del reconocimiento de responsabilidad, esa deuda con las víctimas y con el conjunto de la sociedad sigue pendiente. En el mes transcurrido desde el descabezamiento de la Secretaría de Inteligencia abundaron las opiniones críticas sobre la promiscuidad entre los servicios de informaciones y la justicia federal. Pero esto no comenzó ahora. Es un hilo que viene desde tiempos de la dictadura y que se continuó a través de todos los gobiernos de la democracia.
Es paradójico que el kirchnerismo pague el precio de ese revoltijo obsceno justo cuando intenta ponerle límites. Pero la denuncia de Nisman y su muerte dudosa son parte de esa confluencia de desidia e intereses que dejó impune el más grave atentado de la historia argentina. Este es el momento exacto para ponerle una bisagra a esa tradición, cumplir con lo prometido a las víctimas y asegurar que lo pasado no pueda repetirse, ni en ésta ni en otras causas.
La muerte de Nisman tomó por sorpresa al gobierno nacional, que venía preparando su participación en la reunión organizada por la oposición en la Cámara de Diputados, en donde pretendía defenderse ante el propio fiscal de sus acusaciones por el encubrimiento de los supuestos responsables iraníes en las 85 muertes de la mutual judía. La nota que subió CFK ayer en las redes sociales desandó un largo camino que se remontó, incluso, hasta los tiempos anterioresal atentado, durante la dictadura militar. La Presidenta recordó que dos días después de la explosión de 1994 fue designado como secretario de Seguridad de Santa Fe el brigadier Andrés Antonietti, que había cumplido tareas en Santa Cruz durante la dictadura militar.
CFK retomó también su actuación en la comisión investigadora –de la que participó como senadora nacional entre 1996 y 2001– cuando firmó “en soledad y con disidencia total” con su bloque que lo actuado por el entonces juez de la causa, Juan José Galeano, no pasaría por la prueba del juicio oral y público. “Hoy, después de casi ¡15 años! de iniciada la causa de encubrimiento y doce excusaciones de magistrados, se presume que ‘posiblemente’ (el encomillado no es casual) se inicie el juicio oral y público en el mes de junio de este año”, afirmó e inmediatamente detalló a los imputados por el encubrimiento: además de Galeano, Menem, Anzorreguy y Palacios, mencionó a los fiscales Eamon Müllen y José Carlos Barbaccia; al ex presidente de la DAIA, Rubén Beraja, al reducidor de autos Carlos Telleldín y a Carlos Corach, el ex ministro del Interior que fue sobreseído por el juez Ariel Lijo, pero cuya decisión fue luego revocada por la Cámara. Ahora, Lijo tiene a su cargo la denuncia que presentó Nisman contra el gobierno nacional .
“Curiosa y sugestivamente, cuando está a punto de iniciarse el juicio oral y público por encubrimiento, largamente demandado por la sociedad en general y los familiares en especial, surge el intento de convertir al gobierno que más ha hecho por el esclarecimiento del atentado en encubridores, por tratar de que se pueda tomar declaración a los imputados iraníes mediante un tratado internacional aprobado por ley del Congreso”, señala la Presidenta, en defensa del Memorándum de Entendimiento con Irán, que fue declarado inconstitucional. También aludió a las declaraciones de apoyo por parte del ex director general de Interpol, Robert Noble. “Se trata de desviar, mentir, tapar, confundir”, aseguró CFK.
“Si en aquel juicio (el del atentado) ‘desaparecían’ los cassettes que probarían que la SIDE estaba al tanto de que se estaba preparando un atentado, ahora ‘aparecen’ cassettes de personajes públicamente simpatizantes de Irán a los que ni siquiera es necesario intervenir un teléfono para saber lo que hacen o lo que piensan”, advirtió la Presidenta, en referencia a las escuchas telefónicas que Nisman dijo tener en su poder y en base a las cuales pidió su llamado a indagatoria.
Los interrogantes
Más allá de la cuestión del proceso judicial, la Presidenta sugirió a través de una serie de preguntas la puesta en marcha de operación política en la que también estaría involucrado el Grupo Clarín. Además de preguntarse sobre el motivo del regreso anticipado de Nisman al país, cuestionó que “sin avisarle” al juez Rodolfo Canicoba Corral presentara una denuncia de 350 fojas “que evidentemente debía tener preparadas con anterioridad”. “¿O será que alguien se las dio cuando volvió?”, remató sin dar precisiones. Fuentes del Gobierno señalaron al ex director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia, Jaime Stiuso, quien fue apartado del cargo en diciembre, al reemplazarse toda la cúpula de la SI.
Stiuso mantenía vínculo con Nisman, según reconoció públicamente el propio fiscal.
La Presidenta también rechazó las versiones que indicaban que el regreso anticipado se debía a que la procuradora fiscal, Alejandra Gils Carbó, pretendía removerlo de su cargo al frente de la causa Amia. Remarcó, en cambio, que el propio Nisman “admitió que la Dra. Gils Carbó lo llamó para ofrecerle más protección y si necesitaba más custodia”.
“¿Es casualidad también que ese mismo día 12 que el fiscal regresa imprevistamente al país el diario Clarín titula: ‘Más de 4 millones de pie contra el terror en Francia’?” CFK cita la tapa posterior de ese diario, vinculada con una supuesta orden oficial de no asistir a la marcha contra el atentado a la revista Charlie Hebdo en París. Y por último, se pregunta si “es casualidad que la 3ª tapa secuencia de Clarín sea precisamente este hecho: ‘Amia, acusan a Cristina de encubrimiento a Irán’”. El argumento sugerido por la Casa Rosada es que hubo un intento por vincular el supuesto encubrimiento de la responsabilidad iraní en el atentado a la Amia con la postura del Gobierno en el atentado contra la revista francesa, realizado por un grupo extremista musulmán.
Respecto del caso puntual de la muerte de Nisman, CFK sostuvo que el Poder Judicial “DEBE” (sic) investigar el hecho de que haya sido un empleado de la fiscalía quien le suministre el día sábado el arma calibre 22 que le provoca la muerte. “¿Para defensa?, ¿Un arma calibre 22?”, vuelve a preguntar la Presidenta antes de señalar que el fiscal vivía en la torre Le Parc de Puerto Madero, que cuenta con sistemas de vigilancia inteligentes, códigos de ingreso, monitoreo de cámaras y custodia constante de Prefectura, además de los diez agentes de la Policía Federal que lo custodiaban personalmente. “Los delitos no tienen razones, sólo tienen móviles, y en Argentina todavía debemos explicar lo más obvio y simple”, finalizó Cristina en la carta donde pide justicia para las víctimas y familiares del atentado ocurrido hace 21 años.
Consecuencias políticas
Desde la Casa Rosada desestimaron el impacto de los hechos en la imagen del gobierno nacional, criticaron la actitud de la oposición e incluso arriesgaron que ellos van a “salir fortalecidos”. Hasta anoche no consideraban de magnitud tampoco las manifestaciones en Plaza de Mayo y algunas protestas acompañadas por sectores de la oposición. Respecto de la responsabilidad del oficialismo en la muerte de Nisman, reconocieron ser una parte de las presiones que sufría el fiscal, pero como consecuencia de una actitud defensiva. “El permitió que del otro lado sus nuevos jefes lo tengan agarrado de algo que no sabemos qué es”, afirmó un encumbrado dirigente del FpV. Por lo pronto, en el oficialismo esperan que la Justicia investigue las comunicaciones de Nisman de las últimas semanas para esclarecer algunos de los interrogantes planteados por CFK en su carta, así como por los legisladores oficialistas en su conferencia de prensa.
Timerman hablo desde la ONU
Más de nueve horas después de haber llegado a la escena del crimen, la fiscal Viviana Fein a cargo de la investigación por la muerte del fiscal federal a cargo de la casia AMIA Alberto Nisman, se retiró del edificio de Puerto Madero donde fue hallado el cuerpo. “Es la muerte de un colega, lo sentimos mucho todos los ciudadanos”, dijo la fiscal que confirmó que ya está en marcha la autopsia y que hasta tanto no haya un resultado de la pericia no se puede afirmar nada. “No hay testigos, ni testimonios de vecinos, ni cartas”, dijo bajo la lluvia, rodeada de una guardia periodística que desde la madrugada se instaló en las puertas del edificio Le Parc Puerto Madero.
En la cara de Fein se notaba la consternación y las horas de trabajo. Desde la calle, por la ventana del baño del piso 13 de una de las torres del Le Parc, se veían los flashes de los peritos que relevaban en lugar donde fue hallado el cuerpo de Nisman. Al salir, la fiscal pidió que se le diera tiempo para poder seguir trabajando y recibir los resultados de las “innumerables” pericias que pidió a lo largo de la noche. La principal: la autopsia que en estos momentos se está realizando en la Morgue Judicial. “Hasta no tener un resultado certero de los médicos de la morgue no puedo tener pronósticos ni adelantar nada”, dijo la fiscal. Uno de los elementos determinantes de la autopsia será confirmar la hora de muerte y si la herida de bala se condice con la hipótesis del suicidio.
“El cuerpo ya está en la morgue para la necropsia y por la tarde noche tendré el informe de anticipo”, explicó Fein que aclaró que en los próximos días recibirá también los resultado de la pericias pedidas “a distintas divisiones científicas técnicas de Prefectura y de Policía Federal, son pericias de telecomunicaciones, rastros, cámaras, todo lo hecho durante estas horas de trabajo”.
En relación al hecho y la escena del crimen, Fein repitió lo ya dicho durante la madrugada:
“Hay un solo disparo, un arma calibre 22, el fiscal estaba solo en su departamento y fue encontrado por su progenitora, no encontramos más elementos”.
Además, confirmó que mientras se trabajaba en el departamento llegaron los familiares de Nisman y que por el momento no se indagó a los vecinos por que no se lo creyó necesario.
En relación a la custodia la fiscal prefirió guardar silencio hasta tanto sean indagados.
El cuerpo sin vida del fiscal Alberto Nisman fue encontrado en el baño del departamento en el que vivía. Un arma calibre 22 fue encontrada a su lado y también el casquillo de una bala. “En criminalística, cuando usted tiene un cuerpo, una vaina y un arma, evidentemente las cosas se encaminan hacia un lado. Hay que esperar que las pericias lo corroboren”, dijo el secretario de Seguridad Sergio Berni al ser consultado si la muerte del fiscal se enmarca dentro de un suicidio.
Nisman debía presentarse esta tarde en el Congreso para explicar la denuncia que presentó contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por la firma del Memorando de Entendimiento con Irán. La reunión había sido convocada para las 15 por la oposición, y el oficialismo había confirmado su presencia para el encuentro de comisión.
Fuente:Infojus
La muerte de Nisman
“¿Qué fue lo que lo llevó a quitarse la vida?”
Por Raúl Kollmann
Tras el hallazgo del cuerpo de Alberto Nisman con un balazo en la cabeza en el baño de su casa, las primeras pericias concluyeron que “no intervinieron terceras personas”, como explicó la fiscal a cargo. Se investiga si existió alguna instigación, lo que llevó a la pregunta compartida por la Presidenta
LA MUERTE DE NISMAN > LA AUTOPSIA DEL FISCAL ALBERTO NISMAN ESTABLECIO QUE EN SU MUERTE “NO INTERVINIERON TERCERAS PERSONAS”
Triste, solitario y final
Utilizó un arma que le había pedido a un empleado de la fiscalía. Los interrogantes sobre las últimas decisiones tomadas por el fiscal.
Por Raúl Kollmann
“En la muerte del fiscal Alberto Nisman no intervinieron terceras personas.” La frase de la fiscal Viviana Fein saldó ayer la polémica que se pretendió instalar pese a que los indicios remarcaban desde el principio la hipótesis del suicidio: Nisman fue encontrado muerto a las 22 del domingo dentro de un departamento cerrado, en un edificio hipercustodiado, con una pistola Bersa calibre 22 encontrada bajo su cabeza, un arma que le llevó un asesor de la fiscalía el sábado. Al cierre de esta edición faltaba todavía la prueba final, el barrido electrónico que detecta bario y antimonio en la mano, metales del fulminante, que demostraría que fue desde su mano que salió el disparo. Uno de los interrogantes del caso es por qué Nisman volvió precipitadamente de las vacaciones con su hija, en España, y resolvió presentar en feria judicial una denuncia contra la Presidenta. El mismo sabía –y lo dijo– que la denuncia no iba a tratarse en enero. No se explica qué lo llevó a entregar a las apuradas un escrito en el que ni siquiera aportó las pruebas, algo que le hizo notar la jueza María Servini de Cubría cuando le respondió que no había elementos para tratar la cuestión durante la feria. Esto se preguntó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ayer, al referirse al caso en su cuenta de Facebook. “¿Qué fue lo que llevó a una persona a tomar la terrible decisión de quitarse la vida?”, se preguntó CFK.
Hay muy distintas versiones sobre el estado de ánimo de Nisman el fin de semana a raíz de que la denuncia fue arrasada en puntos esenciales por el ex secretario general de Interpol Ronald Noble y el juez de la causa AMIA, Rodolfo Canicoba Corral. Están quienes sostienen que estaba como siempre y los que aseguran que se encontraba agobiado porque debía afrontar una audiencia seguramente tumultuosa en el Congreso. Con las voces de Noble y Canicoba Corral, esa audiencia se le había puesto muy cuesta arriba.
Un cuerpo en el baño
La jueza Fabiana Palmaghini, de buen prestigio en Tribunales, retomaba la conducción de su juzgado anoche, después de regresar de Florianópolis. Es la que supervisará el expediente por la muerte de Nisman, aunque por ahora la voz cantante es de la fiscal Fein, ya que en casos como éste se apunta a la hipótesis de instigación al suicidio, con un autor no identificado.
Las bases para determinar que la muerte de Nisman fue un suicidio son las siguientes:
- El informe de la autopsia, en el que se establece, textualmente, “que no hubo participación de terceras personas”.
- La data de la muerte, fijada en esa autopsia entre las 14 y las 15 del domingo. No hubo movimientos de ninguna persona en ese horario, según constataron la seguridad del edificio y la custodia de Nisman.
- El informe de la División Rastros, que indica que no hubo un movimiento de acarreo del cuerpo, que nadie pudo haber entrado al baño para acomodar el cuerpo y salir dejando el cuerpo tan contra la puerta que ésta no se podía abrir. “No se puede armar la escena del cuerpo atorando la entrada del baño”, concluyó la División Rastros.
- El arma, una pistola Bersa número 88.821, le fue entregada a Nisman el sábado, según declaró una especie de asesor del fiscal, que estuvo ayer ante la fiscal Fein. Según dijo, Nisman le pidió el arma “por seguridad”.
- Nadie pudo acceder a ese departamento, ubicado en un lujoso edificio con las más modernas medidas de seguridad. Para subir al piso 13 se requiere pasar por la guardia en la planta baja y se necesita una clave para el ascensor. Según constató la madre, el departamento estaba cerrado por dentro, con la llave puesta en la puerta de servicio y, aparentemente, una clave en la principal. Hubo que recurrir a un cerrajero para entrar. Nisman tenía, además, una custodia de diez hombres de la Policía Federal, que se relevaban cada 24 horas y trabajaban 24 horas. La orden del fiscal era que estuvieran en el hall del edificio.
El viaje
El interrogante es por qué el fiscal se quitó la vida. Parece haber una ilación entre este hecho y la decisión de Nisman de volver de sus vacaciones en forma sorpresiva para presentar la denuncia contra la Presidenta, el canciller, el diputado Andrés Larroque, el dirigente de Miles Luis D’Elía, el de Quebracho Fernando Esteche y un ciudadano argentino pro iraní, Alejandro Yussuf Khalil.
Nisman salió hacia España el 1º de enero y tenía pasaje para regresar al país el 23. Era un viaje con su hija, parte de un regalo para su cumpleaños de 15. Sin embargo, decidió regresar en forma anticipada, llegó el 12 de enero y presentó la denuncia el 13. El hecho resultó asombroso porque entregó su denuncia en plena feria judicial cuando era evidente –lo señaló él mismo– que le iban a decir que no se habilitaba la feria para un texto en el que no se pedían detenciones ni prohibiciones de salir del país. Más teniendo en cuenta que Nisman afirmaba que había trabajado durante cuatro años en la investigación, por lo que 15 días más no cambiarían las cosas.
A la propia DAIA el dato le llamó la atención y en un encuentro con el fiscal, el miércoles pasado, le preguntaron por qué había vuelto de España, por qué presentó la denuncia durante la feria judicial y, sobre todo, por qué entregó la denuncia sin aportar las pruebas documentales: las transcripciones de las escuchas, los elementos para sostener lo que decía en el texto. Esto mismo le contestó la jueza María Romilda Servini de Cubría: que no habilitaba la feria porque la denuncia no implicaba medidas inmediatas y porque el fiscal no había entregado las pruebas que sostenían su denuncia. Nisman les contestó a los dirigentes de DAIA con un argumento poco creíble: que entregó la denuncia cuando terminó de hacerla. No resiste el menor análisis que un trabajo de cuatro años se entregara justito en la feria “porque en ese momento se terminó” y menos todavía que se alegara que se terminó y la realidad es que no se acompañaron las pruebas.
Razones para volver
Quienes conocían a Nisman de cerca remarcan su relación estrechísima con “Jaime” Stiuso, ex jefe de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia (SI), desplazado de su cargo a mediados de diciembre tras el descabezamiento de la cúpula de la SI. Parece cantado que la denuncia, en sus formas y en su contenido, tiene la inspiración de Stiuso, por cuanto Nisman afirmó que es un trabajo de años y también contó que se reunía con Stiuso casi todos los días. La base de la denuncia son escuchas telefónicas, algo que también vincula el texto con Stiuso. Habrá que ver entrecruzamientos de llamadas para establecer por qué el fiscal volvió de forma tan urgente, incluso dejando a su hija en España.
Una versión que circuló es que Nisman se enteró en esos días de que iba a ser desplazado de la causa AMIA y entonces reaccionó con la denuncia. La Procuración niega tajantemente esa versión: “En diciembre hicimos numerosos cambios y no hubo ningún cambio ni propuesta de cambio para la fiscalía especial AMIA”, afirmaron cerca de la procuradora Alejandra Gils Carbó. Es más, desde la conducción del Ministerio Público se hizo saber que Nisman hizo un pedido de personal en diciembre y le fue concedido. Se le firmó la licencia de enero y se designó para ese período a quien él pidió, Alberto Gentili.
Es público que algunas de las partes querellantes en la causa sobre las pistas falsas y el desvío de la investigación AMIA pidieron que Nisman sea apartado de ese aspecto del caso. Está previsto un juicio por encubrimiento para el segundo semestre de este año y consideraban –por ejemplo, Memoria Activa– que resultaba incoherente que Nisman fuera el fiscal en un juicio en el que los acusados eran –entre otros– Eamon Mullen y José Barbaccia, que habían sido sus compañeros de trabajo. En la Procuración también niegan que estuviera en sus planes desplazar a Nisman de esta parte de la investigación, que de todas maneras no significaba sacarlo de la causa del atentado mismo.
De todas maneras, es cierto que la causa sobre el encubrimiento del atentado podía volverse contra el propio Nisman, que ya no contaba con el respaldo de Stiuso en la SIDE.
En buena parte de los hechos que se investigan, Nisman –y también Stiuso– fueron protagonistas y tal vez eso desencadenó el viaje de urgencia Barajas-Ezeiza.
En la carta hecha pública por la Presidenta, la mandataria también hace foco en ese regreso apresurado. CFK sostiene como hipótesis que lo que parece haber detonado la presentación de apuro de la denuncia fue el ataque contra Charlie Hebdo en París. El texto de Nisman consistía en asociar a la Presidenta y su gobierno con un encubrimiento de supuestos terroristas días después de la conmoción por un atentado terrorista. O sea que se sugiere que el objetivo fue político.
Golpe
Lo que más debe haber golpeado el ánimo del fiscal en los últimos días fueron las declaraciones de dos protagonistas centrales del caso AMIA, el ex secretario general de Interpol, Roland Noble, y el juez de la causa Rodolfo Canicoba Corral.
El norteamericano que estuvo a cargo de Interpol desde 2000 a 2014 fue categórico respecto de la denuncia de Nisman: “Lo que dice el señor Nisman es falso”, afirmó. Es que el texto del fiscal sostenía que el gobierno argentino había pactado la impunidad de los sospechosos iraníes y que el punto clave fue que el canciller Timerman hizo gestiones para que se levantaran las órdenes de captura con alertas rojas contra esos sospechosos. iraníes. “Jamás hubo una sugerencia o gestión para que se levantaran las capturas con alertas rojas –dijo Noble–. Todo lo contrario. Todas las veces que me reuní o hablé con Timerman o con cualquier funcionario del gobierno argentino me reiteraron ciento por ciento su compromiso con las alertas rojas. Lo hicieron por escrito y pidieron que Interpol lo ratificara por escrito, lo que se hizo en marzo de 2013.” Con esas frases, Noble derrumbó uno de los principales sostenes de la denuncia de Nisman.
En la misma semana, el juez del caso AMIA, Canicoba Corral, sostuvo que “la denuncia de Nisman tiene escaso o nulo valor probatorio. Es información de inteligencia. Yo le manifesté por escrito al fiscal que debía profundizar la pista iraní, porque sus pruebas estaban demasiado basadas en informes de inteligencia; le dije que investigara la pista siria y que investigara la conexión local. Y ahora me encuentro que no hizo nada de lo que yo le marqué, que estuvo trabajando para esta denuncia durante cuatro años, sin informar a ningún juez. Dijo que se estaba fraguando una pista para echarles la culpa a fachos locales y no me informó nada. Es muy grave. Voy a estudiar si no incurrió en una grave desviación de la causa”.
Con este cuadro de situación, Nisman afrontaba su visita al Congreso, un desafío de envergadura. Algunos integrantes de su fiscalía dicen que estaba de ánimo normal, pero otros cuentan que el sábado llamó a una especie de asesor para pedir un calibre 22 por razones de seguridad, aunque no se trata de un arma para enfrentar ningún peligro serio.
Quienes conocieron al fiscal durante muchos años afirman que, si hubiera recibido un llamado de amenaza, un mail o un mensaje de texto, hubiera hecho la denuncia judicial. Es más, la Procuración le ofreció el miércoles pasado un refuerzo de la custodia –se lo contó a la DAIA– y la rechazó.
Como en buena parte de los casos en los que una persona se quita la vida, nadie puede saber qué pasó por la cabeza de la persona que tomó esa decisión. Tal vez se encuentren respuestas en la computadora, en el celular y en el entrecruzamiento de llamadas. Pero eso todavía no lo conocemos.
LA MUERTE DE NISMAN
OPINION
La dudosa muerte del fiscalPor Horacio Verbitsky
Es prematuro concluir si el fiscal general Alberto Nisman se suicidó o fue asesinado. Cualquier afirmación al respecto que no esté sustentada por constancias indudables de la investigación sólo tiende a capitalizar lo sucedido en una dirección u otra.
Una lastimosa tradición nacional induce a sospechar de las apariencias. Pero el brigadier Rodolfo Echegoyen, quien investigaba en la Aduana un caso de narcotráfico mientras la Aeronáutica era conducida por su camarada José Antonio Juliá (el padre de los dos condenados en España por ese mismo delito), no tenía rastros de pólvora en las manos cuando lo suicidaron en 1990, ni marcas de la patada que en todos los peritajes posteriores produjo el 38 especial empleado. El capitán de navío Horacio Pedro Estrada, quien en 1997 estaba imputado en la causa por la venta ilegal de armas, era zurdo y el disparo ingresó por la zona derecha de la nuca. Pruebe a cruzar el brazo por detrás de la cabeza y apuntarse a la nuca del lado opuesto y después opine. Marcelo Cattáneo, acusado de pagar sobornos por las contrataciones del Banco Nación con IBM, apareció colgado al año siguiente, con un recorte de diario en la boca sobre el caso que lo involucraba. Lourdes Di Natale cayó por el balcón en 2003 con un tenor alcohólico en la sangre que no le hubiera permitido ni llegar a la ventana, y en toda la casa no había una sola bebida alcohólica.
Nada que ver con la muerte de Nisman.
Este misterio se parece más al del cuento “Los crímenes de la calle Morgue” que Edgar Allan Poe publicó en 1841: puertas cerradas por dentro, sin balcón, en el piso 13 de una torre inaccesible de otro modo, el cuerpo caído en el piso del baño bloqueando la puerta, tal como ocurrió con Favaloro, un solo disparo en la sien y sin intervención de terceras personas, según el informe del Cuerpo Médico Forense encargado por la fiscal Viviana Fein y controlado por Ricardo Lorenzetti. Borges decía que ese cuento de Poe fundó el género policial, “el asesinato cometido en un cuarto cerrado, tema que sugiere lo mágico, aunque luego se resuelva lógicamente. El doble asesinato ha sido cometido por un mono que trepa por la cadena de un pararrayos”. Descartada la lógica del mono, que a Borges le encantaba por su amor a la literatura fantástica, conviene prescindir también de otras interpretaciones demasiado imaginativas y atenerse sólo a lo demostrable.
Por ejemplo, Nisman había decidido tomarse vacaciones hasta fin de enero y se fue de viaje a Europa con una de sus hijas. A cargo de la fiscalía especial que investigaba el atentado a la DAIA de 1994 quedó su colega Alberto Adrián María Gentili.
Ayer Elisa Carrió dijo que la Procuradora General de la Nación Alejandra Gils Carbó designó “en reemplazo de Alberto Nisman a fiscales vinculados con el narcotráfico, según denunció Horacio Verbitsky”. Le agradezco la cita y el link que colocó a una nota sobre una fiesta ofrecida por un defensor de narcotraficantes a la que asistió Gentili, por entonces a cargo de una fiscalía creada para investigar delitos de drogas. Muy impresionante, salvo que Gentili no fue designado por Gils Carbó sino por el propio Nisman. Eran amigos y ya lo había propuesto para reemplazarlo en licencias anteriores. Pero esta vez Nisman regresó en forma intempestiva y sin comunicar a nadie que reasumía sus funciones, el 13 de enero presentó su bodoque acusatorio contra la presidente CFK por encubrimiento del atentado a la DAIA de julio de 1994. Su inconsistencia impresiona e induce a preguntarse cómo hubiera podido defenderlo ante los diputados en la cita a la que no acudió ayer. Fue muy apropiada la decisión presidencial de levantar todos los secretos que le pidió Nisman, para que nada obstruya la comprensión de lo que el ex fiscal sostuvo y con qué respaldo lo hizo.
El juez de la causa Rodolfo Canicoba Corral se quejó: si se refería al atentado, Nisman debió presentárselo a él; si era un hecho nuevo, remitírselo a la Cámara Federal para que sorteara un juzgado, pero nunca enviárselo al juez Ariel Lijo, que sólo debe investigar el encubrimiento ya establecido en el juicio del Tribunal Oral que incriminó a Menem&Compañía. Como Lijo estaba de vacaciones, la jueza María Servini leyó la denuncia y rechazó investigarla aduciendo que no aportaba pruebas. Después de la muerte de Nisman, Lijo volvió a casa y asumió la causa, que no le corresponde. La clave de la denuncia de Nisman es que la impunidad se lograría cuando se levantaran las órdenes de captura contra los sospechosos iraníes y las alertas rojas de Interpol. Pero el propio Secretario General de Interpol, Roland Kennet Noble, lo desmintió: CFK y Timerman insistieron en que se mantuvieran las alertas rojas. ¿Qué quedaba para sustentar el escándalo al que se ha reducido el horizonte de la descorazonada oposición política y mediática?
El sábado, Nisman llamó a un empleado técnico que trabajaba en su fiscalía desde 2007, le dijo que lo amenazaban y le pidió que le consiguiera un arma para defensa personal. El colaborador le llevó a su casa la pistola Bersa .22 que se encontró junto al cuerpo. Nisman tenía diez custodios de la Policía Federal, que sólo obedecían sus órdenes. El sábado por la tarde le pidieron instrucciones para el día siguiente. Los citó a las 11 del domingo. Para entrar junto con la madre de Nisman debieron recurrir a un cerrajero porque ambas puertas estaban cerradas por dentro.
Pese a todo eso, no me animo a aseverar que fue un suicidio. Quienes por el contrario dan por sentado que lo asesinaron y que la responsabilidad es del gobierno, deben forzar los hechos a su gusto, con el mismo desprecio por la realidad que les permitió decir que el gobierno argentino coincide con los asesinos en que había razones para matar a los dibujantes de Charlie Hebdo, o que la presidente le prohibió al canciller asistir a la marcha, cuando Héctor Timerman fue el único ministro de las tres Américas que estuvo allí y que firmó el libro oficial de condolencias.
Al día siguiente Nisman debía presentarse en el Congreso para defender su acusación, cuya inconsistencia es similar a la que recorre desde el primer día todo el expediente por el atentado y que en 2005 llevó al gobierno nacional a reconocer su responsabilidad ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y comprometerse a adoptar una serie de reformas institucionales, entre ellas una ley de Inteligencia que sometiera a los servicios al mismo régimen de control de legalidad que los jueces aplican cuando la prevención está a cargo de las fuerzas de seguridad. A veinte años del atentado y a diez de la firma del reconocimiento de responsabilidad, esa deuda con las víctimas y con el conjunto de la sociedad sigue pendiente. En el mes transcurrido desde el descabezamiento de la Secretaría de Inteligencia abundaron las opiniones críticas sobre la promiscuidad entre los servicios de informaciones y la justicia federal. Pero esto no comenzó ahora. Es un hilo que viene desde tiempos de la dictadura y que se continuó a través de todos los gobiernos de la democracia.
Es paradójico que el kirchnerismo pague el precio de ese revoltijo obsceno justo cuando intenta ponerle límites. Pero la denuncia de Nisman y su muerte dudosa son parte de esa confluencia de desidia e intereses que dejó impune el más grave atentado de la historia argentina. Este es el momento exacto para ponerle una bisagra a esa tradición, cumplir con lo prometido a las víctimas y asegurar que lo pasado no pueda repetirse, ni en ésta ni en otras causas.
LA MUERTE DE NISMAN - EN UNA CARTA PUBLICA CRISTINA FERNANDEZ VINCULO LA MUERTE DE NISMAN CON EL TRASFONDO DE LA CAUSA AMIA
“Una historia larga, pesada y muy sórdida”
CFK denunció un intento por “desviar” y “tapar” el juicio por el encubrimiento del atentado, que se iniciaría en junio, y planteó interrogantes sobre el “¿suicidio?” del fiscal. Además criticó al Grupo Clarín y desestimó la denuncia en su contra.
Por Sebastian Abrevaya
La presidenta Cristina Fernández difundió su carta a través de las redes sociales Facebook y Twitter.
”¿Quién fue el que ordenó volver al país al fiscal (Alberto) Nisman el día 12 de enero, dejando inclusive a su pequeña hija sola en el aeropuerto de Barajas, interrumpiendo vacaciones familiares y licencia en el trabajo que había comenzado el 1º de enero y que debían finalizar más allá del 20?” El interrogante es la primera de una serie de preguntas que la presidenta Cristina Fernández realizó ayer en su primer pronunciamiento público luego de la muerte del fiscal de la causa Amia. Mediante una extensa carta difundida a las 20.30 vía Facebook y Twitter, la Presidenta expresó que “la muerte de una persona siempre causa dolor y pérdida” y que detrás del “¿suicidio?” de Nisman hay “una historia demasiado larga, demasiado pesada, demasiado dura, y por sobre todas las cosas, muy sórdida”. A través del texto titulado “Amia, otra vez: tragedia, confusión, mentira e interrogantes”, CFK advirtió sobre un intento para impedir el avance del juicio por el encubrimiento del atentado en el que están involucrados el ex presidente Carlos Menem, el ex titular de la SIDE, Hugo Anzorreguy, y el ex policía Jorge “Fino” Palacios, entre otros.
“Hoy más que nunca no se debe permitir que una vez más se intente hacer con el juicio de encubrimiento lo que ya se hizo con la causa principal”, completó la Presidenta, para quien los autores del atentado se descubrirán cuando se sepa quiénes lo encubrieron.
“Hoy más que nunca no se debe permitir que una vez más se intente hacer con el juicio de encubrimiento lo que ya se hizo con la causa principal”, completó la Presidenta, para quien los autores del atentado se descubrirán cuando se sepa quiénes lo encubrieron.
La muerte de Nisman tomó por sorpresa al gobierno nacional, que venía preparando su participación en la reunión organizada por la oposición en la Cámara de Diputados, en donde pretendía defenderse ante el propio fiscal de sus acusaciones por el encubrimiento de los supuestos responsables iraníes en las 85 muertes de la mutual judía. La nota que subió CFK ayer en las redes sociales desandó un largo camino que se remontó, incluso, hasta los tiempos anterioresal atentado, durante la dictadura militar. La Presidenta recordó que dos días después de la explosión de 1994 fue designado como secretario de Seguridad de Santa Fe el brigadier Andrés Antonietti, que había cumplido tareas en Santa Cruz durante la dictadura militar.
CFK retomó también su actuación en la comisión investigadora –de la que participó como senadora nacional entre 1996 y 2001– cuando firmó “en soledad y con disidencia total” con su bloque que lo actuado por el entonces juez de la causa, Juan José Galeano, no pasaría por la prueba del juicio oral y público. “Hoy, después de casi ¡15 años! de iniciada la causa de encubrimiento y doce excusaciones de magistrados, se presume que ‘posiblemente’ (el encomillado no es casual) se inicie el juicio oral y público en el mes de junio de este año”, afirmó e inmediatamente detalló a los imputados por el encubrimiento: además de Galeano, Menem, Anzorreguy y Palacios, mencionó a los fiscales Eamon Müllen y José Carlos Barbaccia; al ex presidente de la DAIA, Rubén Beraja, al reducidor de autos Carlos Telleldín y a Carlos Corach, el ex ministro del Interior que fue sobreseído por el juez Ariel Lijo, pero cuya decisión fue luego revocada por la Cámara. Ahora, Lijo tiene a su cargo la denuncia que presentó Nisman contra el gobierno nacional .
“Curiosa y sugestivamente, cuando está a punto de iniciarse el juicio oral y público por encubrimiento, largamente demandado por la sociedad en general y los familiares en especial, surge el intento de convertir al gobierno que más ha hecho por el esclarecimiento del atentado en encubridores, por tratar de que se pueda tomar declaración a los imputados iraníes mediante un tratado internacional aprobado por ley del Congreso”, señala la Presidenta, en defensa del Memorándum de Entendimiento con Irán, que fue declarado inconstitucional. También aludió a las declaraciones de apoyo por parte del ex director general de Interpol, Robert Noble. “Se trata de desviar, mentir, tapar, confundir”, aseguró CFK.
“Si en aquel juicio (el del atentado) ‘desaparecían’ los cassettes que probarían que la SIDE estaba al tanto de que se estaba preparando un atentado, ahora ‘aparecen’ cassettes de personajes públicamente simpatizantes de Irán a los que ni siquiera es necesario intervenir un teléfono para saber lo que hacen o lo que piensan”, advirtió la Presidenta, en referencia a las escuchas telefónicas que Nisman dijo tener en su poder y en base a las cuales pidió su llamado a indagatoria.
Los interrogantes
Más allá de la cuestión del proceso judicial, la Presidenta sugirió a través de una serie de preguntas la puesta en marcha de operación política en la que también estaría involucrado el Grupo Clarín. Además de preguntarse sobre el motivo del regreso anticipado de Nisman al país, cuestionó que “sin avisarle” al juez Rodolfo Canicoba Corral presentara una denuncia de 350 fojas “que evidentemente debía tener preparadas con anterioridad”. “¿O será que alguien se las dio cuando volvió?”, remató sin dar precisiones. Fuentes del Gobierno señalaron al ex director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia, Jaime Stiuso, quien fue apartado del cargo en diciembre, al reemplazarse toda la cúpula de la SI.
Stiuso mantenía vínculo con Nisman, según reconoció públicamente el propio fiscal.
La Presidenta también rechazó las versiones que indicaban que el regreso anticipado se debía a que la procuradora fiscal, Alejandra Gils Carbó, pretendía removerlo de su cargo al frente de la causa Amia. Remarcó, en cambio, que el propio Nisman “admitió que la Dra. Gils Carbó lo llamó para ofrecerle más protección y si necesitaba más custodia”.
“¿Es casualidad también que ese mismo día 12 que el fiscal regresa imprevistamente al país el diario Clarín titula: ‘Más de 4 millones de pie contra el terror en Francia’?” CFK cita la tapa posterior de ese diario, vinculada con una supuesta orden oficial de no asistir a la marcha contra el atentado a la revista Charlie Hebdo en París. Y por último, se pregunta si “es casualidad que la 3ª tapa secuencia de Clarín sea precisamente este hecho: ‘Amia, acusan a Cristina de encubrimiento a Irán’”. El argumento sugerido por la Casa Rosada es que hubo un intento por vincular el supuesto encubrimiento de la responsabilidad iraní en el atentado a la Amia con la postura del Gobierno en el atentado contra la revista francesa, realizado por un grupo extremista musulmán.
Respecto del caso puntual de la muerte de Nisman, CFK sostuvo que el Poder Judicial “DEBE” (sic) investigar el hecho de que haya sido un empleado de la fiscalía quien le suministre el día sábado el arma calibre 22 que le provoca la muerte. “¿Para defensa?, ¿Un arma calibre 22?”, vuelve a preguntar la Presidenta antes de señalar que el fiscal vivía en la torre Le Parc de Puerto Madero, que cuenta con sistemas de vigilancia inteligentes, códigos de ingreso, monitoreo de cámaras y custodia constante de Prefectura, además de los diez agentes de la Policía Federal que lo custodiaban personalmente. “Los delitos no tienen razones, sólo tienen móviles, y en Argentina todavía debemos explicar lo más obvio y simple”, finalizó Cristina en la carta donde pide justicia para las víctimas y familiares del atentado ocurrido hace 21 años.
Consecuencias políticas
Desde la Casa Rosada desestimaron el impacto de los hechos en la imagen del gobierno nacional, criticaron la actitud de la oposición e incluso arriesgaron que ellos van a “salir fortalecidos”. Hasta anoche no consideraban de magnitud tampoco las manifestaciones en Plaza de Mayo y algunas protestas acompañadas por sectores de la oposición. Respecto de la responsabilidad del oficialismo en la muerte de Nisman, reconocieron ser una parte de las presiones que sufría el fiscal, pero como consecuencia de una actitud defensiva. “El permitió que del otro lado sus nuevos jefes lo tengan agarrado de algo que no sabemos qué es”, afirmó un encumbrado dirigente del FpV. Por lo pronto, en el oficialismo esperan que la Justicia investigue las comunicaciones de Nisman de las últimas semanas para esclarecer algunos de los interrogantes planteados por CFK en su carta, así como por los legisladores oficialistas en su conferencia de prensa.
Timerman hablo desde la ONU
El ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, dijo desde Nueva York estar “apenado” por el fallecimiento del fiscal federal Alberto Nisman y, en ese sentido, bregó por que “la Justicia pueda avanzar para que se esclarezca”. El canciller, que arribó ayer por la mañana a Estados Unidos para participar de un debate en la ONU, sostuvo que “la muerte de una persona joven, de esta manera, nos disminuye a todos como seres humanos”. Al ser consultado sobre cómo considera que impacta la muerte del fiscal a nivel internacional, afirmó que “la Argentina tiene crédito en materia de la lucha por los derechos humanos y por la Justicia en estos 30 años de democracia que vivimos, y por lo tanto el mundo esperará pronto, muy pronto, que todos podamos conocer la forma y los motivos por los cuales murió el fiscal Nisman”. Respecto de la investigación impulsada por el fiscal, en la que él mismo se encuentra imputado, manifestó sus deseos de que siga adelante: “Con Nisman trabajaba probablemente la mayor cantidad de personas de una fiscalía, por lo cuanto hay mucha gente que está al tanto de lo que Nisman quería presentar hoy (por ayer) en el Congreso y espero que sigan adelante con su trabajo, que lo presenten”, afirmó.
Comunicado de Scioli
Sin reservas de identidad
El texto del secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli, que autoriza a revelar la identidad de los agentes fue dirigido a la jueza María Servini de Cubría porque la magistrada subrogó al juez Ariel Lijo durante la primera quincena de enero y es la que dictaminó sobre la denuncia de Nisman.
“Se hace saber a usted –le dice Parrilli a Servini– que el señor fiscal federal libró oficio a esta Secretaría Presidencial requiriendo ‘la desclasificación de la identidad, las acciones, los hechos y circunstancias correspondientes al personal de inteligencia que surge del producido de las intervenciones telefónicas de los abonados número (y transcribe cuatro números de celulares)’”.
El problema para el Ejecutivo era que el fiscal no identificaba a nadie, algo llamativo si se argumenta que estuvo cuatro años investigando. Porque no es que señala los celulares de las personas de la SI a las que apunta, sino que esos números corresponden a personas cuyos celulares fueron intervenidos por orden del juez Rodolfo Canicoba Corral, pero que en las escuchas hablaron con el agente de Inteligencia sospechado. No se le dice a la SI desclasifique la identidad y las acciones, los hechos y circunstancias de Fulano y Mengano, sino que hay que buscar en unos cuatro años de escuchas quién de la SI habló con esos cuatro celulares.
Se supone que Nisman puso nombre y apellido en la denuncia judicial. Es más, el diario La Nación publicó el domingo que tenía el nombre de un agente de Inteligencia sospechado por Nisman y agregó que es de La Cámpora y misionero. Pero en el escrito dirigido al Ejecutivo no figura nada de todo eso y el escrito completo tampoco se le hizo conocer.
En todo caso, la decisión de la Presidenta fue habilitar la desclasificación de la identidad de cualquier persona requerida por Nisman y, como paso posterior, se relevaría del secreto al agente de la SI en cuestión para que declare ante la Justicia.
Esta no es la primera vez que el kirchnerismo toma este camino. Durante el gobierno de Néstor Kirchner, éste firmó un decreto obligando a declarar en el juicio oral del caso AMIA a nada menos que 15 agentes de Inteligencia. Fue un paso inédito. Incluso declararon Jaime Stiuso y otros altos jefes como Patricio Finnen y Alejandro Brousson, además de agentes más rasos. Y la movida fue sin dudas inspirada por Cristina Fernández, que era quien conocía la causa al detalle porque fue miembro de la Comisión Bicameral de Seguimiento de la Investigación de los Atentados. CFK presentó un dictamen propio, que fue una durísima disidencia respecto del radicalismo y el justicialismo en esa comisión. La ahora Presidenta se quedó sola y votó contra los dos bloques mayoritarios que apoyaban la investigación del juez Galeano.
Aquella autorización para que declaren los agentes de la SIDE fue una auténtica bomba en el juicio oral. Llevó a los magistrados a concluir que “la investigación fue un armado al servicio de políticos inescrupulosos”.
Habrá que ver qué sucede esta vez y la lógica es que el agente sospechado termine declarando en la Justicia. Un dato que llama la atención es que el hombre fuerte de la ex SIDE, el aliado de Nisman, “Jaime” Stiuso, parece que dejó correr al sospechoso pro-iraní, pese a que estaba a su mando. Ahora lo denuncia, pero no lo hizo mientras fue su jefe. Seguramente es algo que tendrá que explicar.
Por Sandra Russo
El gobierno argentino le pidió a Interpol todo lo contrario de lo que aseguraba Nisman e hizo explícito que cualquier decisión al respecto iba a corresponderle, llegado el caso, al juez de la causa, Canicoba Corral. En un país “serio”, esa información confirmada oficialmente por Interpol y al mismo tiempo ese dato duro –no hubo ni granos ni petróleo a cambio, porque no fue una transacción– le hubiera planteado al fiscal al menos algunas sólidas repreguntas, ya que la denuncia formulada era decididamente grave y visiblemente aventurera.
No es momento para especular si se mató y por qué se mató Nisman, e incluso por recato y por respeto a sus familiares, tampoco es momento para adjetivar su trabajo de nueve años al frente de una unidad especial que no produjo avances, aunque sí resulta inevitable una ligera revulsión cuando ayer se escuchaba al rabino Bergman hablar de Nisman como de “un referente de la Justicia independiente” que requiere el país, cuando es público que su trabajo era conocido primero por Servicios de Inteligencia extranjeros que por el juez de la causa. Eso no suena ni refleja ningún tipo de independencia.
Lo que sí se observa cada vez más seguido tanto en los medios lanzados a la batalla electoral como en muchos dirigentes opositores (dio vergüenza escucharlo ayer a Macri, procesado por escuchas ilegales, querer sacar ventaja política de la situación y autoerigirse en modelo del manejo de esa área) es que la verdad importa poco. En la tertulia del sábado por la noche comandada por Mirtha Legrand, Alfredo Leuco hablaba de lo vergonzoso de “haber negociado a las víctimas del atentado por granos y petróleo”, y la conductora asentía muy segura de lo que se decía. Es decir, ya opinaban dando por cierto lo que no era cierto. Pero qué va, qué importa la verdad en los grandes medios, si hace rato han perdido el interés en la verdad y solamente apuestan a la ganancia del clima general a través de la confusión.
Más allá de esta causa y este caso, espectaculares y dramáticos por donde se los mire, ésa es claramente la apuesta opositora, mediática y política: la confusión de los ciudadanos a través de un relato que tejen ellos mismos con sus propias denuncias, con o sin elementos, con o sin algún tipo de prurito por la verdad. Así se vienen desarrollando todos los golpes o los intentos de golpes blandos en la región. Manuel Zelaya nunca llamó a una reforma constitucional en Honduras, pero la Corte Suprema de ese país dijo que sí, la prensa se hizo eco de la confusión y lo voltearon. A Rafael Correa, en Ecuador, quisieron derrocarlo los policías que habían sido en su momento mal informados –esto es, confundidos– sobre una ley del Ejecutivo que los involucraba. A Fernando Lugo, en Paraguay, le armaron una masacre que nunca fue aclarada, el Congreso le hizo un juicio sumario trucho sin esperar ni conocer la verdad de los hechos, y lo echaron de la presidencia. En todos los casos de golpe blando hay confusión, y en todos los casos después de esos golpes, los respectivos países cambian su alineamiento y se integran a la Alianza del Pacífico. Hay una bola que se echa a rodar, hechos presuntos que se dan por ciertos, canallas que editorializan sobre sucesos que nunca ocurrieron, en fin, pura impotencia electoral y mala entraña humana.
Lo que se sabe hasta ahora es que Nisman apareció muerto justo el día en el que tenía que ampliar y explicar su gravísima denuncia ante legisladores opositores y oficialistas. Era un momento de máxima tensión, porque el tenor de la denuncia reclamaba pruebas fehacientes que estuvieran incorporadas al expediente. Y de eso, según el propio juez, no había. En el relato de los operadores integristas de la oposición, Nisman ya es un mártir, un ejemplo al que le rinden homenaje, un “referente”, al decir de Bergman. Quisieron usar a Nisman vivo y ahora lo usarán muerto. A él, a otro, a cualquiera, a cualquier cosa. Desbordan desquicio y sudan irresponsabilidad. La apuesta en este año que viviremos en peligro no es al debate profundo de ideas ni a la discusión política sobre el destino de este país. Esa gente no tiene nada que discutir porque no tiene nada para ofrecer, políticamente hablando, salvo rociadores de mugre, aerosoles de infamia, casetes con escuchas ilegales y nada que perder. Al menos, ése no fue el caso de Nisman, que perdió la vida. No se sabe, por ahora, antes de eso, qué más perdió.
Nisman fue convocado en julio de 1997 por el procurador general Nicolás Becerra para sumarse a la investigación por el atentado a la AMIA, ocurrido en 1994. Las innumerables crónicas publicadas hablan una y otra vez de dos datos que marcaron su tarea en la causa en estos años y determinaron la investigación: una “estrechísima” relación con la Embajada de Estados Unidos, lugar en el cual discutía hasta la orientación de sus investigaciones, según lo señalaron las explosivas relevaciones de los cables de Wikileaks. Y su “intensísima” y pública relación con el ahora ex director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE) Antonio Jaime Stiuso. Una relación caracterizada como “tan intensa” que el propio Nisman solía decir que se reunían todos los días.
El vínculo con la Embajada de Estados Unidos lo marcan los cables de la diplomacia norteamericana revelados por Wikileaks y destacados por Santiago O’Donnell, periodista de este diario, en los libros Argenleaks y Politileaks. Los cables describen cómo Nisman presentaba a la embajada sus proyectos de medidas en la causa; proyectos que los funcionarios aceptaban o rechazaban. También los cables mencionan varios reportes de la embajada en 2008, cuando el fiscal llegó a pedir disculpas hasta tres veces porque no les anticipó sobre los procesamientos que había ordenado para el ex presidente Carlos Menem, el ex juez federal Juan José Galeano, el ex jefe de la SIDE Hugo Anzorreguy, el ex comisario Jorge “Fino” Palacios y el entonces titular de la DAIA, Rubén Beraja. “Los oficiales (norteamericanos) de nuestra Oficina Legal le han recomendado al fiscal Alberto Nisman que se concentre en los que perpetraron el atentado y no en quienes desviaron la investigación”, señaló un cable del 22 de mayo de 2008. “Nisman nuevamente se disculpó (por no haber avisado a la embajada previamente su decisión) y se ofreció a sentarse con el embajador (entonces Earl Anthony Wayne) para discutir los próximos pasos.” “Los detalles de los cargos criminales contra Menem y los otros sospechosos fueron una sorpresa (...) hasta ahora tenía una relación excelente y fluida con Nisman”, detalló la embajada. Con los años, el fiscal no hizo más que dejar rastros de ese tipo de alineamiento. En la colección de cables de la embajada norteamericana en Buenos Aires hay decenas de informes de esas visitas. Desde la embajada no estaban de acuerdo con la pista siria, ni con las investigaciones de la conexión local: sólo querían que no se apartara de la investigación sobre los iraníes y que no diera elementos que pudieran cuestionar esa línea. El 27 de febrero de 2011, los norteamericanos dijeron: “No hay que orientarse a la pista siria ni a la conexión local. Seguir esas pistas podría debilitar el caso internacional en contra de los acusados iraníes”.
El propio Nisman reconoció varias veces cómo intervino en esa trama su relación con Stiuso.
O’Donnell contó que Nisman fue a verlo después de la publicación de su libro para hablarle de “Jaime”. “Me dice que el trabajo está muy bien, pero que toda la información que recibe se la da Stiuso. También lo reconoció en otros lados. Me dijo que toda la información se la pasaba Stiuso porque era el que tenía contacto con los servicios secretos de Estados Unidos y de Israel”, la CIA y el Mossad. Y agregó: “Decía que Stiuso le traía la información
en crudo y él veía lo que podía corroborar para convertirlo en prueba”. Y, dijo, Stiuso era un agente muy poderoso.
De Tribunales a la AMIA
Nisman dio sus primeros pasos judiciales en Morón. Era íntimo amigo de Mario Kohan, el juez del Tribunal de Casación de la provincia, muy cercano a Sergio Massa. Estuvo con el juez Juan María Ramos Padilla y con Guillermo Montenegro, cuando el actual ministro de Seguridad de Mauricio Macri fue secretario de juzgado. Luego recaló como secretario del juez Gerardo Larrambebere, que tuvo a cargo el expediente por el ataque del Movimiento Todos por la Patria al cuartel de La Tablada, en la década del ‘80. Los periodistas Felipe Celesia y Pablo Waisberg, contaron que el magistrado le asignó a Nisman la investigación de los casos de Iván Ruiz y José Díaz, brutalmente torturados y vistos por última vez en un Falcon, donde se los llevaron de civil. En el libro explican que el joven secretario y el juez apoyaron la versión oficial del Ejército de que habían muerto en combate. Larrambebere fue denunciado años después por los querellantes del juicio por los crímenes de lesa humanidad en el Hospital Posadas porque “no estaba en condiciones de garantizar imparcialidad”.
Más tarde, Nisman fue fiscal en San Martín. Estuvo como fiscal ante los tribunales orales. Ya en la Justicia Federal porteña, Nicolás Becerra lo convocó en 1997 para sumarse a los dos fiscales que llevaban la causa por el atentado a la AMIA: José Barbaccia y Eamon Mullen. Su incorporación fue un pedido de esos fiscales que ahora están procesados por irregularidades en la investigación. En esa causa, y según detalla el portal de noticias del Ministerio de Justicia, Nisman se abocó a “Brigadas”, la detención de los policías; Barbaccia a la prueba respecto de Carlos Telleldin y Mullen, a la mecánica del atentado. Cuando los dos fiscales fueron apartados, Nisman no sólo no fue apartado o procesado: se quedó en la causa, a cargo de la investigación. Este es uno de los datos que preocuparon a las querellas nucleadas en Memoria Activa y la que representa al Ministerio de Justicia. En los últimos años, el mal manejo de la causa generó varios pedidos de intervención.
Memoria Activa pidió el apartamiento del fiscal a la procuradora Alejandra Gils Carbó. Una de las críticas que le hacen es que nunca fue a las audiencias por la causa del encubrimiento, cuando la Cámara le ordenó investigarla. No apeló los sobreseimientos de los acusados, una medida que sólo impulsaron las querellas. Y tampoco avanzó con la investigación del atentado. En 2012, Memoria Activa presentó un informe con el racconto de estos problemas a la Procuraduría. Y a fines de 2013 y en 2014 pidieron directamente que lo sacaran de la unidad especial dedicada a la investigación de la causa. Consideran que Nisman no hizo nada, dicen desde esa agrupación a este diario, y que sólo puso obstáculos. Una integrante de las querellas señala que su intervención se caracterizó por un total desinterés con el avance de la causa, “con falta de compromiso con la verdad absoluta, sin investigar el atentado y no mirar al resto del las causas”.
El presente
Quienes lo veían asiduamente hablan de oscilaciones anímicas, que lo llevaban de momentos de euforia a momentos de depresión, y a algunos querellantes llegó a decirles que atravesaba situaciones de ataques de pánico. El domingo a la mañana quedó en bajar a las once para reunirse con sus custodios. A las dos de la tarde decidieron subir porque no contestaba el celular ni el portero eléctrico. Cuando vieron los diarios tirados en la puerta de la casa comenzaron a preocuparse, porque Nisman era una de esas persona que levantaba los diarios muy temprano. Llamaron a la secretaria de la fiscalía. Ella les dijo que llamaran a la madre, que era quien tenía las llaves del departamento. Llamaron a la madre. La mujer les dijo que fueran a buscarla. La custodia fue a buscarla hasta Núñez y volvió con las llaves. Se sabe a esta altura que la puerta estaba cerrada por dentro.
Por Werner Pertot
Los principales referentes de la oposición responsabilizaron al gobierno nacional por la muerte del fiscal Alberto Nisman y apostaron a la hipótesis de un homicidio. Temprano por la mañana, el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, afirmó: “Nosotros vamos a poder con esta violencia. Vamos a terminar con esta violencia”. Más tarde, el referente del Frente Renovador, Sergio Massa, pidió “sesiones extraordinarias en el Congreso para terminar con el Memorándum” de Entendimiento con Irán. El Frente Amplio Unen reunió a sus principales referentes, excepto Elisa Carrió, quien sentenció que “fue un asesinato o un suicidio inducido”. Todos reclamaron que se avance con la denuncia que había hecho Nisman contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Los distintos sectores de la oposición tuvieron una reacción no unificada ante la muerte de Nisman. Cada uno eligió el momento y el lugar para hacer su conferencia de prensa: la aliada del PRO Patricia Bullrich, por ejemplo, optó por acercarse a las tres de la mañana a la casa de Nisman a hablar con el móvil de TN y deslizar la hipótesis del asesinato.
Macri dio una conferencia de prensa a las 11 de la mañana, cuando todavía no estaban los resultados de la autopsia. El candidato presidencial del PRO también se inclinó por tratar la muerte de Nisman como un asesinato: “Les pido a los argentinos que no nos gane el miedo ni la resignación. No-sotros vamos a poder con esta violencia. Vamos a terminar con esta violencia. Juntos lo vamos a lograr”, dijo con tono grave Macri que, entre otras cosas, se encuentra procesado por las escuchas ilegales a la línea que usaba el familiar de una víctima del atentado a la AMIA Sergio Burstein para hablar con el fiscal Nisman.
El líder del PRO sostuvo que sintió “lo mismo que sentimos todos: un momento de aturdimiento, de shock, de indignación, de bronca, de impotencia”. “No puede haber sucedido lo que sucedió esta madrugada. No puede ser que la Argentina hoy sea noticia mundial bajo el título ‘apareció muerto el fiscal que investigaba a la presidenta de la República’”, tituló el jefe de Gobierno que nombró a Jorge “Fino” Palacios como jefe de la Metropolitana (y debió echarlo cuando fue procesado por encubrimiento de la causa AMIA). Macri pidió que se investigue “hasta las últimas consecuencias” y que se transparente el uso de los servicios de inteligencia. “Si esto termina en más impunidad, es un desastre para el futuro institucional de nuestro país”, proclamó. “¿Cómo puede ser que la violencia esté ganando de vuelta la vida pública argentina?”, remarcó Macri, horas antes de que la fiscal Viviana Fein confirmara que Nisman “se disparó”, según la autopsia preliminar.
Massa también consideró que “esta muerte es un punto de inflexión en la historia democrática argentina”. El referente del Frente Renovador aseguró que estuvo en conversaciones con Ernesto Sanz y Julio Cobos, y reclamó que el Congreso vuelva a sesionar para derogar el Memorándum de Entendimiento con Irán, que fue declarado inconstitucional por un fallo judicial. “Esta muerte debe ser investigada con la misma profundidad que el atentado a la AMIA”, afirmó Massa, y enseguida se corrigió: “Pero esta vez tenemos que llegar a la verdad”. También reclamó que la Corte Suprema se ocupe de la investigación de la muerte del fiscal y que “aboquen peritos y recursos”.
Los integrantes del FA-Unen hicieron su propia conferencia de prensa en la sede del GEN. Estuvieron Cobos, Hermes Binner, Margarita Stolbizer y Humberto Tumini. Firmaron un documento en el que afirman que se trató de “un crimen que causa grave daño para la democracia argentina. Como si el tiempo no hubiera pasado y el atentado a la AMIA hubiera dejado una nueva víctima”. Nuevamente, esto fue antes de que la autopsia preliminar descartara la “intervención de terceros” en la muerte de Nisman.
“Es difícil disociar esta muerte de la denuncia que Nisman había hecho contra la presidenta de la Nación, su canciller y otros –sugirieron los dirigentes de FA-Unen–. Solicitamos a la Corte Suprema de Justicia de la Nación que garantice la seguridad del equipo de investigación y la preservación de las pruebas que el fiscal había acumulado.” Los dirigentes pidieron que “se conozcan públicamente las razones ocultas del memorándum con Irán y las causas de esta dolorosa muerte que conmociona a toda la Argentina y al mundo”.
Binner reclamó, al igual que Massa, la intervención de la Corte Suprema y Cobos responsabilizó a Diana Conti por decir que “iban a ir con los tapones de punta contra Nisman” en el Congreso. “Yo me imagino la presión que sentiría este hombre”, sugirió Cobos. En tanto, el titular del Comité Nacional de la UCR, Ernesto Sanz, aseguró que “pocas cosas han golpeado con tanta dureza a la democracia argentina recuperada desde 1983”.
Ni Carrió ni Pino Solanas participaron de ese encuentro. El senador afirmó vía Twitter que “hay que ser muy ingenuo para pensar en un suicidio”. Por su parte, la diputada prefirió hablar por televisión, sin sus aliados, de los que tomó distancia una vez más. “No creo en la teoría del suicidio”, sentenció Carrió, quien consideró que la muerte de Nisman “es algo muy mafioso, que les está diciendo a otros ‘no avancen, no hagan’. Nisman tiró una verdad que es una bomba y le costó la vida”. Según Carrió, la denuncia de Nisman “ha sido intolerable para el régimen” por lo que “o lo mataron o lo indujeron a morir”. “Fueron a buscar el maletín”, afirmó Carrió, sobre las pruebas de la denuncia de Nisman (en realidad, el equivalente a 961 CD de escuchas estaban en la fiscalía).
Desde la izquierda, la dirigente del MST Vilma Ripoll exigió “abrir todos los archivos secretos” y que el Congreso cree “una comisión investigadora independiente”. Desde el Partido Obrero, Néstor Pitrola reclamó la interpelación del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y del ministro del Interior, Florencio Randazzo, para que “vengan a dar explicaciones de toda la situación”.
“Creo que es el momento de recordar a Alberto, de recordar nuestros amores y nuestros odios, de respetar. No es momento de seguir elucubrando los motivos, a qué se debió, a qué no se debió; estoy leyendo y escuchando opiniones y me avergüenza.”
Burstein pidió “un poco de respeto por Nisman, porque no es el momento de llevar agua para un lado o para el otro. Por respeto a su familia hay que tener un momento de parar esto”.
También recordó que el trabajo realizado por el fiscal durante su gestión al frente de la unidad especial para investigar la causa AMIA está “por escrito” y es conocido por su equipo de trabajo.
A su vez, Gerardo Beer, de la misma agrupación de familiares de las víctimas de la AMIA, señaló: “Es muy duro lo que voy a decir: ojalá que lo de Nisman sea una bisagra. Está todo preparadito, está todo en el carril para andar, para que la investigación avance. Demostrar que la Presidenta no tenía miedo, que se jugó por la causa AMIA en la ONU, y todo eso no se tira la borda, eso no se cambia por granos o petróleo”, dijo, en alusión a las relación de Argentina con Irán.
Fuente:Pagina12
Martes 20 de Enero de 2015
El mensaje de la familia del fiscal
“Sos para nosotros una pérdida irreparable, te vamos a extrañar”, es el mensaje que firman la madre de Nisman, Sara; su hermana Sandra, su cuñado Mario y sus hijas Iara y Kala.
Familiares, colegas y dirigentes políticos y de la comunidad judía manifestaron hoy en sendos avisos fúnebres su pesar por la muerte del fiscal especial de la causa AMIA, Alberto Nisman, quien fue hallado con un tiro en la cabeza el domingo en su departamento de Puerto Madero.
“Sos para nosotros una pérdida irreparable, te vamos a extrañar”, es el mensaje que firman la madre de Nisman, Sara; su hermana Sandra, su cuñado Mario y sus hijas Iara y Kala.
También las comisiones directivas de la AMIA y la DAIA publicaron un aviso fúnebre en conjunto donde manifiestan el “pesar por su fallecimiento y acompañan a la familia en estas horas de profundo dolor por la irreparable pérdida” del fiscal que investigaba el atentado a la mutual judía.
Familiares, colegas, dirigentes políticos y la comunidad judía manifestaron hoy en sendos avisos fúnebres su pesar por la muerte del fiscal especial de la causa AMIA
Otro de los mensajes lleva las firmas de la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, junto con los magistrados, funcionarios y empleados del Ministerio Público Fiscal, quienes “participan con profundo pesar el fallecimiento del fiscal general a cargo de una Unidad de Investigación de la causa AMIA y acompañan a su familia en este momento de dolor”.
Asimismo, expresaron su pesar en distintos avisos fúnebres publicados hoy en diferentes diarios los diputados nacionales Laura Alonso (PRO) y Francisco de Narváez (Unión Celeste y Blanco); la Unidad Fiscal AMIA, los jueces federales Pablo Bertuzzi, Jorge Luciano Gorini, Leopoldo Bruglia, Jorge Tassara y Rodrigo Giménez Uriburu; el fiscal general Martín Ocampo y el presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, Ricardo Recondo.
Entre otros mensajes, también se destacan los firmados por el ex presidente de la AMIA Guillermo Borger, integrantes de la lista Compromiso Judicial, la defensora pública federal de San Martín Carmen María de la Vega y compañeros de escuela de una de las hijas de Nisman.
Fuente:Infonews
Lo último que le faltaba a la causa AMIA es la muerte inesperada del fiscal Alberto Nisman.
En esta historia, que ya lleva 20 largos años, hubo policías presos por terroristas que luego quedaron en libertad, jueces que compraron testimonios con plata del Estado y por eso debieron irse del cargo, espías que se hicieron pasar por empleados judiciales, prófugos refugiados en la casa de un comisario, periodistas detrás de una recompensa, encubrimientos no castigados todavía y pistas introducidas por servicios de inteligencia extranjeros que condujeron la investigación a un callejón sin salida.
Todo para que los enigmas sigan superando a las certezas. La muerte del fiscal especial que hace pocos días involucró en una conspiración floja de papeles a la propia presidenta que más hizo a lo largo de su carrera política por el esclarecimiento del atentado, tampoco arrima verdades: es una incógnita más.
Incógnita que tiene en el gobierno nacional al principal interesado en resolverla, porque cualquier atisbo de duda, cualquier zona gris, va a ser utilizada para yabranizarlo por los muchos, demasiados interesados en asociarlo a lo horrible y lo imperdonable.
Durante la jornada de ayer, casi todo el arco opositor se dedicó a usar la muerte de Nisman para agitar la consigna de un país mafioso que tendría a los funcionarios kirchneristas como impiadosos padrinos. Valdría recordarles que esa carnicería verbal debilita a las instituciones, tanto o más que el accionar de grupos autónomos de inteligencia, que comprueban en dichas reacciones el éxito de sus operaciones viciosamente antidemocráticas.
La muerte no modifica los hechos previos. La decisión del gobierno de levantar el secreto de los espías y desclasificar los archivos de la SI que había pedido Nisman va en la dirección correcta. Lo mismo, la indicación de la procuradora de sostener en la fiscalía especial al segundo a cargo. La rapidez del juez, la fiscal, los forenses y los peritos, es lo menos que podía esperarse de los que tienen la obligación de sacarnos de las tinieblas e iluminar una verdad sólida y contundente sobre lo ocurrido. Si fue un suicidio, que se aclare. Si hubo alguien que lo instigó, que se sepa quién o quiénes lo hicieron. Nada deber quedar a media luz. Como con el caso de Mariano Ferreyra, el gobierno tiene que ser implacable en su voluntad de llegar hasta el final.
Hace unos meses, en pleno conflicto con los fondos buitre, después de que se conociera una presunta amenaza del grupo ISIS, la presidenta dijo que se iban a escuchar muchas cosas raras, y le pidió a la sociedad que, si le ocurría algo, mirara hacia el Norte.
Se escuchan cosas cada vez más raras. Y pasan, también. En su carta de anoche, la presidenta recuerda que este año comienza finalmente el juicio contra Menem, Anzorreguy y los autores del mayor fraude procesal en la investigación de un atentado, el tristemente célebre "encubrimiento" que llevó la causa a la nada después de su primera década de tropiezos y manipulaciones.
Sin embargo, el año comenzó con una insólita acusación por "encubrimiento" contra Cristina Kirchner y la muerte en un piso de Puerto Madero del fiscal que la produjo. Esto no se le hubiera ocurrido ni al más osado de los escritores de ciencia ficción. Pero pasó, para regodeo de los diarios que ya sabemos y para consternación de la mayoría de los que pretendemos Memoria, Verdad y Justicia.
Son horas complejas. Es imperioso que la sociedad no se deje ganar por los aventureros de la opinión, ni se deje emboscar por la sospecha prefabricada, y confíe en las instituciones de la democracia.
Porque somos esa confianza o no somos nada.
Fuente:TiempoArgentino
“Lamento profundamente la muerte del fiscal Nisman, figura central de la investigación en la causa AMIA, y envío mis condolencias a sus familiares”, dijo ayer Daniel Scioli y afirmó que “la Justicia debe abocarse al esclarecimiento de las circunstancias de su muerte”. A través de un comunicado, el gobernador bonaerense señaló también que “uno mi voz a la de todos los que, más allá de las discrepancias, deseamos que la Justicia trate las denuncias con celeridad, transparencia y responsabilidad, con la irrestricta colaboración de los organismos del Estado que correspondan”.
Sin reservas de identidad
LA MUERTE DE NISMAN - DECISION DEL GOBIERNO SOBRE LOS AGENTES DE LA SI SEñALADOS POR NISMAN
El titular de la Secretaría de Inteligencia, Oscar Parrilli, autorizó a revelar el nombre y apellido de los espías que hablaron con Alejandro Yussuf Khalil. Como paso posterior, se relevaría el secreto para declarar ante la Justicia.
Por Raúl Kollmann
Oscar Parrilli, titular de la Secretaría de Inteligencia.
El gobierno nacional autorizó ayer la desclasificación de la identidad de uno –o tal vez dos– agentes de la Secretaría de Inteligencia que supuestamente hablaron con el ciudadano argentino pro-iraní Alejandro Yussuf Khalil. Como adelantó Página/12 el domingo, la intención del Ejecutivo era facilitar que cualquier agente de Inteligencia requerido por el fiscal Alberto Nisman sea citado a declarar y responda ante la Justicia. Ayer algún medio sugirió que la medida se adoptó por la muerte del fiscal, pero la publicación en este diario el domingo demuestra que la decisión ya estaba tomada, sólo que Nisman le había dado pocas precisiones al Ejecutivo para que la desclasificación se pudiera hacer con nombre y apellido.
El texto del secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli, que autoriza a revelar la identidad de los agentes fue dirigido a la jueza María Servini de Cubría porque la magistrada subrogó al juez Ariel Lijo durante la primera quincena de enero y es la que dictaminó sobre la denuncia de Nisman.
“Se hace saber a usted –le dice Parrilli a Servini– que el señor fiscal federal libró oficio a esta Secretaría Presidencial requiriendo ‘la desclasificación de la identidad, las acciones, los hechos y circunstancias correspondientes al personal de inteligencia que surge del producido de las intervenciones telefónicas de los abonados número (y transcribe cuatro números de celulares)’”.
El problema para el Ejecutivo era que el fiscal no identificaba a nadie, algo llamativo si se argumenta que estuvo cuatro años investigando. Porque no es que señala los celulares de las personas de la SI a las que apunta, sino que esos números corresponden a personas cuyos celulares fueron intervenidos por orden del juez Rodolfo Canicoba Corral, pero que en las escuchas hablaron con el agente de Inteligencia sospechado. No se le dice a la SI desclasifique la identidad y las acciones, los hechos y circunstancias de Fulano y Mengano, sino que hay que buscar en unos cuatro años de escuchas quién de la SI habló con esos cuatro celulares.
Se supone que Nisman puso nombre y apellido en la denuncia judicial. Es más, el diario La Nación publicó el domingo que tenía el nombre de un agente de Inteligencia sospechado por Nisman y agregó que es de La Cámpora y misionero. Pero en el escrito dirigido al Ejecutivo no figura nada de todo eso y el escrito completo tampoco se le hizo conocer.
En todo caso, la decisión de la Presidenta fue habilitar la desclasificación de la identidad de cualquier persona requerida por Nisman y, como paso posterior, se relevaría del secreto al agente de la SI en cuestión para que declare ante la Justicia.
Esta no es la primera vez que el kirchnerismo toma este camino. Durante el gobierno de Néstor Kirchner, éste firmó un decreto obligando a declarar en el juicio oral del caso AMIA a nada menos que 15 agentes de Inteligencia. Fue un paso inédito. Incluso declararon Jaime Stiuso y otros altos jefes como Patricio Finnen y Alejandro Brousson, además de agentes más rasos. Y la movida fue sin dudas inspirada por Cristina Fernández, que era quien conocía la causa al detalle porque fue miembro de la Comisión Bicameral de Seguimiento de la Investigación de los Atentados. CFK presentó un dictamen propio, que fue una durísima disidencia respecto del radicalismo y el justicialismo en esa comisión. La ahora Presidenta se quedó sola y votó contra los dos bloques mayoritarios que apoyaban la investigación del juez Galeano.
Aquella autorización para que declaren los agentes de la SIDE fue una auténtica bomba en el juicio oral. Llevó a los magistrados a concluir que “la investigación fue un armado al servicio de políticos inescrupulosos”.
Habrá que ver qué sucede esta vez y la lógica es que el agente sospechado termine declarando en la Justicia. Un dato que llama la atención es que el hombre fuerte de la ex SIDE, el aliado de Nisman, “Jaime” Stiuso, parece que dejó correr al sospechoso pro-iraní, pese a que estaba a su mando. Ahora lo denuncia, pero no lo hizo mientras fue su jefe. Seguramente es algo que tendrá que explicar.
LA MUERTE DE NISMAN -OPINION
El truco de la confusiónPor Sandra Russo
Desde que el fiscal Alberto Nisman presentó la semana pasada su dislocada denuncia por encubrimiento del atentado terrorista de la AMIA contra la presidenta de la Nación y un ramillete de dirigentes entre los que incluía al líder de Quebracho –por dar una idea de los alfileres que sostenían semejante acusación en un mes de feria y en un año electoral–, dio algunas entrevistas a periodistas de medios opositores en las que enfatizó un núcleo de esa denuncia: el Memorándum de Entendimiento con Irán había sido impulsado para vender granos y comprar petróleo. A cambio, se iban a bajar los alertas rojas de Interpol sobre los imputados iraníes. “Lo sostengo y no tengo ninguna duda”, declaró en TN. En la vida real no sucedió ni una cosa, ni la otra, ni la otra. Pero se sabe que en TN quieren preguntar pero no repreguntar. Interpol aportó el sábado la prueba irrefutable de que no fue ésa la intención del gobierno argentino, y sigue sonando más verosímil para muchos –incluidos algunos familiares de las 85 víctimas del atentado– que de lo que se trataba era de mover de algún modo una causa que en nueve años Nisman no había podido hacer progresar. La admisión de esto presupone, de paso, que el trabajo de Nisman no prosperó nunca. La causa original estaba completamente detenida, mientras la causa por encubrimiento, en la que no hace falta extraditar a nadie ni firmar ningún acuerdo con otro país, duerme su largo e inexplicable sueño de los injustos: el Poder Judicial no logra constituir un tribunal que se haga cargo de ella.
El gobierno argentino le pidió a Interpol todo lo contrario de lo que aseguraba Nisman e hizo explícito que cualquier decisión al respecto iba a corresponderle, llegado el caso, al juez de la causa, Canicoba Corral. En un país “serio”, esa información confirmada oficialmente por Interpol y al mismo tiempo ese dato duro –no hubo ni granos ni petróleo a cambio, porque no fue una transacción– le hubiera planteado al fiscal al menos algunas sólidas repreguntas, ya que la denuncia formulada era decididamente grave y visiblemente aventurera.
No es momento para especular si se mató y por qué se mató Nisman, e incluso por recato y por respeto a sus familiares, tampoco es momento para adjetivar su trabajo de nueve años al frente de una unidad especial que no produjo avances, aunque sí resulta inevitable una ligera revulsión cuando ayer se escuchaba al rabino Bergman hablar de Nisman como de “un referente de la Justicia independiente” que requiere el país, cuando es público que su trabajo era conocido primero por Servicios de Inteligencia extranjeros que por el juez de la causa. Eso no suena ni refleja ningún tipo de independencia.
Lo que sí se observa cada vez más seguido tanto en los medios lanzados a la batalla electoral como en muchos dirigentes opositores (dio vergüenza escucharlo ayer a Macri, procesado por escuchas ilegales, querer sacar ventaja política de la situación y autoerigirse en modelo del manejo de esa área) es que la verdad importa poco. En la tertulia del sábado por la noche comandada por Mirtha Legrand, Alfredo Leuco hablaba de lo vergonzoso de “haber negociado a las víctimas del atentado por granos y petróleo”, y la conductora asentía muy segura de lo que se decía. Es decir, ya opinaban dando por cierto lo que no era cierto. Pero qué va, qué importa la verdad en los grandes medios, si hace rato han perdido el interés en la verdad y solamente apuestan a la ganancia del clima general a través de la confusión.
Más allá de esta causa y este caso, espectaculares y dramáticos por donde se los mire, ésa es claramente la apuesta opositora, mediática y política: la confusión de los ciudadanos a través de un relato que tejen ellos mismos con sus propias denuncias, con o sin elementos, con o sin algún tipo de prurito por la verdad. Así se vienen desarrollando todos los golpes o los intentos de golpes blandos en la región. Manuel Zelaya nunca llamó a una reforma constitucional en Honduras, pero la Corte Suprema de ese país dijo que sí, la prensa se hizo eco de la confusión y lo voltearon. A Rafael Correa, en Ecuador, quisieron derrocarlo los policías que habían sido en su momento mal informados –esto es, confundidos– sobre una ley del Ejecutivo que los involucraba. A Fernando Lugo, en Paraguay, le armaron una masacre que nunca fue aclarada, el Congreso le hizo un juicio sumario trucho sin esperar ni conocer la verdad de los hechos, y lo echaron de la presidencia. En todos los casos de golpe blando hay confusión, y en todos los casos después de esos golpes, los respectivos países cambian su alineamiento y se integran a la Alianza del Pacífico. Hay una bola que se echa a rodar, hechos presuntos que se dan por ciertos, canallas que editorializan sobre sucesos que nunca ocurrieron, en fin, pura impotencia electoral y mala entraña humana.
Lo que se sabe hasta ahora es que Nisman apareció muerto justo el día en el que tenía que ampliar y explicar su gravísima denuncia ante legisladores opositores y oficialistas. Era un momento de máxima tensión, porque el tenor de la denuncia reclamaba pruebas fehacientes que estuvieran incorporadas al expediente. Y de eso, según el propio juez, no había. En el relato de los operadores integristas de la oposición, Nisman ya es un mártir, un ejemplo al que le rinden homenaje, un “referente”, al decir de Bergman. Quisieron usar a Nisman vivo y ahora lo usarán muerto. A él, a otro, a cualquiera, a cualquier cosa. Desbordan desquicio y sudan irresponsabilidad. La apuesta en este año que viviremos en peligro no es al debate profundo de ideas ni a la discusión política sobre el destino de este país. Esa gente no tiene nada que discutir porque no tiene nada para ofrecer, políticamente hablando, salvo rociadores de mugre, aerosoles de infamia, casetes con escuchas ilegales y nada que perder. Al menos, ése no fue el caso de Nisman, que perdió la vida. No se sabe, por ahora, antes de eso, qué más perdió.
LA MUERTE DE NISMAN - LA TRAYECTORIA DE ALBERTO NISMAN EN LA JUSTICIA Y SU ACTUACION EN LA CAUSA AMIA
El fiscal, la embajada y los servicios
Nisman tenía 51 años y se desempeñaba en la causa AMIA desde 1997. Los cables diplomáticos revelados por Wikileaks exhibieron su estrecho vínculo con la Embajada de Estados Unidos. El mismo admitió su relación con el ex agente Stiuso.
Alberto Nisman era una persona obsesiva con el orden. Quienes acudían a verlo dicen que jamás veían un papel tirado sobre el escritorio. Jugaba tenis. No fumaba. Se lo veía siempre preocupado por su imagen y hasta acudió a algún tratamiento de belleza. En la familia judicial también se lo conoce como el ex esposo de la jueza de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, con quien tuvo dos hijas mujeres, la más grande de 15 años. Se separaron hace dos años. Luego vivió un tiempo con su madre en una casa del barrio de Núñez y después se mudó a Puerto Madero. Hasta el domingo, ocupó un departamento en el piso 13º de las torres de Le Parc. Tenía 51 años y diez personas de custodia.
Nisman fue convocado en julio de 1997 por el procurador general Nicolás Becerra para sumarse a la investigación por el atentado a la AMIA, ocurrido en 1994. Las innumerables crónicas publicadas hablan una y otra vez de dos datos que marcaron su tarea en la causa en estos años y determinaron la investigación: una “estrechísima” relación con la Embajada de Estados Unidos, lugar en el cual discutía hasta la orientación de sus investigaciones, según lo señalaron las explosivas relevaciones de los cables de Wikileaks. Y su “intensísima” y pública relación con el ahora ex director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE) Antonio Jaime Stiuso. Una relación caracterizada como “tan intensa” que el propio Nisman solía decir que se reunían todos los días.
El vínculo con la Embajada de Estados Unidos lo marcan los cables de la diplomacia norteamericana revelados por Wikileaks y destacados por Santiago O’Donnell, periodista de este diario, en los libros Argenleaks y Politileaks. Los cables describen cómo Nisman presentaba a la embajada sus proyectos de medidas en la causa; proyectos que los funcionarios aceptaban o rechazaban. También los cables mencionan varios reportes de la embajada en 2008, cuando el fiscal llegó a pedir disculpas hasta tres veces porque no les anticipó sobre los procesamientos que había ordenado para el ex presidente Carlos Menem, el ex juez federal Juan José Galeano, el ex jefe de la SIDE Hugo Anzorreguy, el ex comisario Jorge “Fino” Palacios y el entonces titular de la DAIA, Rubén Beraja. “Los oficiales (norteamericanos) de nuestra Oficina Legal le han recomendado al fiscal Alberto Nisman que se concentre en los que perpetraron el atentado y no en quienes desviaron la investigación”, señaló un cable del 22 de mayo de 2008. “Nisman nuevamente se disculpó (por no haber avisado a la embajada previamente su decisión) y se ofreció a sentarse con el embajador (entonces Earl Anthony Wayne) para discutir los próximos pasos.” “Los detalles de los cargos criminales contra Menem y los otros sospechosos fueron una sorpresa (...) hasta ahora tenía una relación excelente y fluida con Nisman”, detalló la embajada. Con los años, el fiscal no hizo más que dejar rastros de ese tipo de alineamiento. En la colección de cables de la embajada norteamericana en Buenos Aires hay decenas de informes de esas visitas. Desde la embajada no estaban de acuerdo con la pista siria, ni con las investigaciones de la conexión local: sólo querían que no se apartara de la investigación sobre los iraníes y que no diera elementos que pudieran cuestionar esa línea. El 27 de febrero de 2011, los norteamericanos dijeron: “No hay que orientarse a la pista siria ni a la conexión local. Seguir esas pistas podría debilitar el caso internacional en contra de los acusados iraníes”.
El propio Nisman reconoció varias veces cómo intervino en esa trama su relación con Stiuso.
O’Donnell contó que Nisman fue a verlo después de la publicación de su libro para hablarle de “Jaime”. “Me dice que el trabajo está muy bien, pero que toda la información que recibe se la da Stiuso. También lo reconoció en otros lados. Me dijo que toda la información se la pasaba Stiuso porque era el que tenía contacto con los servicios secretos de Estados Unidos y de Israel”, la CIA y el Mossad. Y agregó: “Decía que Stiuso le traía la información
en crudo y él veía lo que podía corroborar para convertirlo en prueba”. Y, dijo, Stiuso era un agente muy poderoso.
De Tribunales a la AMIA
Nisman dio sus primeros pasos judiciales en Morón. Era íntimo amigo de Mario Kohan, el juez del Tribunal de Casación de la provincia, muy cercano a Sergio Massa. Estuvo con el juez Juan María Ramos Padilla y con Guillermo Montenegro, cuando el actual ministro de Seguridad de Mauricio Macri fue secretario de juzgado. Luego recaló como secretario del juez Gerardo Larrambebere, que tuvo a cargo el expediente por el ataque del Movimiento Todos por la Patria al cuartel de La Tablada, en la década del ‘80. Los periodistas Felipe Celesia y Pablo Waisberg, contaron que el magistrado le asignó a Nisman la investigación de los casos de Iván Ruiz y José Díaz, brutalmente torturados y vistos por última vez en un Falcon, donde se los llevaron de civil. En el libro explican que el joven secretario y el juez apoyaron la versión oficial del Ejército de que habían muerto en combate. Larrambebere fue denunciado años después por los querellantes del juicio por los crímenes de lesa humanidad en el Hospital Posadas porque “no estaba en condiciones de garantizar imparcialidad”.
Más tarde, Nisman fue fiscal en San Martín. Estuvo como fiscal ante los tribunales orales. Ya en la Justicia Federal porteña, Nicolás Becerra lo convocó en 1997 para sumarse a los dos fiscales que llevaban la causa por el atentado a la AMIA: José Barbaccia y Eamon Mullen. Su incorporación fue un pedido de esos fiscales que ahora están procesados por irregularidades en la investigación. En esa causa, y según detalla el portal de noticias del Ministerio de Justicia, Nisman se abocó a “Brigadas”, la detención de los policías; Barbaccia a la prueba respecto de Carlos Telleldin y Mullen, a la mecánica del atentado. Cuando los dos fiscales fueron apartados, Nisman no sólo no fue apartado o procesado: se quedó en la causa, a cargo de la investigación. Este es uno de los datos que preocuparon a las querellas nucleadas en Memoria Activa y la que representa al Ministerio de Justicia. En los últimos años, el mal manejo de la causa generó varios pedidos de intervención.
Memoria Activa pidió el apartamiento del fiscal a la procuradora Alejandra Gils Carbó. Una de las críticas que le hacen es que nunca fue a las audiencias por la causa del encubrimiento, cuando la Cámara le ordenó investigarla. No apeló los sobreseimientos de los acusados, una medida que sólo impulsaron las querellas. Y tampoco avanzó con la investigación del atentado. En 2012, Memoria Activa presentó un informe con el racconto de estos problemas a la Procuraduría. Y a fines de 2013 y en 2014 pidieron directamente que lo sacaran de la unidad especial dedicada a la investigación de la causa. Consideran que Nisman no hizo nada, dicen desde esa agrupación a este diario, y que sólo puso obstáculos. Una integrante de las querellas señala que su intervención se caracterizó por un total desinterés con el avance de la causa, “con falta de compromiso con la verdad absoluta, sin investigar el atentado y no mirar al resto del las causas”.
El presente
Quienes lo veían asiduamente hablan de oscilaciones anímicas, que lo llevaban de momentos de euforia a momentos de depresión, y a algunos querellantes llegó a decirles que atravesaba situaciones de ataques de pánico. El domingo a la mañana quedó en bajar a las once para reunirse con sus custodios. A las dos de la tarde decidieron subir porque no contestaba el celular ni el portero eléctrico. Cuando vieron los diarios tirados en la puerta de la casa comenzaron a preocuparse, porque Nisman era una de esas persona que levantaba los diarios muy temprano. Llamaron a la secretaria de la fiscalía. Ella les dijo que llamaran a la madre, que era quien tenía las llaves del departamento. Llamaron a la madre. La mujer les dijo que fueran a buscarla. La custodia fue a buscarla hasta Núñez y volvió con las llaves. Se sabe a esta altura que la puerta estaba cerrada por dentro.
LA MUERTE DE NISMAN - LA REACCION DE LOS DIRIGENTES DE LA OPOSICION
Cada uno jugó su juegoPor Werner Pertot
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y el diputado y líder del Frente Renovador, Sergio Massa
Mauricio Macri, Sergio Massa y el Frente Amplio Unen hicieron conferencias de prensa y buscaron responsabilizar al Gobierno. Hablaron antes de que se conocieran los resultados de la autopsia.
Los principales referentes de la oposición responsabilizaron al gobierno nacional por la muerte del fiscal Alberto Nisman y apostaron a la hipótesis de un homicidio. Temprano por la mañana, el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, afirmó: “Nosotros vamos a poder con esta violencia. Vamos a terminar con esta violencia”. Más tarde, el referente del Frente Renovador, Sergio Massa, pidió “sesiones extraordinarias en el Congreso para terminar con el Memorándum” de Entendimiento con Irán. El Frente Amplio Unen reunió a sus principales referentes, excepto Elisa Carrió, quien sentenció que “fue un asesinato o un suicidio inducido”. Todos reclamaron que se avance con la denuncia que había hecho Nisman contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Los distintos sectores de la oposición tuvieron una reacción no unificada ante la muerte de Nisman. Cada uno eligió el momento y el lugar para hacer su conferencia de prensa: la aliada del PRO Patricia Bullrich, por ejemplo, optó por acercarse a las tres de la mañana a la casa de Nisman a hablar con el móvil de TN y deslizar la hipótesis del asesinato.
Macri dio una conferencia de prensa a las 11 de la mañana, cuando todavía no estaban los resultados de la autopsia. El candidato presidencial del PRO también se inclinó por tratar la muerte de Nisman como un asesinato: “Les pido a los argentinos que no nos gane el miedo ni la resignación. No-sotros vamos a poder con esta violencia. Vamos a terminar con esta violencia. Juntos lo vamos a lograr”, dijo con tono grave Macri que, entre otras cosas, se encuentra procesado por las escuchas ilegales a la línea que usaba el familiar de una víctima del atentado a la AMIA Sergio Burstein para hablar con el fiscal Nisman.
El líder del PRO sostuvo que sintió “lo mismo que sentimos todos: un momento de aturdimiento, de shock, de indignación, de bronca, de impotencia”. “No puede haber sucedido lo que sucedió esta madrugada. No puede ser que la Argentina hoy sea noticia mundial bajo el título ‘apareció muerto el fiscal que investigaba a la presidenta de la República’”, tituló el jefe de Gobierno que nombró a Jorge “Fino” Palacios como jefe de la Metropolitana (y debió echarlo cuando fue procesado por encubrimiento de la causa AMIA). Macri pidió que se investigue “hasta las últimas consecuencias” y que se transparente el uso de los servicios de inteligencia. “Si esto termina en más impunidad, es un desastre para el futuro institucional de nuestro país”, proclamó. “¿Cómo puede ser que la violencia esté ganando de vuelta la vida pública argentina?”, remarcó Macri, horas antes de que la fiscal Viviana Fein confirmara que Nisman “se disparó”, según la autopsia preliminar.
Massa también consideró que “esta muerte es un punto de inflexión en la historia democrática argentina”. El referente del Frente Renovador aseguró que estuvo en conversaciones con Ernesto Sanz y Julio Cobos, y reclamó que el Congreso vuelva a sesionar para derogar el Memorándum de Entendimiento con Irán, que fue declarado inconstitucional por un fallo judicial. “Esta muerte debe ser investigada con la misma profundidad que el atentado a la AMIA”, afirmó Massa, y enseguida se corrigió: “Pero esta vez tenemos que llegar a la verdad”. También reclamó que la Corte Suprema se ocupe de la investigación de la muerte del fiscal y que “aboquen peritos y recursos”.
Los integrantes del FA-Unen hicieron su propia conferencia de prensa en la sede del GEN. Estuvieron Cobos, Hermes Binner, Margarita Stolbizer y Humberto Tumini. Firmaron un documento en el que afirman que se trató de “un crimen que causa grave daño para la democracia argentina. Como si el tiempo no hubiera pasado y el atentado a la AMIA hubiera dejado una nueva víctima”. Nuevamente, esto fue antes de que la autopsia preliminar descartara la “intervención de terceros” en la muerte de Nisman.
“Es difícil disociar esta muerte de la denuncia que Nisman había hecho contra la presidenta de la Nación, su canciller y otros –sugirieron los dirigentes de FA-Unen–. Solicitamos a la Corte Suprema de Justicia de la Nación que garantice la seguridad del equipo de investigación y la preservación de las pruebas que el fiscal había acumulado.” Los dirigentes pidieron que “se conozcan públicamente las razones ocultas del memorándum con Irán y las causas de esta dolorosa muerte que conmociona a toda la Argentina y al mundo”.
Binner reclamó, al igual que Massa, la intervención de la Corte Suprema y Cobos responsabilizó a Diana Conti por decir que “iban a ir con los tapones de punta contra Nisman” en el Congreso. “Yo me imagino la presión que sentiría este hombre”, sugirió Cobos. En tanto, el titular del Comité Nacional de la UCR, Ernesto Sanz, aseguró que “pocas cosas han golpeado con tanta dureza a la democracia argentina recuperada desde 1983”.
Ni Carrió ni Pino Solanas participaron de ese encuentro. El senador afirmó vía Twitter que “hay que ser muy ingenuo para pensar en un suicidio”. Por su parte, la diputada prefirió hablar por televisión, sin sus aliados, de los que tomó distancia una vez más. “No creo en la teoría del suicidio”, sentenció Carrió, quien consideró que la muerte de Nisman “es algo muy mafioso, que les está diciendo a otros ‘no avancen, no hagan’. Nisman tiró una verdad que es una bomba y le costó la vida”. Según Carrió, la denuncia de Nisman “ha sido intolerable para el régimen” por lo que “o lo mataron o lo indujeron a morir”. “Fueron a buscar el maletín”, afirmó Carrió, sobre las pruebas de la denuncia de Nisman (en realidad, el equivalente a 961 CD de escuchas estaban en la fiscalía).
Desde la izquierda, la dirigente del MST Vilma Ripoll exigió “abrir todos los archivos secretos” y que el Congreso cree “una comisión investigadora independiente”. Desde el Partido Obrero, Néstor Pitrola reclamó la interpelación del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y del ministro del Interior, Florencio Randazzo, para que “vengan a dar explicaciones de toda la situación”.
LA MUERTE DE NISMAN - AMIGOS Y FAMILIARES DE LAS VICTIMAS DEL ATENTADO A LA AMIA
“Tomamos la noticia muy mal”
“Hemos tomado la noticia mal. Muy mal. Estoy conmocionado, asombrado, al igual que los demás familiares de mi agrupación”, señaló Sergio Burstein, de Amigos y Familiares de las Víctimas del atentado a la AMIA, tras conocer la muerte del fiscal Alberto Nisman.
“Creo que es el momento de recordar a Alberto, de recordar nuestros amores y nuestros odios, de respetar. No es momento de seguir elucubrando los motivos, a qué se debió, a qué no se debió; estoy leyendo y escuchando opiniones y me avergüenza.”
Burstein pidió “un poco de respeto por Nisman, porque no es el momento de llevar agua para un lado o para el otro. Por respeto a su familia hay que tener un momento de parar esto”.
También recordó que el trabajo realizado por el fiscal durante su gestión al frente de la unidad especial para investigar la causa AMIA está “por escrito” y es conocido por su equipo de trabajo.
A su vez, Gerardo Beer, de la misma agrupación de familiares de las víctimas de la AMIA, señaló: “Es muy duro lo que voy a decir: ojalá que lo de Nisman sea una bisagra. Está todo preparadito, está todo en el carril para andar, para que la investigación avance. Demostrar que la Presidenta no tenía miedo, que se jugó por la causa AMIA en la ONU, y todo eso no se tira la borda, eso no se cambia por granos o petróleo”, dijo, en alusión a las relación de Argentina con Irán.
Martes 20 de Enero de 2015
El mensaje de la familia del fiscal
“Sos para nosotros una pérdida irreparable, te vamos a extrañar”, es el mensaje que firman la madre de Nisman, Sara; su hermana Sandra, su cuñado Mario y sus hijas Iara y Kala.
Familiares, colegas y dirigentes políticos y de la comunidad judía manifestaron hoy en sendos avisos fúnebres su pesar por la muerte del fiscal especial de la causa AMIA, Alberto Nisman, quien fue hallado con un tiro en la cabeza el domingo en su departamento de Puerto Madero.
“Sos para nosotros una pérdida irreparable, te vamos a extrañar”, es el mensaje que firman la madre de Nisman, Sara; su hermana Sandra, su cuñado Mario y sus hijas Iara y Kala.
También las comisiones directivas de la AMIA y la DAIA publicaron un aviso fúnebre en conjunto donde manifiestan el “pesar por su fallecimiento y acompañan a la familia en estas horas de profundo dolor por la irreparable pérdida” del fiscal que investigaba el atentado a la mutual judía.
Familiares, colegas, dirigentes políticos y la comunidad judía manifestaron hoy en sendos avisos fúnebres su pesar por la muerte del fiscal especial de la causa AMIA
Otro de los mensajes lleva las firmas de la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, junto con los magistrados, funcionarios y empleados del Ministerio Público Fiscal, quienes “participan con profundo pesar el fallecimiento del fiscal general a cargo de una Unidad de Investigación de la causa AMIA y acompañan a su familia en este momento de dolor”.
Asimismo, expresaron su pesar en distintos avisos fúnebres publicados hoy en diferentes diarios los diputados nacionales Laura Alonso (PRO) y Francisco de Narváez (Unión Celeste y Blanco); la Unidad Fiscal AMIA, los jueces federales Pablo Bertuzzi, Jorge Luciano Gorini, Leopoldo Bruglia, Jorge Tassara y Rodrigo Giménez Uriburu; el fiscal general Martín Ocampo y el presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, Ricardo Recondo.
Entre otros mensajes, también se destacan los firmados por el ex presidente de la AMIA Guillermo Borger, integrantes de la lista Compromiso Judicial, la defensora pública federal de San Martín Carmen María de la Vega y compañeros de escuela de una de las hijas de Nisman.
Fuente:Infonews
20 de Enero de 2015
Los aventureros de la opiniónEn esta historia, que ya lleva 20 largos años, hubo policías presos por terroristas que luego quedaron en libertad, jueces que compraron testimonios con plata del Estado y por eso debieron irse del cargo, espías que se hicieron pasar por empleados judiciales, prófugos refugiados en la casa de un comisario, periodistas detrás de una recompensa, encubrimientos no castigados todavía y pistas introducidas por servicios de inteligencia extranjeros que condujeron la investigación a un callejón sin salida.
Todo para que los enigmas sigan superando a las certezas. La muerte del fiscal especial que hace pocos días involucró en una conspiración floja de papeles a la propia presidenta que más hizo a lo largo de su carrera política por el esclarecimiento del atentado, tampoco arrima verdades: es una incógnita más.
Incógnita que tiene en el gobierno nacional al principal interesado en resolverla, porque cualquier atisbo de duda, cualquier zona gris, va a ser utilizada para yabranizarlo por los muchos, demasiados interesados en asociarlo a lo horrible y lo imperdonable.
Durante la jornada de ayer, casi todo el arco opositor se dedicó a usar la muerte de Nisman para agitar la consigna de un país mafioso que tendría a los funcionarios kirchneristas como impiadosos padrinos. Valdría recordarles que esa carnicería verbal debilita a las instituciones, tanto o más que el accionar de grupos autónomos de inteligencia, que comprueban en dichas reacciones el éxito de sus operaciones viciosamente antidemocráticas.
La muerte no modifica los hechos previos. La decisión del gobierno de levantar el secreto de los espías y desclasificar los archivos de la SI que había pedido Nisman va en la dirección correcta. Lo mismo, la indicación de la procuradora de sostener en la fiscalía especial al segundo a cargo. La rapidez del juez, la fiscal, los forenses y los peritos, es lo menos que podía esperarse de los que tienen la obligación de sacarnos de las tinieblas e iluminar una verdad sólida y contundente sobre lo ocurrido. Si fue un suicidio, que se aclare. Si hubo alguien que lo instigó, que se sepa quién o quiénes lo hicieron. Nada deber quedar a media luz. Como con el caso de Mariano Ferreyra, el gobierno tiene que ser implacable en su voluntad de llegar hasta el final.
Hace unos meses, en pleno conflicto con los fondos buitre, después de que se conociera una presunta amenaza del grupo ISIS, la presidenta dijo que se iban a escuchar muchas cosas raras, y le pidió a la sociedad que, si le ocurría algo, mirara hacia el Norte.
Se escuchan cosas cada vez más raras. Y pasan, también. En su carta de anoche, la presidenta recuerda que este año comienza finalmente el juicio contra Menem, Anzorreguy y los autores del mayor fraude procesal en la investigación de un atentado, el tristemente célebre "encubrimiento" que llevó la causa a la nada después de su primera década de tropiezos y manipulaciones.
Sin embargo, el año comenzó con una insólita acusación por "encubrimiento" contra Cristina Kirchner y la muerte en un piso de Puerto Madero del fiscal que la produjo. Esto no se le hubiera ocurrido ni al más osado de los escritores de ciencia ficción. Pero pasó, para regodeo de los diarios que ya sabemos y para consternación de la mayoría de los que pretendemos Memoria, Verdad y Justicia.
Son horas complejas. Es imperioso que la sociedad no se deje ganar por los aventureros de la opinión, ni se deje emboscar por la sospecha prefabricada, y confíe en las instituciones de la democracia.
Porque somos esa confianza o no somos nada.
Fuente:TiempoArgentino
¿Le soltaron la mano y la mano gatilló?
Es una hipótesis válida, aunque parezca el título de un policial negro.
Lo importante en estas horas es mantener la calma, evitar provocaciones, no irse de boca por la calentura que provocan la muerte y sus caranchos interpretadores y enfrentar como siempre la mentira con la verdad.
Quien tiene la verdad no se suicida, la defiende a capa y espada.
Quien tiene la verdad, no se violenta.
Con esta muerte, la verdad, como categoría ética superior en la escala humana, pierde la gran posibilidad de mostrarse en todo su esplendor. Por eso se insistió desde el bloque de legisladores del oficialismo que la reunión en Diputados sea hoy a puerta abierta, con todo el periodismo y con los familiares de los muertos en la AMIA.
El kirchnerismo sabe que sólo se triunfa con la verdad.
Sus opositores, sólo empuñando la mentira.
El grupo monopólico mediático ya está interviniendo sobre la sangre caliente derramada. Necesitan direccionar el sentido común de la sociedad. Los mismos que lo usaron en vida, son quienes lo usarán ya muerto.
Necesitan apropiarse del muerto y de la muerte. Y entonces se lavan las manos y niegan el suicidio porque precisan afirmar que "lo mataron". Y miran al gobierno.
Por eso la escena del crimen, de aca en mas, no será el departamento del fallecido fiscal, sino los estudios en vivo y en directo de un canal de televisión.
La muerte nos conmueve, siempre. Y esta muerte pareciera hecha a medida para que conmueva a toda una sociedad. Algunos tipos son capaces de todo con tal de defender el inmenso poder del que disponen.
Si las pericias comprueban científicamente que fue un suicidio, como se sospecha, habrá que decirles a esos tipos que sembraron desde las pantallas televisivas el odio y la mentira en estos años y lo siguen haciendo en esta hora: "ustedes lo hicieron".
La verdad siempre alumbra vida.
La mentira sólo nos deja a oscuras.
Es hora de cerrar filas defendiendo la democracia, la paz social, la verdad y defender sobre todo a las únicas víctimas de esta oscura historia: los 85 muertos de la AMIA y los 40 millones de argentinos.
Lo importante en estas horas es mantener la calma, evitar provocaciones, no irse de boca por la calentura que provocan la muerte y sus caranchos interpretadores y enfrentar como siempre la mentira con la verdad.
Quien tiene la verdad no se suicida, la defiende a capa y espada.
Quien tiene la verdad, no se violenta.
Con esta muerte, la verdad, como categoría ética superior en la escala humana, pierde la gran posibilidad de mostrarse en todo su esplendor. Por eso se insistió desde el bloque de legisladores del oficialismo que la reunión en Diputados sea hoy a puerta abierta, con todo el periodismo y con los familiares de los muertos en la AMIA.
El kirchnerismo sabe que sólo se triunfa con la verdad.
Sus opositores, sólo empuñando la mentira.
El grupo monopólico mediático ya está interviniendo sobre la sangre caliente derramada. Necesitan direccionar el sentido común de la sociedad. Los mismos que lo usaron en vida, son quienes lo usarán ya muerto.
Necesitan apropiarse del muerto y de la muerte. Y entonces se lavan las manos y niegan el suicidio porque precisan afirmar que "lo mataron". Y miran al gobierno.
Por eso la escena del crimen, de aca en mas, no será el departamento del fallecido fiscal, sino los estudios en vivo y en directo de un canal de televisión.
La muerte nos conmueve, siempre. Y esta muerte pareciera hecha a medida para que conmueva a toda una sociedad. Algunos tipos son capaces de todo con tal de defender el inmenso poder del que disponen.
Si las pericias comprueban científicamente que fue un suicidio, como se sospecha, habrá que decirles a esos tipos que sembraron desde las pantallas televisivas el odio y la mentira en estos años y lo siguen haciendo en esta hora: "ustedes lo hicieron".
La verdad siempre alumbra vida.
La mentira sólo nos deja a oscuras.
Es hora de cerrar filas defendiendo la democracia, la paz social, la verdad y defender sobre todo a las únicas víctimas de esta oscura historia: los 85 muertos de la AMIA y los 40 millones de argentinos.
Jorge Giles
Envío:AexPPCdba.














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