Opinan: Raúl Kollmann y Horacio Verbitsky
NI EL ESPIA ERA ESPIA
Por Raúl Kollmann
Se difundió en el sitio web de la Corte la denuncia completa de Nisman. El texto sólo agrega páginas a lo que ya se conocía. Para colmo, la Secretaría de Inteligencia (SI) aclaró que el supuesto espía “clave” en la conspiración no sólo no es su empleado sino que ya lo había denunciado por haberse hecho pasar por agente de la SI
LA SI COMUNICO QUE NO FORMAN PARTE DEL ORGANISMO DOS SUPUESTOS AGENTES DENUNCIADOS POR EL FISCAL NISMAN
“No pertenecen ni han pertenecido” a la SI
La respuesta provino del titular de la ex SIDE Oscar Parrilli, ante un pedido del juez Ariel Lijo. A partir de ese hecho se difundió la denuncia completa que había hecho Nisman, que no arroja importantes revelaciones.
Por Raúl Kollmann
La SI ya había denunciado a Ramón “Allan” Héctor Bogano –que figura en la denuncia de Nisman– por hacerse pasar por agente de inteligencia.Imagen: Télam
La Secretaría de Inteligencia (SI), a cargo de Oscar Parrilli, le hizo saber al juez federal Ariel Lijo que las dos personas mencionadas por el fiscal Alberto Nisman como integrantes de la SI “no pertenecen ni han pertenecido (a la ex SIDE) como personal de la planta permanente, contratado, de gabinete ni personal transitorio”. Se trata de Ramón “Allan” Héctor Bogado y el ex juez Héctor Yrimia. En el escrito, Parrilli le notifica a Lijo que Bogado tiene dos causas por tráfico de influencias, ya que se hizo pasar por integrante de la SI ante la Dirección de Aduanas y ante un particular en un expediente por extorsión. Una causa es de 2013 y la otra de 2014. Fuentes oficiales informaron a este diario que el tal Bogado no tiene ninguna relación con el Poder Ejecutivo ni ocupa cargo alguno. Tras la desclasificación, por orden de la Presidenta, de la identidad del supuesto agente, el juez Lijo resolvió publicar la totalidad de la denuncia de Nisman en el Centro de Información Judicial (CIJ), un resorte que depende directamente del titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti.
Antes de su muerte, Nisman había dicho que no quería dar a conocer las 300 páginas de su denuncia contra CFK, el canciller Héctor Timerman, el diputado Andrés Larroque, el dirigente de Miles Luis D’Elía, el de Quebracho Fernando Esteche y el ciudadano argentino con públicas posturas pro-iraníes Alejandro “Yussuf” Khalil. El argumento de Nisman para no publicar el texto era que incluía los nombres de agentes de inteligencia involucrados.
El domingo Página/12 dio a conocer que el Ejecutivo desclasificaría la identidad de cualquier agente requerido por Nisman. Eso se concretó el lunes: el titular de la SI, Parrilli, le hizo saber al juez la decisión presidencial. A raíz de ellas, el juez Lijo, ya de regreso de sus vacaciones, le envió un oficio a Parrilli pidiéndole que la SI diga si Bogado e Yrimia trabajaron o trabajan para la central de inteligencia. En su respuesta, Parrilli le dijo al juez que ninguno de los dos integró la SI e incluyó un dato de importancia: que Bogado ya fue denunciado dos veces por tráfico de influencias a raíz de que se hacía pasar por agente de la SI supuestamente para hacer algún negocio. En un caso, ante la Aduana, lo que fue denunciado por la propia SI, con lo que se formó una causa judicial que tramita en el Juzgado Federal de Luis Rodríguez. La calificación es “averiguación de delito”. En agosto de 2013, el Tribunal Oral Criminal Nº 1 también se dirigió a la SI para preguntar por Bogado. Según parece, también en ese caso se hizo pasar por agente en un expediente que tenía que ver con una extorsión. Ya en ese momento se le informó al TOC 1 que Bogado “no pertenece ni ha pertenecido al organismo como personal contratado ni como personal de planta permanente”.
En su escrito dirigido a la SI, Nisman dijo que se debía identificar a los agentes que hablaron con cuatro celulares. Los cuatro números correspondieron a Khalil, aunque no los tuvo todos al mismo tiempo, sino sucesivamente. Y las escuchas se hicieron durante dos años y medio, es decir 30 meses.
En el texto completo de la denuncia que se conoció ayer no hay novedades importantes.
Todo va en el mismo sentido que los resúmenes que entregó Nisman la semana pasada.
Pero ahora se agrega que los que él menciona como agentes no son agentes.
Anoche se iniciaba una polémica por la publicación de la denuncia, en el CIJ, bajo el paraguas de la Corte. Fuentes judiciales recordaban que por muchísimo menos el juez Claudio Bonadio pretende imputar al fiscal Carlos Gonella por violación de secreto. Gonella ni siquiera publicó una denuncia, sino apenas un tuit en el que se refería a la publicación.
Algunas de las transcripciones de las escuchas de Bogado –que según escribió Nisman “ha jugado un rol por demás relevante”– son hasta cómicas y finge una familiaridad con la Presidenta que no tiene y que se basa en decirle falsedades a Kahlil. Es una especie de Superagente 86.
Por ejemplo, hace alardes diciéndole a Khalil “la jefa está con gripe” o “tiene un coágulo” que se le formó haciendo gimnasia, cuando es público que el episodio del coágulo tuvo que ver con un golpe. Pero además, Bogado afirma “esto está cerrado muy arriba”, sin que se aporte una sola prueba de que Bogado se haya encontrado con nadie o que conociera a nadie.
Para Nisman es relevante que D’Elía le dijera a Khalil “salgo del Ministerio, estuve con Julio y no se puede hacer nada si no firman el Memorándum”. De ello, el fiscal saca la conclusión que la familiaridad de D’Elía con De Vido está probada, cuando no está claro que haya estado realmente en el Ministerio de Planificación ni mucho menos que haya hablado con el titular de la cartera.
De la misma manera se toma como prueba que en una conversación con Khalil, D’Elía sostenga que “salgo de la Rosada”, sin que ni siquiera se aporte evidencia de que hubiera estado en la Casa de Gobierno, algo que es habitual en el dirigente de Miles que concurre a buena parte de los actos. Pero no hay prueba alguna de que haya estado con la Presidenta o que las cosas que menciona provengan de un diálogo con la mandataria.
Para más, ninguna de las cuestiones que supuestamente se pactaron terminaron concretándose.
- Al ex juez Yrimia se lo vincula con el plan de plantar una pista falsa a la que llaman “fachos locales”. Consistía en echarles la culpa del atentado a sujetos de la derecha vernácula. Nada de eso existió en la causa ni se le presentó a Nisman, quien debía recibir o tratar cualquier cosa referida al ataque contra la AMIA. Tampoco hubo notificación alguna al juez de la causa Rodolfo Canicoba Corral.
- La primera parte de la denuncia gira en torno del supuesto acuerdo para que se levanten las órdenes de captura con alertas rojas. Ya el ex secretario general de Interpol derrumbó esa parte del escrito de Nisman: “Lo que dice el fiscal es falso. Nunca el canciller Héctor Timerman ni ningún funcionario argentino hizo gestiones o sugirió que se levanten las alertas rojas. Todo lo contrario, en cada conversación me hicieron saber su compromiso ciento por ciento con el mantenimiento de las alertas rojas”, sostuvo públicamente y ante este diario el norteamericano Ronald Noble, quien encabezó Interpol desde 2000 a 2014.
- D’Elía, Esteche, Bogado y Khalil hablan del acuerdo comercial entre Argentina e Irán: se cambiaría petróleo iraní por granos argentinos. Esto no ocurrió. No hubo tal acuerdo. Pero, además, hoy en día, el comercio con Irán lo hacen los privados: el 80 por ciento es soja y el principal proveedor de Teherán es el grupo Grobo.
A esto se suma ahora que los dos espías denunciados, según la SI, no lo son. Y, por lo menos en el escrito de Nisman, no se aporta ninguna evidencia de que efectivamente trabajen para la ex SIDE.
En el texto hay algunos argumentos llamativos. Por ejemplo, se da por probado que existían negociaciones entre el gobierno argentino y el iraní por las siguientes cuatro razones:
- Que cuando el periodista Pepe Eliaschev dijo que había negociaciones, Timerman lo trató de “pseudoperiodista”. Se recuerda que Eliaschev afirmó que los cancilleres se vieron en Alepo, Siria, donde supuestamente Timerman estuvo en forma secreta. Sin embargo, la presencia del canciller fue pública, al punto tal que hubo un cable de Télam cubriendo la información.
- Que en el 17º aniversario del atentado, en julio de 2011, la Cancillería de Irán sacó un comunicado rechazando cualquier participación en el atentado. Lo que para Nisman constituyó una prueba del “pacto de impunidad” es que la Argentina no contestó a aquel comunicado.
- Que el embajador de la Argentina ante las Naciones Unidas no dejó su banca cuando habló el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, ante la Asamblea General de 2011. En la Cancillería sostienen que lo importante es que se ausentó la Presidenta de aquel discurso y que, en todo caso, no es la prueba de un pacto de impunidad, sino decisiones políticas.
- Que en 2012, AMIA y DAIA no fueron invitados a viajar a las Naciones Unidas. Según la Cancillería es falso. En la única ocasión en que las instituciones no viajaron fue en 2013, porque coincidía con Rosh Hashaná y Yom Kipur.
Las bases de la denuncia son de ese estilo. Se involucra a Andrés Larroque porque hay una escucha telefónica en la que D’Elía le dice a Khalil que estuvo con Larroque y que éste le dijo que no vaya a una manifestación “porque va a ser copada por los troskos”. En otra ocasión Khalil afirma que “vengo de La Matanza de hablar D’Elía y Larroque que tenían un mensaje para darle al gobierno (de Irán). Estoy yendo a la casa del embajador en Martínez”. No hay ninguna escucha a Larroque mismo, ninguna oportunidad en que hable con Khalil, ninguna prueba de la existencia de aquel encuentro y todavía menos que se haya llevado a cabo una reunión por orden presidencial.
Del mismo tenor es otra supuesta prueba presentada en la denuncia. Se dice que existe un texto del ex canciller iraní Alí Akhbar Salehi supuestamente dirigido al presidente de su país, en que dice “Argentina no está más interesada en resolver aquellos dos atentados, pero en cambio que quiere mejorar sus relaciones económicas con Irán”. No hay copia, no hay nada de ese documento, sólo dichos de dos periodistas claramente opositores que dicen haberlo visto. Ni siquiera hay alguna evidencia de la autenticidad de lo que les habrían mostrado. Y más allá de estos elementos, lo cierto es que no hubo acuerdo ni mejora en las relaciones económicas.
Como se sabe, Nisman considera el Memorándum “la pieza clave del plan criminal”. Lo cierto es que se trata de un acuerdo público firmado por dos cancilleres y votado por el Congreso argentino. Puede tratarse de un mal acuerdo, hasta una ley inconstitucional, pero no un delito.
Tal vez la mayor sorpresa que queda de la publicación del texto completo de la denuncia de Nisman es que no existen las fabulosas escuchas que se preanunciaban. Son unas pocas, todas a Khalil, y con intervenciones de protagonistas que han manifestado públicamente su simpatía con el régimen iraní como D’Elía o Esteche. Un ex juez que participó de una pista de “fachos locales” que nunca se presentó. Un espía, “Allan”, que la SI había denunciado porque no es del organismo y trató de hacerse pasar por espía en dos oportunidades anteriores.
La lectura de la totalidad del escrito no cumplió con las expectativas de que incluiría escuchas sorpresa o pruebas inesperadas. Después de que Ronald Noble lo desmintiera; que el juez Rodolfo Canicoba Corral dijera que “la denuncia del fiscal tiene nula o escasa validez probatoria”, todos los que conocían la presentación completa sabían que el fiscal tenía muy poco para defender su denuncia.
OPINION
Alerta rojaPor Horacio Verbitsky
Una primera lectura a velocidad supersónica de la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la presidente CFK y su ministro Héctor Timerman, difundida en la tarde de ayer por la Corte Suprema de Justicia en su página electrónica, indica que el eje excluyente de la argumentación del difunto ex fiscal gira sobre la presunta decisión de las máximas autoridades argentinas de obtener la anulación de las órdenes de captura contra los funcionarios iraníes acusados y de las correspondientes alertas rojas emitidas por Interpol. Esta afirmación se reitera ad infinitum a lo largo del dictamen, ahora en poder del juez federal Ariel Lijo, quien lo puso en manos del presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.
“La baja de las notificaciones rojas constituyó el interés central para las autoridades iraníes en este acuerdo y el canciller Timerman aceptó y contribuyó a ello. Hizo todo lo posible para que ese objetivo fuera cumplido por Interpol, más allá de sus declaraciones públicas en sentido contrario, porque sostener la verdad además de confesar su participación en el plan delictivo, hubiese sido incompatible con los reclamos de justicia. La diligente y a la vez inesperada –para los encubridores– actitud de Interpol, específicamente de su secretario general, Ronald Noble, lo impidió”, sostiene en la foja 107.
En la 120 narra una reunión de Timerman con el secretario general de Interpol el 26 de noviembre de 2013 en la sede de la organización en Lyon y dice que el canciller argentino intentó convencerlo “para que cediera y dispusiera el cese de las notificaciones rojas”. Este esquema se repite una y otra vez a lo largo del escrito.
(De allí la importancia del correo electrónico que Noble le envió a Timerman la semana pasada, en el que afirma en forma categórica que tanto el ministro como la presidente CFK y todo el gabinete argentino permanecieron “cien por ciento comprometidos a que las alertas rojas de Interpol siguieran vigentes”, con una actitud consistente e inflexible.
Sobre el encuentro del 26 de noviembre de 2013 en el que Nisman afirma que Timerman intentó convencer a Noble para que cediera y levantara las alertas rojas, el propio Noble dice que Timerman “reiteró que la posición del gobierno argentino es que las alertas rojas debían permanecer en efecto, sin cambios, debían seguir siendo válidas”. Nada que el gobierno diga ahora podría mejorar este desmentido rotundo de Noble, ex jefe del Servicio Secreto de los Estados Unidos, quien en un reportaje publicado en este diario el domingo, añadió por si quedaran dudas, que Nisman mentía cuando afirmaba lo contrario.)
La segunda línea argumental de fondo en la denuncia de Nisman es que en 2011, dos años antes de la firma del Memorando de Entendimiento los cancilleres de la Argentina e Irán acordaron en Siria dejar de lado la investigación de los atentados. Las fuentes son los periodistas argentinos José Ricardo Eliaschev y Gabriel Levinas. Eliaschev dijo bajo juramento a Nisman que había leído un documento secreto redactado por el canciller iraní Alí Akbar Salehi en el que le informaba a su presidente Mahmud Ahmadinejad “que la Argentina ya no está interesada en resolver aquellos dos atentados y en cambio prefiere mejorar sus relaciones económicas con Irán”. Sin explicación, ese “típico paper intergubernamental” que Eliaschev leyó, no está redactado en farsi sino en inglés. Según el periodista “ha circulado por las cancillerías de varios países”. En alguna de ellas lo habrán traducido. Algo menos asertivo fue Levinas, en un libro de 2013 sobre Timerman. El ministro argentino habría dicho que llegó a Siria “bajo precisas órdenes de nuestra presidente para tratar de encontrar o buscar una solución a la causa AMIA”. Si bien este párrafo no incrimina a Timerman ni a la presidente como el de Eliaschev, contiene una precisión invalorable: dice que lo supo por “fuentes oficiosas de la Cancillería de Israel”.
(Esto remite una vez más al problema que el juez Rodolfo Canicoba Corral señaló en la resolución en que pidió las capturas que originaron las alertas rojas de Interpol: Nisman debía conseguir pruebas, ya que se basaba sólo en informes de Inteligencia. La modificación de la ley de Inteligencia, para que la justicia controle la tarea de los servicios y no a la inversa, es el compromiso que Néstor Kirchner asumió en 2005 ante los familiares nucleados en Memoria Activa, en el reconocimiento de responsabilidad que la Argentina realizó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y cuyo cumplimiento sigue pendiente.)
Muchas fojas transcriben conversaciones telefónicas del agente iraní Jorge Khalil con los piqueteros Fernando Esteche, de Quebracho, y Luis D’Elía, de la Federación de Hábitat y Vivienda quienes se atribuyen distintas proezas. Esteche sostiene que el Memorando firmado en 2013 es copia de uno que él había redactado con Khalil en 2006 y que ni Irán ni la Argentina habían aceptado entonces. D’Elía informa cada vez que habla con su amigo Khalil que está en la Casa de Gobierno o en el Ministerio de Planificación, llama Jefa o Número 1 a la presidente y se jacta de que ella conoce y aprueba sus gestiones y que Julio De Vido, a quien llama Julio a secas, está ansioso por conseguir petróleo. En varias conversaciones se señala que hasta ese momento el intercambio era entre privados y los interlocutores procuran obtener que también participen los estados.
(Hasta el día de hoy eso no ocurrió. Los granos los sigue vendiendo Grobocopatel y la Argentina no importa petróleo de Irán. El comercio bilateral creció antes de la presunta apertura de las negociaciones secretas y decayó desde entonces.)
Por último, el dictamen del ex fiscal reproduce conversaciones telefónicas de una persona a quien identifica como Allan Bogado, “que responde a la Secretaría de Inteligencia de la Presidencia de la Nación. Se trata de una persona con acceso al entorno presidencial que cuenta con información privilegiada, incluso sobre la salud de la señora presidente, y que ha declarado su simpatía por el régimen iraní”. Agrega que ha transmitido informaciones secretas y protegidas por la ley de Inteligencia a agentes de una potencia extranjera y en quien la señora presidente ha confiado para llevar adelante parte del plan de impunidad. La que menciona es reducida por el propio Bogado al carácter de “chisme”. En febrero de 2003 dice que habría sabido “en la casa” (Nisman interpreta que es la SI) que Interpol estaba por levantar las alertas rojas. El ex fiscal también menciona como inventor de una “verdad falsa” que se instalaría en el expediente para liberar de culpa a los iraníes, al ex juez y ex fiscal Héctor Yrimia.
(Ante una consulta de Lijo, el Secretario de Inteligencia Oscar Parrilli respondió que ninguno de ambos “pertenecen ni han pertenecido como personal de la planta permanente, contratado, de gabinete ni personal transitorio”. Agregó que en noviembre, la Secretaría denunció por tráfico e influencias a Bogado, “quien no siendo personal de este organismo se presentaba ante funcionarios de la Aduana como agente de esta Secretaría”. La causa está en el juzgado federal del juez Luis Rodríguez. Además, hace dos años la SI ya había negado que Bogado trabajara allí ante una consulta de otro tribunal.)
En esta primera lectura rasante de la denuncia, nada parece más inquietante que una grabación de Khalil, en la foja 45 sobre una “persona que laburó con Irán... cuando Irán mató acá”, y otra en la que dice que Emilio Pérsico “siempre tuvo el discurso de que nosotros fuimos... y está bien hecho así... dice él. Es la pelea”. Los puntos suspensivos son de Nisman. Para quienes creen en la pista iraní, será un aliciente para continuar la labor de Nisman en el expediente por el atentado.
Una curiosidad reveladora del apuro con que realizó Nisman el último dictamen de su vida: pese a que interrumpió sus vacaciones para terminarlo y presentarlo, no solicitó la habilitación de la feria a la jueza María Servini, quien lo rechazó por carencia de elementos probatorios.
EL AVANCE DE LA INVESTIGACION JUDICIAL SOBRE LA MUERTE DEL FISCAL ALBERTO NISMAN
Nuevas medidas de prueba y más testimonios
Los peritos no pudieron determinar la presencia de rastros de pólvora en la mano de Nisman. La fiscal Viviana Fein ordenó analizar las comunicaciones de Nisman y tomó declaración a sus custodios. También allanaron la fiscalía a su cargo y su departamento.
La fiscal Viviana Fein recibió la pericia sobre la mano de Alberto Nisman, que no pudo determinar la presencia de rastros de pólvora, y pidió nuevas medidas de prueba sobre el arma que fue encontrada junto al cuerpo del fiscal. Fein explicó que, por tratarse de un arma de bajo calibre, era factible que no hubiera rastros de los gases y la pólvora en la mano y que “eso no significa que (Nisman) no se disparó”. Además, les tomó declaración a los custodios de Nisman y ordenó un análisis de las comunicaciones de los últimos cinco días. Además, se allanaron las oficinas de la Unidad Fiscal AMIA. Por la tarde, la ex pareja de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, concurrió a la fiscalía a cargo de Fein. En tanto, la jueza Fabiana Palmaghini –quien regresó de sus vacaciones en Brasil– hizo una inspección ocular del departamento de Nisman en Puerto Madero junto a los familiares del fiscal.
La fiscal tomó declaración a los diez custodios de Nisman, que se repartían en turnos durante las 24 horas. No tenían un puesto fijo, sino que acompañaban al fiscal adonde fuera. La fiscal habló primero con los dos que estaban de guardia a la hora presunta del disparo –entre las 14 y las 15– y luego con el resto.
Luego recibió el resultado de la pericia que hicieron en la mano de Nisman para intentar detectar rastros del disparo: dio negativo. La fiscal detalló que los especialistas habían explicado que esto era factible, dado que el arma es de bajo calibre. “Lamentablemente dio negativo, pero no es un resultado inesperado. El calibre pequeño del arma, calibre 22, no permite que el barrido electrónico dé un resultado positivo, es un tema técnico.” La fiscal advirtió que el resultado negativo “no descarta que él se haya disparado”. De hecho, dejó en claro que la autopsia “lo ha confirmado de manera categórica”. “Hay muchísimas medidas de prueba que se dispusieron en la causa: la sangre encontrada en el arma y el lugar. Y cotejos directamente de ADN para que de manera categórica (digan) si toda esa sangre se corresponde con la del doctor Nisman”, indicó. La fiscal, que negó haber recibido presiones para inclinarse por la hipótesis del suicidio, detalló que el arma pertenecía a un colaborador de Nisman y que el funcionario judicial se la pidió a último momento (ver aparte).
La fiscal está investigando, además, si Nisman tomaba algún medicamento o si estaba bajo algún tratamiento médico por estrés o depresión.
“Vamos a escuchar a los médicos que trataron al doctor (Nisman) y preguntarles si en algún momento tuvo algún tratamiento psicológico, lo vamos a investigar”, dijo.
La fiscal pidió, por otra parte, nuevas medidas sobre el arma encontrada y ordenó medidas sobre las comunicaciones de los últimos cinco días, para investigar si puede haber habido instigación al suicidio, a través de amenazas de algún tipo. “Estamos trabajando lentamente con la parte técnica para poder contar con las desgrabaciones, con toda la aparatología de telefonía, de cinco días para atrás”, afirmó la fiscal.
En tanto, la jueza Palmaghini ordenó a la Policía Metropolitana allanar las oficinas del fiscal Nisman para secuestrar elementos de sus computadoras y archivos que puedan completar el cuadro de las comunicaciones del fiscal en las últimas semanas.
Enfundada en un vestido rojo, la magistrada volvió a hacerse cargo de su juzgado –que subrogaba Manuel de Campos– y comenzó a tomar medidas. Una de ellas fue limpiar de su Facebook los insultos a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner .
Palmaghini se trasladó a la torre Le Parc e hizo una inspección ocular del lugar donde murió Nisman. Además, se realizaron nuevas pericias en el departamento en presencia de la jueza.
En tanto, la fiscal Fein tuvo una conversación –no fue una declaración testimonial, aclaró– con la ex pareja de Nisman, la jueza Arroyo Salgado, quien volvió de Europa en cuanto se enteró de la muerte del padre de sus hijas. “Hemos hablado sobre la causa. No fue una declaración. Fue una charla personal porque arribó
EL JUEZ ARIEL LIJO DEFINIRA EN FEBRERO SI SE QUEDA O NO CON LA DENUNCIA DE NISMAN
Una causa en compás de espera
Luego de la muerte del fiscal Alberto Nisman, el juez y el fiscal Ramiro González decidieron tomar las medidas que consideraron urgentes, como la preservación de la prueba. Pero ya no habría nuevos movimientos en el expediente hasta el fin de la feria.
Por Ailín Bullentini
El juez Ariel Lijo le pidió ayer a la SI los datos de dos agentes que no resultaron ser tales.
Imagen: Télam
El pedido de datos a la Secretaría de Inteligencia que hizo ayer era una de las pocas medidas fundamentales que tenía pensado tomar el juez Ariel Lijo antes del final de la feria judicial. La estrategia compartida con el fiscal federal Ramiro González consiste en tomar una serie de “medidas urgentes” destinadas a asegurar los pilares principales de la denuncia. Ahora, González deberá estudiar el material que contienen los 19 discos –más de cinco mil horas de escuchas telefónicas– que presentó el fallecido fiscal Alberto Nisman como prueba. A raíz de lo que encuentre allí, más el resto de los elementos del documento –dos declaraciones testimoniales y decenas de recortes periodísticos– opinará sobre la conexión entre este nuevo hecho y el que analiza junto con Lijo desde 2006, sobre irregularidades en la investigación de la voladura de la sede de la mutual judía, y si corresponde o no retener el expediente en ese despacho. Recién después el juez decidirá, pero nada de esto ocurrirá antes de febrero.
La Secretaría de Inteligencia informó ayer a Lijo que las únicas dos personas mencionadas en la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman como agentes o vinculadas de alguna manera a esa dependencia no lo son. Ni Ramón Allan Héctor Bogado ni Héctor Yrimia fueron o son miembros de la SI. Al primero, el organismo a cargo desde hace muy poco del ex secretario general de la Presidencia Oscar Parrilli, lo denunció en noviembre de 2014 por tráfico de influencias. Así, uno de los principales argumentos esgrimidos por Nisman al momento de presentar su denuncia contra la presidenta Cristina Fernández, el canciller Héctor Timerman, el diputado nacional Andrés Larroque, algunos dirigentes políticos y otros ex funcionarios judiciales por encubrimiento del atentado a la AMIA, entró en crisis.
Parrilli contestó en el día el pedido formal que le había hecho Lijo a primera hora de la mañana: que ofreciera toda la información que la dependencia tuviera sobre dos hombres que figuran en la denuncia de Alberto Nisman: Ramón Allan Héctor Bogado y Héctor Yrimia. Al primero, el fiscal lo presentó en la denuncia como “un individuo identificado como ‘Allan’ que responde a la Secretaría de Inteligencia de Presidencia de la Nación”. Yrimia es ex fiscal y ex juez de Instrucción. Nisman lo denunció directamente como miembro de la asociación que pergeñó el plan destinado a despegar a Irán de la investigación sobre el atentado a partir del plantado de una pista falsa que responsabilizara a “fachos locales” por la voladura y lo señala como “actualmente vinculado a un sector de la Secretaría de Inteligencia”.
Los vínculos fueron desmentidos por la SI, que a través de un comunicado firmado por Parrilli aseguraron: “Consultadas las áreas pertinentes del organismo, se hace saber que los señores Ramón Allan Héctor Bogado y Héctor Yrimia no pertenecen ni han pertenecido como personal de la planta permanente, contratado, de gabinete ni personal transitorio”. El pasado fin de semana, La Nación había difundido otros supuestos datos sobre Bogado: que es de Misiones, que formaba parte de la agrupación política La Cámpora, que tenía relación estrecha con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Según la SI, no sólo no es agente de inteligencia. En el mismo comunicado de desmentida, el organismo informó a Lijo sobre dos denuncias que Bogado tiene sobre sus espaldas por haber mentido sobre su condición de agente. En 2013, precisa el texto, la SI había recibido un pedido de informes similar al que emitió el juez federal a cargo del encubrimiento del atentado a la AMIA. En esa ocasión, el Tribunal Oral Federal N0 1 consultaba sobre el vínculo de Bogado con la SI. En noviembre de 2014, fue la propia institución la que lo denunció ante la Justicia por tráfico de influencias. Según el documento firmado por Parrilli, Bogado “se presentaba ante funcionarios de la Administración Nacional de Aduana como agente de esta Secretaría”. La denuncia está en manos del juez Luis Rodríguez, a cargo del Juzgado Federal N0 9.
Tanto Lijo, a quien Nisman eligió para presentar su hipótesis por ser quien tiene a su cargo el estudio del plan de encubrimiento que contaminó una década de investigación del atentado, como el fiscal que entiende en ese proceso buscan asegurar el cúmulo de información que creen necesaria para poder analizar la denuncia del ex titular de la Unidad Especial de la causa AMIA y tomar decisiones “fundadas” al respecto después de la feria. En ese marco, la desmentida de la SI podría considerarse el primer derrumbamiento.
En tanto, el fiscal González le solicitó al juez formalmente la búsqueda de la transcripción de las escuchas que ambos recibieron en formato de CD: la sospecha es que el registro escrito de las más de cinco mil horas de diálogos telefónicos que representa ese material esté en el despacho de la unidad fiscal dedicada al atentado a la sede de la mutual judía, ya sea la de todas las grabaciones o de parte de ellas. Es que en su denuncia Nisman citó extractos textuales. Si las desgrabaciones no existen, González solicitó que se ordene realizarlas.
Se trata de 19 discos que contienen más de cinco mil horas de charlas telefónicas correspondientes a la intervención de cuatro líneas, ordenada por el juez federal Rodolfo Canicoba Corral en la causa principal sobre el atentado: tres celulares y un teléfono de línea pertenecientes a Jorge “Yussuf” Khalil. Esta es información cruda, sin seleccionar; años y años de escuchas telefónicas. En los pasillos de Comodoro Py, Canicoba Corral aseguró ayer que ordenó el cese de la intervención a esas líneas debido a su estado público.
Es tarea de González el determinar qué surge de ese material enorme, al que Nisman señaló como prueba de su denuncia, junto con las declaraciones testimoniales del periodista José “Pepe” Eliaschev y el dirigente Luis D’Elía, y decenas de recortes periodísticos. Una vez que cuente con esos datos, los analizará junto al resto de la prueba con el objetivo de determinar si tiene o no relación con la causa de encubrimiento. En lo preliminar, entienden el hecho denunciado como diferente del que tiene en estudio Lijo desde 2006. Aunque la supuesta maniobra denunciada por Nisman comienza en 2011, la presentó ante quien investiga desde mucho antes. Cuando González determine esta cuestión, lo informará formalmente a Lijo, quien definirá si se queda con la investigación o la manda a sorteo.
LA FISCAL INVESTIGA A DIEGO LAGOMARSINO, UN TECNICO QUE TRABAJABA CON NISMAN
El colaborador que le prestó el arma
Fein analiza la actuación de Lagomarsino, aunque no se le imputa ningún delito. Figura como contratado por la fiscalía de Nisman desde 2007 y aún no se sabe qué función cumplía ni si tenía alguna relación con Stiuso o la Secretaría de Inteligencia.
Por Raúl Kollmann
Lagomarsino visitó a Nisman el sábado a las 20 y fue el último en verlo vivo
El hombre que le prestó el arma a Alberto Nisman el sábado a las 20, Diego Lagomarsino, es investigado por la fiscal Viviana Fein aunque hasta el momento “no se le imputa ningún delito”, según dijo ayer la funcionaria. Se trata de un hombre que ocupa una posición extraña. No es personal de la fiscalía, sino que está contratado y con un contrato de servicios inusualmente alto: 40 mil pesos por mes. Lagomarsino es técnico en electrónica y en informática y, según parece, una pieza de absoluta confianza de Nisman, con quien se veía a veces en la oficina y a veces en la casa. La gran duda es si Lagomarsino provenía de la Secretaría de Inteligencia, si en algún momento trabajó bajo la órbita de Antonio “Jaime” Stiuso o de otro agente, o si realizaba trabajos de análisis electrónicos e informáticos exclusivamente para Nisman vinculados con el caso AMIA.
Según los datos que ya están en el expediente, el técnico ingresó a la fiscalía en 2007 y durante estos siete años facturó como monotributista. Quienes conocen sobre contratos de locación de servicios prestados a una fiscalía afirman que éstos ya casi no existen y consideran que la cifra de 40 mil pesos es sideral, lo que marca que la relación entre Lagomarsino y Nisman es de interés para la causa. “Usted piense que esa cifra es más de lo que gana un secretario letrado de la fiscalía, lo que indica que ese contrato no es lo que aparenta ser”, le dijo a este diario un fiscal con veinte años de antigüedad. La razón básica del ojo que Fein le pone al técnico es que fue la última persona que vio con vida a Nisman y que, además, es quien entregó el arma que produjo la muerte del fiscal en el mediodía del domingo. Su paso por Le Parc, a las 20 del sábado, está registrado en la seguridad.
Tras su declaración el lunes, Lagomarsino pidió protección y dicen que fue alojado en un hotel. De todas maneras, su testimonio marca un punto clave de la causa: que la pistola Bersa calibre 22, número 88.821, que mató a Nisman fue pedida por el fiscal a Lagomarsino. Según el técnico, Nisman le pidió prestada la Bersa por razones de seguridad. Parece una movida extraña por varias razones: Nisman tenía dos armas inscriptas en el Renar a su nombre; es poco calibre para un problema de seguridad; tenía una enorme custodia a la que no le pidió medidas especiales; y la semana pasada, el propio Nisman contó que Procuración le había ofrecido mayor custodia y él la rechazó.
En todo caso, habrá que ver cuál era exactamente el papel de Lagomarsino, con semejante sueldo mensual, escasa asistencia a la fiscalía misma y sin que quede claro cuál era su trabajo fuera de la sede de la fiscalía. Tal vez se trataba de análisis de entrecruzamientos de llamados o de informes de inteligencia encriptados. Tal vez participaba del trabajo en escuchas telefónicas que nutrieron la denuncia que Nisman presentó el 12 de enero.
Y habrá que ver también cuál es el origen y cuáles los vínculos de Lagomarsino. Están los que sugieren que provenía de la SI, pero es algo que habrá que comprobar. Era archiconocida, hecha pública por él mismo, la estrecha relación entre Nisman y Stiuso.
Seguramente en los próximos días estos temas podrían esclarecerse en la investigación de la fiscal Viviana Fein y la jueza Fabiana Palmaghini. Ellas ya tienen acceso al celular y a las computadoras del fiscal, algo en lo que trabajaban ayer peritos de la Policía Federal con funcionarios tanto de la fiscalía como del juzgado.
LA JUEZA PALMAGHINI EN LAS REDES SOCIALES
Con el insulto fácil
La jueza Fabiana Palmaghini, que desde ayer está a cargo de la investigación de la muerte del fiscal Alberto Nisman, tuvo que dedicar un rato de su jornada de ayer, quizá la más relevante de su carrera judicial, a borrar su perfil de Facebook: es que allí había publicado varios comentarios de carácter fuertemente crítico hacia el gobierno nacional, en algunos casos utilizando lenguaje soez, lo que provocó malestar en algunos sectores del kirchnerismo.
Por ejemplo, el 11 de octubre de 2012 publicó con el título “Para mí que toma grappa” una nota del diario La Nación sobre el 7D (el día en que vencía el plazo determinado por la Corte Suprema de Justicia para la medida cautelar que protegía al Grupo Clarín) en el que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner comparaba esa fecha con el Día Internacional de los Derechos Humanos.
Catorce días más tarde, comentando una nota del mismo medio sobre refacciones que se realizaron en la Casa Rosada debido a ruidos que molestaban en el despacho presidencial, volvió a criticar a CFK: “Los golpes a las milanesas le impiden trabajar... que se dé una vueltita por Plaza Lavalle para saber lo que es laburar con ruido cada vez que hay una manifestación. Yo estoy convencida que todos los días nos toman por pelotudos”, posteó.
El tema de las refacciones evidentemente la tenía preocupada a la jueza Palmaghini. Ese mismo día volvió a criticar los cambios realizados en la sede de gobierno, pero en esta ocasión se refirió a los sanitarios: “Yo no tengo un baño de tantos metros cuadrados, ni necesito apoyar el orto en mármol de Carrara... parece que a estos se les paspa el culo si apoyan en una tabla normal... así de nacionales y populares son”, escribió, con sutileza, la magistrada.
Este no es el primer caso de relevancia pública en el que actúa Palmaghini. Como jueza de instrucción intervino en la investigación de las muertes de Lourdes Di Natale, la ex secretaria de Emir Yoma que acusó a su ex jefe en el marco de la causa por contrabando de armas a Croacia y Ecuador, y del periodista Juan Castro. Dos casos de aparentes suicidios en contextos dudosos.
En las últimas elecciones de jueces para el Consejo de la Magistratura, Palmaghini formó parte de la lista Compromiso Judicial, ferviente opositora al Gobierno, y dentro de la “familia” tribunalicia tiene vínculos con el juez de la Cámara del Crimen Mario Filozof (de quien fue secretaria letrada). Según afirman en Tribunales, este juez mantiene lazos cordiales con el lobbista judicial Javier Fernández, hombre cercano al ex director operativo de la SI, Antonio Stiuso.
La foto y la nota
Berni arribó al edificio de Puerto Madero después de la medianoche del domingo. Para entonces, los custodios de Nisman y los familiares que estaban en el lugar ya sabían que el fiscal estaba muerto en el baño: lo confirmó un médico de emergencias que asistió luego de un llamado de la madre de Nisman, pero ella ya lo había advertido al ingresar y encontrar el cuerpo desplomado contra la puerta del baño en un charco de sangre ya seca, según pudo averiguar Página/12. Fue en ese momento que se dio aviso a las fuerzas de seguridad por una doble vía: el personal de custodia, de la Policía Federal, por un lado, y el médico, que notificó a Prefectura. Así se enteró Berni del episodio y, tras informar a la Presidenta, se dirigió al lugar de los hechos.
Su presencia despertó suspicacias de la oposición: la diputada del PRO Patricia Bullrich anticipó que citará al Congreso a Berni para que “explique su actuación en el departamento del fiscal Alberto Nisman en la noche del domingo, antes de que llegue la fiscal Viviana Fein, que quedó a cargo de la investigación de la muerte”. Para la legisladora, “el secretario de Seguridad no puede tener una visión previa respecto del cuerpo” y Berni “se excedió en sus funciones”. Además de sus declaraciones periodísticas, publicó en Twitter una serie de preguntas dirigidas al funcionario sobre su labor.
Un rato más tarde, Berni salió en varios canales de televisión para responder a estos cuestionamientos: aseguró que al ingresar al departamento fue “muy cuidadoso” para no comprometer ninguna evidencia y que no pasó “a ningún lugar más allá del pasillo o la cocina, que es donde estaban los familiares” y que “únicamente” se asomó al baño, donde se encontraba el cuerpo, “por pedido de la fiscal” Fein, una vez que ella llegó al lugar de los hechos. Además, aseguró, dispuso medidas para que “nadie ingresara y tocara ninguno de los papeles personales que el doctor tenía sobre la mesa”.
La fiscal Fein y el juez Manuel De Campos llegaron un rato después que Berni. Para entonces, la puerta del baño estaba entreabierta, porque el médico de emergencias ya había intentado ingresar para comprobar la muerte de Nisman, cuyo cuerpo estaba apoyado contra la puerta, dificultando su apertura. Según relató Berni, primero se introdujo una cámara de fotos para dejar registro de la escena, y luego recién se procedió a abrir y acceder a la escena. Primero entraron la fiscal y la policía. Luego, Fein invitó al funcionario a observar la escena.
Respecto de la investigación, el secretario de Seguridad dijo que será una pesquisa “larga”, pero respaldó el trabajo que realizó hasta ahora la fiscal Fein. También relativizó la pericia que dio negativo sobre restos de pólvora en las manos de Nisman: “Hay un factor que a mí me queda la duda: digamos que por lo menos hubo un médico, antes de que se hicieran las pericias, que por ahí, al momento de constatar la muerte, le tocó la mano”, y ése puede ser uno de los “varios factores por los que puede dar negativo esta prueba a pesar de haber disparado el arma”.
De todas formas llamó al Poder Judicial “a emplear la mayor fuerza investigativa para descartar todo tipo de hipótesis: si fue un suicidio, un suicidio inducido o un homicidio” porque “los ciudadanos tienen que estar seguros de que no hay puntos negros en la investigación”. Y agregó: “Me parece que el caso se debe cerrar solamente cuando se disipen todas las incertidumbres que hay. Y hay muchas incertidumbres abiertas”.
“Creo que lo más importante es advertir que se intenta hacer con el juicio de encubrimiento lo que se hizo con el juicio principal 21 años atrás: desviar, mentir, tapar, confundir”, insistió ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a través de su cuenta en la red social Facebook sobre el juicio que, en principio, tiene fecha de inicio para el próximo mes de junio. “Se descubrirá a los autores del atentado cuando se sepa quiénes los encubrieron. Porque los delitos no tienen razones, sólo tienen móviles, y en Argentina todavía debemos explicar lo más obvio y simple”, agregó la jefa del Estado haciendo foco en la importancia real de la realización y el resultado del juicio.
“Repito, curiosa y sugestivamente se intenta convertir, 21 años más tarde, en encubridores por tratar de que se le pueda tomar declaración a los imputados iraníes mediante un tratado internacional aprobado por Ley del Congreso”, escribió Fernández de Kirchner defendiendo la iniciativa del Poder Ejecutivo que fue ratificada por el Parlamento para intentar destrabar la investigación de la causa AMIA. Las redes sociales fueron el canal elegido por la Presidenta para comunicar su opinión sobre la aparición del fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, muerto en su casa con un disparo en la cabeza el día que debía acudir al Congreso para exponer la denuncia que presentó contra Fernández de Kirchner bajo la acusación de encubrir a los iraníes acusados por la voladura de la AMIA. Además Nisman apuntó contra el canciller Héctor Timerman, el diputado Andrés Larroque y los dirigentes Luis D’Elía, de la agrupación Miles, y Fernando Esteche, de Quebracho.
Nisman la fundamentó la acusación en escuchas telefónicas que, según declaró a los medios, fueron encontradas de casualidad en teléfonos que habían sido intervenidos por la solicitud del juez Roberto Canicoba Corral, que está a cargo de la causa. Allí, D’Elía y Esteche supuestamente negociaban con espías y políticos iraníes intensificar el comercio bilateral a cambio de la baja de los alertas rojos de Interpol que pesaban contra los acusados de la voladura de la AMIA.
Fernández de Kirchner ya había publicado su posición frente a la muerte de Nisman y su denuncia por encubrimiento contra su gobierno. “¿Qué fue lo que llevó a una persona a tomar la terrible decisión de quitarse la vida?”, se había preguntado la Presidenta en el comienzo del texto que publicó el lunes, en el que también explicó que la aparición del fiscal sin vida le había provocado “primero estupor y después, interrogantes”. A su vez, hizo un repaso cronológico desde el atentado el 18 de julio de 1994, cuando era diputada provincial en Santa Cruz, hasta llegar a su participación como legisladora nacional en la Comisión Bicameral de Seguimiento de los atentados a la embajada y la AMIA, poniendo de manifiesto su acabado conocimiento del tema a través de casi toda su carrera legislativa.
Cristina Fernández de Kirchner reiteró la carta publicada anteayer, en la que expresó sus impresiones tras la muerte del fiscal federal Alberto Nisman, hallado muerto de un disparo en la cabeza el domingo por la noche en su departamento de Puerto Madero. En la nueva publicación sigue la línea de la carta inicial pero desarrolla algunos puntos, fundamentalmente en los que plantea la necesidad de descubrir el velo del encubrimiento en el primer juicio en relación con la causa que investiga el atentado a la sede de la AMIA ocurrido el 18 de julio de 1994, y que ocasionó la muerte de 85 personas.
“En el caso del ¿suicidio? del fiscal de la causa AMIA, no sólo hay estupor e interrogantes, sino que además una historia demasiada larga y dura, demasiado pesada, demasiado dura, y por sobre todas las cosas, muy sórdida”, apuntó la jefa del Estado en su muro. Como una continuación de la carta que ya había publicado el lunes, señaló que “hoy, más que nunca, no se debe permitir que una vez más se intente hacer con el juicio de encubrimiento lo que ya se hizo con la causa principal”. En su nueva publicación en Facebook, afirmó también que “se descubrirá a los autores del atentado cuando se sepa quiénes los encubrieron. Porque los delitos no tienen razones, sólo tienen móviles, y en Argentina todavía debemos explicar lo más obvio y simple”.
“Creo que lo más importante es advertir que se intenta hacer con el juicio de encubrimiento lo que se hizo con el juicio principal 21 años atrás: desviar, mentir, tapar, confundir”, reiteró la mandataria haciendo pie en la importancia del juicio por encubrimiento que se iniciará en junio y que tiene entre los acusados a los fiscales y el juez del caso, al ex presidente Carlos Menem, el entonces secretario de Inteligencia del Estado, Hugo Anzorreguy, y a Jorge “Fino” Palacios, designado por el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, como el primer jefe de la Policía Metropolitana.
Comunicado de Clarín
El vicepresidente de la DAIA, Waldo Wolff, difundió una foto que le envió el fiscal Alberto Nisman el sábado, en la que se ven papeles, carpetas y resaltadores amarillos. “Le escribí para consultarle sobre quién debía levantar el secreto de sumario sobre los servicios de inteligencia. Me respondió que lo tenía que hacer el secretario de Inteligencia y me envió una foto del escritorio en el que trabajaba”. En tanto, el ex titular de DAIA Jorge Kirszenbaum contó que en el departamento se encontró una nota dirigida a la empleada doméstica con indicaciones sobre “alguna compra para el lunes”.
EL SECRETARIO DE SEGURIDAD DIJO QUE BUSCO GARANTIZAR LOS PROTOCOLOS
El rol de Berni en la escena
En respuesta a acusaciones opositoras, Berni aseguró que “para no contaminar” el lugar fue “muy cuidadoso” y no entró al baño donde fue hallado Nisman ni a la sala donde estaban sus documentos de trabajo.
Por Nicolás Lantos
La oposición quiere citar al secretario de Seguridad en el Congreso.
Imagen: DyN
El secretario de Seguridad, Sergio Berni, justificó su presencia en el lugar de la muerte del fiscal Alberto Nisman para “garantizar que se pongan en marcha todos los protocolos” y aseguró que “para no contaminar” la escena no estuvo en el baño donde se encontró el cuerpo sin vida ni en la sala donde se hallaban los documentos de trabajo de la denuncia contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA. Las explicaciones de Berni fueron en respuesta a dichos de la diputada del PRO Patricia Bullrich, que lo acusó de entorpecer la investigación.Berni arribó al edificio de Puerto Madero después de la medianoche del domingo. Para entonces, los custodios de Nisman y los familiares que estaban en el lugar ya sabían que el fiscal estaba muerto en el baño: lo confirmó un médico de emergencias que asistió luego de un llamado de la madre de Nisman, pero ella ya lo había advertido al ingresar y encontrar el cuerpo desplomado contra la puerta del baño en un charco de sangre ya seca, según pudo averiguar Página/12. Fue en ese momento que se dio aviso a las fuerzas de seguridad por una doble vía: el personal de custodia, de la Policía Federal, por un lado, y el médico, que notificó a Prefectura. Así se enteró Berni del episodio y, tras informar a la Presidenta, se dirigió al lugar de los hechos.
Su presencia despertó suspicacias de la oposición: la diputada del PRO Patricia Bullrich anticipó que citará al Congreso a Berni para que “explique su actuación en el departamento del fiscal Alberto Nisman en la noche del domingo, antes de que llegue la fiscal Viviana Fein, que quedó a cargo de la investigación de la muerte”. Para la legisladora, “el secretario de Seguridad no puede tener una visión previa respecto del cuerpo” y Berni “se excedió en sus funciones”. Además de sus declaraciones periodísticas, publicó en Twitter una serie de preguntas dirigidas al funcionario sobre su labor.
Un rato más tarde, Berni salió en varios canales de televisión para responder a estos cuestionamientos: aseguró que al ingresar al departamento fue “muy cuidadoso” para no comprometer ninguna evidencia y que no pasó “a ningún lugar más allá del pasillo o la cocina, que es donde estaban los familiares” y que “únicamente” se asomó al baño, donde se encontraba el cuerpo, “por pedido de la fiscal” Fein, una vez que ella llegó al lugar de los hechos. Además, aseguró, dispuso medidas para que “nadie ingresara y tocara ninguno de los papeles personales que el doctor tenía sobre la mesa”.
La fiscal Fein y el juez Manuel De Campos llegaron un rato después que Berni. Para entonces, la puerta del baño estaba entreabierta, porque el médico de emergencias ya había intentado ingresar para comprobar la muerte de Nisman, cuyo cuerpo estaba apoyado contra la puerta, dificultando su apertura. Según relató Berni, primero se introdujo una cámara de fotos para dejar registro de la escena, y luego recién se procedió a abrir y acceder a la escena. Primero entraron la fiscal y la policía. Luego, Fein invitó al funcionario a observar la escena.
Respecto de la investigación, el secretario de Seguridad dijo que será una pesquisa “larga”, pero respaldó el trabajo que realizó hasta ahora la fiscal Fein. También relativizó la pericia que dio negativo sobre restos de pólvora en las manos de Nisman: “Hay un factor que a mí me queda la duda: digamos que por lo menos hubo un médico, antes de que se hicieran las pericias, que por ahí, al momento de constatar la muerte, le tocó la mano”, y ése puede ser uno de los “varios factores por los que puede dar negativo esta prueba a pesar de haber disparado el arma”.
De todas formas llamó al Poder Judicial “a emplear la mayor fuerza investigativa para descartar todo tipo de hipótesis: si fue un suicidio, un suicidio inducido o un homicidio” porque “los ciudadanos tienen que estar seguros de que no hay puntos negros en la investigación”. Y agregó: “Me parece que el caso se debe cerrar solamente cuando se disipen todas las incertidumbres que hay. Y hay muchas incertidumbres abiertas”.
LA PRESIDENTA VOLVIO A RELACIONAR LA MUERTE DE NISMAN CON EL EJE DE LA CAUSA AMIA
“Desviar, mentir, tapar, confundir”
Cristina Kirchner advirtió que “se intenta hacer con el juicio de encubrimiento lo que se hizo con el juicio principal 21 años atrás”. En una nueva publicación en Facebook, recordó que “en Argentina todavía debemos explicar lo más obvio y simple”.
La Presidenta señaló que “los delitos no tienen razones, sólo tienen móviles”.
Imagen: Leandro Teysseire
“Repito, curiosa y sugestivamente se intenta convertir, 21 años más tarde, en encubridores por tratar de que se le pueda tomar declaración a los imputados iraníes mediante un tratado internacional aprobado por Ley del Congreso”, escribió Fernández de Kirchner defendiendo la iniciativa del Poder Ejecutivo que fue ratificada por el Parlamento para intentar destrabar la investigación de la causa AMIA. Las redes sociales fueron el canal elegido por la Presidenta para comunicar su opinión sobre la aparición del fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, muerto en su casa con un disparo en la cabeza el día que debía acudir al Congreso para exponer la denuncia que presentó contra Fernández de Kirchner bajo la acusación de encubrir a los iraníes acusados por la voladura de la AMIA. Además Nisman apuntó contra el canciller Héctor Timerman, el diputado Andrés Larroque y los dirigentes Luis D’Elía, de la agrupación Miles, y Fernando Esteche, de Quebracho.
Nisman la fundamentó la acusación en escuchas telefónicas que, según declaró a los medios, fueron encontradas de casualidad en teléfonos que habían sido intervenidos por la solicitud del juez Roberto Canicoba Corral, que está a cargo de la causa. Allí, D’Elía y Esteche supuestamente negociaban con espías y políticos iraníes intensificar el comercio bilateral a cambio de la baja de los alertas rojos de Interpol que pesaban contra los acusados de la voladura de la AMIA.
Fernández de Kirchner ya había publicado su posición frente a la muerte de Nisman y su denuncia por encubrimiento contra su gobierno. “¿Qué fue lo que llevó a una persona a tomar la terrible decisión de quitarse la vida?”, se había preguntado la Presidenta en el comienzo del texto que publicó el lunes, en el que también explicó que la aparición del fiscal sin vida le había provocado “primero estupor y después, interrogantes”. A su vez, hizo un repaso cronológico desde el atentado el 18 de julio de 1994, cuando era diputada provincial en Santa Cruz, hasta llegar a su participación como legisladora nacional en la Comisión Bicameral de Seguimiento de los atentados a la embajada y la AMIA, poniendo de manifiesto su acabado conocimiento del tema a través de casi toda su carrera legislativa.
Cristina Fernández de Kirchner reiteró la carta publicada anteayer, en la que expresó sus impresiones tras la muerte del fiscal federal Alberto Nisman, hallado muerto de un disparo en la cabeza el domingo por la noche en su departamento de Puerto Madero. En la nueva publicación sigue la línea de la carta inicial pero desarrolla algunos puntos, fundamentalmente en los que plantea la necesidad de descubrir el velo del encubrimiento en el primer juicio en relación con la causa que investiga el atentado a la sede de la AMIA ocurrido el 18 de julio de 1994, y que ocasionó la muerte de 85 personas.
“En el caso del ¿suicidio? del fiscal de la causa AMIA, no sólo hay estupor e interrogantes, sino que además una historia demasiada larga y dura, demasiado pesada, demasiado dura, y por sobre todas las cosas, muy sórdida”, apuntó la jefa del Estado en su muro. Como una continuación de la carta que ya había publicado el lunes, señaló que “hoy, más que nunca, no se debe permitir que una vez más se intente hacer con el juicio de encubrimiento lo que ya se hizo con la causa principal”. En su nueva publicación en Facebook, afirmó también que “se descubrirá a los autores del atentado cuando se sepa quiénes los encubrieron. Porque los delitos no tienen razones, sólo tienen móviles, y en Argentina todavía debemos explicar lo más obvio y simple”.
“Creo que lo más importante es advertir que se intenta hacer con el juicio de encubrimiento lo que se hizo con el juicio principal 21 años atrás: desviar, mentir, tapar, confundir”, reiteró la mandataria haciendo pie en la importancia del juicio por encubrimiento que se iniciará en junio y que tiene entre los acusados a los fiscales y el juez del caso, al ex presidente Carlos Menem, el entonces secretario de Inteligencia del Estado, Hugo Anzorreguy, y a Jorge “Fino” Palacios, designado por el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, como el primer jefe de la Policía Metropolitana.
Comunicado de Clarín
En un comunicado, el Grupo Clarín consideró que “ofende la inteligencia” que “se intente vincular” a esa empresa “con un supuesto clima de presión que habría vivido el fiscal” Alberto Nisman. Según Clarín, “fue todo el aparato de comunicación del Gobierno el que estigmatizó al fiscal y lo acusó de las peores conductas. Que frente a eso se pretenda culpabilizar a los medios que justamente le dieron espacio al Dr. Nisman para difundir su trabajo es de una aberración pocas veces vista. Otra vez el relato ha superado todos los límites en su intento por culpar al periodismo de todo lo que el Gobierno no sabe o no quiere explicar”.
Fuente:Pagina12
Visión 7 - Verbitsky: "Hay una relación promiscua entre jueces y servicios de inteligencia"
Envío:Ana Testa
IMAGENES DEL CACEROLAZO DE LA GUSANERA ARGENTINA EN PLAZA DE MAYO
20 enero 2016
Resentidos hasta la médula, revanchistas recalcitrantes , amigos nostálgicos de los milicos de la dictadura, sujetos y sujetas salidas de una caja de odios y comportamientos repugnantes, herederos de aquellos que con estos mismos gestos dieron luz verde en 1976 para que miles de personas (30 mil para ser exactos) fueran secuestrados, desaparecidos y asesinados.
Se dicen "demócratas" y harían lo posible por matarnos a todos los que no pensamos como ellos.
SON HIJOS Y NIETOS de aquellos que en 1955 bombardearon esa misma Plaza de Mayo en nombre de "Cristo Rey". SON HIJOS Y NIETOS de aquellos que cuando EVA PERÓN padecía en su lecho de enferma, pocas horas antes de morir, salieron a pintar "VIVA EL CÁNCER".
ELLOS Y ELLAS SON LOS QUE HOY VENERAN AL SÚBDITO DE LA EMBAJADA NORTEAMERICANA Y EL MOSSAD ISRAELÍ, EL RECIENTEMENTE FALLECIDO FISCAL ALBERTO NISMAN.
¿De qué material está hecha esta gente, que pueden ser vecinos nuestros, colegas de trabajo e incluso seguidores del mismo club fútbol que cualquiera de nosotros?
¡¡¡ CUIDADO, ANDAN SUELTOS!!!
Imágenes obtenidas por los colegas del MOVIMIENTO DE FOTÓGRAFXS ARGENTINOS INDEPENDIENTES AUTOCONVOCADXS
Envío:ResumenLatinoamericano
20 enero 2016
Resentidos hasta la médula, revanchistas recalcitrantes , amigos nostálgicos de los milicos de la dictadura, sujetos y sujetas salidas de una caja de odios y comportamientos repugnantes, herederos de aquellos que con estos mismos gestos dieron luz verde en 1976 para que miles de personas (30 mil para ser exactos) fueran secuestrados, desaparecidos y asesinados.
Se dicen "demócratas" y harían lo posible por matarnos a todos los que no pensamos como ellos.
SON HIJOS Y NIETOS de aquellos que en 1955 bombardearon esa misma Plaza de Mayo en nombre de "Cristo Rey". SON HIJOS Y NIETOS de aquellos que cuando EVA PERÓN padecía en su lecho de enferma, pocas horas antes de morir, salieron a pintar "VIVA EL CÁNCER".
ELLOS Y ELLAS SON LOS QUE HOY VENERAN AL SÚBDITO DE LA EMBAJADA NORTEAMERICANA Y EL MOSSAD ISRAELÍ, EL RECIENTEMENTE FALLECIDO FISCAL ALBERTO NISMAN.
¿De qué material está hecha esta gente, que pueden ser vecinos nuestros, colegas de trabajo e incluso seguidores del mismo club fútbol que cualquiera de nosotros?
¡¡¡ CUIDADO, ANDAN SUELTOS!!!
Imágenes obtenidas por los colegas del MOVIMIENTO DE FOTÓGRAFXS ARGENTINOS INDEPENDIENTES AUTOCONVOCADXS
Envío:ResumenLatinoamericano




























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