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8 de enero de 2015
MILANI: LA AUDIENCIA PASÓ PARA EL VIERNES A LAS 10.
JUSTICIA FEDERAL | CAUSA “LEDO”
Puede que Milani no sea indagado hasta agosto
La resolución de los planteos que articuló la defensa del jefe del Ejército supone un trámite judicial capaz de prolongarse durante meses
EN LOS TRIBUNALES FEDERALES. Milani vino a la capital para ponerse a disposición del juez N°1 en julio de 2014. la gaceta / foto de josé inesta
El mismo día que el fiscal federal N°1, Carlos Brito, imputó a César Milani, jefe del Ejército, la supuesta comisión de delitos relativos a la desaparición del conscripto Alberto Ledo y solicitó a Daniel Bejas, juez federal N°1, que indague al militar, la defensa del imputado pidió al magistrado que separe a Brito de la causa. Esa recusación “por temor de falta de objetividad” ralentiza el trámite de la investigación penal puesto que el magistrado ha de resolver primero si aparta o no al fiscal. En paralelo, Bejas ha de definir otro planteo formulado por Milani para excluir de la causa una prueba decisiva: la copia del legajo de la deserción de Ledo. Todo ello expone al caso a un trámite susceptible de prolongarse más allá de las elecciones primarias de agosto.
La recusación ya acarreó la postergación de la audiencia con el Ministerio Público y la defensa prevista en el Código Procesal Penal de la Nación en vigor. Ese acto iba a ser sustanciado el 29 de diciembre, pero, una hora antes del comienzo, los defensores oficiales Adolfo Bertini y Manuel Bonnin solicitaron la postergación con el argumento de que deseaban ampliar los fundamentos de la recusación planteada el 22 de diciembre. A continuación, el juzgado a cargo de Bejas concedió plazo hasta ayer a los abogados de Milani para que presenten por escrito los hechos nuevos. Fuentes de la Justicia Federal informaron que la audiencia en cuestión, que habilita al magistrado para tomar una decisión sobre la recusación, tendrá lugar este viernes a partir de las 10.
Hasta un semestre o más
Cualquiera sea la posición que Bejas adopte respecto de la recusación, muy probablemente esta dé pie a un proceso de discusión arduo ante la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán.
El trámite en aquella instancia puede llegar a insumir varios meses y hasta un semestre o más, y aún es posible recurrir la eventual resolución del tribunal de alzada ante la Cámara Nacional de Casación Penal. A ello hay que añadir que si la Justicia Federal se pronuncia a favor de excluir a Brito, la causa pasará a la Fiscalía Federal N°2, que desde el 29 de diciembre encabeza Pablo Camuña. En esa hipótesis, es posible que el fiscal federal N°2 y ex fiscal ad hoc se excuse o sea recusado como consecuencia del conflicto que generó su dictamen favorable al archivo de la denuncia que vinculaba a Milani con el “Operativo Independencia” (por esa intervención, senadores de la UCR votaron en contra de la designación de Camuña).
El trámite de la causa respecto del pedido para que el jefe del Ejército sea citado a prestar declaración indagatoria no proseguirá hasta tanto no haya un fiscal “firme” y hasta tanto la Justicia no resuelva si excluye o no la prueba del legajo. El pronunciamiento de Bejas relativo a este asunto abre una etapa de apelación semejante a la descrita respecto de la recusación.
Ambos planteos guardan relación por cuanto Bertini y Bonnin alegaron que el “temor de falta de objetividad” de Brito proviene de la circunstancia de que este se valió de copias certificadas de la actuación que había instruido Milani ante la supuesta fuga de Ledo. “En definitiva, la investigación avanza sobre la base de copias simples cuyos originales no pueden ser ubicados ni, por consiguiente, puestos a la vista de la defensa”, dijeron en su momento Bertini, que desde el mes pasado es defensor oficial en propiedad, y Bonnin, que sigue siendo defensor ad hoc (nombrado provisoriamente y sin concurso). Ese mismo 22 de diciembre, Brito expresó que Ledo no desertó sino que fue secuestrado y, luego, asesinado. Según el fiscal, Milani habría intervenido en esos hechos cometidos durante la dictadura con el supuesto carácter de encubridor y de falsificador de documentos públicos. En virtud de las pruebas recolectadas, el representante del Ministerio Público dictaminó que correspondía indagar a Milani y ampliar el interrogatorio del ex capitán Esteban Sanguinetti, que está procesado -con resolución confirmada por la Cámara- por la presunta violación de los deberes a su cargo, y la probable comisión de la privación ilegítima de la libertad y del homicidio de Ledo. Fuente:LaGaceta
Rossi dice que la suerte del militar depende de Cristina
El ministro de Defensa defendió la designación del jefe del Ejército
El ministro de Defensa y precandidato presidencial del kirchnerismo, Agustín Rossi, dijo que el eventual desplazamiento de César Milani, jefe del Ejército, en el caso de que sea procesado en alguna causa por la supuesta violación de los derechos humanos será “decidido” por la presidenta Cristina Fernández, aunque aclaró que “la situación” judicial del general no se modificó.
“En este año y medio que llevo como ministro he aprendido que, en materia de defensa, las decisiones no se anuncian: se toman”, afirmó Rossi al respecto en una entrevista con radio Continental, según la agencia DyN. El funcionario agregó: “cuando enviamos los pliegos al Congreso aparecieron las objeciones en cuanto al nombramiento de Milani. Entonces estábamos al comienzo de la campaña electoral de 2013 y la Presidenta dijo al titular del bloque de senadores oficialistas que pospusiera el tratamiento hasta diciembre de ese año”.
Rossi recordó que, en julio de 2014, el Gobierno había impulsado la presentación voluntaria de Milani en la Justicia Federal de Tucumán, donde estaban radicadas las denuncias en su contra.“No hubo modificación de la situación procesal: el Senado aprobó el acuerdo (para el ascenso de Milani a teniente general) y estamos en la misma situación que en ese momento”.
El 22 de diciembre pasado, el fiscal Carlos Brito pidió la indagatoria de Milani en la causa que procura esclarecer la desaparición del conscripto Alberto Ledo ocurrida en 1976. Tras ese requerimiento, el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, sostuvo que Milani, “seguramente pasará a retiro” si “existiera algún elemento” para que se dicte un procesamiento en su contra en la causa de Ledo. Sobre esta apreciación del funcionario nacional, Rossi manifestó: “Aníbal dijo: ‘como senador, leí claramente el pliego de Milani y no encontré absolutamente ninguna causal de procesamiento’. Después hizo referencia a los supuestos del (almirante Jorge) Godoy y del (general Roberto) Bendini”. Godoy, a cargo de la Armada, y Bendini, al frente al Ejército, fueron pasados a retiro luego de que la Justicia los procesara en distintas causas judiciales.
Rossi defendió la decisión del kirchnerismo de ascender a Milani: “cuando llegué al Ministerio de Defensa, la Presidenta me dijo: ‘vamos a producir un cambio’ en la cúpulas de las tres fuerzas y en la jefatura del Estado Mayor Conjunto”. Según el funcionario, el criterio adoptado en el Ejército y la Armada fue reemplazar al primero por el segundo: “lo que es absolutamente natural. Milani era el subjefe del Ejército, no un teniente coronel desconocido que fuimos a buscar: además, había pasado tres ascensos en el Senado sin ningún tipo de inconvenientes de inconvenientes”. FuenteLaGaceta Miércoles 07 de enero de 2015
Designación
Milani eligió a un delfín por si tiene que irse Por Mariano De Vedia
Mientras la Justicia analiza en Tucumán el pedido para que sea citado a declarar en un caso de violación de los derechos humanos, el teniente general César Milani cuida sus espaldas en el Ejército. A fines de diciembre nombró subjefe de la fuerza a uno de sus principales lugartenientes, el general Gustavo Motta, que ha hecho su carrera bajo su sombra, en el área de inteligencia, y en su momento fue objetado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).
El relevo sorprendió en el ámbito castrense y se interpretó como una decisión de Milani destinada a colocar en la línea de sucesión del Ejército al general de su más estrecha confianza, ante la eventualidad de tener que dar un paso al costado si se complica su situación judicial. El propio ministro de Defensa, Agustín Rossi, dejó abierta ayer la puerta de un posible desplazamiento del hombre fuerte de la inteligencia militar, al señalar que "si en algún momento se decide tomar una decisión, lo resolverá la Presidenta". Motta, de 56 años, tenía a su cargo el manejo del presupuesto del Ejército y fue ascendido en los últimos días de diciembre a general de división, a pesar de las dudas planteadas por la UCR en la Comisión de Acuerdos del Senado, a raíz de las impugnaciones que el CELS había presentado en 2010, en ocasión de su promoción anterior a general de brigada. En ese momento, la organización de derechos humanos objetó que Motta había sido en 1995 instructor de la Escuela de las Américas, el polémico centro de adiestramiento militar de los Estados Unidos que formó camadas de oficiales que tuvieron participación en varias dictaduras de América latina. El CELS retiró las objeciones a Motta por considerar satisfactorias las explicaciones que dio la entonces ministra de Defensa, Nilda Garré, quien explicó que el militar nunca asumió la función de instructor, ya que a las pocas semanas, en marzo de 1995, fue destinado a participar en misiones de paz en las Naciones Unidas. La impugnación fue recreada el mes pasado por el senador Gerardo Morales (UCR-Jujuy) en la Comisión de Acuerdos, pero su titular, Rodolfo Urtubey (FPV-Salta), respondió que el CELS se había dado por satisfecho con la respuesta del Ministerio de Defensa. Su ascenso y posterior nombramiento fueron impulsados por el propio Milani, que lo puso en funciones dos días antes de Navidad en el Edificio Libertador. La reunión que el jefe del Ejército mantuvo anteayer en la Casa Rosada con el secretario legal y técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, alimentó rumores de que podría haber más cambios. Premio a la lealtad "Es el soldado más fiel de Milani", confió una fuente castrense a LA NACION. "Motta es su mano derecha y el más leal de los generales", añadió. La promoción del oficial más leal a Milani dejó en el camino al general de división Rubén Oscar Ferrari, que era subjefe del Ejército desde julio del año pasado. Si bien estaba alineado con el titular de la fuerza no formaba parte de su círculo más cercano. Ahora fue pasado a retiro, junto a otros once generales. El reacomodamiento de la conducción superior del Ejército comenzó a delinearse con los ascensos dispuestos por la Presidenta tras los acuerdos del Senado. De los siete militares ascendidos al grado de general de división, tres pertenecen a la especialidad de inteligencia, lo que profundiza el perfil que Milani le imprime a la conducción de la fuerza. Junto con Motta, que antes de conducir el área de planeamiento y presupuesto fue director general de Personal del Ejército, fueron promovidos los generales de brigada Sergio Marco Piaggi, que ocupa la jefatura de planeamiento estratégico en el Estado Mayor Conjunto, y Hugo Alejandro Bossert, a cargo de la I División de Ejército, en Curuzú Cuatiá. Ambos son de inteligencia. En diciembre, antes del recambio de Ferrari por Motta, Milani encabezó en Campo de Mayo la celebración del Día de la Inteligencia Militar. Ante su subordinados reivindicó el papel de esta especialidad en las Fuerzas Armadas, al señalar: "Inteligencia supo marcar un cambio de rumbo cultural superando la decadencia en que se encontraba. En el cono sur, Inteligencia del Ejército Argentino fue precursora de este cambio de paradigma, que se cimento en las variaciones en los empleos y en su modernización, lo que nos va a permitir bridar soluciones cuando la patria así lo requiera". ¿Primeros afuera? El ministro Rossi afirmó ayer que la situación procesal de Milani no se modificó, pero deslizó que ante un eventual procesamiento, la Presidenta podría tomar alguna decisión. Lo mismo dijo el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, el 24 de diciembre, cuando el jefe del Ejército ya había puesto en funciones a Motta. Rossi, además, consideró "natural" que "el primero sea reemplazado por el segundo", como ya ocurrió en el Ejército y en la Armada. "Milani era el segundo, el subjefe del Ejército. No era un teniente coronel que fuimos a buscar. Había pasado tres ascensos en el Senado sin inconvenientes." Pese a las objeciones iniciales del CELS, el general Motta ya pasó dos. EN LA LÍNEA DE SUCESIÓN
Gustavo C. Motta Subjefe del Ejército Grado: general de división Edad: 56 años Especialidad: inteligencia
Nacido en Córdoba, el 18 de noviembre de 1958, egresó del Colegio Militar en 1979. Integró la promoción 110, y fue compañero de los generales Marco Piaggi y Emilio Jorge Rodríguez, también ascendidos en diciembre a general de división. Se especializó en el área de inteligencia militar
Cuando el Senado trató su ascenso a general de brigada, en diciembre de 2010, el CELS objetó su participación como instructor en la Escuela de las Américas. La entonces ministra Nilda Garré dijo que nunca ejerció esa función, ya que se lo transfirió a otro destino
Es considerado el general más cercano a Milani, que lo designó subjefe del Ejército. Hasta el mes pasado manejaba el área de planeamiento y presupuesto en la fuerza
Con la colaboración de Gustavo Ybarra. Fuente:LaNacion Envío:AgnDDHH
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