23 de agosto de 2015

CUBA.

CUBA.
La mujer cubana en todos los frentes 
Por Amaya Saborit Alfonso / Resumen Latinoamericano/ 19 de Agosto 2015.- 

Con el ánimo de reconocer la inigualable labor de quienes protagonizan acciones a favor del progreso de la mujer cubana en la defensa de la obra revolucionaria, un grupo de compañeras y compañeros recibieron la Distinción 23 de agosto

Con el objetivo de reconocer la labor de quienes, desde diferentes sectores, protagonizan acciones a favor del progreso de la mujer cubana en la defensa de la obra revolucionaria, se entregó este miércoles, en el Salón de Protocolo El Laguito, la Distinción 23 de agosto a un total de 37 personas destacadas.

Conferida por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), y en ocasión de celebrar su aniversario 55, se otorgó la distinción a un grupo de compañeras y compañeros por su trayectoria laboral y social, sus valores éticos y revolucionarios, su actitud ejemplar en el ámbito político, jurídico, científico, productivo, artístico, cultural y deportivo, y “por acumular importantes méritos contribuyendo a enaltecer el papel de la mujer cubana”, refirió Arelys Santana Bello, segunda secretaria de esta organización.

José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido Comu­nis­ta de Cuba (PCC) y vicepresidente de los Con­sejos de Estado y de Ministros, señaló que la mujer cubana “se destaca, tiene que estar y está en todos los frentes de nuestro país”. 

“Ponerse a diferenciar es volver atrás y discriminarla. Ella puede hoy participar en todos los sectores y tareas de nuestra sociedad y está a la altura de cualquiera dentro de esos sectores”, insistió. Contamos con ministerios que tienen más mujeres que hombres y que, incluso, son dirigidos por féminas. “En el sistema judicial, por ejemplo, las mujeres fiscales son las que más abundan”.

Los problemas culturales que existían en el pasado y esas diferencias entre la labor que de­sempeñaban las féminas con respecto al quehacer de los hombres, quedaron atrás. “Determi­nados cargos todavía presentan limitaciones, pero muchas veces se trata de autolimitaciones, y que cada día disminuyen porque, en el presente, se ha crecido enormemente en impulso, participación, y en destaque de las mujeres en todas las actividades”. Machado subrayó el carácter rejuvenecedor de la organización, y enfatizó en que ha de continuar brindándose la atención necesaria, cambiándose los métodos acorde a los momentos que estamos viviendo, pero todo con la certeza y conciencia de que la base está y continuará “bien formada y enraizada”.

El acto fue presidido además por Teresa Amarelle Boué, miembro del Comité Central del Partido y secretaria general de la FMC.

Yunidis Castillo, múltiple campeona paralímpica y una de las federadas que recibió la distinción, expresó su orgullo por, desde su papel como atleta, poner en alto el nombre de la mujer cubana: “ejemplo de empeño, voluntad, y de saber crecerse ante las dificultades”. 

Olga Lidia Jones Morrinson, vicepresidenta del Tribunal Supremo Po­pu­lar, agregó que tiene el placer de trabajar en una institución en la que más del 80 % de los jueces son mujeres, lo cual ha otorgado un matiz diferente al trabajo de la judicatura cubana, y que no tendría la misma envergadura sin los aportes de la FMC y el empoderamiento que ha adquirido la mujer cubana con el paso del tiempo.

José Ramón Machado Ventura entregó la Distinción 23 de agosto a un grupo de compañeras y compañeros por su destacable trayectoria.
Foto: Anabel Díaz


CUBA
Deseo 
Por Silvio Rodriguez, Blog Segunda cita / 16 de agosto de 2015 .-

Escucharle decir a John Kerry que ya no somos rivales ni enemigos, sino simplemente vecinos, es fuerte. Juro que quisiera verlo así. Quisiera que Gandalf el blanco esgrimiera su bastón y de un golpe encantado borrara tantas oscuridades hechas y dichas, algunas demasiado recientemente. Pero no hay magos a la vista. Sólo la tierra yerma que medio siglo de fuego y demonios más bien han secado.

Quienes construyeron el cuidado discurso de Kerry saben que mis hijos sólo sabrán de Conrado Benítez y de Manuel Ascunce por las fotografías. O de Rolandito Valdivia y su cuatrobocas en Girón. Y no lo digo para caldear los ánimos o para encender algo que ya no brille con luz propia. Aquellos jóvenes que no pudieron llegar a mi edad, y muchos otros, están en mi memoria. Una memoria que se apagará conmigo, como tantas del siglo anterior, según la ley.

Quiero dejar escrito que fui un hombre de paz; que fui de los que quisieron que, más que vecinos, fuéramos amigos. La verdad es que siempre me sentí cercano al pueblo del norte, a sus escritores, a sus canciones, a su cine, a sus trabajadores; me indigné con su sur injusto y celebré todos sus progresos. A pesar de que, siendo casi un niño, tuve que aprender a manejar las armas para defenderme de sus políticos y de sus militares.

En mi país fui de los inconformes, de los que entendieron el compromiso con su Nación no siempre acatando, sino ejerciendo el derecho a expresar el parecer. Es lo que hago todavía.

Los pasos de acercamiento entre las dos naciones nos colocan ante un nuevo escenario y, además, la historia no se puede borrar. Tenemos cicatrices. Hay que reconocerlo. Todavía sangramos por algunas heridas abiertas que requieren sutura y tratamientos. Todo lo que hagamos en lo adelante, abrirá o cerrará esas lesiones. Todo lo que digamos provocará dolor o alivio.

Tratemos de hacernos el bien. Intentémoslo siempre.

A principios de los 70 garabateé unas palabritas. Después he vuelto a ellas, queriéndolas bien claras, pero todavía no sé si dicen todo lo que

Deseo
Deseo sobre todo
una quebrada
donde la tierra
cure espíritus,
un panteón natural
para sembrar los huesos.

Deseo una quebrada
donde los hijos corran,
como si retozaran
por estrellas.

Deseo ese lugar
sólo hasta el último momento
en que sea necesario.

Al segundo siguiente
podría empezar
el primer día del futuro.
Envío:ResumenLatinoamericano

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