21 de febrero de 2016

CHILE.

El Botón de Nácar: elogio de un magnífico documental y una reflexión necesaria sobre el regreso de los quintos centenarios
Miguel A. Jiménez 
Patricio Guzmán nos ha vuelto a sorprender con el segundo documental de lo que va a ser una trilogía sobre su país, Chile.
El director chileno continúa la senda iniciada enNostalgia de la Luz combinando el rigor histórico con la poética narrativa y visual. Si en el primer documental de la trilogia partía del desierto de Atacama, lugar privilegiado para observar las estrellas y los sueños truncados de una nación, El Botón de Nácar parte de los océanos y del agua como elementos fundamentales para la vida, en una nación que curiosamente da la espalda al mar a pesar de los miles de kilómetros de costa que posee. Queda ya construida así la primera metáfora. El relato sutil de Guzmán va mostrándonos el hilo de la memoria que une los diferentes agravios, las diferentes injusticias, las diferentes masacres. Un hilo que une el siglo XVI -cuando Magallanes y esa figura tan querida y reivindicada por el nacionalismo español como Elcano aparecieron por Tierra del Fuego engañando y secuestrando indios patagones- ,las sucesivas incursiones europeas en siglos posteriores, el genocidio definitivo de principios del siglo XX y el final de la experiencia de la Unidad Popular en un ejercicio de calculada crueldad. El principal valor de este documental está en que demuestra que las sucesivas violencias a través del tiempo son hijas de la misma soberbia colonial y de su herencia imperial vigente actualmente.

Patricio Guzmán sitúa el debate exactamente en donde debe ser ubicado: en la lucha por la narración histórica de los hechos sin ataduras eurocéntricas.

Conviene recordar esto, ahora que estamos próximos en Gipuzkoa a practicar otro ejercicio de paletismo intelectual con la celebración del V centenario de la circunnavegación de Juan Sebastián Elcano como modo de fomentar un modelo de turismo especulativo. Estos fastos, como bien lo sabemos por el año 1992, suelen detraer ingentes cantidades de dinero público para situarlos en la esfera de lo privado de múltiples maneras, dejando así un rastro de economías terciarizadas, empleos de baja calidad y parques temáticos de pésimo gusto. Los diseñadores de este evento nos harán pasar a Juan Sebastián Elcano como un audaz marinero y portador consciente ya, de la modernidad que de manera indirecta acarrearían los nuevos descubrimientos. Sin embargo, nada había en la mentalidad de Elcano de modernidad como bien lo demuestra el riguroso biografo Stefan Zweig al abordar la biografia de Magallanes, basándose en los escritos de Antonio Pigafetta, geógrafo y cronista de la expedición del portugués. Conspirador contra el propio Magallanes y ocultador de documentos para conseguir la gloria en exclusiva y el máximo lucro como recompensa imperial, no figuraría Elcano seguramente en ningún libro sobre vidas ejemplares.

Llegados a este punto cabría preguntarnos qué entendemos por modernidad en términos históricos y antropológicos. Sobre este tema también el documental El Botón de Nácarnos sitúa en las coordenadas correctas cuando Patricio Guzmán habla con el arqueólogo chileno Alfredo Prieto. Para este investigador los pobladores de la Patagonia fueron excelentes navegantes, de rápida movilidad y capaces de predecir el tiempo climatológico en un entorno muy cambiante. Curiosamente en los relatos conmemorativos, sólo los diferentes conquistadores son realzados como navegantes audaces y planificadores. Alfredo Prieto explica que los indios patagones “eran gente inteligentísima para resolver problemas cotidianos y para darle seguridad a los suyos, a sus seres queridos”. La verdad es que no se me ocurre una manera más sintética de definir la modernidad en términos culturales y prácticos, en un mundo en el que se reivindica sin descanso el pragmatismo como pauta de actuación en todos los ámbitos.

Cualquier intento de conmemorar acontecimientos como el viaje de circunnavegación de Elcano, debe de considerar y recoger, por un elemental sentido del rigor histórico, los efectos demoledores que tuvo la presencia europea para los pueblos originarios. Sólo entonces el relato histórico comenzará a estar centrado y completo.
fuente: Rebelión 


Ocho comuneros mapuche detenidos tras emboscada de la policía de Bachelet
2 Feb 13, 2016. 

Un violento operativo policial se realizó en el sector de Paillaco, comuna de Tirúa el pasado miércoles 10 de febrero.

En la acción participaron efectivos del GOPE e inteligencia de carabineros, los cuales emboscaron a comuneros del sector resultando 8 de ellos detenidos y con graves lesiones. 

El ataque policial comenzó a eso de las 10 de la mañana y duro al menos 6 horas y consistió en una emboscada con arboles cruzados en el camino publico en el sector de Paillaco el cual sorprendió a los peñis del sector cuando transitaban por el lugar.

Ademas de cortar el camino, la policía utilizo armamento 5,56 y 9 mm para inhabilitar los vehículos en que se trasladaban los comuneros, y para que estos evitaran la inminente detención.

Balas encontradas en el lugar de la emboscada disparadas por el GOPE 
Como consecuencias del operativo 8 comuneros fueron detenidos y torturados (los primeros detenidos fueron a las 10 AM) por mas de cuatro horas y no contento con eso, la policía quema dos de los cuatro vehículos en que se movilizaban los peñis y les incauto sus herramientas de trabajo: hachas, motosierras, picas, yugos, cadenas, entre otras cosas.

De acuerdo a datos entregados por los mismos comuneros, la policía mientras los tenia detenidos en el sector de Paillaco, les quito la ropa, los lanzaron a las zarzas , los pisotearon e incluso a algunos los rociaron con bencina.

Camioneta de uno de los comuneros detenidos quemada por Carabineros 
Luego fueron trasladado a un centro de detención ilegal que tiene carabineros en la zona. Se trata de la casa de Nelida Antilao. Quien hace tiempo viene siendo testigo protegido y por ende tiene resguardo policial.

Los detenidos Luis Alfredo Escobar Acuña, Jorge Antileo Catril, Herminio Ñeguey Ñeguey, Esteban Millanao Aguayo, Transito Millanao Ñancuil, Nelson Curihuinca Garcia, Ignacio Elieser Reinao Millahual, Rodrigo Ignacio Reinao Nahuelhual fueron formalizados por hurto de madera y porte ilegal de armas quedando los dos primeros en prisión preventiva en la cárcel de Lebu, en tanto, los otros seis recobraron su libertad, decretándose 3 meses de investigación.

La defensa anunció que solicitó a la fiscalía investigue el delito de apremios ilegítimos cometidos por Carabineros y por lo mismo se ofició al Instituto Nacional de Derechos Humanos investigue esta denuncia de torturas sufridas por los comuneros.

De acuerdo a información aparecida en el portal informativo Conectatv.cl (en facebook), se registraron duros enfrentamientos en la noche en el sector de Tranaquepe, especificamente en el lugar donde se encuentra el puesto policial donde fueron retenidos ilegalmente los peñis detenidos.

Al menos unos 30 Weichafes atacaron a carabineros, lo que se entiende como respuesta a la violenta emboscada realizada en la mañana. Rápida y dura fue el resultado de la reunión del intendente chileno en la región, Rodrigo Díaz con el Ministro del Interior Jorge Burgos y Carabineros en Santiago el pasado Lunes 08 del presente mes.

En dicho encuentro se determinaron las lineas de acción frente a los procesos de recuperación territorial que se llevan adelante en la zona contra las inversiones forestales. El ataque policial del Miércoles en Paillaco es una clara muestra de como accionara el gobierno chileno, pues dicho operativo fue para intentar contener y amedrentar el proceso de recuperación que se lleva adelante por las comunidades del sector contra Forestal Mininco.
Fuente: www.Araucotv.cl Imagen: Araucotv.cl 
Envío:ResumenLatinoamericano


Universidad de Chile desclasifica relevantes archivos que ayudarán a esclarecer la historia de atropellos a los DDHH entre 1973 y 1983
29/01/2016 
Por Felipe Reyes 

Se trata de una serie de legajos que se encontraban guardados, los que con su liberación permitirán construír una historia chilena más completa sobre los atropellos ocurridos en dictadura.

A contar del 1 de marzo la Universidad de Chile pondrá a disposición del público el Archivo Jurídico de la dictadura. Tal archivo contendrá documentos de entre 1973 a 1983, que desde enero son custodiados por el Archivo Central Andrés Bello; los informes podrán ser revisados por investigadores, académicos, estudiantes y público general.

El material consta de procedimientos administrativos cotidianos, actas de la Junta Directiva y de sumarios a los que se vieron sometidos integrantes de la comunidad universitaria.

El material y las posibilidades de investigación 
Uno de los trabajos que se realizarán con esta documentación estará a cargo de la directora Alterna de la Iniciativa Bicentenario Juan Gómez Millas, Loreto Rebolledo, proyecto que realizará con el apoyo de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones

La académica explorará "cómo la dictadura administrativamente abordó las ciencias sociales y las humanidades, cómo empezó una persecución que terminó en un deterioro de éstas, que no fue sólo a los estudiantes, sino que también a los profesores, lo que implicó un desmantelamiento de las disciplinas durante un buen tiempo".

Una de las formas de abordar este material es a través de un trabajo comparado con las experiencias en dictadura de otras universidades de América Latina, como es el caso de Argentina.

En este país el procedimiento administrativo no fue tal, pues los trabajadores que podrían haber recopilado información fueron expulsados de sus respectivos trabajos. Otra de las posibilidades que abre este material es que integrantes de la comunidad universitaria que vivieron este proceso puedan conocer la documentación que nunca vieron, información que es parte de su biografía, de su historia personal.

Los primeros pasos de la desclasificación 
El 11 de septiembre del 2015, en la conmemoración de los 42 años del Golpe de Estado, la Universidad de Chile dio el primer paso en la desclasificación de estos archivos de la Dirección Jurídica.

En dicha oportunidad, Alejandra Araya, directora del Archivo Central Andrés Bello, dio a conocer a la comunidad universitaria este proyecto de conservación y difusión de este material guardado por décadas en las bodegas de la universidad.

En la instancia, Claudio Nash, coordinador de la Cátedra de Derechos Humanos de la Universidad de Chile, señaló que este material es huella del proceso que vivió la universidad durante la dictadura.

"De todo ello quedó registro escrito. La represión al interior de la universidad tuvo pretensiones de legalidad y de eso dan cuenta los archivos de la dictadura", indicó sobre el valor de esta información

Reflexiones frente al anuncio
La subdirectora Nacional de Archivos de la DIBAM y directora del Archivo Nacional, Emma de Ramón, se refirió a la importancia para el aporte histórico del país esta desclasificación de los archivos.

"La universidad es un socio estratégico en la labor de entrar en la historia más cotidiana a partir de documentos oficiales. La Universidad de Chile también se abre a otra dimensión, pues pasa a ser un repositorio de las colecciones de algunos personajes notables como Neruda y Domeyko, a recibir estas nuevas fuentes de información que permiten reconstruir partes de la historia que de otra manera no podríamos reconstruir", comenta.

Finalmente se refirió a la relevancia en términos del periodo que cubren los archivos desclasificados.

"Revelan una dimensión distinta del maltrato, no solamente el detenido desaparecido, sino también el dolor de alguien que había trabajado o entrado a estudiar y finalmente, por cualquier razón que haya sido, terminaron separados de todo esto".

Para el destacado abogado de Derechos Humanos, Hernán Bosselin, la situación genera optimismo, pero, también debe ser vista con cautela.

"Yo pienso que lo mejor que debe proceder, junto con que la Universidad de Chile libere todos estos archivos, es que debiera de entregárselos a los Tribunales ordinarios de Justicia. De esta forma podría determinarse si es que se trata de alguna acción ilícita, ilegal, un delito o algo de otra naturaleza", comenta el abogado.

"Además, la misma Universidad, debería remitir todos estos archivos a la Contraloría General de la Republica para que ellos también realicen una investigación.

Ojala sea todo de forma ordenada, pues lo ideal es que tenga un ordenamiento para simplificar su funcionamiento", desarrolla.

Recalca la importancia de que los archivos lleguen, no únicamente al sector profesional y público, sino que también pasen por una revisión de estamentos formales.

Asegura que de esa forma se podrá destinar una correcta revisión, y sacar a la luz aquellos elementos que puedan servir para posibles investigaciones relacionadas con casos de Derechos Humanos que coincidan con las fechas.

"Se debe hacer el servicio completo, no por ser públicos van a quedar tirados en una oficina. La revisión previa permitirá que se esclarezcan, se ordenen para que así se entregue un servicio ordenado para facilitar posibles investigaciones", finaliza.

Los textos, que van desde expedientes sumarios hasta procedimientos administrativos cotidianos, fueron traspasados desde la Dirección Jurídica con el fin de ser resguardados, conservados y difundidos, a partir de su inclusión en la Colección Archivo Histórico de la Universidad de Chile.

El público universitario y general podrá acceder al material físico de esta colección realizando previamente una solicitud al correo archivo.central@uchile.cl, tal como se consultan las demás colecciones del acervo del Archivo Central Andrés Bello.

Para acceder a las digitalizaciones, la solicitud deberá hacerse a través de los procedimientos de la Ley de Transparencia.
Envío:AgnDDHH

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