9 de marzo de 2016

NEUQUÉN-CAUSA ESCUELITA IV: EN EL JUICIO REVELAN UN TELEGRAMA A VIDELA.

CAUSA LA ESCUELITA IV 
En el juicio revelan un telegrama a Videla 
Se lo envió la esposa de un secuestrado. Era técnico de YPF y nunca más apareció. Imágenes Inés Ragni en representación de las Madres de Plaza de Mayo de Neuquén presenció ayer la jornada del juicio por delitos de lesa humanidad.

Inés Ragni en representación de las Madres de Plaza de Mayo de Neuquén presenció ayer la jornada del juicio por delitos de lesa humanidad. 
Miércoles 9 Mar 2016
NEUQUÉN (AN).- "Era muy evidente que lo tenían ellos", dijo Susana Brescia al describir su periplo de búsqueda en cuarteles, comandos, juzgados, organismos nacionales e internacionales en procura de lograr saber el paradero de su marido, Rodolfo Marinoni. Marinoni era técnico de YPF y fue secuestrado de su casa en Huincul en horas de la madrugada del 29 de septiembre de 1977.

Vio salir de la habitación a su marido y luego cómo se lo llevaban en un auto oscuro por detrás de su vivienda, y nunca más supo de él. Brescia era médica en el hospital y se enteró que esa madrugada se llevaron también al esposo de la odontóloga del nosocomio, Horacio Girardello, geólogo ypefiano.

Hizo denuncias en juzgados locales, gestiones en el Ministerio del Interior, en la OEA, ante la Comisión Interamericana, en juzgados federales y provinciales; les envió una nota "explicándoles lo que había pasado en mi casa y lo que pasaba en la Argentina" a sus 30 compañeros de especialización médica en el exterior y no escatimó esfuerzos en apelar a todo lo imaginable, incluido el envío de un telegrama al dictador Jorge Videla, enviado desde la estafeta de Cutral Co para estupor de los empleados.

"¿Qué, está prohibido enviarle un telegrama al presidente?", recordó Brescia que les dijo y, ante la negativa, el envío salió hacia Balcarce 50.

La nota en la que dio cuenta del secuestro, indicó que había realizado todas consultas ante las fuerzas nacionales, regionales y locales, por lo que pedía "su intervención en resguardo de su integridad física y jurídica".

Describió cómo en el Comando o en diferentes instancias a las que acudió durante varios años sostenían que habían sido los mismos amigos de él de alguna organización clandestina.

"Esa madrugada antes de entrar a mi casa, el vecino (contiguo a su casa) llegó tarde y tres encapuchados lo asaltaron y le preguntaron el nombre; luego lo soltaron cuando se enteraron que no era Marinoni.

Entonces le dije cómo justificaba que sus amigos no lo conocieran; y entonces se justificaban y me decían: bueno, en la oscuridad cualquiera se confunde".

Al terminar un extenso y pormenorizado testimonio tuvo una petición para los jueces: que los responsables no sólo sean juzgados por la privación ilegal de la libertad sino por homicidio.

"Por las atrocidades que cometieron, por eso nunca nos dieron otra explicación; por eso mantienen un pacto de silencio que es el peor de los pactos; en nombre mío y de mi hija que no se acuerda de su padre para que este tribunal le pueda decir que a Rodolfo Marinoni lo mataron".
Fuente:RioNegro.com.ar

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