Por Mario Hernandez / Resumen Latinoamericano/ 16 de Abril 2015.-
Entrevista con Claudio Katz, integrante de Economistas de Izquierda (EDI), donde presenta como esta constituido el gobierno que encabeza Mauricio Macri a partir de los Panama Papers.
-¿Cómo afecta el escándalo de los Panamá Papers al presidente Macri?
-Estalló el escándalo que faltaba para saber quién es Macri. No solo es el gobierno del ajuste, sino que también es un campeón de la corrupción, figura con otros presidentes en compañías anotadas en paraísos fiscales, no una sino en dos. Y jamás se constituye una empresa de ésas para algo lícito, siempre es para evadir impuestos, para fugar capital, como mínimo.
El estudio que patrocinó la empresa Mossack Fonseca es el mayor de lavado de dinero del mundo, están involucrados todos los casos de corrupción, el Lava Jato de Brasil, el ocultamiento de los bienes de la familia real de España, y no es extraño que el grupo Macri esté en eso porque hizo todos los negocios sucios que se pueden hacer con el Estado desde hace décadas.
Miembro privilegiado de la patria contratista, de la estatización de la deuda, de la pesificación asimétrica, incluso fueron procesados por evasión en 1995 cuando la Corte Suprema menemista los dejó impunes, pero quedaron en el recuerdo de esa Ley Sevel por contrabandos, por la importación de autos truchos.
Creo que es muy probable que estas empresas off shore sean el mecanismo para lavar dinero de operaciones de ventas ficticias de empresas. Hay muchos indicios de eso porque los argumentos de Macri son completamente ridículos, dice que era director pero no accionista de esas empresas. El director no es un individuo ocasional por cuestiones familiares, en estas compañías con negocios tan oscuros, la pantalla está en los accionistas y los que manejan el negocio turbio son justamente los directores.
Macri puede decir lo que quiera sobre la declaración jurada de impuestos, pero tiene que explicar por qué tiene una empresa en un paraíso fiscal. Eso de que hizo una empresa para hacer una inversión en Brasil por vía Bahamas no tiene explicaciones lógicas. La única manera de aclarar esto es transparentando el movimiento de la sociedad, ¿qué hizo esa empresa durante una década? Si muestra esos libros sabremos qué ocurre, pero justamente eso es lo que se van a empeñar en ocultar.
En estos días está saltando todo porque junto con la empresa fantasma de Macri saltó otra de su ex Ministro de Economía de la Ciudad de Buenos Aires, Grindetti, que también tiene una off shore en Panamá y poderes para administrar cuentas en Suiza; es el mismo mecanismo de Macri, él no va a poder justificar por qué tiene una empresa de ese tipo, que después se descubre que no tiene movimientos.
Hay que ponerle mucha atención al caso de Grindetti, porque siempre fue un hombre del grupo Macri, antes de estar en la Ciudad, después de la Ciudad, ahora en Lanús y tal vez sea el intermediario de todas las operaciones turbias del grupo. Día a día se ve que la corrupción es el modo corriente de operar de este gobierno, por eso censuraron ese informe de C5N sobre las licitaciones otorgadas de Macri a Caputo, sobre las extensiones fiscales al grupo Calcaterra que son dos empresarios estrechamente vinculados a la familia Macri.
La corrupción es un dato casi cotidiano, es un dato de color, Macri viaja al sur y se aloja en la quinta de Lewis, el magnate inglés que usurpa tierras de la Patagonia e impide el acceso al Lago Escondido, además utiliza el helicóptero de este hombre. Este es un gobierno de Ceos, de empresarios que del sector privado al público cruzan de un lado al otro del mostrador con mucha rapidez y que nombran familiares por todos lados.
Estamos ante la evidencia de cómo es el gobierno de Macri, pero además, los Panamá papers son importantes porque involucran al Gobierno y la oposición, apareció en la lista Daniel Muñoz, un ex secretario de Néstor Kirchner ya denunciado por transportar bolsos de dinero. Lo más importante es esto: el estudio que asesoró a Macri en las empresas off shore, es el mismo que le armó las empresas a Báez, el mismo que le dijo cómo generar un centenar de compañías en Nevada para el famoso proceso de lavar dinero. Entonces, los medios que acaban de mostrar cómo lo detuvieron a Báez, están haciendo mucho escándalo con eso, con el video de Martín Báez contando dinero, por recibir fortunas del Estado para después armar empresas truchas e ir a la Rosadita para luego convertirlos a dólares y lavarlos en empresas de Panamá y Suiza. Lo mismo por lo que recibe tantas acusaciones Báez, es lo que si se investiga un poco, van a encontrar en las empresas off shore de Macri, es el mismo circuito de evasión y blanqueo de dinero. Y si alguien investiga un poco más, seguramente algo parecido haya detrás de los bingos de Cristóbal López que fueron apadrinados por el macrismo y el kirchnerismo. Conclusión, en materia de malversación de fondos, de estafas al Estado, de enriquecimiento personal, hay muchos paralelos entre el capitalismo kirchnerista y el macrista, funcionan con el mismo tipo de operaciones, con el mismo tipo de moral. Esto es lo que vamos a seguir viendo en los próximos días, porque no va a ser fácil esto que siguen intentando los medios oficialistas de tapar todo, de que no se sepa, de hablar de Báez pero no hablar de Macri. Es difícil de tapar porque este escándalo tiene escala internacional, está por fuera del control de los jueces y los medios de comunicación argentinos.
Argentina es noticia en el mundo de nuevo, pero no por las razones que Macri quería. Esto va a seguir, son once millones de páginas, de las cuales se publicaron hasta ahora solamente un centenar.
Es muy sospechoso que no figure nada de Estados Unidos, de Alemania, de Israel, de Japón. Solamente están Macri, Putin, Peña Nieto, la familia real española, Sudáfrica, Sudán, Arabia Saudita, pero Estados Unidos, Inglaterra y los demás todavía no aparecen y hay que ver si sucede porque hay una guerra de mafias también. Están los banqueros que hacen off shore en Delaware, en Londres, en los paraísos fiscales del norte y que están en competencia con Panamá, las Bahamas, las Islas Caimán. Yo creo que hasta hoy, el país más serio en esto es Islandia, porque ahí ya hay manifestaciones masivas pidiendo la renuncia del Primer Ministro involucrado. Ese es el camino y la reacción popular que tiene que surgir contra esto.
Es el momento de actuar y responder la brutal ofensiva ajustadora
-El gobierno está pasando por una crisis política que se suma a los despidos en el ámbito privado y público, más los tarifazos ¿Sería el momento para convocar a una acción contundente en contra de la política que está llevando adelante el gobierno de Mauricio Macri?
No me cabe duda. El efecto de los Panamá papers sobre el ajuste puede ser importante porque le quita a Macri legitimidad para seguir haciendo esta cirugía brutal, permite ver el costado de fraudes que hay en todo el acuerdo con los buitres, porque a éstos que se les va a pagar la deuda son los mismos bancos intermediarios de las operaciones off shore, el nexo es justamente el ministro Prat Gay que estaba ya denunciado por sus relaciones con el JP Morgan.
El tema deuda es escandaloso porque le dieron a Singer todo lo que quería, es una concesión descomunal, emiten 20.000 millones de dólares para pagar una deuda original de 4.600, incluyen todo lo que quieren los acreedores, honorarios a los abogados, incluso de juicios que perdieron, ganancias de los fondos buitre que van desde el 800% al 3.000%, se va a hacer la mayor emisión de un país emergente para pagarle a estos grupos.
Todo eso con el falso argumento “así se evita el ajuste”, dicen que si nos endeudamos evitamos hacer el ajuste, como si lo que están haciendo no fuera un brutal ajuste, que además va a ser mayor por la deuda, porque el paso siguiente es que vuelva el FMI, que puede ser antes de lo que muchos imaginan si el gobierno no logra colocar los 20.000 millones de dólares y le pide directamente la plata al FMI.
Y como bien decís, todo lo que hemos visto en los últimos meses, devaluación, baja de retenciones, el arreglo escandaloso con los buitres, no es nada al lado del tarifazo que empezó este mes con porcentajes tremebundos que están hechos para favorecer a las mismas empresas que recibieron fortunas con los subsidios que les otorgó el gobierno anterior; ahora se dice que no se puede continuar con los subsidios y que hay que aumentar las tarifas. Ojo con esto, los subsidios no favorecieron al pueblo, fueron plata del Estado para empresas que cobraban a cambio de declaraciones juradas sobre costos. Ahí también si se escarba un poquito, se encuentran grupos que fugan capitales, ya veremos en la lista de argentinos de los Panamá Papers si está o no alguna de estas empresas.
Es un momento para actuar, pero además porque hay una coincidencia general entre los economistas que dicen que el combo de devaluación, tarifazo, reducción de retenciones, arreglo con los buitres va a producir una tasa de inflación que ya anda por el 35% y no se sabe hasta dónde puede llegar. Tenemos inflación seguro, tenemos recesión seguro en este primer cuatrimestre, tenemos una pobreza escandalosa, la UCA acaba de publicar un informe que dice que sólo en la era Macri se generaron 1.400.000 pobres y 350.000 indigentes más en tres meses.
Yo creo que hay dos escenarios posibles para el segundo semestre del año, uno que es lo que ellos llaman “escenario favorable” y es que empiecen a llegar las inversiones, y si eso pasa vamos a tener un modelo muy parecido al de la primera etapa de Menem, algún crecimiento económico pero con fuerte exclusión. Un modelo donde los dólares que van a venir van a ser para invertir en empresas que no generan empleo: soja, litio, energía, servicios, negocios, bancos. Si las cosas salen como ellos dicen, “que van a llover dólares” tenemos un período parecido al del ´92/´97 de crecimiento con exclusión. Y si las cosas salen mal, si a partir de junio, julio, agosto, no llegan los dólares, sino que continúa el esquema actual, vamos a tener la segunda etapa de Menem, ´97/´99 de recesión con exclusión y una situación de crisis de proporciones muy severas, así que como decís, es un escenario para actuar y responder.
Envío:ResumenLatinoamericano
OPINION
La vueltaPor Eduardo Aliverti
Entre varios o muchos kirchneristas jugaban con el “Gracias, Bonadio”. Pero se destacó mucho más el rosario de insultos destinado al juez por los activistas anónimos que militan en la furia anti K de las redes cloacales, junto con las prevenciones y críticas que ya se habían posado sobre el emperramiento del magistrado.
Ese aspecto del retorno público de Cristina merece detenimiento. Si sólo fuera cuestión de lo que dijeron los anónimos del odio, sería un paisaje tan previsible como la impotencia que les generó la vuelta de la yegua. Pero fue desde algunos operadores del propio Gobierno, y en sus órganos periodísticos, donde se trabajó para que la Cámara desactivara citar a la ex presidenta. El fracasado emprendimiento de evitar a Cristina en Comodoro Py respondía a tres motivos. Primero, la acusación propiamente dicha –haber maniobrado en forma espuria con la cotización de dólares a futuro– es una fantochada indescriptible que provoca vergüenza ajena hasta en los juristas adherentes al macrismo. No es únicamente que se trataría de judicializar resoluciones de política económica, con lo cual es susceptible de llevarse a tribunales cada decisión que tome cualquier gobierno. Es que, para el caso, el Banco Central otrora comandado por Alejandro Vanoli ejecutó la oferta con el aval del presupuesto nacional sancionado por el Congreso, que implicaba por naturaleza tales y tales procedimientos financieros luego arrasados por el Ejecutivo macrista. Si la lógica se extremara, deberían citar a todos los legisladores de aquella instancia sancionatoria. Es una causa judicial sin pies ni cabeza que no sean la persecución a Cristina o bien, si no quiere interpretárselo como una actitud corporativa, el resentimiento y las ansias de protagonismo de un juez en particular. Son columnistas principales del macrismo quienes venían advirtiendo eso mismo. Que el expediente no aguanta los trapos. El siguiente aditamento, justamente, fue que la insolvencia profesional de Bonadio es vox populi en el ámbito tribunalicio. Por último, pero no lo menos importante y, más aún, el motivo central: debía eludirse como fuere que Cristina encontrase servida la posibilidad de victimización y, encima, con una larga lista de condimentos demasiado favorables. Reaparición al cabo de cuatro meses de silencio. Multitud esperándola, desde sus fans hasta quienes la detestan en proporción similar a lo improbable de no caer bajo el embrujo de su oratoria, de su sola presencia, de esperar a con qué se despacha. Una manifestación impresionante, conmovedora, en día laborable, a la mañana, bajo la lluvia –encima bajo la lluvia–, enmarcada por ese espacio físico desacostumbrado, siempre con esa disfonía y esas pausas discursivas que le inyectan épica a cada cosa que dice, y el sentido de vigilia de sus militantes y admiradores frente a un departamento que el gorilaje infinito no puede soportar que quede en Recoleta. Y esta vez sin siquiera la excusa repugnante de que se marchaba gracias a micros y choriplanes.
Entonces, sí que daba, y cómo, para que se acordaran de toda la familia de Bonadio. Los medios que vociferaban contra la agotadora continuidad de cadenas nacionales pusieron el discurso de Cristina precisamente en eso, en cadena, y se abundó en que fue el juez quien la reinstaló en el centro de la escena. Uno de esos medios, el que ya se sabe, tuvo la ocurrencia de acompañar su logo televisivo con una cinta negra, a modo de crespón, mientras ella hablaba. Hubo de hacerse un esfuerzo grande para deducir que era en homenaje a Mariano Mores. Recortaron una ventana de pantalla simultánea con Macri en Salta, entregándole medallas a jóvenes wichí y anunciando que hablaría en instantes. La ventana permaneció unos pocos minutos y a nadie le importó si, en efecto, Macri habló o se fue silbando bajito, porque lo exclusivo que interesaba era Cristina y la multitud bajo la lluvia que un drone, de o por Infobae, filmó para el asombro de propios y ajenos. Todo lo que Macri pudo exponer después fue el adjetivo “desafortunado”, no se sabe en referencia a qué: si al discurso de Cristina, si al inmenso gentío que fue a respaldarla o si a que sus operadores no pudieron evitar que el juez servilleta la citara (tema, este último, que igualmente obró de disparador para chanzas y cuestionamientos entre el palo macrista. “Despertate, Mauricio”, y otras lindezas por el estilo fueron moneda corriente entre sus activistas de albañal). Sin embargo, todo lo señalado hasta aquí constituye en sustancia el tramo emocional y mediático –nada menor, por cierto, dado su inmenso carácter simbólico– de la reaparición de Cristina. Y la observación de que “Bonadio lo hizo” es apenas un chascarrillo o una mostranza de enorme pobreza analítica. Ni el más respetable de los expertos jurídicos, no ya un amateur político y pericial como Bonadio, hubiera impedido que la gente se juntase para apoyar a su jefa, su referente, su ícono. Y ante todo porque, si no era ahora gracias al mamarracho y la obsesión personal o corporativa de pretender cercarla judicialmente, Cristina estaba presta a volver al ruedo de todas maneras y cuando se le antojase, más temprano que tarde o al revés. Bonadio es un objeto. El sujeto es Cristina.
Quienes piensen que ese juez es un disparador estructural, y no fortuito, casi increíblemente no saben o no quieren entender que la gente se juntó en esencia por ella, no para indignarse contra un hombre gris. Por ella y contra Macri. Por lo bueno de los doce años y contra el ajuste a favor de la pandilla de los ricos asociados al Gobierno. Decir que Bonadio lo hizo es tan solvente como argumentar que la fiebre es una enfermedad y no un síntoma.
De ahí en más, y allí el desafío intelectual y operativo, se necesita cuantificar políticamente. Cristina o el kirchnerismo genéricamente descripto volvieron a demostrar con creces que la calle es de ella. Pero resulta que perdieron las elecciones, no importa si por un pelo, a manos de una derecha más parecida a conservadores brutales que a unos liberales con rasgos de sensibilidad social; el paquete de “medidas sociales” anunciado el sábado pasado es tan formalmente positivo como a la vez una gota perdida en un océano de otro tipo. Tarifazos, inflación al trote, bandeja servida a los gerentes de las corporaciones más concentradas que cual si fuera poco asumieron directamente como funcionarios, liquidación de toda voz disonante en los medios públicos, rendición incondicional ante buitres locales y foráneos, despidos a mansalva, promesas de inversiones externas que apenas son hipótesis contra las que sólo avanza achicar el mercado interno. A la par, aunque ya un poco o un tanto devaluadas, todavía rigen expectativas favorables de un sector de la sociedad, amplio. Se articulan en esa franja gorilismo ancestral con voluntades fluctuantes que hoy van para acá y mañana para allá, sin más ideología que el humor económico o político del momento. Y como frutillita del postre, que admite el diminutivo pero tampoco deja de ser un dato a tener en cuenta, el peronismo quedó fragmentado en tres, cuatro o más secciones, y le hace el juego al Gobierno. Más la inoperancia, siendo contemplativos, de las CGT. Podría hablarse, en consecuencia, de algo así como un triple empate entre quien tiene la calle y el entusiasmo opositor; quien todavía maneja o administra las esperanzas de lo recientemente votado; y quien se aguachentó, o está nocaut, o traicionó, en esa tensión permanente que tiene el peronismo hacia derecha e izquierda. Puesto en categorías de análisis concreto del ejercicio del poder, sea porque se lo implementa o porque se aspira a (re)practicarlo, el kirchnerismo tiene una líder que es la máxima figura política del país, por robo, pero no le alcanzan ni los votos ni la energía social para cortarse solo. La derecha gobernante tiene proyecto o energía pero carece de líder, por completo, necesitando a los peronistas fragmentados para asegurarse territorio. Y los peronistas ésos, que disponen de territorio, no tienen ni proyecto ni líder.
Consciente de la parte que le toca, al margen de su oratoria incomparable y unida a las chicanas perfectas promotoras de ese sello, el del liderazgo, Cristina produjo frente a la multitud un discurso en el que descollaron dos palabras. O figuras. Ciudadanía y Libertad. Una en forma de convocatoria, que es el Frente Ciudadano para oponerse a la ofensiva macrista de joder a los que menos tienen. Y la otra apuntando contra la voz virtualmente única, bien de derecha, que se impone en los medios de comunicación fijadores de agenda. Esto, lo segundo, en rigor incluyó a mucha gente, no sólo empleados públicos sino también del sector privado, que cambió sus perfiles en las redes sociales, que tiene miedo de manifestar sus opiniones libremente, que siente el acoso de que mostrarse disruptiva respecto de este tiempo derechoso puede involucrar venganza patronal, no conseguir el trabajo que ya falta, comprarse problemas. Ciudadanía y Libertad no formaban parte de la oratoria elocuente que, sobre todo en el tramo postrero de la gestión K, se dirigía solamente a los convencidos. Cristina tomó nota, o eso pareció, de lo señalado líneas arriba. De que la tropa propia no basta. De que la minoría socialmente más intensa, más activa, la que no es pecho frío, sirve para dar y darse un necesarísimo baño de masas, pero no para conservar o reconquistar el poder. Hace falta, le hace falta, ir por los fluctuantes. Y fue así que introdujo banderas retóricas, abarcadoras, bien que no del tipo de las usadas por Cambiemos para pregonar –con alta eficacia de marketing– que todos seremos felices, que la política es un cuento de hadas, que no hay porqué para que haya conflictos y que vamos a la pobreza cero.
Tremendo desafío eso del Frente, para las circunstancias “Ciudadano” y no Popular, pero por algo se empieza. La letra, para variar, la escribió Cristina. La orquesta es colectiva, y dirigida por quienes sepan leer mejor.
ADVERTENCIA DEL ORGANISMO INTERNACIONAL POR LOS CAMBIOS EN LA LEY DE MEDIOS AUDIOVISUALES
Bajo la observación de la CIDH
Después del reclamo presentado por la Coalición por la Comunicación Democrática, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le recordó al Gobierno “el principio de no regresividad en materia de derechos humanos” y afirmó que dará “seguimiento al proceso”.
Por Washington Uranga
La presentación ante la CIDH fue liderada por el CELS, que preside Horacio Verbitsky.
Imagen: Rafael Yohai
El gobierno argentino quedó en la mira de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) después de la audiencia pública sobre libertad de expresión en el país realizada el pasado 8 de abril en Washington, donde un grupo de peticionantes liderado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) e integrado por organizaciones de la sociedad civil, medios comunitarios y universidades pertenecientes a la Coalición por la Comunicación Democrática, se presentaron para denunciar que las modificaciones introducidas por el gobierno de la alianza Cambiemos a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) constituyen un atropello al derecho a la comunicación y violan los estándares internacionales en materia de libertad de expresión. Si bien los representantes del gobierno argentino, encabezados por el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Claudio Avruj, argumentaron en la audiencia que las reformas se deben a la “velocidad de los cambios en las tecnologías de la información”, la CIDH dejó en claro ahora en un comunicado de prensa –en el que también se refiere a otros temas– que “toma nota de la transitoriedad de la situación vigente y recuerda el principio de no regresividad en materia de derechos humanos, por lo que continuará dando seguimiento al proceso”.
Fueron los propios representantes del gobierno argentino quienes manifestaron durante la audiencia en Washington que los cambios introducidos por decreto en la LSCA tienen carácter “transitorio” y se comprometieron a realizar consultas a todos los sectores interesados, incluidos los peticionantes, para la elaboración de una nueva norma en materia de servicios de comunicación audiovisual.
No menos significativa es la apreciación de la CIDH subrayando el “principio de no regresividad en materia de derechos humanos” en la materia, advirtiendo sobre el riesgo que implica echar por tierra los avances logrados en los últimos años sobre el tema, en particular a raíz de la aprobación en el 2009 de la LSCA.
El Estado argentino argumentó a su favor que las reformas de la ley introducidas mediante decretos de necesidad y urgencia (DNU) fueron posteriormente convalidadas por el Poder Legislativo en la Cámara de Diputados.
Frente a esta declaración, la CIDH reconoció el valor del anuncio del Gobierno en el sentido “de que abrirá un espacio de consulta y diálogo previo a la promulgación de una nueva legislación respetuosa de los estándares internacionales”, lo que –de acuerdo a lenguaje diplomático– puede leerse como un señalamiento directo al gobierno argentino para que dichas consultas se realicen efectivamente.
La comisión nombrada por el Poder Ejecutivo para redactar un proyecto de ley funciona en el marco del Ministerio de Comunicación y está coordinada por la ex diputada radical y hoy en el PRO Silvana Giudici, en la actualidad miembro del Directorio del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y a quien se recuerda como acérrima opositora a LSCA durante su discusión y posterior aprobación en el Congreso.
La comisión está integrada además por el filósofo Santiago Kovadloff; el constitucionalista Andrés Gil Domínguez; el secretario de las Tecnologías y Información y Comunicación, Héctor Huici; el abogado y miembro del directorio de Enacom Alejandro Pereyra; y el vicepresidente de Arsat, el también abogado Henoch Aguiar. Todos los nombrados se han caracterizado por sus críticas a la ley vigente. Hasta el momento no hay noticias de una convocatoria a otros expertos o personas con una perspectiva diferente a la del Gobierno en materia de comunicación y servicios audiovisuales.
Fuente:Pagina12
EL DIPUTADO MARCOS CLERI DE LA CAMPORA TRAS LA REUNION CON CRISTINA.
"Nadie votó para estar peor"
Dijo que ése fue el mensaje de la ex presidenta que lo ratificó en la reunión con los diputados nacionales del FpV. Para Cléri el PJ, dentro del FPV, "es parte de un elemento más". Dijo que habrá que conversar mucho para el armado electoral del año próximo.
Por Pablo Fornero
Cléri habló sobre Perotti y el voto a favor de los Fondos Buitre. "El tendrá que explicar".
Imagen: Alberto Gentilcore
"Coherencia" y "bien común", repite el diputado nacional Marcos Cleri, en una entrevista con Rosario/12. Suena casi como una condición para el piso de acuerdos políticos para el electoral año 2017. "Uno tiene que ser consecuente con sus valores, no es oponerse por oponerse", defendió el referente de la agrupación La Cámpora y remarcó que "ningún dirigente político" habló de las "medidas de ajuste brutal" que aplicó el gobierno nacional. El legislador reveló que habló con el senador Omar Perotti, aunque tras su voto a favor del pago a los fondos buitres, "tendrá que volver a seducir y enamorar a la gran cantidad de personas que lo votaron y se vieron decepcionadas".
-Hace unos días formó parte de un grupo de legisladores del FPV que se reunió con la ex presidenta Cristina Fernández, ¿Ella dijo algo de Santa Fe?
-Después de saludar a todos y cada uno de los diputados, fue clara y contundente. `Vengo a escucharlos`, ese fue el planteo de ella, para profundizar el análisis de lo que ya se conocía y quería conocer de nuestras voces qué estaba sucediendo en Santa Fe. Estaba muy atenta y con un conocimiento muy amplio de lo que estaba sucediendo no solo con el aumento de tarifas y la quita de subsidios nacionales, sino también con la gran cantidad de pérdida de empleo en la provincia vinculado con la apertura indiscriminada de las importaciones, el aumento de costos y también la falta de acompañamiento de un Ministerio de Trabajo, que apuesta más al desempleo que a la construcción y generación de empleo.
-¿Algo puntual sobre el gobierno provincial?
-No, más que nada sobre el gobierno nacional. Sobre el provincial, lo analizamos y somos conscientes de que, si bien es una de las provincias que está recibiendo el 15 por ciento (de coparticipación), la recaudación está bajando muchísimo.
-¿Qué lectura hace de la figura Frente Ciudadano, que Cristina llamó a construir?
-A eso no hay que pensarlo en clave electoral, hay que pensarlo como que los argentinos necesitan que su voluntad popular, que fue expresada en las elecciones, se respete. Los que han elegido a Daniel Scioli han elegido un proyecto de país y muchos de los que han elegido a Mauricio Macri votaron para estar igual o mejor, ninguno lo hizo para estar peor, no para la angustia generalizada que se percibe en cada una de las familias, que los jubilados ya no tengan remedios, que ya no alcance el salario, de que en la familia vuelven a verse situaciones de otra época de la Argentina. Esto nos convoca a todos a asumir la responsabilidad institucional, en dónde más allá de si votaste a Scioli, Macri, sos peronista, radical, socialista, en el balance de decir estábamos mejor antes, estemos juntos ahora para poder decidir una Argentina que nos incluya a todos y no se beneficien unos pocos.
-¿Entonces la base electoral es el PJ, o no?
-Todo frente político que represente lo que quiere la ciudadanía, por supuesto que va a tener un correlato electoral. Pero este no es un año electoral, es un año de construcción, un año donde la ciudadanía nos está pidiendo que le pongamos un límite a Macri y su política de ajuste, ́y trabajen todos juntos, porque ustedes que son senadores, diputados, concejales, gobernadores, intendentes y presidentes comunales, cuando fueron a elecciones nos dijeron que iban a trabajar por el bien común, más allá del partido que se votó`. Y para poder completar ese bien común, uno tiene que asumir responsabilidades. A eso nos convoca la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a que cada uno desde su lugar institucional trabaje en la búsqueda del bien común. Porque ningún dirigente político habló de estas medidas de ajuste brutal y de que los argentinos deben estar con niveles de angustia y pérdida del empleo, dónde ya no tienen la libertad de elegir qué hacer porque hay una persecución de un miedo, una angustia, que no era parte de la historia reciente del país, sino de otro pasado.
-¿Por qué el sector que condena con mayor dureza es el FPV y no otras fuerzas, como el PJ tradicional, por ejemplo?
-Eso hay que preguntárselo a ellos. Uno tiene que ser coherente y consecuente con sus valores, no es oponerse por oponerse. Es porque defendemos un modelo de país distinto al que se está ejecutando. Reitero, muchísimos votantes de Macri no eligieron votar mal, peor y sobre todo estas medidas de ajuste, que más tarde o más temprano, van a terminar afectando a todos los argentinos, sin ideología. Es como el agua que está afectando las inundaciones no distingue si uno es radical, peronista, socialista, te afecta directamente.
-¿Entonces el futuro del kirchnerismo está aliado al PJ tradicional?
-Nosotros somos una expresión moderna y esto lo he dicho en todo momento. Los que no conocieron a Perón y Evita por una cuestión generacional, conocieron a Néstor y Cristina. Defendiendo sus valores en las tres banderas, en la construcción del movimiento, es lo más reciente. El partido justicialista, dentro del FPV, es parte de un elemento más, pero también esta identidad donde se defienda un proyecto de país nos compete a todos. Y ahí hay que ser claro, está el partido socialista, el radicalismo, estarán los independientes, las nuevas personas que se han enamorado de la participación política y están buscando su identidad. Pero estoy convencido de que cada uno siempre quiere el bien común, pero se va a sostener en una coherencia constante.
-Perotti fue el único legislador santafesino del Frente Para la Victoria que apoyó el pago a los fondos buitres, ¿Cómo quedó esa relación?
-Él tendrá que pensar con el tiempo, no solo en la argumentación de porqué estuvo a favor de algo que, para nosotros, política, económica y culturalmente, no era posible acompañar. Lo tendrá que explicar él y tendrá que evaluar si la ciudadanía no siente que se ha quebrado la relación, el vínculo para con él. Porque el contrato electoral del FPV dice una cosa, si bien tomó otra decisión no hay mucho más para decir. Ya veremos las consecuencias negativas.
-¿De su parte la relación está quebrada?
-Hablé con él hace quince días, pero políticamente creo que hay muchísimas cosas que reconsiderar y sobre todo tendrá que volver a seducir y enamorar a la gran cantidad de personas que lo votaron y se vieron decepcionadas.
Fuente:Rosario12




No hay comentarios:
Publicar un comentario