May 10 2016
Organismos rechazan el plan de crear un centro cívico en la ex ESMA
Dicen que se pretende diluir la memoria
Horacio Aranda Gamboa
haranda@diariobae.com
Referentes de organismos humanitarios salieron a cuestionar la iniciativa del gobierno nacional que pretende convertir la sede de la ex ESMA en un Centro Cívico de Derechos Humanos latinoamericano, por considerar que de esa manera se pretende diluir la memoria histórica en función de los crímenes de lesa humanidad cometidos en ese lugar durante la pasada dictadura.
Ayer, el secretario de derechos humanos, Claudio Avruj, sostuvo que la intención “es que todas las agencias de Naciones Unidas” con sede en Buenos Aires se instalen en ese predio; idea que se haría extensiva al Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi), como así también a algunas dependencias del Ministerio de Educación y Medio Ambiente y de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Ciudad, que se agregarían al Instituto de Políticas Publicas de Derechos Humanos del Mercosur, al Centro Internacional de Derechos Humanos de la Unesco y al organismo que él representa, los que ya funcionan en ese lugar.
El funcionario precisó que buscan convertir a la ex ESMA en un lugar “amigable”, que pretenden “potenciarlo y acercarlo a la gente” a los fines de “jerarquizarlo” y convertirlo “en un polo nacional e internacional”, lo que a su criterio, le daría “más volumen” a la importancia que el país le da al tema.
“Hoy quedó en el imaginario de la gente que esto le corresponde solamente a los organismos de derechos humanos” dijo Avruj en relación a los terrenos de la ex ESMA, ya que en el lugar “cohabitan con tres ministerios”; luego agregó que hay que dar “un paso adelante” y “trabajar fuertemente con una agenda completa de derechos humanos” y concluyó destacando que el “el casino de oficiales, donde funcionó el centro de detención, tortura y muerte” quedará “totalmente preservado” como un “sitio de memoria”.
Ante esas declaraciones y consultada por BAE Negocios, Mirta Acuña de Baravalle, una de las fundadoras de Madres y Abuelas de Plaza Mayo, consideró como “increíble que estemos viviendo estás situaciones nefastas” y agregó que con ese proyecto “el gobierno está buscando diluir la memoria histórica de lo que ocurrió en la ex ESMA”.
La histórica dirigente dijo que el excentro clandestino “debió ser mantenido tal como lo dejaron los genocidas cuando se fueron” ya que “no era lo mismo avanzar sobre un sitio sagrado, que hacerlo sobre un lugar al que se convirtió en un espacio de reuniones” por lo que “de alguna manera y sin querer, muchos participaron para que se llegara a esto”.
Consideró además que el espacio “va camino a convertirse en un lugar cosmopolita” y que se pretende quitarle “el sentido humanitario que debió tener”.
Por su parte, Enrique Fuckman, sobreviviente de ese centro clandestino e integrante de la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos, consideró que con los dichos de Avruj “se profundiza la política que apunta a que en ese predio haya cualquier cosa menos los rastros de lo que fue la ESMA”.
Fuckman sostuvo que siempre han “planteado que en los espacio de memoria se debe interpelar al visitante para que se lo obligue a cuestionarse” pero que a contracara de ello, “todas las intervenciones que se están haciendo en el lugar tienden a que este pierda todo sentido”.
“Creo que llegó la hora de pedir la renuncia de Avruj como secretario de derechos humanos porque en cinco meses lo que ha hecho ha sido vergüenza tras vergüenza, como el decir que los genocidas de 70 años tienen que estar en su casa”, dijo a su turno el abogado querellante en causas de derechos humanos,
Pablo Llonto, quien agregó que desde el gobierno “están llevando a cabo una política de Estado que tiene como punto central la teoría de los dos demonios y están a punto de reivindicar al terrorismo de Estado”.
Fuente:Bae

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