GERARDO RICO SOBRE EL PRESENTE DEL MOVIMIENTO EVITA
"No teníamos el mismo apoyo"
El dirigente se refirió a las críticas que su sector tiene con algunas otras organizaciones kirchneristas. También aseguró que el que gana la elección "es el hombre común, el hombre de la calle, y nosotros no tuvimos respuesta para los sectores medios".
Rico: "Uno es desleal con los intereses populares, con los trabajadores. Nunca con las personas".Imagen: Alberto Gentilcore
El Movimiento Evita y varios grupos peronistas marcharán el próximo 7 de agosto uniendo la Iglesia de San Cayetano (en Liniers) con la Plaza de Mayo, en una marcha que tendrá protagonistas que hasta hace poco tiempo parecían irreconciliables: la Corriente Clasista y Combativa y Barrios de Pie." Ambas tuvieron un pronunciamiento contrario al gobierno popular de Néstor y Cristina, pero nos pusimos de acuerdo ahora en la pelea diaria y cotidiana que hay que dar en la calle contra el gobierno de Macri" explica el referente del Evita, Gerado Rico.
-¿Cómo piensan articular con estas organizaciones?
-Ya estamos articulando: en fábricas recuperadas como en Avellaneda hace quince días, también en San Telmo acordamos defender a los manteros, para que todos trabajen. Nos ponemos de acuerdo para defender esos espacios logrados con mucha lucha. Estamos concientes que somos los últimos de la fila, atrás nuestro está el abismo, es decir no podemos ir más para atrás. La única que nos queda es ir para adelante. Por eso estamos en la calle, creemos que hay que estar en la protesta cotidiana. Hoy estamos en cada lugar que va Macri para plantear nuestra oposición al gobierno por sus políticas. No es posible implementar este modelo sin represión.
--Entre las críticas hacia el ultimo gobierno de Cristina, usted hablo de fundamentalismos políticos. ¿Por qué?
--En el gobierno anterior había sectores que eran fundamentalistas. Creo que la única manera de llevar adelante un proyecto político es mantener siempre una oreja al lado del pueblo. Fundamentalmente de los obreros y los más humildes. Por eso creo que fue un error cuando se empezaron a discutir algunos intereses individuales de algunos sectores del gobierno, eso no sirve porque nos llevó a cometer errores y a la derrota electoral.
--¿A que sectores se refiere?
--A sectores que eran parte de la dirección política del gobierno. Nosotros discutíamos con todos: con Néstor, con Cristina y con La Cámpora. También con otros sectores.
--¿Pero dónde encontraban ese fundamentalismo al que se refiere?
--Nosotros reivindicamos los doce años de Néstor y Cristina, y lo demostramos en la práctica cotidiana, y cuando nos tocó ser parte del gobierno. Pero nosotros visualizamos este tema cuando vimos que no se le daba a todas las organizaciones ese fuego político, ese apoyo político para que todas se desarrollaran. No había que retacear el apoyo a todas las organizaciones que apoyaron con todo el corazón al mejor gobierno que hubo en los últimos treinta años.
--¿Por qué se perdió la elección?
--Por los errores que cometimos. Es que los sectores populares se apropian de sus derechos como la salud, la educación, el trabajo, y van por más. Pero cuando vos no seguís avanzando para que ellos tengan una vida mejor, una vida normal, optan así. La militancia de todo el país no pasa del uno por ciento del total de la población. Por eso el que gana la elección es el hombre común, el hombre de la calle, y nosotros no tuvimos respuesta para los sectores medios, y en la última etapa para los sectores más humildes y los trabajadores.
-Hay voces críticas sobre esta decisión de abrirse del bloque de diputados. Hay quienes hablan de deslealtad para con la presidenta. ¿Fueron desleales al abrirse?
--Uno es un traidor o un desleal con los intereses populares o con los trabajadores y los más humildes. Nunca con las personas, nosotros creemos que nunca fuimos desleales con estos sectores, porque allí es donde tenemos poder real como organización política. Nosotros planteamos que Cristina no era conducción sino que era líder, y hoy la seguimos reconociendo así. Cristina no conducía porque uno conduce cuando los demás acatan una decisión que tomás en determinada etapa de la política. Y esto no estaba ocurriendo. Uno conduce cuando se pone adelante del conjunto para que vos levantes la bandera y junto a todos, la lleves a la victoria. No se conduce diciendo 'vayan y anden'. Esta es una oportunidad histórica que tiene Cristina así que la vamos a seguir acompañando y reivindicando pero hoy no tenemos alguien por fuera del Evita que nos diga lo que tenemos que hacer. Aclaro que votamos todas las leyes al igual que el Frente para la Victoria, no tuvimos diferencias. Pero dentro del bloque no podíamos expresar lo que había que hacer en esta etapa. Nadie es dueño de la verdad, tenemos cada uno una parte.
--¿No tienen problemas de sentarse a discutir con nadie?
--Lo importante no es con quien te sentás, sino saber con quién te sentás. Me preocupa tener claro quienes es esa persona. Por eso decimos que si Sergio Massa dice que es peronista, lo importante es que venga a disputar la interna del peronismo. De la misma manera que hace diez días nos sentamos con Florencio Randazzo, porque pensamos que sería una buena expresión de todo el proceso que vivió durante los ocho años en que fue ministro. Es decir hay que hablar con todo el mundo.
--¿Cuál es el límite para sentarse a dialogar?
--No hay límite. Queremos sumar a todos aquellos sectores que no quieren que Macri avance más y que esté en contra este gobierno de CEO's y de los grupos económicos que llevan a la pobreza al pueblo argentino.
--El gobierno nacional los ha recibido, les ha prestado oídos a su reclamo de luchar contra la pobreza?
--Para nosotros lo más importante es ver como nuestros compañeros y los más humildes que son nuestra razón de ser, estén lo mejor posible. Por eso planteamos la pelea y no se nos caen los pantalones para ir a hablar con el Pro para que los compañeros puedan tener lo suyo. Parece una locura que volvamos a situaciones anteriores al 2003, a la copa de leche o los comedores. Pero por más que pensemos que es una locura vamos y la peleamos: se nos hace carne el reclamo de ese chango que no tiene para comer porque perdió el trabajo. Dejamos de lado los pruritos y peleamos. Y de la misma manera que hablamos con el gobierno nacional vamos a cada lugar donde este el presidente y repudiamos su presencia por las políticas que implementa. Nos negociamos la política.
--¿Sintieron las críticas por haberse separado del bloque? Tal vez algun calficativo poniendo en duda su actitud?
--No, en las redes sociales tal vez al principio, pero la verdad es que nos aplaudían, porque fuimos una organización que acompañó doce años al gobierno. Pero tenemos una responsabilidad histórica. Incluso Cristina dijo en Comodoro Py 'no le digan traidor a nadie'. Y es mejor que nadie la diga, yo no la digo porque a lo mejor esa palabra se te puede volver para atrás.
MALA SEÑAL
Por Juan Carlos Tizziani
Lifschitz tumbó por decreto un concurso del Ministerio Público de la Defensa que el fiscal Juan Patricio Murray y el criminólogo Enrique Font habían ganado en 2012. Bonfatti cajoneó el expediente cuatro años. Ahora rechazan los nombramientos porque "no poseen racionalidad técnica y axiológica".
CRITICAS POR EL DECRETO CONTRA LOS NOMBRAMIENTOS DE MURRAY Y FONT
"Una interferencia negativa"
Lo dijo el defensor público de la provincia Gabriel Ganón que interpretó el decreto del gobernador Lifschitz anulando las designaciones como otro "acto de hostigamiento" del Poder Ejecutivo. Tanto Murray como Font habían ganado sus respectivos concursos en 2012.
Por Juan Carlos Tizziani
Desde Santa Fe.
El fiscal Juan Patricio Murray y el criminólogo Enrique Font, nunca fueron nombrados.
Imagen: Alberto Gentilcore
Miguel Lifschitz es el primer gobernador que interfiere en el Poder Judicial para frenar las designaciones de un fiscal que descubrió las pruebas para condenar a genocidas como Luis Patti y de un defensor de derechos humanos reconocido en el país y en el exterior porque los considera una supuesta "interferencia negativa en el proceso de transformación de la justicia penal". Lo hizo con el decreto 1597 que escribió su ministro de Justicia y Derechos Humanos Ricardo Silberstein, para voltear un concurso en el Ministerio Público de la Defensa que el fiscal Juan Patricio Murray y el criminólogo Enrique Font habían ganado en 2012 y así, tras un cajoneo de cuatro años en el gobierno de Antonio Bonfatti, rechazar los nombramientos con la excusa de que "no poseen racionalidad técnica y axiológica". El defensor general Gabriel Ganón interpretó el bochazo como "un acto destemplado, de absoluta discrecionalidad y discriminación por las posiciones políticas e ideológicas de dos personas que tienen un curriculum intachable". "Un nuevo hostigamiento" del Poder Ejecutivo a la Defensa Pública por haber denunciado ante organismos internacionales las "gravísimas violaciones a los derechos humanos en Santa Fe, desde la desaparición forzada de personas hasta la desaparición de una mujer en una red de trata".
El decreto 1597 se conoció esta semana, aun cuando Lifschiz y Silberstein lo firmaron el 30 de junio. Rechaza la propuesta de Ganón para designar a Murray y Font en el Ministerio Público de la Defensa, en cargos equivalentes a jueces de primera instancia que ganaron por concurso en 2012. Murray había sido seleccionado como secretario de Política Institucional y Font, secretario de Prevención de la Violencia Institucional y Asistencia al detenido y al condenado.
El trayecto de ambos es conocido. Murray fue fiscal federal en San Nicolás, donde reunió las pruebas para condenar a Patti y a otros criminales de lesa humanidad. Ya en Rosario, destapó los vínculos entre la Santafesina y el tráfico de drogas y pidió la detención del ex jefe de Policía de la provincia Hugo Tognoli, condenado en 2015, en Santa Fe, por encubrir a otro narco. Sus investigaciones lo convirtieron en blanco de dos ex gobernadores: Hermes Binner agitó sospechas en su contra y Bonfatti llegó a imputarle una presunta "actitud partidaria". Hoy, coordina la Unidad Fiscal que investiga el atentado a la AMIA. Mientras que Font es abogado y criminólogo, docente en la Universidad Nacional de Rosario y desde 2012, vicepresidente del Subcomité para la Prevención de la Tortura de Naciones Unidas, que mide el grado de cumplimiento de la Convención contra la Tortura.
Sin embargo, Lifschitz les negó a los dos el "derecho adquirido" a ocupar los cargos que ganaron por concurso y rechazó sus designaciones con las mismas conjeturas que agitó Silbertein: que los nombramientos carecen de "racionalidad técnica y axiológica", significarían una presunta "interferencia negativa" en el "proceso de transformación de la justicia penal" y sumó las "presuntas irregularidades" en un contrato a Font.
El gobernador reprochó también a Murray y Font que "el concurso data de 2012" y la "gestión Ganón culmina "en abril de 2017". Pasó por alto que el trámite estuvo cajoneado casi cuatro años, lo cual revela otra doble vara. El 19 de mayo, Lifschiz firmó el pase de un funcionario de su gabinete, Diego Poretti, al Ministerio Público de la Acusación (decreto 1071), donde hoy está un peldaño arriba del fiscal que lo investigó por un supuesto allanamiento ilegal que comandó Tognoli en junio de 2012 y archivó la causa con un video que apareció tres años después del hecho. Poretti había ganado el concurso en 2013 y tras el cierre del proceso juró la semana pasada como subsecretario de Persecución Penal de la Fiscalía Regional Nº1. El decreto 1071 ni siquiera menciona la fecha del concurso.
Ganón consideró el bochazo a Murray y Font como "un nuevo acto de hostigamiento" del Poder Ejecutivo a la Defensa Pública por sus denuncias a la "violación sistemática de derechos humanos" en la provincia y "la falta de respuesta a los reclamos" ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Comité de Derechos Humanos de la ONU. "No hay ninguna voluntad" del gobierno "para resolver este tipo de situaciones". Es más, "se quiere simular y ocultar la realidad de Santa Fe, que poco se diferencia de otras provincias en la violación sistemática de derechos humanos".
El decreto 1597 de Lifschitz "es un acto destemplado, de absoluta discrecionalidad y discriminación por posiciones políticas e ideológicas a dos personas que tienen un curriculum intachable. Y de esta manera, interviene indebidamente en otro poder del Estado", advirtió Ganón. "Nunca antes un gobernador se había metido en concursos realizados en el Poder Judicial y hoy lo hace abusando de sus poderes y cometiendo un acto absolutamente destemplado".
-¿Por qué por motivos políticos? -preguntó Rosario/12.
-Porque dicen que Murray y Font van a entorpecer el proceso de transformación de la justicia penal. Nosotros creemos todo lo contrario, que Murray y Font, con la trayectoria y los antecedentes que tienen, iban a contribuir a transformar la administración de justicia. No hay nombramientos porque no quieren que la Defensa Pública trabaje, no quieren transformar absolutamente nada en la justicia -concluyó.
UNA GUIA PARA REPASAR EL PENSAMIENTO VIGENTE DE ARTURO JAURETCHE
Pensando en volver
El autor analiza en "El medio pelo en la sociedad argentina" la ceguera histórica de las clases medias que ha sido argumento habitual de la militancia nacional y popular para descifrar sus infortunios electorales. Pero también observa cómo se ofendieron innecesariamente ciertas tendencias atendibles del grupo en cuestión.
Por Juan José Giani
Siendo un autor insoslayable en el pensamiento político argentino, las lecturas de Arturo Jauretche han quedado atrapadas por dos formas del descuido. Las currículas universitarias, el mundillo con ínfulas académicas y quienes discrepan con sus preferencias ideológicas lo consideran tal vez un polemista punzante o un gauchipolítico ocurrente, pero destilan un perceptible desdén a la hora de admitirlo como un intelectual relevante.
Su retórica campera y su constante apelación al ejemplo vitalista como recurso explicativo parecen descalificar el espesor de una sociología que ha confinado al hombre de Lincoln al terreno de la trinchera política poco sofisticada. Repiten a su manera la operación que ya en su oportunidad había instrumentado Gino Germani, quien al fundar la sociología pretendidamente científica que llegaba para jerarquizar a la Universidad de Buenos Aires expulsaba de ese naciente paraíso cognoscitivo a la ensayística ontologizante que salía de las plumas de Héctor Murena, Ezequiel Martínez Estrada o Rodolfo Kusch.Ahora bien, si los espacios institucionalizados del saber aún miran con reparos la para ellos improbable densidad de la obra jauretcheana, los círculos militantes que comparten en trazo grueso su universo de convicciones suelen caer en la tentación de producir una recepción de sus textos también inapropiada. Un cierto ritualismo organiza esas lecturas, repitiendo sin precisión sentencias de combate que habitualmente invitan a aplicaciones más complejas.
Eso es en parte comprensible, pues cuando exaltamos un legado estimable tendemos a cristalizar aquello que en principio abastece más fluidamente nuestro presente, pero siempre a riesgo de invisibilizar facetas de una palabra que se mantiene viva sin embargo porque contiene zonas que exigen ser mejor exploradas.
Señalemos algunos ejemplos. En su primer libro, "El paso de los libres" de 1932, Arturo Jauretche recupera la lengua gauchesca para graficar el ánimo insurgente de un grupo de bravos miembros de la Unión Cívica Radical que enfrentaban el golpe que había derrocado tiempo antes a Hipólito Yrigoyen. Escrito entre ásperas paredes carcelarias, una métrica sentenciosa y lapidaria denunciaba como lo que luego se conocerá como "Década Infame" implicaba la funesta simbiosis entre confiscación de la voluntad popular y entrega de nuestras riquezas al imperialismo británico.
Pero atención, esta obra tiene varias ediciones y en la primera de ellas aparece una reivindicación de los triunfadores en la batalla de Caseros. Detalle insólito por cierto para quien luego sería uno de los cultores más avezados de lo que se denominó revisionismo histórico. Esta mención sorpresiva es no obstante explicable, pues en el radicalismo del que provenía Jauretche aún pesaba la historiografía de cuño liberal; más aún cuando los impiadosos opositores al Caudillo de Balvanera buscaban fulminarlo estableciendo un parangón con el tiránico Restaurador de las Leyes. Mutación siempre en latencia de un cuerpo de ideas, corrimiento político de los hombres cuando nuevos datos surgen y arraigadas certezas trastabillan.
De igual manera, cuando en 1957 publica "Los profetas del odio" también es multifacético. Pues si por un lado descarga una batería fulminante de invectivas contra varios publicistas que apuntalaron la revancha oligárquica iniciada el 16 de setiembre de 1955, por el otro traza caminos para que el movimiento nacional amplíe unas fronteras que habían quedado dramáticamente maltrechas. Doble gestualidad entonces, denigrando a Martínez Estrada (de radiógrafo de la pampa a fotógrafo de barrio, chicanea), pero mirando con notable simpatía a Arturo Frondizi como un líder emergente capaz de concitar la adhesión de buena parte de aquellos que habían terminado abominando del peronismo.
Jauretche está disgustado con Perón, quien a sus ojos convoca irresponsablemente a "kilombificar al país" desde la resistencia (porqué ejecutar temerariamente desde el llano lo que no se abortó a su turno con el manejo del aparato estatal, le pregunta en una carta al cura Hernán Benítez), y pone firmes expectativas en que el referente principal de la recién constituida UCRI sabrá recoger lo mejor de su legado e incluso suplantarlo en una conducción ahora en la nebulosa del obligado exilio. Es más, si para Jauretche la antinomia sarmientina "civilización-barbarie" en la principal de las zonceras argentinas, lo que tiene de indeseable ese clivaje podrá ser suturado por ese desarrollista popular en alza.
El entusiasmo, sabemos, duró poco. El conflicto "Laica o Libre", los contratos petroleros con el imperio y el ajuste económico crudamente liberal lanzado por Alvaro Alsogaray dinamitaron sin retorno una simpatía que también había sumado a Raúl Scalabrini Ortiz.
Veamos ahora el caso más notable. Hacia 1966 Jauretche da a luz su libro más mentado,
"El medio pelo en la sociedad argentina". Allí incurre en sus páginas más plenamente sociológicas y desmenuza con datos y agudo intuicionismo el comportamiento políticamente defectivo de nuestras clases medias. Siendo ellas beneficiarias, esgrime, de un proceso de ascenso social que depende en gran medida de un proyecto que la liga objetivamente con el mundo de los proletarios, su obsesión por el status y el fatuo prestigio las lleva a coincidir con una oligarquía que en el fondo las desprecia. Pretendiendo emular a una capa superior a la que sin embargo no accede, se desliga de un cabecita negra a quien empecinadamente denigra.
Pues bien, esa ceguera histórica de las clases medias ha sido argumento habitual de la militancia nacional y popular para descifrar sus infortunios electorales. Anomalía congénita de un segmento inclinado al gorilismo como obstáculo impenetrable para un triunfo definitivo de la Patria Grande. Pero atención, pues el libro debe leerse completo. Pues en el mismo momento en que se señalan esos desbarranques se puntualiza la complejidad del sector, y fundamentalmente se culpa a la conducción del movimiento peronista por haber ofendido innecesariamente ciertas tendencias atendibles del grupo en cuestión. El personalismo, la burocracia y las adhesiones compulsivas habían introducido una fisura imperdonable en la solidez del Frente Nacional inaugurado el 17 de octubre de 1945.
He aquí el punto. El problema de Jauretche en 1966 (como del de todo el justicialismo proscripto) es el de cómo volver al poder, y en esa búsqueda él se inclina por restaurar el bloque de clases que le permitió a Perón encabezar su formidable revolución. Se trata entonces de recuperar a esa franja disconforme, ampliando la convocatoria, admitiendo errores y evitando sectarismos improcedentes.
Ahora bien, en ese debate no todos comulgaban exactamente con sus apreciaciones. John William Cooke había iniciado a partir de 1955 un intenso intercambio epistolar con Perón que refleja otros puntos de vista. Para empezar allí se alienta a combatir a Rojas y Aramburu con toda suerte de atentados, desde caños hasta dejar abierta las canillas de todos los hogares argentinos. A Frondizi se lo observa con desconfianza y el resultado del violado pacto de 1958 por el cual Perón le prestó sus votos para acceder a la presidencia estuvo mucho más cerca de los reparos de Cooke que del entusiasmo de Jauretche.
Esa comunión de pareceres entre el Conductor en el exilio y el intransigente descendiente de irlandeses durará algunos años, pero un hecho trascendente empezará paulatinamente a suscitar respetuosas discrepancias. Ese acontecimiento parteaguas es la revolución cubana, que impacta indeleblemente en el imaginario revolucionario del continente y genera el subyugado acompañamiento de Cooke.
Vale recordarlo, ese momento esencial de las izquierdas latinoamericanas parte de un diagnóstico que Ernesto Guevara formula tras observar como distintas experiencias del nacionalismo popular (Jacobo Arbenz en Guatemala, Víctor Paz Estenssoro en Bolivia y Perón en la Argentina) son derrocados por las clases dominantes y el imperio cuando tocaba la hora de profundizar sus estimables conquistas. Eso no era casual, sostenía el Che, sino que resultaba la lógica consecuencia de procesos finalmente cooptados por la burguesía e imprecisos en sus definiciones ideológicas. Su apuesta por la lucha guerrillera y la vía insurreccional surgía de la certeza de que el gradualismo y las democracias condicionadas desembocaban en una caricatura de revolución.
John William Cooke se identifica cada vez más con esa drástica perspectiva y busca disuadir a Perón para ligar su antiimperialismo ejemplar con el marxismo heterodoxo que provenía de Cuba. El Frente Nacional del 45, lo dice más de una vez, es ya inviable, pues las Fuerzas Armadas, la Iglesia y los empresarios nacionales defeccionaron ostensiblemente, y la única manera de que aquellos años dorados no devengan únicamente un mito es dotar al movimiento de claridades doctrinarias que Perón no obstante rehúye.
Tres frases sintetizan su prédica. "En la Argentina los comunistas somos nosotros, los peronistas", indicando la manera en que los objetivos de igualación social reciben en cada país el irrepetible nombre que su cultura política alumbra. "El peronismo es el hecho maldito del país burgués", describiendo como ese movimiento de masas es el vehículo insustituible a la hora de desafiar los privilegios del país oligárquico. Y por último "el peronismo es un gigante miope e invertebrado", advirtiendo que el enorme potencial transformador de ese partido puede verse malogrado por sus falencias organizativas, sus burocracias y sus titubeos ideológicos. En definitiva, tanto Jauretche como Cooke polemizan y discrepan (entre ellos y con Perón) respecto de cómo retornar exitosos luego de la despiadada reacción gorila que se instala en 1955. Jauretche pide autocrítica, seducción inteligente a la huidiza clase media y enfática reivindicación de los logros del 45. Cooke exige no quedar atados al pasado, menos vaguedades programáticas, una nueva dirigencia y más disciplina organizativa. Perón escucha a todos, no bendice a ninguno y piensa en cómo incluir cada una de esas verdades parciales en un proceso del cual se considera todavía conductor omnisciente.
Pistas de la historia que deberían interesar al Frente para la Victoria, que busca a tientas reponerse de la derrota del 22 de noviembre y del zapallazo que nos propinó el excompañero José López.
Fuente:Rosario12
ECONOMÍA SOLIDARIA
Todas las ferias, todas
15/07/2016
“Mil ferias para Rosario” es el nombre del masivo encuentro de ferias populares que tendrá lugar este sábado 16 de julio frente al Almacén de las Tres Ecologías.
Diversas ferias que confluyen en la Red de Comercio Justo del Litoral, ferias barriales, organizaciones de la economía popular y ediciones de libros autogestivos se reunirán en una actividad que tiene como eje defender el trabajo y la sostenibilidad de las ferias autogestivas en el espacio público. Intentan lograr una ordenanza municipal que les permita contar con un marco legal y una herramienta para defender su trabajo.
Por María Cruz Ciarniello
“Muchas organizaciones estamos atravesando una problemática con nuestras ferias en la calle y en los lugares públicos. Estamos teniendo problemas para trabajar, teniendo en cuenta también el nuevo escenario político”.
Quien habla es María Magdalena Alvez, integrante del Centro Ecuménico Poriajhú, organización histórica de Capitán Bermudez que a su vez forma parte de la Red de Comercio Justo del Litoral. La situación es crítica, confiesa. A la hora de hablar sobre el impacto de los tarifazos en las organizaciones de la economía popular, María Magdalena es recurrente.
La situación de Poriajhú no difiere de los tantos otros espacios sociales y comunitarios. Tampoco la de su radio comunitaria que está en alerta. “Nos vino cinco mil pesos de luz, además de ya no contar con la Ley de Medios ni del AFSCA que nos acompañó muchísimo.
Este escenario de ajuste desde el gobierno nacional nos afecta muchísimo, hay organizaciones que vamos a tener que quizá apagar nuestro transmisor porque la tarifa social entra a un muy pequeño círculo, ni siquiera a los clubes de barrio porque piden muchos requisitos.
Las organizaciones que pudimos articularnos durante tantos años con políticas sociales y en el intercambio con productores o con lo que era el FOMECA o en la red de organizaciones por el derecho a la educación, hoy desde el vaciamiento y el tarifazo, las organizaciones corren mucho riesgo. Creamos alternativas pero está muy difícil. Hoy las radios comunitarias se están organizando para poder pedir la tarifa social porque no se puede ¿ y sino, cómo haces?”.
María Magdalena o Malena –así la llaman sus compañerxs- desde hace tiempo milita en una organización de la Economía Popular que a su vez se articula con otras a nivel nacional. Sabe desde la propia experiencia que los tiempos que corren son difíciles. “Peor que en los noventa”, dice. Y su preocupación es compartida por cientos de feriantes y organizaciones de la Economía Social que además de sufrir los tarifazos y las políticas de ajuste que están asfixiando a cooperativas, pymes, comerciantes, clubes de barrios, teatros comunitarios, comedores barriales y a los sectores populares, encuentran enormes dificultades para poder trabajar libremente en la calle: quienes más lo sufren son los vendedores ambulantes y los trabajadores que instalan las ferias de reventa en los barrios como una estrategia de sobrevivencia.
Por este motivo, desde el bloque del Movimiento Evita se diseñó un proyecto de Ordenanza que busca regular y amparar a las ferias populares. Fue presentado por el concejal Eduardo Toniolli y acompañado por las concejalas Caren Teep, Celeste Lepratti, Marina Magnani y Lorena Gimenez.
El avance del proyecto esta detenido y es por ello que diversas ferias de la ciudad se reunirán este sábado 16 de julio en el Almacén de las Tres Ecologías –Presidente Roca y el Río- para instalar el debate en el espacio público, encontrar apoyos de la sociedad y visibilizar el conflicto. El proyecto de ordenanza nació por iniciativa de diferentes trabajadores que integran las ferias barriales, cuenta María Magdalena. “Nosotros también tenemos que ver con las ferias populares, el proyecto tiene como objetivo que cada persona que va a revender pueda estar en un Registro a nivel municipal.
Entonces de esta manera se podría desterrar ese imaginario que se venden cosas robadas, y donde además son perseguidos en estas ferias”. En esta actividad que desde la Red de Comercio Justo del Litoral dieron en llamar “Mil Ferias para la Ciudad”, los feriantes de los barrios serán quienes den cuenta del alcance de la ordenanza en conjunto con los/as concejales/as invitadas al panel debate.
Unirse, encontrarse y trabajar colectivamente es la premisa fundamental para todas las ferias populares que existen en Rosario: las agroecológicas, las que revenden diversos productos, las culturales. Espacios de autogestión que crecen, se fortalecen y fundamentalmente, generan recursos para quienes encuentran en ellos, un medio y modo de vida.
“Mañana van a ir los concejales que votaron a favor. Hay otro escenario político y es dificil la situación”, señala María Magdalena quien también hace referencia al plano local y a la nueva gestión de la flamante Secretaria de Economía Social que, según cuentan desde las organizaciones, no acompaña las iniciativas de las organizaciones y cooperativas que apuestan desde hace muchos años a otra forma de producción, comercialización y consumo.
Desde la Secretaria de Economía Social, por su parte, señalan que desde el Municipio “hay una política clara del Estado local para incentivar al emprendedor para la salida autogestiva”. Así lo declaró el secretario de la cartera municipal en diálogo con el periódico El Eslabón de Rosario. Sin embargo, el trabajo en la calle se hace cada vez más difìcil y son los feriantes quienes están pidiendo una norma que regule la actividad, un marco legal que los ampare y que les permita vender con libertad y defenderse ante desalojos y denuncias que puedan sufrir.
Pero no solo eso: están reclamando condiciones dignas de trabajo. Una denuncia e inspección impidió, por ejemplo, que la Feria de Frescos, una alternativa de venta de productos agroecológicos que funcionaba con éxito en la calle 9 de julio al 600 los días jueves, pueda seguir en la calle. “La Feria de Frescos está activa, pero adentro” del local que tiene la Cooperativa Mercado Solidario, remarca María Magdalena. Y no es lo mismo.
El espacio público ya no es para todxs. Por eso, la apuesta es a seguir estando presentes en la calle, allí donde las articulaciones y los encuentros potencian otra construcción de los vínculos. De eso se trata, además de defender el derecho al trabajo.
La diversidad será una característica del encuentro de este sábado 16. Habrá ferias barriales, de cooperativas, de organizaciones sociales, agroecológicas, ferias de libros y bibliotecas populares. La diversidad y la unión, haciendo frente al contexto político, económico y social que tanto a nivel nacional como local está haciendo mella en los sectores populares.
“Pensamos que ocupar el espacio público para desarrollar diversas actividades económicas sostenidas (aún de manera informal) por ciudadanos, que cooperan entre si, enriquecen y fortalecen las relaciones sociales en democracia”, sostienen en la convocatoria al evento. Quien organiza es la Red de Comercio Justo del Litoral que nuclea a productores de todo el país y en la provincia, a organizaciones como Poriajhú, Cooperativa Mercado Solidario, el Almacén Ambulante y la Verdecita.
“El objetivo es sentarnos a debatir y pensar juntos este nuevo escenario político que todos estamos pasando, siendo parte o no de alguna organización, estamos todos vinculados. Será en un espacio alternativo como el Almacén de las Tres Ecologías donde hay organizaciones y productores autónomos y organizados”.
Desde la Red invitan a las ferias populares de los barrios porque saben que allí la situación es todavía mucho más dificil. “Tenemos que acompañarnos, por eso la diversidad de todas las organizaciones que van a participar”.
Está confirmada la presencia de la Feria del Tanque, de la Plaza Homero Manzi, Biblioteca Vigil, la Feria del D7, la del Movimiento de Trabajadores Autogestionados, de la Plaza Saavedra, la Feria Almacenera de las Tres Ecologías, Feria Huertarteando, la de la Cooperativa de Cartoneros Unidos, la Feria de Funes, del Centro Cultural La Toma y de ediciones de libros y revistas autogestivas.
Cronograma:
Mil Ferias para la ciudad de Rosario – Menos Control Urbano más Calor Humano
13h Las Ferias autónomas de Rosario se muestran
14h Radio Poriajhú en vivo
16h Mesa Panel con lxs Concejales Eduardo Tonioli, Caren Teep, Marina Magnani y Celeste Lepratti
Fuente:enREDando
17.07.2016
RECLAMO
Los Guácharos lucha por sobrevivir frente a la expansión inmobiliaria
En la isla Silgadero, las autoridades de una de las instituciones deportivas con más historia en la ciudad expresaron su desvelo por la "ocupación de tierras y emprendimientos constructivos de dudosa legalidad".
Este viernes se cumplieron 82 años de su fundación, y lejos de festejos y conmemoraciones, las autoridades de la institución mostraron a Diario UNO su extrema preocupación a través de un pedido desesperado de subsistencia. ¿El desasosiego?, el temor al desalojo del lugar original donde se forjó la historia de la asociación social y deportiva por las irregularidades, improvisaciones e informalidades inmobiliarias y de particulares en la isla Silgadero, frente al club Regatas.
El presidente de la asociación civil Agrupación Tribu Guácharos, Waldemar Castaño, no se guardó conceptos de malestar e impotencia en relación a la situación que se vive en esa zona de la isla Silgadero desde hace ya varios años. "Nuestra asociación es un verdadero templo de la memoria y de la misma historia de Santa Fe. Hoy –agregó Castaño— nos encontramos en una situación de abandono total por parte de las autoridades. Al mismo tiempo, estamos rodeados por intrusos que usurparon tierras linderas, sin poseer títulos de propiedad y con el único objetivo de realizar emprendimientos inmobiliarios de dudosa legalidad, sin respetar siquiera el Camino de Sirga", que obliga a dejar 15 metros libres en todas las costas de los ríos navegables. Hasta la implementación del nuevo Código Civil eran 35 metros.
"Hoy hemos recuperado la personería jurídica de la asociación, y regularizado también nuestra situación legal ante los organismos de gobierno y de la Afip, con el objetivo de revivir aquel principio generador y fundante de promover el deporte, la solidaridad y la amistad entre sus miembros y amigos y, fundamentalmente, para defendernos de los especuladores inmobiliarios", continuó agregando el presidente de la Asociación Civil Agrupación Tribu Guácharos.
Situaciones irregularesLas autoridades de la institución no dejan de sorprenderse a diario de los "extraños movimientos" que se observan en la isla. Incluso, según denunciaron, en el 2010 les llegó una orden de desalojo argumentando que la isla era propiedad de una empresa inversora. "Viendo la dimensión de ese bochorno, intervenimos judicialmente y salimos airosos de esa problemática", recordó José Alberto Montemurro, síndico de la asociación civil. "Tenemos muchísimo temor que nos desalojen de nuestro lugar originario, aunque somos los únicos en la isla que tenemos escritura de compraventa de propiedad de terreno, de noviembre de 1981", siguió narrando Montemurro.
"Nuestro terreno de a poco es ocupado de forma ilegal por emprendimientos inmobiliarios. En pos de la preservación de la institución, que es una de las primeras tribus de la isla, debido a que las demás desaparecieron por las reiteradas crecientes, necesitamos que desde el gobierno se comience a tomar cartas en el asunto para terminar con las improvisaciones", denunció el vicepresidente de la institución, Marcelo Cerati.
En la misma línea del relato, Cerati fue contundente: "Necesitamos que se apliquen reglas claras de convivencia para los originarios y nuevos actores de la isla. En este marco, los únicos que mantienen su esencia con respecto a lo natural, sin modificaciones de terrenos ni ocupaciones ilegales de tierras vecinas, somos nosotros".
"Con la emergencia hídrica que vivimos en los últimos meses, la Municipalidad, inclusive, en busca de terrenos elevados, realizó trabajos de refulados de arena y tierra en las márgenes de nuestro terreno, nivelando sectores naturales de escurrimiento de agua", referenció el vicepresidente en relación a las irregularidades denunciadas.
"Siempre es muy triste cuando una comunidad y sus autoridades olvidan los lugares donde se forjaron instituciones y atletas que fueron muy representativos de épocas gloriosas del deporte santafesino. Creemos que es un espacio muy importante por su historia y como tal debería preservarse y declararse parte del patrimonio social y cultural de la ciudad", finalizó el presidente de la Agrupación Tribu Guácharos, Waldemar Castaño.
El primer partido de básquet y tenis criolloEn el predio de la agrupación se jugó por primera vez en la ciudad al tenis criollo y fue también en la cancha de básquet del predio donde se comenzó a practicar dicho deporte y desde donde, años después, se forjaron las bases para la fundación de la Asociación Santafesina de Básquet, ubicada en Bulevar Pellegrini 3057. Los aros utilizados en esa época están guardados como reliquia.
17.07.2016
Amsafé busca reabrir la paritaria en agosto
El gremio docente plantea que pese al 35% de suba, ya se perdió poder adquisitivo y que eso hace posible pensar en volver a negociar. Educación aún no lo tiene previsto.
Javier Almirón, integrante de la comisión directiva de Amsafé a nivel provincial, explicó a Diario UNO que una vez que se pague la última parte de incremento salarial se estará en condiciones de pedir la reapertura de la mesa de discusión salarial en el marco de la paritaria docente.
De todas maneras, aclaró que aún es necesario realizar una serie de reuniones con los integrantes del sindicato y que esperarán el informe de Cifra (Centro de Investigación y Reforma de la República Argentina) de la CTA para poder evaluar cuáles son los porcentajes de recomposición necesarios en función del incremento del costo de vida en los últimos meses.
"Es algo que estamos viendo", dijo Almirón y agregó: "A partir del cobro de los haberes de julio (el mes próximo) estamos en condiciones de empezar a discutir la actualización salarial para mantener el poder adquisitivo de los trabajadores. Estamos esperando el último informe del Cifra para ver cómo quedó el primer semestre. Habrá que ver cuáles son los números. Aún no tenemos pensado un porcentaje para solicitar".
Por su parte, la ministra de Educación, Claudia Balagué, explicó que aún no se abonó la última parte del acuerdo salarial y, por lo tanto, habrá que esperar para hacer un análisis de los incrementos y el impacto en los trabajadores de la educación.
"Nosotros no tenemos prevista la reapertura en lo salarial, es sabido que recién en agosto se está cobrando la segunda cuota del incremento aprobado en marzo. Después de agosto habrá que hacer una evaluación de los índices de inflación, el impacto de los tarifazos, habrá que hacer una evaluación pero por ahora no está previsto", dijo al ser consultada por Diario UNO.
Finalmente, Almirón remarcó que "más allá de que (el gobierno) lo tenga o no previsto, si el gremio lo pide, en algún momento, se van a tener que sentar a discutir".
Fuente:AgenciaFe





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