22 de agosto de 2017

SE CUMPLEN 45 AÑOS DEL HECHO MAS SANGRIENTO QUE ANTICIPÓ EL TERRORISMO DE ESTADO.

Martes 22 Agosto 
Se cumplen 45 años desde el hecho sangriento que anticipó el terrorismo de estado 
Conversatorio y videos en una nueva conmemoración de la Masacre de Trelew
Hoy en la Universidad se realiza una jornada de reflexión acerca de la masacre ocurrida en 1972, donde fueron fusilados 16 presos políticos en la ciudad de Trelew.
En conmemoración de los hechos conocidos como Masacre de Trelew, la Cátedra Libre de Derechos Humanos invita a la comunidad a un conversatorio, exposición y proyección de videos “Pedacitos de uno” a cargo de la dirección de Medios Audiovisuales de la UNPSJB, hoy a las 20 horas en el aula 204 de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.  
El 22 de agosto se conmemora un nuevo aniversario de la Masacre de Trelew, donde fueron fusilados dieciséis presos políticos en 1972, hecho que marcaría un anticipo de lo que sería la dictadura cívico militar más sangrienta de Argentina. 
El hecho se produjo durante la dictadura de Alejandro Lanusse, en la base naval Almirante Zar de Trelew, donde 16 prisioneros fueron asesinados y otros tres sobrevivieron. Los jóvenes habían intentado escapar días atrás de la cárcel U6 de Rawson con intención de partir en un avión hacia Chile, lo que solo pudieron llevar a cabo seis de los prisioneros. Los restantes, cercados por tropas de la Armada, aceptaron rendirse después de pactar con los jefes navales que serían devueltos a la cárcel de Rawson con todas las garantías, en una negociación presenciada por un juez, abogados y periodistas. Finalmente, el pacto fue incumplido y los presos recapturados fueron conducidos a la base Almirante Zar de la Armada, donde días después, el 22 de agosto, fueron fusilados. 
La causa 
En 2006 se reabrió la investigación y los asesinatos fueron calificados como delitos de lesa humanidad, lo que llevó a la detención de seis acusados. En octubre de 2012 el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia condenó a prisión perpetua a Emilio Del Real, Luis Sosa y Carlos Marandino como “coautores responsables del homicidio con alevosía” de los 16 jóvenes, además de tres tentativas de homicidio. También están condenados el exjefe de la base Zar Rubén Paccagnini y Jorge Bautista. 
El sexto acusado es el exoficial de la Armada, Roberto Bravo, quien escapó a Estados Unidos en 1973 y reside allí desde entonces. La justicia argentina pidió su extradición y en 2010 Bravo fue detenido, aunque salió en libertad a los pocos días luego de pagar una fianza de 1,2 millones de dólares. Estados Unidos negó la extradición del acusado, haciendo referencia al artículo 4 del Tratado de Extradición entre EE.UU. y Argentina, con lo cual Bravo nunca pudo ser juzgado.
Fuente:Cronica  

EL 22 DE AGOSTO DE 1972 ASESINABAN EN LA BASE ALMIRANTE ZAR A 16 MILITANTES 
El fusilamiento de presos políticos que marcó el inicio del terrorismo de Estado 

Hoy se cumple un nuevo aniversario de la Masacre de Trelew, el fusilamiento del 22 de agosto de 1972 que causó la muerte a 16 prisioneros políticos durante la dictadura de Alejandro Lanusse y que prefiguró el terrorismo de Estado que se extendió a escala masiva durante la última dictadura (1976-83).
En la madrugada de aquel día, 16 jóvenes prisioneros políticos fueron asesinados y otros tres sobrevivieron con graves heridas al fusilamiento seguido por disparos de gracia en la base naval Almirante Zar de Trelew, en lo que la dictadura de entonces pretendió presentar como resultado de un inexistente “intento de fuga”.
Fuga de la U6
El 15 de agosto de 1972, esos 19 jóvenes formaban parte del contingente de guerrilleros presos -entre integrantes del ERP, FAR y Montoneros- que logró escapar de la cárcel U6 de Rawson con el objetivo de salir a Chile en un avión desde el aeropuerto de Trelew, próximo a Rawson, la capital de la provincia de Chubut.
Pero este grupo no llegó a tiempo y el avión despegó con sólo seis evadidos que salieron antes en vehículos desde la cárcel y alcanzaron a abordarlo: Mario Roberto Santucho, Enrique Gorriarán Merlo y Domingo Menna (ERP), Roberto Quieto y Marcos Osatinsky (FAR) y Fernando Vaca Narvaja (Montoneros).
Rendición
Cercados por tropas de la Armada, los otros 19 militantes, que tras superar imprevistos llegaron más tarde al aeropuerto, sólo aceptaron rendirse después de pactar con los jefes navales que serían devueltos a la cárcel de Rawson con todas las garantías, en una negociación presenciada por un juez, abogados y periodistas.
No obstante, el pacto fue incumplido y los presos recapturados fueron conducidos a la base Almirante Zar de la Armada, donde días después, el 22 de agosto pasadas las tres de la madrugada, fueron fusilados.
En esos hechos murieron Carlos Astudillo, Rubén Bonet, Eduardo Capello, Mario Delfino, Carlos Del Rey, Alfredo Kohon, Clarisa Lea Place, Susana Lesgart, José Mena, Miguel Polti, Mariano Pujadas, María Angélica Sabelli, Humberto Suárez, Humberto Toschi, Jorge Ulla y Ana Villarreal de Santucho.
“La Patria fusilada”
María Antonia Berger, Alberto Camps y Ricardo Reneé Haidar sobrevivieron con graves heridas y dieron su testimonio sobre estos crímenes, en primer lugar, para el libro “La patria fusilada” de Francisco Urondo, mientras los cuatro estaban todavía presos en la cárcel porteña de Villa Devoto. Berger, Camps y Haidar, igual que Urondo, fueron asesinados durante la última dictadura.
Elevada a juicio en el 2009, la causa por la Masacre de Trelew llegó a sentencia cuatro décadas después de consumada, en octubre de 2012, cuando el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia condenó a prisión perpetua a Emilio Del Real, Luis Sosa y Carlos Marandino como “coautores responsables del homicidio con alevosía” de 16 presos políticos y tres tentativas de homicidio.
Crímenes de lesa humanidad
El Tribunal, para el cual se trató de crímenes de lesa humanidad, absolvió en cambio a Rubén Paccagnini, que era jefe de la base Zar cuando la masacre, y Jorge Bautista, enviado el mismo 22 de agosto para instruir el sumario que sirvió para armar la versión oficial del falso “intento de fuga”.
En marzo de 2014, la Cámara Federal de Casación Penal anuló las dos absoluciones, dejó firmes las penas de prisión perpetua impuestas en 2012 y calificó a los crímenes como “delitos de lesa humanidad”.
En 2016 murieron Sosa y Del Real, por lo que, de los tres condenados como coautores del fusilamiento, sólo está vivo Carlos Marandino y además sigue prófugo Roberto Bravo, otro oficial de la Armada implicado en la Masacre de Trelew, que reside en Estados Unidos y cuya extradición, solicitada desde hace años por la justicia Argentina, fue denegada por jueces estadounidenses.

Das Neves recibe a familiares de víctimas

Al cumplirse este martes 22 de agosto el 45º aniversario de la denominada “Masacre de Trelew”, el gobernador Mario Das Neves recibirá en horas de la mañana en la Casa de Gobierno a familiares de víctimas de lo ocurrido en 1972 y que marcó el inicio del terrorismo de Estado en la República Argentina.
El encuentro se desarrollará en horas de la mañana en la Casa de Gobierno en Rawson y en la ocasión el gobernador del Chubut recibirá a Ilda Bonardi de Toschi (viuda de Humberto Toschi, fusilado); Sara Kohan (hermana de Alfredo Kohan, fusilado);
María Raquel Camps (hija de Alberto Camps, herido y sobreviviente); Marcelo Duhalde; (hermano de Luis Eduardo Duhalde, abogado de presos políticos y ex titular de Derechos Humanos de la Nación); Guido, Quieto (hijo de Roberto Quieto, uno de los jefes de FAR) y Héctor Tosco (hijo de Agustín “Gringo” Tosco, dirigente sindical).
Asimismo, este 22 de agosto se cumplen 10 años de la inauguración del Centro Cultural por la Memoria, un espacio recuperado por iniciativa del propio gobernador Mario Das Neves cuando se conmemoró el 35º aniversario de la “Masacre de Trelew”, ocurrida el 22 de agosto de 1972 cuando 16 presos políticos fueron fusilados en la Base Almirante Zar de esa ciudad y otros tres resultaron heridos de gravedad. El ex aeropuerto de Trelew, fue el escenario de la captura de los presos políticos que habían fugado una semana antes del penal federal de Rawson, siendo posteriormente fusilados por efectivos de la Armada.
Fuente:ElDiario



Los héroes de Trelew estaban llenos de ideas y práctica revolucionaria

Por Carlos Aznárez

Resumen Latinoamericano, 22 de agosto 2017.- La fuga del penal de Rawson y la Masacre de Trelew no sólo recuerdan un crimen de lesa humanidad cometido contra un grupo de valientes revolucionarios y revolucionarias sino que constituye una clave fundamental de análisis del Terrorismo estatal contemporáneo argentino. Al igual que los bombardeos a la población civil en junio de 1955, Trelew es otro punto de inflexión puesto sobre la superficie por quienes ocupaban la cúpula del Estado para sentar precedente de qué y cuánto estaban dispuestos a hacer quienes defendían (y aún hoy lo hacen) la estructura del capitalismo en su versión argentina.
¿Pero qué enseñanzas y legado deja a los jóvenes de hoy lo ocurrido el 22 de agosto de 1972 en ese confín de la Patagonia argentina?
Antes que nada demoler la idea impuesta por quienes se erigieron en enemigos de la libertad y la justicia, sobre que cualquier intento de enfrentamiento con el poder estaría condenado al fracaso. En ese período de la historia argentina, miles de jóvenes, como los que cayeron acribillados a balazos en la Base de la Marina Almirante Zar, estaban decididos a luchar por cambiar el orden injusto que soportaban millones de argentinos. En esa toma de decisión, no sólo desarrollaron al máximo su capacidad de entrega sino que también sabían que el compromiso era hasta las últimas consecuencias. Lo que el enemigo quiso mostrar como una sangrienta derrota, germinaba meses después en nuevos avances en la conciencia de las masas, y el triunfo electoral de 1973 y la multitudinaria movilización a las cárceles permitió de inmediato la libertad de todos los presos y presas politicas.
Desde ese punto de vista, Trelew hoy, deja claro que frente a las nuevas triquiñuelas y acciones ofensivas del Imperio, la única salida posible es la confrontación. Mostrarle los dientes y hacerle saber a quienes siguen generando nuevas formas de conquista, que no nos entregaremos a sus designios mansamente. Y que los aparentes retrocesos de la actualidad abonarán nuevas resistencias a futuro. Esto vale recordarlo, justamente ahora en que cuanto más violenta es la ofensiva para afianzar el capitalismo, más se insiste desde ciertos sectores de la izquierda, en soluciones integracionistas, falsos atajos, respuestas edulcoradas o tácticas posibilistas con quienes nos han puesto la soga al cuello y no dudan en apretar el nudo.
Por otra parte, aquellos jóvenes de Trelew también marcaron un camino en lo que hace a dejar de lado todo tipo de planteo individualista y apostaron al accionar colectivo. Desarrollaron una auténtica hermandad revolucionaria, donde el otro compañero o compañera era lo más importante a cuidar y proteger en la lucha cotidiana, junto con los sectores más golpeados de la sociedad. En los barrios, en los establecimientos de trabajo, en los ámbitos estudiantiles, se fueron gestando así bolsones de la nueva sociedad por la que se batallaba. Signos de amor compartido, de esperanzas de cambio y sobre todo, de un abierto altruismo en la reivindicación de los ideales. Con esa impronta y el deseo de volver a reintegrarse a la lucha activa en la calle, los militantes de todas las organizaciones revolucionarias que decidieron la fuga masiva de Rawson, y también los que optaron generosamente en no participar de la misma, como el inolvidable dirigente sindical Agustín Tosco, pusieron en marcha una gesta que desnudó como nunca a la dictadura del general Alejandro Agustín Lanusse.
Cuarenta y cinco años después, es evidente que el concepto de militancia ha cambiado mucho, y aspectos de un marcado individualismo que soportan los distintos estamentos de la sociedad argentina actual, también se han introducido, como si se tratara de un virus, en el accionar de la izquierda. El recurso de arriesgar lo menos posible para auto preservarse (en el trabajo, en las Facultades y hasta en la militancia) son habituales y se asumen como si fuera algo que existió siempre. De la misma manera, también pueden observarse propuestas edulcoradas que actúan como apagafuegos de cualquier planteo de resistencia y que harían empalidecer a aquellos recordados jóvenes revolucionarios de Trelew.
Por último, los hechos de la fuga de Rawson remarcaron el concepto de unidad en acción de las organizaciones revolucionarias, algo que hoy se extraña como un bien preciado difícil de repetir a pesar de los años transcurridos.  Esa decisión de fugarse juntos a pesar de las diferencias entre una organización y otra, no fue un hecho casual, sino parte una concepción de trabajo y militancia que se venía desarrollando desde mucho tiempo antes. Se tenía claro quien era el enemigo y frente a él valían todos las posibilidades de ataque. De allí que tanto en la improvisada conferencia de prensa realizada en el aeropuerto de Trelew por aquellos que luego serían asesinados a mansalva, como en las declaraciones conjuntas hechas en La Habana por los cuadros de dirección de las organizaciones armadas que alcanzaron a fugarse exitosamente, se recalcara el tema de la unidad y la necesidad de mantener esa iniciativa.
Actualmente, la unidad está en boca de todos los militantes del campo popular pero termina en la mayoría de los casos siendo sólo una expresión de deseos. Es evidente que no se toma muy en serio la necesidad de forjarla, a pesar de que revoluciones triunfantes como la de Cuba o la más reciente de Venezuela bolivariana han hecho esfuerzos para acercar posiciones entre los diferentes grupos que representan a la izquierda en todo su espectro. Aún estamos a tiempo de honrar a los héroes de Trelew forjando una fuerza antiimperialista, anticapitalista y antipatriarcal que sume todas las banderas.
El ejemplo de Trelew debería servir como acicate para que en este presente tan especial se fueran dando pasos firmes que permitan unificar a los que siguen creyendo que Revolución y Socialismo son dos conceptos indivisibles. Sería también una respuesta a quienes en todos estos años han secuestrado consignas, se han vestido con la ropa de los caídos en combate para volverlos a matar con propuestas claudicantes o maniobras de abierta corruptela, o han institucionalizado el discurso de inclinarse por el mal menor, evitando construir alternativas que desnuden la mascarada de un falso progresismo. Los revolucionarios que entregaron su vida en Trelew no lo hicieron para apuntalar al capitalismo, peleaban por un mundo diferente, más humano e inclusivo. La patria socialista.
En este momento argentino y latinoamericano en que otra vez los halcones de la derecha vuelan de forma rasante, Trelew no es consigna del pasado. En este marco en que las desapariciones forzadas de Santiago Maldonado y Nadia Rojas se suman a los de Julio López y Daniel Solano y demuestran que la represión actual se parece cada vez más a la de la dictadura, Trelew sigue siendo un grito contra la impunidad.
Como escribiera Francisco Paco Urondo, la sangre derramada en Trelew no podrá ser negociada ni tampoco olvidados ni perdonados los gestores de que ese aciago día 22 de agosto la Patria haya sido fusilada.
____________
Los héroes de Trelew
Los heridos, que lograron sobrevivir a la masacre y que dieron testimonio de los hechos, fueron luego asesinados durante la dictadura militar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario