02 de septiembre de 2017
Una multitud exigió la aparición con vida de Santiago Maldonado
“Queremos una investigación seria e imparcial”
Frente a una Plaza de Mayo desbordada, la familia de Santiago Maldonado cuestionó al Gobierno y reclamó la renuncia de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. “Somos hostigados con informaciones falsas que lo único que hacen es sembrar la desesperanza”. Por Alejandra Dandan
Toda la Plaza pidió por Santiago Maldonado. Los organizadores calcularon que participaron 250 mil personas.
Imagen: AFP
Imagen: AFP
Habían pasado dos minutos desde que Sergio Maldonado empezó a hablar en el escenario de la Plaza de Mayo cuando desde el fondo las palabras sueltas, los silbidos y la bronca se transformaron en un sólo reclamo: que se vaya. Sergio acaba de mencionar a la ministra de Seguridad, sin nombrar a Patricia Bullrich. “¿Hasta cuándo debemos soportar esta situación? ¿Hasta cuándo debemos preguntarnos dónde está Santiago? ¿Hasta cuándo seguirán cuestionando a Santiago, a sus fuertes convicciones, a su ideología de la solidaridad sin transar con nada ni con nadie”. Entonces volvió a nombrarla. Y la voz de la Plaza volvió a responder. A cantar. ¡Qué se vaya! Sergio retomó el punto justo en el que había quedado: “A la señora ministra de Seguridad le pido que de un paso al costado –dijo–, y deje el lugar a alguien realmente capacitado para poder brindarnos seguridad y no inseguridad”.
Los únicos que hablaron en Plaza de Mayo fueron los dos hermanos de Santiago Maldonado, Sergio y Germán, y sus compañeras Andrea Antico y Carolina. Poco antes de las siete de la tarde los organizadores dijeron desde el escenario que había más de 250 mil personas. Llegaban noticias de las manifestaciones que recorrieron las plazas de todo el país desde Jujuy hasta Tierra del Fuego. ¡Aplausos!, pidieron para los que también exigieron aparición con vida en Montevideo, Estcolmo, Chile, en San Francisco frente al consultado argentino a las cuatro de la tarde, en Francia, México, Bilbao y Río de Janeiro. A un mes de la desaparición de Santiago Maldonado la Plaza salió a decir frente a Casa Rosada que esta es una desaparición forzada que el Gobierno sigue negando y de la que es responsable. El escenario levantó ese reclamo como consigna central. Y que ubicó como responsables directos a dos personas cuyos nombres fueron pronunciados durante toda la tarde: Patricia Bullrich y su jefe de Gabinete, Pablo Noceti.
La familia estaba acompañada por las Madres de Plaza de Mayo, integrantes de Abuelas, de la Mesa de organismos de derechos humanos, del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia y miembros de la Pu Lof de Cushamen con banderas. Todos los que estaban allí levantaron los dos brazos cuando la Plaza volvió al “que se vaya” en singular, con una voz que fue creciendo desde atrás hasta desbordar el escenario.
Sergio fue el último que habló. “Siguen negando la desaparición en manos de la Gendarmería y pareciera que negaran hasta su propia existencia”, dijo. “En ningún momento se cuestionó el accionar de esta fuerza el día de la represión en la comunidad mapuche de la cual fue testigo el mundo. Lo único que hicieron fue cuestionar a Santiago, a sus amigos y a su familia. Somos maltratados por la señora ministra de Seguridad”, dijo y la Plaza respondió. “Somos maltratados por la ministra de Seguridad que ha demostrado no estar capacitada para ocupar ese puesto. Y tampoco esclarecer la desaparición de Santiago. Somos hostigados con informaciones falsas que lo único que hacen es sembrar la desesperanza en mi familia. Tenemos que soportar declaraciones de funcionarios que lo único que hacen es aportar dudas y confusiones. Nuestra familia ha colaborado desde el primer día con todos los requerimientos”, dijo. Aportaron las muestras de ADN: “Jamás nos negamos porque negarse sería no querer tener a Santiago”.
A diferencia de lo que sucedió en la Plaza del 11 de agosto, cuando los organismos de derechos humanos consensuaron un documento para establecer los principales reclamos, esta vez todos los espacios hicieron posible que sea sólo Sergio el que los enumerara.
“Queremos una investigación seria e imparcial”, dijo. “Queremos que se investigue a todo el personal de la Gendarmería que actuó en el operativo el día 31 de julio y 1º de agosto, ellos son los responsables y tienen que dar cuenta de su actuación”.
¡Asesinos! ¡Asesinos! –dijo la Plaza. Entonces, hizo las preguntas: ¿hasta cuándo tenemos que preguntarnos dónde está Santiago? Le pidió a la ministra que de un paso al costado. Y agradeció. A las organizaciones sociales, sindicales y políticas, a los organismos de derechos humanos y muy especialmente, dijo, a la comunidad mapuche. Una línea que también repitió su compañera, para dejar en claro dónde están las víctimas y dónde los perpetradores. La multitud dijo “viva el pueblo mapuche”. Y él pronunció el Presente.
¡Santiagado Maldonado!
¡Presente! –respondió la Plaza.
¡Santiago Maldonado!
¡Presente!
¡Ahora y siempre!
A las cuatro de la tarde, los pasacalles de La Poderosa iban recibiendo a los primeros que entraron desde avenida de Mayo. 30.000 mil veces la verdad, decía uno en una esquina. ¡Lo desapareció la Gendarmería!, colgaron entre dos árboles. Un hombre caminó con un cartón escrito a mano con la misma pregunta que se escuchó hasta entre los vendedores ambulantes de los subtes. ¿Dónde está Santiago Maldonado? Los vendedores voceaban ¡helado, helado! Y Miguel Pirelli, 78 años, antiguo vendedor de una editorial, se paró en la esquina del Cabildo con dos carteles dibujados: “Han regresado”, puso con una cara de Santiago. El escenario comenzó a reunir a distintas bandas musicales que se sucedieron hasta las siete. Pasaron los tambores en lucha de la Chilinga que ensayaron antes entre la gente.
Durante la semana, las organizaciones se reunieron para consensuar el diseño de la convocatoria para exigir claramente aparición con vida de Santiago Maldonado y para denunciar las políticas de encubrimiento desplegada por el gobierno nacional. Detrás de la convocatoria estuvieron organizaciones jóvenes sindicales, sociales, estudiantiles, barriales, culturales, políticas y de género que fueron nombradas una a una durante el acto. El dispositivo dispuso el ingreso de las columnas de las organizaciones de izquierda y del Encuentro por Diagonal Norte cubriendo el sector de Catedral y Rivadavia. Y el ingreso de la Mesa de organismos de derechos humanos y sus organizaciones por Diagonal Sur. Ambos espacios compartieron la Plaza sin avasallar a los que fueron llegando de modo individual durante la tarde.
Como sucedió en agosto, las pantallas del escenario repitieron la pregunta de Santiago con la convocatoria a la marcha: “Soy Victoria y estoy en mi casa. Quiero saber dónde está Santiago Maldonado”. Cerca del escenario, el ex diputado kirchnerista Horacio Pietragalla decía que lo que había cambiado desde entonces era que ahora hay una carátula que dice desaparición forzada. Pasaron Nicolás del Caño y Myriam Bregman, del FIT. “Creo que esta plaza es mayor y lo que hay de nuevo entre los dos momentos es que se consolidó la postura del gobierno nacional que desconoce estos hechos, cosa que esperemos que cambie con esta movilización y con todas las que sean necesarias”. Pasó Camilo Mones, delegado de Pepsico, que habló de Santiago en esa suerte de escenario que poco a poco comenzó a improvisarse en distintos puntos de la Plaza.
Entre muchos dirigentes sociales, políticos y de derechos humanos estuvieron Néstor Pitrola, Roberto Baradel, Victoria Donda, Victoria Montenegro, Adolfo Pérez Esquivel, Horacio Verbitsky, Nora Cortiñas, Daniel Filmus, Mara Brawer, María Elena Naddeo, Vera Jarach, Lita Boitanio, Tati Almeyda, Laura Conte. Y Ruben López, el hijo de Jorge Julio López.
En el escenario se escuchó la voz de Milagro Sala. Desde una pantalla preguntó por Maldonado.
“Hoy todas y todos estamos acá porque venimos a reclamar por la desaparición forzada de Santiago Maldonado”, abrió la locutora desde el escenario. “Santiago no está extraviado como dicen en el gobierno. Santiago está desaparecido y ellos son los responsables”. Leyó un pasaje de los textos de Santiago. Y pidió bajar las banderas o correrse a un costado. “Esta va a ser una tarde llena de dolor, pero también de esperanza”.
Pasó Teresa Parodi. “Es así –dijo ella sobre el Gobierno–: ellos miran para otro lado y es lo peor que pueden hacer”. En el escenario, entre bandas de músicos, se fueron leyendo los nombres de cientos de agrupaciones. Y luego la cronología de la desaparición reconstruida por la familia de Santiago. Cuando llegó al 1º de agosto, mencionó a Pablo Noceti en la ruta, y luego: Santiago no puede cruzar y lo agarran.
¡Pedimos aparición con vida! –se oyó. “¡Santiago presente!”, dijeron. “¡Que se oiga! ¡Que se escuche! Pocos minutos antes de las siete, Germán Maldonado abrió el tramo final.
“Quiero hablar como hermano de Santiago”, dijo. “Quiero decir que mi hermano es la libertad, la juventud, la solidaridad, el apoyo mutuo, preocupación y la cooperación, la ecología, la medicina, la aventura, la música, el dibujo, la pintura, el mural y los tatuajes. El viajó para aprender y conocer lugares nuevos y cosechó muchísimas amistades. Desde el norte y el sur de la Argentina, Uruguay y Chile. Marcó a muchas personas con sus ideas de libertad como con sus tatuajes”.
Habló Carolina, su compañera. Dijo que cuando le preguntan por Santiago, lo primero que dice es que es mágico. “Santiago es mágico. No dejemos que esa luz se apague. Lo amo muchísimo. Para mi es ardilla”. Y desgarrada le gritó: ¡Te amo ardilla! En el escenario también estuvo su abuela Lita.
Un amplio espectro opositor se movilizó a Plaza de Mayo por Santiago Maldonado
Desde el kirchnerismo hasta la izquierda
Unidad Ciudadana, el Movimiento Evita, Libres del Sur y el FIT, entre otras agrupaciones, coincidieron en la multitudinaria marcha por la aparición con vida del artesano. Reclamos a Macri, Bullrich y Noceti, jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad.
Santiago Roberto, Cristina Alvarez Rodríguez, Gisela Marziotta y Francisco Cafiero, en la marcha por Maldonado.
Mientras el presidente Mauricio Macri probaba en Tucumán un heladito de “remolacha, arroz con leche y mate cocido”, una gran cantidad de dirigentes políticos de la oposición participaron ayer de la multitudinaria movilización frente a la Casa Rosada para reclamar por la aparición con vida de Santiago Maldonado. Unidad Ciudadana casi en pleno, distintas expresiones del PJ, referentes del Movimiento Evita, hombres y mujeres de Cumplir y Libres del Sur, junto a las diversas agrupaciones de izquierda, asistieron a la marcha en Plaza de Mayo. Mezclados entre la multitud o al frente de sus propias banderas, todos coincidieron en el reclamo al Estado argentino por el paradero del joven artesano desaparecido tras un operativo de Gendarmería en Chubut.
Candidatos como Jorge Taiana, Daniel Filmus, Mariano Recalde, Leopoldo Moreau, Fernanda Vallejos, Roberto Salvarezza, Gabriela Cerruti, entre muchos otros kirchneristas levantaron carteles con la imagen de Maldonado, pidieron por su aparición y reclamaron que el Gobierno de Macri se haga cargo de responder la pregunta que desde hace un mes recorre todo el país: ¿Dónde está Santiago Maldonado?. La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner no estuvo en la Plaza de Mayo, aunque ayer participó de una misa en Merlo por la aparición con vida de Maldonado. “Le exigimos al Gobierno que, en carácter de urgente, informe al pueblo de la Nación Argentina los motivos por los cuales, en vigencia del estado democrático, se producen desapariciones forzadas de personas”, expresó en un comunicado José Luis Gioja, titular del PJ.
A contramano del discurso de Cambiemos, que intentó asociar el masivo reclamo de ayer con una maniobra del kirchnerismo, distintas expresiones políticas también se movilizaron. Libres del Sur, aliado de Sergio Massa en Capital Federal llevó la consigna “Bullrich hacete cargo”. Desde el Movimiento Evita, que marchó junto a la Corriente de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), el diputado Leonardo Grosso advirtió sobre el contexto en el que se produjo la desaparición del joven: “Es difícil entender la desaparición sin ver que el Estado elige defender a Benetton mientras una comunidad Mapuche está peleando por la tierra”, analizó Grosso. Florencia Casamiquela, Juan Manuel Abal Medina, candidatos de Cumplir, el espacio de Florencio Randazzo, también dijeron presente. “Hoy, con más fuerza que nunca, todos exigimos saber donde está Santiago Maldonado. #UnMesSinSantiago”, escribió Randazzo en Twitter.
Como no sucede desde hace años, las agrupaciones de izquierda compartieron una misma movilización con otros espacios no trotskistas. Desde el FIT, integrado por PTS y el Partido Obrero, apuntaron especialmente sobre la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich y su jefe de Gabinete, Pablo Noceti. “#UnMesSinSantiago y Noceti sigue libre y en funciones! Uno de los responsables del operativo donde se llevaron a Santiago”, señaló Nicolás del Caño, ex candidato presidencial.
02 de septiembre de 2017
Impresiones de los participantes de la marcha por la aparición con vida de Santiago Maldonado
Un sentimiento con ecos de otras épocas
Entre los manifestantes prevalecía una sensación de miedo por lo ocurrido con Maldonado y la respuesta de parte del Estado, al que acusaron de encubrir los hechos. Las historias sobre cómo se debate el tema en cada hogar.
Por Irina Hauser
Pese al temor que genera la situación, la respuesta fue salir a poner el cuerpo contra la violencia estatal.
Imagen: Leandro Teysseire
Imagen: Leandro Teysseire
Hay una palabra que se instaló en esta plaza, que no distingue edades y da la nota en cada comentario. Miedo. Esa es la palabra. A todas y todos los sorprende como una resonancia de otro tiempo, a veces impreciso, o perfectamente reconocible. Salir a la calle es desafiarlo con el cuerpo. Pedir algo bien conciso, que aparezca con vida Santiago Maldonado, el desaparecido que las autoridades se niegan a reconocer como tal, lo que refuerza la condición de desaparición forzada del caso. En estas calles tomadas, el miedo también se grita, se canta, se salta, se gruñe, se llora. La marea humana vuelve a poner límites al desenfreno estatal. Es un grito “de libertad”, como traduce Dante, un niño de 12 años, su objetivo anhelado. Como quien dice, “miedo, no te tenemos miedo, a quién te creés que vas a paralizar”.
Mariana R., de 25 años, discutió con su papá antes de salir de su casa. Intentó convencerlo sin éxito de que fuera a la movilización. Le recriminó que hubiera ido a la marcha tras la muerte de Alberto Nisman y no quisiera participar de ésta. “Por suerte en mi familia debatimos política”, se consuela ella, apoyada sobre la puerta lateral de un auto, junto con otros tres jóvenes, sus “amigos de la vida”, como los llama. Ella es emprendedora cervecera y guía de turismo. Militó durante toda la secundaria en el Centro de Estudiantes del colegio Carlos Pellegrini, un dato que menciona para explicar que fue a la mayoría de las movilizaciones que hubo este año. Por delante pasan las banderas y las batucadas. Una larga con letras de molde en rojo con la pregunta que recorre el país: ¿Dónde está Santiago Maldonado? Mariana supo de la desaparición “por Facebook” y cuenta que después de un mes no tiene claro “quién lo desapareció”. “Pero tengo claro que el Estado está encubriendo, con más razón estoy acá, aunque reclamamos por los derechos en general”, advierte. Tiene tez blanca, pelo castaño ceniza y unos auriculares negros rodean su cuello. Sostiene una ilustración que es una gorra típica del uniforme de la gendarmería que se está quemando. Las llamas están rodeadas con la pregunta sobre dónde está Santiago.
El dibujo en blanco y negro está firmado por Jane, el seudónimo que usa Laura R., de 27 años. Lo eligió inspirada en Jane Lane, un personaje de la serie animada Daria. Ambas, Jane y Daria, son dos adolescentes que van a contramano de la moda y los mandatos sociales. Jane es amante del arte, al que le da un sentido particular, algo truculento. Laura, nuestra Jane, tiene el flequillo de color violeta, los labios pintados del mismo color y se presenta como tatuadora. Se había pasado el día buscando con quién ir. “No quería estar sola, me daba fobia, tengo miedo. A que repriman, básicamente. Mis padres vivieron la última dictadura con mucho miedo, yo no quiero vivir igual”, se angustia.
–¿Y yo cómo sé que sos periodista de PáginaI12? –enfrenta Sebastián J., también de 27 años, barba candado frondosa y anteojos cuadrados pequeños. Pide credencial, o lo que sea antes de prestarse a conversar. Al final se conforma con googlear. Es de Tierra del Fuego y llegó a Buenos Aires hace diez años y estudia Diseño de Imagen y Sonido. “Es la primera marcha a la que voy. Tengo muchos amigos que militan y tengo miedo por ellos, por eso estoy acá. Santiago puede ser cualquiera de mis amigos”, sintetiza.
Santiago A. es un joven psicoanalizado y con ganas de hablar que dice sentirse parado ahí en la Diagonal Sur con toda su historia y sus temores de la infancia: “Miedo a Hernán Cortés, a una dictadura y a caer preso”. ¿Por qué? “A Cortés (el conquistador español) porque cuando tenía 7 años mi papá vivía en México y mi mamá no tuvo mejor idea que llevarme al museo de la inquisición. Después eso quedé aterrado, no quería ni hablarle a mi abuela que era descendiente de españoles”, relata hoy a sus 23. “La dictadura es una sombra que se lleva siempre; el temor a caer preso porque le pueda pasar a cualquier de mi edad”, y sus amigos acotan “por un simple cigarrillo”.
- - -
Sara, Mónica y Shizuko se sentaron en uno de esos bancos que parecen sillones mullidos, pero son esculturas de cemento. Se las ve cansadas, pero con un aire de felicidad. Sara Jedlina, médica, tiene 73 años y dentro de dos semanas se cumplen 40 de la desaparición de su marido, Eduardo O’Neill. Se reconoce “muy movilizada” por esa cuestión. Todo lo que pasa la afecta de manera especial. Ayer a la mañana discutió con sus compañeras de la pileta donde suele ir a nadar. “Una empezó diciendo que Santiago Maldonado se debió haber drogado. Yo le dije que así empezamos la vez pasada, en la última dictadura, que solo falta que digan que está en Europa. Otra se puso a cantar para cortar la conversación, y me enfurecí. Ahí les dije que mi esposo estaba desaparecido. Las que no sabían quedaron heladas. Unas se fueron, otras me abrazaron”, regaña al narrar. “No podemos hacer otra cosa que marchar”, sentencia, con un pañuelo anaranjado que cae sobre sus hombros, precedidos de aros colgantes.
“Esto me trae muchos recuerdos e indignación por la falta de memoria, no puedo evitarlo. Pero estoy contenta porque acá a mi alrededor está repleto de gente joven, o sea que quizá haya un mañana mejor”, dice su amiga Mónica Scordamaglia, y 66 años, profesora en Filosofía y Letras, que es vecina de edificio de Sara, amiga y compañera de marchas. “Pienso en Santiago Maldonado y tengo la certeza de que es un caso de gatillo fácil patagónico. Están desapareciendo pibes, me da bronca volver a estos temas olvidados. Además, la protesta mapuche es de larga data, porque debería ser una política de estado la defensa de los aborígenes como indica la Constitución”, reflexiona. Dos de sus hijos andan por la marcha, uno de ellos también con su nieto. “Cuando no te escuchan ni te dicen la verdad, por lo menos ponés el cuerpo”, concluye.
Shizuko Kaneshiro, de 60 años, es japonesa. Llegó a la Argentina cuando tenía dos años. Su primo es uno de los 17 desaparecidos japoneses conocidos, cuya historia se cuenta en un libro que de pronto le deja un periodista amigo, Andrés Asato, con un árbol en la tapa pintado en tonos rojos y marrones. En su morral colorido, lleva varios prendedores con las palabras “memoria, verdad y justicia”. Conoce a Sara de la pileta, aunque ella dejó de ir y conservan la amistad.
“El caso de Santiago Maldonado tuvo algo de improvisto. No pensamos que volveríamos a hablar de un desaparecido. Mucha gente amiga volvió a mencionar la palabra miedo, como una sombra”, suma su voz Héctor Rodríguez, comunicador, escritor de la Comisión por la Memoria de Zona Norte. “Las acciones que hoy vemos de las fuerza represivas, hace dos años no existían. Por eso, lo que respiramos es temor a lo que puede pasar. Lo que vine a pedir es que no pisoteen la democracia”, agrega.
- - -
En el vallado alto, negro, que impide el paso hacia la calle San Martín, hay colgadas fotos con la cara de Santiago Maldonado. Algunos se acercan para ver que hay detrás, y toman fotos. Santiago, la reja y detrás, un camión hidrante inmenso de la Policía Federal. “Me acerqué pensando que la calle estaba cortada por una máquina de esas para arreglar el pavimento, pero casi me muero con la imagen del camión”, exclama Andrea González, una mujer de 47 años, pelo largo tumultoso y camisola roja de bambula. Andrea es profesora de chelo. Toca desde los 20 años y ahora enseña en la orquesta infantil de Paso del Rey y en la universidad de Hurlingham, donde vive con su pareja, Hernán Romero, empleado bancario, y su hijo Dante. “No podemos salir a la calle que tenemos al a policía por cualquier cosa y no para lo necesario. Pero además hay un ensañamiento con los jóvenes. Muchos de mis compañeros de las orquestas son de la edad de Santiago y lo veo a él en todos ellos. Como una posibilidad latente de que pase algo. Y tengo miedo por mi hijo, que es muy curioso”, se descarga.
Dante había estado estudiando en su casa con amigos, cuando Andrea irrumpió para apurarlos porque no quería llegar tarde a la movilización. “¿Alguno no sabe quién es Santiago Maldonado?”, preguntó. Todos sabían, porque habían hablado en la escuela, donde nadie denunció a ningún docente por eso. Dante, que también ama la música y canta, estaba contento y con ganas de decir que estaba en Plaza de Mayo “para apoyar la libertad”
Fuente:Pagina12
.Miles de rosarinos salieron a las calles para reclamar que aparezca el joven Santiago Maldonado.
"Exigimos la renuncia de la ministra Bullrich"
Fue un reclamo fuerte en la marcha contra la titular de Seguridad que a la tarde había estado en Rosario. "Yo sabía, yo sabía, que a Santiago lo llevó Gendarmería", era otra de las consignas que se repetía a lo largo de las gruesas columnas que iban hacia el monumento.
Por Sonia Tessa
En el Monumento a la Bandera se pudo ver con claridad la masividad de la marcha de ayer.
Imagen: Alberto Gentilcore
Imagen: Alberto Gentilcore
Como ocurrió el último 24 de marzo, una multitud se movilizó ayer desde la plaza San Martín al Monumento a la Bandera para exigir la aparición con vida de Santiago Maldonado, al cumplirse un mes de su desaparición en Chubut. "Yo sabía, yo sabía, que a Santiago lo llevó Gendarmería", era una de las consignas que se repetía a lo largo de las columnas, cuya variedad hace imposible enumerarlas en una crónica. Centros de estudiantes de escuelas secundarias y facultades, organizaciones sociales, políticas y gremiales marcharon por la ciudad, con el condimento de miles de personas "sueltas", que concurrieron con carteles hechos a mano, colgados de sus mochilas. "Exigimos la renuncia de Patricia Bullrich", dijeron en el acto en el Monumento con un mínimo equipo de sonido que no impidió, sin embargo, que retumbara el grito "resulta indispensable aparición con vida y castigo a los culpables". Un grupo de manifestantes, de identidad anarquista, hizo su propia marcha hacia la Bolsa de Comercio de Rosario donde realizaron también un acto.
La primera columna salió después de las 17.30 de la plaza San Martín y pasadas las 19, cuando el patio Cívico del Monumento a la Bandera estaba repleto, seguían llegando manifestantes. Aún estaba saliendo gente de Dorrego y Córdoba. En muchas esquinas, había personas que sumaban su adhesión pasiva al reclamo. Desde dirigentes gremiales empresarios como Guillermo Moretti de Fisfe hasta artistas populares como Jorge Fandermole, si algo marcó la marcha fue la diversidad. "Ni yuta ni tuya", decía la remera de una manifestante porque el feminismo ya es un actor social infaltable. Que fue un caos también es cierto, en un momento había tres marchas: La que fue a la Bolsa de Comercio, la que fue por San Luis y la que iba por San Lorenzo.
Entre los reclamos se sumó el pedido de esclarecimiento del atentado contra la dirigente de la Corriente Clasista y Combativa Juliana Rosales y la aparición con vida de Rosalía Jara, la chica de 18 años desaparecida el 1º de julio en Fortín Olmos, al norte de la provincia de Santa Fe. "Nos sigue faltando Jorge Julio López", dijo Liliana Leyes, de ATE Rosario, y enseguida se coreó "presente, ahora y siempre", fue otra de las consignas que empezaron a corearse muy temprano, cuando las primeras columnas de la CTA Autónoma llegaron al Monumento.
Distintas columnas de los pueblos originarios se pudieron ver a lo largo de la manifestación. La bandera whipala. María Fleitas, de la comunidad qom, contó que marchaban no solo por la aparición con vida de Maldonado sino también de Marcelino Olaire, desaparecido hace más de un año en un hospital de Formosa.
Signos de pregunta recortados en la figura de Santiago, letras que formaban "¿Dónde está Santiago Maldonado?" fueron algunas de las expresiones que recorrieron la larga columna. "No queremos mano dura, no queremos represión, queremos para los pibes, trabajo y educación", cantaban tras la bandera del Movimiento Evita. En la columna de Ciudad Futura, decían "sabemos que el gobierno con la Gendarmeria, que nos digan donde tienen a Maldonado, este circo de mierda se les fue de las manos". Más temprano, Ciudad Futura había reclamado por el tamaño del paño que en el frente del Palacio de los Leones, reclamaba por la aparición con vida de Santiago Maldonado.
"Mientras yo no sea una desaparecida forzosa, podré dejar un rato mi trabajo decente y decir acá presente", se había escrito Marilina en su remera, con una fibra, para responder a algunas frases leídas en las redes sociales.
02 de septiembre de 2017
Otra gran multitud
Desde Santa Fe Otra multitud impresionante de santafesinos se movilizó ayer por la aparición de Santiago Maldonado, aunque no tuvo el impacto de la marcha contra el 2x1 porque se desdobló en las convocatorias: Una en la plaza del Soldado, de la Multisectorial de Derechos Humanos ‑que agrupa a partidos de izquierda‑ y la otra frente al Tribunal Oral de Santa Fe juzga los delitos de lesa humanidad, donde se concentró el Foro contra la Impunidad y por la Justicia y decenas de organizaciones políticas, sociales y gremiales. A un mes de la desaparición forzada del joven militante, las dos coincidieron en el reclamo: "Con vida lo llevaron, con vida lo queremos". Mientras que el Foro exigió a Mauricio Macri que "separe de sus cargos a la ministra (de Seguridad, Patricia) Bullrich, al (jefe de su gabinete de asesores) Pablo Nocetti y a todos los gendarmes que participaron del operativo represivo para que sean procesados por la Justicia". Frente al Tribunal Oral y en la plaza del Soldado se repitió la misma pregunta que cruza la Argentina: ¿Dónde está Santiago? El Foro advirtió que el "encubrimiento oficial a la Gendarmería" es "un obstáculo para el esclarecimiento" del caso y "respaldo a la violencia represiva de las fuerzas de seguridad" en todo el país. "Se les brinda impunidad para actuar sin límites contra la movilización popular" y "se instala la demonización mediática de la víctima, tal como operó la dictadura para encubrir sus crímenes".
Fuente:Rosario12
Masivas marchas en Rosario y todo el país
“El Estado sigue negando la desaparición de Santiago”
01/09/2017
Unas 40 mil personas se volcaron a las calles de Rosario para reclamar la aparición con vida de Santiago Maldonado, el joven que fue visto con vida por última vez tras una violenta represión a la comunidad mapuche de Chubut. La movilización, que desbordó las expectativas de los diversos grupos convocantes, partió a las 18 desde plaza San Martín hasta el Monumento Nacional a la Bandera, donde no hubo oradores. En el acto central en Buenos Aires se reclamó la renunciá de Patricia Bullrich.
En la marcha estuvieron presentes organizaciones de derechos humanos, sociales, gremiales, estudiantiles y políticas de la ciudad. También hubo numerosos grupos culturales, murgas y colectivos teatrales que fueron realizando distintas intervenciones artísticas y musicales a lo largo del recorrido, que comenzó en Dorrego y Córdoba, luego siguió por San Luís hasta Laprida y culminó en el Monumento.
La movilización fue tan numerosa que alrededor de las 19 el Monumento ya estaba desbordado mientras las columnas no paraban de llegar, lo que obligó a muchas organizaciones a quedarse fuera.
Además de las organizaciones y partidos políticos, que los hubo en cantidad y de los más diversos, fue notable la presencia de personas “sueltas”, que no manifestaban pertenencia partidaria u orgánica alguna. Con carteles impresos o pintados a mano, con la pregunta “¿dónde está Santiago?”, la leyenda “el estado es responsable” grupos de jóvenes y familias enteras recorrieron las calles rosarinas.
“Macri, vos sos la dictadura” o “Bullrich renuncie”, fueron otras de las consignas que se repitieron en la manifestación realizada en Rosario.
En la ciudad de Santa Fe, dónde también hubo una nutrida movilización, fueron detenidos tres militantes de la Federación Juvenil Comunista.
Lo jóvenes fueron apresados por la policía provincial mientras pegaban carteles por Santiago Maldonado.
Tras la noticia, la marcha se trasladó s la dependencia policial donde habían sido llevados los militantes y permaneció ahí hasta que fueron liberados.
En Buenos Aires
En capital federal, el acto central se realizó en la tradicional plaza de mayo. Allí Sergio, hermano Santiago Maldonado, inicio su discurso fustigando el accionar de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a quien le pidió que “dé un paso al costado” y agregó “hasta cuándo debemos seguir preguntándonos dónde está Santiago”.
Desde el escenario central ubicado de espaldas a la Casa Rosada, Sergio Maldonado criticó al asegurar que “el Estado sigue negando la desaparición de Santiago por parte de la Gendarmeria”, pero el momento más tenso fue cuando nombró a la ministra Bullrich.
Tras pedir la renuncia de la funcionaria, la multitud que colmó la Plaza de Mayo y las cuadras aledañas gritó: “Fuera, fuera” mientras que silbó a la Gendarmeria y los tildó de “asesinos”.
El hermano del joven artesano desaparecido en la zona de la comunidad mapuche de Chubut agregó: “Lo único que hicieron fue negar el accionar de Gendarmeria y cuestionar a Santiago”.
“Estamos siendo maltratados por la ministra de seguridad. Hostigados con información falsa sembrando desesperanza en mi familia y además debemos soportar las declaraciones de funcionarios que lo único que hacen es aportar dudas y confusión”, denunció.
Sobre la participación de la familia, sostuvo: “Ha colaborado desde el primer día jamas nos negamos, ya que negarnos sería no querer colaborar con su búsqueda y nosotros queremos una investigación seria, imparcial y que se investigue a todo el personal de la Gendarmeria que participó del operativo”.
“Ellos (Gendarmeria) son los responsables y tienen que dar cuenta de su actuación. Hasta cuándo seguirán cuestionando a Santiago, su ideología de la solidaridad”, manifestó.
Al finalizar su discurso ante una multitud, insistió: “A la señora ministra le pido que de un paso al costado y deje el lugar a alguien capacitado para poder brindarnos seguridad y no inseguridad”.
En el resto del país
En Córdoba, una multitudinaria marcha se realizó por las calles del centro de la capital mediterránea, con la participación de organizaciones y colectivos sociales, entidades sindicales y partidos políticos, mayormente de izquierda y afines con el kirchnerismo, entre otros, con fuertes manifestaciones de pedido de “renuncia” de la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich y la “aparición con vida de Santiago”.
Encabezada por representantes de la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos de Córdoba y con la consigna: “El Estado y el Gobierno son responsables”, la pacífica movilización partió desde Colón y General Paz y se trasladó hasta el Paseo del Buen Pastor, a unos 200 metros de la delegación local de Gendarmería Nacional, donde se dio lectura a un documento en donde se subrayó la “responsabilidad del Estado nacional por la aparición con vida” del militante, además de rechazar la estigmatización de la comunidad mapuche como elementos subversivos.
En Mendoza, miles de personas, muchos de ellos nucleados en organizaciones de derechos Humanos, partidos políticos y sindicales, se concentraron en la avenida San Martín y peatonal Sarmiento, tradicional esquina del centro de la capital cuyana, para exigir la “aparición con vida” del artesano desaparecido hace un mes en Chubut.
Los manifestantes portaron numerosos carteles con la imagen de Maldonado ante una importante presencia policial, que debió cortar el tránsito vehicular a los largo de dos cuadras de la principal arteria de Mendoza.
En Mar de Plata, miles se congregaron y marcharon con una pancarta que decía “Vivo lo llevaron, vivo lo queremos”, por las calles del centro de la ciudad atlántica.
La concentración se desarrolló al pie del monumento de San Martín, situado en Luro y Mitre, con la presencia de decenas de organizaciones sociales, políticas, organismos de derechos humanos, vecinalistas, dirigentes gremiales, ONG’s y centros de estudiantes, que luego marcharon por calles de la ciudad.
En San Luis, el acto se realizó frente al Monolito de la Memoria, que recuerda a los desaparecidos durante la dictadura militar en esa provincia, y contó con una numerosa concurrencia, destacándose los carteles identificatorios de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, partidos de izquierda, organizaciones sociales, estudiantiles y gremios universitarios.
También en San Juan, organizaciones sociales y agrupaciones de izquierda, entre otras, se manifestaron en la Plaza 25 de Mayo para reclamar la “inmediata aparición con vida” de Maldonado.
Una nutrida movilización se realizó en Neuquén convocada por organismos de derechos humanos, gremios, sectores sociales y políticos de la región.
El acto central se realizó al pie del monumento al General San Martín, donde se escucharon las expresiones de una docena de representantes de organizaciones participantes en la marcha.
Mientras el grueso de la concentración permaneció en el monumento al Libertador, un grupo de organizaciones de izquierda marchó hacia la sede de Gendarmería Nacional, ubicada a pocas cuadras. En el lugar efectuaron pintadas y pegaron carteles con el rostro de Maldonado y la consigna “Aparición con Vida”.
Una caminata alrededor de la plaza 9 de Julio, que es la principal del centro de la capital salteña, se realizó en el marco del reclamo convocado en todo el país por Santiago Maldonado.
En Misiones, hubo concentración en la plaza 9 de julio, de Posadas, donde pidieron al gobierno nacional mayor celeridad en las investigaciones y la renuncia de todos los funcionarios de Seguridad.
Se concentraron en inmediaciones de la plaza, frente a la Casa de Gobierno provincial y entonaron las estrofas el himno nacional, tras lo cual comenzaron los reclamos a viva voz y los cánticos contra el presidente Mauricio Macri.
En tanto, en Jujuy, Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos provincial y la agrupación Hijos, entre otros organismos vinculados a la defensa de los derechos humanos, encabezaron una multitudinaria convocatoria para pedir por la aparición de Maldonado.
“No hay persona extraviada, hay responsabilidad del estado” y “Vivo lo llevaron, vivo lo queremos” fueron algunas de las consignas que pudieron visualizarse en la plaza central de la ciudad capital jujeña.
Actos y manifestaciones similares se desarrollaron en Santiago del Estero y en ciudades de Entre Ríos, como Villaguay, Concepción del Uruguay, Gualeguaychú y Concordia, entre otras localidades de todo el país.
Fuentes: RR/Télam/NA
Fuente:RedaccionRosario
El Monumento se colmó pidiendo la aparición de Santiago Maldonado
El Monumento Nacional a la Bandera se colmó este viernes con cientos de rosarinos que, a un mes de la desaparición de Santiago Maldonado, el joven tatuador de la comunidad mapuche de Chubut, luego de incidentes con Gendarmería, reclamaron al Estado nacional su aparición con vida. Una multitudinaria manifestación partió cerca de las seis de la tarde de la céntrica Plaza San Martín rumbo al emblemático espacio frente al río Paraná.
Diferentes agrupaciones de Derechos Humanos, partidos políticos, agrupaciones estudiantiles, gremios y ciudadanos independientes formaron una extensa columna de manifestantes que, como una serpentina humana, se fue moviendo desde la Plaza San Martín por Dorrego hacia San Luis, para luego llegar a la zona del Monumento a la Bandera.
La consigna fue una sola: aparición con vida de Santiago Maldonado. El reclamo apunta directamente contra el Gobierno nacional y tiene como principal destinataria de los cuestionamientos a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que justo hoy estuvo de paso por Rosario.
Ya entraba la noche cuando las columnas de manifestantes comenzaron a ingresar al Patio Cívico del Monumento, que se fue colmando de a poco. Una enorme bandera que preguntaba "¿Dónde tienen a Santiago Maldonado?" dominaba toda la escena.
La manifestación fue pacífica, marcada por una fuerte presencia de jóvenes, padres con sus pequeños hijos, grupos de teatro que realizaron intervenciones y el pedido común de que, tras un mes sin noticias, Santiago Maldonado aparezca sano y salvo.
Fuente:RosarioPlus
Las mejores fotos de la multitudinaria movilización por Santiago Maldonado
Más de diez mil rosarinos transitaron las calles de la ciudad para reclamar por la aparición con vida del joven desaparecido forzadamente tras una represión de Gendarmería en Chubut. Aquí, las mejores fotos de Darío Soldani para Conclusión.
Más de diez mil rosarinos se movilizaron este viernes en Rosario para exigir la aparición con vida de Santiago Maldonado, el joven desaparecido tras una represión de Gendarmería en la comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia, departamento de Cushamen, en Chubut, al cumplirse un mes de la última vez en que fue visto. Estas son las mejores fotos de la multitudinaria marcha, por Darío Soldani.
Fuente:Conclusion



























No hay comentarios:
Publicar un comentario