14 de septiembre de 2017

DESAPARICIÓN FORZADA DE SANTIAGO MALDONADO.

Humanos derechos 
 Soplan vientos de cambio en Argentina. 
Manoseada por quienes ni siquiera sabrían explicar su significado, la democracia resiste a estos avatares, continúa intacta, haciendo valer su razón de ser; agredida pero indemne.
 13 de Septiembre de 2017
Walter C. Medina
Con el juicio y el posterior castigo a los genocidas de la última dictadura militar, Argentina se convirtió en referente de la lucha por los Derechos Humanos. Las condenas de Videla, Massera, Viola, Lambruscchini y Agosti, convirtieron al país en ejemplo en materia de DD.HH., ya que fue uno de los primeros países en juzgar a represores de la dictadura en un tribunal local constituido por magistrados nacionales. El testimonio de quienes padecieron las atrocidades del terrorismo de Estado, aún está fresco en la memoria de quienes no solo observan su propio ombligo.
Durante estos últimos meses, sin embargo, palabras que creíamos desterradas para siempre de nuestro diccionario, regresaron; aunque esta vez pronunciadas en una democracia cada día más opaca, más represora, más servil a la causa de unos pocos; una democracia en manos de un gobierno que no sabe de Derechos Humanos, sino de Humanos Derechos.
Los medios hegemónicos no comunicarán que la mismísima Organización de las Naciones Unidas estudia la redacción urgente de un comunicado en el que declarará a la República Argentina en “riesgo alimentario”, y alertando además que es “alarmante e inminente el avance represivo sobre la población”. Porque a pesar de la labor de ese periodismo que prefiere hablar del paso de Irma por Miami, a pesar de la incondicional entrega de los escribas que -movidos por la noble cuasa de ganarse un lugar entre los más destacados opinólogos a sueldo- escupen tinta a diario dibujando una realidad dictada, falsa como una moneda de 3 pesos… A pesar de esto, para la ONU “el país se halla al borde de una dictadura civil equiparable a la militar, con persecusiones para acallar todo tipo de disidencia, incluyendo detenciones fuera de la ley”. A pesar de las voces de esas señoras que conducen programas de entretenimiento para esas otras señoras que no han visto jamás otro ombligo que no fuera el suyo propio, a pesar de esas señoras de la tele a las que les sobran adjetivos y adverbios para adorar al presidente, esas señoras que aseguran que los pobres que diariamente se multiplican en las calles de Buenos Aires (CABA, como les gusta a ellas denominar a la capital argentina), son “un invento del gobierno anterior”, las mismas señoras que reproducen la voz oficial que asegura que “la gente siente que está mucho mejor”, que “ya se siente la reactivación” pero que “hay muchos argentinos que le quieren “poner palos en las ruedas al presidente que es bueno y hasta se parece a Mandela”, que “en el sur de Argentina hay terroristas disfrazados de mapuches que están aliados con las Farc colombianas y con el ISIS”, que “hay gente que le hace mal al país y que hay que defender a este gobierno y que  la anterior presidenta es un peligro para el país” (y piden que se la juzgue por “Traición a la Patria” mientras Macri la subasta al mejor postor)… A pesar de esta malsana prostitución de todos y cada uno de los comunicadores oficiales que consiguen el eco del ignaro televidente que repetirá titulares y opiniones, que los prepetirá cada vez que tenga ocasión, como si fueran su propia opinión… a pesar de esa suerte de telón colorido que se ha posado por delante de la realidad argentina, la ONU sostiene que “La situación social de Argentina es sumamente grave y se van anulando las garantías constitucionales”.
Esta semana miebros de Gendarmería irrupieron en colegios secundarios en los que se mencionó a Santiago Maldonado, el joven desparecido hace 42 días luego de ser detenido por Gendarmería. Federico Mendoza, docente de la materia Política y Ciudadanía de la Escuela Técnica N’4 de Florencio Varela (Buenos Aires), debió esconderse de la policía por haber dado una clase en la que se refirió a Maldonado: “Doy política y Ciudadanía. Estoy escondido en la Escuela Técnica 4, con la Policía afuera. No puedo salir. La Policía me tiene acá. Difundir por favor", pidió el profesor. (El gobierno argentino ha dispuesto un número de teléfono para que los propios alumnos denuncien a cualquier profesor que mencione a Maldonado en su clase. Según sostienen, “hablar de una Desaparición Forzada es “adoctrinar”).
En las redes sociales se difundieron esta semana las imágenes de los allanamientos ilegales que están sufriendo unidades básicas de partidos políticos, organizaciones sociales y escuelas. El 31 de agosto la Policía de Córdoba realizó una serie de allanamientos a domicilios, partidos políticos y centros culturales. Los operativos se hicieron en el marco de una investigación que pretende identificar a quienes efectuaron una marcha contra el “gatillo fácil” (abuso policial).
Internet sirvió también para mostrar la multitudinaria marcha pacífica por la Aparición con Vida de Santiago Maldonado (de la que participaron cientos de miles de personas), en la que policías infiltrados llevaron a cabo una cacería indiscriminada de manifestantes y periodistas.
argentina derecho humanosDesde la asunción de Macri a la presidencia se reprimió violentamente cada una de los reclamos que ha habido; incluyendo balas, palos y gases a trabajadores y maestros. Sin embargo los guionistas a sueldo de la realidad han logrado criminalizar a quien se le ocurra reclamar algún derecho, han convertido a las víctimas en victimarios. Y el mensaje ha calado ya tan hondo que la víctima real defiende a su propio victimario.
La otra realidad -la que no aparece en el guión de estos orfebres de pacotilla- indica que los discapacitados se han quedado sin su pensión, los jubilados sin la cobertura de sus medicamentos, los despidos están a la orden del día, cierran cientos de pequeñas y medianas empresas (sólo en Mar del Plata cerraron más de 50 restaurantes y bares), decae la industria nacional, aumentan los impuestos (ya se puede pagar el gas en dos cuotas), se incrementa la pobreza, se dispara el número de niños mal alimentados.
El gobierno de Macri, a través de su Jefe de Gabinete, Marcos Peña, le respondió ayer al representante regional del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DDHH, que “no habrá comisión para investigar la desaparición de Santiago Maldonado”. Con esa impunidad y en pleno ejercicio de su propia versión de la democracia, Macri avanza. “De eso no se habla”. Los medios moldean... “de eso no se habla”, repiten los desinformados masivos. “Hay enemigos del gobierno”, “hay subversivos”, “hay terroristas”.
El gobierno de Macri avanza a sabiendas de que a la realidad la moldeará esa troupe de payasos risueños que ahora se han vuelto serios, o que al menos no repiten tan a menudo -como hasta hace algunos meses- el discurso de la “alegría y la felicidad”, sino ese otro en el que advierten de que un enemigo interno, “nos ha declarado la guerra”.
Con esta coraza Macri elabora ahora el proyecto de Reforma Laboral que impondrá después de las elecciones. Y cuanto más avanza, menos derechos, menos humanos... “más humanos derechos”. El gobierno de Macri reforzó la seguridad en 2016 realizando la mayor compra de armas de la historia del país: nada más ni nada menos que 2 millones de dólares, una compra que aún no supo justificar.
Soplan vientos de cambio en Argentina. Manoseada por quienes ni siquiera sabrían explicar su significado, la democracia resiste a estos avatares, continúa intacta, haciendo valer su razón de ser; agredida pero indemne.
Fuente:NuevaTribuna.es


ESTE JUEVES 

Ruidazo por la aparición de Santiago Maldonado 
A más de un mes de la desaparición de Santiago Maldonado, vecinos y vecinas de Capital Federal convocan a un "ruidazo" por la aparición del joven que fue visto por última vez siendo llevado por Gendarmería y desde el 1ero de agosto no se sabe nada de él.
Miércoles 13 de septiembre de 2017
Luego de la desaparición de Santiago Maldonado, desde distintas organizaciones de DDHH, sociales y políticas comenzaron a pedirle al Estado explicaciones sobre el accionar de Gendarmería Nacional el 1ero de agosto luego de reprimir la prostesta de la comunidad Mapuche en la ruta 40 de Chubut en Cushamen.

Cumplido el mes sin noticias del joven, se realizó una gran convocatoria en Plaza de Mayo con más de 500 mil personas presentes, donde estuvieron las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, El premio Nóbel Adolfo Pérez Esquivel, entre otras grandes personalidades. 



Con el retraso de la causa que avanza a paso lento por parte del juez Juez Federal de Esquel, Guido Otranto, con las contradicciones entre los gendarmes que participaron del operativo, los testigos por parte de la comunidad mapuche y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, desde distintas ciudades convocan a realizar un RUIDAZO para pedir por la aparición de Santiago Maldonado y exigir respuestas sobre qué sucedió ese día. 
Link del evento en las redes sociales aquí
 Fuente:DiarioRegistrado



DESAPARICIÓN FORZADA

 Indignante: La Nación sugiere que la comunidad mapuche habría escondido el cuerpo de Santiago 
Citando a “investigadores”, el diario que bancó a todas las dictaduras de la historia nacional avala la acusación a la propia comunidad de armar una operación de este tipo.
Alberto Britos 
Miércoles 13 de septiembre
El diario La Nación fue parte activa del apoyo a todas las dictaduras militares del siglo XX en Argentina. Ofició de vocero de las mismas y de propagandista de las ideas del gran empresariado nacional y extranjero que impulsó esos golpes.
Al día de hoy sigue siendo un firme defensor de frenar todos los juicios de Lesa humanidad que hay en curso. Para los directores y dueños de ese medio de comunicación los genocidas “sufren una venganza”.
No sorprende –aunque no deje de repugnar- que sea en ese medio donde se dé crédito a la increíble “hipótesis” de que el cuerpo muerto de Santiago Maldonado esté siendo escondido por la misma comunidad mapuche.
En dos notas publicadas hoy se puede leer que “los investigadores” tejen tres hipótesis. Sobre una de ellas se dice que “se abre la posibilidad de que la comunidad mapuche haya ocultado esa muerte y sepultado el cuerpo, para imponer la acusación de una desaparición en un marco represivo (…) desacreditado, con evidencia científica, que Maldonado haya sido detenido por la Gendarmería, no se descarta que los mapuches hayan urdido esa estrategia, plasmada en uno de sus manuales de guerra, como estrategia de lucha política para la recuperación de sus territorios ancestrales”.
La acusación es gravísima y claramente infundada. La “evidencia científica” de la que habla el diario citando a “investigadores” está completamente viciada. Las camionetas sobre las que se hicieron las pericias fueron lavadas y limpiadas antes de las mismas. Es decir, las pruebas son complemente endebles. Tanto que hasta el mismo juez Otranto afirmó que no se podía establecer que eso llevara a dar de baja la hipótesis de desaparición forzada. Incluso, esta información se conoce a más 40 días de ocurridos los hechos, luego de que muchas otras pistas falsas se cayeran y dejaran a la Gendarmería en el centro de las investigaciones.
Esta brutal acusación busca seguir desviando el eje de la hipótesis de desaparición forzada, que implica directamente a la Gendarmería.
En el diario de los Mitre no tienen freno. Se puede leer además que “aunque mucho menos sólida, dado el tiempo transcurrido, los investigadores tampoco descartan la hipótesis de que Maldonado esté oculto en ese territorio”.
La “hipótesis” a la que da aval La Nación es, además, una falsificación completa. No se conoce a ninguna organización política popular y social que haya “escondido” a sus muertos. Por el contrario, lo permanente es la denuncia abierta de la represión por parte del Estado y sus fuerzas represivas.
Se trata de una mentira absurda que los grandes medios de comunicación, avalando al Gobierno quieren presentar como “viable”. Una falsificación puesta a circular por uno de los medios que, como es ampliamente conocido, bancó a la dictadura que secuestró, torturó y desapareció a 30.000 compañeros y compañeras.

Fuente:LaIzquierdaDiario



“El juez Otranto es parte del problema”

Por Rolando Graña, desde Esquel, Chubut
Es notable. En el caso Maldonado, nadie, ninguno de los participantes, salvo el Gobierno, dice: Confío en la Justicia. Y ahí está el problema. El juez Guido Otranto no puede decir que no sepa cómo se procede en un caso de desaparición forzada de persona. Se formó en Comodoro Py, el edificio donde desde hace años desfilan los represores y donde hay jueces como Sergio Torres, cuya instrucción de la causa ESMA es objeto de estudio en el mundo. Además, Otranto ganó cómodo el concurso para ser miembro del Tribunal Oral de General Roca. 
O sea: el juez Otranto no puede desconocer que lo primero que tuvo que haber hecho al enterarse de la desaparición de una persona después de la represión de la Gendarmería en los territorios tomados por los mapuches es apartar a todos los que habían estado en el operativo. A todos, desde los comandantes de escuadrón hasta los subalférez.
Sin embargo no lo hizo, o en todo caso, lo hizo tarde y mal. Ocho días después, la Policía Federal estaba a cargo de la investigación del habeas corpus de Santiago Maldonado y ninguno de los gendarmes fue puesto en disponibilidad. En esos ocho días, tiempo suficiente para esconder un cuerpo y borrar pruebas, pasaron varias cosas: denuncias de los familiares del desaparecido, de los mapuches, de los defensores oficiales, de los organismos de Derechos Humanos y, una pavada, un llamado de alerta de Naciones Unidas al Estado argentino pidiendo “medidas urgentes” por la desaparición forzada de Santiago Maldonado. Se ve que aquí las cosas se deciden más lento, porque Otranto tardó demasiado para correr a Gendarmería de la escena. 
Claro que la cosa no termina ahí, porque cuando Gendarmería fue separada del caso, el juez dispuso el secreto de sumario en la causa. Entonces todos pensamos que Otranto encontró algo contra los gendarmes que se llevaron a Maldonado. No. Durante veinte días su señoría se dedicó a investigar… a la víctima, a ver si no tenía otros problemas personales,  mentales, emocionales, a ver si lo había apuñalado un puestero en un ataque anterior de la RAM o si había sido secuestrado y desaparecido por los propios mapuches como parte de un oscuro plan, que, dicho sea de paso, acaba de ser reflotado ayer por el Ministerio de Seguridad.
Cuando la teoría del puestero cuchillero se cayó, cuando se supo que la sangre que había en su camisa no era de Santiago Maldonado, Otranto sacó otro conejo de la galera. El río, claro... ¡Cómo no se nos ocurrió antes! Y entonces vinieron los rastrillajes, río Chubut abajo, con helicópteros y baquianos a ver si aparecía el cuerpo. Pequeño detalle: en esta época del año, el río Chubut no pasa del metro y medio de agua. Además, si esto era posible desde un comienzo, ¿por qué lo buscan recién ahora?
En verdad, la clave de la ineficiencia, lentitud o complicidad del juez Otranto (tache lo que le parezca) está en que él es más parte del problema que de la solución. 
Aquí, algunos elementos que lo justifican: en al menos dos videos se escucha a los gendarmes vociferar que obedecen órdenes del juez Otranto. En uno, por megáfono, piden desalojar la Ruta 40. Eso es correcto. Pero en otro se ve a los gendarmes impidiendo el paso de abogados y defensores oficiales a la reserva por orden  del juez Otranto. Pero los gendarmes no tenían orden de allanar la reserva mapuche ni Otranto posibilidad de ordenarla, porque esa toma de tierras de la estancia de los Benetton se dirime en la Justicia provincial. Claro que Otranto nunca dijo nada al respecto. Nunca dijo que los gendarmes se excedieron en el desalojo de la ruta entrando a la reserva. Mucho menos quiso investigar de entrada si se excedieron en la represión ¿Por qué? 
Porque Otranto en la mañana del 31 de julio había participado de una reunión con Pablo Nocetti, jefe de asesores de la ministra de SeguridadPatricia Bullrich, Diego Conrado Balari, jefe de Gendarmería de Chubut, y Pablo Durán, ministro de Gobierno de Chubut para coordinar el despeje de la Ruta 40. Esto se sabe porque consta en un documento oficial de Gendarmería. 
Allí se acordó que el desalojo comenzara esa misma noche. Sin embargo, los de Chubut olieron algo raro y nunca atendieron el teléfono ni mandaron a la Policía provincial al operativo. Aquí en Esquel es un secreto a voces que querían aprovechar la volada para meter presos a todos los mapuches que estaban ocupando mil hectáreas de la estancia de los Benetton. Claro que con la acostumbrada eficiencia nacional, todo salió pésimo. No capturaron ni un solo mapuche y encima un simpatizante “blanco” terminó desaparecido. 
Por eso, en el origen de todo este desastre, que tiene tan incómodo al Gobierno, además de una decisión política, de intereses de una multinacional, está la orden de un juez, Guido Otranto, quien, en la práctica, se está investigando a sí mismo. ¿Cómo lo logra? Con uno de esos trucos que tanto le encantan a los leguleyos pero que tanto irritan el sentido común: separando el caso Maldonado en tres expedientes. En uno se investiga el desalojo de la Ruta 40; en otro, el habeas corpus por Maldonado, y en el tercero, instruido por la zigzagueante fiscal Silvina Avila, su desaparición forzada. 
Esto hace recordar al juego de la bola y las tres tapitas. Solo que, en este caso, lo que falta y nadie encuentra no es una pelotita de hule, sino un pibe que estaba acompañando una lucha social y que no merecía morir”.
El polémico magistrado rompió el silencio
A más de cuarenta días de la desaparición de Santiago Maldonado, el juez federal Guido Otranto, quien lleva adelante la causa, habló por primera vez y aseguró que esta semana estarán los resultados de las distintas pruebas de ADN de la ropa que fue aportada y de lo que se encontró en las camionetas de Gendarmería Nacional. El magistrado explicó que la dificultad para obtener estos resultados estuvo dada, precisamente, en “la cantidad de muestras biológicas que se tomaron”.
Otranto también se refirió a la posibilidad de que los gendarmes que participaron del operativo del pasado 1º de agosto presenten indagatoria y aclaró que “en esta causa aún no han declarado, ya que para definir en qué situación van a presentarse se necesita tener el resultado de las pruebas de ADN”.
Entre otras cuestiones, Otranto negó que haya frenado el allanamiento en Cushamen por ser “tierra sagrada”. “Cuando no se pasó del otro lado del río no fue por respeto a una tierra sagra­da, sino porque no había posibilidad de pasar, no había forma de imponerse físicamente”. 
También, pidió que se acerquen a su juzgado y declaren aquellos que hayan visto a Maldonado antes, durante o después de la actuación de los uniformados.
Fuente:DiarioHoyenlaNoticia



14 de septiembre de 2017
Nuevos allanamientos sin orden judicial con la excusa de buscar a Maldonado 
Intromisiones en tierras mapuches 
Las comunidades denunciaron abuso de poder y se declararon en alerta por los sucesivos ingresos de uniformados sin ningún tipo de autorización judicial. Denunciaron que es parte de la campaña oficial para culparlos de la desaparición del joven tatuador.
Imagen: Confederación Mapuche de Neuquén
Efectivos de la Policía Federal intentaron allanar el territorio de una comunidad mapuche ubicada en San Martín de los Andes, sin orden judicial y usando como argumento la búsqueda de Santiago Maldonado, que ya lleva 45 días desaparecido. Los integrantes de la comunidad calificaron el operativo como un “abuso de poder” y junto al resto de las comunidades mapuches de Neuquén se declararon en alerta por las intromisiones policiales en tierras indígenas. Presentaron un hábeas corpus en la Justicia federal de Zapala para saber quién encomendó a la Gendarmería y a la Federal ingresar a los territorios.
El último operativo ocurrió ayer en la comunidad Kintrikeo del paraje Huemul, después del mediodía. Según contaron los testigos, una camioneta oscura y sin ningún tipo de identificación llegó hasta la entrada de la comunidad, en el camino entre Bariloche y Villa Langostura. Los uniformados, que vestían uniforme de la Policía Federal, intentaron traspasar la tranquera pero sin pedir permiso a las autoridades de la comunidad ni mostrar la autorización judicial que avale el operativo.
“Hay todo un protocolo para ingresar a un territorio, no es un lugar público. Cuando los vio el lonko (la autoridad) les pidió la orden judicial y que explicaran a qué se debía el operativo. Pero sólo mostraron un oficio de la fiscal de Esquel dirigido al jefe policial de Esquel donde se le pide que realice todas a las acciones pertinentes para encontrar a Santiago”, le contó a Página/12 Jorge Nahuel, coordinador del Consejo Zonal Xawvnko, que agrupa a las comunidades mapuches de la zona.
Según el relato de Nahuel, el lonko dijo que las comunidades mapuches estaban dispuestas a colaborar pero con la autorización e información precisa. El oficio que presentó el comisario estaba dirigido a Esquel y la comunidad Kintrikeo no corresponde a esa jurisdicción. A pesar de no contar con la orden judicial, el jefe del operativo intentó traspasar la tranquera a la fuerza y se produjo un forcejeo con algunos integrantes de la comunidad pero que no pasó a mayores.
“Esto nos terminó de alarmar, porque el fin de semana hubo tres allanamientos más pero por parte de la Gendarmería”, sostuvo Nahuel, que aclaró que todos los procedimientos fueron sin orden judicial. “Todas estas maniobras son para justificar un escenario donde sean los mapuches los responsables de la desaparición de Maldonado”, apuntó el referente mapuche.
Desde la Confederación Mapuche de Neuquén presentaron este mediodía un hábeas corpus en el juzgado federal de Zapala para exigir explicaciones y conocer las razones por las cuales las autoridades le encomendaron a las fuerzas de seguridad ingresar a los territorios sin orden judicial. “Ellos alegan que tienen la autorización de los altos mandos, por lo que responsabilizamos directamente a la ministra de Seguridad”, afirmó Nahuel, que además denunció la "militarización" de los territorios ancestrales.
 Fuente:Pagina12

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