9 de diciembre de 2017

HISTORIAS DE HÉROES DE MALVINAS.

Historias de héroes de Malvinas: la hija que recibió el último objeto del papá y la madre que esperó 35 años 
En la tercera jornada de identificación de los cuerpos enterrados en las fosas sin nombre del cementerio de Darwin, el conmovedor testimonio de una hija que estaba en la panza de su madre durante la guerra y la emoción de una mamá que mantenía la esperanza de que su hijo estuviera vivo
Por Joaquín Cavanna
8 de diciembre de 2017


Lucía Blas recibió la medalla del padre al que nunca pudo conocer. Su madre Nora (derecha) estaba embarazada de ella al momento de despedirse de Oscar Blas
Nora apenas tenía 20 años cuando en 1978 trabajaba en un supermercado en San Miguel de Tucumán. Una mañana, un vecino suyo que se encontraba en pleno servicio militar llegó junto a un sargento de apellido Blas, para hacer unas compras. El encuentro entre la cajera y el experimentado militar apenas sirvió para el cruce de algunas palabras.
No se volvieron a ver hasta unos cuatro meses después, cuando se cruzaron de un modo fortuito en el mismo supermercado: "Él se acordó de mí. Era por la mañana y me pidió si quería ir a desayunar algo. Me dieron 15 minutos para el desayuno. Ahí nos fuimos a un café cercano y ya muy rápido nos contamos sobre nuestras vidas", le explica Nora a Infobae.
"Oscar me dijo que tenía 29 años, que era soltero y que estaba con ganas de formar una familia. Yo pensaba '¿Cómo puede ser que tenga 29 años y siga soltero?'. Entonces, antes de que yo volviera a mi trabajo, me propuso casamiento. A los tres meses ya estábamos casados", recuerda emocionada.
En cuatro años, todo fue un torbellino. En 1979 nació la primera hija de ambos, Alejandra,y luego se mudaron los tres a Salta; en 1980 llegaron los mellizos Walter y Facundo y en abril de 1982, Nora quedó embarazada de su cuarta hija, Lucía.
Ya había empezado la guerra en Malvinas y todavía Oscar Blas no había podido viajar hacia las Islas. Hasta que a inicios de mayo, apareció la oportunidad: "Yo le rogué, le pedí una y otra vez que no se fuera. Tenía tres hijos muy chicos y encima estaba embarazada de Lucía. Él me dio un beso en la frente y me respondió: 'Tengo que estar ahí. El 90% de mi vida se la debo al Ejército y el 10% a vos'...", explica la mujer.


La imagen del sargento Oscar Blas, en las manos de su viuda y su hija menor
La imagen del sargento Oscar Blas, en las manos de su viuda y su hija menor
Pasaron más de 35 años de esa última despedida. Nora llega al Archivo Nacional de la Memoria con un sweater a rayas blanco y rosa y los labios pintados también de un rosa fuerte. La acompaña una chica joven, de pelo ondulado, y que lleva en sus manos un pequeño portarretrato con una foto en blanco y negro de Oscar Blas.
Es Lucía. La misma pequeña que estaba en el vientre de su madre en abril de 1982 y que hace tres años fue la encargada de brindar la muestra de ADN para lograr la identificación de su padre en una de las 121 fosas sin nombre de los soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin.
Ambas llegaron a Buenos Aires desde la provincia de Salta, con un pequeño. Y apenas dos horas después de ingresar a edificio principal del predio, bajan las escalinatas donde están las oficinas donde los forenses del Equipo de Antropología Forense y miembros de la secretaria de Derechos Humanos reciben a las familias de Malvinas. Abrazan como si fuera un preciado tesoro una caja, un folleto y la confirmación de que el marido y el padre Oscar Blas descansa en paz en Darwin.
Está, está ahí!", exclama Nora como si fuese una niña desaforada. "Encima nos dieron su cadenita. No lo puedo creer", agrega.
La emoción también invade a Lucía, quien lleva en sus manos el último objeto de ese padre al que nunca pudo conocer. "Para mí es algo difícil de explicar. No se cómo transmitir lo que siento. Pero quizás me siento más feliz por mi mamá, que es la que luchó por tantos años para conseguir esto".


La chapita encontrada junto al cuerpo de Blas y el portaretrato traído por su familia
La chapita encontrada junto al cuerpo de Blas y el portaretrato traído por su familia
Lucía revela que cuando le confirmaron la identidad de su padre, ella decidió grabar un audio de WhatsApp en vivo, para que sus tres hermanos en Salta lo escucharan: "Fue una explosión en los dos lugares".
Por su lado, Nora recuerda  ese duro mayo de 1982 en el que comenzó a digerir que su marido ya nunca volvería a Salta desde las Malvinas.
"Me mandó dos cartas y un telegrama durante ese mes. Él pertenecía a un comando y era una persona con mucha experiencia en combate. En esas dos cartas ya empezó a despedirse. Sabía de la gravedad de la situación en la que estaban y lo que le iba a pasar. Me decía que guardara las cartas para que sus hijos leyeran y supieran que participó y que dio la vida por su Patria".
Oscar Blas fue el único combatiente de Salta que murió en las Islas Malvinas. Perdió la vida el 30 de mayo durante una patrulla con el Comando 602, en Bluff Cove Peak.


Lucía y Nora Blas, con el informe que entrega la Secretaría de Derechos Humanos, elaborado por los forenses que se encargaron de la exhumación en Darwin, y los objetos que pertenecieron a Oscar
Lucía y Nora Blas, con el informe que entrega la Secretaría de Derechos Humanos, elaborado por los forenses que se encargaron de la exhumación en Darwin, y los objetos que pertenecieron a Oscar
Según cuentan su viuda y su hija, su caso fue muy emocionante para los miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja y para los representantes del Equipo Argentino de Antropología Forense durante el proceso de exhumación de los cuerpos en el cementerio de Darwin.
"En la reunión estaba Mercedes, antropóloga de la EAAF, que nos contó que la chapita de mi papá fue una de las primeras cosas que encontraron en el cementerio. Nos dijo que al momento de hallarla, se empezaron a abrazar y a llorar entre todos los profesionales porque su trabajo empezaba a funcionar", le dice Lucía a Infobae.
Y lo que fue nerviosismo e incertidumbre al momento de la llegada, se convierte en alegría y en ansiedad por tomar el vuelo a las 5 de la tarde en Aeroparque. Hay que regresar con el resto de los hijos y hermanos. Hay que celebrar que Oscar Blas está en Malvinas, el lugar en el que quería estar, sin importar las consecuencias.
La emoción de encontrar a un hijo que esperó durante 35 años 


María del Carmen Molina tuvo hasta hoy la esperanza de que su hijo Jorge Bordón estuviera vivo
María del Carmen Molina tuvo hasta hoy la esperanza de que su hijo Jorge Bordón estuviera vivo
El caso de María del Carmen Molina  muestra descarnadamente el momento que atraviesan algunas de las 107 familias que están siendo notificadas a lo largo de los días. La mujer, con un bastón en su mano derecha y un prolijo saco blanco, recibió la confirmación de que su hijo Jorge Bordón se encuentra en una de las fosas hasta hoy rotuladas como "Soldado argentino solo conocido por Dios". Sin embargo, ese resultado que tanto esperaba no significó un motivo de desahogo, alivio o incluso alegría.
"Fue un golpe muy duro. Yo esperaba que estuviera vivo. Nunca había perdido esa esperanza. Pero bueno, ahora me tendré que resignar. Siempre tuve esa llamita encendida… como han aparecido muchos chicos durante todos estos años, yo creía que él algún día iba a volver. Ahora espero que mi hijo esté contento donde está", le dice a Infobae, poco después de salir de la entrevista.
Jorge Bordón, su hijo, viajó a Malvinas el 2 de abril. Precisamente en esos días, su madre María del Carmen tenía su vida revolucionada: uno de sus hijos estaba internado por una fractura en su pierna y  su hija recién nacida debía ser operada de inmediato, con un mes y medio de vida, por un caso de labio leporino.
"Yo estaba con mi hijo en el hospital y ni pensaba en lo que tenía que hacer Jorge. Estaba re mal porque me encontraba entre la espada y la pared. Cuando él se fue a Malvinas, ni nos pudimos despedir. Yo estaba con la cabeza en otra cosa", recuerda con lágrimas en los ojos.
Jorge envió dos cartas desde Malvinas, pero su madre jamás pudo leerlas: "Sus cartas les llegaron a mis hermanos y ellos nunca quisieron mostrármelas. Ahora ya ni sé dónde están", recuerda con resignación, y agrega que le mandó una nota a su hijo que la maestra de la escuela le ayudó a escribir porque ella no sabe leer ni escribir.


María del Carmen acudió al Archivo Nacional de la Memoria junto a uno de sus hijos y un sobrino
María del Carmen acudió al Archivo Nacional de la Memoria junto a uno de sus hijos y un sobrino
Durante los 35 años desde que terminó la guerra, María del Carmen se aferró a la idea de que su hijo aparecería en la puerta de su humilde casa de Lobos. De hecho, desde el 1982 hasta la fecha, durante cada Navidad puso su plato en la mesa y encendió una vela por él.
"Ahora me da un poco de miedo lo que pueda venir. Pero bueno. Tengo que recuperarme. Me encuentro con esta noticia, que por un lado busqué porque es difícil vivir sin saber, pero por el otro me hubiese gustado que no me confirmaran que mi hijo estaba muerto",  dice con la voz consumida. Según confirmó la María del Carmen, ella tiene la ilusión ahora de pedir que el cuerpo de su hijo sea trasladado al continente para poder visitarlo en el cementerio de Lobos, donde una placa rememora a los caídos de Malvinas. "No voy a poder visitarlo si queda en las islas, ya no me dan las piernas y ahora que sé que está en el cielo con Dios quiero tenerlo cerca".
FOTOS: Gustavo Gavotti 


Quiénes fueron los primeros siete héroes de Malvinas identificados 
El gobierno argentino comenzó a informar las identidades a los familiares de los soldados enterrados en tumbas anónimas en las islas. Las historias de los caídos que ahora tendrán una placa con sus nombres Por Mauricio Luna 
5 de diciembre de 2017 
Ángel Benítez, Claudio Scaglione, Daniel Ugalde, Eduardo Gómez, Enrique Ronconi, Macedonio Rodríguez y Sergio Giussepetti
Hay heridas que se cierran y logran cicatrizarse. Otras, en cambio, permanecen intactas, con un dolor inconmensurable que explica lo inusual: las heridas perduran para que, con el tiempo, la mente encuentre su cordura. Pero están allí, cubiertas en cicatrices. Son las heridas de las decenas de familias que recuerdan a sus seres queridos caídos en la guerra de Malvinas y que debieron esperar más de 35 años para conocer el paradero de sus cuerpos.
Ayer se inició el proceso de comunicación de las coincidencias en el ADN de las muestras de las familias y los cuerpos exhumados en el cementerio de Darwin, en las Islas Malvinas.
Siete familias recibieron la noticia de que su hijo, hermano, sobrino o tío se encuentra en un lugar específico del cementerio y que ya deja de ser un "soldado argentino solo conocido por Dios", como rezaba la placa junto a su cruz.
La noticia fue recibida  con enorme emoción. Gracias a un trabajo conjunto de la Argentina, el Reino Unido y el Comité Internacional de la Cruz Roja, se lograron resultados positivos en 88 casos sobre un total de 122 cuerpos.
La guerra de Malvinas comenzó el 2 abril de 1982 y finalizó el 14 de junio del mismo año
La guerra de Malvinas comenzó el 2 abril de 1982 y finalizó el 14 de junio del mismo año
Las siete familias, en su mayoría provenientes de Buenos Aires, fueron convocadas a la sede de la secretaría que funciona en el Archivo Nacional de la Memoria, ubicado en el predio de la ex ESMA, donde un equipo interdisciplinario -integrado por psicólogos, escribanos y asistentes sociales- les entregó el informe en el marco de una entrevista individual con cada grupo familiar.
Los 7 ex combatientes identificados
Claudio Norberto Scaglione
Soldado Clase 62. Cabo (Post mortem) – Armada ARA – Batallón Comando
Claudio Norberto Scaglione era técnico químico. Cuando ingresó al Servicio Militar lo asignaron en la infantería de Marina. Su tío, Ernesto Hrvatin, suboficial mayor retirado de la Armada Argentina, contó que cuando Scaglione tenía franco los fines de semana iba a su casa. "Yo de él recuerdo que lo vi esa última vez que estuvo en casa y luego partió, tenía 18 o 19 años, recién había entrado a la conscripción, y fue destinado a Monte Longdon, en donde se libró una de las batallas más encarnizadas que hubieron. Él no retornó".
Hrvatin agregó: "El quedó como desaparecido en Malvinas, hablaba inglés. Yo me entero de que había sido designado dadas sus capacidades como jefe de tiradores. Estaba en una posición más elevada, tres puestos de fuego más abajo, direccionaba los tiros de sus tiradores. Compañeros de él murieron y los que sobrevivieron me relataron que a él lo sacaron de su puesto con un bayonetazo en la pierna o en el pie y se lo llevaron en andas durante la madrugada".
"Yo no lo puedo recordar sin lagrimear y tengo su fotito de infante de marina, tan bonito que era. Un héroe, un joven. Esas son las cosas que no se cierran a veces", concluyó.
Macedonio Rodríguez
La madre de Macedonio Rodríguez
La madre de Macedonio Rodríguez
Soldado Clase 62. Cabo (Post mortem). Ejército Regimiento de Infantería Mecanizado N° 7
Macedonio Rodríguez murió a los 19 años el 13 de junio de 1982. Combatió en  Monte Longdon frente a los paracaidistas británicos. En 1999, María Inés, su madre, reclamaba por la aparición de su cuerpo: "Si supiera dónde está me acostumbraría a la idea. Pero él no fue identificado. Nunca lo voy a saber".
Había nacido en San Luis del Palmar, Corrientes, en septiembre de 1962. Llegó a Malvinas con el Regimiento de Infantería 7 de La Plata, en donde hizo el servicio militar. Su madre ya podrá dormir tranquila: ahora sabe que su hijo descansa en paz.
Eduardo Gómez
Eduardo Gómez era chaqueño y falleció a los 19 años
Eduardo Gómez era chaqueño y falleció a los 19 años
Soldado Clase 62. Cabo (Post mortem). Ejército Regimiento de Infantería Mecanizado N° 4
En 1982, a los 19 años, Eduardo Gómez estaba cumpliendo el servicio militar obligatorio en Monte Caseros, provincia de Corrientes, cuando fue convocado para ir a Malvinas. Era chaqueño y llevaba el apellido de su mamá, Estelvina Gómez.
Como soldado del RI 4, pasó de la capital de Malvinas a Monte Wall. Sin contar con armas de largo alcance, el RI 4 estuvo sometido al fuego de hostigamiento de la artillería naval y de tierra británicas. La noche del 11 al 12 de junio se libró el combate final en los montes Dos Hermanas y Harriet, en donde murió.
35 años después, lo recuerda Norma, su hermana: "La herida de la ausencia no la cerré y nunca cerrará, se aprende a vivir con el dolor y con la tristeza".
Ángel Benítez
Ángel Benítez murió en la cruda Batalla de Monte Longdon
Ángel Benítez murió en la cruda Batalla de Monte Longdon
Soldado Clase 62. Cabo (Post mortem). Ejército Regimiento de Infantería Mecanizado N° 7
Llegó al mundo en la ciudad de 9 de Julio, provincia de Buenos Aires. Fue el 26 de octubre de 1962. "Ángel nació por parto natural. Era un bebé muy grandote", rememora Julia Franco, mamá de Benítez.
La desgracia ocurrió el mismo día de la firma de la rendición argentina.Benítez fue una de las víctimas que arrojó la sangrienta batalla de Monte Longdon, en donde 31 argentinos y 23 británicos murieron. Era chaqueño y vivía en Lomas de Zamora cuando se incorporó al Regimiento de Infantería 7.
Enrique Ronconi
Enrique Ronconi realizó el servicio militar en La Plata
Enrique Ronconi realizó el servicio militar en La Plata
Soldado Clase 62. Cabo (Post mortem). Ejército de Infantería Mecanizado N° 7
Nació en Quilmes en mayo de 1962. Jugó al rugby en el Club Universitario de Quilmes (CUQ), deporte que debió abandonar para realizar el servicio militar en La Plata, con el Regimiento de Infantería N° 7.
Fue parte de la durísima Batalla de Monte Longdon, siendo dicho Regimiento la unidad del Ejército que sufrió más bajas durante la guerra: 36 muertos y casi 200 heridos. Su muerte ocurrió  en el asalto final del 3° Batallón de Paracaidistas británico, que dejó un saldo de 29 muertos.
Daniel Ugalde
Daniel Ugalde era fanático de San Lorenzo
Daniel Ugalde era fanático de San Lorenzo
Soldado Clase 61. Cabo (Post mortem). Ejército de Compañía de Ingenieros de Combate 601
Nació en Capital Federal el 29 de octubre 1961. Hijo de Miguel Ugalde y Raquel García, fue el mayor de una familia de tres hermanos. Sus primeros años de vida transcurrieron en Haedo; su único propósito era que llegara el domingo, para escuchar por radio a su querido San Lorenzo de Almagro.
El 5 de febrero de 1982 se presentó en la Compañía de Ingenieros de Combate 601 para realizar el servicio militar obligatorio. Con ellos fue a las islas, en donde construyó obstáculos, refuerzos en los frentes, mejoró los caminos a los refugios e hizo pozos de zorro, entre otros. También combatió a la par de la infantería.
Ugalde falleció en el repliegue hacia la capital de Malvinas el 14 de junio de 1982.
Sergio Giussepetti
Soldado Clase 61. Cabo segundo (Post Mortem). Armada ARA – Batallón Comando
Nacido en 1961, vivía en el partido bonaerense de San Martín con sus padres y su hermana. Transitaba el curso de ingreso para entrar a la Facultad de Ciencias Exactas para estudiar biología cuando fue convocado al servicio militar. Como conscripto, pasó tres meses de instrucción inicial en el Centro de Formación de Infantería de Marina en Pereyra Iraola. De ahí lo trasladaron a la ciudad de La Plata y luego a un destacamento en Punta Alta, pegado al puerto de Bahía Blanca. Malvinas fue el último sitio que visitó con vida.
Cuatro meses después de que terminara la guerra sus padres fueron notificados de la muerte, ocurrida en la cruenta batalla de Monte Longdon.
Fuente:InfoBae

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