29 de agosto de 2019

TROPEL 1 del 29.08.2019.

El grito de «Fuera Macri» y la exigencia de la emergencia alimentaria se oyó en todo el país / Marchas en varias provincias
Resumen Latinoamericano, 28 agosto 2019
En diversas provincias se repitieron este miércoles las manifestaciones de repudio a Macri y sus políticas capitalistas y en demanda de la emergencia alimentaria.

CÓRDOBA





SALTA


TUCUMAN





NEUQUEN






ROSARIO
Las organizaciones sociales reclamaron techo y trabajo en medio de la crisis.


Crisis económica: El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, anunció que el Gobierno va a reestructurar la deuda pública/ Lacunza responsabilizó a Alberto Fernández por las subas del dólar y el riesgo país
El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, anunció en una conferencia de prensa cuatro medidas que llevará a cabo el gobierno nacional para «despejar las exigencias financieras» y para que «el Presidente que ostente el poder pueda desplegar sus políticas económicas sin una excesiva carga de deuda».

  • Extender los vencimientos de la deuda de corto plazo tanto en dólares como en pesos sólo para inversores institucionales. Asimismo el funcionario aclaró que la medida no alcanzará «a las personas humanas, que cobrarán la totalidad de sus acredencias de sus vencimientos en tiempo y forma como esta previsto en el titulo original».
  • Presentarán un proyecto de ley que provea las herramientas necesarias para promover una extensión voluntaria de los plazos de la deuda de jurisdicción local sin quita de capital ni intereses.
  • Iniciar un proceso de extensión de plazos de los bonos bajo legislación extranjera, bajo las llamadas cláusulas de acción colectiva con el fin de extender los plazos de vencimiento sin quita de capital ni intereses.
  • Iniciar un diálogo con el FMI para «reperfilar los vencimientos de deuda con ese organismo internacional».





El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, apuntó contra el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, por la inestabilidad financiera del país y llamó a la oposición a que acompañen al Gobierno nacional para garantizar estabilidad.
«Ningún gobierno puede solo y menos en época electoral, necesitamos la concurrencia de todas las fuerzas políticas para garantizar esa estabilidad», aseveró el funcionario en conferencia de prensa y manifestó que el Presidente le «dio un mandato central, cuidar a los argentinos en estos momentos de tensión financiera y cambiaria».
Asimismo, indicó que «en términos prácticos la instrucción del presidente tiene objetivos concretos: que no suban más el dolar y la inflación, ya demasiado elevados, porque erosionan los salarios y ahorros de todos los argentinos».
En esa línea, la de intentar pegar a Fernández como responsable de las subas del dólar y el riesgo país, señaló que «en el proceso electoral, los equipos de los candidatos en campaña pasan a formar parte del sistema porque sus opiniones, promesas, discursos, tuits dan señales sobre el futuro». Y añadió que «los mercados ponderan en sus decisiones e inciden en variables como los tipos de cambio, los precios, la inflación, el riesgo país».

La ofensiva mediática de Macri y el FMI para acorralar a Alberto Fernández/ «Presidente, no busque culpables fuera de su gobierno», la respuesta de Alberto ante la acusación del oficialismo
Por Ernesto Tiffenberg/ Resumen Ltinoamericano/ 28 de agosto 2019
Los ataques al candidato del Frente de Todos después de su reunión con el FMI, donde no aceptó asociarse al fracasado acuerdo de Macri con el Fondo, son una muestra de las presiones que lo esperan cuando confirme su triunfo en octubre.
Como un boxeador aturdido por los golpes, Mauricio Macri busca abrazarse a Alberto Fernández para no caer antes de que suene la campana.
El abrazo no es sólo simbólico. Macri quiere asociar al candidato opositor con el absurdo acuerdo que él firmó con el Fondo Monetario Internacional .
En estas horas se asiste a una trascendental pelea por la construcción del sentido común. El Gobierno, a través de todo el periodismo adicto, trata de instalar la idea de que, en medio de la debacle económica, lo mejor que le puede pasar a los argentinos es “unirse” para respetar el acuerdo firmado por el Gobierno con el FMI. De esa manera, aseguran, se garantizaría el desembolso de los 5400 millones de dólares prometidos para setiembre y se evitaría, o por lo menos postergaría, otra corrida cambiaria.
La “unidad” reclamada tiene nombre y apellido, Alberto Fernández. Y si el candidato opositor no consintiese a dar su palabra de que seguirá adelante con el fracasado plan económico del actual gobierno, que de eso se trata el acuerdo con el Fondo, dejaría de ser un respetable “moderado” y se transformaría otra vez en lo que esos mismos medios y voceros aseguraban que era antes de las PASO: un miserable hipócrita que pone sus intereses sectarios por sobre los de sus sufridos compatriotas.
Las presiones, amenazas y cantos de sirena son irresistibles. Por suerte para él y más de 40 millones de argentinos, Fernández resiste.

La renegociación con el FMI

Lo que viene diciendo el Frente de Todos, y quedó reafirmado en el comunicado que difundió después del encuentro con la misión del Fondo, es que el futuro gobierno deberá renegociar el acuerdo de Macri con el FMI.
No está solo en esta idea. El martes, cada uno desde su óptica, dijeron lo mismo el candidato que llegó tercero en las PASO, Roberto Lavagna , y Carlos Melconian, el economista ortodoxo que más sonaba como futuro ministro de Hacienda de Mauricio Macri , si éste conseguía la reelección.
Quizás lo más interesante es que el martes los tres solo repitieron lo que vienen diciendo desde hace meses. En las entrañas del poder económico, todos sabían que el acuerdo firmado por Macri y el FMI, incumplido reiteradamente por la administración de Cambiemos, tenía fecha de caducidad el día que se resolviese la disputa electoral, cualquiera hubiese sido su resultado.
Lo único que estaba en duda era si ese día caía 27 de octubre o 24 de noviembre. El Fondo comprometió el crédito más alto de su historia para que el Gobierno llegase sin corrida bancaria hasta esa fecha. Cumplido el trámite electoral, en primera o segunda vuelta, llegaba el momento del sinceramiento: más devaluación y más ajuste. Si ganaba Macri, como quería el Fondo, por las buenas; si perdía, por las malas.
La única sorpresa fue que el resultado se adelantó. Los números de las PASO fueron tan contundentes (16 puntos de ventaja para el Frente de Todos, que además alcanzó casi el 50 por ciento de los votos si se miden como se hará en octubre), que todo el mundo entendió que no había posibilidad de marcha atrás.
Así como se adelantó el resultado, se adelantaron sus consecuencias: como estaba previsto, el dólar saltó a 58 pesos. A pesar del griterío acusador de Macri, que busca asociar su fracaso económico al triunfo opositor, esos 58 pesos son los mismos a los que, antes de las PASO, se vendía el dólar futuro para diciembre (cuando “el mercado” suponía que ya estaría decidido el nombre del futuro presidente).

La operación pro FMI

Para construir ese sentido común “pro FMI”, el establishment mediático instaló dos debates alrededor de la reunión de Fernández con la misión del Fondo.
El primero es sobre si se habló del “vacío de poder” y, consiguientemente, del adelanto de las elecciones.
Página/12 ya informó que el propio comunicado del Fondo discute más los términos que se utilizaron que el fondo (valga la redundancia) de lo que se conversó . Pero quizá sea mejor recurrir a las palabras de Joaquín Morales Solá, insospechado de cualquier animosidad con los visitantes: “Lo que sí expresaron los funcionarios del Fondo es su preocupación por la incertidumbre electoral. Señalaron que nunca vieron una situación como la argentina, donde hay un candidato que ganó una elección presidencial, pero que no es presidente electo, y donde gobierna un presidente que perdió la elección, pero que no está definitivamente derrotado.” Cualquiera que afirme que esa descripción no se puede resumir como “vacío de poder” tiene un problema de comprensión de textos.
Como ya se dijo, y corrobora Morales Solá, los enviados del Fondo saben que las conversaciones con Hernán Lacunza no tienen mayor sentido y que la verdadera negociación es la que está empezando con Alberto Fernández. Y se desesperan cada vez que el candidato del Frente de Todos no cede a las presiones y les recuerda que hasta que no sea por lo menos presidente electo, o sea después del 27 de octubre, nada puede hacer al respecto, y que las tratativas oficiales serán hasta el 10 de diciembre con el gobierno legal encabezado por Macri. Recién entonces, lógicamente, empezaría el verdadero toma y daca, cuando la nueva administración conozca de primera mano las lamentables condiciones en que el PRO dejará al país.
En medio de las educadas pero reiteradas presiones de los miembros de la misión del Fondo para forzar en la reunión imprudentes definiciones del todavía candidato, Alberto Fernández tuvo la amabilidad de explicarles, en su habitual estilo de profesor universitario, que un adelantamiento de las elecciones, la única manera legal de apresurar los tiempos de “incertidumbre electoral”, era de muy difícil concreción.
El artículo 95 de la Constitución Nacional establece que “la elección se efectuará dentro de los dos meses anteriores a la conclusión del mandato del presidente en ejercicio”, por lo que la fecha más cercana para hacerla sería el domingo 13 de octubre, apenas dos semanas antes de lo programado. Cualquier adelantamiento mayor implicaría que Macri no podría cumplir con su premio consuelo de ser el primer presidente no peronista que consigue terminar el mandato previsto por esa misma Constitución. De este comentario derivó todo el palabrerío posterior.

La pulseada por el Comunicado

La segunda discusión instalada en los medios es más sustantiva y está centrada en el comunicado difundido por el Frente de Todos apenas terminada la reunión .
En tono didáctico, en él se explica que el acuerdo con el FMI fracasó en sus cuatro objetivos: recuperar el crecimiento (la economía cayó 1,7% desde la firma), generar empleo para combatir la pobreza (que ya supera el 32%), reducir la inflación (que se disparó al 53,9%) y bajar la deuda pública (que subió 29 puntos porcentuales del PBI).
En ese marco, aclara que “el programa económico que impulsa el Gobierno Nacional no refleja ninguna de las prioridades establecidas en la plataforma del Frente de Todos. Tampoco existen coincidencias con las recomendaciones de política impulsadas por el FMI”, y destaca que Fernández “reiteró su preocupación por el hecho de que los créditos otorgados por el FMI al Gobierno Nacional hayan sido utilizados, en gran parte, para financiar la salida de capitales”.
Y en este punto muestra la primera carta que un nuevo gobierno puede jugar en su discusión con el Fondo: “Este fenómeno (el financiamiento de la fuga) constituye un incumplimiento flagrante a lo dispuesto por el Artículo VI del Acta Constitutiva del organismo cuyo primer párrafo dispone que ‘ningún miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital’.”
Alberto Fernández nunca le dijo al Fondo que no envíe los famosos 5.400 millones de dólares, simplemente dejó claro que ese desembolso, como todos los anteriores, no estaría destinado al desarrollo de la economía argentina ni al bienestar de sus habitantes, sino solo a acompañar el viaje al vacío de su elite gobernante.
En su violenta descalificación de la posición adoptada por el Frente de Todos, que casi con las mismas palabras es compartida por Lavagna, todo el aparato mediático oficial y oficialista corre desde ya a tomar partido por el Fondo antes de que la negociación siquiera se inicie.
Mucho se especuló sobre cómo afectó a los principales medios y sus periodistas más destacados el resultado de las PASO. Se habló de dudas y panquequismo. Esa discusión seguirá, pero solo en lo referido a su relación con el moribundo gobierno de Macri.
Su eterna alianza con los intereses del poder financiero no les genera ninguna duda.

«Presidente, no busque culpables fuera de su gobierno», la respuesta de Alberto ante la acusación del oficialismo

Tras la nueva devaluación y la subida del riesgo país, desde Cambiemos intentaron responsabilizar al candidato opositor.
(Foto: Frente de Todos)
Como ya hizo tras la megadevaluación que llevó el dólar de 46 a 62 pesos el día después de las PASO, el gobierno nacional salió a acusar a la oposición por un nuevo día negro de la economía argentina.
Puntualmente, acusaron al candidato más votado, Alberto Fernández, de tener una actitud “incendiaria” al cuestionar el vínculo con el FMI y la responsabilidad del organismo en la crisis argentina.
La estrategia del ejecutivo fue respondida por Fernández desde sus redes sociales: “Presidente, no busque más culpables fuera de su propio gobierno”.
«Este no es un período de transición pero hoy la estabilidad no es solo un compromiso del Gobierno sino que debe ser también de los otros sectores; una declaración de ayer de Alberto Fernández le costó al país US$ 300 millones», acusó el ministro de la Producción, Dante Sica, uno de los primeros en cargar contra el Frente de Todos.
Le siguió más tarde Patricia Bullrich. «Algo pasó del Alberto de la semana pasada, moderado y buscando que la Argentina aterrice tranquila, a un Alberto como el de ayer, que salió con un discurso totalmente explosivo», sostuvo la ministra de Seguridad.
Para Bullrich, «hubo alguna conducción en el medio que le dijo ‘cambiá el discurso'», en referencia, remarcó, a «Cristina» Fernández y al «kirchnerismo que está atrás de la fórmula Fernández-Fernández».
«Me da la impresión de que siempre está esta idea egoísta de la política: en la medida que todo esté peor, yo voy a tener un cheque en blanco de más tiempo», dijo Bullrich, y subrayó que la «actitud» de Fernández fue «incendiaria».
Con el mismo discurso salió el candidato a vicepresidente Miguel Ángel Pichetto, quien aseguró que “la visión de Cristina es muy clara: ninguna colaboración con el gobierno ni ningún diálogo. Si todo se puede incendiar más, mucho mejor para su proceso electoral”, lanzó y agregó: «Eso agita los demonios y perjudica a todos los argentinos».


Desde el Frente de Todos responden las acusaciones del oficialismo

«Macri no quiere hacerse cargo»

Alberto Fernández polemizó con un tuit. Consultados por Página/12, candidatos y legisladores respondieron al intento de la Casa Rosada de responsabilizar a la oposición del nuevo cimbronazo económico.
Mauricio Macri y Alberto Fernández, enfrentados por la crisis. 
Mauricio Macri sigue sin asumir que no puede contener la crisis de la economía en la recta final de su mandato. Una nueva suba del dólar, el riesgo país por encima de los dos mil puntos y los cortocircuitos con el Fondo Monetario Internacional no le parecen al gobierno pruebas suficientes de su falta de capacidad para hacerse cargo de la situación y desde Juntos por el Cambio volvieron a responsabilizar al Frente de Todos de la delicada coyuntura por haber “dinamitado la moderación”. Consultados por PáginaI12, distintos dirigentes del espacio que postula a Alberto Fernández a conducir el país señalaron que la responsabilidad de la actual crisis es de la coalición gobernante y del Fondo Monetario Internacional, pidieron nuevamente a Macri que deje de lado las afirmaciones electoralistas por el peligro que suponen en este momento tan delicado del país y destacaron la importancia de que se declare la emergencia alimentaria que permitiría reasignar partidas para paliar el hambre. El propio Alberto Fernández respondió con un tuit a las acusaciones: «Presidente, no busque culpables fuera de su propio Gobierno», se lee junto a un gráfico que muestra la coincidencia entre la deuda tomada y la fuga de divisas.
De esto es de lo que no se quieren hacer cargo.
Presidente, no busque culpables fuera de su propio Gobierno.
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“Macri quiere transmitir impotencia cuando lo que sucede es que no se hace cargo de las decisiones que tomó: el verdadero problema es que la heladera en muchas casas está vacía y que el ajuste recae sobre todo en las mujeres que somos las que asumimos las tareas de cuidado. Las mujeres no podemos seguir pagando la crisis con nuestros cuerpos, pero la plata se la dan al FMI. En vez de hablar de herencia futura, Macri debería convocar a una mesa de diálogo para solucionar los problemas que él creó”, dijo a este diario la diputada del FdT Victoria Donda. Por su parte, el intendente de Escobar Ariel Sujarchuk aseguró “el riesgo país es el reflejo de cómo Macri puso el país en riesgo porque genero compromisos que no puede cumplir. El deterioro de la economía crece al ritmo de la exposición de sus groseros errores de gestión. El presidente no escucha, pero gracias a Dios escuchó la sociedad y hoy otro camino es posible”. El senador y primer candidato a diputado de la Ciudad, Fernando “Pino” Solanas coincidió con que la responsabilidad del actual descalabro es de Macri porque “todos estos escenarios se habían anunciado ya hace un par de meses” y pidió medidas para paliar los efectos de una crisis que no parece estar en camino de amainar. “Hay que pedir la emergencia social, la emergencia alimentaria. Todos estos escenarios ya se habían anunciado y Macri no se enteró. Lamentablemente, el presidente está jugando como candidato. ¿Cómo es posible que no obligue a que la liquidación de los dólares de las exportaciones no sea en la Argentina? Si no se liquidan estos dólares en nuestro país es vaciamientol”, sostuvo a este diario.
El diputado Daniel Arroyo coincidió en la necesidad de declarar la emergencia alimentaria. “Está empeorando mucho la situación social y hay un problema serio de hambre y malnutrición. Hay un riesgo social muy claro y en vez de responsabilizar a la oposición lo que tiene que hacer Macri es decretar la emergencia alimentaria, que le permitiría tomar partidas de otras áreas y ponerlas de manera urgente en comedores y merenderos”, explicó. Y reiteró que el problema de la economía no es el resultado electoral, ni la actitud del Frente de Todos, “sino el modelo que ha encarado el gobierno: soja, minería, sector financiero y salarios bajos. Un modelo que deja a veinte milones de personas afuera y que es una estructura de negocios”.
El legislador porteño Leandro Santoro aseguró que la responsabilidad de la crisis es pura y exclusivamente del gobierno que conduce Macri. “El problema fundamental de la economía argentina es la vulnerabilidad financiera, que es hija de la mala política monetaria y cambiaria que implementó el gobierno en los últimos tres años y medio. Le mintieron a la gente y les mintieron a los acreedores. Creyeron que habían encontrado la fórmula de ganar elecciones y ajustar a la gente en simultáneo”, dijo a este diario. Y agregó que cree que en el corto plazo las restricciones se van a agravar “porque todas las señales que está dando el gobierno confunden a los mercados y espantan a los inversores”. El diputado Leopoldo Moreau coincidió con ese diagnóstico, rechazó los ataques a la oposición y señaló que “el presidente llevó al país al borde una cesación de pagos y los bonistas asisten estupefactos al diagnóstico del FMI, que es corresponsable de esta crisis”. Para el corto, Moreau no cree que haya “un buen pronóstico”.
Itaí Hagman, tercer candidato a diputado nacional del FdT en la lista que encabeza Pino Solanas, cree que la estrategia de Macri de seguir responsabilizando de la crisis a la oposición es peligrosa. El economista señaló que “hace un año y medio que la Argentina está en esta situación de crisis y esa crisis se explica porque el actual gobierno tomó más de cien mil millones de dólares de deuda externa en dos años, despilfarró esos recursos en financiar fuga de capitales, importaciones ociosas, remisión de utilidades y otros gastos que no son productivos y no generan capacidad de repago en la economía argentina. Eso produjo una enorme desconfianza en los mercados. La actitud del Fondo y la actitud del gobierno son los principales de esta crisis”, dijo a PáginaI12 y señaló el riesgo de que el gobierno “siga alimentando el discurso de que en la Argentina están en juego las instituciones. Lo más peligroso es que Macri y su equipo sigan elaborando su discurso pensando más en la contienda electoral que en la necesidad de estabilizar la situación económica del país”.


El analista político Jorge «El Turco» Asís manifestó que pese a los ataques recurrentes en su contra y el proceso judicial que la tuvo cuatro años en el banquillo de acusados, Cristina Kirchner los «vacunó» a todos al ganar las elecciones Primarias Abiertas Simultaneas Abiertas (PASO) por más de 15 puntos.
«La dama señalada por chorra, acusada, desde el banquillo de los acusados, con cuatro años de agravios, los vacunó a todos con Alberto Fernández«, afirmó Asis en el programa Debo Decir en una entrevista con Luis Novaresio. 
Acerca de la actualidad de la Argentina, Asís manifestó que «todos hacemos la plancha esperando lo que va a venir » y sostuvo que hoy nadie toma empleados por la situación de inestabilidad económica.
El escritor además señaló que la sociedad aún no asumió la victoria política de Cristina Kirchner.
Envio:RL 

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