Por Daniel Labbe
Hasta al menos las 4 de la mañana ciudadanos de la Región Metropolitana aseguran que un helicóptero de Carabineros sobrevoló permanentemente distintas comunas, como Santiago, La Florida y Conchalí, entre otras. A través de redes sociales se ha denunciado este hecho, quejándose la mayoría de la población de las incomodidades que generó la acción policial.
Junto con ello, se ha interpretado el hecho como una intención de atemorizar a la población en la noche previa a la que, se espera, sea la concentración más masiva en lo que va de las manifestaciones en contra del gobierno de Sebastián Piñera.
Muchos recordaron que los sobrevuelos de estas aeronaves policiales y militares eran una estrategia utilizada durante la pasada dictadura cívico militar, llevada a cabo justamente con el objetivo de infundir temor en la población que protestaba en contra de la tiranía de Augusto Pinochet instalada a partir de 1973 por la derecha chilena.
Sin embargo, a través de Twitter, por ejemplo, se pudo evidenciar que, junto con el rechazo al sobrevuelo, la eventual intención de amedrentar a quienes están formando parte de este histórico movimiento no hizo más que reafirmar convicciones e impulsar a la ciudadanía a salir con mucha más fuerza a la calle durante esta jornada.
FUENTE: EL CIUDADANO
Un soldado que se negó a reprimir está detenido desde el domingoUn nuevo hecho da cuenta de la descomposición de un orden que se acerca peligrosamente a un régimen de facto, y que pierde apoyos, sustento y legitimidad a velocidad cada vez más acelerada, dadas las dificultades que está teniendo para aplacar militarmente la enorme revuelta popular desplegada en la última semana.
Se trata del caso del soldado David Veloso Codocedo, de 21 años, quien se negó a embarcar desde Antofagasta a Santiago, en el marco de implementación del Estado de Excepción Constitucional «de Emergencia» dictado por el Gobierno de Piñera el día viernes, y el Toque de Queda para la Región Metropolitana decretado por la autoridad militar el día sábado. Resulta que, atendiendo a que el pueblo se volcó masivamente a las calles, en innumerables acciones de desacato a las órdenes emanadas de las autoridades civiles y militares, el personal militar de Santiago se hizo insuficiente para cubrir la capital chilena, y se ordenó el traslado de tropas desde regiones a la principal ciudad del país. De esta manera, el sábado, la Tercera Brigada Acorazada “La Concepción” de Antofagasta citó a todos sus integrantes a formarse para ser trasladados a Santiago, en una orden requerida por el alto mando del Ejército. Pero, cuando la jefa de la brigada, la oficial Javiera Gómez Rodríguez tenía enfrente a su tropa en la madrugada del domingo, en el alistamiento para el traslado a Santiago, hubo uno de los uniformados que dijo, “no”.
David Veloso Codocedo botó su fusil al suelo, manifestando que no cumpliría con el servicio dispuesto. La oficial Gómez llamó de inmediato, a eso de las 03.00 de la mañana, al fiscal Cristián Ramírez Sepúlveda, quien ordenó la detención del soldado Veloso. Ese mismo día domingo, a las 11.00, quedó detenido y ayer jueves fue procesado por el artículo 337, inciso tres, del Código de Justicia Militar. Desde entonces está detenido e incomunicado, y hoy la Corte Marcial revisará un recurso de amparo interpuesto a su favor.
“El militar que se negare abiertamente a cumplir una orden del servicio que le fuere impartida por un superior, será castigado (…), con la pena de reclusión militar menor en su grado mínimo a reclusión militar mayor en su grado mínimo”, dice el citado artículo de la legislación militar.
El Recurso de Amparo interpuesto a favor del soldado David Veloso Codocedo
El abogado penalista Cristián Cruz presentó ayer un recurso de amparo ante la Corte Marcial, para que la Fiscalía Militar informe sobre las razones de la detención del militar. Aunque el caso está radicado en Antofagasta, hoy viernes a las 13 horas será visto por la Corte Marcial de Santiago. El fiscal militar ya evacuó su informe a la Corte Marcial.
El abogado Cruz señaló que “nos llegó una información que un militar habría representado la posibilidad de negarse a participar de las labores de toque de queda en Santiago, por lo que quedó detenido en un recinto militar. Tomamos la decisión de interponer este amparo preventivo, porque lo consideramos un deber ético, pues ha quedado de manifiesto que las tropas solo salen a cumplir órdenes de sus superiores, sin ningún resguardo”.
Desde todas las buenas voluntades del Pueblo de Chile, debemos impulsar e intensificar los llamados a la desobediencia civil y militar frente al avance de la instauración de un régimen de facto como el que intenta instalar el Gobierno de Piñera. Que el ejemplo del soldado David Veloso Codocedo se conozca y multiplique.
FUENTE: REVISTA DE FRENTE (CHILE)
Paro de camioneros por No+Tag colapsan las principales autopistas de Santiago y meten más presión a Piñera
Resumen Latinoamericano*, 25 octubre 2019.-
Bajo la consigna «No + Tag», los camioneros, taxistas y vehículos particulares han copado esta mañana diversas autopistas capitalinas, poniendo más presión al Gobierno en medio de la revuelta de octubre que hoy cumple una semana.
Las carreteras de Santiago amanecieron copadas por camioneros, taxistas, automovilistas particulares y motociclistas que se movilizan por distintas autopistas bajo la consigna «No + Tag».
La movilización pone más presión al Gobierno en medio de la Revuelta de Octubre que hoy cumple una semana y que esta jornada tiene programada a realizar la marcha masiva más grande de la historia, convocada a las 17:00 horas en Plaza Italia.
En el caso de los camioneros, los movilizados corresponden a los afiliados de la agrupación que dirige Juan Araya, la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), quien ayer había anunciado esta convocatoria bajo el argumento de que “el TAG de la Región Metropolitana nos tiene asfixiados (…) La idea es demostrar su molestia, ya que el tema del TAG ha sido un abuso”.
«Esta es una movilización ciudadana»
Una de las organizaciones que se plegó a la protesta fue la Asociación Gremial de Transportes de Contenedores de Chile (Agtracc). El dirigente de la entidad, Mario Valdés, remarcó a El Mostrador que esto “se trata de una movilización ciudadana apoyando a nuestros hijos y estudiantes de nuestro país”.
“El TAG y el televía urbano es demasiado caro para nosotros, gente que viene de Arica, que va a Puerto Montt, es para todos los chilenos. Nosotros somos transportistas pymes que no somos representados ni por la Confederación de Dueños de Camiones ni por la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile, esta es una manifestación y movilización ciudadana”.
Hasta el cierre de esta nota, las caravanas se desplazan por Autopista Central, Costanera Norte, Vespucio Sur y General Velásquez, entre otras.
Camioneros y particulares avanzan en marcha por la Ruta 5 al norte, ocupando todas las pistas y haciendo sonar sus bocinas.
En tanto, los taxistas se desplazan por la Costanera Norte en dirección al oriente a la altura de Américo Vespucio, en Pudahuel.
También hay un grupo de camiones que avanza a marcha lenta por Américo Vespucio al poniente, ocupando igualmente todas las pistas. Lo mismo ocurre con otra caravana, compuesta por camiones y vehículos particulares, se desplaza por General Velásquez al norte.
En Vespucio Express, una caravana de camiones mantienen bloqueado el nudo Quilicura, que conecta a esta vía con la Ruta 5.
La movilización de los camioneros sería solo por esta jornada, y trascendió que solo se han plegado los camiones tolveros, y no los relacionados con el abastecimiento lo que garantiza cierta normalidad de la cadena de suministros.
Fin al Tag
El principal reclamo de los camioneros, taxistas automovilistas particulares y motociclistas apunta con el TAG, considerando que anualmente las concesionarias suben sus tarifas debido a la fórmula incorporada en los contratos, que considera un factor fijo de 3,5% anual más el IPC acumulado. Esto permitió que a comienzos de años las carreteras urbanas de la Región Metropolitanas aplicaran un alza del 6,4%.
Sus llamados han sido atendidos por los alcaldes, como el de Estación Central Rodrigo Delgado, quien aseguró que “desde la Comisión de Transportes de la Asociación de Municipios de Chile estamos solicitando que las millonarias alzas del TAG se paralicen por dos años y se elimine de los contratos el aumento fijo del 3,5%”.
Un registro de la protesta de hoy:
*Fuente: El Mostrador
Fotoreportaje: el día a día del estado de emergencia en el eje Alameda-Plaza Italia
Por Alberto Arellano

Casi 9.500 efectivos militares se han desplegado en la Región Metropolitana para «controlar el orden público». No lo han conseguido. Las manifestaciones, cacerolazos, barricadas, fogatas y saqueos, no se detuvieron. En el sector de Plaza Italia y Alameda, el simbólico y más popular espacio de reunión pública de Chile, los uniformados han enfrentado a una multitud durante tres días. Estas son las imágenes y la historia -hasta el lunes 21- de la pugna entre soldados, policías y manifestantes, por ocupar el corazón de la capital (texto y fotos del periodista Alberto Arellano).
#Día 1 / Sábado 19 de octubre
A las 00.15 del sábado 19 de octubre, el Presidente Sebastián Piñera decreta estado de emergencia para las provincias de Santiago y Chacabuco, y las comunas de Puente Alto y San Bernardo, en la Región Metropolitana. Tras una serie de desórdenes producidos por el alza de la tarifa del pasaje del Metro, Piñera designa al general de División del Ejército, Javier Iturriaga del Campo, como jefe de la defensa nacional.

“El objetivo es simple y profundo: asegurar el orden público”, dice por cadena nacional el Presidente, quien, además, invoca la Ley de Seguridad del Estado. A esa hora ya han ardido varias estaciones de Metro y un edificio de la eléctrica Enel. La temperatura del conflicto social sube aceleradamente y La Moneda convoca a los militares, que no habían pisado las calles de Santiago para controlar disturbios desde la dictadura.

Los militares bajo el mando del general Iturriaga salen a las calles en la mañana del sábado 20, mientras miles de ciudadanos marchan y cacerolean. A los reclamos por el alza de la tarifa del transporte, entre otros síntomas del creciente costo de la vida, se suman ahora las protestas contra la medida de fuerza impuesta por el gobierno. Efectivos del Ejército con media docena de carros blindados Mowag Famae (modelo Piraña 6X6) del Regimiento de Infantería Nº 1 Buin, copan la Plaza Italia, el corazón de las manifestaciones capitalinas. Por aire, helicópteros de guerra de la Fuerza Aérea, del Ejército y de Carabineros, sobrevuelan la ciudad.

El estupor entre los manifestantes en Plaza Italia es absoluto frente a una medida que limita las libertades de locomoción y reunión, y que no se veía desde los ‘80. Con fusiles, tanquetas, helicópteros, guanacos y zorrillos, las Fuerzas Armadas y de Orden hacen un cierre perimetral del área, replegando momentáneamente la manifestación y tomando control del simbólico y más popular espacio de reunión pública de Chile.

Poco antes del cierre de esa jornada, el general Iturriaga decreta toque de queda –una medida de fuerza que la mayoría de los manifestantes jamás ha vivido– a partir de las 22:00 de ese sábado hasta las 07:00 del domingo.

#Día 2 / Domingo 20 de octubre
El gobierno envía al Congreso un proyecto de ley para suspender el alza en la tarifa de los pasajes del Metro. Lejos de aplacar, las manifestaciones continúan y escalan en intensidad en varias regiones de Chile.

Más 7.940 miembros de las Fuerzas Armadas se vuelcan durante el día a las calles de Santiago, mientras el estado de emergencia se extiende a toda la Región Metropolitana, a la Región de Valparaíso y las ciudades de Coquimbo, La Serena, Concepción, Antofagasta y Valdivia.
Son miles los manifestantes que desde el mediodía vuelven a tomar posición en Plaza Italia y alrededores, pese al estado de emergencia decretado la madrugada del sábado. Allí, Carabineros se ve sobrepasado tras horas intentando dispersar a los manifestantes con carros lanza aguas y una lluvia de gases lacrimógenos. Son cientos los que no terminan de moverse del lugar.

Las fuerzas represivas reciben apoyo de un contingente de cerca de 20 militares que llegan al área. Pero un gran muro de personas que con las manos en alto avanza hacia ellos, los obliga a retroceder. Soldados dejan el lugar replegándose de espaldas y lentamente hacia el camión militar que los traslada, mientras descargan decenas de balines contra los manifestantes. Plaza Italia vuelve a quedar en manos de la gente.

En la Región Metropolitana, el toque de queda se adelanta para las 19:00 y rige hasta las 06:00 del lunes. Llegada la hora, los manifestantes se repliegan en calles aledañas a Plaza Italia. En calle Seminario casi con Providencia, en Monjitas con Santa Lucía y en los ejes del Parque Bustamante y avenida Vicuña Mackenna, los cacerolazos y fogatas desafían el toque de queda y se extienden hasta pasadas las 11 de la noche.

El cierre de la jornada de manifestaciones, enfrentamientos, saqueos e incendios a lo largo de casi todo el país, termina con un saldo de ocho muertos. “Estamos en guerra contra un enemigo poderoso”, dice por televisión el Presidente Piñera, inflamando aún más los ánimos.

#Día 3 / Lunes 21 de octubre
Aumentan en 1.500 los efectivos del Ejército en la Región Metropolitana, totalizando 9.441 militares desplegados por las calles de la capital. El estado de emergencia se extiende ahora a las regiones del Biobío, O’Higgins, El Maule, La Araucanía, Los Ríos y Magallanes, a las que se suman más de una docena de provincias y comunas de Chile.

Una multitud comienza a reunirse a mediodía de manera pacífica en una nueva jornada de protesta en Plaza Italia y alrededores. Son miles los asistentes, la concentración más grande desde que partieron las protestas. Contingentes de militares y Carabineros ocupan las principales esquinas de Providencia y la Alameda, desde el puente del Arzobispo hasta La Moneda. En Plaza Italia la policía repliega a manifestantes, que terminan dispersándose hacia el puente Pio Nono y el Parque Forestal, con gases lacrimógenos y chorros de agua.

El toque de queda comienza a las 20:00 en Santiago y, producto de los eventos de los días anteriores, el control militar se endurece.

“Sé que a veces he hablado duro contra esta violencia y delincuencia”, dice el Presidente Piñera por televisión, intentando suavizar el tono de sus declaraciones del día anterior. Convoca a un entendimiento con la oposición. Pero las manifestaciones no ceden.

fuente: CIPER
Unión Portuaria llama a trabajadores/as “a tomar las riendas de esta crisis de forma conjunta y coordinada”
Resumen Latinoamericano* / 25 de octubre de 2019
La Unión Portuaria de Chile ha comunicado que este viernes sus sindicatos miembros han retomado sus funciones, luego de haber paralizado durante el día lunes 21 de octubre y por los dos días de Huelga General. No obstante aclaran que deponen su paralización para estar en estado de alerta a nuevas convocatorias y hacen un llamado a «los otros sectores productivos del país a tomar las riendas de esta crisis de forma conjunta y coordinada».
Según la Fundación Sol, la tasa de sindicalización en Chile al 2013, no superaba el 14,2% de la masa laborante. Y «en el 81,8 % de las empresas de 10 o más trabajadores, no existe y nunca ha existido un sindicato. En la rama Comercio, cerca de un 90% de las empresas de 10 o más trabajadores no tiene ni ha tenido nunca un sindicato». La negociación por rama productiva no constituye una garantía dispuesta por el derecho laboral, sino que ha sido lograda sólo por algunas organizaciones, como la Unión Portuaria, a partir de la presión ejercida por sus afiliados/as.
Las y los portuarios agrupados internacionalmente en la International Dockworkers Council (IDC), con más de 120 mil trabajadores/as afiliadas, han emitido un pronunciamiento donde llaman a Sebastián Piñera a cesar la represión contra la población movilizada por demandas «totalmente legítimas», de lo contrario advierten que bloquearán el arribo de las cargas provenientes de Chile en diversos puertos del mundo.
A continuación, exponemos la comunicación íntegra de la Unión Portuaria de Chile
La UPCh con sus zonas el día de hoy Jueves 24 de Octubre 2019, después de un amplio debate, resuelve, acuerda y comunica lo sgte:
Los puertos adheridos a la Unión Portuaria de Chile, después de responder al llamado a Huelga General los días 23 y 24 de Octubre. Retoman sus turnos y faenas a contar de mañana Viernes 25 del presente mes desde las 08:00 hrs.
Hacemos un llamado a los otros sectores productivos del país a tomar las riendas de esta crisis de forma conjunta y coordinada.
Hacemos un llamado también al Ejecutivo y a la clase política como sector productivo estratégico del país. Necesitamos soluciones YA!
Como sector estuvimos en las calles y estaremos de ser necesario, siempre al lado de y para los trabajadores de Chile. Nos mantenemos expectantes y en alerta máxima y no dudaremos en retomar las movilizaciones de ser necesario.
Como sector estuvimos en las calles y estaremos de ser necesario, siempre al lado de y para los trabajadores de Chile. Nos mantenemos expectantes y en alerta máxima y no dudaremos en retomar las movilizaciones de ser necesario.
En este mismo sentido, hacemos un llamado como compañeros de rubro a los trabajadores portuarios del Grupo Ultramar para que se cuadren con su hijos, familia y país. Además emplazamos a los Sres COTRAPORCHI que de una vez por todas, conduzcan esa organización por el camino de los trabajadores, como es el espíritu de las organizaciones sindicales, y no así como llevan años haciéndolo, al servicio de el patrón de turno. Muchas veces claudicando los derechos y garantías mínimas de sus asociados. Esta vez uds. también cargan sus hombros la responsabilidad de un Chile mejor. Dejen de cuidarle el bolsillo a su patrón.
Resumen*
¡¡¡A Fortalecer la Protesta Popular!!!
Resumen Latinoamericano / 25 de octubre de 2019
Hemos asistido estos últimos días a un alzamiento popular gatillado por el alza del pasaje del metro que fue rápidamente confrontada con evasiones masivas en la ciudad de Santiago. Pero el rechazo a las alzas rápidamente fue sumando demandas acumuladas por años de abusos que hoy con claridad se traduce en repudio al actual sistema capitalista neoliberal, expresión de descontento generalizado frente a décadas de abuso, explotación y opresión a la clase trabajadora y el pueblo por parte de la burguesía y el imperialismo.
Luego de dos días de revuelta espontánea, esta terminó transformándose en una protesta popular que se extendió a amplios sectores del pueblo quienes, evadiendo, realizando marchas y mitines fueron configurando un escenario de crisis de legitimidad del sistema actual, poniendo en las cuerdas al conjunto del bloque en el poder. El alzamiento iniciado en Santiago por los estudiantes secundarios, ejemplos de fuerza y coraje, se expandió a nivel nacional. ¡¡¡Chile despertó!!! Se empezó a escuchar en Concepción, la protesta creció en Valparaíso, La Serena y Coquimbo evidenciando que el pueblo se ha cansado de aguantar la sumisión y ha decidido alzar la voz y hacer uso de su potencial poder transformador. Arica, y Puerto Montt amanecieron apoyando la lucha, y así se fue validando la protesta popular y la violencia política como medios legítimos de lucha para enfrentar a los dueños del poder y la riqueza y su ofensiva represiva.
Debemos reconocer con humildad que hemos estado lejos de prever la magnitud inmediata de este alzamiento, sabemos de la latencia de la rabia y el potencial rebelde del pueblo en lucha, sin embargo la insolencia y creatividad de la juventud popular en primer lugar y del conjunto de las masas rebeldes en seguida, nos enseña nuevamente de la potencialidad creativa de la lucha puesta en movimiento. Seguiremos aprendiendo de nuestro pueblo y proponiendo líneas de acción y organización para el fortalecimiento de una alternativa revolucionaria, sabiendo que es indispensable para avanzar de la rebeldía a la revolución comunista.
La clase dominante ha respondido ante la decisión de las y los trabajadores y el pueblo de protestar contra los abusos con el despliegue de las Fuerzas Armadas y de Orden, con la libertad de asesinar a mansalva a nuestro pueblo. Los perros de presa del capital, nuevamente no han dudado en empuñar sus armas contra el pueblo en lucha y han mostrado su verdadera cara: la de defensores del patrón de acumulación capitalista, los chalecos amarillos avalados por el empresariado y protegidos por pacos, milicos y ratis se han trasformado en los guardianes de los abusadores y explotadores.
Por su lado, el gobierno, sin iniciativa política, se ha concentrado en instalar una vez más las lógicas del enemigo interno, criminalizando a quienes desde las calles y en la práctica han validado la violencia contra los organismos del estado y las empresas, todo esto con la intención de dividir al pueblo y trasladar el enemigo desde el Estado y el capital hacia el mismo pueblo, la clara desconexión de las élites y la casta política del bloque en el poder con las verdaderas demandas de la clase, han sido una cachetada para las y los trabajadores, y han evidenciado a quién sirven y para quién gobiernan quienes hoy están en la Moneda y el parlamento.
La ex nueva mayoría y el frente amplio oportunistamente han criticado al gobierno de Piñera instalando la necesidad de una agenda de reformas que incluyen medidas a las que ellos mismos se han negado hace no mucho tiempo. Asimismo, han comenzado a buscar la conducción y representación del descontento popular por medio de sus organizaciones sociales y sindicales, con el único fin de sacar dividendos políticos. El término de este alzamiento popular no pasa por las negociaciones cupulares, sino por los cambios estructurales al sistema capitalista de dominación y explotación, que busquen mejorar las condiciones de vida de las grandes mayorías populares.
El movimiento actual y la protesta popular, son de carácter diverso y por lo tanto no es de características revolucionarias socialistas. Conviven las mayoritarias demandas de carácter democrático con reivindicaciones ciudadanistas y liberales (que se expresan en forma de lucha diferentes a las populares y clasistas). Sabemos que ni siquiera estas mínima demandas, justas y necesarias, pueden ser satisfechas por una clase dominante conservadora, parasitaria y ciega a la vida y condiciones cotidianas las masas populares. Levantamos estas demandas surgidas del movimiento de masas, con la claridad de que esta deben ser escuela de lucha y toma de conciencia, para pasar de la conciencia de ser oprimidos y abusados, a la conciencia de clase y proyecto histórico. Es en este movimiento que se expresa con claridad la necesidad real de lucha y combate de nuestra clase.
Por otro lado, nuestra militancia se ha desplegado en marchas, barricadas, asambleas territoriales y enfrentamientos contra las fuerzas represivas, seguimos aprendiendo a luchar junto a la clase trabajadora y el pueblo y con ella hemos celebrado el avance sostenido del alzamiento popular y el salto político que hoy nuestro pueblo ha generado, perdiendo el miedo y pasando a una parcial ofensiva, hemos sido humildes participantes de este proceso de enfrentamiento de clases, levantando las justas demandas de la clase trabajadora, sirviendo a nuestro pueblo, a la clase y a las masas de todo corazón.
La salida a la crisis que enfrentan los poderosos, muy probablemente no será de carácter revolucionario. Los dueños del poder y la riqueza, los lacayos del imperialismo, buscan a través de un acuerdo nacional con la ex nueva mayoría y el reformismo del frente amplio, desmovilizar a la clase trabajadora y al pueblo con negociaciones que no resuelven nuestros verdaderos problemas, llegando a acuerdos por arriba y tensionando al tránsito de la protesta popular hacia la manifestación ciudadana, parlamentarizando nuestras luchas y enfrascándolas en caminos burocráticos que solo nos llevan al pantano y al abismo.
La salida a la crisis que hoy vivimos, pasa por avanzar en la organización y profundización de la lucha popular y la conformación de un Bloque Clasista Revolucionario, anticapitalista, antipatriarcal y antimperialista que deslinde con toda tendencia oportunista, rearticule al movimiento popular y asuma la tarea de avanzar hacia la construcción de poder popular y la lucha por la sociedad sin clases, libre de explotación y opresión de cualquier tipo.
Desde la Organización Comunista Revolucionaria, saludamos la iniciativa de las y los millones de trabajadores y trabajadoras, estudiantes y pobladores y pobladoras, que se han sumado a las calles y barricadas enfrentando la represión policial y militar, desafiando los toques de queda, instalando las justas demandas de un pueblo que ya se cansó de la explotación y opresión, que ha precarizado nuestras vidas.
Saludamos y defendemos la solidaridad del pueblo ayudando y protegiendo a la tercera edad, niños y niñas que como parte de la clase apoyan donde estén, felicitamos sinceramente a las brigadas de primeros auxilios que en cada marcha resisten para atender heridos, las puertas que se abren en cada población para refugiar a las y los perseguidos y las denuncias constantes a través de redes sociales rompiendo el cerco comunicacional. Saludamos toda iniciativa en autodefensa de masas y de combate contra el matonaje de la derecha, del pseudo fascismo y de las fuerzas militares y de orden.
Saludamos las acciones de solidaridad que han desarrollado trabajadores y trabajadoras de muchos países del continente y el mundo, demostrando que el internacionalismo proletario es el camino para quienes hemos decidido enfrentar al imperialismo y sus lacayos y destruir el sistema capitalista.
Aprovechamos de agradecer a sectores del pueblo nación mapuche que ha solidarizado con nuestra causa y que en la práctica ha realizado acciones contra los representares del capitalismo en sus territorios, actuando como dos pueblos hermanos en la lucha contra el capitalismo y el gobierno de las y los patrones.
Exigimos el término del estado de emergencia, el fin de los toques de queda y el castigo a las y los culpables de los asesinatos, desaparecidos y la violencia patriarcal a las detenidas, bien sabemos que el estado de la patronal no castigará a las y los culpables, sino que será el propio pueblo el que en su momento aplicará el castigo popular y lo tendremos presente.
Hacemos nuestras las demandas democráticas levantadas y asumimos el reto de construcción de un pliego mínimo. Adherimos con decisión al llamado a construir asambleas populares territoriales para organizar la presente y las futuras luchas de la clase y el pueblo. Debemos prepararnos para los desafíos y enseñanzas que ya nos está dejando esta lucha, sin la conquista del poder para la clase no hay solución efectiva y duradera para las demandas populares.
Estos últimos días hemos aprendido mucho, la velocidad del alzamiento popular nos muestra que se nos hace cada vez más urgente construir un partido comunista revolucionario, un instrumento político que junto a otras y otros revolucionarios y el conjunto de la clase trabajadora consiente nos permita levantar un proyecto estratégico que prepare las condiciones para organizarnos, seguir incansablemente luchando por el socialismo y edificar la sociedad sin clases, el comunismo.
Fortaleciendo la Organización y la Lucha Popular
Avanzamos en la Construcción del Partido Comunista Revolucionario
Organización Comunista Revolucionaria
Del estallido social a la rebelión popular
Resumen Latinoamericano, 25 octubre 2019
Por Convergencia 2 de Abril
La revuelta popular provocada por el alza en el pasaje del transporte público no es un acontecimiento nuevo en nuestra historia: la “Revuelta de la Chaucha”, en agosto de 1949 y la “Batalla de Santiago, el 2 de abril de 1957[1] son dos de los hitos similares más recordados. En ambas ocasiones, las revueltas duraron dos días, en los cuales se quemaron buses y se destruyeron y quemaron distintos edificios de las ciudades, en especial, de Santiago.
Las movilizaciones iniciadas el 18 de octubre de 2019 tienen, sin embargo, un componente distinto. Si bien surgen como una revuelta frente al alza del transporte público, adquiere rápidamente características propias de una rebelión a nivel nacional – jugando las regiones un rol fundamental – que desafía el pacto transicional sellado entre la Concertación y la Derecha golpista, en el ocaso de la dictadura militar. Sin embargo, aún falta la conducción política de este estallido para que pueda ser considerada como una rebelión propiamente tal que efectivamente logre el cambio de régimen.
La consigna: ¡NO SON 30 PESOS, SON 30 AÑOS!, devela el hastío de un pueblo frente a un pacto establecido a sangre y fuego, y administrado para beneficio de la clase dominante en los años que le siguieron. De esa forma, se abre un nuevo periodo político en el país en el que se configura una crisis de hegemonía, la cual se expresa de forma abierta en esta coyuntura. La capacidad de mantener abierta esta coyuntura está en veremos y depende de la capacidad de despliegue del pueblo y las organizaciones revolucionarias, pero el nuevo periodo político ya no tiene vuelta atrás.
El pacto transicional significó la constitución de un bloque dominante compuesto por las Fuerzas Armadas, la clase empresarial y los partidos políticos de la Concertación y la derecha, quienes se han mantenido gobernando hasta la fecha profundizando las políticas neoliberales que se impusieron hace 46 años, tras el derrocamiento del Gobierno Popular. Los empresarios, representados por la Concertación y la Derecha, a merced de sus intereses, han privatizado cada rincón de la vida de las chilenas y chilenos hasta su miseria más completa. Cada uno de esos rincones, hoy, se constituye en fuerza pujante de una movilización sin precedentes en la democracia chilena post-dictadura.
La privatización de los servicios básicos como la luz y el agua; la disminución acelerada en la capacidad de producción del Estado (Codelco deja de producir un 60% en los últimos 30 años); el traspaso de fondos públicos a manos privadas en la vivienda, la educación, la salud, las pensiones y el trabajo; la privatización de nuestros recursos naturales, en desmedro de la clase trabajadora; y el aumento en los niveles de explotación derivados del creciente endeudamiento para poder seguir viviendo, han generado niveles intolerables de precarización en nuestra clase.
En este escenario, el conflicto presente reclama una acción decidida de la organización revolucionaria. Los crecientes niveles de conciencia de los que el pueblo ha dado suficiente muestra con su movilización y organización en las calles, poniendo en jaque al Gobierno y el resguardo de la propiedad privada, deben ser conducidos hacia una salida al conflicto que permita la acumulación de fuerza social y perspective un nuevo ciclo de lucha social y popular, caracterizada por el ánimo constituyente, pasando de una mera fase destituyente. Pasar de la revuelta a una rebelión popular requerirá la construcción de un sujeto político que de conducción a la movilización actual.
El bloque dominante: las dos apuestas.
En el Gobierno y en el bloque dominante, que incluye a las Fuerzas Armadas y clase empresarial, existen dos apuestas en estos momentos, que evidencia la situación de crisis en la cual se encuentran. La primera de ellas, es encabezada por los sectores más reaccionarios y pinochetistas, donde se sitúa José Antonio Kast, gran parte de la UDI y sectores de Renovación Nacional. Este sector presionó a Piñera para que decretara el estado de emergencia el primer día de la revuelta y plantean que todo esto se resolverá mediante la represión y criminalización de los “violentistas” que protestan: “si se sacó a los militares a la calle, hay que usarlos”. Esta postura fue la que triunfó durante los primeros 5 días, en los cuales todo el discurso del Gobierno se centró en denunciar los saqueos, provocar miedo, instalar un estado de sitio de facto, y teniendo como corolario la afirmación de Sebastián Piñera el domingo 20 de octubre por la noche: “Estamos en Guerra”. A pesar de la expresión, Piñera sigue siendo considerado como un cobarde por este sector. Este sector apuesta por profundizar la situación de inestabilidad en el país, planteando como salida un gobierno neofascista al estilo de Bolsonaro en Brasil, para lo cual quieren posicionar la figura de un “salvador” ante el caos. Esta expresión pareciera encontrar apoyo en sectores de las Fuerzas Armadas, principalmente, de la Armada, quienes tienen una cultura mucho más reaccionaria que la del Ejército y que se ha visto en la forma de represión desplegada en las regiones de Valparaíso y el Biobío, donde dos de los suyos han sido nombrados Jefes de Defensa Nacional de las plazas correspondientes. Incluso, podría derivar en una apuesta golpista si se vieran desbordados por la movilización popular.
El segundo sector está conformado por aquellos que entienden que la crisis sólo se podrá solucionar “cediendo” y estableciendo una serie de reformas que permitan mantener el modelo neoliberal, aún cuando aquello signifique mayor endeudamiento por parte del Estado. En términos discursivos, este sector impulsará “reformas”, aun cuando se traten de meras medidas reivindicativas centradas principalmente en la transferencia de recursos del Estado a millones de chilenos, con el objetivo de disminuir el encarecimiento de la vida. En el Gobierno este sector es representado por el propio Sebastián Piñera, gran parte de Renovación Nacional, Evópoli y podemos incluir a la Democracia Cristiana también como parte de este bloque. Ninguna de las medidas que impulsen cuestionará el modelo y serán de carácter redistributivo, quedando en evidencia en el discurso de Sebastián Piñera en la noche de este martes 22 de octubre: aumento del salario mínimo subsidiado con fondos estatales, sala cuna universal, seguro para medicamentos y aumento de $20.000 de pensión básica solidaria. Esto no es más que su programa de Gobierno, tratando de completarlo con una verborrea que lo haga compatible con las demandas populares.
Respaldando esta línea también se encuentran sectores del empresariado, como Andrónico Luksic, quien está impulsando un alza al salario mínimo de hasta $500.000, lo cual será implementado en sus empresas.
En definitiva, la derecha tiene dos apuestas políticas: la que propicia el caos para una solución neofascista y aquella “reformista” que está dispuesta a medidas distributivas de baja intensidad con el objetivo de mantener el pacto transicional. Cabe mencionar que ambas tienen una línea autoritaria, donde apoyan el estado de emergencia y los militares en la calle y que buscan impulsar la ofensiva patronal que se ha visto frustrada en estos dos primeros años de gobierno.
La oposición institucional
El núcleo central de la Concertación (PS-DC-PPD-PR) mantiene una posición similar al sector reformista de la derecha. Reformas no sustantivas, de carácter distributivo de recursos que permitan contener el alza de la vida: aumento de salario mínimo y de la pensión básica solidaria, eliminar algunos impuestos, entre otras que implicarán más gasto social. Otras medidas son de carácter simbólico como las rebajas a las dietas parlamentarias. Estos sectores están dispuestos a negociar con el Gobierno a pesar de que esté decretado el estado de emergencia.
En esta misma línea, se encuentran sectores del Frente Amplio como Comunes, Revolución Democrática y sectores de Convergencia Social, quienes están dispuestos a negociar con el gobierno – aún cuando se mantenga el estado de excepción – con el objetivo de obtener algunas medidas de como el aumento del salario mínimo, rebaja a la dieta parlamentaria y No+AFP. En estos dos sectores se puede impulsar la Asamblea Constituyente, sin embargo, serán incapaces de realizar acciones que lo permitan. Se acostumbraron a reaccionar políticamente conforme a los criterios establecidos en la política transicional.
Por el otro lado, está la línea del Partido Comunista y los sectores “más de izquierda” de Convergencia Social (núcleo de ex ND e IL), quienes se niegan a conversar con el Gobierno mientras se mantenga el estado de excepción constitucional, pero quieren asumir la interlocución desde la institucionalidad jugando un rol de “representación” del movimiento, lo cual es peligroso para el estallido social.
La izquierda rebelde, la clase trabajadora y las organizaciones sociales
Las posibilidades de un proceso pre-revolucionario hubiesen sido posible si hubiese existido pueblo constituido y organizado. Nuestra consigna sobre la construcción de los pies del pueblo demostraba la necesidad de aquello para tener un proceso más profundo en términos revolucionarios. Sin embargo, uno no elige las condiciones en las cuales tiene que desarrollar la táctica y estrategia, por lo cual a pesar de ello, hay que jugar las mejores cartas.
Antes de que ocurriera el estallido social, varias organizaciones realizamos campañas de AGP visibilizando la criminalización hacia los estudiantes por el Gobierno por realizar evasiones masivas, mientras celebra las evasiones tributarias propias y de sus amigos empresarios, como también legitimando las evasiones masivas como mecanismo de lucha. En virtud de la coyuntura, el viernes 21 por la mañana, la CONFECH convocó a una jornada de protesta nacional por el alza del pasaje y la nacionalización del transporte público nacional, sin esperar el estadillo que ocurriría el viernes 18 de octubre. Sin embargo, esta convocatoria anticipada permitió articular rápidamente con organizaciones sindicales, en especial, con los trabajadores portuarios, quienes fueron los únicos que paralizaron el día 21 de octubre.
El mismo sábado, distintas organizaciones convocaron a la Huelga General y a la Protesta Nacional a partir del lunes 21 de octubre, en especial, la Unión Portuaria. En las regiones, el sábado también nos movilizamos y auto-convocamos en las principales ciudades del país, generando movilizaciones que plantearon sus propias demandas y realizaron grandes movilizaciones que provocaron que el Gobierno decretara estado de emergencia en las Regiones del Biobío y Valparaíso, para luego extenderse a gran parte de las regiones y ciudades capitales regionales del país.
Este llamado no tuvo mayor impacto en las organizaciones sindicales, por lo cual el día lunes no existió un gran nivel de adherencia a la huelga, sin embargo, debido al miedo generado a los problemas relacionados con el transporte, se realizó una huelga de facto, pues la mayoría de losa trabajadores no concurrieron a trabajar. Lo más importante de la jornada fueron las concentraciones en distintos puntos que terminaron en una concentración con decenas de miles de personas en Plaza Italia, generando una jornada de protesta importante para proyectar la movilización y la huelga de los trabajadores portuarios, que paralizó 20 puertos.
Esa misma tarde, el espacio de Unidad Social liderado por la CUT, No+AFP y Confusam, llamó a una Huelga General para los días 23 y 24 de octubre. El llamado a la Huelga General es importante, pues la nomenclatura utilizada en ocasiones anteriores sobre el Paro Nacional, nunca derivaba en una paralización efectiva. Esta Huelga General logró sumar a Sindicatos estratégicos claves de la Minería y del Metro. Asimismo, derivó en una masiva marcha que se tomó la Alameda congregando a cientos de miles de personas y manteniendo cortada la Alameda durante horas.
Esto provocó que el Gobierno realizara un llamado a los trabajadores portuarios, mineros, de la ANEF y de la CUT para dialogar, sin embargo, estos sectores ya dejaron claro que no dialogarán mientras se mantenga el estado de excepción.
La primera tarea se cumplió: cambió el momento político y el estallido social comienza a adquirir contenido y conducción política, en manos de sectores en los cuales no podemos confiar, pero que se asoman como los únicos que cuentan con la conducción de fuerza necesaria para ello.
¿Qué hacer en el escenario actual?
El estallido social sigue en pie, pero existen tareas pendientes. Existen tres escenarios que visualizamos como salidas políticas a la crisis.
La primera salida viene de los sectores autoritarios del Gobierno, que apaguen la rebelión con sangre y fuego como lo vienen haciendo, haciendo retroceder la movilización. Esto puede derivar en un fortalecimiento de la figura de José Antonio Kast para que triunfe en las próximas elecciones o bien, menos probable, pero debiendo ser considerado, podría terminar en un golpe de Estado encabezado por las Fuerzas Armadas y la derecha pinochetista.
Una segunda salida puede ser un nuevo pacto entre la clase empresarial y los partidos políticos institucionalizados – incluyendo al FA y al PC – conforme al cual impulsen en el Congreso una serie de reformas redistributivas que logren desmovilizar. Esto ralentizará el movimiento popular, postergando el estallido, pues es imposible mejorar la calidad de vida de millones de personas manteniendo el sistema capitalista neoliberal. Esta salida también puede estar “revestida” de un diálogo con organizaciones sindicales, territoriales, estudiantiles y sociales en general, por lo cual es importante desconfiar de las dirigencias burocráticas tal como lo hemos venido haciendo. Si dialogamos con ellos, es para evitar que esto ocurra.
La tercera salida probable, y por la cual apostamos, es una salida que beneficie al pueblo y genere condiciones para impulsar un cambio de régimen y de periodo en el corto plazo. Para ello, nos jugaremos por mantener abierta la movilización, generar espacios de encuentro y de deliberación popular que apueste por una Asamblea Popular Constituyente, en el cual se construya el pliego del pueblo y la plataforma de lucha para luego lograr una Asamblea Nacional Constituyente que permita canalizar este nuevo momento político. Para ello es importante que las organizaciones sociales constituidas puedan ser un dinamizador en este proceso y puedan conducirlo, mientras se generan espacios de representación en todo el territorio. En ese entramado, en donde la correlación de fueras a nivel de conducción, es decir, de nuestra fuerza política frente al resto, y a nivel de correlación de fuerza a nivel de masas, nos indique que nuestra apuesta para estos momentos está en la acumulación de fuerza a través de las Asambleas Populares, que permiten acrecentar los niveles de organización del pueblo y el crecimiento de las fuerzas políticas revolucionarias.
En consecuencia, planteamos lo siguiente como “quehacer” en virtud del análisis que realizamos:
- El primer elemento que destacamos es que la Rebelión Popular desbordó la demanda concreta por la cual se inició, planteando una crítica al sistema capitalista neoliberal perpetuado en los últimos 30 años por el pacto transicional. Por ello, es importante canalizar las demandas del pueblo a través de un Pliego del Pueblo que sea elaborado a partir de una Asamblea Popular Constituyente, que permita poner fin al Pacto Transicional propiciando un cambio de régimen y de periodo político, derivando en una Asamblea Nacional Constituyente. Para ello, es indispensable que renuncie Sebastián Piñera y todo su Gobierno.
- La Rebelión Popular debe ser capaz de generar “ganadas concretas” para el pueblo, demostrando que la única forma para transformar la sociedad es a través de la lucha directa contra el Gobierno y sus medidas. Entre estas ganadas se plantea un petitorio que resuelva algunos problemas inmediatos de la clase trabajadora. Entre estos puntos la organización impulsará lo siguiente:
(I) salario mínimo y jornada laboral de 40 horas;
(II) estatización del transporte público y gratuidad para estudiantes y adultos mayores;
(III) condonación de las deudas educacionales;
(IV) estatización de la energía y congelamiento inmediato de las tarifas de energía eléctrica;
(V) fin a las AFP y un nuevo sistema de reparto, tripartito y solidario, con pensiones mínimas equivalentes a salario mínimo;
(VI) salud pública y gratuita, con baja en el precio de los medicamentos y sistema nacional de cuidados;
(VII) derogación del Código de Aguas, estatización de las empresas sanitarias para rebajar el cobro de agua potable;
(VIII) retiro de la reforma tributaria y fin al IVA en servicios canasta familiar.
(IX) Aborto legal, seguro y gratuito.
- Para lo anterior debemos impulsar la movilización, pues es lo único que nos garantiza mantener abierto el conflicto y obtener ganadas concretas. Para ello debemos agitar la movilización; desplegarnos en acciones con todas las formas de lucha a través de cacerolazos, barricadas y acciones de protesta en general. Debemos mantener la situación de ingobernabilidad y ser capaces de alterar la normalidad del funcionamiento de las ciudades, cuestión que se ha logrado hasta este sexto día de rebelión. Para ello, se hace central levantar la consigna “Renuncia Piñera”, en cuanto a la profundización de la crisis política en la que se encuentra hoy su gobierno y, en general, los partidos tradicionales que han administrado nuestra miseria, pero también porque nos permite denunciar su política criminal en contra de la organización y movilización social.
- Para construir y acumular fuerza social, debemos ser capaces de levantar Asambleas Territoriales que nos permitan avanzar hacia la Asamblea Popular Constituyente. Estas Asambleas, además de la profundización programática, deben ser capaces de levantar espacios de autodefensa territorial y constituirse como espacios para resolver problemas del barrio, principalmente, de desabastecimiento si es que se mantiene la movilización. Asimismo, estos espacios se proyectan como espacios de control popular y de poder en los territorios, con el objetivo de determinar espacios de la vida.
En definitiva, tendremos Asambleas Territoriales; luego Asambleas Comunales; posteriormente, Asambleas Provinciales y Regionales que levanten el pliego del pueblo y el Plan de Lucha; para terminar en una Asamblea Popular Constituyente. Todo esto debe realizarse en las próximas semanas según las capacidades que tengamos, pues debe realizarse mientras la movilización esté latente.
- En lo inmediato, nos parece central ser claros en nuestra completa negativa a negociar mediante se mantenga el estado de emergencia. No estamos dispuestos a impulsar ninguna mesa de diálogo mientras los militares se mantengan en las calles. Nos parece central denunciar la represión, tortura y asesinatos, en especial la violencia política sexual, a las que hoy estamos siendo sometidos/as por este gobierno criminal. Por último, es central denunciar la represión selectiva de dirigentes sociales, que muestra una política dirigida de este gobierno criminal hacia ciertos sectores organizados, entre los cuales se encuentra la izquierda rebelde.
- Nuestro sujeto de interpelación debe ser construido en la Asamblea Popular Constituyente, como espacio de articulación de las distintas organizaciones del pueblo. No obstante ello, por el momento impulsaremos las articulaciones multisectoriales que existen en nuestras localidades, en los cuales convergen organizaciones sindicales, estudiantiles, territoriales, feministas entre otras.
En conclusión, estamos ante la posibilidad de que la revuelta o estallido social se transforme en una rebelión popular, para lo cual es necesario dar dirección y contenido político a la movilización. Para ocasionar el cambio de régimen será necesario mantener abierta la movilización, mientras que se desarrollan a Asambleas Populares en distintos espacios y niveles territoriales, en miras a avanzar a una Asamblea Popular Constituyente, que sea capaz de referenciar a un sujeto de conducción que pueda ser parte hegemónica en una Asamblea Nacional Constituyente. Para que ello ocurra, debe renunciar el Gobierno de Sebastián Piñera.
En el corto plazo, debemos ser capaces de posicionar un “pliego mínimo” de sentidas demandas populares que se puedan obtener mientras nos movilizamos, con el objetivo de legitimar la lucha popular de masas como un mecanismo efectivo para obtener ganancias para nuestro pueblo.
Tanto a corto como mediano plazo, debemos ser capaces de acumular fuerza social que nos permita resistir la oleada represiva en caso de que el conflicto se cierre por el bloque en el poder. La lucha revolucionaria es de largo alcance y puede que este 2019 sea nuestro 1905. No obstante, dejaremos todas nuestras fuerzas en las calles donde hoy lucha nuestro pueblo para que las muertes de quienes lucharon estos días no sean en vano.
Con todas las fuerzas de la historia: continúa la lucha. ¡Hasta que la dignidad se haga costumbre!
¡RENUNCIA PIÑERA!
¡ FUERA LOS MILITARES DE LAS CALLES!
¡A LEVANTAR LA ORGANIZACIÓN EN NUESTROS TERRITORIOS PARA AVANZAR A LA ASAMBLEA POPULAR CONSTITUYENTE!
¡LUCHAR, CREAR, PODER POPULAR!
[1] El nombre de nuestra organización es un homenaje a las revueltas del pueblo, pues 60 años después de dicha revuelta, convergimos 3 organizaciones revolucionarias: un 2 de abril de 2017.
Por los suelos: Encuesta Activa Research revela demoledora evaluación del gabinete de Piñera en el manejo de la crisis
Resumen Latinoamericano* / 25 de octubre de 2019
El abrumador apoyo a las movilizaciones ciudadanas, que llega al 83%, contrasta con la pésima evaluación del Ejecutivo. Ante la pregunta sobre cómo el Presidente Sebastián Piñera ha conducido su Gobierno, el rechazo alcanza al 78,8%, según revela el estudio Pulso Ciudadano Activa Research. Además, la evaluación de las principales autoridades involucradas en el manejo de la crisis es demoledora, al punto que el ministro del Interior, Andrés Chadwick tiene apenas un 5% de aprobación. La mirada respecto a la Agenda Social de Piñera es escéptica, porque un 61,5% considera que este paquete de medidas sociales no es suficiente para dar mayor equidad a la sociedad chilena. Respecto de la peor institución evaluada, el premio mayor se lo lleva el Parlamento con un 80,6% de rechazo.
Un gobierno en crisis que ha sido incapaz de enfrentar las demandas ciudadanas. Esa es la mirada de la población respecto a la conducción del Ejecutivo, y en particular del manejo de sus principales personeros, de acuerdo a la encuesta Pulso Ciudadano de Activa Research “Crisis en Chile” conocida hoy.
De acuerdo al sondeo, realizada los días martes 22 y miércoles 23 de octubre, la aprobación de cómo el Presidente Sebastián Piñera ha conducido su Gobierno está en el suelo, con tiene un 78,8 por ciento de rechazo y un 13,9% de aprobación
Igualmente, la evaluación del Gobierno es crítica. El 58,8% considera que no ha reaccionado en dar soluciones para zanjar la crisis, mientras que un 37,4% ha reaccionado lentamente en entregarlas.
Esos datos contrastan con el apoyo a las manifestaciones y movilizaciones ciudadanas a lo largo del país que es abrumador: el 83% se encuentra muy de acuerdo/de acuerdo, mientras que 7,0% muy en desacuerdo/en desacuerdo con esta acción.

Mala nota
A la hora de las responsabilidades, el juicio ciudadano está bien claro y apunta principalmente al Presidente y su jefe de gabinete, Andrés Chadwick, encargado del orden público, una materia en donde el Gobierno ha estado absolutamente sobrepasado en estos días.
Esto, porque ante la pregunta cómo evaluaría el desempeño de las siguientes autoridades en esta crisis Piñera tiene apenas un 6,5% de aprobación, mientras su primo jefe de gabinete cierra el ranking con 5%.
En el Gobierno, el rostro mejor evaluado es la intendenta de la Región Metropolitana, Karla Rubilar con 18,7%.
Luego vienen la ministra de Educación Marcela Cubillos, con 9,8; la vocera de Gobierno Cecilia Pérez, con 9,5%; luego, ministro de Defensa Alberto Espina (8,8%) y la titular de Transportes, Gloria Hutt, con 7,6%.
Las evaluaciones de los funcionarios de Gobierno contrastan con el mejor evaluado el jefe de la Defensa Nacional, general Javier Iturriaga, con un 25,4%.

Agenda Social de Piñera
Para superar la crisis, un 78% sostiene que se deben escuchar las demandas ciudadanas y generar un plan de mejora y reconocer los problemas de desigualdades en Chile (56,1%).
Sin embargo, en cuanto a la Agenda Social presentada por Piñera, la mirada es escéptica. Un 61,5% considera que este paquete de medidas sociales no es suficiente para dar mayor equidad a la sociedad chilena.
Más allá de ese dato, un 36% de la población está de acuerdo con las medidas sociales propuestas por el Gobierno para responder las demandas manifestadas en las manifestaciones, mientras un 32,5% está en desacuerdo con estas medidas.
Entre las medidas mejor evaluadas se encuentra la reducción de las dietas de los parlamentarios y altos sueldos de la administración pública y reducción en el número de los parlamentarios (65,8% muy buena/buena) le sigue el proyecto que crea el derecho a la Sala Cuna Universal a todos los niños de madres, o padres que trabajen (61,0 muy buena/buena), y el que reduce las contribuciones a los adultos mayores vulnerables (51,0% muy buena/buena).
Respecto a las medidas concretas que debería tomar el Gobierno para mejorar la situación económica de la ciudadanía, el 88,6% considera que se debe mejorar el sueldo mínimo, congelar el alza de los servicios básicos (77,5%) y mejorar las pensiones en su pilar solidario (74,1%).
A la hora de buscar salidas a esta crisis, y pese a los llamados a la política a hacerse cargo, un 52,4% de la población tiene poca o nada confianza en que sus políticos superaran este momento de crisis.
La encuesta, que consta de una muestra de 2.090 entrevistas, fue realizada los días martes 22 y miércoles 23 de octubre de 2019, a través de un panel online representativo a nivel nacional.

Otros datos
Sobre las principales motivaciones que han generado estas manifestaciones y protestas, el 87,1% considera que se relaciona con los sueldos de los trabajadores, le siguen los precios de los servicios básicos (86,3% luz, agua, gas), las pensiones de los jubilados (85,7%), la desigualdad económica entre los chilenos (85,2%), el costo de la salud en el país (79,0%) y el costo del transporte público (76,0%).
En cuanto a las formas de manifestación, una gran mayoría (90,5%) se encuentra muy de acuerdo/de acuerdo con que la ciudadanía pueda plantear demandas sociales por medio de protestas y manifestaciones pacíficas. Además, un 84,1% comparte las motivaciones que han generado estas manifestaciones y protestas en el país. Sin embargo, el 72,5% de los encuestados, no está de acuerdo con que éstas demandas se hagan por medio de métodos violentos y delictuales.
Respecto de las instituciones, el Parlamento es la peor evaluada con un 80,6 % de rechazo.

El Mostrador*
Los militares «te golpean más cuando saben que sos periodista» (testimonio)
Resumen Latinoamericano, 25 octubre 2019
Testimonio de un periodista golpeado y amenazado
Hoy a eso de las 16 horas fui golpeado y arrastrado en el suelo por un aprox. de 4 militares en Valparaíso, en calle Montt con Las Heras, mientras me encontraba registrando su violento y humillante accionar con manifestantes, días antes recibí impacto de balín en el mismo contexto.
En todo momento estuve en la vereda, al ver que se aproximaban buscando dispersar a la multitud lógicamente procedo a correr, minutos antes se lanza bomba lacrimógena a la que aludo un raro desvanecimiento en el suelo, no sentir mis piernas sin estar cansado ni agotado y luego caer.
El primer funcionario (fotografía numero 1) me arrastra varios metros por el suelo, luego me ponen boca abajo pisándome fuertemente la espalda y pidiendo mi celular el cual es aplastado buscando claramente eliminar las fotografías que había registrado (no lo lograron). Posterior a ello me identifico como periodista, aumentando esto sustancialmente su violencia con ofensivas palabras hacia nuestro rol como comunicadores.
El mismo el militar de la foto 1 en una especie de «venganza» argumenta que días atrás le grité en Parque Italia , afirmando: -«este es el del pelo rojo que nos gritó el otro día». Igualmente me preguntan por qué estaba robando, cuando en ningún momento me moví de la vereda desde donde realizaba los registros fotográficos, respondí que no había evidencia de ello, que me mostrarán video o prueba de eso a lo cual solo hubo gritos más violentos aun.
Finalmente me obligan a quitarme ambas zapatillas, estas son guardadas por ellos, me arrastran nuevamente y nos dejan junto a otro chico que participaba de la manifestación tirados en el suelo y sin nuestro calzado.
Frente a todas las situaciones horrendas de estos días por parte de estos personajes salí claramente ileso, solo heridas menores producto de la caída, arrastre y el shock propio de tener a 4 energúmenos fuera de sí sobre mi cuerpo, al cual doblan en tamaño, armamento y equipamiento.
Específicamente como periodistas debemos estar junto al pueblo, donde se requiere nuestro registro y apañe, es por ello que este procedimiento ralla en toda la ilegalidad pues en primer lugar a las 16hrs. no comenzaba el toque de queda en Valparaíso, en 2do siempre estuve en la vereda y en 3ro no había prueba de que yo estuviese saqueando.
Quiero destacar que el hecho de identificarme como periodista aumentó su violencia e intento de humillación, esta es una clara señal de lo potente que es nuestro rol en este tipo de procesos históricos.
Cuidemos los registros fotográficos que estos monstruos pueden hacer de nosotrxs y de nuestros rostros junto con evitar además subir a rrss las caras de lxs demás compañerxs que participan en manifestaciones.

FOTO NÚMERO 2, Militares mantienen al fotógrafo y a otros detenidos en el piso.
Insto con fuerza a mis colegas periodistas a fortalecernos, continuar con nuestro rol junto al pueblo, esta acción lo menos que hace es amedrentarme, pues con este testimonio no pretendo en ningún sentido instar a que las personas se «guarden» o «no se expongan», al contrario, con mayor énfasis debemos estar en las calles, obviamente cuidándonos entre compañerxs, gestando protocolos de emergencia, articulación y cuidados mutuos.
Creo firmemente que este es EL momento para generar cambios, no dejemos que nos amedrenten y gestemos estrategias que eviten este tipo de situaciones.
Newen y aguante a todxs quienes dan cara al fascismo de este gobierno y Estado terrorista
Envio:RL









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