30 de octubre de 2019

ESPECIAL CHILE.

Se retoma el llamado a Huelga General en la 2ª semana de protestas contra el gobierno de Piñera
Resumen Latinoamericano* / 29 de octubre de 2019
Trabajadores portuarios, mineros y de la salud retomaron esta semana sus procesos de movilización interrumpidos tras los paros y huelgas de advertencia de la semana pasada. Esta vez, buscando mayor coordinación y masividad la Unión Portuaria, la Confusam, el Sindicato de Minera Escondida, la ANEF, la FENATS y el Colegio de Profesores y Profesoras esperan darle más potencia al movimiento popular chileno contra el gobierno de Sebastián Piñera.
Tras una asamblea realizada en Santiago, la Unión Portuaria de Chile convocó a todos sus sindicatos adheridos a una paralización a partir del segundo turno de este martes 29 de octubre. En esta segunda paralización en el marco de las protestas contra el gobierno, los trabajadores de los puertos hicieron un emplazamiento a los demás sectores de trabajadores para realizar una nueva Huelga General, con mayor peso y organización que la vista la semana pasada.
En tanto los trabajadores de la minera Escondida, la mina de Cobre más grande del mundo, iniciaron esta jornada una paralización por 24 horas también en apoyo a las jornadas de protesta.
La Asociación Nacional de Empleados Fiscales también se ha adherido al llamado, comenzando su paralización a partir de hoy.
Por su parte, las funcionarias y funcionarios de la salud municipal, agrupados en la CONFUSAM, iniciaron esta jornada una paralización nacional prolongada en apoyo a las demandas del movimiento popular chileno, indicando que se trata de una movilización contra los corruptos, tanto de izquierda como de derecha. Las demandas de la CONFUSAM se sintetizan en «1. Convocar a Asamblea Constituyente, 2. Nuevo Pacto Social que supone, entre otros puntos garantizar, derechos esenciales como salud pública con financiamiento suficiente y educación pública gratuita y de calidad, trabajo decente,  pensiones dignas y 3. Juicio y Castigo a los responsables de las reciente violaciones a los DD HH, incluyendo al Presidente de la República.». En el sector salud también están paralizados los trabajadores de los hospitales agrupados en la Confederación FENATS Nacional y mañana se sumarán los profesionales, agrupados en la FENPRUSS.
El Colegio de Profesores y Profesoras de Chile se encuentra desde la semana pasada movilizado y presionando para que las clases no se reinicien en las condiciones actuales, han manifestado y participado también desde la semana pasada en las jornadas de protesta del pueblo chileno.
Se espera que mañana miércoles se sumen aún más organizaciones sindicales y gremiales.
Resumen*
Otro paso en falso del Gobierno: cambio de gabinete no logra aplacar el descontento social
Montserrat Rollano / Resumen Latinoamericano / 29 de octubre de 2019
Pese a haber cambiado a todos los ministros del comité político -a excepción del enroque de Segpres a Interior- el Presidente Sebastián Piñera no consiguió contener las masivas manifestaciones sociales, sino que, por el contrario, motivó nuevas acciones de protesta en todo el país.
Como era de esperar, el anunciado cambio de gabinete del presidente Sebastián Piñera no logró aplacar el descontento social, incluso se convirtió en un aliciente para las protestas que este lunes se reactivaron en distintas ciudades del país.
El mediodía de este lunes, empujado por el levantamiento social de los últimos días, el Mandatario se vio en la obligación de remover a sus colaboradores más cercanos, quienes, al igual que en su primera administración, componían el pilar político y económico del diseño trazado en Apoquindo 3000.
Con ello el Mandatario intentó dar un giro, principalmente comunicacional, mostrando una cara más amable y empática a través de figuras como Karla Rubilar en la Segegob, Gonzalo Blumel en Interior y María José Zaldívar en Trabajo.
No obstante, en un contexto de crispación social, todo indica que dichas señales no fueron suficientes e incluso quedaron opacadas frente a otros nombramientos como Felipe Ward en la Segpres y Julio Isamit en Bienes Nacionales, quienes han sido cuestionados por algunas reprochables declaraciones que van en la línea opuesta a la diversidad y respeto por los derechos humanos.
Y pese a que durante las horas previas al ajuste ministerial se especulaba la conformación de un gabinete de carácter más “social”, con un perfil ligado a lo público, lo cierto es que aquello no ocurrió. Muy por el contrario, el nuevo ministro de Hacienda, Ignacio Briones, al igual que su par de Economía, Lucas Palacios, es ingeniero comercial de la Universidad Católica con experiencia en el sector público, pero fundamentalmente en el mundo privado.
Por otra parte, algunos de los secretarios de Estado más cuestionados como la titular del Mineduc, Marcela Cubillos, Jaime Mañalich en Salud o la ministra de Transporte Gloria Hutt no fueron removidos. Lo mismo ocurrió en el caso del jefe de la cartera de Justicia y Derechos Humanos, Hernán Larraín o de Defensa, Alberto Espina.
Señales contradictorias
Tal como ha sido la constante en los discursos presidenciales, luego del cambio de gabinete el Mandatario emitió declaraciones fuertemente cargadas a las situaciones de violencia y desorden público, reiterando –una vez más- la idea de la “maldad” por parte de un grupo de personas que cometen estos actos.
Posteriormente el Jefe de Estado entregó sus condolencias y solidaridad con los familiares de las personas fallecidas a raíz de las movilizaciones, eludiendo cualquier responsabilidad en las mismas. De hecho, enfatizó que “si se han cometido atropellos o vulneraciones a los derechos humanos, estas están siendo investigadas por los tribunales de justicia”, junto con recalcar que el Gobierno “no tiene nada que ocultar”.
Además, Piñera volvió a hacer hincapié en su “agenda social” la que a todas luces no satisfizo ni de cerca las demandas ciudadanas, asimismo sostuvo que la “esperanza” está en esas “maravillosas manifestaciones pacíficas” de las cuales “nadie debe instrumentalizar su mensaje”.
Todo esto, se contrapone manifiestamente con la señal que busca dar el Gobierno para apaciguar los ánimos y contener las masivas protestas a lo largo del país.
Para la cientista política y académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, Mireya Dávila,  llama más la atención el discurso posterior del jefe de Estado que el mismo ajuste ministerial: “Me sonó como el mismo estilo, bajó un poco el tono, le puso mucho énfasis a la agenda social que no representa grandes cambios. Yo estoy más bien a la expectativa. Si no hay anuncios concretos, las caras nuevas no van a servir de mucho” afirmó.
Una visión similiar posee el analista y académico de la Universidad de Valparaíso, Guillermo Holzman quien manifestó que el nuevo gabinete “queda amarrado a una agenda social que no se corresponde con una demanda ciudadana”. Desde su mirada, se requiere una hoja de ruta que no es similar a la agenda social que es lo que está enfocado el Gobierno.
Radio UChile*
Nuevo reporte INDH: 120 acciones judiciales presentadas contra fuerzas policiales y militares
Resumen Latinoamericano* / 29 de octubre de 2019
Un reporte del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) emitido durante la noche de ayer lunes ha cifrado en 120 las acciones judiciales que se han interpuesto contra efectivos policiales y militares. Esto por la desmedida represión y violaciones a los derechos humanos cometidas por estos en todo Chile, desde el 17 de octubre hasta ayer.
De estas 120 acciones judiciales, 12 corresponden a recursos de amparo, 5 a querellas por homicidio, 18 querellas por violencia sexual (que incluyen desnudamientos, amenazas, tocaciones y 2 violaciones).
Las querellas por otro tipo de torturas alcanzan las 76 mientras que otras querellas y acciones judiciales son 9
Más de mil personas heridas en hospitales
El informe además constata un total de 3.535 personas que han sido detenidas a nivel nacional. De estas, 2.441 son hombres, 593 son mujeres y 375 son niños, niñas o adolescentes.
1.132 personas han sido heridas y atendidas en hospitales. De estas, 38 fueron heridas por disparo de bala, 295 por disparos de perdigones, 24 por balines y 238 por arma de fuego no identificada.
Además, el informe destaca que 127 personas presentan heridas oculares.
Resumen*

El TPP es una bomba de tiempo para la Nueva Constitución
Lucía Sepúlveda Ruiz / Resumen Latinoamericano / 29 de octubre de 2019
En asambleas barriales y territorios, y en  todos los espacios, exigimos junto a las demandas sociales  el retiro de la tramitación de TPP en el Senado, al igual que el de todos los proyectos de Piñera que afirman este modelo neoliberal.
El TPP-11 es un tratado internacional a punto de aprobarse en el Senado. Como Chile tiene tratados de libre comercio con los 11 países que lo integran, entre los cuales están Japón, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, su objetivo no es el bajar aranceles. Persigue dar todas las garantías a las inversiones y proyectos de las corporaciones como Bayer /Monsanto y a  las mineras,  farmacéuticas, forestales y otras.
Si una ley chilena posibilitada por una nueva constitución es considerada por estas transnacionales como un obstáculo al comercio o una expropiación, estas corporaciones pueden saltarse nuestra legalidad  y demandar al Estado en tribunales internacionales donde la mayoría de las veces ganan los abogados puestos por  ellos. En esos juicios no hay jueces,  sino abogados de esas corporaciones y del Estado que deliberan en secreto. Esto nos afecta en la salud, las semillas y la soberanía,  dificultando aun más el recuperar el agua,  la semilla tradicional y pensiones dignas. Si se aprueba el TPP sería difícil de levantar ese amarre previo -como los que hizo Jaime Guzmán en la Constitución pinochetista- a una nueva constitución. El TPP ya está aprobado por los diputados y sólo falta que se vote por todos los senadores en sesión plenaria, sin fecha por ahora.
 Hay que exigir al gobierno desechar definitivamente este proyecto que apunta a consolidar el modelo y detener los cambios. Su aprobación previa sería una bomba de tiempo para la nueva constitución que se está pariendo desde abajo en estos días, porque el Tpp es una especie de constitución global que asegura férreamente las inversiones de las transnacionales. Por ello la constitución que nos permita desprivatizar el agua, y tener alimentos sanos, lograr no más Afp y cambiar las reglas del juego en tributación a mineras, forestales, agroquímicas o farmacéuticas transnacionales, sería cuestionada por estas empresas con demandas en tribunales internacionales cada vez que se ejerzan estos nuevos derechos constitucionales. Por eso  hoy más que nunca decimos #NoalTPP , no a la entrega  de soberanía y el intento de poner una camisa de fuerza a los cambios que hoy exige el pueblo.
Lucía Sepúlveda Ruiz, Chile Mejor sin TLC, octubre glorioso de 2019
Dos Plantónes de Solidaridad con el Pueblo chileno frente a la Embajada
RESUMEN LATINOAMERICANO de nuestro corresponsal/ 29 de octubre 2019 .–
Los días martes y miércoles se realizó un Planton «Por el Derecho de Vivir en Paz» y un Cacerolazo  se marchó desde el Redondel Masferrer hasta la cercana Embajada de Chile, los manifestantes expresaron solidaridad combativa con el Pueblo chileno en su rebeldía contra un gobierno asesino al servicio del FMI, exigiendo el fin de la Constitución pinochetista y la construcción de un Chile gobernado por el Poder Popular. Antes de retirarnos de la embajada chilena se convocó a un Plantón con volanteo masivo para el jueves próximo frente a la Catedral Metropolitana de 5 a 7 de la tarde a participar en este próximo gesto de solidaridad con el heroico Pueblo de Chile.









El centro, error -y horror- antropológico
Luis Casado / Resumen Latinoamericano / 29 de octubre de 2019
“Ante una agresión, el hombre tiene tres posibilidades: no hacer nada, huir, o combatir” (Henri Laborit)
Suele suceder que uno utilice palabras sin tener la más peregrina idea de lo que se oculta detrás, lo que se traduce en malentendidos que pueden traer desastres de proporciones.
Mi obsesión con la semántica, la etimología, los significantes y los significados proviene de ese temor: descubrir que fui víctima de un error como el de Fernanda, personaje de Cien años de soledad, que confundía el culo con las témporas.
Culo, en su acepción anatómica, designa el conjunto de las dos nalgas, también llamado trasero. Las témporas, en la Iglesia Católica, son breves ciclos litúrgicos, correspondientes al inicio y término de las cuatro estaciones del año, consagrados a la plegaria y a la penitencia. Uno se pregunta cómo es posible confundir el uno con las otras, pero sucede.
La prudencia y la precisión mandan el uso de palabras cuyo significado sea comprensible. Ya estamos: encontré la dificultad cuando quise escribir algo sobre el centro. La noción presta a confusión.
Si miras un buen diccionario, centro es un lugar de convergencia de acciones particulares coordinadas (centro de mando). En el ámbito del urbanismo, el centro designa un barrio en el que se concentra algún tipo de actividad (comercial, financiera, médica). En el círculo, el centro es el punto del que equidistan todos los de la circunferencia. En la esfera, el punto interior del que equidistan todos los de la superficie. En los polígonos y poliedros, el punto en que todas las diagonales que pasan por él quedan divididas en dos partes iguales. En física, el centro es el punto de un cuerpo en el que, si aplicas una cierta fuerza vertical, anulas las fuerzas de gravedad que actúan sobre él (centro de gravedad o baricentro). En Camerún, Centro es una de las diez regiones del país, cuya capital es Yaundé.
Parece sencillo, y no lo es. Si te refieres al centro político, el diccionario lo define como ‘tendencia o agrupación política cuya ideología es intermedia entre la derecha y la izquierda’.
Es de notar que el centro tiene ideología, lo que genera confusión visto que quien se define como centrista suele afirmar que las rechaza todas, sustituidas –las más de las veces– por la panacea del ‘pragmatismo’. Ese tipo de pragmatismo que lleva a utilizar ‘centro’ como prefijo para formar palabras derivadas como centroderecha o centroizquierda. Tú, que de esto sabes un puñado, intenta definir centroizquierda –o centroderecha– a partir de la definición de ‘centro’… Difícil.
De ahí que postular que el centro político es un error antropológico exija algunas explicaciones.
Es posible que el nombre de Henri Laborit no te diga nada. Si te dedicas a la viticultura, o en estricto rigor al cultivo de moluscos poliplacóforos, no pasa nada (aunque en el caso de los moluscos no estoy tan seguro). Pero si te interesa la política… lo tienes crudo.
Henri Laborit, biólogo, médico militar, psicólogo, filósofo y etólogo francés, dedicó buena parte de su trabajo científico a estudiar el comportamiento animal y humano, y describió los mecanismos psico-biológicos de la dominación y la sumisión.
Las investigaciones de Laborit le llevaron a acordarle una importancia creciente a la memoria y al aprendizaje (provenientes del contacto del individuo con su medio, particularmente el medio humano) en comportamientos que otros veían como ‘innatos’. En la Introducción a su libro La paloma asesinada, Laborit escribe:
“La agresividad es un ejemplo. No habíamos distinguido la agresividad depredadora de la agresividad defensiva, ni de la agresividad competitiva. Esta última es prácticamente la única que persiste en el hombre. Resulta del aprendizaje de la “gratificación” experimentada en el contacto con un ser o un objeto ‘gratificante’, o dicho de otro modo, del aprendizaje de nuestro ‘placer’ (Freud).
Si la misma experiencia de los mismos objetos o seres fue hecha por otro que también quiere conservarlas a su disposición, resulta la noción de propiedad y la aparición de la competencia por conservar el uso y el disfrute del objeto gratificante. El proceso está en la génesis de la agresividad competitiva y de la búsqueda de la dominación.”
Servidor ve surgir –ante sus ojos maravillados– el conflicto. Pero lo bueno viene ahora:
“El perdedor de la pelea, el sometido, pondrá en acción un cierto número de vías y áreas cerebrales que conducen a la inhibición de la acción. Pero si la inhibición persiste, el desorden biológico que acarrea, dominará toda la patología: bloqueo del sistema inmunitario que abrirá la puerta a las infecciones y a las evoluciones tumorales, destrucciones proteicas que generan insomnio, pérdida de peso, retención de agua y de sales, ergo hipertensión arterial y accidentes cardiovasculares, comportamientos anormales, neurosis, depresión, etc.”
Leído lo cual te vas a la farmacia más cercana a comprar las benzodiacepinas y otros psicotrópicos, ansiolíticos, sedantes, hipnóticos, anticonvulsivos, amnésicos y miorrelajantes que te mantienen más muerto que vivo en la sumisión cotidiana generada por el paraíso de la libre competencia.
Porque…“Las relaciones que se establecen entre los individuos no son aleatorias, sino que resultan de la actividad de su sistema nervioso. Ahora bien, todas las acciones de un organismo por intermedio de su sistema nervioso tienen solo un objetivo, el de mantener la estructura de dicho organismo, su equilibrio biológico, realizar su placer. La única razón de ser de un ser es ser.
En el siglo XVII, Spinoza lo había expresado a través de su noción filosófica de conatus, el ‘esfuerzo’ de existir, la perseverancia del ser en seguir siendo. Pero no estamos solos. Otros cuerpos también se esfuerzan en seguir siendo y tienden, quiéranlo o no, a reducir nuestra potencia de existir. He aquí, nuevamente, el conflicto.
Dicho de otro modo, el conflicto, –así como la agresividad y la violencia que lo acompañan como su sombra–, sin ser innato, es consustancial al ser humano.
Los filósofos del Siglo de las Luces (Locke, Voltaire, Rousseau, Montesquieu…) entendieron que para vivir en sociedad era necesario definir una regla que impidiese devorarse unos a otros. La regla común, aceptada por todos porque adoptada por todos, en virtud de un principio ya presente en el derecho romano: quod omnes tangit ab omnibus approbari debet: lo que afecta a todos debe ser aprobado por todos.
La regla común proviene de la soberanía del pueblo. Cuando Andrés Zaldívar niega esa soberanía, para secuestrarla en manos de un puñado de oligarcas, comete un acto de una violencia inaudita. Genera conflicto, o más bien lo revela. Con descaro y, accesoriamente, con Escalona.
He ahí mi tema: la negación del conflicto como sustrato del ‘centrismo’ en política.
Hace algunos años escribí una nota titulada Elogio del disenso, como un grito de alarma contra la peligrosa ilusión de la ausencia del conflicto. Porque la negación del conflicto reposa en la adopción de los intereses de los poderosos como símbolo de los intereses de todos. “Error antropológico” dice Frédéric Lordon. “Horror antropológico” agrego yo.
Lordon, en una nota publicada en el año 2005, escribe:
“…hay que tener un stock de serios argumentos antes de lanzar a la cabeza de un movimiento político la calificación de “error antropológico”. No obstante (…) la utopía centrista de reconciliación y de paz política perpetua procede de un contrasentido de tal profundidad (…) que merece ser calificado de ‘antropológico’.
El centrismo niega una cuestión esencial: el conflicto, la agresividad, la violencia.
“La violencia es el hecho social fundamental, la condición primordial de la coexistencia de los hombres, aquello contra lo que la vida colectiva debe luchar permanentemente para mantenerse. Ahora bien, la violencia está en todas partes. (Lordon).”
Hoy en día, en el lenguaje insípido –rectificado, pulido y lubrificado por las agencias de marketing político– no hay izquierda sino centroizquierda, ni derecha sino centroderecha. La indiferenciación de los programas y de la práctica política de unos y otros facilita el ‘consenso’ y el cogobierno, y se reúne en un elemento geométrico común: el ‘centro’. Ahora bien, ¿cómo tomar en serio proyectos políticos que niegan el conflicto, ese elemento esencial, vital, consustancial al ser humano?
Lordon prosigue:
“…se puede decir de la violencia que es densa en la sociedad. Violencia y dominación entre patrones y empleados, violencia y dominación entre representantes y representados, violencia y dominación entre jefes y subordinados, entre clientes y proveedores, profesores y alumnos, propietarios e inquilinos, curas y fieles, y, fuera de toda desnivelación jerárquica o social, entre competidores, incluso entre colaboradores, y hasta en la pareja enamorada o entre dos amigos.
Por eso es el peligro social por excelencia, el fermento de la descomposición explosiva de los grupos, su amenaza permanente. Como su esencialidad hace imposible la solución que sueña con extirparla definitivamente, solo quedan disponibles las diversas vías de su acomodo, es decir las formas que la hagan soportable.”
Lo que evita el canibalismo recíproco son las reglas. Esas que, en democracia, se aplican –o más bien, debieran aplicarse– a todos del mismo modo. Pero, dice Lordon, la democracia “no erradica la conflictualidad política fundamental…”
“La democracia se transforma en ilusión cuando algunos interpretan la tranquilidad como la posibilidad de olvidar la confrontación. El centrismo hizo de ese contrasentido el núcleo de su credo político. Tomar la pacificación democrática por la superación de la guerra, es cometer el más trágico de los errores (o la más infame de las manipulaciones, agrego yo) porque se puede estar seguro que la conflictualidad negada aquí, resurgirá en otro sitio…”
La conclusión de Lordon vale para la sociedad chilena : Esta verdadera llaga política, que consiste en el olvido de la violencia a acomodar y la confusión entre conflictualidad regulada y conflictualidad superada, mina la sociedad chilena desde hace casi 30 años.
El ‘consenso’, lo que Andrés Zaldívar llama ‘la cocina’, la política de los ‘acuerdos’ que ensalzan los grandes patrones, niega el conflicto, niega que los intereses de quienes se benefician del orden social, económico y jurídico impuesto en dictadura, divergen dolorosamente de los intereses de quienes sufren las consecuencias de un modelo ilegítimo, injusto y depredador del país y de su población.
La resurgencia de la agresividad y de ciertas formas de violencia –en particular la violencia del Estado– no es sino la manifestación más clara de la supervivencia de los innumerables conflictos que atraviesan la sociedad chilena.
Laborit, afirmando que la agresividad y la violencia no son ‘innatas’ en el hombre, escribe:
“…la policía o los ejércitos nunca prohibieron los actos de violencia, del mismo modo que las instituciones internacionales tampoco prohibieron las guerras, habida cuenta que sencillamente impusieron las leyes que expresan la dominación de los más fuertes sin intentar comprender los mecanismos en cuestión; ellas hacen respetar por medio de la violencia, una violencia institucionalizada…”
En el siglo XVII, Jean de La Fontaine lo había inscrito en letras de oro en su célebre Fábula del Lobo y el Cordero: “La raison du plus fort est toujours la meilleure”: La razón del más fuerte es siempre la mejor…
De modo que, expulsados por la puerta, los conflictos regresan por la ventana.
Afirmar que los intereses de las Isapres coinciden con los intereses de sus víctimas es una infamia. Pretender que el destino de millones y millones de jubilados y futuros pensionados está ligado al lucro indecente de las AFP es una ignominia. Hacer de la CPC, o la Sofofa, el representante por excelencia de los ‘empresarios’ es una falacia, visto que cientos de miles de pequeños y medianos empresarios –social y sociológicamente más cercanos a un asalariado cualquiera que a Luksic, Piñera, Angelini, Paulmann, Solari o Matte– no forman parte de la ‘elite’ que frecuenta Casapiedra, ni se reúnen periódicamente con el jefe de Estado ni el ministro de Hacienda. Del mismo modo, los intereses de la decena de familias poseedoras de las riquezas del mar, en virtud de una expoliadora Ley de Pesca, están en conflicto abierto con los intereses de los pescadores artesanales. Los vendedores de una dizque “enseñanza superior”, en realidad mercaderes de diplomas devaluados, viven de la estafa de la población estudiantil y sus familias. Los intereses de quienes saquean las riquezas básicas (cobre, litio, agua, bosques…) están en conflicto mortal con los intereses de toda la nación. La lista de los conflictos que atraviesan la sociedad chilena es interminable.
Hace falta una fuerte dosis de cinismo para pretender que la ‘política de los acuerdos’ resuelve la masa de contradicciones larvadas que solo espera el momento propicio para transformarse en conflicto abierto, en agresividad y en violencia.
¿Cómo, en esas condiciones, pretender a un fantasmagórico ‘consenso’? ¿Consenso en torno a qué? Una vez más, en torno a los intereses de los poderosos. Los intereses de la casta dominante que confisca la riqueza generada con el esfuerzo de todos, presentados como el interés común, el interés general.
Frédéric Lordon lo expresa así:
“Todos esos tipos, felices de encontrarse, subrepticiamente, de acuerdo sobre las grandes orientaciones de la política pública, en particular de la política económica –libre mercado, financiarización, ortodoxia presupuestaria y monetaria– y sin tener nada que mostrar sino diferencias secundarias, con tanta más ostentación que estas son tendencialmente evanescentes, obran de hecho, pero sin saberlo, al desmantelamiento de un régimen histórico de regulación de la violencia política. Sin sustituirlo con nada puesto que están persuadidos de hacer acceder el país –¡por fin!– a un régimen de unanimidad coordinada por la razón experta, una suerte de ‘más allá del conflicto’.”
Queda por saber dónde, cuándo y bajo qué formas resurgirán la agresividad y la violencia que por lo demás nunca cesaron. La simple aparición de un embrión de alternativa a los ‘centros’ (centroderecha y centroizquierda), aun cuando emoliente, ambigua, desordenada, sin programa ni rumbo claro, y cuya estrategia se limita a competir en el marco de una institucionalidad tramposa (otra forma de violencia…), titila ya los instintos agresivos de políticos parasitarios, prensa, ‘expertos’, periodistas, famosillos y grandes empresarios.
La experiencia histórica muestra que el recurso a la ‘moderación’ (del lenguaje, del programa, de los modos de acción…) por parte de la alternativa a la dominación de los poderosos, no basta para desarmar la ‘agresividad defensiva’ (como la llama Laborit) de un grupo consciente de su dominación y del control que ejerce sobre los elementos ‘gratificantes’ que monopoliza en su propio beneficio.
Para ello el grupo dominante dispone de la prensa, la TV y los medios de comunicación de masa. Es interesante la visión que de ellos nos ofrece Laborit, a partir de un análisis del conflicto que comienza en el nivel molecular, asciende hacia el ámbito de la célula, del órgano y del organismo, para proyectarse en el grupo, la sociedad, los Estados y los grupos de Estados que, desde el neolítico hasta ahora, constituyen estructuras de dominación:
“La utilización de los ‘mass media’ que, según parece, “informan”, le permite a la información fluir siempre en un solo sentido, del poder hacia las masas. (…) el dinero permite realizar, de manera sutil e inaparente, la automatización robótica de las motivaciones, crear deseos, manipular afectivamente la opinión pública sin que la finalidad del sistema aparezca nunca a la luz del sol.”
El ‘centrismo’, la voluntad de seguir negando el conflicto, se infiltra en todas partes. Para decirlo en palabras de Lordon :
“Lo peor en este asunto está ligado al hecho que el centrismo puede contar con la ayuda de fuerzas colectivas muy poderosas que trabajan el cuerpo social en profundidad y son el co-producto, invertido, de la violencia fundamental: las fuerzas del deseo de paz. Porque los individuos tienen confusamente consciencia de la omnipresente violencia, la “gran reconciliación” es la más tenaz de las ficciones consoladoras.”
Laborit, desde su punto de vista de etólogo, hablaría de ‘inhibición de la acción’, lo que está lejos de significar el fin del conflicto, y ofrece, apenas, la posibilidad de no desaparecer aun cuando suele terminar en patologías letales. Lordon, prosigue:
“El amor, la amistad, la familia son imaginados como remansos de paz, lugares donde será posible reposarse de las agotadoras agresiones de la violencia circundante. Un sociólogo durkheimiano agregaría la eucaristía dominical, ese momento en el que se dice explícitamente que los fieles comulgan, es decir –con perdón de la tautología–, fusionan, por un breve momento en una comunidad que suspende los conflictos sociales y libera de las fatigas de la lucha.”
La “Alegría que viene” vuelve a sonar en los oídos, dando paso, ipso facto, a los ecuménicos discursos sobre la “reconciliación”: el conflicto desapareció, somos todos chilenos, venid y vamos todos con flores a María…
Concluyamos con Frédéric Lordon:
Como “reconciliación de la derecha y de la izquierda, y superación de las facciones (…) el centrismo es la vida política concebida como un modelo de eucaristía a gran escala, menos la transubstanciación, desde luego. A los partidarios del centrismo que se confiesan cristianos habría que recordarles que siempre llega el momento en que la misa termina y hay que salir de la iglesia. Para regresar al mundo social tal como es, o sea atravesado de conflictos.»
En matemáticas se sabe que hay funciones en las que se produce una discontinuidad por paso al límite cuando la prolongación de una tendencia a su punto culminante tiene por efecto el de interrumpir brutalmente la curva. En el campo de la política no se habla de ‘discontinuidad’ sino de revolución.
Una vez más, nos vemos obligados a definir la palabra que utilizamos. Hay revoluciones políticas que se comportaron en el estricto sentido etimológico del término: del latín revolutio, vuelta, regreso. Como en mecánica, dieron una vuelta en torno a un eje para regresar al punto de partida en el que una cierta oligarquía ejerce la dominación sobre los sumisos. En suma, no hubo cambio de dirección, ni social, ni político.
La ‘revolución’ política que permitió el fin de la dictadura y el alejamiento progresivo de Pinochet del poder, es un bello ejemplo. En ese caso “No” quiso decir “Sí”.
Para decirlo en palabras de Henri Laborit, “La única diferencia consiste en que el poder dogmático, que no tenía para imponer su discurso sino la coerción y el crimen de Estado en gran escala”, fue sustituido por otro en el que “el dinero permite realizar, de manera sutil e inaparente, la automatización robótica de las motivaciones, crear deseos, manipular afectivamente a la opinión pública, sin que la finalidad del sistema aparezca nunca a la luz del día.”
Cantando loas a la reconciliación: somos todos hermanos, se acabó el conflicto.
Si, por el contrario, “Una revolución es un cambio social fundamental en la estructura de poder o la organización que toma lugar en un periodo relativamente corto o largo dependiendo la estructura de la misma”, ese cambio fundamental no pasa necesariamente por una guerra civil. Salvador Allende intentó probarlo.
La violencia, en este ámbito, es siempre la respuesta del dominante sobre el sumiso, que hasta ese momento, en la noción de Laborit, se había contentado con vivir en la ‘inhibición de la acción’, cuya única recompensa es no ser exterminado por el dominante.
El programa del centrismo, en política, es ese: no hacer nada que provoque la violencia del poder dominante. Ser ‘razonable’, ‘moderado’, pidiendo lo que el dominante pudiese ceder sin cuestionar su poder. El centrismo lo hace negando el conflicto. O sea un elemento consustancial al ser humano. De ahí que, según Lordon, el centrismo sea un error antropológico.
Para mí, un horror antropológico. Para convencerse, basta con mirar las consecuencias.
Politika
Chile vive hoy en dictadura
Arnaldo Pérez Guerra / Resumen Latinoamericano / 29 de octubre de 2019
“Este pueblo tiene el derecho a destruirlo todo porque todo le han destruido” (sacerdote Mariano Puga).
¡Basta de violencia, basta de violencia…! entreguen los cuerpos de las detenidas y detenidos desaparecidos de 1973-1990 y de 2019.
Basta de violaciones a los derechos humanos, basta de torturas, basta de mutilados por disparos en los ojos, basta de atropellos y abusos y golpizas, basta de asesinatos contra dirigentes sociales y medioambientales. ¡Basta de violencia, basta! Quienes asesinaron entre 1973 y 1990, quienes aplaudieron y justificaron los crímenes de Pinochet y la DINA, la CNI, el Comando Conjunto, y otros organismos represores de la dictadura, hoy dictan cátedra de pacíficos. ¡Basta! Hablan de violencia mientras hay gente siendo violada por las policías, mientras hay mujeres colgadas, violadas y asesinadas, mientras hay de nuevo desaparecidos… Bombardearon La Moneda, asesinaron, ejecutaron, robaron niños, violaron a prisioneras y prisioneros indefensos, desaparecieron sus cuerpos en ácido, con granadas, inhumados clandestinamente, los lanzaron al mar. ¿Y hoy hablan de paz social, de un nuevo trato? ¡Basta! ¡Hipócritas!
Me informan de mucho más de 22 muertos -cifra reconocida hoy por el gobierno del empresario y multimillonario Sebastián Piñera Echeñique-, de al menos 30 detenidos desaparecidos, de unos cuatro mil detenidos, de cientos de casos de abusos y vejaciones sexuales a detenidos, de secuestros de personas en la calle durante las manifestaciones y en sus viviendas, y de miles de personas heridas a bala y perdigones.
De eso estamos hablando. De eso se trata el asunto.
Chile vive hoy una dictadura cívico-militar, un Estado policial militarizado.
Siguen los saqueos, saqueos sin control por todo el país… Nos saquean las AFP, nos saquean las empresas transnacionales y sus socios de la oligarquía y élite chilena en la educación, la salud, los alimentos, el transporte, los medicamentos… Siguen saqueando nuestros territorios, contaminando y destruyendo nuestros ecosistemas, saqueando nuestros mares, el agua, los bosques, la biodiversidad… Siguen saqueando a nuestros pueblos originarios…
46 años de abusos, de Estado policial, de terrorismo de Estado… ¡Basta! ¡Basta!Basta de alzas y abusos !!!
Basta de represión policial !!!
Basta de gobiernos corruptos y lacayos del empresariado y el imperialismo !!!
Basta de militares en las calles !!!
Basta de impunidad y violaciones a los derechos humanos !!!
El pueblo pondrá los muertos… pero no pueden llamarse muertos los que mueren por la vida…
Comité de DDHH exige inmediata renuncia de Piñera
Resumen Latinoamericano / 29 octubre de 2019
El COMITÉ DE DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS Y SINDICALES CODEHS, a la opinión pública nacional e internacional declara:
Ha finalizado exitosamente el último llamado a protesta nacional, autoconvocado por las organizaciones sociales e iniciado el 18 del presente, luego de la convocatoria que hicieran los estudiantes del Instituto Nacional a objeto de evadir el pago del transporte en el Ferrocarril Metropolitano METRO. Durante estos días, esta organización ha podido, no obstante, observar los siguientes hechos:
1. Fuerte incremento en la violación de los derechos humanos por parte de las Fuerzas Armadas y de Orden, con vejámenes, torturas, lesiones, desaparición de personas y, en algunos casos, disparos o atropellos con resultado de muerte;
2. Actos de dudosa procedencia cometidos por algunos manifestantes en contra de locales comerciales y bienes de propiedad fiscal, algunos como expresión de la rabia y frustración que afecta a la inmensa mayoría de la población nacional, otros cuya comisión merece ser seriamente investigada;
3. Participación creciente de diversos estratos de la sociedad civil en las protestas, síntoma inequívoco del descontento social que atraviesa verticalmente a toda la sociedad; y
4. Aumento significativo de las demandas sociales y extensión de las mismas a todos aquellos ámbitos de la vida nacional que les fueron negados a los chilenos desde el advenimiento de la democracia post dictatorial, expresado en la frase “No son 30 pesos lo que nos convoca, sino 30 años de violación sistemática de nuestros derechos”. Los chilenos que se manifiestan no lo hacen por el alza del pasaje del METRO sino por infinidad de demandas cuya solución implica la realización de profundos cambios en la sociedad.
El CODEHS considera que el presidente de la República, de quien emanó la orden de responder con las armas a una protesta cuya solución pudo haberse alcanzado a través de la discusión y del diálogo, debe hacer pronto abandono de su cargo; porque es él, único y directo responsable de los hechos mencionados. Quien demuestra tan torpe proceder no es interlocutor válido para cualquier negociación posible; no lo son sus ministros cuyos exabruptos recorren hoy las redes sociales ni basta un cambio de los mismos, como ya ha sucedido, cuya finalidad no es otra que la reafirmación de la institucionalidad vigente. El CODEHS sabe que la estrategia de La Moneda se afirma en el eventual desgaste del movimiento social, estrategia que, de no resultar, puede derivar en una sangrienta masacre. Por lo mismo, solicita al Sr. Presidente la pronta entrega de su cargo a quien corresponda, bajo la condición que este último convoque, a la brevedad, a la nación a elecciones presidenciales libres, secretas e informadas y a la conformación de una Asamblea Constituyente en donde estén debidamente representados los intereses de las mismas organizaciones sociales que han validado la protesta como expresión del descontento.
Por el COMITÉ DE DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS Y SINDICALES CODEHS
Raúl Elgueta González                                                                  Manuel Acuña Asenjo
     Presidente                                                                                     Secretario General
Santiago, octubre de 2019
Parlamentarios europeos visitan el país para recoger testimonios acerca de violaciones de los DDHH durante las protestas civiles
Resumen Latinoamericano / 29 de octubre de 2019
Fecha: Miércoles, 30 de octubre 2019
Hora: 10:00 AM
Localización: Londres 38, Santiago de Chile.
Los tres miembros de la delegación del Parlamento Europeo que visitarán Chile del 28 al 30 de octubre, son los parlamentarios Idoia Villanueva Ruiz y Miguel Urbán Crespo, y el asesor político Fabio Amato. Los parlamentarios y asesor darán una conferencia de prensa el miércoles 30 de octubre en Londres 38 espacio de memoria. Compartirán sus impresiones después de reunirse durante estos días con un amplio espectro de organizaciones, incluyendo grupos feministas, grupos de derechos humanos y grupos de protección de vivienda y hogar, los sindicatos de trabajadores y estudiantes, abogados, NO + AFP, 8M y la Organización Camilo Catrillanca. Esta agrupación de parlamentarios y asesor político europeos tuvieron la misión de recolectar testimonios de violaciones de los derechos humanos en Chile durante las manifestaciones civiles de los últimos 12 días, cuya información sera presentada en el Parlamento Europeo y otros forums internacionales.
DespertóChile International
29 de octubre de 2019
Para obtener más información, comuníquese con: Alvaro Cabrera Maray / Pilar Riveros: prensa.chiledesperto@gmail.com, alvarocabreramaray@gmail.com, pilar.riveros.v@gmail.com
Marcela Cornejo
Encargada de prensa Londres38
+569 49361479
Envio:RL

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