La supuesta aparición de los cuadernos originales del chofer
Centeno Cuadernos: Garavano dijo que el Gobierno "no tiene nada que ver"
El ministro de Justicia, Germán Garavano, afirmó que “el Gobierno no tiene nada ver” con la aparición de los presuntos cuadernos de Oscar Centeno , que de manera suspicaz fueron encontrados cuatro días antes de las elecciones presidenciales, y sostuvo que ese hallazgo no tendrá “ninguna injerencia en lo electoral”.
En un esfuerzo por despegar a la administración de Mauricio Macri de la novedad surgida anoche, el funcionario aseguró que Juntos por el Cambio “es ajeno” a esa operación de los servicios de inteligencia en la causa que salpica a empresarios y ex funcionarios del gobierno anterior en una trama de sobornos.
Para el ministro, los supuestos originales de la serie de fotocopias sobre las que se basan las denuncias judiciales, "no tienen ninguna injerencia electoral” porque, según su interpretación de los comicios, “lo electoral está muy centrado en un tema de sentimientos y emociones, con dos modelos de país que están en pugna".
No obstante, Garavano llamó a tener “mucha prudencia” hasta que la Justicia establezca si esos escritos se corresponden con los las fotocopias y negó que esto pueda perjudicar la investigación, ya que el fiscal rebelde Carlos Stornelli había considerado probada la veracidad de las fotocopias.
“Creo son un tema menor a partir de los testimonios y arrepentimientos que hubo en el marco de ese proceso donde los hechos están admitidos por los propios participantes de algún modo", dijo.
En todo caso, agregó, los cuadernos aparecidos ayer "serían elementos que corroborarían todo lo que se ha señalado”. Por eso, negó que la causa pueda "caerse". “Deben resolver los jueces, pero no lo veo como una situación que altere el proceso", concluyó.
Fuente:Pagina12
Por Karina Micheletto* / Resumen Lainoamericano/ 24 de octubre 2019 .-
Con más de cien proyecciones en paredes porteñas, incluidas las de edificios icónicos como el del Congreso de la Nación, se realizó otra acción de la campaña «Si vos querés».
“La grieta ya fue. Larreta ya fue. La guerra ya fue. Estamos a tiempo”. Con estas frases, la campaña #SiVosQuerés, que tuvo su momento más alto con el flashmob, la viralización del hit y la cumbia masiva de Sudor Marika del «Macri ya fue», continuó el miércoles por la noche con el «proyectorazo» que «escribió» en grandes letras consigas como estas. La acción ya se había lanzado antes de las PASO, pero esta vez se extendió en más de cien puntos de toda la ciudad. Además de los muros grandes y limpios que previamente se buscaron, hubo espacio para proyecciones móviles, algunas en edificios icónicos como el del Congreso de la Nación, el obelisco, el Cabildo, el edificio de Desarrollo Social o frente a la Facultad de Derecho. La posterior viralización en las redes completó el sentido de la movida.
Motorizada por colectivos culturales, artísticos, feministas, e integrantes de medios de comunicación alternativos nucleados en la campaña #SiVosQuerés, la intervención callejera tiene el doble mérito de su irrupción original, con su expansión en los diferentes barrios porteños, y al mismo tiempo se instala como una forma de comunicación política no tradicional, con la apuesta por su eficacia.
Alberto y Cristina llamaron a «ponerle fin al ciclo neoliberal en la Argentina»
Resumen Latinoamericano**/ 24 de octubre 2019 .—
La fórmula del Frente de Todos cerró la campaña electoral con un multitudinario acto en Mar del Plata. Sobre la rambla, y con el mar a un lado, ambos se mostraron junto a los gobernadores, intendentes y los candidatos a gobernador, Axel Kicillof y a intendenta de La Feliz, Fernanda Raverta. «El domingo, boleta completa…adentro», convocó Fernández.
(Foto: Prensa Frente de Todos)
(Foto: Prensa Frente de Todos)
Con la tradicional rambla marplatense como escenario emblemático, los candidatos del Frente de Todos cerraron la campaña electoral nacional para las elecciones del próximo domingo invitando a los argentinos a votar la boleta completa de la coalición que logró construir una alternativa con amplias chances de imponerse en las urnas.
Rodeados de una multitud que al grito de “vamos a volver” redobló el voto de confianza que les depositó en las primarias abiertas del 11 de agosto, el candidato a presidente Alberto Fernández y su compañera de fórmula, Cristina Fernández, llamaron a la ciudadanía a ponerle fin al ciclo neoliberal, y “dar vuelta la página oprobiosa que empezó en diciembre de 2015”
La dupla arribó al escenario caminando por la rambla y con el mar como telón de fondo. Sobre el escenario los esperaban los gobernadores, el candidato a gobernador bonaerense Axel Kicillof, su compañera de fórmula Verónica Magario y la candidata a intendenta de mar del plata y anfitriona, Fernanda Raverta.
Emocionado ante las referencias de Raverta y Cristina al rol que cumplió como jefe de Gabiente de Néstor Kirchner, Fernández marcó las diferencias entre la construcción política que reúne al PJ y el kirchnerismo y la fuerza que gobierna la Argentina desde 2015. “Ellos representan los intereses que benefician a los poderosos. Nosotros, entre los jubilados y los bancos, elegimos a los jubilados, entre la educación pública y los bancos, elegimos la educación pública, entre la salud pública y los bancos, elegimos la salud pública, entre los trabajadores y los que especulan, elegimos a los que trabajan” aseguró.
“Cada uno que me abraza y me pide auxilio debe saber que en cada discurso que damos estamos firmando un contrato moral y ético para hacer la Argentina que atienda a los desposeídos, la Argentina que vuelva a crecer”, agregó.
Sobre el final, Alberto emuló al candidato a intendente de Bahía Blanca, y ensayó un intercambio con la multitud: “El domingo, boleta completa…” les dijo, y el público le contestó “¡Adentro!”
Lo precedió en la palabra Cristina Kirchner. Como su compañero de fórmula, destacó el rol que vienen a cumplir tanto Kicillof como Raverta como referentes de la nueva dirigencia política.
La ex presidenta recordó el rol que cumplieron ambos como diputados nacionales al oponerse a la reforma previsional y el pago a los fondos buitre y apoyar la ley antidespidos, luego vetada por Mauricio Macri, y logró emocionar a Alberto Fernández cuando aseguró: “Alberto no fue diputado nacional ni ocupó ningún cargo en estos cuatro años, pero fue el jefe de gabinete del proyecto político que en 2003 le devolvió la dignidad a los argentinos”.
“Por eso –continuó- ésto no es solamente un cierre de campaña con candidatos. Nosotros, los que estamos acá, somos hombres y mujeres que tenemos convicciones, que pensamos que la patria no es una construcción simbólica, hombres y mujeres que creemos en el rol del Estado como el gran igualador de las diferencias”.
Axel Kicillof puso el foco en las consecuencias de la gestión macrista en la ciudad de Mar del Plata y en la provincia de Buenos Aires: “No hay que olvidar que estos cuatro años ha habido un modelo que no era solo económico. Era un proyecto cultural, simbólico que buscaba imponer una forma de vida basada en el egoísmo, en el sálvese quien pueda, en la idea de que el país puede manejarse como una empresa”, sostuvo.
Kicillof reocordó que visitó ocho veces la ciudad de Mar del Plata durante la campaña, que se inició mucho antes de que se constituyera el Frente de Todos como una construcción competitiva. Y advirtió que Juntos por el Cambio escondió a sus candidatos, en alusión a María Eugenia Vidal y Macri. “Acá estamos todos los que estamos orgullosos de lo que somos, no tenemos que esconder a nadie y les pedimos que voten toda esa boleta con los candidatos que vienen a cambiar las prioridades. Necesitamos rápidamente este 27 trabajar con calma, tranquilidad. El presidente nos mandó a dormir y acá hasta el día domingo no se duerme nadie”, afirmó.
Raverta, ovacionada por la multitud, recordó que la campaña en Mar del Plata comenzó despacio, “escuchando barrio por barrio, cuadra por cuadra, en cada comercio, en cada institución, en cada lugar”. “La angustia era enorme, ustedes saben –agregó- pero a partir de las PASO en el corazón de nuestros vecinos y vecinas anidó la esperanza de que el 10 de diciembre podemos construir un tiempo nuevo”. La joven dirigente, que tiene una partida difícil porque, pese a haber sido la candidata más votada en las primarias no logró superar el voto conjunto de todos los precandidatos de Cambiemos, llamó a los marplatenses a “poner a la ciudad en sintonía con la Nación y la provincia, con el mismo modelo económico. Necesitamos ser parte de este proyecto nacional y popular “.
*Fuente: Diario Tiempo Argentino
Banco Central: se desplomaron las reservas y se teme una fuerte devaluación/ La fuga de divisas se acentúa a pesar del cepo y crecen los rumores sobre el día después de las elecciones/ Quemando las últimas reservas
Resumen Latinoamericano**/ 24 de octubre 2019 .—
Banco Central: se desplomaron las reservas y se teme una fuerte devaluación
La caída llegó a casi 900 millones de dólares. Actualmente, los activos de libre disponibilidad rondan los U$S 10.000 millones.

En el contexto de otra jornada negra para los mercados, las reservas del Banco Central (BCRA) se desplomaron casi U$S 900 millones en un solo día. El grueso de la caída se debió a las intervenciones de la autoridad monetaria para frenar la suba del dólar, aunque no tuvo éxito.
De acuerdo al Resumen de Variables Financieras publicado por el ente rector dirigido por Guido Sandleris, los activos descendieron U$S 883 millones. El monto del BCRA se ubicó en U$S 45.258 millones, contra los US$ 46.141 millones del miércoles. Desde el 9 de agosto, el último día hábil previo a las PASO, las reservas del Central bajaron por más de U$S 20.000 millones.
A través de cuatro subastas de divisas, el Central colocó U$S 346 millones, que se sumaron a otros U$S 350 millones que habría vendido directamente en el mercado. El monto total que usó el Central fue de U$S 696 millones y aún así no pudo contener el incremento del tipo de cambio.
En la previa a las elecciones, hay temor por un eventual salto mayor del tipo de cambio y por ende, una mayor utilización de los activos de libre disponibilidad. Actualmente, el monto que el BCRA puede utilizar ronda los U$S 10.000 milllones.
El candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, viene advirtiendo desde agosto por la actitud del gobierno de Mauricio Macri, quien no frena el drenaje de divisas.
La fuga de divisas se acentúa a pesar del cepo y crecen los rumores sobre el día después de las elecciones
Las reservas cayeron 1307 millones de dólares en lo que va de la semana, y el valor del billete estadounidense sigue en ascenso.

Por Randy Stagnaro
Dólar hoy: se dispara el oficial a más de $63 y el blue supera los $70
La moneda estadounidense sigue en alza a tres días de las elecciones presidenciales.

La cotización del dólar estadounidense subía 51 centavos este mediodía en el promedio bancario de la Ciudad de Buenos Aires hasta los 58,53 pesos para la compra y 62,88 pesos para la venta. En las ventanillas del Banco Nación el billete ascendía 50 centavos a 62 pesos vendedor mientras en las casas de cambio saltaba a 65 pesos en la ciudad y a 69 pesos en el interior, por lo que el Banco Central retomó la estrategia de subastas.
El blue, por su parte, ya alcanza los $70,75, un valor récord, y la brecha con el oficial alcanza el 14%.
La entidad que conduce Guido Sandleris efectuó a las 12:00 una subasta de venta en contado de dólares estadounidenses por unos 115 millones, tras ofertar en el mercado un monto de 200 millones. «Desde el arranque la demanda está muy alta. Mucha dolarización de carteras dentro de los márgenes que permite el control de capitales. Y la oferta privada sigue muy floja», aseguró un operador consultado por la agencia NA.
Entre los bancos, el precio más alto lo tenía el Santander, con 64 pesos por unidad; Piano lo posicionaba en 63,80 pesos; el HSBC en 63,25 pesos; en tanto, el Galicia, Patagonia e Hipotecario lo vendían a 63 pesos. El tipo de cambio saltaba 50 centavos en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), donde operan grandes empresas y bancos, por lo que alcanzaba los 59,35 pesos para la compra y 59,50 pesos para la venta.ç
Estas son las cotizaciones del dólar en los principales bancos:
Banco Galicia: 63 pesos
Banco La Nación: 61.95 pesos
Banco Frances: 62.25 pesos
Banco Supervielle: 62.20 pesos
Banco de la Ciudad: 62.25 pesos
Banco Patagonia: 63 pesos
Banco Hipotecario: 62.50 pesos
Banco Santander Río: 64 pesos
HSBC: 63.25 pesos
Remarcaciones y desabastecimiento por miedo a la reacción de Mauricio Macri por la derrota
Luego de que el 11 de agosto el presidente empujara un fuerte devaluación, los empresarios temen se repita la historia ante la nueva paliza electoral que se espera para el domingo. Por eso los empresarios se cubren escondiendo mercaderías o subiendo fuertemente los precios.

Frente al escenario de una posible devaluación tras las elecciones del próximo domingo 27, primeras marcas de alimentos, bebidas y artículos de limpieza remarcarán hasta un 14% sus productos y aplicarán aumentos «precautorios» ante la expectativa de devaluación luego de las elecciones generales del domingo próximo.
Según informa BAE Negocios, los listados nuevos de precios se verán claramente desde hoy, en lo que representa el segundo gran bloque de incrementos luego de los que hubo durante la primer quincena del mes. «Todas las principales empresas están remarcando. Habría que preguntarse cuáles no aumentan«, fue la respuesta tajante de un directivo de entidad del retail.
El mismo diario consigna que desde la firma Maxiconsumo revelaron que la Aceitera General Deheza comunicó el freno de la venta de sus aceites. En otra compañía mayorista alertaron que el arroz se está entregando en menores volúmenes que los solicitados por los comercios, en una maniobra especulativa con la mirada en el dólar y las elecciones.
Además, coincidieron que productos como las cervezas que están con grandes subas desde hoy; mientras que el aceite (por el propio salto del dólar) aumentará en los próximos días, junto a la harina, con lo cual las comidas más básicas como los fideos saldrán más caras.
Como ya había adelantado este medio hace dos semanas, las principales alimenticias avanzaron con subas en octubre, por ejemplo, en marcas como SC Jonhson, Procter and Gamble, Taragüí, Azúcar Ledesma, Sancor, Coca-Cola, Elite, Babysec y Quickfood. Los aumentos globales rondaron el 15%, lo que licuó el efecto del plan » IVA 0%», puesto en marcha desde el Ministerio de Producción y Trabajo.
En el caso de los comercios de proximidad, Fernando Savore, presidente de la Confederación General Almacenera de la Argentina, dejó en claro que «la lista de aumentos es muy grande. Las cervezas son el peor ejemplo; en fiambres hay una suba promedio del 20%; Arcor subió 10% toda la gama de productos, como La Serenísima, y Danone un 20%».
Un dato preocupante también para el Gobierno es que tanto la harina como el aceite estuvieron alcanzados por la rebaja del IVA a 0% y a pesar de eso, sufrieron incrementos.
Opinión
Quemando las últimas reservas
Ante la corrida, el Banco Central salió a rifar reservas, restándole poder de fuego al próximo gobierno frente a la especulación. Todo lo malo que se esperaba para el lunes, ya está pasando.

La pregunta que se repite es «qué pasará en la plaza financiera el lunes próximo». La realidad responde con un cachetazo: «no se trata del próximo lunes, porque lo que podía pasar, ya está pasando». La implosión del sistema financiero y cambiario se expresó este jueves con una caída de reservas de 883 millones de dólares con respecto al nivel del miércoles. Los especialistas estiman que el Banco Central, solamente en operaciones de intervención para sostener un mercado cambiario sin oferta, habría entregado entre 500 y 600 millones de dólares. El resto de la fuga obedecería al retiro de depósitos en dólares de los bancos, o a algún pago menor de deuda. El pronóstico del Credit Suisse, proyectando a la mañana una caída adicional de 11.500 millones de dólares en las reservas hasta el día de relevo presidencial (10 de diciembre), a la tarde ya se había quedado corto. Si el escenario de fuga de reservas de este jueves se repitiera en las próximas jornadas, en apenas trece días hábiles se alcanzaría esa cifra. Sin contar que los 883 millones de caída de ayer no son producto de una cifra diaria constante, sino que crece en progresión geométrica cada día.
El informe del departamento de estudios del Credit Suisse proyecta que el Banco Central «podría perder unos 11.500 millones de dólares más» hasta fin de año. Esta pérdida estaría distribuida en 4500 millones por pagos de deuda en moneda extranjera, 3700 millones que entregaría por ventas en el mercado mayorista, y otros 3300 millones que cedería por los encajes de los retiros de depósitos de cuentas bancarias en dólares. La acumulación de la pérdida de reservas internacionales desde el día previo a las PASO (viernes 9 de agosto) hasta el último viernes (21 de octubre) se había repartido por tercios, aproximadamente, entre pagos de deuda, ventas en el mercado spot y retiro de depósitos en dólares. Pero esta semana aumentó la proporción de la salida de divisas del Banco Central como intervención para detener la corrida (ventas spot). Si el escenario previsto por el Credit Suisse auguraba un traspaso de mando para el 10 de diciembre con reservas disponibles casi agotadas, con los números de esta semana ese cuadro de situación aparece corporizado en un horizonte mucho más cercano.
La especulación financiera y cambiaria descuenta un endurecimiento de las condiciones para la compra y retiro de dólares a partir del lunes. Entonces, se adelanta a los acontecimientos, y al salir a comprar anticipadamente divisas, genera presión alcista y eso convoca a otros compradores de dólares, lo cual convierte al movimiento en una corrida.
El gobierno y la autoridad monetaria, puntualmente, podrían haber respondido adelantando las restricciones para resguardar las reservas. En cambio, optó por defender la cotización del dólar y sacrificar reservas. Eligió el supuesto beneficio inmediato, esto es llegar al día de las elecciones con un valor del dólar oficial y en pizarras entre 60 y 65 pesos y no disparado por arriba de los 70, como cotizan el «blue» y la paridad de transferencia. Y eligió que el país, y una futura gestión, reciba las arcas del Central vacías de reservas disponibles. Quemó las reservas y dejó al futuro gobierno sin poder de fuego para combatir a esa especulación que el gobierno en retirada favoreció, alimentó y ahora deja en situación de seguir imponiendo las condiciones. Entre los jubilados y los bancos, entre la salud y los bancos, entre el trabajo y la especulación, el gobierno que se va ya hizo su opción.
En el Penal de Ezeiza con Luis D’Elía, preso por luchar
Por Carlos Aznárez, Resumen Latinoamericano, 24 octubre 2019
Mauricio Macri ha sido para este país como un huracán maligno, esos que arrasan pueblos, destruyen todo lo que hay a su paso y generan una sensación mezcla de impotencia y rabia. Miles de empleos perdidos, conquistas históricas de las y los trabajadores anuladas, hambre y carencias como en las peores épocas, mucha desolación en los barrios más pobres y en no pocos de la clase media. Pero también, este tiempo de muchas tristezas y poquitas alegrías, trajo aparejado presos políticos. Es precisamente este tema del que habla esta crónica de urgencia, ya que en la tarde de este jueves fuimos, junto al Secretario de Derechos Humanos de ATE Nacional, Héctor Carrica, a visitar a ese luchador social que es Luis D’Elía.
A pocos días de cumplir ocho meses de injusta prisión, D’Elía sabe que está allí, en esa celda del Penal de Ezeiza, producto de una política revanchista que el actual gobierno ha aplicado en muchos otros casos, pero que con Luis muestra un ensañamiento implacable, obsesivo. Gorila, para decirlo más claro. Una forma de aplicar “justicia” para que muchos dejemos de creer en la justicia por ser una pieza fundamental del poder de turno, lo mismo que ocurre con el recientemente liberado militante Fernando Esteche y con la luchadora social Milagro Salas.
Luis está lógicamente cabreado por saber que lo que se ha hecho con él es una infamia, pero ciertamente esperanzado porque piensa que ya falta poco para que las cosas cambien de rumbo y el causante de tantos males quede al margen, como un mal recuerdo.
Nos cuenta de las dificultades que hay en el penal con el agua que no es potable porque está contaminada, pero no se queja, ni tampoco de otros padecimientos por los que se pasa en la cárcel. Su rostro se ilumina cuando habla de sus compañeros y compañeras del partido Miles, de sus vecinos y de la lucha que se está dando en los pueblos del continente, haciendo hincapié en la patriada chilena, pasando por la victoria de Evo y la enorme resistencia bolivariana de Venezuela.
Nos cuenta de las dificultades que hay en el penal con el agua que no es potable porque está contaminada, pero no se queja, ni tampoco de otros padecimientos por los que se pasa en la cárcel. Su rostro se ilumina cuando habla de sus compañeros y compañeras del partido Miles, de sus vecinos y de la lucha que se está dando en los pueblos del continente, haciendo hincapié en la patriada chilena, pasando por la victoria de Evo y la enorme resistencia bolivariana de Venezuela.
A la media hora de estar charlando, mate por medio cebado por tan particular anfitrión, ya nos dimos cuenta del enorme carisma que tiene entre los presos (todo preso es político, pienso), que lo saludan, lo abrazan, lo consultan, le comentan con ironía que “el domingo festejamos”, refiriéndose a la segura derrota de Macri. “Aquí todos apoyan a Alberto y Cristina”, dice, mientras susurrando, con rostro pícaro, da la clave: “días atrás nos unimos todos cantando la marcha peronista, ponele la firma, en el Penal ganamos con el 90% de los votos, y no te digo lo que va ser afuera…”
Si hay algo que caracterizó a D’Elía es su estilo de decir las cosas por su nombre, sin pelos en la lengua, hablando muchas veces para expresar opiniones que otros piensan pero no se animan a formular. Esto, ya sabemos, le hizo ganar enemigos entre los que son enemigos del pueblo y también entre los que se dicen “de este lado” pero que especulan con sus dichos y también con su accionar. Por eso, más allá de coincidir o no con el “pensamiento D’Elía”, uno sabe que ese hombre que carga varias enfermedades encima y hasta un marcapasos, que fue uno de los puntales fundacionales de la lucha piquetera, se la banca, sabe cantar verdades y molesta mucho al sistema y a los alcahuetes del mismo.
No sé que tiene pensado el próximo presidente sobre el tema de los presos políticos, pero queda claro que Luis no va a rogar nada ni a mendigar perdón por haber hecho lo que tenía que hacer en el momento justo. A él lo condenaron por tener principios y llevarlos a la práctica hasta las últimas circunstancias. Me refiero cuando junto con otros compañeros y vecinos del barrio de La Boca, crispados hasta las lágrimas por haber visto el cuerpo rociado de balas del dirigente social Martín “Oso” Cisneros (asesinado por un diller de la droga protegido por la policía) se dirigieron a la comisaría de la zona, entraron a la misma y con lógica vehemencia exigieron que se detenga al autor del crimen. Después vino la guerra mediática, el montaje de jueces y fiscales y una sentencia injusta por donde se la mire. Por eso Luis sabe muy bien que a él lo tomaron de ejemplo para disciplinar, pero no deja de pensar con cierta satisfacción que este tipo de gobiernos, el de Macri, Piñera o Bolsonaro, son como los milicos, se creen inamovibles en su impunidad, pero les está llegando la hora, uno a uno.
Luis, como agudo observador de la coyuntura sabe también que no hay que cantar victoria antes de tiempo pero está convencido que empiezan a soplar mejores vientos para los pueblos. Y que hay que aprovecharlos. “Es necesario unir a todo el campo popular para pelear contra nuestros enemigos”, subraya al despedirnos con un fuerte abrazo.
Nos vamos de Ezeiza sabiendo que D’Elía está preso por luchar y que se hace necesario que esa agonía que significa no estar en la calle, con su gente, debe terminar pronto. Sin excusas de ningún tipo, o como dicen los compañeres: ni un día del nuevo gobierno con presos políticos. Esperemos que sea así y que paguen sus culpas los traidores y devastadores de un país que no los merece.
La comunidad boliviana se movilizó en Buenos Aires en apoyo al triunfo de EvoNos vamos de Ezeiza sabiendo que D’Elía está preso por luchar y que se hace necesario que esa agonía que significa no estar en la calle, con su gente, debe terminar pronto. Sin excusas de ningún tipo, o como dicen los compañeres: ni un día del nuevo gobierno con presos políticos. Esperemos que sea así y que paguen sus culpas los traidores y devastadores de un país que no los merece.
Resumen Latinoamericano, 23 de octubre de 2019
Cientos de hombres y mujeres pertenecientes a la comunidad boliviana y no pocas argentinas y argentinos, se concentraron este miércoles en el Obelisco porteño para testimoniar su adhesión a la victoria electoral del MAS y repudiar cualquier maniobra golpista encabezada por la oposición.
Fotos Reinaldo Ortega.







Por Carlos A. Villalba* / Resumen Latinoamericano/ 24 de octubre 2019
Sucedió; aquello que generó cálculos dignos del premio Nobel, sobre techos imposibles de perforar y malestares populares inexistentes, pasó el 11 de agosto pasado, cuando el Frente de Todxs construido por Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández arrasó en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias.
Le sacó 16 puntos de ventaja a la alianza oficialista de Mauricio Macri, la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica y remachó su perfomance con los 18 puntos con los que Axel Kicillof superó a la gran esperanza opositora, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.
Los porcentajes 47,78 a 31,79nacionales y 52,74 a 34,54 provinciales sellaron la suerte del proceso iniciado en diciembre de 2015. Las “primarias” se constituyeron en una primera vuelta de resultado irreversible, catapultaron a Alberto Fernández hacia la Presidencia de la Nación, aún sin haber sido elegido formalmente y abrieron un camino tortuoso de 11 semanas de doble comando, con un Presidente en ejercicio que abandonó el timón del Estado y se dedicó a consolidar su núcleo más duro, más antiperonista, represivo y discriminador.
Mientras, las ya escasas reservas de divisas siguieron, y seguirán, drenando hacia los colchones y las guaridas fiscales. Y con un candidato a quien todos, seguidores, periodistas y, sobre todo, poderes económicos, locales e internacionales, observan, tratan y presionan, como mandatario anticipado.
No se quedan atrás, por ejemplo, quienes operan por cuenta de los exportadores primarios quienes ya anuncian las bonanzas del “acuerdo” con la Unión Europea que no fue firmado y, además, requiere de un complejo proceso legislativo antes de entrar en vigencia. Negando la realidad y sin respetar el pensamiento soberano de la mayoría de los sectores políticos del país, apelan a la zanahoria de los centenares de miles de toneladas productos que, supuestamente, exportarían las economías regionales, con aranceles preferenciales y hasta sin gravámenes, a una Europa que los rechaza y cuyas principales potencias ya rechazaron esa alternativa.
Desde Japón el presidente de Brasil, Mesías Bolsonaro, en una nueva intromisión en los asuntos internos de la Argentina, amenazó con suspender al país del Mercosur si gana Alberto Fernández y decide proteger los intereses de la producción nacional. Afirmó que «Lo que nosotros queremos es que Argentina continúe en el tema comercial en caso de que la oposición venza, de la misma forma de (el presidente Mauricio) Macri. En caso contrario, podemos reunirnos con Uruguay y Paraguay”, para decidir su expulsión del órgano subregional.
A pesar de todo, también se llegó a este 27 de octubre que parecía una fecha del siglo venidero. En las últimas horas de ese domingo arrancará la verdadera “transición”, en realidad el tiempo del traspaso, ya no de una banda presidencial sino de la botonera de control del aparato del Estado que, desde el 10 de diciembre de 2015, estuvo en manos de centenares de representantes de empresas transnacionales, estadounidenses y europeas, grupos económicos oligárquicos y de las fundaciones que generan los papeles sobre los que el PRO y sus técnicos justificaron las decisiones que llevaron al país al hambre, lo hundieron en la desocupación, la indigencia y la pobreza y, finalmente, con fuerza de bumerán, sepultaron sus propias chances electorales.
Shell, LAN, General Motors, JP Morgan, Deutsche Bank, Telecom, Techint, La Nación, Pampa Energía, Farmacity/Pegasus, Monsanto, HSBC, Grupo Clarín, Banco Galicia, Cargill, Bunge, Louis Dreyfus, Pan American Energy, JP Morgan, Citibank, Telefónica, Coca-Cola, Monsanto, La Anónima, Deutsche Bank, Axion, Grupo Fortabat, Máxima AFJP, Grupo DIetrich, Grupo Macri, General Motors,son apenas parte de la lista de los grupos económicos y financieros que manejaron a través de sus gerentes y gerentas los controles estratégicos de la economía nacional.
El descaro con que lo hicieron fue tal que sus representantes, en su mayoría, se encargaron de definir y ejecutar las políticas relacionadas de manera directa con el rubro al que se dedican sus compañías. Juez y parte, ambos lados del escritorio, zorros en el gallinero, asalto al Estado; todo eso, junto, al mismo tiempo, ante la mirada indiferente de los organismos de contralor, del grueso de los jueces federales, y con la complicidad del blindaje prestado por los grandes grupos de comunicación.
Ese tablero de comando es el que cambia;al menos se altera la ubicación en que se sentarán los operadores salientes. Ya no conducirán sin intermediación y desde la administración pública las políticas que benefician a sus propias corporaciones, un fenómeno hasta ese momento sin parangón en el país, como no sea durante los años de plomo, ilícitos y endeudamiento externo de la dictadura cívico militar conducida por José Alfredo Martínez de Hoz y ejecutada por el degradado general Jorge Videla y las tropas de sus tres armas.
Desde el lunes comenzará otro juego, con un gobierno interesado en “parar el hambre”, “poner plata en el bolsillo de la gente”, “encender la economía” y generar condiciones para volver al camino de la producción con redistribución de la renta e inclusión. Los grandes grupos económicos, la banca internacional y sus delegados locales ya no decidirán, al menos no de modo directo, y se verán obligados a negociar y a conceder; van a presionar, a tratar de cooptar funcionarios, imponer medidas y, cuando no logren sus objetivos, hasta podrán llegar a generar situaciones de desestabilización de programas y políticas, cuando no de gestiones.
Es el tiempo que viene, antes falta el voto final.
Bolillero con pocos números
Cuando se abran las urnas, habrá pocas incógnitas a develar. La principal será confirmar el grado de simpatías que acumulen Los Fernández, por encima del 50 o 55% propio, según cualquiera de los estudios que se tenga en cuenta, más las simpatías que arrastrará al dar los primeros pasos, como sucede con cualquier “presidente electo”, y del poco más del 5% que consiga Roberto Lavagna, tan deslucido en su campaña como en sus participaciones fallidas en el show televisivo denominado “Debate Presidencial”. Los números darán al nuevo gobierno un acompañamiento inicial muy fuerte para encarar con buena musculatura el “pacto social” multisectorial y policlasista con el que aspira a poner en marcha su gestión.
Con el mapa federal ya trazado y cargado de gobernadores peronistas o amigos, los siguientes interrogantes serán respondidos desde algunas ciudades de la Provincia de Buenos Aires, con el agregado de la duda sobre si el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, logra imponerse en primera vuelta o tiene que ir al repechaje del 24 de noviembre.
Será contra el presidente del club San Lorenzo Matías Lammens, surgido de la probeta electoral de Alberto Fernández y con posibilidad de captura de buena parte del voto que logre el lavagnista Matías Tombolini, que llega a la cancha del domingo con unos 7 puntos de intención de votos, algo más de la mitad de la ventaja del oficialismo porteño sobre el Frente de Todos.
La provincia de Buenos Aires está conformada por 135 municipios, que suman 11.867.979 de electores y representa el 37% de un padrón nacional de 32.064.323 personas habilitadas para votar.
Si la elección general del domingo 27 repitiese los números de las internas que “no fueron”, al imaginar de Macri, su sector perdería 19 intendencias , mientras que el Frente de Todos sumaría 21, con lo que pasaría a conducir 87 ejecutivos locales.
Los jefes de Cambiemos, incluso por encima de los números globales de la catástrofe, prestan atención a las ciudades más importantes por temor a que se repita la tendencia que llevó a perder las capitales de La Pampa, Córdoba, Santa Fe o Entre Ríos. Trasladado al distrito bonaerense los problemas surgen en la Tercera Sección electoral, donde de siete municipios conquistados en 2015 corren riesgo en cuatro, y en la Primera, donde están en jaque seis de los diez bajo su control.
Quilmes, Lanús, Tres de Febrero, Morón y Pilar, figuran entre los territorios que le dieron la victoria provisoria de agosto al Frente de Todxs y solo Vicente López, San Isidro y San Miguel lograron sonrisas amarillas. Alejándose de la General Paz, unos y otros tienen puestos los ojos, las fichas, y hasta los actos de cierre de sus campañas, en la suerte de La Plata, Mar de Plata y Bahía Blanca.
En la capital provincial, la interna de Todxs, liderada por Florencia Saintout, ex decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, aventajó por 15 puntos al intendente Julio Garro; en Mar del Plata la kirchnerista Fernanda Raverta fue la precandidata más votada, con más de 25.000 votos por encima del macrista Guillermo Montenegro, cuyo sector en conjunto estuvo 7% por encima suyo y transformó a los casi 70.000 sufragios del ex intendente Gustavo Pulti, en el más preciado objeto de deseo.
Por último, en Bahía Blanca, una ciudad reticente al peronismo, se registró un fuerte corte de boleta que expresó la disconformidad con la gestión macrista local, encabezada por Héctor Norberto Gay, y puso a Federico Susbielles, del Frente de Todos, a solo 2,44% (4.421 votos) de Juntos por el Cambio.
Afilando lápices
Aunque la superficie luzca igual, o parecida, el lunes 28 todo habrá cambiado en el país. Ese día sí, el nuevo presidente ya será “electo”, es decir, un ciudadano con fecha formal para empezar a gobernar. El mes y medio que deberá transcurrir hasta la asunción serán de cuidado; un barco frágil, en medio de un mar encrespado, puede ser fácil carne de naufragio. El equipo económico de la calle México se prepara para navegar esas aguas y evalúa la oportunidad para pedir pista y sentarse en las sillas contiguas a las de los capitanes del ministro de hacienda Hernán Lacunza, no solo a analizar el “paquete” que administrarán pocas semanas después sino, también, a intentar adelantar medidas que mejoren la situación de caja del próximo gobierno para encarar las urgencias inmediatas. Desde el minuto cero el grupo liderado por Matías Kulfas y Cecilia Todesca no quitarán el ojo de los movimientos del dólar, riesgo país y cotización de las acciones.
Fernández incluso se atrevió a reclamar de Macri que, ante una derrota, «no se vuelva a enojar y vuelva a llamar al Banco Central para que liberen el dólar, que fue lo que hizo la vez pasada», una versión apenas suavizada de la acusación formulada por el economista Martín Redrado, al alertar que el actual mandatario ordenó «no parar» la corrida que tuvo el dólar el lunes siguiente a la derrota del 12 de agosto y que indicó al Banco Central «Que el dólar se vaya a donde se tenga que ir de modo tal que los argentinos aprendan a quién votar».
Las versiones más fuertes sostienen que el equipo entrante apunta a “ceñir” más el cepo cambiario y reducir -tal vez a la mitad- la actual autorización de compra mensual de hasta u$s 10.000 mensuales para las personas físicas. Le agregan la difícil decisión de aumentar las retenciones a las exportaciones granarias, cuyo solo rumor ya puede acelerar el proceso de liquidación del producto retenido. En un nivel más complejo aparecen los congelamientos parciales del precio de los hidrocarburos que, según las empresas vinculadas al rubro, redujeron de manera rotunda los trabajos en el yacimiento de Vaca Muerta.
La nueva realidad política, podría permitir incluso que la actual oposición consiga “abrir” el Congreso nacional y generar debates que conduzcan a la aprobación del proyecto de “ley de góndolas” que forma parte del herramental del plan «Argentina contra el hambre» que impulsa Fernández y apunta a reducir el control dominante por parte de las empresas más grandes de los expendedores de alimentos, con entrada de marcas nuevas y precios más convenientes.
Fuego en el vecindario
Harto ya de estar harto, Alberto Fernández avanzó en la explicación del daño causado por las políticas del actual gobierno; miró hacia Chile, la represión del gobierno y sus muertos y miles de heridos y lanzó una pregunta que no esperaba respuesta: «¿Somos conscientes los argentinos de lo que toleramos a Macri?».
Durante las semanas previas a las elecciones que buscan sepultar el modelo macrista hubo una consonancia entre la radicalización del discurso oficial hacia el sectarismo, el antiperonismo y las teorías sobre conspiraciones internacionales a las que solo faltaron los “alienígenas” de la primera dama chilena, María Cecilia Morel Montes de Piñera, y los “análisis” regionales de las plumas más vistosas de los diarios de mayor peso en la agenda nacional argentina.
Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, Miguel Pichetto, Patricia Bullrich, hicieron gala de tremendismos varios. El Presidente aseguró que “permitimos que una minoría tome control del país y se apropie del Estado y de lo público y fueron por todo» y se animó a anunciar que
«No nos vamos a quedar callados mientras nos roban el futuro», deslegitimando a las mayorías electorales argentinas y preparando el terreno para posibles maniobras contra el resultado del domingo. La gobernadora bonaerense no se quedó atrás y afirmó que ese día “se elige si vamos a tener democracia o no», reduciendo esa posibilidad a la alianza de los globos amarillos.
El experonista hoy compañero de fórmula del mandatario, en una deriva digna de Elisa Carrió sostuvo que “Hay un proceso de desestabilización en la región con injerencia venezolana-cubana” y aseguró que “la dictadura militar en Venezuela, en sociedad con Cuba, está avanzando en otros países de Latinoamérica”; nada más que un aditamento a la acusación sin sentido sobre la presencia de asesores habaneros en las cercanías del muchacho del Clío.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, al defender la represión en Chile y la “guerra” del presidente Piñera contra lo que ella definió como “insurrección cuasi terrorista”, asoció al kirchnerismo con los incidentes producidos el lunes pasado ante el consulado de Chile en Buenos Aires, una vez más aseguró que hubo militantes de la Central de Trabajadores de la Economía Popular y acusó a la diputada Gabriela Cerruti de “incitar a la violencia” .
La funcionaria, tal vez sin recordar la nacionalidad de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, le pidió a Michelle Bachelet, dos veces presidenta de su país, que “no se meta en Chile”.
A la comparsa tremendista se subió el canciller Jorge Faurie quien sostuvo que en la Argentina y la región existe «un afán destructivo con manifestaciones anárquicas» y “una intención de intervenir o estar presentes en la vida institucional, política y social de nuestros países”, con “métodos casi calcados para generar violencia». A su turno, el secretario de Cultura, Pablo Avelluto, mientras apura los trámites para desplazar a partir del 10 de diciembreal actual ministro municipal del ramo, Enrique Avogadro, no se privó de relacionar a Alberto Fernández con Nicolás Maduro por no considerar que el presidente de Venezuela “no es un dictador”.
La catarata de dichos tan exagerados como “políticamente incorrectos”, el discurso de la 9 de Julio, las expresiones presidenciales en los debates televisivos, no solo apuntan a intentar parar la sangría de votos -que las encuestas ya no publicables por la veda informativa colocan muy cera de su mínimo núcleo antiperonista- y sostener la estructura de fiscalización electoral, también se dirigen a consolidar un sector que luzca como una fuerza dispuesta a movilizarse en contra del peronismo.
Son los caceroleros que adelantan, la mano de obra todavía relacionada con las redes generadas a partir de la pelea por “la 125”, que la futura oposición aspira a conducir para criticar las políticas nacionales que desarrollen sus sucesores, constituyen una señal ya dirigida hacia un presidente que todavía no es sobre su decisión de ganar las calles cuando lo consideren oportuno. La grieta ahondada a pico y pala durante los últimos cuatro años desde la Casa Rosada, revitalizada con la incorporación de un senador sin tierra, produce estos fenómenos que, por ejemplo, explican que la pobreza no crece, sino que son los pobres que fornican… y se reproducen.
Haciendo juego con esa artillería, los columnistas que apoyaron a Mauricio Macri hasta antes de ayer, empezaron a verle defectos el 11 de agosto a las 23 y hoy son voceros de los grupos económicos y financieros que intentarán incidir sobre la gestión venidera, además de preparar su discurso de sostén de la inminente oposición, revuelven una ensalada internacional en la que juntan a Chile, Bolivia, Venezuela, Haití, México, Centroamérica y la Argentina “kirchnerista”.
En el caso de la situación trasandina, fueron más papistas que el empresario modelo de Macri que declaró la guerra desde el Palacio de la Moneda y luego reconoció que “Es verdad que problemas se acumulaban desde hace décadas y los distintos Gobiernos no fuimos capaces de reconocer situación en toda su magnitud. Reconozco y pido perdón x esa falta de visión”.
Nada tienen que ver las consecuencias de modelos económicos de exclusión, ajustados en base a los dictados del FMI, con los tiempos de un recuento de votos rurales, ni con los efectos del bloqueo económico y desestabilizador sobre un país que no logró construir un modelo productivo alternativo a la dependencia exclusiva de la renta petrolera con distribución,tampoco con una situación instaurada a partir de las directivas de la agencia estadounidense dedicada a las drogas y a la incorporación de las fuerzas armadas a la lucha contra el narcotráfico durante décadas.
En la Argentina, la organización popular desarrollada por los movimientos sociales durante muchos años, evitó salidas parciales que en muchos casos devienen en violentas y lograron instalar, cuando no imponer, políticas sociales productivas, complementarias con los esfuerzos de la “economía popular” de la que vive más del 30% de la población activa del país.
Aunque Fernández prefiera no ser autoreferente, cuando la situación estaba en los límites de tolerancia, con hambre, frío y personas vivienda en situación de calle en cantidades jamás vistas, surgieron las expectativas electorales que generó el surgimiento del Frente de Todxs, con el peronismo unido como columna vertebral, y luego se concretó el triunfo de Fernández y Cristina en las primarias.
Los referentes que trabajan en la coordinación de los comedores y merenderos populares en los que se alimentan decenas de miles de personas, sostienen que esos hechos fueron centrales para que los focos de protesta, sobre todo con captura de alimentos, no comenzaran a brotar en las periferias de las principales ciudades del país. “Estábamos al borde de no poder contener a la gente”, sostuvo el responsable de una de las organizaciones más importantes quien consideró que “Las elecciones actuaron como un bálsamo y dieron espacio a expectativas de cambios en pocos meses”.
La respuesta a aquella pregunta sobre la tolerancia popular a las políticas de los últimos años que formuló Fernández, inevitablemente, debe incluir a su propio triunfo como una de las variables de “contención” de la bronca local. En las próximas semanas comienza un camino complejo, en medio del desastre provocado por las políticas neoliberales, con generación de efectos no solo materiales sino también morales, como la falta de solidaridad, el desprecio por las y los pobres y las diferencias.
Casi todo, una vez más, estará por hacerse.
Carlos A. Villalba. Periodista y Psicólogo argentino. Investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (http://estrategia.la/). Miembro de La Usina del Pensamiento Nacional y Popular (http://www.usinadelpensamientonacional.com.ar)
Envio:RL
















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