LOMAS DE ZAMORA | 4 NOV 2020
JUICIO POR CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD
Ex Pozo de Banfield: “Es muy fuerte ver como sostienen
un pacto de silencio”
En la segunda jornada del proceso que imputa a 18 represores por los crímenes de Lesa Humanidad cometidos durante la dictadura, los imputados se negaron a declarar. Desde la Mesa de Trabajo del Ex Pozo criticaron este accionar aunque admitieron que “no fue una sorpresa”.
Sabrina González Flores
El 27 de octubre comenzó en La Plata el juicio que imputa
a 18 represores por los crímenes de Lesa Humanidad cometidos en
el Pozo de Banfield, el Pozo de Quilmes y El
Infierno de Avellaneda. El martes,
se celebró la segunda audiencia durante la cual se esperaba la declaración de
los imputados, incluido el represor Miguel Etchecolatz, pero tanto
él como el resto de los acusados que debían declarar, se negaron a hacerlo.
“No nos sorprende, pero la realidad es que es muy fuerte ver como sostienen un
pacto de silencio con un cinismo tremendo”, criticaron desde la Mesa de Trabajo
del Ex Pozo de Banfield.
"Yo
no maté, yo batí en combate, que es distinto. Condénenme lo que quieran, me
siento orgulloso de haber defendido la Patria", fueron las palabras
que enunció el represor Etchecolatz, quien ya fue condenado en
procesos anteriores, para negarse a declarar ante el Tribunal Oral
Federal (TOF) 1 de La Plata.
En este marco, Daniel Prasell, integrante de la Mesa de
Trabajo cuestionó los dichos del represor y apuntó: “Él y todos
mantienen un discurso en el que sostienen que la cosa horrible que hicieron en
dictadura fue un acto heroico para defender la patria ¿Cómo puede alguien pensar que torturando, matando,
secuestrando y robando niños, se puede estar defendiendo la patria? Es
bastante paradójico”.
En este
sentido, Prasell señaló que en el Ex Pozo de
Banfield “todavía hay nietos que recuperar” y admitió que previo a la
negativa para declarar, desde la Mesa de Trabajo “se esperaba que el genocida
en algún acto de redención pudiera aportar datos para encontrarlos”.
“La
verdad no nos sorprende, pero la realidad es que es muy fuerte ver como
sostienen un pacto de silencio con un cinismo tremendo, como no se conmueven al
escuchar el nombre de las víctimas que pasaron por sus manos”, manifestó Prasell.
En cuanto al desarrollo
general del proceso, el integrante de la Mesa de Trabajo del Ex Pozo de
Banfield, aseguró que de todas maneras “se vive con muchas expectativas”.
“Van
dos jornadas, esto va a ser largo, nos propusimos como colectivo estar bancando
todos los martes desde el espacio como se pueda hasta que llegue lo presencial
y seguramente será con el cuerpo en el Tribunal. Pero tenemos muchas
expectativas porque es un juicio que se dilató muchísimo y ahora no podemos
quedarnos atrás en el avance de la Memoria, la Verdad y la Justicia”, concluyó Prasell.
El juicio que
imputa a 18 represores por los crímenes cometidos en el Pozo de Banfield, el
Pozo de Quilmes y El Infierno de Avellaneda, estaba previsto para el 5 de mayo,
pero como consecuencia de la pandemia del Covid-19, se vio postergado hasta el
27 de octubre.
Entre los represores que son juzgados por los crímenes del Ex Pozo de Banfield
se encuentran: Miguel Osvaldo Etchecolatz, Juan Miguel Wolk, Jorge Antonio
Bergés, Federico Minicucci, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo
Fontana y Enrique Augusto Barre.
A su vez, por
causas en común se suman: Jaime Lamont Smart, Simon Antonio Herminio, Carlos
Del Señor Hidalgo Garzón, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón,
Roberto Armando Balmaceda, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Gustavo Adolfo
Cacivio, Ricardo Armando Fernández, Juan María Torino, Eduardo Samuel De Lío y
Alberto Julio Candioti.
Fuente::PoliticadelSur
Juicio por el Pozo de Quilmes: momento de indagatorias a los represores imputados; casi
todos se negaron a declarar
“¿Ustedes creen que estarían ahí de haber triunfado los jóvenes idealistas que pretendían tomarlo todo? Serían fusilados por ser integrantes de la burguesía!, y el que habla también”, afirmó, y aseguró que con su desempeño “defendí las instituciones, nada más”. “Hay un deseo de venganza, hay necesidad de condenar. Lo tengo como prueba con las 8 condenas. Procéseme, ya no me lastima”, enfatizó.
El martes de la semana próxima comenzará la rueda de testimonios: los de las sobrevivientes Adriana Calvo, Nilda Eloy y María Cristina Gioglio, que fallecieron antes de que se concretara este juicio, serán incorporados a través de la emisión de los videos de declaraciones anteriores.
Algunos, como los ex militares Carlos Romero Pavón, o Carlos del Señor Hidalgo Garzón, con condena por los hechos de La Cacha, se expresaron desmemoriados. “No puedo hablar, necesito volver a la cama”, balbuceó Hidalgo Garzón. Otros, como el ex ministro bonaerense Jaime Smart, con condenas a perpetua, simplemente se negaron por “recomendación” de sus abogados. El represor exmilitar Ricardo Fernández, y Eduardo De Lío, que transita este debate en prisión preventiva, no declararon porque resta definir su situación. La defensa de ambos solicitó, que por incapacidad, se los aparte del juicio.
Bergés
El médico quilmeño recordó que vivía en la calle Magallanes, aunque a preguntas del juez Ricardo Basílico, recordó que “el entonces intendente Gutiérrez le cambió el nombre a la calle y ahora se llama Madres de Plaza de Mayo”; luego aclaró que no iba a declarar y pídió abandonar la audiencia para asistir a su esposa que atraviesa una enfermedad terminal.
El TOF, integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basilico, paso a un cuarto intermedio hasta el próximo martes cuando siga adelante el juicio oral.
Fuente:InfoSur
Juicio por el Pozo de
Quilmes: Genocidas desafiantes niegan el robo de bebes
NOV 4, 2020
Los juicios sobre las violaciones
a los Derechos Humanos cometidas en los centros de detención clandestina
durante la última dictadura cívico-militar, Pozo de Quilmes, Pozo de Banfield y
Lanús, tuvieron su segunda jornada por vía remota.
Los crímenes cometidos han sido
aberrantes y pasados los años llega el tiempo de la justica, ayer en la segunda
jornada del juicio por estos delitos de lesa humanidad, algunos genocidas
declararon y otros prefirieron el silencio.
En el caso de Miguel Etchecolatz,
ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense y mano derecha del
siniestro general de brigada Ramón Camps, eligió hablar y como siempre se
mostró desafiante.
«Hay un deseo de venganza, hay
necesidad de condenar. Lo tengo como prueba con las 8 condenas. Procéseme, ya
no me lastima”, dijo
el genocida y puso nuevamente dentro de un marco de “guerra” los secuestros,
las detenciones clandestinas, las torturas, los asesinatos, las desapariciones
y hasta el robo de bebes.
Jorge Di Pasquale, cumpliendo
condena por su participación en los crímenes de La Cacha y de La Escuelita, dos
centros clandestinos de la provincia de Buenos Aires, negó haber participado en
los hechos que se le imputan y afirmó: “No tengo nada que ver, no
conozco y nunca estuve en los lugares que ustedes marcan”.
Por su parte Herrero Anzorena,
detenido por los crímenes que cometió en “La Cacha”, desafiante preguntó: “¿Se
les pregunta a las víctimas, a las que llaman perseguidos políticos, por qué
las organizaciones a las que pertenecían contaban con Ejércitos?”. El
presidente del tribunal lo puso en su lugar al recordarle que él no estaba ahí
para hacer ninguna pregunta a las partes sino para responderlas.
Además el genocida negó el robo
de bebes al sugerir que se “tomen pruebas a las familias” de los nietos y
nietas que Abuelas de Plaza de Mayo.
Hubo otros acusados que se
negaron a declarar, como son las casos de Carlos Romero Pavón, o Carlos del
Señor Hidalgo Garzón, que expresaron que estaban “desmemoriados”.
Fuente:laMatrizNoticias
El primero en hacer uso de la palabra pero no responder a preguntas fue Miguel Etchecolatz: "Yo no maté, yo abatí en combate, que es distinto”, dijo el genocida al momento de ser indagado.
Y agregó: “¿Ustedes creen que estarían ahí de haber triunfado los jóvenes idealistas que pretendían tomarlo todo? ¡Serían fusilados por ser integrantes de la burguesía!, y el que habla también”. Entendió además que con su desempeño “defendí las instituciones, nada más. Hay un deseo de venganza, hay necesidad de condenar. Lo tengo como prueba con las 8 condenas. Procéseme, ya no me lastima”, enfatizó.
El médico policial, Jorge Antonio Bergés, se limitó a recordar que vivía en la calle Magallanes –en Quilmes Oeste- y que “el entonces intendente Francisco Gutiérrez le cambió el nombre a la calle, que ahora se llama Madres de Plaza de Mayo”. Luego aclaró que no iba a declarar y pidió abandonar la audiencia para asistir a su esposa que atraviesa una enfermedad terminal.
ESTRATEGIA
Algunos, como los exmilitares Carlos Romero Pavón o Carlos del Señor Hidalgo Garzón, se expresaron desmemoriados. “No puedo hablar, necesito volver a la cama”, balbuceó Hidalgo Garzón. Otros, como el exministro bonaerense Jaime Smart, con condenas a perpetua, simplemente se negaron por “recomendación” de sus abogados.
El represor exmilitar Ricardo Fernández y Eduardo De Lío, que transita este debate en prisión preventiva, no declararon porque resta definir su situación. La defensa de ambos solicitó, que por incapacidad, se los aparte del juicio.
INCÓMODO
Al momento de tener que declarar Wolk, varias de las querellas exhibieron la foto de Horacio Ungaro, uno de los estudiantes desaparecidos en el hecho conocido como La Noche de los Lápices, que estuvo alojado en el Pozo de Banfield, lo que molestó a la defensa de ese imputado, que pidió que no se mostrarán esas imágenes.
Por su parte, Jorge Di Pasquale, otro de los imputados, afirmó: "Nada tengo que ver sobre los hechos que están tratando, no conozco ni estuve en ninguno de los tres lugares que ustedes marcan".
AUDIENCIAS
El martes de la semana próxima comenzará la rueda de testimonios: los de las sobrevivientes Adriana Calvo, Nilda Eloy y María Cristina Gioglio, que fallecieron antes de que se concretara este juicio, serán incorporados a través de la emisión de los videos de declaraciones anteriores.
(Fuente: Data Judicial)




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