6 de diciembre de 2020

VENEZUELA.

 Nicolás Maduro califica el 6D como una oportunidad para el pueblo y reitera que renunciará si pierde las elecciones


Resumen Latinoamericano, 4 de diciembre de 2020.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recalcó este jueves que la fuerza chavista y bolivariana ha triunfado en 22 de las 24 elecciones y este domingo es otra oportunidad para volver a ganar.

“Solo ustedes tienen el poder en sus manos. El único que puede elegir la Asamblea Nacional (AN) son ustedes, eres tú mujer, eres tú hombre, tengo una gran fe en el pueblo”, enfatizó durante el acto de cierre de campaña del Gran Polo Político (GPP).

Durante el encuentro, el jefe de Estado expresó que el país ha defendido los programas sociales a pesar de los ataques y las mal llamadas sanciones desde potencias extranjeras.

En tal sentido anunció que, en los próximos días, será entregada la vivienda número 3 millones 300.000, porque “a pesar de las sanciones estadounidenses en contra de Venezuela, el Gobierno Bolivariano ha continuado con su política de atención e inclusión social”.

El presidente también cuestionó el papel desempeñado por la oposición durante el periodo de campaña. El mandatario dijo sentirse indignado de tantas mentiras y ataques. “Ellos quieren convertir las elecciones a la AN como un plebiscito, acepto el reto, si este 6 de diciembre gana la oposición yo me voy de la presidencia. ¡Yo confío en el pueblo!”

El acto estuvo presidido por candidatos a diputados del GPP quienes también destacaron que las elecciones parlamentarias son oportunidad para hacer justicias y emprender las transformaciones que la AN necesita con urgencia.

Reitera que renunciará si pierde las elecciones del 6D

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro reiteró este jueves en rueda de prensa con medios locales su postura de renunciar en el caso de que el Gran Polo Patriótico no triunfe en los venideros comicios del seis de diciembre.

“Si ganan las elecciones parlamentarias de este de diciembre me retiro, pero si ganamos, vamos para adelante con el pueblo”, aseveró el mandatario quien además reiteró que “el voto popular debe primar. Yo le dejo mi destino político al pueblo bolivariano. Nosotros hemos llegado por votos y sólo por votos saldremos”.

A su vez, el gobernante venezolano hizo alusión al bloqueo económico que ha afectado a Venezuela el cual ha «atentado contra nuestra economía, nos han robado recursos en el exterior”.

El mandatario Nicolás Maduro también ratificó que el país merece justicia. “Necesita de una comisión especial plural de la verdad, en donde confluyan representante de las iglesias y todos los partidos y que haga una investigación a fondo de la verdad, de todos los sucesos de estos años”, aseveró en su mensaje.

En correspondencia con el desarrollo económico venezolano, el presidente declaró que, si triunfa el GP “ganamos todos, Venezuela necesita de la verdad y la mayor trasparencia”. Respecto a la economía, Nicolás Maduro relató que, entre 2004 y 2013, Venezuela tuvo los mejores salarios de América Latina y que los efectos del bloqueo económico imperial atentó a la economía venezolana.

Los periodistas preguntaron acerca de las posibles abstenciones en el proceso electoral este 6 de diciembre. En respuesta, el gobernante venezolano expuso que la abstención es una pérdida de tiempo. “Usted puede ir a votar por quien quiera, pero solo votando usted puede decir: decidí”, agregó.

 “La AN tiene que convertirse en el epicentro político de la vida nacional. Yo le dejo mi destino político al pueblo bolivariano. Nosotros hemos llegado por votos y sólo por votos saldremos”, recalcó el presidente quien puntualizó que cree en el camino del diálogo.

Por último, el mandatario Nicolás Maduro argumentó que la Ley Antibloqueo va a generar propuestas para apoyar la economía de nuestros jóvenes, la economía de la mujer y apoyar a los pequeños negocios del pueblo. «Nosotros estamos dispuestos a todos por reconstruir a Venezuela, por recuperarla de los ataques que ha sufrido”, afirmó.

Fuente: TeleSUR



Elección en carne viva

Por Carola Chávez. Resumen Latinoamericano, 5 de diciembre de 2020.

Ya pasaron los tres meses aquellos que en septiembre me parecían eternos, irremontables, y en un pestañeo nos llevaron aquí, a un par de días de la elección… otra elección crucial, vital, como todas las que hemos hecho en estos 20 años.

Ninguna más difícil que esta, creo, porque salir a votar mientras que un gigante te asfixia para que no lo hagas, para que te entregues, para que le entregues el futuro de tus hijos a quienes con saña, con odio, con desprecio, diseñaron un plan de sufrimiento sistematizado para castigarnos por osados, por irreverentes, por valientes, porque un día dijimos que aquí decidimos nosotros, para nosotros y que los gringos se vayan bien largo al carajo… No es fácil, pero ¿quién dijo miedo?

Ya son más de veinte años de una dura y hermosa pelea; esquivando trancazos, zancadillas, conspiraciones, traiciones. Más de veinte años luchando en paz, por la paz. Apagando la violencia a votos, tantas veces conjurando en una elección todos los males que nos quieren echar encima.

Nos hemos salvado por votos de tantas cosas y si alguien lo duda solo tiene que asomarse en la ventana de la historia reciente: hace unos años, en 2008, cuando perdimos la gobernación de Miranda, no había terminado de anunciar el CNE la victoria de Capriles cuando sus neofachos salieron a quemar Simoncitos, a perseguir a los médicos de Barrio Adentro, allá en los módulos donde atendían al pueblo. Y no solo fue Capriles, fueron todos los opositores que le ganaron una gobernación al chavismo, entre ellos el Salas Feo en Carabobo, Pérez Vivas en Táchira, Pablo Pérez en el Zulia. Volvieron con saña, con sed de venganza y no consiguieron mejor manera de desquitarse que quemando, saqueando y desmantelando instituciones que servían a los más necesitados.

De aquellas victorias en gobernaciones y alcaldías surgieron los territorios violentos de las guarimbas financiadas y amparadas desde esos espacio que una vez perdimos. De ahí se filtró el paramilitarismo y el plan de colombianizar la política venezolana que aún sigue en pie. En cada espacio que dejamos, surge una yaga contra la democracia y la paz de todos. La peor de todas es la que creció en la Asamblea Nacional en 2015, cuando la guerra de Lorenzo, que siempre está en guerra contra el pueblo, nos llevó un descuido que ahora no pesa tanto: la mentira de la última cola.

No votamos y ellos tomaron el poder para usarlo contra nosotros, contra todos nosotros, incluyendo sus votantes que no sabían lo que habían hecho. Usaron el poder contra el país entero. Un pedacito de poder puesto a la orden de La Casa Blanca se convirtió en un arma de destrucción masiva de nuestros logros, de nuestros derechos en ejercicio: el derecho a la alimentación, al trabajo, a la salud, a la vida digna; bombardeados metódicamente, con sadismo… Y aquellos que fueron electos para trabajar por el país era los empleados del mes de un país enemigo. Pagamos todos menos Guaidó, Ramos Allup, Julio Borges, Leopoldo López y sus treinta MMGs de siempre, que no pagaron, sino cobraron millones de dólares nuestros que terminaron en la nevera de Fabi.

Ahora viene la nueva camada de aspirantes a perritos, mientras los perritos amaestrados menean la colita desesperados para que no los manden a la perrera del olvido, para que no los cambien por estos perritos nuevos que le refresquen la imagen al golpismo de siempre.

Entre perritos de entrada y perritos de salida, todos salivantes, todos dispuestos al bajo perreo de la entrega; con un bloqueo brutal que pretende que arruguemos. Con la experiencia ardiendo en carne viva de lo que trae el cansancio, el arrugue, la duda nos lleve a dejar de votar… conscientes –porque nos lo dicen todos sadicones, nos lo recuerdan a diario con sus amenazas, con sus sanciones– de que aún tienen tantísimo más daño para hacernos si los dejamos, si les abrimos más ventanas por donde nos puedan dañar. No hay lugar para el cansancio ni el descuido.

El domingo 6 de diciembre votar será mucho más que votar, será detener la infamia para seguir escribiendo esta historia hermosa –difícil, pero hermosa– de dignidad, conciencia, amor, valentía, y paz.

¡Nosotros venceremos!



Superlópez, el villano Maduro y el 

planeta canalla

Por Voces en lucha. Resumen Latinoamericano, 4 de diciembre de 2020.

En 2018 se estrenó en el cine una comedia llamada Súper López, basada en el comic del dibujante “Jan”, una parodia a la española del héroe salvador de capa, traje y superpoderes encarnado en Superman. La película cuenta la historia de un bebé del planeta Chitón que fue enviado en una pequeña nave rumbo a EEUU. Un accidental tropiezo en el camino con el satélite Hispasat desvió la trayectoria y el bebé fue a caer en el terruño de la familia López, en un pueblito de la España vaciada.

Juan López crece descubriendo con más sorpresa que agrado algunas de sus peculiaridades; una descomunal fuerza, la capacidad de leer el pensamiento, correr a la velocidad del rayo, tener supervisiones e incluso, como descubrirá cuando la situación lo requiere, poder volar. Lo más interesante de la película es que López, dotado de semejantes poderes sobrenaturales, crece tratando de ocultarlos, haciendo todo lo posible por evitar destacar. Su mayor deseo es parecer normal, ser uno más en el planeta Tierra.

A nuestro querido amigo, y ahora casi paisano, Leopoldo López, le ocurre justo lo contrario. Desde hace años trata de colocarse la capa y el `súper´ en una especie de carrera del todo vale para devolver al país caribeño a su lugar en el universo. Abanderado representante del planeta burgués con epicentro en Washington, Superlópez reclama su espacio como paladín de la lucha “libertadora” contra el villano Maduro y el proceso bolivariano, ese que hace más de 20 años irrumpió en Venezuela para fastidiar la fiesta de la silicona, el lujo, la telenovela y el desparrame en lo que algunos extraterrestres consideraban el “escaparate de Latinoamérica”.

El Superlópez venezolano es un perfecto hijo de la galaxia de la oligarquía y la burguesía parasitaria venezolanas. De reconocida estirpe terrateniente y bancaria, su planeta familiar alumbra una de las ascendencias más poderosas del país. Su abuelo materno, de apellido Mendoza, fue ministro de agricultura durante el gobierno de Betancourt. El primo de Leopoldo es el gran empresario Lorenzo Mendoza, presidente ejecutivo de Empresas Polar. Su madre, Antonieta Mendoza, fundadora del International Women’s Forum, posee “más de veinticinco años de experiencia en Comunicación y Corporate Affairs para algunas de las compañías más grandes de América Latina, como PDVSA y la Organización Cisneros”, conglomerado de medios corporativos de comunicación con negocios cuando menos oscuros presidido por el multimillonario Gustavo Cisneros, buen amigo del expresidente español Felipe González.

Avatares del destino galáctico, Antonieta hoy reside en Madrid y es vicepresidenta de la división Advocacy LatAm de una consultora de negocios de nombre menos anglosajón: Llorente y Cuenca. Por parte de Padre, el apellido López también luce un preciado abolengo. Su abuelo y tío-abuelo, fundaron el Centro Médico de San Bernandino. Su padre, el empresario Leopoldo López Gil, educado en la Universidad de Columbia, fue directivo del diario El Nacional. Hoy, avatares de la vida astral, es eurodiputado por el Partido Popular español. Con semejante linaje, podemos ir adivinando de dónde le vienen a nuestro superlópez los superpoderes.

El pequeño López estaba destinado a convertirse en un prominente líder político. Con ese fin fue instruido desde su más tierna infancia. Estudiante de un prestigioso colegio privado de la élite venezolana, completa su formación nada menos que en EEUU. Princeton, Kenyon College y el reputado Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard, estrechamente vinculado a la CIA, donde se forman los líderes del capitalismo internacional. El joven afianza jugosas amistades con la élite financiera y militar mientras recibe una formación ajustada al político de su tiempo. Con los tradicionales partidos Acción Democrática y Copei en decadencia, es el momento de la gestión tecnocrática de la política; el Estado concebido como una empresa. A su regreso al feudo, le espera el cargo de asesor de “Petróleos de Venezuela” cuando su madre es Directora de Asuntos Públicos de la empresa. Blindado de tales superpoderes de cuna, Leopoldo está listo para liderar la fundación del renovado tiempo político neoliberal.

Ocurrió que superlópez y su poderosa galaxia se toparon con un meteorito llamado Chávez, que inauguró un proceso que echó raigambre en las mayorías populares históricamente invisibilizadas, marginadas y explotadas por los de su clase y condición. Aun así, el tenaz Leopoldo fue fundador del partido Primero Justicia y alcalde del municipio más rico de Caracas, Chacao, desde donde participó en el golpe de Estado de 2002 contra el Presidente Chávez. De la mano de su carrera política, germina su actividad delictiva y golpista. En 2009 crea a su imagen y semejanza Voluntad Popular. Recorre los barrios humildes en un intento por disputar las sólidas bases chavistas con el discurso emprendedurista del “tú sí puedes” y el mágico lema “esfuérzate lo suficiente y lograrás salir de la pobreza”.

Autodefinido como un partido de centro-izquierda, progresista y miembro de la Internacional Socialista, Voluntad Popular se ubica en la órbita de la extrema derecha violenta asesorada y financiada por EEUU para derribar el proceso bolivariano. No sorprende, conociendo el historial de la Internacional Socialista; que se lo cuenten al PSOE español. Voluntad Popular va un paso por delante. Su estrategia se ajusta al eufemístico manual del “golpe suave” del anticomunista estadounidense Gene Sharp: “nosotros combatimos con armas psicológicas, sociales, económicas y políticas”.

A todas esas variantes de guerra desencadenadas contra Venezuela desde el Norte, incluyendo la violenta, se suma Voluntad Popular. Entre sus grandes amigos, el colombiano Uribe y su red paramilitar, con múltiples conexiones con el planeta López. Recordemos la financiada penetración del paramilitarismo colombiano en Venezuela y las recientes fotografías del grupo Los Rastrojos con Juan Guaidó, soldadito fiel de superlópez. Antiguos compañeros como Capriles Radowsky o el también opositor Henry Falcón tratan de diferenciarse de su estrategia de “calentar la calle”. En 2014, nueve meses después de que Nicolás Maduro asumiera la presidencia tras las elecciones posteriores a la muerte de Hugo Chávez, consideran que ya es hora de que las calles ardan. Comienza el Plan La Salida. López llama a “una fuerza en la calle” para propiciar “la salida” del villano Maduro.

Sin embargo, como afirma el psicólogo social Fernando Giuliani en la serie Operación Venezuela, “la estrategia no era solo protestar”. Nacen las famosas guarimbas, acciones terroristas ejecutadas por sujetos con experiencia en operaciones de violencia urbana y donde participan desde delincuentes contratados a cambio de dinero o droga hasta paramilitares colombianos. ¿De dónde viene la financiación? Entre las hazañas de los guarimberos, está colocar guayas, cables atravesados en las carreteras que degollan a los motorizados, en su mayoría de barrios populares. Las protestas, actos de sabotaje y ataques a instituciones públicas, dejan “más de 800 personas heridas, más de 10.000 millones en pérdidas y 43 personas fallecidas. La mayoría no tenían que ver con las acciones de calle”[1]. Sería apenas un adelanto de las guarimbas de 2017, cuando se quema a personas vivas por ser o parecer chavistas.

Cables filtrados de Wikileaks revelan 12 años de financiamiento a Leopoldo López por parte de EEUU. Superlópez aparece mencionado en más de 79 cables diplómaticos solo entre 2006 y 2009. En 2015, Leopoldo es condenado a 13 años por su implicación en los hechos violentos en La Salida. Desde prisión sigue moviendo hilos y transfiere los superpoderes a su fiel esposa Lilian Tintori, quien se dedica a estrechar vínculos y relaciones con instituciones satélite de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana, como la USAID, con grupos de comunicación y organismos internacionales.

En 2015, López recibe el galardón Democracy Award de la NED, organización financiada por la CIA que impulsa proyectos galácticos, neoliberales y anticomunistas. El relato del Leopoldo López perseguido por el régimen vuela por el sistema solar. Mientras, en Venezuela superTintori aparece en focos de violencia durante las guarimbas iniciadas en abril de 2017, que ocasionan la muerte de alrededor de 140 personas.[2] El grupo de investigación y análisis Misión verdad señala que Voluntad Popular, “es la organización que más notoriamente ha conducido la fase terrorista de la agenda política del antichavismo… Jugó un papel fundamental en la fase armada de las guarimbas de 2017, financiando, organizando y liderando a grupos irregulares con dinero estadounidense canalizado por redes de ONG”.[3]

En julio de 2017, la “cruel dictadura” bolivariana concede a López la prisión domiciliaria. Al mes siguiente, se confiscan en el auto de Lilian Tintori varias cajas de madera con billetes “para comprar medicinas para su abuela”: el equivalente en bolívares de alrededor de 60.000 dólares. No cabe duda, eran medicinas extraterrestres.

2019 el planeta López lo proyecta como su gran año. En enero, Guaidó se autoproclama presidente interino de Venezuela. El 23 de febrero, fracasa el intento de golpe de Estado de la “ayuda humanitaria” y el concierto en la frontera colombo-venezolana. El 30 de abril, superlópez vuelve a la acción y rompe la prisión domiciliaria aprovechando la sublevación de un pequeño grupo de militares. Tras un nuevo golpe frustrado, ¿adivinan dónde se refugia? En la residencia de la embajada del Reino de España en Venezuela, bajo la protección del gobierno español y el hospitalario embajador Jesús Silva.

¿Recuerdan ese satélite llamado Hispasat con el cual colisionó la nave del bebé enviado desde Chitón? Pues es en parte responsable de que la opinión pública no maneje esta información. ¿Qué diantres es Hispasat? Una empresa española de telecomunicaciones por satélite. Como asevera su página web, “líder en la distribución de contenidos en español y portugués. Con más de 25 años de experiencia, el Grupo HISPASAT mantiene una fuerte presencia en la Península Ibérica y América Latina, donde es ya el cuarto operador satelital”. Esa red de telecomunicaciones es justamente la que distribuye los contenidos que produce y controla la poderosa industria de la información. Como sabemos, controlada por un puñado de corporaciones a nivel mundial, la comunicación es actualmente la principal creadora de matriz de opinión y cultura hegemónica.

Esa compleja maquinaria de guerra tiene entre sus principales objetivos la caída del gobierno legítimo de Venezuela. Capaz de convertir el agua en vino y a un terrorista en libertador, consigue el milagro de posicionar en la órbita planetaria y extraplanetaria a Leopoldo López como un respetable superhéroe defensor de los derechos humanos y la democracia, salvador de un pueblo preso en el sistema planetario del villano Maduro.

La arquitectura militar y civil llamada Hispasat tiene la tarea de hacer llegar el mensaje a recónditos lugares del planeta Tierra. Artífice de que el ciudadano medio de la ciudad de Madrid ignore el nombre del presidente de Portugal o de Andalucía mientras en un pueblito de la Castilla vaciada, cualquier vecino siente cátedra sobre el dictador extraterrestre que tiene secuestrada Venezuela. La información que unos pocos producen desde despachos corporativos se riega masivamente a través de televisores, radios, móviles, pantallas y por supuesto de ese eficaz altavoz conocido popularmente como “radio macuto” gracias a multinacionales de la comunicación como Hispasat. Con semejante red al servicio de la galaxia del mal, el escenario interplanetario está preparado para, por ejemplo, convertir el Reino de España en lugar estratégico de la ofensiva contra Venezuela.

No es de extrañar pues que Leopoldo López, como por arte de magia, apareciera en Madrid el pasado octubre de 2020. En un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores del gobierno de España, del 25 de octubre, leemos: “Leopoldo López ha llegado hoy domingo a Madrid pudiéndose reunir con su familia. Su llegada se produce después de haber permanecido como huésped en la residencia de la Embajada de España en Caracas desde el 30 de abril de 2019. La decisión de salir de la Embajada es una decisión personal y voluntaria”.

¿Decisión personal y voluntaria? ¿No creen que falta información? ¿Cómo demonios llegó Leopoldo López hasta España y quién autorizó la llegada clandestina de un prófugo de la justicia? Lo sabíamos. En esa misteriosa huida desde Venezuela, Leopoldo López utilizó sus superpoderes. Lo imaginamos con su capa al viento planeando sobre el territorio a liberar, abandonándolo hasta tiempos mejores para arribar al Reino de España, donde un destacado ejército injerencista le recibirá con los brazos abiertos. Puede que la “imaginación” del sociólogo Marcos Roitman se ajuste más a la realidad. En un reciente artículo [4] afirma que Leopoldo llegó en un vuelo privado desde Miami. Qué ruta utilizó para llegar hasta Miami sigue siendo incógnita. ¿Directamente desde Venezuela, o desde Colombia, tras atravesar la frontera con el concurso de los superpoderes del paramilitarismo colombiano?

Lo que sí es seguro es que tras dos días de su llegada “oficial” al Reino, el terrorista venezolano es recibido en la sede del Partido Socialista Obrero Español por el presidente Pedro Sánchez. A continuación, en una concurrida rueda de prensa en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, afirma que su salida ha sido clandestina y regresará para liberar Venezuela. “Prefiero no dar detalles de lo que fue mi salida. No lo hago porque debo proteger la integridad de las personas que me ayudaron. En su momento lo haré”.

Sobre su reunión con el presidente asegura ver “en él, en su gobierno y en su partido, la determinación de acompañar la lucha por la libertad y por elecciones libres en Venezuela”. Más allá de miembros de la Internacional Socialista, nuestro superlópez se arrima a su biosfera natural: la extrema derecha. Ésta lo recibe en el Congreso de los Diputados. Santiago Abascal, presidente de Vox, afirma: “He podido transmitirle nuestra alegría por su libertad, nuestro apoyo al pueblo venezolano que resiste a la tiranía”. Pablo Casado, del PP, lo llama sin sonrojarse “el Mandela de Venezuela”. Felipe González y José María Aznar, expresidentes con dilatado empeño en desestabilizar la democracia venezolana, saludan gozosos su llegada. Uno tras otro, contemplamos admirados a destacados seres de elevadas galaxias haciendo gestos a López en una suerte de carrera por liderar la batalla antivenezolana.

El teatro de operaciones cuenta, como era de esperar, con el respaldo de los voceros oficiales de la comunicación. ¿Cómo definen a Leopoldo López los voceros mediáticos? “Símbolo de la resistencia” (ABC), “líder de la resistencia democrática en Venezuela” (El Español), “el opositor más emblemático de la Venezuela chavista… en busca de una transición a la española” (El Independiente), “Leopoldo López o el liderazgo democrático” (El Mundo), “Un López en plena forma, vestido con traje y corbata azul, ha cerrado filas con Juan Guaidó, ha hablado de unidad y se ha ratificado en continuar la lucha” (El País).

¿De dónde viene semejante interés hacia Venezuela por parte de medios, políticos, presidentes de gobierno, empresarios, escritores, centros de inteligencia, think tank, organismos internacionales, agencias de “cooperación”, ONGs y una larga lista? La respuesta la encontramos en el propio argumentario de la derecha. Seleccionamos, casi al azar, las palabras del opinólogo liberal español José Luis Gómez: “según la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, Venezuela tiene la mayor estimación de reservas de petróleo probadas del mundo –más incluso que Arabia Saudí– y en el llamado Arco Minero se concentran grandes reservas de oro, diamantes y mineral como el coltán”.[5] Arabia Saudí, como bien sabe nuestro emérito Rey Juan Carlos de Borbón, gravita en la órbita adecuada. Venezuela en cambio se perdió en el universo del comunismo y el mal.

Pero no se preocupen fuerzas extraterrestres. Héroes como Superlópez devolverán Venezuela al sistema planetario del que nunca debió haber salido. Podríamos leer como un accidente el hecho de que nuestro superhéroe real, como el ficticio, desviara su destino y acabara en España y no en su astro de referencia natural. Pero no olvidemos que la oligarquía latinoamericana es la hija criolla aventajada del imperio español. Aterrizando más en el presente, el Reino de España, miembro de la OTAN, gravita en torno a la estrategia de “defensa” de EEUU. Y Venezuela ocupa un lugar privilegiado en las preocupaciones estratégicas del imperio galáctico. Madrid, con la llegada de Leopoldo López, se refuerza como centro estratégico de la agresión internacional contra Venezuela. No lo decimos nosotros, sino el propio Leopoldo: “España es un lugar estratégico para luchar a favor de la libertad en Venezuela”. Madrid es ya una especie de Miami, en este caso no del lobby cubano, sino de la histórica oligarquía venezolana, como describe el profesor Roitman. “Poseen bienes inmuebles, negocios, inversiones en capital riesgo, turismo, hostelería, y banca. Además cuentan con la nacionalidad española generosamente otorgada de forma exprés”.[6]

Un poder que sería imposible sin la estimable ayuda de la Unión Europea y el gobierno de España. Éste, por boca de la ministra de Asuntos Exteriores González Laya, en una entrevista en televisión española apenas unos días después de la llegada clandestina de López, habla de “profundas discrepancias con el régimen de Maduro en lo tocante a la violación de los derechos humanos” y define a Juan Guaidó como “presidente encargado y líder que aglutina la oposición al régimen de Maduro”.

El próximo 6 de diciembre, se celebran elecciones parlamentarias en Venezuela. Jamás unas elecciones legislativas de ningún país han causado tanto interés internacional. Desde que en 2015 la oposición ganara la Asamblea con la promesa de que acabaría con las colas –tremenda dictadura donde la oposición gana elecciones-, no solo no acabó con un desabastecimiento programado sino que incluyó la Asamblea Nacional a su agenda de guerra.[7]

Con la coyuntura electoral tan a la vista, la agenda de superlópez desde su llegada hace más de un mes, está a la altura de sus superpoderes. Desde España envía señales al nuevo presidente de EEUU. En entrevista en el diario digital El Español, afirma que «Biden puede ayudar a que EEUU y la UE se coordinen mejor por liberar Venezuela».

En un reciente encuentro telemático organizado por Nueva Economía Fórum, junto a Felipe González y el afamado Mario Vargas Llosa, Leopoldo afirmó que mientras en el mundo el Coronavirus es “el principal problema”, en Venezuela constituye “la tercera, cuarta, quinta preocupación”. González, cómo no, riza el rizo afirmando que Maduro “es peor que un virus” y que la pandemia es el chavismo. Lo que no cuentan es que gobierno y organizaciones chavistas, en una situación de asfixia y bloqueo económico brutal, están dando una lucha ejemplar frente a la pandemia. A día de hoy, Venezuela tiene una tasa de 349 contagiados por cada 100 mil habitantes frente a los 2.550 de su ejemplar vecina, Colombia. Mientras en Venezuela (28 millones de habitantes) el número total de fallecidos es de 894, en Colombia (49 millones) la cifra se dispara: 36.584.

No podía faltar en la apretada agenda de López una reunión con José María Aznar nada menos que en la sede de la Fundación FAES, señorío del pensamiento de la derecha ultraliberal presidido por el expresidente español, quien esta semana tendrá varios encuentros con la oposición venezolana.

En la comedia española, el padre terrícola de Juan López aconseja a su hijo adoptivo que no destaque, que la mejor forma de no llamar la atención es permanecer en el anonimato de la mediocridad. Ya sabemos que nuestro querido Leopoldo López, hace años que reúne méritos para ganarse la capa, el súper y algo más suculento para sus bolsillos. Sin embargo, al contrario que el personaje interpretado por Dani Rovira, Leopoldo, por mucho que se esfuerza, no logra salir de la mediocridad. Aceptamos los esfuerzos golpistas a los cuales nos tiene acostumbrados el López de carne y hueso. Lo que nos parece más inaceptable y preocupante –no tan sorprendente si revisamos su pasado desde la Transición- es el apego del PSOE por el pozo de la mediocridad histórica, y su esfuerzo por rendir pleitesía a los intereses del Norte.

Durante la comparecencia en la comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado español del 20 de noviembre, la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores y para Iberoamérica, Cristina Gallach, afirmó que “participamos intensamente en los trabajos del grupo de contacto de la UE… y así estamos preparando nuestra respuesta al 6 de diciembre, que tendrán lugar elecciones y que ya hemos dejado claro que no las reconocemos porque no garantizan los principios básicos, democráticos que deben tener. Por lo tanto que no quede ninguna duda que esta es la política de España con respecto a un país clave”[8].

El gobierno español envía señales de humo al planeta burgués. Dichas señales solo indican una cosa: que España, de acuerdo con la agenda injerencista del imperio USA – UE, como bien afirma la secretaria de Estado, no reconocerá las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre en Venezuela. Todo indica que el gobierno de España no enviará observadores internacionales a dichas elecciones. De ser así, nos encontramos ante un paso más en la escalada injerencista del Reino de España para con la soberanía del pueblo venezolano.

La película Súper López no tiene demasiado interés. Sin embargo, por estrambótica que parezca, una vez más la enrevesada trama de la realidad supera la ficción. El protagonista ficcionado Juan López tiene un fondo de humildad y buena gente con el cual fácilmente se encariña el espectador. Contrariamente, empatizar con una figura tan real como Leopoldo López, convertido en superlópez por los medios creadores de ficción y realidades paralelas, solo es posible desde dos posiciones: o estar atrapado en esa matriz al servicio del planeta elit, o ser, decididamente, un operador sistémico de éste. En el último saco, nos encontramos con personajes como Abascal, Casado, Aznar, Felipe González o Vargas Llosa, empecinados como su amigo Leopoldo en coleccionar méritos para conseguir en el mercado de valores una capa, un traje y un “súper” que los eleve a la galaxia de las élites. Tal y como le ocurre a Leopoldo, la historia les reserva, siendo generosos, un lugar privilegiado en el planeta canalla.

Notas:

[1] Operación Venezuela. Capítulo II: La Salida. Leopoldo López: la construcción de un personaje.

[2] Ver Lista de fallecidos por las protestas violentas de la oposición venezolana, abril a julio de 2017, Alba Ciudad, 24 julio, 2017.

[3] Misión Verdad, Voluntad Popular, una organización terrorista.

[4] Marcos Roitman Rosenmann, El gobierno de España legitima a Guaidó y Leopoldo López, La Jornada, 9 noviembre 2020

[5] José Luis Gómez, Venezuela, demasiado rica para ser pobre, La Región, 27 de enero de 2019

[6] Marcos Roitman Rosenmann, El trío de la muerte contra Venezuela: Leopoldo López, Pablo Casado y Santiago Abascal, en Vocesenlucha.com

[7] Ver Pasqualina Curcio, Venezuela | La Asamblea Nacional. Parte del Plan, en Vocesenlucha.com

[8] http://www.senado.es/web/actividadparlamentaria/actualidad/video/index.html?s=14_S012001_003_01

Fuente: vocesenlucha.com



Más de 3.500 firmantes exigen a la 

Unión Europea respetar los 

resultados electorales del 6D


Resumen Latinoamericano, 4 de diciembre de 2020.

El pasado 1 de diciembre, integrantes de la Red Europea de Solidaridad con Venezuela, y de las organizaciones que la conforman, hicieron entrega al Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) de la petición: “La Unión Europea debe respetar el resultado de las elecciones legislativas en Venezuela”.

Esta petición, cuenta con la firma de personalidades destacadas internacionalmente como Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nóbel de la Paz), Rafael Correa (ex presidente de Ecuador), Roger Waters (co fundador de la banda Pink Floyd), Sandra Pereira (Eurodiputada por el Partido Comunista Portugués y vicepresidenta de Eurolat), Jean Luc Mélenchon (diputado y candidato presidencial francés), Ignacio Ramonet (periodista y escritor), Alfred De Zayas (ex relator especial del Consejo de DDHH de Naciones Unidas), Gleissi Hoffman (diputada y presidenta del Partido de Trabajadores de Brasil), así como  la participación de más de 3500  firmantes de 30 países. Varias organizaciones políticas y movimientos sociales, de Europa y América Latina se sumaron también a este pedido.

Los firmantes exigen que la Unión Europea cese de apoyar el sector más radical de la oposición venezolana, y que respete la voluntad democrática del pueblo venezolano de poner fin a la espiral de violencia política iniciada con la autoproclamación ilegal de Juan Guaidó como “presidente interino”. Así mismo, el texto firmado por muchas personalidades del mundo político, académico y artístico hace hincapié en la amplia participación de candidatos de todo el abanico político en esta elección (107 partidos en liza, 14.400 candidatos para los 277 escaños parlamentarios). Esta oferta electoral está apegada al pluralismo de las opciones electorales de la sociedad venezolana.

“Si la Unión Europea apostara verdaderamente a ser un vector de paz en un mundo de turbulencias, no debería sostener la vía de la confrontación en Venezuela” añade el texto. Sea cual sea el ganador de la próxima elección en Venezuela, la Unión Europea debe apegarse al Derecho Internacional y respetar la decisión que los venezolanos impondrán en las urnas con su voto. 

Para leer el texto de la petición, dar clic aquí.

Para ver la lista completa de primeros firmantes, dar clic aquí.

A continuación, texto íntegro de la petición:

La Unión Europea debe respetar el resultado de las elecciones del 6D en Venezuela

El 6 de diciembre de 2020, tal como lo estipula su Constitución, los ciudadanos venezolanos están convocados a elegir nuevos representantes a la Asamblea Nacional.

Además de la pletórica diversidad de propuestas políticas (107 partidos en liza, 14.400 candidatos para los 277 escaños parlamentarios), esta elección representa, sobre todo, una salida democrática, legal y pacífica de la crisis política e institucional generada, en enero de 2019, por la autoproclamación de Juan Guaidó como “presidente interino” de Venezuela.

En el transcurso del año 2020, las discusiones entre el gobierno y la oposición decidida a retomar la senda constitucional han llevado al establecimiento de nuevas garantías electorales, aceptadas unánimemente por todas las tendencias políticas involucradas en este proceso electoral.

A pesar de sus reiterados llamamientos al diálogo en Venezuela, la Unión Europea se negó a aceptar este nuevo consenso democrático. Y decidió, finalmente, rechazar la invitación del Estado venezolano a enviar observadores para garantizar el buen desarrollo de los escrutinios.

Esta contradicción es producto de la permanente presión de la administración de los Estados Unidos, inmersa en una operación cuya prioridad no es el respeto a la democracia o a los procesos electorales, sino el “cambio de régimen”, cueste lo que cueste. Este alineamiento con la política de los halcones de Washington es una grave señal de abdicación de una política exterior independiente que se venía exhibiendo en numerosos discursos de intención.

Si la Unión Europea apostara verdaderamente a ser un vector de paz en un mundo de turbulencias, no debería sostener la vía de la violencia y de la confrontación en Venezuela.

Por eso pedimos a la Unión Europea que respete el resultado electoral del próximo 6 de diciembre, y apoye la voluntad democrática de los venezolanos.

Primeros firmantes

  • Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, Argentina
  • Rafael Correa, antiguo presidente de Ecuador, Ecuador
  • Sandra Pereira, eurodiputada, vicepresidente de Eurolat, Portugal
  • Jean-Luc Mélenchon, diputado, responsable La France Insoumise, Francia
  • Gleisi Hoffman, diputada, presidente de Partido de los Trabajadores, Brasil
  • Ignacio Ramonet, periodista, escritor, Francia
  • Alfred de Zayas, ex Relator Especial del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Suisse
  • Roger Waters, musico, co-fundador de los Pink Floyd, Reino Unido
  • Stella Calloni, periodista, Argentina
  • Luiz Eduardo Greenhald, miembro de la dirección nacional del PT y abogado de Lula, Brazil
  • Heike Hänsel, diputada de Die Linke, Alemania
  • Bahman Azad, US Peace Council, Estados Unidos
  • Carlos Aznarez, periodista, Argentina
  • Frei Betto, teologo, escritor, Brasil
  • Piedad Córdoba, defensora de Derechos Humanos, Colombia
  • Ginevra Bompiani, escritor, Italia
  • Atilio Boron, politologo, Argentina
  • Luis Britto, escritor, Venezuela
  • Javier Couso, ex eurodiputado, España
  • Fernando Buen Abad, académico, Mexico
  • Hernando Calvo Ospina, periodista, Colombia
  • Pablo Allende, medico, nieto de Salvador Allende, Chile
  • Massimo Carlotto, escritor, Italia
  • Bernard Cassen, presidente honorario Attac, France
  • Katu Arconada, politólogo, España
  • Camille Chalmers, economista, Haïti
  • Maurizio Acerbo, Secretario nacional de Rifundazione Comunista, Italia
  • André Chassaigne, diputado, jefe de bancada del Partido Comunista, France
  • Michel Collon, periodista, Belgica
  • Geraldina Colotti, periodista, Italia
  • Marco Consolo, Rifundazione Comunista, Italia
  • Andrea Cotrena, consejera comunal PTB, Belgica
  • Sevim Dagdelen, diputado Die Linke, Alemania
  • Victor Dedaj, co-administrador LeGrandSoir.info, France
  • Diether Dehm, diputado Die Linke, Alemania
  • Mireille Fanon-Mendes-France, presidenta de la fundación Frantz Fanon, Francia
  • Paolo Ferrero, antiguo ministro de la República, Italia
  • Eleonora Florenza, ex eurodiputada, Italia
  • Dominico Gallo, constitucionalista, Italia
  • Salman El Herfi, embajador de Palestina en Francia
  • Rahmatou Keïta, cineasta, periodista, Níger
  • Tamara Kunanayakam, diplomatica, Sri Lanka
  • Micheline Ladouceur, geógrafa, Canadá
  • Florencia Lagos, periodista, Chile
  • Irene Leon, sociologa, Ecuador
  • Benedicte Liénard, cineasta, Belgica
  • Gilberto Lopez, profesor-investigador INAH, Mexico
  • Telma Luzzani, periodista, Argentina
  • Philip Mc Garry, responsable sindical MRT, Escocia 🏴
  • Lucio Manisco, periodista, Italia
  • Fabio Marcelli, director del Instituto de Estudios Juridicos Internacionales, Italia
  • Citto Maselli, cineasta, Italia
  • Olivier Mateu, secretario general CGT-13, Francia
  • Romain Migus, periodista, Francia
  • Gianni Mina, periodista, Italia
  • Maite Mola, vicepresidenta del Partido de la Izquierda Europea, España
  • Juan Carlos Monedero, academico, España
  • Zaklin Nastic, diputado Die Linke, Alemania
  • Alexander Neu, diputado Die Linke, Alemania
  • Angelo D’Orsi, historiador, Italia
  • Erika Ortega, periodista, Venezuela
  • Jean Ortiz, academico, Francia
  • Moni Ovadia, actor, Italia
  • Jean Pierre Page, ex responsable international de la CGT, Francia
  • Jean François Parent, arquitecto, France
  • Paolo Pietrangeli, cineasta, Italia
  • Paulo Pimenta, diputado federal, Brasil
  • Cédric Quintin, secrétario general CGT-94, Francia
  • Víctor Ríos, historiador, universidad Pompeu Fabra de Barcelona, España
  • Cristian Rodriguez, responsable Amérique Latine La France Insoumise, France
  • Milton Rondó, diplómatico, Brasil
  • Maria de Rosario Nunez, diputada federal, Brasil
  • Giovanni Russo, ex senador, Italia
  • Lydia Samarbakhsh, responsable international PCF, Francia
  • Eva-Maria Schreiber, diputado Die Linke, Alemania
  • Massimo Severini, cantante, Italia
  • Francisco Sierra, academico, presidente ULEPICC, España
  • Bruno Sommer, cofondador Elciudadano.com, Chile
  • Azzedine Taïbi, alcalde de Stains, France
  • Arantxa Tirado, politologa, España
  • Vauro, caricaturista, Italia
  • Manuel Pineda, eurodiputado PCE, España
  • Miguel Viegas, ex eurodiputado, Portugal
  • Alexander Ulrich, diputado Die Linke, Alemania
  • Maxime Vivas, escritor, Francia
  • Kathrin Vogler, diputado Die Linke, Alemania
  • Hubert Wulfranc, diputado, PCF, Francia
  • Massimo Zuccheti, docente ingeniería nuclear, Italia
  • Patrik Kobele, Presidente del Partido Comunista Alemán, DKP, AL
Envio:RL

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